Archive for mayo, 2008

Un albañil muy fornido

Miércoles, mayo 7th, 2008

Esta historia empezó cuando me dedicaba a repartir publicidad por los buzones de mi ciudad, me recorría todas las calles dejando en todos los buzones todo tipo de panfletos y cuartillas en las que se vendían milagros a precios súper rebajados. Cada día pasaba por una calle donde había un edificio en obras y aunque nunca me han llamado la atención los hombres trabajando semidesnudos;  allí vi a un hombre al cual le tuve que dedicar mas de una paja cuando llegaba a casa. Lo vi trabajar sin camisa y esa imagen se me grabaría en la mente por mucho tiempo. Era un hombre alto, fornido, tenia cuerpo de atleta. Se notaba en su cuerpo el trabajo de esfuerzo que vendría realizando desde hacia años, tenia una abdominal totalmente plana y un pecho muy musculado el cual estaba totalmente cubierto por una gran mata de pelos castaño, como su cabello que aunque ya empezaba a escasear estaba prácticamente rapado de una forma muy masculina. No se si fue porque yo era muy descarado o porque él sabia de que iba, pero rápidamente se dio de mis miradas y cada vez que pasaba por allí era él el que me miraba en vez de yo a él, pero no como yo querría que me mirase, se ponía serio y parecía que quisiese ahuyentarme con su mirada. Parecía enfadado por que yo le mirase y se notaba molesto por lo que yo dejé de mirarlo para no tener que pasar por una situación desagradable. Pasó un tiempo y un  buen día mientras pasaba cerca de la obra mientras  introducía publicidad en un buzón  alguien se acerco por mi espalda, me puse algo nervioso ya que de algún modo temía que pudiese ser él, me revolví y estaba allí mirándome a la cara con gesto serio y sin decirme nada, dada la situación tan violenta tuve que tomar la iniciativa yo y le dije;

¿Si?

¿Quería algo?

A lo que él me respondió;

No, nada solo quería hacerte una pregunta, me he dado cuenta que todos los días cuando pasas me miras ¿Nos conocemos o algo?

Yo me quedé sin palabras y en mi mente solo había una frase “tierra trágame”, pero tímidamente respondí; No lo se, yo a usted no lo miro, igual le ha parecido a usted, ¿Cree que me conoce de algo o mi cara le parece familiar?

De una forma seca me dijo: no, no creo que te conozca de nada, pensé que me mirabas porque te gustaba.

En ese momento mis nervios estaban a punto de estallar, no sabia como salir de esa encerrona y por su mirada temía lo peor ya que su cara seria me daba  mala espina.

Entonces respondí:

No, no es el caso.

Poco convencido insistió y me dijo que si estaba seguro de lo que le estaba diciendo y me dijo:

Pues yo creo que tu estas muy bien y que tienes un buen culo. Cuando escuché esas palabras vi una luz de esperanza y ya mas seguro de mi mismo pude contestarle de la forma que tal vez él hubiese querido desde el primer momento. Pues si te gusta, igual te lo dejo probar…

Rápidamente miró a ambos lados y me dijo:

Apunta este teléfono y luego a partir de las 8 llámame, me dio su numero, se disculpo por no tener tiempo y  se fue corriendo a continuar con su trabajo.

Pasé todo el día pensando en lo ocurrido, con dudas de si esa propuesta sería en serio o tal vez seria una trampa para vengarse de mi por haberle mirado, pues era muy serio, tenia una barba de dos días que le realzaba un mentón provinente y ocultaba un lunar en la mejilla. Su voz era muy grave, muy masculina, era todo un hombre de unos treinta y tantos. En su cara resaltaban sus ojos azules que para nada mostraban inocencia.

Pasaron las horas y se acercaba la hora de tener que llamar, mis dudas eran cada vez mas fuertes pero tenia que probar así que sin darle mas vueltas a la cabeza lo llamé. Respondió al teléfono y yo solo pude decir hola, entonces él enseguida me pregunto: ¿Eres el chico de la publicidad? A lo que le respondí que si, enseguida su siguiente pregunta fue ¿Tienes sitio? Sorprendido pero decidido le respondí que si y él directamente me empezó a preguntar por la dirección y como vernos. En menos de un minuto de conversación ya tenia mi dirección y ya habíamos quedado, fue todo muy rápido, apenas me dejó hablar fue como un interrogatorio. Estaba a punto de despedirse cuando le corté y dije: Perdona pero… ¿Cómo te llamas? Entonces se disculpó y me dijo que se llamaba Javi.

