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Un camionero dominante…

Saludos. Trabajo en una ciudad cercana, voy en la tarde y regreso en la noche. la ruta siempre esta llena de camiones. A mitad de camino hay una estación de servicio con restaurant. Ahi siempre paran a comer los camioneros, a darse una ducha, a mirar un partido, a dormir. Y yo siempre paro cerca de los camiones. Esa noche hacia calor. Y mi camisa abierta dejaba ver mis pectorales marcados y sin pelos. El pantalon ajustado marcaba la cola paradita que el gim a modelado a lo largo de 14 años. Tengo 37 años, pero un cuerpo de pendejo. Pase entre los camiones hacia el restaurant, mirando las cabinas oscuras. Compre una gaseosa, Nada distinto a lo de tantas veces. Hasta que volvi el auto. Cuando entro un camión hace señas de luces. Respondo. Y me quedo mirando. Vuelve a hacer luces. Mi corazón se puso a full. Y mi verga tambien. Me acerque al camión para preguntarle que necesitaba. El macho se bajo. Mas bajo que yo (yo 1,85 – 90 kg) pero cuadrado. Solo con panatlones cortos. Peludo, fuerte. Me pregunto si tenia tiempo, porque el estaba aburrido y quería jugar. Yo no rspondía de los nervios. Es que si bien siempre me gustaron los tipos he estado con pocos, y siempre pagando. Soy casado y sin mucha experiencias de puto. Como no respondía y lo miraba, me dijo que lo disculpara, que le había parecido que era puto. Bueno, le dije, pero a donde vamos. Subí a la cabina. Corrio unas cortinas y quedamos aislados del mundo. Me sque la camisa. Me toco las tetillas. Yo agarre su bulto. Me dijo que vaya despacio, que queria disfrutarlo. Y a partir de ahi me dominó. Mordía mis tetillas y luego las soplaba. Paso su mano por detras de mi, me agarró de un brazo hacia arriba y atras, quedando expuesta mi axila y mis biceps. Los lamió. Esa posició me hacia doler el brazo, pero estaba inmovilizado.Alternaba entre el brazo y las tetillas. Yo queria sacarle la verga, pajearlo, pero no podía casi moverme. Estaba entre el placer y el dolor. Y me gustaba. Que un macho me dominara. Estuvo un buen rato haciendo eso, y me decía, quedate quietito, disfrutalo. Después bajo su pantalon, se puso de rodillas en la cucheta y me dijo que se la mamara. Ahi estaba lo que yo tanto queria. No era una verga enorme, pero si cabezona, gruesa, con esas venas que sobresalen. Cuando me agache para comerla agarro con firmeza mi cabeza, y me cojio la boca. Jugaba con mi boca, a veces solo metía la puntita de su verga, y otras la mandaba hasta las bolas. Y gemia como un hijo de puta. Yo solo podía tocarme mi verga a traves de la ropa, porque no habia alcanzado aún a sacarme mas que la camisa. Y este que no me dejaba mover. Mi boca era su agujero donde meterla y sacarla. Hasta que en una embestida no la saco, empujo adentro con fuerza y lleno hasta mi garganta de leche caliente. Leche de macho caliente. Despues de acabar siguio metiendomela y gimiendo, unas cuantas veces mas… despues me soltó, me dió las gracias. me dijo que era un buen puto, que cuando quisiera leche que le haga señas de luces. Para, le dije. Y que hago con esto, le dije tocandome el bulto. Pajeate en el auto. Abrio la puerta del camión, y me baje. Lo maldije mientras me ponía la camisa abajo del camión. Ahi nomas, a dos camiones de distancia, un tipo me miraba mientras fumaba. Subi al auto y trate de acomodarme el pelo, pero tenia semen en la boca y en los labios. Me pase la mano pero me sentía sucio. No me quedo otra que ir al baño… pero otro dia les cuento. Soy Martín, de Saladillo, Pcia de Buenos Aires, Argentina.

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Mi bisexualidad y mi padre

Mi Padre y yo

Escucho el auto llegar, se que es el, despues de tantos años, aun me pone nervioso sus visitas; abro la puerta y ahi esta, serio como siempre, tal vez un poco desmejorado o sera que los 58 años que se carga ya le empiezan a pasar factura? Pero se le ve bien, me abraza y nos damos un beso en la mejilla, me pregunta como estoy, casi no respondo. Le hago pasar, instintivamente se dirige a la recamara y comienza a desnudarse, intenta iniciar una conversacion pero le respondo con monosilabos, el entiende la situacion y calla, nos terminamos de desnudar en silencio. Ya en la cama, nos abrazamos, el me toma del rostro cariñosamente y me dice que me quiere mucho, que sigue enamorado de mi; le miro con seriedad y le digo: -No lo arruines -. Seguimos con los besos, las caricias, siento su lengua explorar toda mi boca, le beso el cuello y le muerdo las orejas, paso a su peludo pecho, a sus tetillas, eso le excita mucho, el hace lo mismo; me dirijo beso a beso hacia su verga que ya alcanza los 18 cms., morena, recta y rigida, el está boca arriba, pongo mis rodillas en cada lado de su cabeza y comenzamos por saborear nuestras vergas rato, pero le gusta mas chuparme el culo, me abre las nalgas y juega con mis vellos, mordisquea mis pliegues, y mete su lengua, ¡Que rico lo hace, me pone como loco!, mientras yo sigo prendido de su fierro, lamo sus huevos peludos y le bajo el prepucio completo con la boca, el gime de placer; cuando siento el culo completamente lubricado, me siento a horcajadas sobre su cintura y poco a poco, con delicadeza me va hundiendo la verga, siento mis pliegues estirarse al máximo, el paso en mi esfínter me duele, pero es mayor la excitacion, que el dolor pasa, va entrando, milimetro a milimetro, el me abre las nalgas para empujar los últimos centimetros que faltan aaaahhhh!… –Te gusta mi amor?- esa pregunta me hace perder la concentracion pero le doy un –Si – muy timido. –Que rico culo tienes! Me encanta cogerte, eres un buen polvo – Esas y otras frases acompañan sus embestidas; el me hace inclinarme para besarlo y nos besamos con mucha excitacion mientras sigue con su bombeo, me juega la verga y me masturba, juega con los vellos de mi vientre. Me hace ponerme boca a bajo con una almohada bajo la cintura para alzar mis nalgas, que quedan a su merced, deseosas de ser penetradas, el me cubre todo con su cuerpo mientras me hunde su verga de un solo movimiento, eso me hace gemir fuerte y eso lo excita mas, hunde mas su verga como queriendo meterse todo el por mi ano… me hace venir a chorros sin tocarme la verga pero apretando mi esfinter, esto hace que sus embestidas sean mas violentas y rapidas y en un fuerte gemido, me deja correr su semen, inundandome el culo. Casi de inmediato nos levantamos y nos aseamos en el baño, nadie dice nada. Todo termina en una o dos frases de despedida y un beso en la mejilla.

Esta, es una escena que se ha repetido durante muchos años; una sesión de sexo, solo sexo, al menos de mi parte.

Pero vayamos a los antecedentes:

Soy Sebastian, el mayor de 3 hermanos, 38 años, 1.70 de estatura, medianamente velludo, de complexion gruesa, divorciado desde hace varios años, sin hijos. Soy y vivo en una provincia al sur de Mexico, profesionista independiente.

Recuerdo mi infancia sin tanta euforia. Desde muy niño desperte sexualmente, tengo recuerdos como sueños, en los que un vecino adulto “juega” sexualmente conmigo, lo hace con mucho cariño, me toca y me hace sentir extrañamente bien. Tengo recortes en la mente en la que un vecino, tal vez de 11 o 12 años (yo tendría 5 o 6) me hace sentarme en sus piernas, me toca las nalgas pero sin quitarme la ropa y hace que yo haga lo mismo con el.

Mi adolescencia fue menos divertida, por llamarle de alguna manera; ya con la conciencia de todo lo que pasaba en la casa; las constantes discusiones por las llegadas tarde de mi padre (y la mayoria de las veces ebrio) y mis problemas de sobrepeso, me hicieron un chico timido, con una vida social casi nula y con un mundo de frustraciones en la cabeza (y en la verga). Mi relacion con mi padre, si bien en mi infancia fue de mucho cariño, ya a estas alturas era de mucha indiferencia, el estaba en su mundo en el que no cabiamos nadie mas de la familia. Siempre me excito mi padre, me recuerdo observandolo a escondidas mientras se bañaba o agarrandole la verga mientras dormia sus borracheras, me excitaba muchisimo su verga morena, dos enormes huevos llenos de vellos y su enorme pecho peludo. Siempre trataba de reprimirme la excitacion que me causaba mi padre, sobre todo cuando estaba medio ebrio, pero no siempre lo conseguia.

A los 21 años, harto de mi situacion decido bajar de peso, 6 meses despues, con un cuerpo grueso pero estético, decido probar suerte con las mujeres; mi unica novia (con la que me casé) la tuve con todas las de la ley, incluyendo el sexo, cosa que descubrí con ella y que me lleno por un buen tiempo; despues, la idea de tener sexo con un hombre comenzo a revolotearme en la cabeza.

Una noche de fin de semana, huyendo de las discusiones en la casa, fui a ver a Raquel, mi novia, andaba muy caliente y quería verla, la decepcion fue cuando me dicen que estaba en cama con una gripa bastante agresiva. Sin un plan fijo me fui al centro de la ciudad y sin pensarlo entre a un cine. La película ya había comenzado desde hacia un buen rato, pero extrañamente habia mucha gente de pie, en el barandal; cuando mi vista se acostumbró a la penumbra me acerque a este y casi de inmediato alguien se acerco a mi, me busco charla y despues de unos minutos nos sentamos, el nerviosismo de entrar solo al cine se fue disipando. Intentaba yo entender la pelicula que no me di cuenta en que momento mi nuevo amigo poso su mano en mi rodilla, la senti cuando poco a poco fue subiendo buscando mi bragueta. El corazon casi se me sale del pecho! Y los nervios se apoderaron de mi… pero no dije nada, aquello me estaba poniendo la verga durisima, la sensacion de que alguien pudiera vernos me causo panico, pero al mirar a mi alrededor me di cuenta que estabamos casi solos, algunas parejas lejos de nosotros se besaban y cachondeaban sin mirar la funcion. Mi compañero no tardo en bajarme la bragueta y sacarme la verga, yo cerraba los ojos de nervios y placer mientras el se las ingeniaba para darme una soberana mamada, de lo caliente que estaba no tarde en venirme en su boca, cosa que no le gusto para nada y visiblemente molesto se paro y se fue. Apenas pude sobreponerme y le segui; ya fuera del cine lo alcance y le pedi disculpas, al decirle que nunca había hecho algo asi se calmó, ya tranquilo me dijo que aquel cine era de ligue y que en la ultima funcion la situación se ponía mas caliente y que incluso se podia ver gente mamando vergas y cosas asi, todo eso me sono increíble e inquietante.

Meses despues de ese incidente, una pequeña discusion con Raquel me hizo llegar a casa temprano, como siempre, mi padre no habia llegado y mi madre ya preparaba su discurso; me sentia encabronado, furioso, inmediatamente volvi a salir, queria desquitarme con alguien, hacer algo realmente malo… mientras caminaba sin rumbo me fui calmando pero comence a sentirme caliente y fogoso, la idea de entrar a aquel cine paso por mi mente, despues de aquella primera vez ya había regresado un par de veces e incluso un tipo me había mamado la verga en los baños, pero en ese momento no me decidia, los nervios se asomaron y sin pensarlo mas, entre; el ver tanta gente en los barandales me cohibio y me sente lejos de todo eso. Termino esa funcion y empezó la ultima, era una pelicula erotica, asi que no tarde en ponerme caliente otra vez; ya pasaban de las 10 de la noche y armandome de valor, decidi pararme a ligar. Habia menos gente en los barandales pero aun asi decidi pararme en uno de los rincones mas oscuros. Senti que alguien mas estaba junto a mi, una silueta gruesa, con un poco de panza y con un leve olor a alcohol, esto me excito. Aquella sombra comenzo a sobarse la verga, yo apenas miraba; de pronto senti su mano sobre la mia, era una mano tosca, grande, se entrelazo en mis dedos y comenzo a apretar cariñosamente, lentamente me llevó hasta su entrepierna y en un movimiento rápido de su otra mano saco su verga, yo casi exploto de la excitacion, los nervios ya no contaban era yo un animal queriendo tragarme esa verga. Aquel desconocido me jalo hacia el en indicacion que me acercara mas y en un arrebato de excitacion y sin pudor alguno me arrodille frente a el y comence a mamarle, era una verga recta, gruesa y muy peluda. El sentir un olor extrañamente conocido me excito aun mas, una combinacion sutil de sudor de genitales y alcohol. Le chupaba el glande y engullia todo el tronco una y otra vez. Para mi no existía nadie mas que aquel desconocido y yo, estaba perdido, ensimismado con aquel rigido tronco; pero al poco tiempo senti la presencia de otras personas que se acercaban a “mirar”; esa situacion nos puso tensos y metiendose la verga en el pantalon aquel hombre me tomo de la mano en indicacion que salieramos; le segui, caminamos lento y al llegar a la claridad justo antes de salir de la sala le reconoci: NO LO PODIA CREER!!, esa espalda ancha, esa camisa azul oscuro de su uniforme, ese cabello… ERA MI PADRE!, pare en seco, ENTRE EN PANICO, no me atrevi a salir a todas luces, el dio unos pasos mas y se volteo al notar que ya no le seguia; su rostro se descompuso en un instante, nos miramos unos segundos eternos e inmediatamente se volteo y salio a prisa, casi corriendo; yo espere unos segundos, tratando de reponerme y sali. Mientras caminaba, un torbellino de preguntas y sentimientos encontrados me aturdian, camine por un buen rato, no quería llegar a casa, al menos no antes que todos se durmieran; eran casi las 12 cuando llegue, todo era silencio y oscuridad. No sabia si mi padre había llegado ya o no. Esa noche no dormi, era yo un manojo de sentimientos. Ahora entendia sus llegadas tardes y sus conflictos conyugales.

A la mañana siguiente no me desayune con la familia, queria evitar todo contacto con mi padre, no tendria cara para hacerlo. Los dias siguientes pasaron lenta y muy pesadamente.

Meses despues de ese evento, paso lo inevitable: mis padres se separaron, creo que todos nos sentimos aliviados. Mi padre se fue a vivir solo, en una casa que rentaba, mis hermanos y yo le visitabamos los domingos, eran visitas muy cortas ya que casi le teniamos que sacar las palabras a mi padre, siempre fue asi desde que crecimos. Yo evitaba siempre ir solo, por obvias razones.

