Los inicios de un pervertido

Hola, en esta pagina he leído relatos de todo tipo, desde los mas naturales hasta aquellos que suenan asquerosos y aberrantes, es me parece muy excitante, yo en lo personal me considero una persona muy morbosa, sucia, caliente, pervertido a mas no poder, y me gustaría contactar personas que se consideren como yo para intercambiar vivencias, experiencias y mas, para lo cual les contare, parte de mi vida, comenzando desde mi infancia, donde experimenté muchas cosas, espero les parezca interesante.

–desde muy niño tuve inclinación hacia lo sucio y lo pervertido, recuerdo que descubrí el placer de la masturbación a eso de los 6 años donde solo sentía rico, cuando me acariciaba el pene, un pene muy chiquito, pero que buscaba los momentos mas propicios para estarme agarrando y tocando, a veces lo hacia tres o cuatro veces al día, y no importaba el lugar, solo que no me vieran y era rico, desde entonces empecé a idear cosas asquerosas o sucias, como el  olerme mi mano luego de tocarme, o llenar mi mano de saliva antes de empezar a frotarme como loco, o de pasar mi dedo en la parte media de mis testículos, de inmediato sentía como se me ponía duro y empezaba lo rico, a esa edad, en una ocasión en una reunión familiar vi. a un primo de unos 12 años que se llevo a otro primo nuestro de cómo 10 a su cuarto y por ningún motivo quiso que los acompañara, ya saben que la curiosidad es tremenda y me las ingenie para espiarlos, y vi como el mas grande se sacaba el pene, y se masturbaba, fue cuando aprendí como se hacia, ya que yo solo me frotaba la palma de la mano o me tallaba, y luego algo que sorprendió le bajo los pantalones al otro y empezó a chupárselo, el mas chico primero no quería después parecía que lo disfrutaba, fue un buen rato que se lo chupo y luego casi lo obliga a que se lo chuparan a el, fue algo muy caliente ver, el lunes siguiente al llegar a la escuela de inmediato le conté a mi “mejor amigo” y no se si fue por la forma en que le platique pero quería saber  mas, así que como en mi casa no estaba nadie al salir fuimos para allá, y le volví a platicar pero le baje los pantalones y vi. su cosita, y me lo metí a la boca, fue un poco desagradable, pues sabia a orines, pero aun así seguí y se le paro un buen rato estuve así, luego el me lo chupo pero solo un poquito, mientras me empecé a juntar o eso intentaba con amigos mas grandes o primos mayores, y escuchaba como hablaban algunas fantasías y como se imaginaban a tal o cual niña, como ya por su edad las veían de manera mas sexual, como uno de ellos se daba mañas para verle los calzones a sus compañeras, o alguno ya mayor de cómo les tocaba los pechos o las nalgas, yo como no podía aspirar a tanto, me conformaba con seguir masturbándome, luego cuando supe que con el pene se penetraba a una mujer, y que a algunas les daba asco, empezaron las perversiones, pues cuando venían a mi casa mis primas o mis tías hacia muchas cosas  sucias, como abrir el sándwich de una de ellas y frotar la rebanada de jamón o el pan el mi pene duro y parado, o meterlo en el agua de cualquiera de ellas, sentía como se me ponía muy duro cuando veía que mi prima la mas bonita se tomaba el vaso con leche en el que había tenido un rato parte de mi pene dentro, para lo cual siempre andaba de servicial tratando de servir lo que se les ofreciera para hacer de las mías, alguna vez me estuve aguantando las ganas de ir al baño para cuando a unas de mis tías les ofrecieron café y yo les iba a servir a la cocina, les puse un poquito de mis orines, entonces me parecía muy morboso el ver como se lo tomaban y sin darse cuenta, eso lo hice por bastante tiempo mientras uno de mis compañeros empezaba a llevar revistas porno a la escuela teníamos 8 años cuando tres de nosotros íbamos al baño y nos sacábamos nuestro pene y empezábamos a tocarnos mutuamente mientras veíamos escenas inimaginables para nosotros,  a esa edad me agarraba el pene o lo manoseaba antes de saludar a mis tías o a las amigas de mi mama, justo a los nueve años me empecé a llevar bien con una vecina de mi misma edad, hermana de un chico que iba mucho a mi casa a jugar, resulto igual de morbosa que yo, y fue con quien se marco el inicio de otra etapa, jugando bajo una frazada, se me ocurrió manosearme como siempre lo hacia, mi idea era que ella lo notara, y lo noto, solo que me dijo “te tocas por donde hacemos pipi?” le dije que si, y ella me comento que también lo hacia, entonces  ella me propuso que nos tocáramos y fue el inicio de un vicio que duro unos 3 años, por las tardes nos íbamos a jugar siempre con su hermano, y buscábamos la forma de quedarnos solos  aunque fuera solo unos minutos y