Un cuarto de hora mas tarde como habíamos quedado sonó el timbre de mi puerta, abrí y era él, con timidez me dijo hola y entro. Cerré la puerta y la timidez se quedó fuera pues nada mas cerrar la puerta empezó a desabrocharse la camisa y mostrando su pecho cubierto de esa mata de pelos que tan atractivo lo hacía. Sin poder ni indicarle donde estaba el dormitorio me cogió por detrás y empezó a sobarme el culo de una forma bastante bruta, era un hombre fuerte y me controlaba como quería así que me forzó para ponerme de rodillas justo a la altura de su polla. Se bajó los pantalones y los calzoncillos y me dijo chupamela. La tenia durísima y muy gorda, tanto que dudé en que me cabiera entera. Empecé a comérsela como si de un caramelo se tratase, era enorme, dejaba deslizar mis labios por su glande mientras con mi lengua acariciaba la punta. Él hacía fuerza para intentar metérmela hasta el fondo pero yo que no estaba preparado para poder meterme ese rabo tan grande en la boca retiraba la cabeza hacia atrás, ahí fue cuando el me cogió de la cabeza e impulsando su miembro me la metió hasta el fondo. Poco mas y me ahogo, aun recuerdo la sensación que sentí al tocar su pene  mi campanilla, en un acto reflejo me saqué su polla de la boca y le propuse ir a la cama. Con un gesto serio solo me contestó ¿Dónde? Le pedí que me siguiera y lo conduje hacia la cama, comencé a desnudarme y lo invité a que él lo hiciera también. Una vez desnudos, se acercó a mi y puso su aparato en mi boca y sin decir nada entendí que lo que quería era que continuase. Seguí con lo que había dejado a medias tomando mis precauciones para que no me pasase tan desagradable situación como loa que me había pasado momentos antes. Pasaba mi lengua por todo su tranca e intentaba mirarlo a la cara para ver su reacción, su gesto era bastante violento, podría decir que me miraba hasta con desprecio pero al mismo tiempo mordía su labio inferior haciéndome saber que estaba disfrutando. De nuevo empezó a coger mi cabeza intentando meter todo su nardo en mi boca y a pesar de mis intentos por evitarlo al final se salía con la suya y me metía su rabo hasta el fondo sin poder metérmelo entero como intentaba. De vez en cuando conseguía librarme de sus brazos y podía sacármela de la boca y pasaba mi lengua por todo su instrumento, lamiéndole también esas dos bolas cubiertas de pelo que le colgaban  mientras mis manos se perdían por su pecho lobo.

No decía nada y su gesto era serio y brusco como el empujón que me dio para separarme de él y tenderme sobre la cama. Me cogió con sus brazos y me dio la vuelta, me fue incorporando para ponerme a cuatro patas, se impregno la mano con su saliva y me untó el culo. Con sus manos separó mis nalgas y me metió su instrumento. Fue tanto el dolor que sentí que no pude evitar pegar un grito y  retirar mi culo para evitar que continuase, inmediatamente puso sus manos en mis caderas y con fuerza no dejaba separarme. En ese momento estaba sintiendo un dolor impresionante pero parecía que poco le importaba a él que me sujetaba con fuerza mientras iba dando sacudidas sin parar, me estaba metiendo casi toda su polla dentro de mi culo. Notaba su tronco gordo dentro de mi, notaba como se iba llenando de sangre y cada vez era mas gordo, era evidente la excitación de mi compañero a pesar del silencio con el que me estaba follando. Poco a poco fui relajándome y disfrutando de la follada que me estaba metiendo ese hombre tan macho y tan rudo. Logré separarme de él y quise llevar las riendas yo, cosa que me resultó muy difícil, pero si conseguí poder tumbarlo boca arriba para poder montarme encima de él y cabalgar encima suya como si de un caballo se tratase. Introduje su nardo en mi culo sin dificultad alguna y empecé a mover mi culo, su gesto no cambiaba pero de buena tinta sabia yo esto le iba a gustar. Empecé a moverme rápido y bruscamente como veía que le gustaba a él, que con sus manos en mi cintura iba marcando el ritmo al que me iba penetrando. Con mi mano derecha empecé a masturbarme y con la izquierda acariciaba su peludo cuerpo que tanto me gustaba. Pasaba mi mano de arriba abajo deteniéndome en su torso de macho, aceleraba el ritmo pero su gesto continuaba siendo el mismo, solo de vez en cuando me propinaba una sacudida mas fuerte llegándome a introducir toda su polla en mi culo. Esta era mi oportunidad, podía magrearlo mientras me follaba y aunque por algún pequeño momento me sentía utilizado, sus pollazos hacían olvidarme de cualquier pensamiento que no me hiciera disfrutar. Yo seguía moviéndome mientras miraba sus ojos azules y su gesto inexpresivo, cuando vi que le cambió la cara, entonces me levanto y sacó su tranca de mi, me tumbó hacia arriba y me levantó las piernas, de nuevo se escupió en la mano para ponerme su saliva en mi ano, introdujo su falo y mientras sujetaba mis piernas continuó con la faena.