Una tarde, llegamos y mi padre no estaba, entramos con la llave que dejaba en una maceta de la entrada, mi hermano Adrian y yo nos sentamos en la mesa y al poco rato llego mi padre un tanto ebrio y extrañamente se sento a platicar con nosotros, nos pregunto por mi madre y por mi hermano menor que ya preparaba su matrimonio. Eso nos puso un poco emotivos ya que era muy extraño que mi padre expresara sus sentimientos. Al poco rato mi hermano se despidio y me dejo reparando una lampara de la casa. Mi padre se metio al baño y mientras se duchaba la tentacion de observarle me cruzo por la mente, pero lo descarte. Pocos minutos despues lo escuche salir del baño y decirme que se dormiria. –muy bien, cuando me vaya te aviso- le grite; procure terminar rapido, asi que me lave la cara y entre a su recamara para despedirme; estaba esplendidamente desnudo y durmiendo, sus ronquidos me hicieron suponer su profundo sueño, de inmediato la excitacion se apodero de mi y no pude evitar acercarme, como cuando lo hacia de adolescente, ya casi era de noche y la penumbra lo hacia ver delicioso, un gran pecho peludo con una ligera panza ponia mas armonia en su cuerpo; fuertes brazos y unas piernas gruesas y velludas, era todo un oso. Instintivamente acerque una mano para rozarle el pecho, lentamente baje por su vientre, hasta tocar su verga, al notar que no respondia, la tome completa y comence a acariciarla, le tocaba los peludos huevos; en un acto de audacia, acerque mi boca, mis nervios me hacian temblar que no me di cuenta en que momento dejo de roncar; con mucho cuidado pase mi lengua por su flacido glande y jugue con sus pelos y sus pelotas, de pronto su verga comenzo a perder flacidez, el escroto se encogio y comenzo a tener una ereccion, inmediatamente me incorpore buscando alguna reaccion en su rostro y nada, asi que segui con mi juego, cuando tome de nuevo su verga ya estaba casi dura, poco a poco fue tomando mayor rigidez hasta quedar completamente firme y recta, era una hermosa verga, la meti en mi boca poco a poco y con cuidado, al mismo tiempo me sobaba mi propia verga bajo mis pantalones; de pronto una mano en mi nuca me hizo soltar la verga y entrar en panico, mi padre me miraba mientras empujaba mi cabeza para que continuara, asi lo hice ya sin ningun reparo, el abrio las piernas para ponerse mas comodo, mientras me acariciaba las orejas, yo seguia engullendo todo ese fierro caliente, de cuando en cuando jugaba con sus pelotas, eso le provocaba un suspiro pero sin emitir ningún ruido, luego senti que me masajeaba las nalgas y metia su mano bajo mis pantalones, yo le facilite el trabajo desabrochandomelos e inmediatamente cayeron, mi padre me bajo los calzoncillos y comenzo a jugar con mis nalgas y mi agujero, comenzo por meter un dedo, eso me puso como loco, me termine de desnudar e intente seguir con mi trabajo, pero mi padre me tomo de las axilas y me atrajo hacia el, comenzo a besarme en el cuello y a hacer que yo lo besara, pronto busco mi boca y me beso, senti extraño, no era la primera vez que besaba a otro hombre pero, el era mi padre y eso lo hacia extraño pero me gustaba. No emitía palabra alguna, solo me besaba mientras jugaba con mis nalgas Regrese a su verga y la chupe otro rato, despues, se incorporo, me tomo de la cintura y me puso en la orilla de la cama, como “perrito”, tuve miedo de lo que pasaria, no era la primera vez que me penetrarian, pero ahora todo era diferente…pero yo ya no tenia voluntad, comenzo a besarme la espalda y la nuca, me metia la lengua en los oidos, se puso saliva en la verga y metio su lengua en mi culo, esta vez soltando mucha saliva, me metio un dedo, luego senti la presion de su verga abrirse paso en mi agujero, sentia mis pliegues abrirse y un pequeño dolor me invadio, luego otro dolor mas intenso me atraco al sentir el tronco entrar, me sorprendió la facilidad con la que entro… o sera que la excitacion era mayor que el dolor?, unos segundos despues ya tenia a mi padre hundiendome toda su verga, sacandola, solo para despues volverla a ensartar, me tomaba de la cintura y abriendome mas las nalgas, me ensartaba mas, como queriendose meter todo el por mi ano, yo tenia la verga a punto de explotar, no aguante mucho y en medio de un fuerte gemido me vine sobre la cama sin ni siquiera tocarme la verga, mi padre respiraba a ritmo de sus embestidas, cada vez mas profundas y fuertes, no había yo terminado de eyacular cuando mi padre entre fuertes respiraciones, saco su verga y me baño la espalda de su leche caliente, ambos nos tumbamos en la cama, se hizo un pesado silencio y la cruda moral nos invadio, sin decir palabra, tome mi ropa y me meti al baño, me bañe muy aprisa, casi corriendo sali y sin despedirme me regrese a mi casa. Otra vez ese torbellino de sentimientos me aturdía.

Mi boda, aun cuando no me graduaba, fue la excusa perfecta para enterrar esos eventos y negar mi bisexualidad. Ambas familias nos apoyaron en una ceremonia sencilla y muy familiar. Al salir de la Iglesia, Mi padre se acerco un poco timido, pero al notar mi amplia sonrisa y el fuerte abrazo con el que lo recibi, le cambio el rostro. Todo parecia olvidado.

Mi “luna de miel” duro por mas de tres años, en los que me entregue a mi esposa en cuerpo y alma, sin prestarle demasiada importancia a aquellas pequeñas “insatisfacciones” sexuales que de cuando en cuando se asomaban.

Una tarde de sabado, camino a casa, por casualidad vi a mi padre esperando el autobus, su auto se habia descompuesto, asi que me ofreci a llevarle a su casa. Me sorprendio verlo en sus cinco sentidos para ser fin de semana; me dijo que ya le habia bajado mucho a su modo de beber, eso me dio mucho gusto. Llegamos a su casa y me invito a pasar, saco de la nevera un par de cervezas y nos entregamos a una charla amena. Despues encendio la TV y entre bromas y comentarios nos dirigimos a la cocina a prepararnos algo para comer, la cocina era pequeña y en un movimiento inesperado mi padre me rozo las nalgas con su cintura, nos miramos un instante y descartamos cualquier reaccion, nos sentamos frente a la TV e intentamos retomar la charla, pero los nervios se asomaron, la excitacion nos invadio, yo casi temblaba. En un arrebato mi padre me da un pequeño beso en la boca; eso desencadena un torbellino de caricias y besos casi desesperados, las ropas volaron por toda la estancia, ya no teniamos el control de nuestros cuerpos. Mi padre abrio las piernas en invitacion a tragar esa hermosa erección que se le asomaba bajo su panza peluda y en medio de sus gruesas piernas; no me resisti y me prendi de aquel fierro, al poco rato senti la calida humedad de su boca en mi verga, ¡que delicia!, mientras me perforaba la garganta, él no perdía ocasión de jugarme los huevos y darme lengüetazos en el culo. Luego me hizo inclinarme en el respaldo del mueble quedando mi culo al aire, me abrio las nalgas y enterro su cara, eso me puso como loco, metia su lengua y mordisqueaba mis pliegues, me besaba las nalgas y las lamia… luego, lo hice ponerse en la misma posicion que yo e hice lo mismo con su culo, le arranque un fuerte gemido, bese, mordi, jugue con sus pelines; ese sutil olor a sudor de sus huevos y su culo me hizo perder aun mas el control y sin pensarlo ni avisarle le puse mi verga en el culo, mi padre se sorprendio e intento esquivar la embestida, entonces me lance otra vez a su culo y se lo comi con mas pasion, el se puso loco de placer, sin voluntad propia; tome sus caderas, separe sus redondas y peludas nalgas y como un animal en celo le empujé la verga. –¡Esperate cabron, ya me rompiste el culo!- se quejo, entonces me lance a su espalda y le pedi perdon en medio de besos, pero sin sacarle la verga, la deje así unos segundos, ya mas relajado segui con mi penetración hasta no dejar ni un centimetro de verga fuera de ese culo, lo tome de los hombros y comence a bombear lento. El ver mi verga perderse entre esas carnes me encendio aun mas y comence a bombear con violencia; mi padre jadeaba y se masturbaba, a punto de terminar y en un esfuerzo casi sobrehumano me contuve, saque la verga de ese culo recien desvirgado con la  respiración de un toro, mi padre parecia exhausto, adolorido y su ereccion había perdido un poco de dureza. Me incline en el mueble dejando mi culo al aire, me ensalive un dedo y me lo meti por el culo, al ver semejante escena mi padre se encendio y su verga reacciono, me abrí las nalgas y le mostré mi agujero, la embestida no se hizo esperar, de un empujón me dejo correr sus 18 cms de carne gruesa y peluda, solte un grito ahogado, se detuvo por unos segundos, cuando el dolor paso  senti que mi culo estaba muy ajustado a su verga, sentia que apretaba la verga mi padre de manera impresionante, el me siguio clavando con violencia, con desesperacion, yo sentia mis intestinos estallar…y en medio de fuertes gemidos de ambos los chorros de semen salieron inundándome el culo y yo manchando el mueble, pocas veces me había salido tanto semen. Exhaustos nos tumbamos en el mueble.

Ya relajado abri los ojos e intente huir, mi padre me lo impidio y me pidio que lo hablemos. Nos enfrascamos en una conversacion que termino en discusion. Acordamos que no volveria a suceder…

Ese fue el inicio de muchos, muchos encuentros mas, siempre dejandonos llevar por el deseo para despues caer en crudas morales. Mi padre insistia estar enamorado de mi, y no perdia ocasion en decirmelo, yo siempre me resisti a creerlo, no me gustaba que lo mencione, para mi siempre habia sido un intercambio de sexo, que no debería ser, pero de la que no podiamos salir y en la que el me satisfacia y yo a el; no concebia otro tipo de relacion con el. He de decir que nuestra relacion padre-hijo que en algun momento retomamos, se había perdido y reconozco que habia sido por mi culpa.

La muerte de mi madre marco un alto a nuestros encuentros. Fueron dias de profunda tristeza y reflexion; mi padre tambien lo sufrio. He de decir que a partir de la separacion entre ellos y de la moderacion de mi padre en cuanto a la bebida, su relación se volvió más cordial. Solían tener charlas e incluso solían hacer juntos las compras.

Fue más de 1 año en el que evite todo contacto con mi padre, todo parecia enterrado. Mi matrimonio, que despues de la muerte de mi madre, fue mi refugio, ahora al parecer, el divorcio parecia inevitable; fueron meses de desencuentros, discusiones y malos ratos. Yo acabe por mudarme a la casa que fuera de mi madre, en la que vivía solo mi hermano Felipe. Mi relacion con mis hermanos siempre fue muy buena, así que no tardamos en acoplarnos. Mi padre se dejaba ver por ahí ocasionalmente. Nuestro primer encuentro despues de casi 2 años, fue cordial pero un tanto esquivo, no sabiamos que decir; el tema de mi divorcio fue lo unico que logramos tocar.

Tal vez, despues de tantos años, aun no acepto nuestra situacion pero no puedo dejarlo. Han pasado muchas cosas: mi divorcio, la muerte de mi madre, un accidente de mi padre… muchas cosas… pero seguimos con nuestros encuentros. Ahora mismo en que escribo estas lineas me ha llamado, el solo escuchar su voz me ha excitado, he accedido a que venga… Escucho el auto llegar, se que es él…

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LA APUESTA (Memorias de un camarero, episodio 1)

Trabajo de camarero en un conocido Púb. de Alicante,  soy el que siempre cierra el ultimo  y entra el primero, ósea, el pringao…pero eso no es obstáculo para que de vez en cuando me lleve una alegría al cuerpo. Esto es un hervidero de tías en verano, algunas vienen a pasarlo bien, otras a follar, exclusivamente, a contar cuando vuelven a cuantos se han ventilado en las vacaciones, y es que, seamos sensatos, las que mandan son ellas en cuestión de sexo.  Poner copas me ha servido para conocer a mucha gente, la simpatía, la música, el saber que muchas te miran el trasero y te desean, hace que me sienta el rey de la noche, por cierto, me cuido bastante y mi físico agrada, cosa que me cuesta horas de gimnasio.                                                                                                                  Pero vayamos al grano, este episodio de mi vida ocurrió el 12 de agosto del 2005, en un local en el que trabajaba, en la conocida Ruta de la Madera de Alicante, solían venir un grupo de chicas, algunas inglesas y la mayoría españolas, rollos de intercambio en la universidad. No entraban a primera hora, sino que llegaban sobre las 2 de la madrugada de la zona de ocio del puerto, encocadas y cachondas, a veces un poco pasadas de revoluciones, me las hacían pasar putas, se fijaban en mi, reían, se cuchicheaban entre ellas, me ruborizaban tirándome los tejos sin cortarse una cala, cuando iba al otro lado de la barra podía oírlas decir lindezas como “me lo follaba vivo”, “ese no puede con las dos”, “le voy a invitar a una raya, a ver si se anima”… en fin, noche tras noche con la polla tiesa como un palo cada vez que aparecían por la puerta.  Todas estaban buenas, o eso me parecía a mí, al fin y al cabo se pintaban, se ponían poca ropa para exaltar sus “armas de mujer”, joder, iban de caza. Pero una de ellas resaltaba entre las demás, era inglesa, alta, su pelo pelirrojo y liso le llegaba por la cintura, piel muy blanca, ojos verdes, unos pechos descaradamente operados, pero grandes y redondos como pocos, un culo respingon, perfecto, y su cara era simplemente divina, lo primero que te venia a la cabeza cuando te fijabas en sus labios era las fantásticas mamadas que le tenia que hacer a algún afortunado en Londres. Y su forma de vestir no era  provocativa, era lasciva. Botas hasta media pierna, medias de rejilla que terminaban en un micro pantalón de licra que hacia que su trasero fuera de otro universo, corpiño que realzaban sus ya de por si enormes tetas, y ese carmín rojo en su carnosa boca…era la mas golfa de la pandilla, eso seguro, y la que manejaba el cotarro también. Hablaba perfectamente castellano, y solo con oír esa voz aguda, aniñada y algo rota  por los excesos de la noche te ponías a mil. Entable amistad con todas ellas, las invitaba a copas,  las dejaba elegir la música, las invitaba a beber y las besaba en la boca cuando me lo pedían, a veces cerraba amanecido, acompañado de las supervivientes del sábado, entre las que siempre se encontraba mi musa pelirroja, de nombre Carol…

En una de esas noches, la noche que he señalado, Carol entro con dos amigas a las que no había visto antes, también inglesas, también con ganas de polla. Era entre semana, por lo que no había mucha gente.  Carol empezó yendo al aseo con una de sus acompañantes a “empolvarse la nariz”, mientras que una tercera no me quitaba el ojo de encima, estaba buena, pero no tan espectacular como Carol, pelo corto, rubia, buen cuerpo…aunque me llamaba la atención el hecho de que no llevará sostén, por lo que los pezones se le marcaban hasta parecer taladrar la blusa. Fumaba un cigarro con una inusual sensualidad, le brillaban los ojos, se notaba que estaba caliente…Cuando Carol y su amiga salieron ya no quedaba gente en el local.  La música la tenia baja, pero se dejaban sonar los acordes de la canción de nueve semanas y media interpretada por Joe Cocker, se oian risas, me gire y vi que se marcaban un baile erótico medio en broma, medio en serio, se empezaban a desabotonar las blusas mientras se contoneaban sin parar de reír, sin parar de mirarme. Les roge entre sonrisas que no siguieran o me daría un infarto, además la puerta del Púb estaba abierta, por lo que podría entrar algún cliente y pillarlas de marrón.  Luisa y Ceci, que así se llamaban sus acompañantes, tras horas de pasarlo bien y contarnos todo tipo de guarradas, se despidieron de nosotros en cuanto el sol, tímidamente asomaba por entre las rendijas de la puerta de entrada, las acompañe fuera y una vez allí cerré la persiana desde dentro, por lo que no nos molestaría ningún zombi en busca de la “ultima”. Carla me pidió otra copa, yo se la puse, estaba animada, no borracha pero si lanzada, le hizo gracia tener el bar para nosotros solos. Me propuso un juego, algo atrevido para acabar la noche.  Me pidió un baso vació, cogio una servilleta, mirándome con ojos de devoradora de hombres, se mojo el dedo, sonrió picadamente y repaso el  borde del vasito para fijar la servilleta. Tras esto puso un euro en el centro y se encendió un cigarro, dio unas caladas y me explico que el juego consistía en agujerear el papel  con la punta del pitillo, pero haciéndolo de manera que la moneda siguiera en el mismo sitio, al que se le cayera el metal perdería y seria pasto de los deseos del ganador.   Yo le pregunte si le podía pedir cualquier cosa, ella me dijo que si…pero si ganaba ella, yo tendría que pasar por el mismo trance. Así que seguí preguntando  acerca de que tendría que hacerle para satisfacerla, ella me dijo que subir con ella a su habitación para tomar un “ultimo pelotazo”, estaba claro que iba  a  triunfar esa mañana. Carol me pidió saber mi deseo en caso de ser ella la perdedora…de repente sentí una sensación de vértigo en el estomago, notaba como mi rabo reventaba la bragueta, estuve a punto de desfallecer…y se lo solté, le dije que si se le caía el euro tendría que terminar lo que empezó con sus amiguitas, le pondría una música insinuante, un blues estaría bien, se subiría al tapete de billar y me haría el mejor strip-tease que a un servidor le hubieran hecho en su vida, le comente que no tenia valor para ello…tras esto, imagine que me daría un ostión o algo así, pero se adelanto a decir que le encantaba la idea, que ya había hecho numeritos stripper a novios salidos y se mojaba  solo de pensarlo. A cuadros me quede. Tuve que tomarme un agua mineral del tirón para no desmayarme.  Empezó el juego ella, un agujerito muy pegado a la moneda, parecía que quisiera perder, yo seguí su rollo y bordeé el asunto, ella, yo, ella, yo…y de una pasada, va y se me cae a mi…“¡me cago en la puta, a que me quedo sin show!” pensé yo…  Carla se descojonaba y saltaba de alegria…me miro y dijo “bueno, como el martes me voy a Londres de vuelta, voy a ser buena contigo y te concederé tus deseos…prepara la música.

