Mi experiencia con las lavativas

Hola: Me llamo Yadira Hernández L. Y quiero contar mi experiencia de lo que me ocurrió la vez que tuve que ir a mi clínica  debido a una alergia intestinal que me dio, eso ya tiene dos años y debido a que soy una chica alérgica a toda clase de medicamentos, acudí a la clinica que me corresponde donde me atendió una doctora joven y muy bien parecida llamada Verónica, la cual me mandó hacer estudios muy profundos para descartar problemas comunes de gastroenterología. Me hicieron los estudios y posteriormente acudí nuevamente con la doctora Verónica y ella al analizar los estudios me dijo:   -“Yadira, de acuerdo a tus analisis tienes una alergia intestinal causada por tus malos habitos al intimar con tu pareja, (mi novio)   y debido a que no te puedo mandar medicinas por tu alergia a cualquier medicamento lamento informarte que te voy a tener que mandar enemas de dos litros diariamente y durante dos años y medio.”-    Entonces yo le pregunté a la Doctora:   -“¿Si me pudiera explicar por favor que son los enemas?.”-    Y la doctora me contestó:   -“Mira Yadira, suena muy fuerte y penoso lo que te voy a decir, pero en términos coloquiales se les conoce como lavativas.”-    Cuando la doctora mencionó la palabra Lavativa me puse de todos los colores que existen y empecé a sentir sudor y una pena demasiado grande, entonces le dije a la doctora:    -“Ayy doctora que horror, ay qué pena, recéteme lo que usted quiera por favor menos lavativas,  es que me dan mucha pena, además las lavativas son la muerte, es que son un sacrificio doctora, ya una vez me pusieron una y fue una experiencia demasiado fuerte para mi por todo lo que implicó para mí la lavativa y ahora usted me dice que me las tienen que poner diario y durante dos años y medio, ayy qué horror.”-    Y la doctora me dijo:    -“Ni modo Yadira, te las vamos a tener que poner quieras o no, si quieres mejorar en tu salud.”-     Entonces salí del consultorio con mi tia y yo iba agachada y con una pena y una verguenza horribles, queria esconder la cabeza debajo de la tierra como si fuera un avestruz. Entonces mi tia me dijo:   -“Mira hija necesito que me acompañes a la farmacia porque tengo que comprar el irrigador para lavativas, es necesario porque ya mañana te las van a empezar a poner, acabo de hablar con una chica que es enfermera y se prestó para ponerte tus lavativas a un costo muy bajo.”-     Entonces yo le dije a mi tia:     -“Ay tia, no, por favor no quiero lavativas.”-    Y mi tia me dijo:   -“Ni modo hija es necesario que obedezcas las órdenes médicas, es por tu bien, asi que vamos a comprar el irrigador para lavativas a la farmacia.”-     Después de un rato llegamos a la farmacia especializada en instrumental médico y mi tía le dijo a la dependiente:    -“Señorita por favor me da un irrigador para lavativas de dos litros.”-   Y la señorita dependiente se metió y tardó un rato, después salio con el irrigador en sus manos y lo puso sobre el mostrador de la farmacia y le dijo a mi tía:     -“Ay señora, pocas veces mandan lavativas tan fuertes a la gente, es muy feo, pobre de la persona a la que se las mandaron.”-          Entonces cuando dijo eso y vi el irrigador tan espantosamente grande porque era de dos litros sentí que me moria, estaba espantoso, era de peltre blanco de dos litros, se veia gigantesco y junto con él venía un tubo de goma y un juego de cánulas bastante grandes gruesas y largas, era horrible lo que estaba viendo. Pero al ver yo detenidamente el irrigador empecé a sentir además de la pena, cierto morbo solo de pensar que me tenian que conectar el irrigador por el ano y al ver la cánula tan grande senti  hormigueo en la vagina y en el ano y comencé a asociar en mi mente las lavativas con una relacion sexual anal, y me dije para mí misma: -“Ay que pena, que horror, siento que me van a hacer sexo anal con el irrigador a la fuerza.”