Yo estaba disfrutando como un loco, miraba su pecho y su cara tan masculinas y eso solo me hacían ponerme cachondo, iba masturbándome mientras él me iba follando era tanto el placer que estaba sintiendo que no pude aguantar casi, segundos mas tarde mi leche salió de mi polla impregnando mi ombligo. Creo que eso a él le tubo que excitar ya que aceleró el ritmo y sus sacudidas eran cada vez mas fuertes, hasta que sacó su nabo y con un ligero movimiento de muñeca empezó a escupir leche de su polla. Expulsó con tal fuerza que llegó a untarme la cara en el primer lechazo caliente y húmedo, eso le debió de inspirar, dado que  continuó meneándosela y siguió escupiendo mientras iba acercando su gran polla a mi cara y con su voz grave y masculina me dijo: Cométela que es toda para ti, me introdujo su pene en mi boca y fue llenándola de su semen. Una vez había expulsado todo su contenido se tendió en la cama a mi lado sin mediar palabra, estuvimos así un par de minutos sin decirnos nada, entonces me levanté y fui al baño a por papel higiénico para limpiar nuestros cuerpos. Cuando volví con el papel él ya estaba medio vestido y con su peculiar forma de hablar me dijo que tenia que marcharse y así lo hizo.

No volví a saber nada mas de él nunca, le llamé varias veces pero jamás me cogió el teléfono. Por sus gestos y sus pocas palabras entendí que habria sido una escapadita de un hetero pero me dió igual; ya que hombres tan masculinos como Javi y con ese cuerpo que me follen cuando quieran  y  aunque se vayan después , me dará igual.

Dejen su opinión sobre el relato en : bcn-noi25@hotmail.com

Iniciador de jovenes

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hombre maduro 100% activo busca pasivo que le guste el olor y el sabor de la leche masculina. No estoy dotado, pero tengo experiencia en iniciar a jóvenes.

SOY UN HOMBRE QUE LE GUSTA EL SEXO COMPLETO (oral, vaginal y anal) PERO  NO DESPERDICIO CUANDO HAY HOMBRES PASIVOS  QUE TIENEN LA BOCA HAMBRIENTA Y EL CULO LISTO PARA SER PENETRADO.

HAY  JOVENCITOS INDECISOS QUE BUSCAN QUIEN LOS INICIE POR TEMOR AL DOLOR DE LA PENETRACION. LES AYUDO A VER Y SENTIR LAS COSAS POR EL LADO AMABLE Y PLACENTERO

NO ACEPTO HOMBRES AFEMINADOS O APASIONADOS YA QUE YA HAN SIDO INICIADOS Y TIENEN LA EXPERIENCIA NECESARIA. PERO SI ACEPTO CHICOS DE 18 A 25 años  QUE QUIEREN PROBAR UNA VERGA DE ALGUIEN Y SE LOS COJA POR PRIMERA VEZ Y QUE QUIERAN PROBAR Y OLER LA LECHE MASCULINA.

A LOS HOMBRES JOVENES LES ENCANTA QUE LES PREPARE EL CULITO, DILATARLO, CON ELEMENTOS NATURALES, COMO ACEITES, MIS DEDOS, MI MANO, LOCION, VACELINA, SALCHICHAS, CHORIZOS, ZANAHORIAS PARA IR ACOSTUMBRANDO AL  ANO A UN OBJETO SIMILAR AL PENE. Y EN EL PROCESO APRENDEN PREPARAR MI VERGA PARA EL GRAN MOMENTO DE LA PENETRACION.