Puse un tema al azar de John Lee Hoocker, un blues lento, ideal para que una chica como ésta se desnudara para un hombre. Se descalzó sus largas botas de cuero marron, y subió a la mesa de billar. Mientras, yo, preparaba el video para grabar en el circuito cerrado de TV del local este maravilloso momento, sin que Carol tuviera ni idea de mi perversión. Me puse un cubata, me senté frente al improvisado escenario y Carol empezó a bailar. Dios. Como se movía.  Es una autentica puta en todos los sentidos. El morbo que desprendia…su media sonrisa…su melena pelirroja…sus tetazas…todo en ella parecía ir en la misma direccion…FOLLAR. Tras unos minutos de calentarme como nunca lo había hecho nadie, se fue desprendiendo de su ropa. Se desabotono muy lentamente los botones del corpiño, todo sin dejar de contonearse lascivamente. Una vez fuera la prenda, me tira está a la cara, y sigue danzando para mi. Con una inusual elegancia, llevó sus dedos al pantalón de licra, desprendiéndose de esté poco a poco. Ya la tenía en ropa interior. Conjunto negro con mayas de red incluidas, que le transferían un aspecto de zorra que tiraba de espaldas.  Suavemente bajó las medias hasta deshacerse de ellas. Llegó el gran momento. Su sujetador. Que tortura. Que empalme. Quise echarme mano al nabo, pero ella me lo prohibió con un gesto. Me dijo que ya se encargaría de aliviarme. Muy sinuosamente dejo resbalar los tirantes del sostén por los hombros y sin parar de moverse, se puso de espaldas, desabrochándose el tetero y lanzándomelo también. Se puso frente a mí con los brazos tapándose sus melones, y los fue mostrando despacio mientras bailaba…QUE TETAS DIOSSSSSSSSSS. Sus pezones eran rosados y erectos, estaba caliente, que silicona más bien puesta, no me importó que fueran implantes, porque simplemente eran los mejores pechos que había visto en toda mi existencia.  Jugó con sus braguitas, las estiraba, las apretaba contra su coño, y con su culo en pompa, se las bajo muy lentamente. Noté que la parte oculta de sus muslos brillaban, estaba resbalándole el flujo por ellos, estaba empapada y cachonda. Con estilo y elegancia, bajo del billar para acercarse hacia mi. Seguía moviéndose de una forma sensual. Bailaba para mí a escasos centímetros. Puso su culo justo en mi bragueta y empezó a frotarlo con fuerza, todo sin dejarme tocar su perfecto cuerpo. Me dijo en su país, esta parte del baile se denominaba “lap-dancing”. Tras unos minutos de tortura física y mental, se agacho para, sutilmente, morder la cremallera de mi pantalón y soltar el botón de mi bragueta, algo difícil en apariencia, pero que Carol resolvía con la solvencia que da el haberlo hecho antes…con sus manos me bajo los vaqueros. Los calzoncillos tenían la forma de una tienda de campaña, mi niña empezó a besarme la punta de la polla sin quitármelos. Me estaba volviendo loco. Me masajeo los huevos hasta subir por toda la entrepierna, momento en el cual ella aprovecho para desprenderme del slip. Miró mi pene con ansias de chupármelo, no le defraudo el tamaño, eso seguro, ya que abrió la boca y puso los ojos como platos. Estiró lentamente el prepucio con la mano para contemplar mi glande en toda su extensión.

En ese momento se abalanzo a mi boca y me dio un morreo que me alivio unos segundos del dulce sufrimiento al que estaba expuesto, Carol me confeso que quería humedecerse los labios para lo que venia a continuación. Me pidió que no dejara de mirarla a los ojos. Y bajó su cabeza para hacerme la mejor y mas morbosa mamada que me habían regalado nunca. Sentí el calor de su boca alrededor de la punta y fue bajando suavemente, subiendo para a continuación efectuar el mismo movimiento, todo entrelazando nuestras miradas, y que miradas…la suya era la viva imagen del vicio, de quien sabe lo que se hace, de la que disfruta follando, de la que vive follando y se expresa follando…Con el empeine de mi pie, comencé a frotar su coño, inundado de ese liquido viscoso que nos vuelve locos, y con la boca llena de mi, ella empezó a emitir gemidos de placer, tímidos al principio, y gritos en toda regla despues…tras esto, la lleve de nuevo a la mesa de billar. De una forma algo ruda, la subí al tapete, la abrí de piernas y hundí mi cabeza en su rasurado coño, lamiéndolo con ternura, pero fuera de mi, loco por comérmelo enterito. Carol acariciaba mi cabello mientras chillaba de gusto, de vez en cuando me guiaba con la mano y me decía “ahí, ahí”, sobre todo cuando la estimulaba el clítoris. Se lo comí con ansia, morreándolo incluso, hasta que le note como se le arqueaba el cuerpo a punto de estallar, me apretó la cabeza con sus muslos y de su vagina salio disparado un chorro de liquido tibio hacia mi cara. Fue un orgasmo bestial, chillo y se retorció hasta quedar extenuada.

No pude aguantar mas…le pedí que se pusiera de rodillas en el tapete, apoyando el resto de su cuerpo con la palma de sus manos hacia  abajo para seguidamente dirigir su precioso culo lo mas fuera posible…que visión tíos, que visión, mientras me cubría el rabo de látex observaba su espalda, era perfecta, sus enormes tetazas rozaban la tela del billar y su coño me lo estaba pidiendo a gritos, le metí la polla sin titubeos, hasta el fondo, con rabia y sin pensar si le haría daño o no. La sensación fue de estrechez, húmeda estrechez, tenia la vagina como un placentero guante que se adaptaba de manera increíble, creí correrme a la primera pero seguí follandola con unas ansias de las cuales nunca antes había hecho gala. Ella gritaba como una perra en celo, pase de cogerla de la cintura a estirarla  suavemente del pelo, le daba cachetes en esa obra de arte que tenia por culo hasta ponérselo rojo. Carol a su vez me gritaba guarradas en ingles, se corría una y otra vez, sentía sus orgasmos como si fueran míos.   Carol me sorprendió de nuevo, esta vez en medio de su excitación me convenció para que la follara en el water, son lugares que según ella la hacen sentir mas sucia y guarra, y eso la pone como una moto. Se bajo de la mesa, me cogio la polla como si de un asa se tratara y me llevo hasta el cuarto de baño. No estaba de lo mas limpio pero eso a esta puta le daba igual. Se arrodillo y me chupo el nabo con ganas, yo la agarraba del pelo con desprecio, como si hubiera comprendido que el juego se trataba de eso, de hacerla sentir una zorra vulgar, le gustaba, de eso no hay duda.   Sentí como su lengua degustaba mis pelotas. Las chupaba con suavidad, con cierto mimo me atrevería a decir. Subió de nuevo hasta la polla y de nuevo me pajeo con sus labios, vi como se pellizcaba los pezones. Le apasionaba mirarme a los ojos. A mi me ponía cardiaco por que aparte los tenia preciosos. Se incorporo lamiéndome desde el vientre hasta el cuello para después darse la vuelta, apoyarse con las manos en la pared y poner su maravilloso culo en pompa. La oferta estaba clara. Me embadurne el falo de jabón liquido, con los dedos abrí poco a poco su ano para la penetración. No paraba de jadear como una perra. Se la metí. Lo tenia menos prieto de lo que yo había imaginado, lo que me llevo a pensar que le gustaba mas de la cuenta que le dieran por el culo. Era delicioso. Nunca antes lo había probado y fue de las mejores experiencias sexuales que he tenido en mi vida. Puro placer en mayúsculas. Me temblaban las piernas, ya me venia ese cosquilleo en la punta que desemboca en la inevitable corrida, y esta iba a ser la hostia. Me atraía la idea de correrme en su cara, lo he visto tantas veces en las películas x que siempre he deseado hacerlo, por saber que se siente, y aunque con otras chicas me ha dado vergüenza hacerlo, con esta desde luego no, es tan puta que podría haberle pedido cualquier cosa y no hubiera puesto ninguna pega, maestra y alumna, de las que no paran de experimentar, yo desde luego no estaría a su altura en cuanto a conocimientos sexuales se refiere. La agarre del pelo, saque la polla y se la puse cerca de la boca. Ella empezó a tocarse el coño y a gemir. Note el placer mas inmenso que he podido sentir jamás, tanto que se mezclo con el dulce dolor de tanta fricción, el chorro de semen le baño la cara, el pelo, entro en su boca y goteo sus preciosas tetas. En ese momento comenzó a rebañarmela muy delicadamente, centrándose en el capullo, lo lamió con mucha lentitud, estaba empapada…ahora se lo que se siente, es la sumisión de la mujer lo que se busca cuando se arrodilla y espera tu corrida.  No podia creerlo. Creo que esa fue la mejor y mas morbosa situación sexual en la que pude participar, aunque lo mejor estaba por venir. Se dejaba asomar la luz del sol por la rejilla de la persiana metalica, eran las 7’10 de la mañana. Acababa de follarme a una de las mejores chicas de toda mi vida. Nos vestimos mientras recuperabamos fuerzas bebiendo un red bull frio. Ella entro de nuevo al baño con la puerta abierta. Se peino y se maquillo un poco. Me volvi a empalmar viendola con la boca entreabierta repasandose los labios de  carmin rojo,  que me puso el “mini-yo” de nuevo como el cerrojo de un penal. Salimos del pub agusto, cansados pero con un aura de felicidad que nunca habia experimentado. Me pidio que la acercara en coche hasta su residencia, acepte. Me esperaba otra aventura…pero si quereis, os la relatare en otra ocasión, solo os dire que fue la primera vez que me meteria en un trio con dos chicas…pero os lo relatare en la proxima entrega. Saludos de vuestro camarero favorito.

Mi e-mail es peterparkerspiderman@hotmail.es, espero que os guste y podais facilitar las cosas a los lectores para que lo valoren por votacion o algo asi. un saludo.

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El intercambio estudiantil 2

Esto transcurrió al año siguiente de mi relato anterior. Mi vida transucurría entre monótona y aburrida. No estaba trabajando y solo cursaba algunas materias del C.B.C. de la Universidad, aunque me lo tomaba muy tranquila. Es decir, no le dedicaba mucho tiempo al estudio, la carrera de abogacía concretamente, y entonces tenía mucho tiempo libre. Ah, por cierto, mi nombre es Natalia, ya que no sé si lo recuerdan.

Hacia mayo seguía esta monotonía y de pronto un mensaje de texto me dio un motivo para sobresaltarme e inquietarme. El mensaje decía: “Hola linda, ¿Qué tal tu vida en Buenos Aires? Espero que esté todo muy bien. Aquí muchos hombres preguntan por vos. Nos gustaría que vinieras a visitarnos como el año pasado. Tenemos planes especiales para vos. Un saludo cordial, Madam”.

Tuve que leer y releer varias veces el mensaje para caer en la cuenta de que era real. Lo que había pasado el año anterior yo lo había dejado en el pasado, atrás. No pensaba que eso volvería a mi vida, y mucho menos que lo haría tan pronto.

En un primer momento no contesté, pero luego comenzaron a presionarme de distintas formas. Muchos mensajes de texto, llamados a mi celular, mails, llamadas a mi casa, se puede decir que Madam fue usando y agotando todos los recursos que su perversa imaginación le iba diciendo.

Un día por ejemplo, Madam me llamó a mi casa y me dijo con su voz misteriosa: -“No vi que llenaras los formularios, ni que fueras preparando los trámites para venir aquí”. Me dejó sin habla. Me hablaba como si yo le perteneciera.

Un día me llegó un paquete cerrado a través de Fedex. Lo abrí y dentro de él había una cámara digital de última generación. Junto a ella una nota, que decía: “Te mando la cámara para que te saques fotos (desnuda y en ropa interior por supuesto). Tenemos que ir armando el “book” para esta temporada. Saludos, Madam”.

Que atrevimiento pensé yo. Cómo esta mujer estaba tan segura de que yo me iba a sacar fotos desnuda y se las iba a enviar. Ya que por la forma que había escrito la nota, lo daba por hecho.

Lo cierto es que no sé que bicho me picó, pero me saqué algunas fotos sexys y se las mandé via internet. Me las saqué yo sola en mi pieza, ya que la cámara tenía un modo automático. Posé para la cámara, como si jugara a que era modelo, como hacía cuando era más niña. Ojó! No me saqué ninguna completamente desnuda, pero sí me saqué algunas solo en tanguita. Y se las mandé por internet a Madam.

Al otro día ella me respondió. El mail era corto y breve y decía fundamentealmente: “Esas fotos no sirven. Sácate otras. Otras de verdad, en las que muestres lo que hay que mostrar y pongas la actitud y poses que corresponden. Madam”. El mail tenía también un comentario por cada foto que le había mandado. En cada comentario había una crítica y un consejo para mejorarla para la próxima.

A los dos días, me llegó otro paquete. Esta vez vía DHL. Lo abrí y dentro de él había un hermoso conjunto de lencería en color plateado. Y por supuesto una nota adjunta que decía: “En las fotos nuevas que te saques quiero que uses esta bombachita y este sostén. Madam. Los mensajes se tornaban cada más imperativos. Ya ni me saludaba y parecía verdaderamente que se tratara de una orden. Madam tenía una personalidad muy fuerte. Yo ya lo había vivido y también tenía la habilidad de expresar y reflejar esa fuerza en su personalidad al escribir en un papel.

Yo seguía dudando que iba a hacer. Pero sacarme fotos sexys me gustaba. Así que lo hice. Y las mandé.

Al otro día, voy a sacar plata del cajero automático (yo tenía una cuenta con tarjeta de débito que me abrió mi papá en la que él me depositaba una mensualidad para que yo me manejara) y cuando veo el saldo, veo que había 20.000 dólares en la cuenta bancaria. Jamás tuve tanto dinero. Mi papá tampoco me habría depositado tanto, ni siquiera por error. Pensé que debería ser un error. Fui a otro cajero y pedí un resumen de saldo y exactamente el papelito decía    U$S 20.485,56. Cuando llegué a mi casa, tomé el teléfono inhalambrico y sin que nadie se diera cuenta llamé a la sucursal del banco para preguntar. La empleada que me atendió, me confirmó que ese era el saldo correcto y que se debía fundamentalmente a que a la mañana temprano habían recibido una transferencia directa desde París, Francia.

Que seguridad de sí misma tenía Madam. Me había transferido 20.000 dólares. Quién le aseguraba que yo iba a ir a trabajar para ella.

Estuve una semana entera o más muy nerviosa. No sabía que hacer. Ir, no ir. De repente se me ocurrió investigar que había pasado con las chicas que habían ido de intercambio en años anteriores. Curiosamente me enteré que en los últimos dos años, anteriores a mi viaje, el viaje de intercambio a Francia lo habían hecho dos chicas. Investigué un poco más y supe que estas dos chicas habían ido a la misma casa que yo. ¿Casualidad? No lo sé. Nunca lo sabré . Para salir de dudas, traté de hablar y lo conseguí, con la chica del primer año anterior a mi viaje y me dijo que este año iba devuelta y que le encantó el viaje todas las veces que había ido. Me comentó también que este era su tercer viaje y que “Cada vez se pone mejor. Vos ya estuviste. Vos me entendés de lo que te hablo” me dijo al tiempo que me guiñaba el ojo pícaramente. Esta chica de nombre Marilina agregó: -“Aparte los franceses son tan lindos”.

Seguí investigando y curioseando y llegué aún más atrás. Con mucho esfuerzo ubiqué a la del año anterior a Marilina. Pero desafortunadamente ella ya no vivía más en la Argentina. Estaba viviendo en Francia, en dónde se había convertido en una actriz y cantante famosa (se ve que sin duda Madam usó sus contactos e influencias para ayudarla, a cambio quien sabe de qué).

Tengo ganas de ir, mi conchita me lo pide, pero algo dentro mío me dice que no está bien. Será tal vez toda la educación que recibí durante mi infancia y mi temprana adolescencia. Pero la verdad que a mí, los hombres me encantan. Me gusta que me deseen y me gusta estar desnuda para ellos. Debía tomar una decisión y debía tomarla pronto. En Francia me estaban esperando. Había muchas cosas que analizar, pensar y poner en la balanza, la plata era una de ellas. Pero yo no lo hacía por la plata, había algo más que me costaba descubrir en mí, o más que descubrir, me costaba admitir. Lo que me costaba admitir para mí misma, era que en mí estaba naciendo una incipiente PUTA, con todas las letras. Que me gustaba el Cabaret, que me gustaba estar con poca ropa, que los hombres me miraran con lujuria, que me llamaran, eligiéndome como cuando van a comprar algo y me gustaba ser una perrita que los atendiera, complaciera y dejara satisfechos.

Para terminar de decidirme, cuando estuve sola en mi casa, me probé el conjunto de ropa interior plateado que me habían obsequiado y enviado desde Francia, cortesía de Madam. Me quedaba divino. Me sentía una diosa con él. Me sentía a gusto con él y me imaginé todas las noches de hombres, copas, diversión y sexo que me estaba perdiendo aquí en Buenos Aires. Esa misma noche tomé la decisión y decidí firme e irrevocablemente que iba a ir. Le escribo un mail a Madam comunicándole de mi decisión. Ella, aunque era muy avanzada la noche cuando le escribí me contestó inmediatamente un escueto mail: “Naty: Gatita. Sabía que ibas a venir. Sé que te estabas aburriendo mucho allí y que te encantó jugar a la putita. Te espero pronto. Madam”.

