Mi única vez con un hombre y la calentura que me dejó

Hola! Siempre leo los relatos y nunca me animé a escribir algo que me paso una noche con uno de mis mejores amigos y hasta el día de hoy los ratones me comen de deseos.

Soy de Argentina y esto ocurrió hace algunos años. En ese momento tenía una novia que era un inferno, era como un símbolo en nuestro pueblo, tenía una cola que no me cansaba nunca de chupar, solamente con verla me volvía loco.

Siempre fuí infiel a todas mis novias, soy un tipo muy masculino y bien parecido, en esa época estaba de onda con las minas y hoy todavía tengo un buen arrastre.

Un sábado a la noche estaba solo en mi casa y mi amigo que no tenía novia en ese entonces venía siempre a mi casa antes de que salgamos juntos, llegó y yo le dije que iba a bañar, mentras lo hacia me entró en la cabeza algo, que pasaría si le insinuaba cosas a mi amigo Santiago.

Solamente en tener esa idea en mi cabeza me empezó a exitar enormemente, siempre sentí que Santiago tenía algo raro, jamás hablaba de minas o esas cosas que hablamos los los hombres. Salí del baño con una tolla puesta de manera que me quedaba muy corta y casi que se podía ver parte de mi cola que es muy linda, a las mujeres les encanta tocarme la cola y hacerme besos negros, con la tolla muy corta y Santiago mirando televisión en el living, me acerque al televisor y me agaché como buscando una película, solamente con saber que Santiago me estaba mirando parte de mi cola tuve casi de inmediato una erección, me di vuelta empezamos hablar de cualquier tema mientras yo me acoste en el sillón grande del living previo haber sacado una botella de whisky y servirnos una copa cada uno, de esa manera, él en su sillón y yo en el mío charlabamos de cualquier boludez hasta que se me ocurrió decir lo lindo que sería ver una pelicula porno. Le dije si no iba hasta el video club a buscar una, cosa que el acedió gustosamente.

Mientras el iba yo seguí tomando y mi cabeza funcionaba a mil, no tenía ni idea de lo que quería ni hasta ´donde iba o podía llegar este juego a, no habían pasado diez minutos que volvió y me dijo que el video ya estaba cerrado ya que era pasada la medianoche, eso frustró un poco mi plan, así que seguimos tomando y charlando hasta que en un momento le dije que tenía mucho calor y que me iba a duchar otra vez para refrescarme un poco.

Entre al baño abrí la ducha y le grite desde ahí si no quería también ducharse, me dijo que no, que ya se había bañado y yo le contesté en tono de broma que no sabía lo que se perdía, no tardó casi nada en entrar al baño y empezo a desvestirse mientras deciamos cualquier pavada. Cuando entró a la ducha desnudo le miré la pija que no es muy grande y la tenía casi parada, le hice un chiste al respecto y su voz se resquebrajo cuando me contesto algo que no me acuerdo por lo exitado que yo estaba, se la toqué y el agarro la mía en el acto y nos empezamos a pajear el uno al otro hasta tenerla los dos bien parada, el agua corria por nuestros cuerpos como tratando de apagar el fuego.

Fue en ese momento que me agaché y se la empezé a chupar y lo hice durante un rato, era una sensación extraña, nunca había tenido una pija en mi boca, se la chupaba y pensaba en mil cosas a la vez, también me invadía un sentimiento de culpa y verguenza, de cualquier manera seguí hasta que en un momento Santiago me dijo que pare y empezó a chuparmela a mi, lo hacía con una desesperación que nunca vi en mi vida, es como que hubiera estado esperando toda la vida ese momento.

Cuando me di cuenta que estaba por llegar le aparte la cabeza y cerré la ducha, fuimos en silencio hasta la cama e hicimos un 69 por un rato, luego lo di vuelta y el se puso en cuatro patas como un perrita en celo y me levanto la cola, me puse un poco de saliva en la pija y se la empecé a poner, me llamaba la atención como le entró sin ningún problema y sin quejarse, al contrario estaba como loco y me decía que lo coja mientas con la otra mano yo lo pajeaba y le daba con todo hasta que acabe de una manera muy especial, cuando empezé a llegar el también lo hizo y llenó mi mano de leche, yo se la saque de cola, santiago se dió vuelta y me la siguió chupando y me decía que me amaba, cosa que me asusto un poco.

Terminamos nos levantamos y cambiamos y no hablamos mas sobre el tema, después nos despedimos y yo me fui a buscar a mi novia, la llevé a mi casa y empezé haerle el amor de una manera desesperada, estaba recontra caliente, como si quisiera borrar lo que habia pasado y demostrar lo hombre que era.

Hoy después de muchos años sigo pensando en esa noche, cuando hago el amor con mi esposa fantaseamos mucho y varias veces me pongo la tanga de ella cuando lo hacemos, a ella le encanta verme con la tanga clavada en mi generosa cola y a mi me vuelve loco de exitación tener esa tanga suave puesta.

Todos los días pienso y me exito pensando que chupo una buena verga y me encantaría estar con un travesti muy femenino para poder cogerlo y chuparle su pija, espero animarme en algún momento a dar este salto y cumplir mis fantasías. Esas fantasías y deseos ocultos que tenemos todos pero lo ocultamos seguramente por verguenza y miedo a que nos rechacen.
Saludos a todos los lectores.
Soy de Rosario, provincia de Santa Fé, si quieren escribirme: limbo66a@yahoo.com.ar

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