Pero antes de decirte como lo haría contigo, debes saber que soy BI-activo e impotente. La impotencia es como tener un carro lleno de gasolina, con el motor caliente y sin la llave para echarlo andar.  Busco explotar encima de alguien o dentro de alguien que se anime y que le guste los desafíos.

Mis testículos son como una olla hermética de presión llena de leche. Cuando se caliente empieza a hervir. Pero no puedo quitarle la tapa. Necesito alguien que la destape y disfrute de los aromas de la leche que se derrame y se tome la que quiera.

Imagínate que estoy contigo y me platicas todas tus inquietudes. Luego de nuestra plática tomamos una copa de vino y lentamente los dos nos desvestimos para explorar nuestros cuerpos.

Una vez desnudos, mis manos caminan por tu espalda y en tus piernas, por tu cuello, por tus glúteos. Nos vamos a la ducha y nos bañamos juntos y limpio tu trasero con mucha delicadeza.

Al terminar el baño nos vamos a la recamara y te doy un masaje en tu cuerpo concentrándome en medio de tu trasero para poder probar que tan cerrado o abierto lo tienes.

Lo dilato con elementos naturales, sin presión alguna sino simplemente tomándome el tiempo para que disfrutes el momento.  También me acomodo para que beses la punta de mi verga y chupes el tronco para que te acostumbres a su sabor. Si quieres también me lames mi culo y mis huevos.

Con mi mano te empiezo a masturbar para que también sientas lindo por enfrente pero no te hago terminar ya que una vez que tiento tu orificio trasero y ya entran mis dedos pulgares, mis dedos índice y el de en medio, una combinación de uno o dos o tres dedos y sientes placer,  es una indicación que ya estás listo.

Y PREPARATE.

TE ACOMODO CON LAS PIERNAS EN MIS HOMBROS Y TU ANO A LA ALTURA DE MI VERGA Y PENETRO LENTAMENTE, PRIMERO UNA CUARTA, UNA MITAD, TRES CUARTAS PARTES Y LUEGO EMPUJO HASTA ADENTRO.

ME MUEVO LENTAMENTE Y TU TE MUEVES A UN RTIMO QUE TE DE PLACER. Y ME PIDES A TU CRITERIO COMO QUIERES QUE ME MUEVA, ASÍ DISFRUTAMOS POR UN BUEN RATO, HASTA QUE SIENTES QUE MI VERGA SE INFLA, TU PIDES MAS, MAS, MAS, PIDES QUE TE LA EMPUJE DURO, DURO, DURO, DURO, ALCANZAS TU VERGA CON TU MANO, TE MASTRURBAS, HASTA QUE LOS DOS ACABAMOS AL MISMO TIEMPO.

MI LECHE CHORREA FUERAS DE TU ANO, SACO LENTAMENTE MI VERGA, Y TE ACERCAS A ELLA Y LA LIMPIAS CON TU LENGUA SIN TOMARTE LA LECHE QUE ESTA TODAVÍA DENTRO.

LUEGO TE ACOMODO EN CUATRO CON LAS NALGAS HACIA ARRIBA PARA PENETRACION  Y ME SIENTO SOBRE TI PARA PODER CABALGAR, MI VERGA ENTRA FACILMENTE, ESTA VEZ EL QUE SE VIENE ERES TU POR LA SENSACION QUE TIENES POR LA COJIDA QUE TE ESTOY DANDO.

CAMBIAMOS DE POSICION, ESTAS SUDANDO Y ANSIOSO POR MAS. ME ACUESTAS Y LIMPIAS MI VERGA, LA HUMEDECES CON TU SALIVA Y TE SIENTAS SOBRE ELLA. TE LA METES, CABALGAS, TE AGARRAS TU VERGA Y LA MASTURBAS HASTA QUE TERMINAS.

TE LEVANTAS, ACERCAS LA BOCA A MI VERGA Y ME DICES QUE YA ESTAS LISTO PARA TU PRIMERA MAMADA. PARA TI, COMO PRINCIPIANTE EL MOMENTO ES PERFECTO. YA SUPISTE LO QUE SE SIENTE TENER UNA VERGA DENTRO DE TI Y AHORA LLEGO EL MOMENTO DE PROBAR LA LECHE.