Al día siguiente, 10.30 hs. de la mañana tocan el timbre en mi casa. Otro paquete, esta vez de UPS. Dentro de él. Un pasaje de avión. Destino: Francia. Una tarjeta VISA a mi nombre. Toda la documentación necesaria para viajar y U$S 5.000 para gastar. El pasaje tenía fecha para ese mismo día dentro de 5 hs.. Con lo cuál debía correr hacia el aeropuerto para llegar a tomar el vuelo. En el paquete había también otra notita: “Naty: Disculpame que te tenga que hacer apurar tanto, pero acá te estamos y está esperando mucha gente. Conozco Argentina y sé que si te tomas un taxi en un rato llegás al aeropuerto. Además no creo que te salga más de               U$S 5.000. Por el bolso y la ropa no te preocupes, sabés que acá no la necesitas. Madam”.

Armé un bolsito de mano, con las cosas indispensables. “Expliqué” la situación lo mejor que pude a mi familia y me fui al aeropuerto. En parte no les mentí, les dije que la familia que me había hospedado el año anterior en Francia, me había invitado a ir por un tiempo ya que nos habíamos llevado muy bien. Y este año querían llevarme a recorrer Francia más a fondo, no sólo París y para mí era una oportunidad única.

Bueno, a las corridas llegó al aeropuerto, me embarcó y voy rumbio hacia Francia. Era la primera vez que viajaba en primera clase.

Hay veces las coincidencias son increíbles. En el avión viajaba una persona que había estado en el Burdel de Madam y me reconoció. “Hola Natalie” me dijo. Y me miró con mucha lujuria en sus ojos. “Hola” respondi yo. Esta persona hablaba español, pero con un marcado acento francés, se le entendía lo que decía pero hasta ahí. Yo no lo recordaba, pero él parece que a mi sí. Seguramente me había hecho suya en alguna de esas noches. Lo siguiente que me dijo en su poco fluido español fue. -“Que hermoso culo y que hermosas tetas tenés”. “Gracias” dije yo sin saber bien que decir. El prosiguió: -“Lo digo porque las vi, las toqué. Son hermosas. Además que bien que la chupas”. Ahí me sonrojé. Justo pasó por mi lado la azafata: -“¿Necesita algo señorita?”. “No Gracias” le respondí yo.

La azafata se fue y el hombre continuó: -“Dale, vení, tomáte un whisky conmigo”. Yo me negué, le agradecí y me fui a sentar a mi asiento. Me puse a pensar en otra cosa, aunque escuché que el hombre levantó el teléfono y se puso a hablar con alguien. Enseguida sonó mi celular. Un mensaje de texto. De Madam. Y decía: “Nenita, tu trabajo ya comenzó desde ahora. Hace todo lo que te pida este señor. Es una orden. Madam”.

Siendo así, me acerqué al señor y le dije “Hola” como para volver a entablar una conversación. Luego continué: -“¿Sabé que? Los viajes en avión no me gustan. Así que le voy a aceptar un whisky”.

Ese día estaba vestida con zapatos de taco, una pollera blanca muy muy cortita, una remera escotada rosa y una vincha que me recogía el cabello. Mi ropa interior de ese día era blanca también. Me iba a sentar en el asiento que estaba al lado de ese señor y que estaba por otro lado vacío. Cuando me estoy por sentar él, me toma de la cintura fuertemente y me hace sentar en su falda. El tipo ya estaba bastante caliente. Lo noté en cuanto su verga hizo el primer contacto con mi colita. Había otras personas en la cabina del avión, pero como era una primera clase de lujo, había bastante distancia entre asientos. La azafata iba y venía con lo cuál había que disimular. Sin embargo, poco le importó a este tipo. Su nombre era Raini. Me levantó la pollera. O sea que mi culo en tanga quedó al desnudo y apoyado sobre su verga (aunque el traía el pantalón puesto). Me masajeo disimuladamente los pechos. Hasta me metió mano en la vagina. Jugueteó un poco con los elásticos de mi bombacha, hasta que terminó su whisky. Cuando pasó la azafata se pidió otro. Cuando tuvo ya servido el segundo y la azafata se alejó un poco, me dijo al oído: -“Quiero que me hagas un pete. Ya!”.

En cierta forma yo sentía una especie de obligación. Era mi “trabajo”. Así que me arrodillé disimuladamente, sin que nadie se diera cuenta, el puso una manta encima de mi cabeza y debajo de la manta yo empecé a trabajar. Desabroché lentamente sus pantalones.y me metí su pene en la boca. No lo podía creer. Este año las cosas habían comenzado más rápido que el año pasado.

Estaba en el avión y ya tenía un buen trozo de verga en la boca. Era increíble la rapidez con que avanzaban los acontecimientos. Me metí su pene en la boca. Tenía un lindo y muy buen trozo. Confieso que me gustó. Me lo metí en la boca una y otra vez. Lo saboreé.Lo disfruté. Le chupé el pene y los huevitos. Le hice delicias con la lengua. El hombre de a poco se iba excitando mucho. Mi boca lo hacía delirar. Lo hacía sentir en el cielo y que yo era un angel. Me sentía una linda y joven puta con él. El era un empresario importante. Yo, un cuerpo sexual para disfrutar y ser disfrutado. Seguí chupando. El siguió gozando. Hasta que se vino. Y se me vino con todo en la cara. Y en la boca. Una vez eyaculado. Muy amablemente me cedió una toalla para que me limpiara la cara. Yo la tomé, me limpié y le agradecí.

Obviamente como era costumbre, no me avisó y me depositó gran cantidad de semen en mi boca. Como no pude tragarlo todo, se me manchó un poco la remera.

Eso no le bastó. Hizo que me sentase encima de él, me levantó la falda nuevamente. Me corrió la bombacha hacia un costado y comenzó a penetrarme

Yo cabalgaba encima de él. Semi-desnuda. Un cuerpo entregado al sexo. Ya me sentía una trola. Y lo disfrutaba mucho. Después de todo había venido a Francia, para jugar a eso. A ser puta. Igualmente debo confesar que me sorprendió tener que empezar a serlo desde el avión. Me gustaba el sexo, pero no me dieron ni un minuto de respiro. El tipo tampoco me daba respiro me penetraba una y otra vez. Yo cabalgando arriba de él. Había perdido el sentido de la situación. Estaba entregada al sexo. Era ya, una máquina sexual. Había alcanzando mi plenitud sexual a una edad muy temprana. Este hombre me dio realmente muy duro. Sentí su miembro muy duro dentro de mí. Me penetró toda. Hasta  lo más profundo de mi ser. Cada tanto se tomaba un sorbo de whisky mientras yo hacía casi todo el trabajo. Hasta que descargó violentamente y con fuerza semental su semen en mi interior. Me corrí hacia el asiento del costado. Me acomodé la bombacha lo mejor que pude.Y fui hasta el baño en dónde me arreglé para estar presentable para descender del avión.

Finalmente el avión llega al aeropuerto y aterriza. Raini se despide con un: -“Adiós Naty. Nos vemos en el Cabaret de Madam. Ahí me voy a cansar de cogerte una y otra vez. Es más, ya reserve dos noches con vos”. “Nos vemos” contesté yo con una voz de gatita muy sexy. Ya me estaba metiendo en el “personaje”. Aunque me planteé que tal vez no fuera un “personaje” sino mi verdadera yo y que el “personaje” lo “fingido” era mi otra vida. El ser una “nena de papá”. Una “nena de su casa”:

Al bajar de la avión recojo mi maleta y me suena el teléfon celular. Era la inconfundible voz de Madam.

Madam: -“Hola. Espero que la ropa interior que traigas puesta sea linda. Ya que no hay tiempo que perder. Afuera del Hall Central te está esperando una limusina. Diez metros antes de subir al auto haya gente o no, te tenés que sacar la ropa que tenés puesta y quedarte en bombacha y corpiño, seguir caminando hacia la limusina y subir. Es una prueba más que tenés que superar para unirte a nuestra gran familia”.

No sé porque pero yo confiaba en Madam. En todo lo que me decía. Cuando salí del Hall Central vi a lo lejos la limusina. Fui caminando y me fui acercando a ella. Cuando estaba a 15 metros comencé a ponerme nerviosa. Había mucha gente alrededor. Sin embargo cuando calculé que faltaban 10 metros fui caminando y desnudándome al mismo tiempo. Primero me saqué la vincha, luego los zapatos, luego la remera y por último la pollera. Quedé solo con mi tanguite. Bien diminuta y mi sostén. Había mucha gente alrededor. Todos me miraban. Sentí un poco de vergüenza y apuré el paso para subir al auto. Cuando trato de abrir, la puerta estaba trataba. Demoró unos instantes, que a mí se me hicieron larguísimos hasta que de adentro me abrieron. Subí a la limusina y este arrancó. Nadié a excepción de mí, Madam y los suyos entendían nada. Dentro del auto estaba Rikjard esperando con un balde con hielo y una botella de caro champagne dentro. “Bienvenida” me recibió. “Veo que estás más linda que nunca. Es un placer que estés de nuevo con nosotros”.

Yo: -“Gracias, gracias”. Luego me atrevo a preguntarle: -“¿A que se debe esto de que me tenga que desnudar?”.

Rikjard: -“Ideas de Madam. A ella la divierten mucho estas cosas. Este tipo de pruebas. Además, así como estás te tengo que entregar en una casa. Recién mañana te pasaremos a buscar por la mañana o a la hora que te despiertes para llevarte a la mansión. Tomate un trago así te relajas”.

Yo: -“Dale servime un trago de ese champagne que debe estar exquisito”.

Charlamos y tomamos un poco de champagne.

A los veinte minutos el auto llegó a una mansión. Se anunció, entró y estacionó en la entrada central. “Bajá” me dijo Rikjard “Y atendé muy bien a estos señores. Han pagado una suma de dinero importantísima”. Bajé así semi-desnuda como estaba. Enseguida un mayordomo de color negro me hizo pasar a la casa. Ni bien entré me recibieron casi como si fuera una celebridad. Había 20 hombres dentro de la mansión. La misma estaba ambientada de fiesta y en dos o tres lados había carteles que decía “Club L’ Natalie” (El club de Natalia). Más tarde Rikjard me explicaría que eran 20 caballeros de mucho dinero. Todos eran clientes del Burdel y todos ya me habían visto, tocado o me habían cogido. Decidieron formar este club para juntar el dinero y poder reservarse para ellos mi primer noche de mi regreso a París. Madam realmente les había sacado una buena suma de dinero. Yo no creía valer tanto. Nunca me lo había imaginado. Por supuesto que no me valoraban como persona, pero debo confesar que era gratificante saber lo que pagaban por mí como máquina sexual. Y aunque gracias a estos viajes pude juntar una buena cantidad de dinero, creo que es sólo una pequeña parte, una punta de iceberg, de la montaña de dinero que Madam junto conmigo. Con mis tetas, con mi vagina y con mi cola.

Una vez dentro de la casa, lo primero que hicieron fue hacerme subir como a una especie de escenario. Comenzó a escucharse de fondo una música sublime de un pianista francés. Era una melodía muy francesa. Yo estaba como saben, ya semi-desnuda. Estando arriba del escenario apareció un hombre alto y buen mozo, vestido de smokin, con un micrónfono en la mano. Era como una especie de presentador que me dio la bienvenida y me presentó ante los asistentes, los miembros del “club”. Aplauso cerrado. Me sonrojé. Me excité. Mis pezones se erectaron y eso se notó por debajo de mi sostén. Luego de una linda presentación en la que el presentador reseño suscintamente mi vida (realmente hay algunos datos que no sé como los averiguaron) cerró su speech con un: -“Caballeros, muchas gracias por haber venido y ¡Que comience la fiesta!”. Y la fiesta no tardaría en comenzar.  De fondo comenzó a sonar una música de strip-tease. Un asistente del lugar se acercó y me indicó que se  esperaba que yo hiciera un strip-tease. No tenía mucha más ropa por sacarme. Pero comencé a bailar sensualmente. Los caballeros comenzaron a encenderse. A aplaudir, a gritar, a vociferar, a alentarme y pensé que era buena señal de que era un buen momento para regalarles mi sostén. Me lo quité muy despacito para hacer durar el momento.  Me lo saqué y lo sostuve con una mano mientras con la otra hacía como que me tapaba los senos. Sé que eso calienta a los hombres. Los pone ansiosos por ver todo, por lo poco que se puede tapar con las manos. Siendo además mis manos muy chiquitas y delicadas. Seguí bailando sensualmente. Pero comenando a dejar de lado el erotismo para pasar a lo sexual. Miré al público, intenté descubrir con un golpe de vista quién era el “líder” del grupo o por lo menos algún miembro “influyente” de este. Elegí al que más apropiado me pareció, bajé del escenario y me acerqué a él. Le susurré al oído que “Me sacara la bombachita”. Me di vuelta y el puso manos a la obra dejandome completamente desnudita  en un segundo.  En el centro del salón había una cama. Redonda y gigante. Especial para orgías grandes. Me tiré en ella y dejé que hicieran conmigo lo que quisieran. Las manos no tardaron en llegar. Tampoco los penes. Tanto manos como penes los sentía por todos lados. Y la sensación me gustaba. Y mucho. Me rozaban la cola, lospechos, la vagina. La cara, la boca, el cuello, los labios, etc.. Aún no me habían penetrado, pero Ah! Ahí sentí la primer pija que me entró por la vagina. Inmediatamente otra en la cola y una en la boca. Luego sentí que mis manos eran conducidas a dos vergas más. Y bueno, creo que ya nada más podía hacer por ellos, los otros 15 caballeros deberían esperar o contentarse con meter alguna mano, al menos hasta que alguno de los 5 primeros produjera y descargara su líquido masculino sobre mi. Cuerpito femenino. Me cogieron tantas veces ese día y estuve tan rodeada de pijas, que obviamente no puedo recordar cada una. Pero sí recuerdo la primera, la última y el momento en general. La primera fue por el culo, la eyaculación digo, y la última en la boca, la cara y las tetas. En esta situación de “máquina sexual de 5 posiciones” estuve varias horas sin descanso. Iban pasando los turnos y pasado un rato, los primeros estaban para una segunda vuelta, algunos para una tercera y solo unos  pocos para una cuarta. No soy buena en matemáticas, pro si cuentan que había 20 caballeros en el club y que casi todos llegaron a la tercera “vuelta” haciendo las multiplicaciones correspondientes podrán tener una idea de cuantas veces me cogieron ese día.

Sé que le hice por lo menos un pete a cada uno. Las probé todas. Tal es así, que me quedó la boca seca. También me hicieron tomar semen en vaso. Me corrí más de una vez. Pese a que era joven y el sexo me encanta con todo lo que había cogido ese día podría haber estado luego semanas sin coger. Pero eso … eso … no era lo que Madam tenía planeado para mí …

A la mañana la misma limusina del día anterior me pasa a buscar. Me había quedado dormida desnuda en un sillón de la mansión. Desnuda entre muchos hombres desnudos que estaban tirados durmendo por ahí. No encontré por ningún lado, ni mi bombachita, ni mi corpiño, con lo cuál tuve que subir a la limusina como Dios me trajo al mundo.

Esta vez, dentro de la limusina no estaba Rikjard, sino que estaba Madam. Me saludó y comenzamos a hablar. Me pregunta como me había ido la noche anterior. Yo le respondí que bien. Me preguntó si me habían penetrado mucho y si había tragado mucha leche y yo le dije que sí. Me preguntó si alguno de los hombres que me habían poseído la noche anterior me había gustado especialmente a lo que yo le respondí la verdad y era que no. Ahí aprovechó para aconsejarme que en este lucrativo negocio era mejor no involucrarse sentimentalmente con los clientes. “Sólo entregate a ellos en cuerpo, pero no en alma” me dijo y siempre recordaré sus sabias palabras. En ningún momento me ofreció ropa, ni nada para cubrirme. Ni siquiera una manta o un sacón. Si me ofreció un café expreso caliente. Yo lo bebí y estaba muy rico. Además era una mañana bastante fría. Seguimos conversando. Una vez que yo terminé mi café y dejé mi vaso a un costado, sin mediar palabra, ella comenzó a manosearme toda. Fue directo a mi vagina por donde pasó su mano un largo rato. Tocando y aún introduciendo sus dedos en ella. Luego subió a mis tetas y las palpó, manoseo y magreo por un largo rato. Luego de un rato de toquetearme la vagina y las tetas me dijo: “Necesito saber que es lo que tanto les gusta a los hombres de vos. Necesito saber cuál es el secreto de tu rotundo éxito ¿A ver porque vales tanto?” Yo me dejé seguir manoseando. “Date vuelta” me pidió. Y empezó a examinar cuidadosamente mi culo. También me lo tocó, acarició e introdujo dedos en mi ano por un largo rato. Luego de todo este manoseo, comenzó a besarme. Con besos bien sentidos y profundos, metiendome su lengua de serpiente hasta el fondo de mi garganta. Estuvo besándome y toqueteandome un rato largo, hasta que volvió a pronunciar palabra y dijo:           -“Ahora lo entiendo. No sé como te probé antes. Sos magnífica. Sos espectacular. Sos joven, hermosa, tenés un cuerpo bello, bien proporcionado y encima besas muy bien. En síntesis, sos perfecta”.