empezábamos a meternos la mano, primero fue encima de nuestra ropa interior, y  sin saber lo primero que empecé tocándole fue su pubis, ella frotaba mi pene, luego ella misma me dijo como se tocaba y por primera vez sentí su rajita aunque  fue sobre su pantaleta, luego un día que jugábamos a las escondidas fui al baño y me quite la truza quería sorprenderla, y metió la mano bajo mi pantalón y lo sintió así, entonces no se quedo atrás y dejo que la tocara bajo su calzón, era una sensación rara, diferente pero nos gustaba, curiosamente nunca nos habíamos visto el uno al otro, solo nos tocábamos hasta una tarde en que ya de unos 10 años nuestras madres habían salido y me brinque a su cuarto , llevaba una revista que le quite a uno de mis compañeros, se la enseñe y entonces me baje los pantalones, así nos estuvimos viendo un buen rato, y luego comenzamos a tocarnos como siempre lo hacia, mientras seguía con mis perversiones cuando íbamos de visita o había alguna mujer que no fuera mama en casa hacia de las mías, a la hora de la comida, me sacaba el pene bajo la mesa y me lo estaba acariciando, tiraba algo a propósito bajo la mesa y veía sus piernas, ya entonces me atraía la idea de fisgonear bajo una falda, al ser aun chico las mujeres mayores no se imaginaban mis asquerosos gustos, lo de mi vecina fue mi gran secreto hasta que un día se lo conté a aun primo, este vivía en un pueblo, siempre tenia la facilidad de que me contaran cosas o que llevara una platica aunque de niños al tema de tocarnos, de ver, de espiar, que era como le decía en ese tiempo, entonces el que cabe decir que tenia entonces 13 años, me contó que iba al río a espiar a las mujeres cuando se bañaban, y a veces a sus hermanas mayores cuando se cambiaban, el decía que ya se había tocado con chicas yo imaginaba que era igual que lo que yo hacia, entonces salió el tema mío, le presumí que me tocaba con mi vecina y que a veía a veces sin calzones, el obvio no me creyó, entonces le propuse irla a buscar esa tarde, estaba sola y de inmediato nos fuimos a mi cuarto, le dije que jugáramos a tocarnos como le decíamos, pero no quería entonces mi primo le dijo juguemos a ser novios, y eso le agrado mas me gusto mucho ver como se besaban nunca se me había ocurrido, pero el mas experimentado, empezó a tocarla, aunque era de manera torpe era la primera vez que veía como tocaban a una chica, fue hipnotizante, ver como se la manoseaba y ella se dejaba, hasta ahí y no paso mas, como un año después fue el acabose, yo seguía con mi encuentros con ella, y ahora nos besábamos y nos tocábamos, cuando este mismo primo vino a la casa pero venia su hermano de 17 años, me empezó a sacar toda la sopa y yo creyéndome mucho le contaba todo, le decía que luego mi vecina me venia a ver y sin mas nos encerrábamos y nos bajábamos los pantalones y calzones o si ella traía falda se la levantaba, y de inmediato nos empezábamos a tocar, algunas veces  nos frotábamos sobre la ropa bajo la mesa mientras nuestros padres comían o platicaban, nunca imagine el alcance de platicarle eso, me dijo que fuéramos a jugar con ella, esa vez toco en su casa pues no había nadie mi primo le dijo que le había contado todo y empezó a besarla, el quería mas, y empezó a tocarla le pudo quitar su ropa interior y el se desnudo, para ella era nuevo, decía que nunca había visto a alguien mas grande así (teníamos 11 años) entonces el la acostó y quiso penetrarla, no sabia como se hacia ni nada, primero ella se dejo pues pensó que era un juego luego entendí que el estaba muy excitado y que deseaba penetrarla, entre su calentura y su torpeza hizo que ella empezara a gritar, yo me le fui encima a patadas mientras asustado chillaba como loco, pues estaba tan o mas asustado que ella, como pude lo saque de su casa amenazándolo que le iba a decir a mi papa, lógicamente ella jamás me volvió a hablar y no se si algo les dijo a sus papas pues aunque le hablaban a los míos  jamás convivieron como antes,  ya no tenia a mi vecina para jugar, entonces empecé a buscar a otras primas o amigas, lógico no tenia suerte y me pegaban cuando quería tocarlas, o decía que me acusarían, entonces empecé a tocarme con uno de mis compañeros de la escuela, a el le gustaba igual que a mi, en el baño o abajo del pupitre nos tocábamos hasta que un día me propuso que nos chupáramos uno al otro, pedíamos permiso para ir al baño, y ahí por ratitos de 5 o 6 minutos nos chupábamos y nos regresábamos corriendo al salón, a los 12 años tuve mi primera eyaculación, y recuerdo  que fue una sensación muy rica, al ver ese liquido blanco se me ocurrieron muchas cosas,  ya no solo era sentir rico ahora era eso y el maravilloso estremecimiento cuándo