Sujeta mis huevos en la mano izquierda y la verga en la derecha. Apriétala poco a poco hacia abajo en dirección a la base del tallo y disponte a mamar. Recorre tu lengua sobre tus labios para tenerlos listos y húmedos. Ahora abre tu boca ligeramente para atormentar y excitarme. Respira en mí, sóplame con tu aliento caliente. Saca tu lengua de nuevo y tócame, atorméntame.

Asegurándote de que tu lengua esta goteante de humedad, comienza en la base del tallo DE MI VERGA y lame hacia arriba lentamente. Gira tu cabeza de lado y simula morderme suavemente colocando tus dientes en mi carne. No te propases con esto, pues mi verga es especialmente sensible a la presión de los dientes. Humedécela de nuevo con tu lengua y usa tu mano para esparcir el líquido alrededor si es necesario.

Una verga húmeda se ve más apetitosa que una seca. La mano izquierda está tocando mis huevos, quizás arañándolos ligeramente con tus uñas. Puedes también querer buscar debajo y detrás de los huevos para encontrar esa área tan sensible justo antes del ano, o incluso meter un dedo en mi agujero muy suavemente, ya que el músculo que causa la erección comienza ahí atrás, esto producirá una reacción en mi verga, que necesito a mi edad, recuerda que tomo Viagra ya que padezco de impotencia.

Después de que hayas lamido el tallo un montón de veces y está todo húmedo y duro, yo comenzaré a retorcerme.

Continua con los balanceos hacia arriba con tu lengua, desde la base del mástil al borde del capullo, no te detengas, continúa tú larga y húmeda lamida sobre la punta de mi verga, insistiendo en el agujero del centro. Mantén tu lengua en él, si puedes, pero no chupes la cabeza, por mas apetitosa que este contrólate. Ahora recorre con tu lengua el borde del capullo por todo el contorno, haciendo frecuentes pases por la piel tierna encarnada hacia ti.

Aquí es donde la mayoría de los hombres son más sensibles. ¡Pero no todos!, hay una cosa que un buena mamador de vergas tiene que aprender a hacer, tan pronto como estés cómodo hacer preguntas. Cada hombre es único y también su verga. Estruja el tallo y mira si brota un líquido claro (pre seminal). Si lo hace, baña tu lengua en él y espárcelo. Algo fantásticamente erótico.

Ahora muestra cuanto te gustan mis líquidos pre seminales. Acércate a la cabeza de mi verga como si fuese un helado de crema de chocolate y mete todo el capullo en tu boca caliente. Mantenlo allí. Escúchame gemir. Ahora baja rápidamente y mete tanta verga como pueda caber dentro de tu boca. No temas, no te ahogaras. Si doblas tu cuello de la manera correcta, puedes meterla limpiamente en tu garganta, permanece así, con la verga dentro de tu boca durante un momento.

Desliza hasta el extremo de la verga y chasquea tu lengua contra ella. Tendré un hormigueo queriendo profundizar más en tu garganta. Pero no me dejes imponerme. Si lo hiciera, me derramaría en un minuto y eso no es bueno aun. Disfruta tu mamada. Moviéndote tan rápido como pueda aguantar (no dejes derramarme), deslízate arriba y abajo por mi verga.

Si no puedes introducirla totalmente hasta el final en tu garganta, puedes engañarme un poco usando tu mano derecha para completar la sensación de tragártela a fondo. Parecerá como si la hubieses metido por completo en tu boca y hasta sentiré igual.

No querrás que la verga se vaya a dormir. La quieres constantemente estimulada, casi, pero sin llegar al punto del derrame. Tienes una furiosa verga erecta en tu mano derecha y unos huevos algo tensos en tu izquierda. Continúa manteniendo la verga en tu boca y chupa y prueba todos sus movimientos variados hasta que sepas que no puedo soportar más y voy a derramarme.

Lo que hagas ahora depende de ti, o recibes mis disparos de leche en tu garganta o sacas la boca u observas el disparo del semen, ya que es emocionante ver el semen o leche a borbotones. Es asombroso cuanta leche sale y lo lejos que llega el disparo. Si quieres mirar me sentirás venir con su mano derecha y sabrás cuando apartarte. Puedes incluso intentar coger algo con tu lengua si eres rápido. Puedes querer tragarlo. Ten cuidado de retroceder un poco cuando me derrame o si no te atragantaras. Cógelo en la boca, mantenlo allí, saboréalo y después te tomas mi leche.