“Gracias” contesté yo tímidamente.

El viaje siguió seguimos charlando, Madam dejó de tocarme, pero yo seguía desnuda. Y creo que ahí no había satisfecho completamente sus ganas de mí.

Cuando llego a la casa me reciben muy muy bien, mucho mejor que el año anterior. Era casi una semi-estrella. Me aplauden y me saludan con muchos elogios. Estaba desnuda. Pero la mayoría, por no decir todos ya conocían mis partes íntimas a la perfección. La desnudez en esa casa era algo natural para mí. Luego de la recepción y de la ubicación en uno de las suites, esta vez, me había tocado una mucho mejor que la del anterior, que también había estado muy linda.

Esa noche como ya conocía el lugar, me entangué, me puse un corpiño llamativo y fui hacia el Burlesque. En la puerta estaba Madam, que antes de dejarme entrar me dijo:

Madam: -“Vos ya estás para otra categoría, para otro tipo de trabajos”.

Con esta frase Madam terminaba de comunicarme que había convertido en una puta 5 estrellas. Durante mi larga ausencia, ella se había encargado de promocionarme y hacerme conocer y muchos ya me habían solicitado y habían reservado turnos para estar conmigo. Madam me mostró la agenda que me esperaba y era interminable. Era como cuando un grupo de música se va de gira. Prácticamente iba a tener sexo todos los días más de una vez por día, durantes unos tres o cuatro meses. La vagina me iba a quedar destruida de tanto poner y sacar.

No conocía, ni conozco demasiado de Francia, pero en la agenda que me mostró Madam había muchas personalidades famosas y no faltaban agendadas citas como “Fiesta en el barco de …”; “Orgía en la mansión de …”; “Cenar con …”; “Exhibirse para …” y demás.

Entonces esa noche no trabajé en el NightClub, sino que una vez me llevaron en limusina hacia otro lugar. El segundo trabajo que tuve que hacer, ese mismo día que llegué. Casi sin descansar fue para un futbolista famoso de Francia. Un verdadero ídolo en su equipo. Me llevan en limusina. Famoso lugar. En reservado, me desnuda delante de todos y yo no puedo hacer nada. Estoy para eso, soy su putita. Me dejó en tanga como si no hubiera nadie alrededor. El ambiente era un descontrol algunos miraban otros no. Otras minas también estaban en bolas y algunos hombres también. Otras putitas como yo.

Ël me dijo: -“Subíte y baila arriba de la barra”. Y yo lo hice. Pero para hacerlo lo hice en tanga. Algunos que estaban debajo de la barra medio alcoholizados me gritaban cosas. Otros trataban de tocarme el culo, pero enseguida el personal de seguridad del boliche lo impidió. Cuando me aburrí de bailar, simplemente bajé y volví con el futbolista que me había contratado esa noche. Tomamos unos tragos de caros alcoholes en el VIP. La pasé muy bien con él. Tenían mucha clase. Estuvimos ahí, como dos o tres horas en el VIP del boliche, tomando alcohol, besuqueandonos y tocándonos.

Luego del boliche, él me subió a su lujoso auto y me llevó a un lujoso hotel. En el hotel pasó lo que tenía que pasar, es decir hice “mi trabajo”. Y él se quedó muy contento, muy satisfecho.

Después de varios día volví a reflexionar sobre lo que había pensado al ver por primera vez el dinero en mi cuenta bancaria. Como Madam estuvo tan segura de que yo iba a venir. Y la respuesta estaba en que en mi viaje anterior ella me había transformado. Me había transformado en una puta. Había dejado una semillita latente en mí. Algo que a la primera oportunidad floreció. Y la verdad era que me sentía muy bien en este ambiente. Me sentía a gusto. Me sentía útil. Sentía que hacía algo muy bien, que por primera vez en mi vida, era realmente buena en algo y que era reconocida por ello.

Una de las curiosidades que descubrí en este segundo e interesante viaje fue que Madam y Rikjard no tenían hijos. Ninguno de los dos. Melanie no era sino una puta que mandaban de viaje de intercambio. A veces iban otras y no ella. Y descansaban. El único requisito era que tenían que ser o parecer muy jóvenes.

Algunas noches dormí en la alcoba de Madam. Desnuda. A los pies de su cama. Solo me invitaba a su cama para cogerme o meterme consoladores en la conchita o el culo. Pero no dejaba ser muy activa. En cuanto yo quería iniciar algo ella me decía “No, no, ese esntusiasmo guardalo para los clientes”. “En mi alcoba domino yo”. Decía ella. Y hacia conmigo lo que quería pero lo que más le gustaba era que me acostara boca abajo y meterme en el culo unos consoladores de unos tamaños incréibles, casi podríamos decir, gigantes. No sé bien como, pero terminaban entrando. Ella era muy hábil también haciendo masajes y no solo eso, una experta en el estímulo clitoriano. Dicho esto solo me resta decirles que en la alcoba de Madam me mojé una y otra vez. A lo largo de mi estadía tuve un montón de orgasmos buenísimos en esta alcoba aún ante la ausencia de penes.

Era parte del plantel VIP de Madam. Tan VIP que en este viaje también conocí al Presidente de Francia. Y cuando lo conocí, quiero decir que lo conocí muy íntimamente. Un día Madam, Rikjard, el chofer-custodio y yo nos dirigimos a la Casa de Gobierno. Nos dejaron pasar sin problemas y tanto Rikjard y Madam eran saludados como si fueran el Presidente y la Primera Dama, la Presidenta y su esposo. El Presidente un hombre de aspecto muy cordial y amable, nos invito a pasar al salón oval (al igual que el que hay en la Casa Blanca) y a tomar un té. Madam con la actitud directa, e incisiva que la caracterizaba abrió la charla, rompiendo el hielo de una sin problemas: -“Sr. Presidente, la putita que pidió”.

Me ofendí un poco, pero sabía que eran gajes del oficio, yo ahí era un cuerpo. Una chica que brindaba un “servicio”. No era ni más ni menos que el placer sexual que mi cuerpo podía proporcionar.

Mr. President: -“Veo Madam que lo haces cada vez mejor. De dónde consigues estas putas. Esta es verdaderamente hermosa”.

Madam: -“Esta pieza de colección particularmente es de Argentina. Un país situado al sur del continente americano donde hay muchas chicas hermosas y que quieren ganar un buen dinero. Y eso es lo que yo les doy: mucho dinero a cambio de entrega y servicio total y sin límites”.

Presidente: -“Y vos me aseguras que ella. ¿Cómo te llamas?”

Natalia: -“Natalia”.

Presidente: -“¿Vos me aseguras que Natalia va a cubrir todas mis expectativas?”.

Madam: -“Absolutamente todas. Eso te lo garantizo. Esta nena no solo es hermosa como podrás apreciar visualmente. Tiene una actitud sexual pocas veces vista. Que solo las grandes y más finas putas tienen. Yo lo único que hago es ayudarla a descubrir su verdadero ser. A sacarlo de su interior y a canalizarlo”.

Presidente: -“¿Vos Natalia estás de acuerdo con lo que dice? ¿Sos realmente una puta o sos una chica de vacaciones con la vagina algo caliente?”.

Natalia: -“Creo que tengo un poco de las dos cosas, pero ¿Cuál es la diferencia para el caso?”.

Presidente: -“Creo que ninguna. Así que podés comenzar a desvestirte”.

Madam: -“Do it”.

Presidente: -“Pero no te desvistas toda. Deja algo para después. Cuando Madam y Rikjard se vayan”.

Me saqué el trajecito sastre formal que tenía puesto tipo de ejecutiva y que fue necesario ponerme para entrar a la casa de gobierno sin despertar sospechas. Madam me ayudó a sacarmelo. Lo tiré a un costado, di una vuelta como hacen las modelos en ropa interior y me volví a sentar en el cómodo sillón en el que estaba sentada.

Madam: -“¿Viste? Es perfecta.

Presidente: -“Ya lo creo. Ese culito me volvió loco. Esas tetitas. Es hermosa. Simplemente hermosa. Bueno gracias por todo y mi secretario los conducirá hacia la salida. Nos vemos en la cena de caridad de fin de mes”.

Madam: -“Ok. Que te diviertas y que la disfrutes”.

Un asistente del presidente acompañó a Madam y a Rikjard hacia fuera y cerró la puerta tras de ellos mientras estos y el Presidente se saludaban efusivamente.

Cerradas las puertas quedamos él y yo solos. Él, el hombre más poderoso de Francia. Y yo una chica de barrio, lejos de mi país. Aunque no es por vanagloriarme, pero con el viaje anterior y con este creo que mi territorio, el lugar en donde soy local, es la cama; y mientras hubiera una cama yo seré tan o más local y me sentiré más a gusto que los demás.

Presidente: -“Voy a dejar que demuestres que sabés hacer. Después de todo soy el Presidente y merezco atención”.

Me tomé un instante y pensé en como arrancar mi labor. Quería que el momento fuera perfecto, pero no sabía como arrancar.

Entonces arranqué con lo mismo de siempre. Él hombre sentado en su silla, desde la cuál gobernaba al mundo y hacía cosas importantes y la putita, cuál secretaria que quiere ascender rápidamente, arrodillada también haciendo cosas importantes jugueteando con el pene presidencial. Primero con las manos con un poco de masturbación y luego con la boca. Siempre mirándolo a los ojos mantuve su pene dentro de mi boca casi todo el tiempo. Chupé duro y constante. Cada tanto, muy cada tanto le daba una lamida a sus huevos, pero el presidencial pene estuvo casi todo el tiempo en mi boca. Era un honor para mí. Después de todo me había cogido a cada pelotudo. Esta era una verga importante y como tal había que hacerlo bien. Y así lo hice. El presi que en definitiva era un hombre, acabó con todo, manchando el fino y caro escritorio y derramando algo de sus líquidos sobre mi persona.

Luego del mínimo descanso lógico, me agarró, me hizo dar vueltas y me puso contra el escritorio. Ahí me la metió en seco por el culo. Y comenzó a penetrarme duramente. Me cogió y me cogió. Yo cara boca abajo y tetas contra el escritorio. Él dándome bomba por atrás. Mi culito también haciendo gala del pene presidencial que tenía introducido. Otro honor, mi culo hecho por un presidente. Y esta vez, no solo el pene, sino también el semen presidencial estuvieron dentro de mí. Ya que el presidente me eyaculó muy potentemente dentro del ano.

El Presidente me dijo que se hubiera quedado conmigo cogiéndome una eternidad, pero que ello no le era posible dado sus ocupaciones y que en breve tendría una reunión de gabinete. Se tomó 5 minutos y descansó. Bebió un sorbo de whisky y también me dijo que por más reunión de gabinete que hubiera si mi culo y mi boca habían sido tan placenteros no se perdería por nada del mundo mi vagina. Me tiró sobre el escritorio, esta vez yo boca arriba, y se vino encima de mí. Ahí nos echámos un polvo rápido. Casi mecánico. Él acabó enseguida, lo cuál era su intención. Se vistió muy a las apuradas, se arregló un poco y me dijo: -“Naty, eres genial, lástima que no puedo quedarme más tiempo. No va a faltar oportunidad si sigues viniendo a Francia. Vístete que algún asistente mío te va a acompañar hasta la salida. Ha sido un verdadero placer conocerte”. Y se fue de la habitación. Quedé realmente halagada.

El Club de Caballeros, el encuentro con el Futbolista, y el encuentro con el Presidente no fueron mis únicas situaciones sexuales de ese viaje, pero no quiero aburrirlos.

Vuelvo con 40.000 dólares y ya me hago a la idea, que sí el año que viene me llaman voy a volver. Me asombró de solo pensar como un viaje escolar de estudios, me transformó de una chica común argentina a una puta de clase alta francesa. Pienso, si cuando vuelva a Argentina no voy a dejar mis estudios de Derecho, en busca de una vida mejor y más fácil. En la que el dinero se gane más rápido. Ustedes me entienden.

Al volver veo la página de Internet. Veo mi foto. Lo que valgo. Todo el mundo. Me recibí de puta high class.

julieta_s24@YAHOO.com.ar

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Sola con mi padrastro

Hola, como estan, soy Maria, no se si se acuerden de mi. Pero espro que si

Bueno, lo que les voy a contar en esta ocacion es algo que me ocurrio cuando tenia 15 a punto de cumplir los 16. Mis papas se separaron desde hace tiempo y por eso vivia a veces con mi papa, a veces con mi mama quien ya se habia conseguido un sustituto: Juan; un hombre de 1.90 metros, cuerpo un poco atlético, guapo, ojos azules, moreno, buno, un sueño.

Ya habia acabado la secundaria, estaba de vacaciones, asi que mi mama me pide que me quede a vicir con ella unas cuantas semanas y yo acepte.

Al principio este Juan me hablaba con toda amabilidad, naturalidad, hasta que un dia sali de la ducha solo con una toallita para que cubriera parte de mi cuerpo y al caminar por el pasillo me encontre a Juan, que con cara de sorpresa y admiracion. De ahí sabia que podia ser mio.

Un dia mama me dijo que iba a ir al super, que juan llegaria antes que ella para que comiéramos y no la esperaramos. Entonces me meti a bañar para ponerme algo sexy para Juan, pero cuando me estaba dando la ducha llego el. Desde la puerta me pregunto que que estaba haciendo y le dije que me estaba bañando. En eso oigo que sube rapido las escaleras para llegar afuera del baño . En eso entra según para lavarse la cara, pero vi como me veia atravez de un vidrio semitransparente que divide el baño. Asi que me enjuagaba mas sensual para que el me viera, agarraba mis senos, los masajeaba. Cuando termine de ducharme igual que siempre me puse mi toallita que cubrían la mitad de mis senos y baje a la sala en donde el estaba viendo la tele.

En eso me siento a su lado y cruce las piernas  en eso veo que sus ojos se dirijen directamente hacia mis piernasy un poco mas arriba. El un poco nervioso se pone a platicar conmigo, Asi que después de charlar un rato me levanto para ir a la cocina, pero cundo me levanto hago como que se cayo la toalla y me quedo completamente desnuda. El un poco sonrojado me pasa mi toallita y le digo:

-Porque no me ves??

En eso se queda viendo mis senos y le pregunto

-Te gustan?

-Me encantan

-Tocalos

Entonces el me empiezo a tocar mis pezones que enseguida se pusieron durosy me dice

-No sabes, desde cuando te queria coger

-y que esperas??

En eso me llevo a mi habitación, me puso en la cama y se desnudo. Cuando vi ya tenia una enorme erección. Y me pidio que le hiciera una rusa, ya que tenia unos senos bastante grandes y ricos para mi edad asi que accedi.

Ya cuando se venia me dijo:

-Me quiero venir en tu boquita

-Encantada

Asi que abri mi boca y me hecho todo su semen. Cuando termino estaba recargand su pene en mis senos. Yo sentia riquísimo. Entonces me anuncio que me iba a penetrar. Entonces abri mis piernas y deje que me lo metiera todo aunque sintiera un poco de dolor por su tamaño, pero tambien disfrutaba de lo lindo.

Cuando terminamos de hacerlo como otras 3 veces nos prometimos que cuando me quedara con ellos que hariamos el amor como locos estando solos.

Espero que me escriban : mariacosita_13@hotmail.com

Y ya conéctense jeje

Besos

Maria

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Juego de manos….

Me desperté asustado, había tenido una pesadilla luego de dar vueltas y vueltas en la cama.

Sonaba suavemente el televisor, pero no se oían voces, ni siquiera música, sólo lo suficiente como para saber que estaba prendido. Está en el comedor, sin embargo, el pasillo que lo conecta a los dormitorios permite que la luz del tele ilumine levemente las paredes.

Era la madrugada de un miércoles (creo, porque los miércoles PADEZCO contabilidad, y teníamos un examen, de la misma, al día siguiente); mis viejos tenían un cumpleaños de un tío al que sólo estaban invitados los adultos, y dada la situación y como me había despertado acepté que habían vuelto de la cena, y que estaban, o al menos uno de ellos, viendo la Tv.

Me di la vuelta, ya sin mirar la pared, y vi que mi hermano no estaba en la cama, no presté atención al hecho.

Luego de unos minutos, como no podía volverme a dormir, y la TV seguía prendida me levanté, caminé lentamente por el pasillo y vi la pieza de mis padres con la cama aún tendida; lo cual, debido a que mi hermana estudia afuera (es decir en otra provincia) no quedaba duda que el que estaba en el comedor era mi hmno menor. Al irme acercando por el marco de la puerta, sin asomarme del todo pude notar qué canal estaba viendo mi hmno ( el mismísimo “648”, digo el n° por no hacer publicidad, pero lleva el nombre de un planeta, por si no queda del todo claro)……pero en la pantalla no era una mujer la que estaba chupando una gran pija, sino un tipo……me quedé pasmado…, lo peor, era que no estaba haciendo zapping, sino que verdaderamente la estaba viendo….y más lo confirmé cuando, luego de volver en mí, lo observé de espaldas a mi tocándose por dentro de los calzoncillos.