me salía esa rica cosa como leche, en esos días recuerdo a una vecina, de muy buen cuerpo, tendría unos 30 años, en un cumpleaños de su hijo nos invito a comer enchiladas suizas, como puede fui al baño y saque mi leche, busque la mejor oportunidad, y con todo el miedo del mundo pues había algo de gente, me las ingenie para dejar caer un poco sobre sus enchiladas, creo que volví a sentir esa sensación cuando se metió el bocado en la boca y se comía la crema y las tortillas con mi semen, entonces empecé a eyacular en el cereal, en la leche, donde podía, incluso en ese tiempo empecé a comérmelo pues sentía que me sabia muy rico, seguía espiando a las amigas y familiares que podía, de repente me fui enterando de algunas cosas que empecé a repetir, primero empecé buscando calles solitarias y me jugaba el pene, entonces cuando veía a alguna mujer me lo sacaba y se lo enseñaba, algunas me veían con asco, otras corrían mientras me maldecían, otras solo miraban, después lo empecé a hacer en lugares mas públicos solo cuidándome que no me vieran, luego cuando subía en el transporte publico empecé con mucho miedo a tocarles el trasero a las mujeres, algunas veces a señoras otras a niñas mas chicas que yo, la mayoría no le daba importancia a ver mi edad, incluso una vez una niña como de 10 años llevaba una falda muy cortita y aprovechando que el camión iba demasiado lleno  apretado me saque el pene y empecé a frotárselo sobre su falda y al ultimo me atreví a subírsela y a tocarle sus nalguitas encima de la falda, para luego guardármelo y bajarme del bus casi corriendo, ahora esos eran mis pasatiempos, con un nuevo vecino descubrí otro placer, espiar, íbamos a espiar a las vecinas, cuando se bañaban, luego yo encontré una rendija por donde empecé a espiar a unas cuando iban al baño y aunque no era gran cosa si podía ver sus traseros al ir al baño, y empecé a buscar a niñas mas chicas para jugar y cada que podía intentaba tocarlas, tuve suerte con dos, ellas se dejaban incluso una de 10 años decía que le gustaba, según éramos novios, eso me facilitaba las cosas, empecé tocándonos, luego acabamos chupándonos uno al otro, eso se termino cuando eyacule en su boca y ella vomito sobre mi cama, nunca volvió a jugar conmigo y tuve que echarme la culpa de lo sucedido, y mi segundo cambio de etapa se dio casi a los 13 años, yo seguía en mis andadas, en esa  ocasión estaba jugando con un vecino, y había una chica de unos 18 años, guapa, pero algo gordita, por ello la discriminábamos, en eso con un vecino con quien jugábamos a ver como nos masturbábamos pero sin tocarnos, solo nos veíamos, nos metimos  a mi casa y ahí yo propuse chupársela, el acepto y no se por que esta chica se fue a meter buscándonos, y nos encontró con los pantalones en las rodillas y acariciándonos, nuestras vergas, ella se empezó a reír, y mi vecino salió corriendo como loco, como era mi casa me tuve que quedar pero todo asustado y me preguntaba si me gustaban los hombres me empezó a preguntar insultantemente si era yo “puto” yo solo decía que no entonces ella me tiro en el sofá, y se subió la falda y se saco sus zapatos, hizo  a un lado su pantaleta y me enseño su cosa toda peluda, y me dijo que si no hacia lo que me dijera les contaría a todos lo que vio, entonces me pidió que la viera mientras ponía un pie en mi boca, y hacia que se lo chupara, por momentos me decía que me parara y me bajo los pantalones y me empezó a dar de nalgadas, así estuve un rato hasta que me di cuenta que se estaba tocando, y eso porque empezó a temblar, me di cuenta que sentía lo mismo que yo, o eso creía, se levanto y se metió el pene en su boca, bastaron solo unos segundos y termine eyaculando, partir de ahí, todo cambio para mi, tenia 13 años, y me llegaba a masturbar 3 o 4 veces diarias, al grado que al ultimo ya solo salía unas gotitas de semen, a veces me masturbaba y salía a la calle con mi mano embarrada y cuando veía a alguna chiquilla sola le tocaba el trasero para ensuciarla, empecé entonces a espiar a mi mama cuando se bañaba, buscaba ver esa mata de vellos que había visto en mi vecina, y esa cosa rosita en medio de sus piernas, cabe decir que a veces me buscaba y a veces me tocaba y como 3 veces me chupo pero siempre me pedía que le chupara sus pies, no mas.—

Bueno hasta aquí este relato, hay muchas cosas mas se ahora que soy un pervertido y caliente, todo me excita, soy muy morboso, todo que no sea forzar a nadie, busco con quien compartir estas experiencias y mas escríbanme a mi correo, hombres y mujeres solo que sean muy morbosos o pervertidos. Escribeme a: el.perverso.2008@live.com.mx.   Seamos amigos.

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