Otra solución también muy bonita, es dejar los tibios y maravillosos jugos de semen derramarse en tu boca y entonces deslizarlos alrededor de la húmeda verga. Querrás recorrerla con tus manos, sintiendo la verga dura hacia arriba, esparciendo la reluciente leche sobre el glande, esto también crea una estupenda imagen sensual para ti y para mí.

SI TE INTERESA, ME BUSCAS CUANDO VIAJES A ESTADOS UNIDOS O PAGA MI PASAJE HASTA DONDE TU ESTES. Escribe a viagramanusa@yahoo.com.mx

Mi primo Dani

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hola a todos, es la primera vez que se me ocurre escribir un relato de este tipo. He escrito otras historias, pero ninguna de este genero (al menos que yo recuerde). Pero en fin, veamos como me sale.

Esto me pasó a mí, es real. Lo que les voy a narrar me pasó hace algunos años, cuando estaba en secundaria. En ese momento tenia si a caso unos 14, no lo recuerdo bien, lo que si recuerdo es que ese día era viernes, por lo que salí de la escuela y estaba listo para salir a pasear con unos amigos. Pero cual sería mi sorpresa: mi mamá me había ordenado quedarme en la casa porque mi primo Dani venia a visitarme, supuestamente porque ocupaba ayuda para unos exámenes. Dani en ese momento tenia unos 17 años, todo un fósil en la secundaría (había reprobado varios cursos y estaba bastante atrasado), él es moreno claro, ojos claros, y la verdad bastante bien parecido.

Yo por supuesto hice todo un drama, porque solo de imaginarme que pasaría la tarde de un viernes dando asesorías escolares me parecía ridículo, pero en fin, de todos modos no me dejaron opción.

Dani llego a mi casa como a las 3 de la tarde, en cuanto llegó me puse a explicarle sus dudas para el examen. Como dos horas después mi mamá me dijo que saldría junto con mi papá y mi hermano fuera de la ciudad, si no me equivoco a llevar a mi hermanito al doctor. En fin, Dani y yo nos quedamos solos.

Algún rato después acabamos de estudiar, y me ofrecí a llevar a Dani a su casa en el auto de mi papá, pero Dani me dijo que todavía no se quería ir, que quería quedarse con migo a “jugar videojuegos”. Yo me resigné a no salir con mis amigos y acepte. En eso él pone una película de acción y se acuesta en mi cama, se arropa con una sabana y me dice que lo acompañe. Yo algo extrañado acepte. Después, ya compartiendo las sabanas noto que me mira más a mí que a la película, y de repente, me empieza a tocar, y me dice muy decidido, que quiere tener sexo con migo. Aunque en ese momento yo sabía que yo era gay (por otras experiencias), no sabía que Dani lo era, en ese momento me encendí y empecé a besarlo.

El se volvió loco: de desvistió con violencia, empezó a besarle, luego se bajó el cierre, se saca su enorme pito (unos 20 cm.) y dirigiendo mi cabeza hace que le empiece a mamar su miembro. Después de un rato saque un condón, se lo puso, me lubrico como pudo con saliva, y sin más mi más me dio la penetrada de mi vida. Debo aceptar que me dolió bastante al principio, ya que su pene era bastante grande, pero después de un rato el dolor de fue y lo gocé bastante.

Al parecer el se canso de follarme en mi cama y me levantó en brazos como pudo y me llevo a la regadera, y ahí terminó su cometido. Él se vino dentro de mi ya en la regadera, y acto seguido nos regresamos a mi recamara y nos quedamos enredados desnudos un buen rato, ya que sabia que mis padres demorarían bastante.

Después de ese encuentro volví a tener sexo con Dani varias veces, me daba un poco de risa que él siempre agarraba de pretexto un “examen” para hacerme mis visitas eróticas, pero esas son otras historias.

Bueno luego les contaré alguna otra experiencia sexual divertida, nos leemos luego…

Saludos…

Fantasía completa

Miércoles, mayo 7th, 2008

Soy un hombre maduro de USA. Me gustaría charlar con alguna mujer madura o con una que le guste hablar y aprender de hombres maduros. Puedes leer algunas de mis experiencias en www.diario-e.com/blog/mando/ después de leerlas y comentarlas me escribes.