Retrocedí un poco, ya que atiné en un principio a llamarle la atención por lo que estaba mirando, pero pensé que por ahí recién lo ponía, o que estaba mirando de curioso, pero nunca cambiaba, y creo que empezaba a entender que lo estaba disfrutando. Luego de chupar la terrible pija, un chabón rubio de mucha facha, se levantó y besó a un morocho bastante musculoso; tan extraño era esto que estaba completamente atento a lo que estaba pasando en el televisor, también mi hermano, que no se daba cuenta que lo había descubierto. El morocho devolvió los favores, luego de ardientes besos, al rubio de, también, generosas proporciones, verdaderamente GRANDES PENES….esto, dejó de molestarme y empezó a calentarme a full!!Luego chupó el culo de este rubio, y minuto a minuto, me quedé observando cómo lo penetraba al principio lento y luego bruscamente, y en diferentes posiciones; mi pija estaba durísima, y me sorprendí tocándomela por encima del boxer ; mi hmno por su parte lo hacía muy lentamente, con su mano dentro del calzoncillo.

Cuando finalmente acabaron ambos, pensé que terminaría pronto, y antes que mi hmno se diera cuenta de mi presencia, me fui a mi cama, sin querer tocarme, por que pronto llegaría mi compañero de cuarto y no quería que me viera, pero atormentado por cuánto me había gustado aquello, y cómo no había hablado con él por ver eso, confundido, dudoso, de golpe, se sintieron las llaves de la puerta, y el tele se apagó; como en una carrera mi fraterno llegó a su cama, mientras por otro lado entraban mis padres susurrando y comentando qué tal había estado la fiesta.

Mi madre pasó por la pieza, y nos observó, ambos nos hicimos los dormidos, y luego se fue a su pieza, adonde la acompañó mi padre luego de salir del baño; cerraron la puerta del cuarto y se escuchó el pasador, aquel desagradable sonido ponía en evidencia los planes de mis padres.

A los pocos minutos, “el Sr. X” comenzó a tocarse, luego de un rato se destapó y , como si estuviese solo en el cuarto, se comenzó a pajear primero de a poco y luego acelerando el proceso. Me quedé sin palabras, no sólo por verlo masturbarse, sino por “lo que estaba masturbando”…..el muy puto la tiene más grande que yo, no sólo eso, sino que hasta más gruesa….. aquel pensamiento me quitó el sueño, y extrañamente empezó a excitarme a más no poder; estaba viendo en acción a mi pequeño hermano, evidentemente no tan pequeño, recordando lo que había percibido hacía instantes en la tele, todo era confuso, pero me gustaba, y mucho…. No quería que se diera cuenta, y no iba a mostrar mi erección, en parte por no conocer su respuesta y por otro lado por vergüenza, ya que él la tenía más grande.

Parecía conocer todos los secretos de la paja, se tocaba de costado, con ambas manos, cambiaba de mano, se mojaba con saliva, jalaba fuertemente hasta abajo, apretaba sus huevos, apretaba su glande entre sus dedos ensalivados….. se me despertaron unos tremendas ganas de ir a chuparle esa terrible berga….pero mi conciencia me detuvo. Al fin aceleró sus movimientos y pude notar cómo saltaron unos chorros a su cara, pese a que apuntó a su abdomen. Se pasó la mano por el rostro y luego lo llevó a la boca, cargándome de curiosidad, luego tomó un par de medias que estaban bajo la cama y se secó el pecho, se tapó, se dio media vuelta y se quedó dormido.

Se había pajeado con total libertad, casi como que no le importara que yo estuviese ahí. Me preguntaba si sabría que la tenía más grande; si me la había visto parada, al menos en estos últimos tiempos….. con todo esto, y aprovechando que no me veía llevé mis dedos hasta mi pija, que como estaba apretada con el boxer había guardado todo su líquido, lo tomé y me lo llevé a la boca, dejando hilos que recorrieron desde mi berga a mi mentón. Aquel sabor fue muy agradable, además de saber a culpa, sabía algo salado, con cierta viscosidad, que lo convertía en algo extraño…continué así hasta casi a punto de acabar, pero me arrepentí de tragarlo, y finalmente me corrí en el baño.

A la mañana siguiente, desayunamos, él no mostraba arrepentimiento ni pena, mis padres, por su parte, no consultarían nada, pues habían festejado incluso luego de la fiesta, y yo sentía algo de pena, o mejor dicho dolor en mi autoestima, porque no podía superar que aquel trozo de carne que había apreciado anoche, que tanto tiempo estuvo a mi lado sin darme cuenta, me dejaba corto (literalmente).

En el colegio todo marchó en orden, sólo que ahora, comenzaba incluso a sospechar de “cuán grandes” eran en verdad mis compañeros y muchos que veía pasar, con quienes de una u otra manera me juntaba; a decir verdad había visto a muchos desnudos, pero nunca había prestado atención salvo contadas veces.

La mente me alejaba de esos pensamientos, pero un calor interno me los retornaba. Todo marchó en orden, tuvimos la prueba, etc.

Los días siguieron siempre teniendo presente ese hecho; a veces quedándome despierto para disfrutar de las pajas de mi hermano, y otras vencido por el cansancio.

Un día por la tarde, mientras me ponía el traje de baño en los vestidores de natación (deporte que practicamos con mi hmno en diferentes turnos) se me acercó Maxy, ( un compañero del que todos sospechábamos de su sexualidad, o más bien, del cuál todos hablábamos convencidos que era gay), y mientras sonreía me dijo, ¿qué se siente saber que tu hermano más chico está mejor dotado?….Levanté la mirada, y frunciendo el seño le dije ¿Qué? Y me abalancé sobre él mientras lo golpeaba, -PUTO DE MIERDA, como lo toqués a mi hermano te mato, ni se te ocurra acercarte, etc,etc., pero los demás nos separaron, diciéndome estás loco, qué te pasa, y sacando a Maxy de debajo mío, asustado, pero con cara de odio, mientras los demás lo corrían de ahí, quién no dudó en gritar:

-¡Eso no te hace tenerla más grande!

Los demás, una vez que me había calmado, estaban algo mudos, algunos “relojeaban” mi bulto, otros hablaban entre ellos, hasta que alguien se acercó y me  dijo, no le hagás caso, no vamos a dejar que se acerque a “Sr. X”.

-Vos te pensás que mi hmno va dejar que un puto como este se le acerque- dije cruelmente, en parte por miedo con mi hmno, y en parte porque había revelado mi secreto, que de alguna manera lo había averiguado. Estaba furioso, uno de los chicos me preguntó en broma, ¿de verdad “Sr. X” la tiene más grande? Tengo que ver eso, jaja……no seas puto, y no tenés que ver nada, porque sea como sea, con lo que tenés vos, cualquiera la tiene más grande – le dije. Hubo bromas de todo tipo, pero al salir, el técnico me llamó para hablar; pensé en que Maxy me había delatado, lo cuál me daba más bronca, pero no fue así, había hablado con él, pero no le había dicho nada, sin embargo había escuchado las bromas, y supo que algo había pasado. No sólo llamó mi atención, sino que ni Maxy ni yo entrenamos aquel día, aunque no dejó que nos fuéramos hasta el final y se sentó a hablar con los dos; poco sirvió, pero al menos mostró más interés que los demás, y eso que nunca supo el motivo de la pelea.

Al llegar a casa, hablé con mi hermano, probablemente algo exaltado, era obvio que no podía echarle toda la culpa a Maxy, pero tras discutir, no me dijo mucho, y yo le dije que no quería verlo con él. Me respondió que no era quién para mandarlo, y que no se juntaba con él, pero que si se le daba la gana lo haría sin consultarle a nadie.

Otra tarde en natación, Maxy pasó por mi lado, casi ignorándome, y entonces le hice cierta broma pesada, aprovechando que nadie estaba ahí para entrometerse, a lo que me contestó:

-¿Qué, vos también vas a querer que te la chupe?

Antes que pudiera decir nada entró el técnico con algunos de los demás, y maxy se alejó con una sonrisa dibujada; estaba gozando lo que me decía, y estaba surgiendo efecto ya que me daban terribles celos y furia.

Al volver a casa, no dejaba de pensar en cada momento en lo que había escuchado, de hecho poco escuché al técnico que nos hablaba de un campeonato, no presté atención, total los demás lo harían y seguro iba a enterarme tarde o temprano. Por mi mente pasaba aquella porno sólo que Maxy y mi hmno eran los protagonistas. Todo aquello me movía mucho, y generaba ideas, casi inconcebibles.

Noches después, volvió a escucharse el pasador de la pieza de mis padres, lo que aseguraba que no se abriría sino hasta la mañana siguiente. Me había destapado, dejando mi bulto hacia arriba, a la vista, para poder ver qué efecto tenía en mi hmno, cuando pasaron unos minutos, de los cuales no dejó de mirarme, se comenzó a masturbar, suavemente, sin desvestirse del todo, pero para sorpresa de él, yo también empecé a tocarme por dentro del calzoncillo, con lo que se quedó quieto, como si quisiera hacerse el dormido, mientras observaba cómo me frotaba el pene. Había sacado su mano de adentro del boxer, pero esta había quedado sobre su pierna derecha, dejando ver una erección que poco a poco se hacía más y más notoria, me senté en la cama, y de repente me levante y me dirigí convencido a concretar mi sueño, miré su rostro, con cara algo seria, pero ocultando estar atento, bajé mi cara hasta sentir de cerca su olor a hombre, percibí cómo le tembló el abdomen , y cómo su berga dio un palpitar, pasé mi lengua por sobre su ropa interior, y se escuchó cómo contuvo el aire, recorrí toda la figura de su gran berga, muy convencido, como si fuera un experto; bajé hasta sus bolas, que las chupé sobre el calzoncillo, mientras escuché un –ahhhhhh- algo silencioso, supe que no me detendría, y yo no pensaba hacerlo. Bajé lentamente el elástico del boxer, mientras aquel miembro se hacía más y más grande, más aún de lo que creí haber visto, estaba totalmente excitado, pero no quería mirarlo, por miedo a arruinar el momento, flexionó sus piernas ayudándome a quitarle lo que le sobraba de ropa, y me dio a entender que estaba entregado del todo, lo miré levemente, y me devolvió una mirada excitada y pícara, que fue seguida por una sonrisa.

Apoyé mi lengua en el tronco de su pene y subí hasta su glande, volví a bajar, chupé sus bolas, escapó un grito más fuerte que el anterior, y le hice seña que se callara. Subí nuevamente y me introduje de a poco su miembro en la boca, lo mojaba volvía a sacármelo casi por completo, y lentamente lo empujaba un poco más, hasta que me daban arcadas, no entraba todo en mi boca, pero cuanto me cabía estaba adentro, lo mojaba entero, lo masturbaba mientras lamía, comencé a masturbarlo solo con mis labios, haciendo fuerza, sin que entraran en juego mis dientes. Estaba gozando; puso su mano sobre mi cabeza, de momentos la empujaba al compás de sus caderas, y de momentos acariciaba mis cabellos. Aceleré la chupada, mientras él comenzaba a pajearme, me hacía sentir que en cualquier momento acabaría, era un verdadero experto, y su terrible y deliciosa pija estaba cumpliendo mi utopía. Noté cómo aceleraba sus movimientos y su respiración, y me la saqué de la boca, a lo que atinó a decir en vos baja, -¿te arrepentiste?- como si rogara que no dijera que sí, lo miré sonriendo, y le dije al oído, hay algo más que quiero de vos, y mientras me soltaba el pene, pasé una pierna sobre su abdomen, mojé mi ano e intenté que me entrara aquella terrible pija.

Me preguntó si estaba seguro, me dijo que me dolería mucho; pero le contesté que quería hacerlo, y mucho; a decir verdad hacía tiempo que estaba soñando con su pija, y con cómo me lo hacía. Por lo que dejó que intentara.

Traté por mi mismo de introducirlo, pero fue en vano. El contacto hacía que se me pusiera muy dura, pero me generaba mucho dolor, y ni siquiera avanzaba. Podía sentir cómo su pija caliente lubricaba mi virgen agujero, pero no había caso.

Se lamió unos dedos, y mientras yo me tocaba lentamente, hurgó en mí, hasta que sentí cómo mi culo, como 100 anillos de elástico, se contraían uno sobre el otro, tratando de impedir la entrada de ese dedo, pero el dolor era leve, y rápidamente fue placer; luego vino otro dedo, y sin lograr calmar el dolor, en un instante los sacó de golpe, y pude sentir cómo taladraba la entrada de mi culo aquel enorme embutido. Mi cara de dolor era el único aviso que le daba a mi hmno, no quería llamar la atención de mis padres, pero tampoco podía evitar sentir tal destructivo dolor. Insistió hasta que de pronto mi culo se contraía pero no podía cerrarse, dolía horrores, pero con cada envestida lo tenía más y más adentro, esperando unos segundos, y volviendo a empujar, así estuvo hasta que finalmente estuvo toda adentro, los ojos se me llenaron de lágrimas, aquel dolor no era lo que había soñado, pero al abrirlos y ver a mi hermano, tan gozoso, y sentir todo su miembro en mí, me hizo poner a mil, mi pene, que había decaído, se había parado nuevamente, y yo comenzaba a cabalgar a mi hmno, suave, para que no acabara, y para no hacer mucho ruido. Solté mi berga para aguantar , ya que sentía que me correría en cualquier momento; puso sus grandes manos en mis nalgas, y tras apretarlas levemente, me las separó, levantándome el culo y cogiéndome como un fiera en celo, la ponía hasta adentro, y la sacaba casi del todo, para comenzar nuevamente. No podría creer en ese momento cuanto me estaba gustando no parecía ser el mismo acto que aquel que parecía matarme, aunque se esmeraba en penetrarme fuertemente, sólo podía disfrutar de aquella pija, una y otra vez detenía su ritmo, y volvía a empezar.

De pronto su pija salió del culo, se la miró con gusto, y me devolvió una mirada cautivadora, diciendo:

-Quiero darte en cuatro patas.

-Soy todo tuyo, destrozame el ano, como quieras- le respondí excitadísimo.

Dejé  que saliera de abajo mío, y cuando estuvo detrás, empezó a chuparme el culo, lo que me dio escalofríos de placer, luego el periné, las bolas, y llevando hacia atrás mi erecta berga me la chupó como los mejores. Era evidente que sabía lo que hacía, quizás la tele le había enseñado varios trucos.

Luego de humectarme bien el ano, sentí aquella caliente y gruesa punta taladrarme nuevamente, pero esta vuelta no se detenía, salvo cuando la sacaba del todo y la volvía a meter, lo hizo duro, fuerte, y rápido, hasta que preguntó:

-Voy a acabar….¿Qué hago?

-Llename el culo de leche!!!- Le dije agitado.

Obedientemente sus envestidas aceleraron presionándome todo por dentro, como si fuera a salir por entre mi pija, no podía sentir si mi culo estaba apretando o se había entregado por completo; aquella gruesa torre no dejaba que se cerrara, me puse a mil y aceleré mi paja, de repente escuché un grito, algo ahogado, que me decía que se había corrido, y me excitó tanto que acabé sobre su colchón, de a poco me la fue sacando, y pude sentir cómo su semen salía desde mi ser recorriendo mis piernas.

Me besó el culo, y luego me dio un largo beso, con el cual pude probar finalmente el semen.

Nos miramos de una manera cómplice, y le conté lo que había ocurrido. Me dijo que no debía preocuparme por mi pene, que de todos modos era grande, y que además siempre me había deseado, pero que no se animaba a tocarme. Me dijo que Maxy nunca se la había chupado, pero que sí lo había descubierto masturbándose en las duchas, y que prometió guardarle el secreto, suponiendo que de algún modo se lo cobraría. Nos reímos los dos pensando en eso, y cdo se escuchó el pasador salté de su cama, y corrí a la mía a acostarme.

A la mañana siguiente me despertó con un beso, el cual le respondí rápidamente, para no ser encontrados; pero no se detuvo y comenzó a chuparme la pija, traté de alejarlo, pero me dejé llevar tratando de sentir todo, hasta que finalmente me vine en su boca, se tragó todo y me la limpió sin escrúpulos. Le dije que nos podrían haber descubierto, y me dijo que habían salido temprano a buscar a la abuela, y que había preferido quedarse a divertirse, ambos nos reímos y besamos.

Desde entonces nos divertimos en secreto, evaluando en qué momento incorporar a Maxy al “grupo de juegos”.