- Y cada que volteaba a ver el irrigador que estaba sobre el mostrador de la farmacia sentia eso mismo y sentia que un calor me llenaba la cara y sentia muchísima pena solo de verlo con su tubo de goma y su cánula. Después de eso mi tía pagó en la caja y la señorita envolvió el irrigador para lavativas en un papel y lo metió en una bolsa y se lo entregó a mi tía. Partimos de la farmacia y yo solo iba pensando en las lavativas, sentia una sensación muy extraña en mi, como que en ese momento se me juntaba todo lo que una  persona puede sentir en diferentes circunstancias, porque al mismo tiempo que sentía pena, sentia preocupación y al mismo tiempo sentía mucha ansiedad y nervios, sobre todo cuando volteaba a ver la bolsa donde venía el irrigador. Media hora después llegamos a la casa y lo primero que hizo mi tía es llamar a la enfermera por teléfono para comentarle que ya habia comprado el irrigador para lavativas, acordaron que al otro día ella iba a venir a mi casa a comenzar mi tratamiento por la noche. Ese día tomé un baño y no pude dormir, solo de pensar que al otro día me iban a poner una lavativa de dos litros era suficiente para sentir demasiada ansiedad, me daba vueltas y vueltas en la cama y no podía conciliar el sueño, solo pensaba: -“Qué horror mañana comienza mi tratamiento, mañana me van a poner una lavativa, ay que feo.”-  Al otro día amanecí desvelada y me levanté, tomé un baño y me dirigí a la cocina con el fin de tomar mi desayuno, y allí me encontré a mi tía preparándome algo natural, un jugo y algunas verduras, y le pregunté: -“Tía, ahora porqué me preparas ese desayuno?.”-   Y Mi tia me contestó:   -“Yadira, a partir de hoy vas a llevar una dieta muy rigurosa como indicó la nutrióloga en la clínica por mandato de la doctora porque no debes recargar tu estómago por la alergia que tienes, y sobre todo porque hoy comienzan tus lavativas.”-   Y le respondí a mi tia:  -“Ay tia, qué horror, anoche no pude dormir solo de pensar que hoy comienza mi tratamiento.”-    Entonces de mala gana desayuné lo que se me había preparado sabiendo que la comida iba a ser temprano debido a que en la noche me tenían que poner una lavativa bastante pesada y como iba a ser la primera no sabía como me iba a ir con ella. Posterior al desayuno llegó la hora de la comida y fue igual, comí algo muy ligero de acuerdo a la dieta que me mandó la nutrióloga de la clinica. Tenía que comer a la una de la tarde porque a las nueve de la noche iba a comenzar mi experiencia con las lavativas. Después de comer me comencé a sentir muy tensa y ansiosa, estaba sudando y solo pensaba en el irrigador que estaba sobre la repisa en el baño. Al fin llegó la hora, esta chica, Brenda la enfermera, llegó a las ocho y media de la noche, estaba vestida con su uniforme de enfermera porque venía directamente de la clínica donde trabajaba, no vivía lejos de mi casa. Entonces me comenzó a decir:   -“Hola Yadira, me llamo Brenda y soy enfermera y yo soy la chica que va a realizarte tus enemas.”-   Yo le contesté y le dije:    -“Si ya se, mucho gusto, ya me dijo mi tía que ibas a venir a esta hora.”-   Entonces ella me dijo: -“Bueno entonces voy a preparar el irrigador y quiero que veas como lo hago.”-  Y yo le dije: -“Está bien.”-   Y Brenda la enfermera me dijo: “Bueno Yadira por principio de cuentas voy a hervir dos litros y medio de agua y posteriormente llenaré el irrigador con un litro y medio de ésta agua lo suficientemente caliente y el otro medio litro tiene que ser de jabón quirúrgico.”-   Yo me encontraba demasiado tensa y estaba pensando en todo el procedimiento que iba a utlizar Brenda la enfermera para ponerme la lavativa, me empezó a invadir una pena y un morbo indescriptibles porque nuevamente recordé que las lavativas me las tenían qué poner por el ano. Después de un rato Brenda me llamó al baño y me dijo:   -“Yadira ya tienes que prepararte porque tu lavativa ya está lista.”-   Entonces ella llenó el irrigador tal como lo había dicho, le puso un litro y medio de agua algo caliente y medio litro de jabón quirúrgico. Cuando terminó de llenarlo lo colgó en la pared del baño y en ese momento vi lo largo que era el tubo de goma conectada al irrigador y me impactó ver la cánula tan grande y gruesa al final del tubo de goma, me sonrojé nuevamente y empecé a sentir un morbo que antes no había sentido y una pena indescriptible y al mismo tiempo me imaginaba lo que se sentiría tener la cánula conectada en el ano, yo intentaba inhibir esos pensamientos porque trataba de ver las lavativas y el irrigador como un simple procedimiento médico pero no podía porque me vencía el morbo. Entonces en ese momento Brenda la enfermera me dijo:  -“Yadira cierra la puerta del baño y desvistete por completo, quitate tus pantaletas y el sujetador o sosten para que no te incomode al momento de estar con tu tratamiento.”