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Sometido Por Siempre

Hola me llamo Eduardo y soy bisexual, he tenido sexo desde los trece años, si embargo los que les voy a contar me ha sucedido desde los 19 cuando comencé  a trabajar para una señora que me contrato como una especie de asistente, yo siempre mantuve mi bisexualidad oculta (sobre todo mi inclinación por los hombres).

Entre los que trabajamos para la señora Leticia,  conocí a Iván, un macho al que no dude en darle mi culo, mantuvimos la cuestión oculta, sin embargo, un día mi jefa me llama a su oficina privada, estábamos solos como casi siempre, entre varios minutos de incertidumbre me soltó una bomba:

* ya se tus secretos- dijo ella.
* Cual secreto?- pregunte yo.
* Que te gustan los hombres- dijo

Yo me quede pasmado, sin nada que decir, pensé que me botaría por eso.

-que quiere decir Ud. con eso?- pregunté yo nerviosisimo.

En ese entonces me mostró unas fotos donde yo aparecía besándome y acariciándome con Iván.

* no te preocupes, no diré nada, pero con ciertas condiciones- dijo ella.
* Cuales condiciones?- pregunté.
* Ahora, aparte de mi asistente serás mi esclavo, me obedecerás en todo, y ahora si te castigaré como yo he querido cada vez que metas la pata, entendido-
* No entiendo señora Leticia, eso es ridículo-
* Bueno, entonces tendré que decirles y mostrarles a todos que hay un maricon entre ellos, y de paso tendré que despedirte, por estar haciendo cochinadas en mi casa.-
* No señora por favor, esta bien hare lo que Ud. quiera, pero no debe decirle a nadie sobre eso, me da mucha pena y perdería a mi familia y amigos-
* Muy bien, empezaremos esto a partir de mañana, vete a tu casa, ven temprano a las 8:00 am-

Me fui a mi casa pensando en mi vergüenza y de cómo iba a ver a la señora Leticia el día siguiente. La noche pasó rápido y llego la mañana, me preparé con la idea de no meter la pata en ningún momento para no pasar ninguna humillación.

Llegue temprano a la Casa de la Señora Leticia, y mi sorpresa fue que al abrir la puerta la vi vestida solo con el pijama, me ordenó que la siguiera a su cuarto, una vez ahí me dijo:

* me ayudaras a vestirme, será tu nueva obligación-
* si señora, como Ud. diga-

Rápidamente empecé a ayudarla a abrocharse el vestido y luego pase a los zapatos, pero antes de esto me ordeno que le besara los pies, allí me di cuenta en lo que estaba metido, la señora era una sádica, una vez habiéndole puesto los zapatos, nos dirigimos a la oficina a hacer los respectivos negocios, todo transcurría de manera normal, hasta que en horas de la tarde la Señora me llama y me reclama por unos papeles que me falto redactar, no podía creer que se me haya olvidado, y ahí empezó lo peor:

* parece que no te has tomado en serio tu trabajo, no puedo tolerar tu ineptitud-
* señora le juro que…-
* nada de explicaciones, quítate la ropa ahora mismo-
* pero señora, para que-
* no pidas explicación, o querrás que tu secretito se sepa-

En ese momento y sin decir nada me desnude con toda la vergüenza del mundo, ella se paro de su asiento, y se sentó en un  sofá, me ordeno que me inclinara sobre sus piernas. No me quedo mas remedio que obedecer, una vez en posición, me hizo levantar el culo, y sin mas empezó a nalguearme, al principio las nalgadas eran suaves pero fueron creciendo en intensidad, yo me sentía mas humillado por la vergüenza de estar expuesto y totalmente entregado a aquella mujer, luego de las nalgadas me hizo inclinarme sobre el brazo del sofá y me dijo:

* quizás eso no te dolió, pero ya veras-

Se desabrochó  el cinturón y lo saco violentamente, yo me quede mirando desconcertado, nunca me habían pegado ni siquiera en mi infancia. Ella doblo el cinturón y empezó a acariciar mis nalgas y seguidamente me dio una paliza que nunca olvidaré, era un azote tras otro, trate de aguantar el dolor pero fue imposible, las lágrimas salían solas, y ya no soportaba el dolor en mi culo. Sorpresivamente también tuve una erección tremenda, no se porque en ese  momento.

Después de terminar de azotarme me ordeno arrodillarme, ella se bajo el pantalón y dejo su trasero descubierto y lo acerco ami cara , y la orden fue muy clara:

* lámeme el culo idiota-

Yo comencé a lamerlo lentamente, pero ella me apretaba la cara a su culo, debo decir que eso me excito mucho pero me pareció muy desagradable y denigrante, ella me detuvo y me dijo que me vistiera y fuera a hacer mis deberes, así empezó mi vida de sometido con la Señora Leticia y otras personas, después les cuento mas.

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