Mi mail , por si lo quieren es : enzo_orosco@hotmail.es

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Mi única vez con un hombre y la calentura que me dejó

Hola! Siempre leo los relatos y nunca me animé a escribir algo que me paso una noche con uno de mis mejores amigos y hasta el día de hoy los ratones me comen de deseos.

Soy de Argentina y esto ocurrió hace algunos años. En ese momento tenía una novia que era un inferno, era como un símbolo en nuestro pueblo, tenía una cola que no me cansaba nunca de chupar, solamente con verla me volvía loco.

Siempre fuí infiel a todas mis novias, soy un tipo muy masculino y bien parecido, en esa época estaba de onda con las minas y hoy todavía tengo un buen arrastre.

Un sábado a la noche estaba solo en mi casa y mi amigo que no tenía novia en ese entonces venía siempre a mi casa antes de que salgamos juntos, llegó y yo le dije que iba a bañar, mentras lo hacia me entró en la cabeza algo, que pasaría si le insinuaba cosas a mi amigo Santiago.

Solamente en tener esa idea en mi cabeza me empezó a exitar enormemente, siempre sentí que Santiago tenía algo raro, jamás hablaba de minas o esas cosas que hablamos los los hombres. Salí del baño con una tolla puesta de manera que me quedaba muy corta y casi que se podía ver parte de mi cola que es muy linda, a las mujeres les encanta tocarme la cola y hacerme besos negros, con la tolla muy corta y Santiago mirando televisión en el living, me acerque al televisor y me agaché como buscando una película, solamente con saber que Santiago me estaba mirando parte de mi cola tuve casi de inmediato una erección, me di vuelta empezamos hablar de cualquier tema mientras yo me acoste en el sillón grande del living previo haber sacado una botella de whisky y servirnos una copa cada uno, de esa manera, él en su sillón y yo en el mío charlabamos de cualquier boludez hasta que se me ocurrió decir lo lindo que sería ver una pelicula porno. Le dije si no iba hasta el video club a buscar una, cosa que el acedió gustosamente.

Mientras el iba yo seguí tomando y mi cabeza funcionaba a mil, no tenía ni idea de lo que quería ni hasta ´donde iba o podía llegar este juego a, no habían pasado diez minutos que volvió y me dijo que el video ya estaba cerrado ya que era pasada la medianoche, eso frustró un poco mi plan, así que seguimos tomando y charlando hasta que en un momento le dije que tenía mucho calor y que me iba a duchar otra vez para refrescarme un poco.

Entre al baño abrí la ducha y le grite desde ahí si no quería también ducharse, me dijo que no, que ya se había bañado y yo le contesté en tono de broma que no sabía lo que se perdía, no tardó casi nada en entrar al baño y empezo a desvestirse mientras deciamos cualquier pavada. Cuando entró a la ducha desnudo le miré la pija que no es muy grande y la tenía casi parada, le hice un chiste al respecto y su voz se resquebrajo cuando me contesto algo que no me acuerdo por lo exitado que yo estaba, se la toqué y el agarro la mía en el acto y nos empezamos a pajear el uno al otro hasta tenerla los dos bien parada, el agua corria por nuestros cuerpos como tratando de apagar el fuego.

Fue en ese momento que me agaché y se la empezé a chupar y lo hice durante un rato, era una sensación extraña, nunca había tenido una pija en mi boca, se la chupaba y pensaba en mil cosas a la vez, también me invadía un sentimiento de culpa y verguenza, de cualquier manera seguí hasta que en un momento Santiago me dijo que pare y empezó a chuparmela a mi, lo hacía con una desesperación que nunca vi en mi vida, es como que hubiera estado esperando toda la vida ese momento.

Cuando me di cuenta que estaba por llegar le aparte la cabeza y cerré la ducha, fuimos en silencio hasta la cama e hicimos un 69 por un rato, luego lo di vuelta y el se puso en cuatro patas como un perrita en celo y me levanto la cola, me puse un poco de saliva en la pija y se la empecé a poner, me llamaba la atención como le entró sin ningún problema y sin quejarse, al contrario estaba como loco y me decía que lo coja mientas con la otra mano yo lo pajeaba y le daba con todo hasta que acabe de una manera muy especial, cuando empezé a llegar el también lo hizo y llenó mi mano de leche, yo se la saque de cola, santiago se dió vuelta y me la siguió chupando y me decía que me amaba, cosa que me asusto un poco.

Terminamos nos levantamos y cambiamos y no hablamos mas sobre el tema, después nos despedimos y yo me fui a buscar a mi novia, la llevé a mi casa y empezé haerle el amor de una manera desesperada, estaba recontra caliente, como si quisiera borrar lo que habia pasado y demostrar lo hombre que era.

Hoy después de muchos años sigo pensando en esa noche, cuando hago el amor con mi esposa fantaseamos mucho y varias veces me pongo la tanga de ella cuando lo hacemos, a ella le encanta verme con la tanga clavada en mi generosa cola y a mi me vuelve loco de exitación tener esa tanga suave puesta.

Todos los días pienso y me exito pensando que chupo una buena verga y me encantaría estar con un travesti muy femenino para poder cogerlo y chuparle su pija, espero animarme en algún momento a dar este salto y cumplir mis fantasías. Esas fantasías y deseos ocultos que tenemos todos pero lo ocultamos seguramente por verguenza y miedo a que nos rechacen.
Saludos a todos los lectores.
Soy de Rosario, provincia de Santa Fé, si quieren escribirme: limbo66a@yahoo.com.ar

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Mi vecina Nora

Hola amigos espero se acuerden de mi su vecino Alan, ahora les quiero contar de otra vecina de mi cerrada. Nora ella es delgada, como de 1.65 cms. de altura, de cuerpo torneado ya que da clases de spinning y lo mismo le han dado un par de piernas bien moldeadas, un par de tetas de buen tamaño y una cintura bastante bien formada, lo que si no llego temprano a la repartición de nalgas no tiene muchas, su cabello es delgado lacio y con mechas rubias que le llegan a los hombros.

Ella es buena amiga de la familia, vive a tres casas de la mía y seguido esta con nosotros tomando el café o cenando.

Bueno esto paso un día que mi esposa y yo estábamos en la casa, ella ya dormida por el cansancio de un día pesado y yo en el internet buscando información acerca de un trabajo, cuando oigo que llega un coche y se estaciona con trabajos por lo que me asomo y me percato que era Nora,  veo la hora y eran las 2:00 de la mañana, Nora siempre se me había antojado desde que la veía lavar su coche en blusita y shorts, siempre me pregunte que se sentiría cogerme a esa mujer. Bueno al estar asomado en la ventana de la sala veo que baja Nora de su coche enfundada en un vestido de noche azul pegado a su atlético cuerpo con un escote muy abierto en el pecho y el de la espalda hasta la base de la cadera, la verdad se veía riquísima, para mi sorpresa veo que trastabilla en cada paso que torpemente da, por lo que me doy cuenta que viene algo tomada, aguzando mi oído escucho que mi mujer esta perdidamente dormida es mas se oyen sus ronquidos por lo que salgo a dar mi ayuda a mi vecina.

-“Nora, te ayudo?” le digo mientras la tomo de la mano y de la cintura. Ella sorprendida voltea a verme y se da cuenta que soy yo, por lo que se relaja y me dice. “Gracias mi Rey, vengo algo indispuesta “en eso para subir las escaleras la paso frente a mi tomándola de la cintura y ella pone sus manos encima de las mías, al tratar de dar un paso siento como se va de frente por lo que la jalo hacia mi mientras ella inclina su cuerpo hacia enfrente colocando mi parte en sus nalgas mientras ella al sentir esta acción se arquea repegándome su cola aún mas, al llegar al final de las escaleras no puede meter las llaves para abrir su puerta por lo que le ayudo a abrir y la meto a su casa, ella pasa su brazo izquierdo por mi cuello y la cargo subiendo las escaleras con ella mientras subimos su boca se pegaba en mi cuello y oreja derecha empezando a ponerme caliente, en este tiempo al ir subiendo “casualmente” mi mano izquierda acariciaba sus nalgas por encima de su vestido. Llegamos a su recamara y la bajo dejándonos de frente a la cama, sus senos pegaban en mi pecho y su boca llegaba a mi cuello, alza un poco la cara y me deja su boca completamente libre para besarla, y lo hago, le meto mi lengua a lo que recibo la suya en mi boca, todo esto pasa sin que ella me quite los brazos del cuello, mientras mis manos que estaban en la cintura bajan a las nalga dándoles un masaje bastante cachondo, su mano derecha comienza a buscar mi miembro por adentro de mi pantalón de la pijama, lo encuentra rápido y comienza a hacerme una chaqueta, mientras subo su vestido hasta encontrarme una tanga de hilo dental negra que era lo único que le cubría por abajo del vestido ya que con mi mano izquierda al dar masaje a una de sus bubis y meterla al vestido, me dí cuenta que no traía brassiere, subo por completo el vestido y se lo quito, ella  me baja el pantalón y yo me quito la camiseta, me inclino y comienzo a darle mordiscos en el pezón derecho, con la mano derecha adentro de su tanguita comienzo a meter un dedo arrancándole quejidos muy cachondos, los movimientos comenzaron a ser mas fuertes y le metí otro dedo, se retorcía de placer, le baje la tanga y sin dejar de meterle los dedos comencé a besarle las nalgas y el ano por lo que se retorcía  como loca, ya no aguante mas y la acosté en su cama, me abrió sus piernas y de un solo golpe se la metí hasta el fondo sacándole un grito ahogado de placer y dolor “Ay cabrón despacito que me lastimas” estando parado en la orilla de la cama comencé el mete-saca, sus piernas descansaban en mis hombros y mis manos en sus tetas jugando con sus pezones, después de unos veinte minutos me grita: “ me vengo, me vengooooo!!! Hay papito que rico, quiero mas, aaaaa! Al decir esto siento caliente en mi verga que aun estaba adentro de ella y su vagina apretándome pausadamente, había tenido un orgasmo, sus líquidos se escurrían y se desbordaban cayendo en la entrada de su culo, le saque la verga que me escurría de sus fluidos, la voltee y le dije .” Híncate en la cama mamita” Nora casi no se podía mantener en una posición entre la briaga y el orgasmo que tuvo las piernas las sentía de hilo, con un dedo comencé a abrir su hoyito, no me pude esperar y le puse  la punta de mi lubricada verga en su culo –“Despacito, métemela despacito” ahora si obedecí y de acuerdo a como se fuera distendiendo el ano se lo fui metiendo hasta lograr llegar a la mitad “Que tal si te lo meto todo chiquita? “ Si por favor, mátame así” antes de que pudiera terminar de un solo golpe se la enterré toda. Dando un grito de placer y dolor se contoneaba de una manera que me apretaba más y más, comencé con el mete-saca correspondiente pero como ella se movía me puse frenético me la estaba cogiendo como loco sacándole quejidos cachóndos y apretados ya que estaba mordiendo una almohada, después de unos minutos en esta posición Nora recuesta su cara en la almohada y arquea mas su culito, por lo que casi se me sale la verga, me salgo completamente y me subo a la cama para metérsela así parado en la cama  solo doblo un poco las rodillas y así se la vuelvo a meter sin problema, Nora daba ya unos gritos de placer “Aaaaayyyy que rico papito” “ya te tenía ganas” “cógeme fuerte déjame abierta mi vida” Después de 10 minutos así me dice que ya se canso que ya no aguanta mas y se la saco y a Nora la acomodo en la orilla de su cama encima de varios cojines que tiene por lo que sus pies quedan colgando de la cama y su hoyito quedó a mi altura por lo que no tengo mayor problema en volvérsela a meter, su culito ya no hacía nada por defenderse ya estaba bien abierto por lo que se la metí con fuerza hasta el fondo de un solo golpe al sentir esto Nora se arqueo “Ay wey sentí que me empujabas hasta las tripas mi vida, cógeme así” a lo que le respondo “Okey mi vida ahí te va” al terminar de decir esto se la metía con tanta fuerza que cada vez la empujaba mas a la cama por lo que yo la jalaba de la cintura, después de 10 minutos a esta velocidad y fuerza le digo “Me vengo mi reyna ahí te va mi leche”  “Dámela toda papito, si así, así, así, aaaaaaaa!” Acto seguido me vengo con unas ganas que hasta parecía que era mi primera vez, su culito recibió toda mi leche y se le estaba saliendo ya que aún me tenía enterrado, al terminar de venirme me salgo de su culito y ella se queda tendida en su cama la veo que su cuerpo se movía con espasmos, estaba teniendo otro orgasmo, largo y riquísimo pero solo podía hacer ruidos apagados con la garganta, entre la briaga y el esfuerzo físico estaba muerta.

Su hoyito estaba abierto y mis fluidos se le escurrían ya que se movió hacia un lado y se quedó en esa posición, yo podía ver como le escurría todo lo que le dejé, me comencé a vestir y  me dispuse a irme a mi casa, su mano me agarro la mía y me dijo “la próxima el que va a quedar tendido vas a ser tu eh, te quiero coger y secarte todo, solo déjame recuperarme, ok?” Me inclino y le doy un beso en la boca mordiéndole el labio inferior, ella se queda tendida en su cama y yo me voy a mi casa a descansar.

Después les mando mas historias

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Vannessa

Hola mi nombre es Vannessa y mi relato comienza  como toda chica desde la infancia cuando al tener mi hermana mayor comencé a sentir un gusto muy intimo por la ropa femenina y siempre lo hacia cuando estaba sola.

Mi gusto creció y bueno cada vez con mas detalles lencería, minifaldas, las botas que son mi delirio maquillaje  todo y bueno siempre cuidando que no me pillen.

Aca en Bolivia cada mes de la primavera  se realizan diversos concursos de disfraces  donde los participantes siempre van de chicas se le llama coronación Buffa y bueno participan todas las instituciones que hay en la ciudad y es muy divertido bueno para mi si ya que siempre me ha gustado  sentirme muy femenina  pero nunca me animaba a participar pero bueno, mis amigos me escogieron para que participe y bueno la verdad esta vez no pude escaparme de hacerlo y también porque quería salir como me gusta a la calle y sentir todo lo que siente una chica  y como era normal no tenia que tener miedo alguno.

Así que le pedí a mi hermana que me ayudara y prestara  la ropa que habitualmente me ponía solo que ahora le pedí permiso de ponérmela y sabia exactamente cual era la ropa que quería.

Así que escogí una mini  tableada  negra con blanco muy bonita, medias negras  un top muy sexy que tenia unos escotes muy atrevidos  una chamarrita negra que hacia juego y por ultimo botas negras  estaba perfecta así que le pedí ayuda a mi hermana con el maquillaje y como es una chica muy detallista  lo hizo perfectamente al final una peluca  de cabello largo y no podía creerlo era una chica muy bonita por cierto.

Ya estaba lista para salir a la discoteca y en mi casa me decían basa salir así y bueno era lo que quería así que les dije que si pero no hay quien te acompañe, no importa me voy sola pendón me voy solo les dije.

Además como estaba nadie se daría cuenta, y bueno así lo hice  pero cuando salgo  de mi casa  y al pasar por la casa de un vecino que tengo  justo me lo encuentro y me dice señorita buenas noches  y yo le digo no soy una chica  soy  yo y me dice donde vas tan linda no podía creerlo el me estaba tratando de chica y bueno para que no piense nada malo yo le dije al concurso de la disco y bueno me dijo quieres que te acompañe así no te pasa nada porque la verdad estas muy bonita.

Gracias le dije y bueno que me toma por a cintura y me dice vamos y se me presenta  y me dice me llamo Carlos y tu yo le digo me llamo Vannessa bueno señorita quiere que la acompañe y sea su pareja esta noche no lo podía creer ni bien salí y ya tenia una invitación y le dije que si entonces me da un beso en la mejilla y bueno yo feliz pero para que no piense nada le dije que solo por esa noche vamos a disimular bien ok y el acepto.

Entonces me tomo de la mano y fuimos hasta un determinado lugar así nadie pensaría nada malo de los dos, así que me tome de su brazo  y me apegue a su hombro seguía sin poder creerlo hasta que llegue a la disco  y bueno al vernos y como pensaban que era chica nos quisieron cobrar la entrada y como para las participantes era gratis le dije no yo boya participar  a disculpa como todos se vinieron a cambiar aquí te confundí pero pasa y nos separamos por un rato y el me dice boya estar abajo alentándote ok  nos vemos después.

Bueno la verdad sentí algo cuando me separe de el pero bueno entre donde todos ya se estaban cambiando y bueno ahí también estaban mis amigos tratando de ayudarle al otro participante de la institución y bueno como yo había llevado algunas cosillas y como también sabia hice lo que pude con mis amigos.

Entonces empieza el concurso y yo como toda una profesional con las botas  comencé hacer mi pasarela me saque la chamarra y mostré todo lo que podía porque también me había puesto unos postizos que parecía que tenia senos y muy bonitos  y bueno un poco de jugueteo con los jurados  y todo bien yo muy feliz porque por primera vez me sentía libre de hacer lo que quería.