-  Y yo le dije:  -“Ay Brenda me da mucha pena, ¿es necesario que me desnude completamente para mi lavativa.?”-  Y ella me contestó:  -“Si Yadira, te tienes que desnudar por completo pòr comodidad tuya pero sobre todo por higiene, así fue indicado para tí y tienes que obedecer las órdenes médicas.”-   Entonces yo comencé a desnudarme y conforme me iba quitando la ropa sentia mucha vergüenza, primero me quité las zapatillas y después me quité el sostén, tenía tanta pena que le daba la espalda a Brenda. Cuando empecé a quitarme las pantaletas sentí que mis manos se debilitaban de la pena y la vergüenza, no quería que Brenda me viera completamente desnuda y aunque ella también era mujer sentía que mi pudor se desvanecía delante de ella. Y también sentía que en ese momento el control de mi cuerpo pasaba a Brenda y ella contaba con el espantoso irrigador para lavativas para controlarme y dominarme. Eran muchos sentimientos encontrados porque yo soy una mujer heterosexual y me incomodaba mucho saber que otra mujer iba a tener dominio sobre mi utilizando un irrigador para ponerme lavativas.Y aunque ella era enfermera, yo no tenía la preparación suficiente para entender eso, sobre todo por el morbo tan profundo que sentía en ese momento. Entonces en ese momento ella me dijo:    -“Bueno Yadira, deja toda tu ropa en el rincón y vas a hacer lo siguiente: hincate en el suelo.”-  Entonces yo me hinqué viendo de frente al W.C. ya que el baño no era tan grande.  Ya que estaba hincada, Brenda me dijo nuevamente:   -“Bien, ahora Yadira, así hincada como estás te vas a doblar toda hacia adelante, tienes que quedar lo más empinada que puedas casi tocando el suelo con la frente y vas a abrir las piernas lo suficiente para que yo te pueda introducir la cánula en el ano, esta posición se llama genupectoral y es la forma en que te mandaron los enemas a ti Yadira.”-   Y yo le dije:  -“Ay Brenda, no habra otra posición?, es que no me gusta asi.”-  Y es que solo de pensar en esa posición definitivamente me imaginaba que me iban a hacer el sexo anal con el irrigador, con una lavativa. Y empecé a sentir nuevamente una pena indescriptible, el morbo se apoderó de mí como nunca, incluso los latidos de mi corazón se agitaron mucho. Entonces Brenda me dijo:  -“No Yadira, lamentablemente no hay otra posición para tí porque así te las mandaron, para que el jabón penetre uniformemente por todo tu intestino para que no se agolpe en un solo lado.”-    Después que Brenda me dijo eso tuve que obedecerla. Entonces ella me dijo:   -“Bueno Yadira te voy a poner el lubricante en el ano para introducirte la cánula.”-   Y entonces sacó un tubito y empezó a ponermelo en el ano y yo lo sentía bien frío, ya cuando terminó de ponerme lubricante en el ano y en la cánula me dijo:  -“Ahora si Yadira, quiero que estés flojita porque te voy a introducir la cánula en el ano.”-   Cuando me la empezó a meter empecé a sentir mucha pena, por la penetración anal, y en mi mente empezaron a circular muchos pensamientos eróticos, sentìa como si me estuvieran introduciendo un pene muy grande, pero al mismo tiempo me sentia muy mal porque sabia que era un tratamiento médico que me habían mandado y yo no lo estaba viendo con la seriedad que debía tomarlo. Cuando Brenda terminó de meterme la cánula sentía que me lastimaba porque que era muy gruesa y larga, pero al mismo tiempo, sentìa mucho placer y solo de pensar que atrás de mi estaba colgado un irrigador de peltre blanco de dos litros lleno con jabón caliente y yo sometida ante él sin poder defenderme, comencé a sentir un morbo demasiado fuerte acompañado de una exitación sexual que iba en aumento al sentir la cánula lastimándome horriblemente, porque sentía que se me encajaba muy fuerte. Entonces Brenda la enfermera me dijo:   -“Bueno Yadira, voy a soltar la manguera para que te empiece a entrar el jabón por el ano, vas a sufrir un poco, pero asi son las lavativas, asi que te vas a aguantar.”-    Entonces de repente sentì como me entraba el jabón caliente a través del ano, sentia como me iba penetrando el jabón sin parar. Era una sensación indescriptible, porque después de un rato, comencé a sentir muchas ganas de hacer del baño y yo le decia a Brenda:   -“Ayy Brenda ya me estoy haciendo del baño ufff, ya me hago, ya no aguanto la lavativa, por favor te suplico que ya me la quites.”-    Y Brenda solo me decía:   “Ya te dije que te tienes que aguantar porque asi son las lavativas, además no te la puedo quitar hasta que se vacíe el irrigador por completo.”-   Y yo seguía sufriendo mucho con la lavativa, era un tormento, sentia que la lavativa era la muerte, pero al mismo tiempo al entrarme el jabón sentia una exitación demasiado exacerbada, sentía un placer sexual como nunca lo habia sentido, y durante la lavativa tuve un orgasmo tras otro, sentia un fuerte dominio sobre mì,  y sentìa que en ese momento yo dependía de un irrigador para lavativas, dependía de la inexistente voluntad del irrigador ahi colgado en la pared del baño, solo él controlaba y decidía cuándo iba a vaciarse por completo, yo sentía que era mi verdugo. El irrigador era el dueño de mí y del tiempo en ese momento y él decidía cuanto tiempo me iba a seguir exitando y haciendo sufrir al mismo tiempo. Él tenia el control sobre mi sexualidad y sobre mi tormento. El irrigador se había posesionado de mì con la lavativa que me estaba metiendo por el ano. El irrigador se estaba viniendo dentro de mí y me controlaba completamente y Brenda era una simple espectadora que estaba esperando con los brazos cruzados a que el irrigador decidiera vaciarse por completo. Yo con anterioridad había pensado que Brenda iba a tener control absoluto sobre mí, pero oh sorpresa al darme cuenta que finalmente el irrigador para lavativas era mi dueño en ese momento, el que me dictaba cuanto tenía que gozar y cuanto sufrir al mismo tiempo. El irrigador se convirtió en un tirano para mi, en mi dictador pero al mismo tiempo en mi dueño sexual y no me podía zafar de él. El irrigador me estaba atormentando pero al mismo tiempo me recompensaba con una satisfacción sexual indescriptible, máxima.  Así pasaron 45 minutos, hasta que finalmente el irrigador decidió terminar mi placer y mi tormento. Decidió al fin terminar mi sacrificio y mi morbo. Entonces de repente Brenda me dijo:   -“Yadira, ya se vació el irrigador, ya te lo puedo quitar al fin, te voy a sacar la cánula para que te levantes y te sientes en el W.C.”-   Cuando Brenda comenzó a sacarme la cánula sentia que me lastimaba mucho, debido a los cuarenta y cinco  minutos que duró mi lavativa y que se me hizo eterna. Finalmente Brenda me sacó la cánula, sentí un alivio y al mismo tiempo frustración de ya no sentir los fuertes orgamos que la lavativa me estaba produciendo, yo me imaginaba que después de esta experiencia tan fuerte el irrigador también había quedado exahusto, pero cuando lo vi parecía listo para continuar con su dominio sobre mí. En ese momento todavía estaba colgado en la pared del baño y nuevamente sentì esa sensación extraña de morbo, sentí que a partir de ese día me había convertido en esclava del irrigador y de sus lavativas, tanto en sentido sexual como médico, y que él iba a dictar a partir de ese momento y por una larga temporada mi vida, ya que mi vida iba a girar alrededor de mi tratamiento de lavativas. El irrigador para lavativas se había convertido en mi dueño absoluto.  Y hasta el día de hoy el irrigador y sus lavativas siguen dictando mi vida, me converti en su esclava.    JYHL.

One Response to “Mi experiencia con las lavativas”

  1. Doc dice:

    BUSCO COMPAÑERA de JUEGOS MEDICOS en MADRID

    Busco Chica en Madrid que sea simpática, atrevida y sobre todo que tenga mucha fantasía y por supuesto aficionada a los juegos médicos y roles asociados a ellos. Enfermera, Paciente, Doctora.
    No importa si ha tenido experiencias al respecto, lo importante es que quiera cumplir esta fantasia.
    Los juegos que me gustan son todos pero principalmente:
    Inspeccionismo, termómetro, tacto rectal, exploraciones, supositorios, enemas, lavativas, y en definitiva juegos medicales.
    ¿Se anima alguna?

    Si te puede interesar escríbeme a:
    jsierrac17101956@hotmail.com

    Un beso a todas
    Doc

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