Bueno después escogieron a las cinco finalistas  y  por suerte estaba entre ellas y bueno nos dijeron que hiciéramos o dijéramos algo que como chicas nos gustaba a modo de broma y para hacerlo muy interesante les dije a mi me gusta siempre estar lo mas sexy que puedo y para demostrarles que es así es porque tengo mi chico  y como estaba  justo debajo de mi Carlos lo invite a subir  y les digo el es mi chico y me encanta estar sexy para el entonces saco mi lápiz labial y me pinto de una manera sexy y me acerco a el y le doy un beso claro que no donde quería en la boca pero muy cerca cosa que nadie diga nada.

El muy feliz por participar conmigo  y depuse lo tome de la mano y nos abrazamos como diciendo esto empieza aquí no me sueltes  o algo pasara bueno entonces se tiene que separar de mi y bueno yo aun seguía mirándolo como se bajaba de donde yo estaba y  entonces mencionan quien queda en que puesto como todo concurso de belleza  y cada vez mas nerviosa queriéndome sentir la chica mas linda y no decepcionar al chico que con tal ternura me había pedido ser  mi pareja por la noche entonces llega el momento cuando quedábamos solo dos y mencionaron el nombre directo de la ganadora y la verdad sentí algo que subía desde mi estomago hasta la punta de mi ultimo cabello cuando mencionan mi nombre no lo podía creer como me había ido.

Había conseguido muchas cosas la noche en que me anime a salir  y lo irónico a un concurso de disfraces entonces me ponen mi corona y mi banda y bueno después a la fiesta y como dicen entonces vamos a invitar al chico de nuestra nueva reina para que bailen el vals de honor y todos nos hacen campo entonces me toma por la cintura y yo como toda chica lo tomo del cuello y nos tomamos de la mano  y comenzamos a bailar  de pronto  de manera instintiva mi cabeza se acerca a su pecho y comenzamos a bailar hasta que apagan las luces por completo de la disco y aprovecha y me da un beso en la boca  y me dice hay que terminar lo que tu comenzaste  pero entonces le digo para que no piense mal era un juego y el me dice desde que aceptaste ser mi pareja y me diste un beso primero esto cambio de un juego a algo serio siempre y cuando tu así lo quieras y sin pensarlo le digo así lo quiero, quiero ser tu chica no solo por esta noche sino que para siempre y cuando tu lo quieras y esta vez yo lo beso  pero por favor disimula un poquito.

Termina la canción mis amigos se acercan y les presento a mi amigo y bueno como yo era la reina de la fiesta todos comenzaron a bailar conmigo hasta que el me dice vamos a otro lugar entonces agarro mi chamarrita y salimos a caminar yo feliz a un con mi corona y mi banda feliz hasta que llegamos a un hotel y me dice quieres hacer esta noche inolvidable  y yo le digo claro y lo abrazo  cosa que cuando llegamos con la recepcionista no se de cuenta que no soy una chica y el me dice no te preocupes que con lo hermosa que estas nadie se daría cuenta nunca eso me animo mas así que lo tome de la mano y nos fuimos hasta   nuestra habitación ni bien entramos me dice Vanesa estas muy hermosa y quiero que seas mi enamorada para siempre y yo le digo claro en eso me da un beso  y empieza a sacarme mi chamarra y yo le digo solo sácame eso  que quiero verme lo mas linda cuando hagamos el amor en eso nos besamos.

Comenzó a acariciarme yo baje su pantalón y como instintivamente tome su pene y me lo lleve a la boca y comencé a chuparlo hasta que me dijo para que quiero que seas mía entonces me doy la vuelta y el me toma de la cintura y comienza a besarme ahí atrás cosa de lubricar todo lo que se pueda  me volvía loca entonces lo tire en la cama y como cual jinete se sube a su caballo así lo monte llevando directamente el placer por atrás al principio me dolió hasta que finalmente entro y comencé a cabalgar como amazona en plena carrera  nos abrazamos y le dije hazme tuya y seré tuya para siempre desde hoy seremos amantes y entonces terminamos sumidos en pleno placer no se decir la sensación que tuve cuando el termino y me lleno de todo su cariño entonces nos tumbamos en la cama y lo repetimos unas tres veces mas esa noche.

Entonces me llevo a mi casa y como cual quinceañera le dice a mi hermana ya te la traje sana y salva y ella como si fuera un chiste que continuar le dice gracias así me gusta  y que me la cuides mejor todavía y yo para que no piense mal  le dije oye a mi hermana  te cuento que gane y Carlos me ayudo a ganar y como así es que fue mi pareja en la noche y así ahora te cuento que mi coronación es la semana próxima y tengo que alistar un vestido bonito bueno ya se lo que te puedes poner pero siempre y cuando Carlos también lo apruebe y el te lleve y te traiga como hoy entonces Carlos le dice por eso no te preocupes que yo estaré siempre para cuidarla salir con ella  y traerla sana y salva  y yo les digo ya basta que me boya enojar si siguen porque dice mi hermana si te vez bonita y ya te conseguiste hasta tu chico en la primera cita bueno y no juegues le dije pero dentro mió estaba muy feliz entonces alisto el vestido rojo y la próxima semana ya veremos como te queda ok Carlos tienes que venir a recogerla que ella estará muy linda con el vestido Rojo que tengo en mente ok.

Bueno pero esa es otra historia………………………….

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La amiga de internet

Amigos y amigas amantes de los ENEMAS, os voy a contar un hecho que me ocurrió no hace mucho tiempo.  Yo entraba con frecuencia en los chats con el nick “busco enemas”, y una de las veces entró una persona que al principio no se identificó como mujer pero que mostraba mucho interés por el tema, preguntando como lo hacía, que material usaba, con que frecuencia, hasta que al final me comentó que era una mujer de 45 años, yo tengo 42, y que desde hacía algún tiempo, y a raíz de que una amiga le incitó y la inició en el tema, estaba interesa en los enemas, que casi todas las semanas se ponía uno, pero que al estar sola y ya no tener la compañía de su amiga no era lo mismo y buscaba a alguien, preferiblemente a un hombre, que dominara el tema y fuera de total confianza para realizar sus fantasías y poder unir los enemas al sexo.  Después de mucho dialogar, quedamos para vernos días después y así, aparte de conocernos, podríamos planificar un encuentro con todo lujo de detalles.

Así fue, quedamos tres días después en un lugar tranquilo, ella subió a mi coche y en la intimidad del habitáculo comenzamos a charlar sobre el tema.  Su apariencia era muy agradable, no aparentaba la edad que tenía, cuerpo esbelto, pelo largo, pechos no muy voluminosos pero bien puestos, venía vestida como le rogué en el Chat, con una falda vaporosa algo corta, medias negras, zapatos de tacón alto  también negros, camisa blanca que deja entrever un sujetador también blanco y llevaba un tanga del mismo color,  que se podía vislumbrar al entreabrir las piernas, operación que realizaba sin ningún pudor.

Después de largo rato dialogando, comencé con mucha sutileza a acariciarle por dentro de la corta falda mientras besaba sus pechos por encima de la ropa, notando como sus pezones se endurecían, la vagina se lubrificaba pues el tanga ya se encontraba húmedo al tacto. Llegado a este punto me rogó que fuéramos a su casa para poder ponerle lavativas mientras disfrutábamos del sexo, a lo que acepté encantado dado que mi pene estaba a punto de explotar, y el coche no era el sitio mas cómodo para tener un encuentro sexual.

Durante el trayecto me comentó como se había iniciado en el tema de las lavativas, me dijo que una amiga suya que también era su vecina estaba separada y al intimar le contó que en su casa todos los fines de semana hacía lavativas a toda la familia, tanto a su marido, como a los hijos, e incluso para ella misma, que a cada uno le tenía asignado un utensilio.  Para los niños peras de goma para el marido depósito de 2 litros y para ella también depósito de 2 litros, para vagina y ano a la vez, y también pera vaginal, usando todo tipo de utensilios para añadir a esas sesiones.  A estas sesiones semanales, las llamaba “día de limpieza”. Por eso al separarse de su marido y entablar amistad con ella la fue introduciendo en este agradable y placentero mundo de los enemas, enseñándole trucos, y fantasías y ella había sido la artífice de todo el material que tenía en casa.  Pero para su desdicha, Luisa que así se llamaba mi nueva amiga, después de muchos meses de amistad con su vecina, ésta se trasladó a otra provincia por lo que desde hacía bastantes meses era ella la única que se administraba las lavativas.  Al principio le pareció interesante ir probando todo el material que había atesorado, pero con el tiempo todo resultaba rutinario, por eso, con ciertas reservas y algo de temor y desconfianza, buscaba a alguien con experiencia y de total confianza.  No era lesbiana, aunque recuerda con agrado las sesiones que había mantenido con su amiga, los orgasmos que habían tenido juntas, y las sesiones interminables de lavativas, por lo que se consideraba bisex.

También me contó como se inició su amiga en todo este tema pero no es lo importante ahora.

Ya en su casa, entramos a una pequeña habitación que estaba al fondo de un largo pasillo, cerrada con llave, y que era el lugar donde realizaba sus fantasías, estaba muy bien equipada, contaba con una camilla, varios orinales, una mesa donde se encontraban varias peras de goma, una vaginal grande, otra un poco mas pequeña, 3 peras rectales una con cánula y las otras todas de goma incluida la cánula, tres depósitos de 2 litros, uno de plástico plegable azul, otro de plástico duro transparente y uno antiguo esmaltado con un ribete azul en la parte de arriba, por cierto es el que mas me gustó, me recordó a mi infancia, pues en casa había uno de ese tipo.  También se encontraba sobre la mesa varios plugs de diferente calibre, diversos consoladores y vibradores también de diferentes tamaños, bolitas chinas anales y vaginales, guantes de látex, preservativos, crema dilatadora, correas y un largo etcétera, cuya visión me produjo un escalofrío de placer en todo el cuerpo, y una erección mantenida, originando un bulto en el pantalón difícil de disimular.  Una luz indirecta acompañaba a todo este recinto y una música muy dulce, que automáticamente se ponía en marcha al dar el interruptor de la luz, se dejaba oír envolviendo, sin molestar, el ambiente.

Luisa me indicó que pasáramos al servicio para lavarnos los genitales y prepararnos para los enemas y el sexo. Fue ella la primera en sentarse en el bidé y comenzar a lavarse la vagina y el ano habiéndose bajado previamente el tanga blanco, el cual mostraba evidentes señales de flujo por las caricias antes recibidas y el grado de excitación que ambos teníamos.

Abrió el agua caliente y la fría hasta lograr una temperatura ideal y comenzó a lavarse, momento que yo aproveché para untarme de jabón líquido dos dedos de la mano derecha y comenzar a acariciarle el ano, hasta lograr introducir lentamente uno dentro, con este vaivén logré meterlo hasta el fondo, a lo que Luisa respondió con unos gemidos, pero no hizo ademán de querer que los retirara.  Aparte de lavarse la vagina estaba comenzando a masturbarse pues los movimientos sobre la misma se hicieron más frenéticos. Yo saqué el dedo, puse mas jabón y volví a introducirlo pero esta vez intenté con dos, el índice y el medio, montados uno sobre el otro, hasta que después de varios intentos y de hacerlo con delicadeza y dulzura, entraron ambos, a lo que Luisa respondió con un “siéntate y lávate que ya me tienes caliente, vamos a la habitación que no puedo mas”.

Me senté y fue la propia Luisa la que me enjabonó el pene y la zona anal, y con esa espuma del jabón comenzó a mover su mano por mi pene hasta lograr ponerlo bien gordo y potente, mientras con la izquierda me acariciaba la zona anal, de forma similar a como yo se lo había hecho a ella anteriormente.  La sensación que sentí fue indescriptible, y como observaba que se acercaba una eyaculación, le rogué que parase para así poder disfrutar en la habitación del tamaño y la potencia de mi pene.

Enjuagó y quitó el jabón de mis zonas sexuales y besándonos y abrazados nos dirigimos a la habitación.  En el Chat, y a la vista de nuestro primer encuentro, le indiqué que estuviéramos varios días sin hacer caca pues dado que nos haríamos varias lavativas, tendríamos así materia para sacar y limpiar por dentro y así lo habíamos hecho.

Una vez en “la mansión de las lavativas”, como yo bauticé a la habitación y que por cierto le arrancó una gran sonrisa a Luisa al oír ese nombre, se retiró un momento con un cubo con capacidad para cinco litros, para llenarlo de agua bien caliente usando el calentador de casa, para así mantener el agua a buena temperatura mientras hacíamos los preliminares a las lavativas, así el agua se iría enfriando poco a poco pero conservando algo de calor.  Yo mientras me paseaba mirando todos los utensilios, las sondas, los bardex, que tenía uno doble y otro sencillo, pues era ahora cuando me estaba fijando con mas detalle en el material ahí expuesto, en resumen, un lugar para pasar horas y horas de placer, y yo era el agraciado que iba a disfrutar de todo eso.

Al cabo de unos diez minutos como mucho, apareció Luisa en el dintel de la puerta, radiante, en ropa interior, con el cubo lleno de agua y el nuevo conjunto, esta vez era negro, haciendo juego con el sujetador y el tanga, unas medias negras con liguero y unos zapatos de tacón de aguja del mismo color, se había dado unos toques de maquillaje y unas gotas de un perfume embriagador, que llenó de una agradable fragancia la habitación.

Dejó el cubo en el suelo, se acercó sinuosa hacia mi, una mano fue directamente a mi abultado pantalón, y con la otra me abrazo y nos fundimos en un largo beso en la boca, intercambiando nuestras lenguas, así estuvimos unos minutos hasta que yo con mucha dulzura y sin dejar de besarla, fui dando la vuelta hasta colocarme detrás de ella mientras le besaba ahora por el cuello, la nuca, las orejas y mis manos se acercaban a sus pechos y con mucha dulzura y delicadeza los saqué por encima del sujetador quedando así su busto mas marcado y firme al llevar  todavía puesto el sostén.  Empecé a apretar y soltar suavemente sus pezones, alternando uno y otro, mientras seguía mordisqueando y besando su cuello y orejas, aprovechando para acercarle mi paquete a su trasero.  Esta situación hizo que empezara a jadear poco a poco.  Le sugerí al oído que cogiera un vibrador de buen calibre y que se lo introdujera suavemente en la vagina que tendría que estar muy lubrificada, y que mientras yo seguiría con este juego.  Se introdujo lentamente el vibrador en la vagina y la pequeña braguita sirvió de tope, quedando dentro de su sexo vibrando sinuosamente, produciendo un leve zumbido y una suave vibración que recorría todo su cuerpo.  Yo comencé a desnudarla, sin dejar de hacerle caricias, hasta que se quedó con la ropa interior y los zapatos, tenía un cuerpo maravilloso, escultural, y la poca luz reinante formaba unos contraluces muy exóticos.

Yo también me desnudé rápidamente, la tenía superexcitada, gemía, se revolvía de placer y me rogó que comenzara con los enemas que ya estaba preparada, a lo que le respondí que faltaba lo mejor, que me dejara hacer.  Por lo pronto que se tumbara boca arriba en la camilla, cosa que hizo con prontitud, tan solo le quité el sujetador y el tanga, levantó las piernas y las ajusté en los estribos de la camilla, quedando entreabiertas como en una revisión ginecológica, y dejando a la vista todo su sexo atravesado todavía por el sinuoso vibrador que seguía ronroneando. Con un pañuelo de seda que había en el lugar, le tapé los ojos para que así las sensaciones que recibiera fueran mucho mas acentuadas, pues al tener los ojos vendados, la apreciación es muy distinta y el resultado muy diferente a si lo está viendo.  Luisa se dejaba hacer y observaba que a cada momento se iba excitando mas y mas, y que el primer orgasmo estaba muy cerca.

A continuación me coloqué unos guantes de latex de una caja que allí se encontraba, me lubrifiqué los dedos índice y medio y comencé a acariciar su ano e introducir lentamente los dedos en ese agujero que tanto iba a ser penetrado en las próximas horas.  Logré nuevamente introducirlos hasta el fondo, entraban y salían con libertad, Luisa gemía de placer y con la otra mano metía y sacaba el vibrador en la vagina, acercándolo también al clítoris y volviendo a introducirlo en la vagina.  Desde el interior del ano, notaba como entraba y salía el vibrador.  Cuando comprendí que el orgasmo se iba a producir, cerré la vibración del aparato y me acerqué a la mesa a por un juego de bolitas anales de un grosor medio y que lubrifiqué con los dedos dado que los tenía impregnados con la crema suavizante.

Fin de la primera parte

o Si alguien desea contactar conmigo para cualquier tema o comentario relativo a los enemas, gustosamente le responderé y podremos mantener un contacto más directo.

Mi correo es:    enemovil_1999@yahoo.com

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