Los relatos son historias reales que te darán una idea de lo qué sería un encuentro conmigo. Antes que todo debes saber que no estoy bien dotado. Los años no han pasado en vano. Soy impotente desde hace 12 y desde hace unos seis años que no he tenido relaciones plenas. Los relatos que escribo soy mi terapia para combatir la impotencia.

Mis testículos son como una olla hermética llena de leche. Cuando se caliente empieza a hervir. Pero no puedo quitarle la tapa. Necesito alguien que la destape y disfrute de los aromas de la leche que se derrame y se tome la que quiera. Estoy como un carro con el motor caliente pero no hay llave para encenderlo. ¿Tienes tú la llave?

Debes saber que hay mujeres que después de leer mis relatos ya fantasean tener un encuentro íntimo que las haga sentir como lo son: MUJERES.

A continuación te describo mi fantasía contigo

Relájate un momento y piensa que estoy detrás de ti. Sientes una sensación de escalofrío por la energía que emana mi cuerpo.

Volteas hacia mi y me miras fijamente como tratando de leer mi mente.  Y yo te desnudo simplemente con la mirada.

Se escucha una música suave y romántica que invade el lugar donde estamos. Es tu melodía preferida. Te ciñes a mí con un abrazo y nos empezamos a besar profundamente y largamente.

Bailamos por un momento y mis manos empiezan a desvestirte lentamente. Tú me quitas la camisa y nuestras pieles se pegan una con la otra.

Una vez que ya estas sin nada tomamos una copa de vino y lentamente exploramos más nuestros cuerpos.

Mis manos caminan por tu espalda y en tus piernas, por tu cuello, por tus glúteos. Nos vamos a la ducha y nos bañamos juntos y limpio tu vagina y tu trasero con mucha delicadeza.

Al terminar el baño nos vamos a la recamara y te doy un masaje para relajar los músculos de tu cuello. Te volteo con la espalada a mi pecho. Mis manos te acarician. Descubro el fuego que llevas dentro. Mis dedos acariciarán todo tu cuerpo.

Preparo una porción de aceite aromatizante para que tu cuerpo sea más receptivo a mis caricias.

Froto suavemente tu cuerpo, desde arriba hasta la punta de tus dedos. Luego, mis besos y caricias inundan tu cuello, tu espalda, tus senos, tu ombligo, tus piernas, tus pantorrillas, tus tobillos y los dedos de tus pies, lamiéndolos uno por uno.

Te volteas boca arriba, para partir desde la punta del pie hacia arriba, masajeando las rodillas, las piernas, llego a tu torso y extiendo mis manos y brazos para recorrer en círculo tus pechos cuyos pezones están  bien paraditos.

Tomo un plumaje y cerrando tus ojos te dejas llevar por la sensación.

La pluma recorre por toda tu columna vertebral, tus piernas y en medio de tus glúteos. Esto provoca que levantes tu trasero y rozo con delicadeza tus dos orificios.

Después acomodo tu cabeza en una almohada. Coloco tres almohadas sobre tus asentaderas para ver ampliamente sus partes íntimas.

Masajeo el abdomen, los muslos y los pechos. Lubrico el montículo de tu vagina con una pequeña cantidad de aceite o lubricante. Lo masajeo de forma suave y los labios externos de tu vagina.

Con suma delicadeza, tomo el labio exterior con el pulgar y el índice, casi sin presionar, con mucha suavidad y recorro todo el largo de los dos labios vaginales, en forma ascendente y descendente. También masajeo tu clítoris

Introduzco un medio dedo dentro en la vagina. Con mucha delicadeza, sobo suavemente su interior. Aumento la velocidad pero no enloquecidamente.

Mi dedo meñique explora el orificio del ano, y respondes positivamente por lo que lo lubrico con mi lengua subiendo y bajando hasta tu vagina.

Es aquí donde tienes tu primer orgasmo, con varias descargas. Bebo tus jugos mas tarde alcanzas un segundo orgasmo

Después de las  convulsiones orgásmicas, te pido que te pongas en cuatro, para que mi dedo pulgar entre en su ano y los otros cuatro en tu vagina.

De nuevo, mi lengua trabaja para dilatar tu culito. Mientras, mi otra mano toca tus senos tiernamente. Mi lengua y dedos laboran en tu vagina y en tu clítoris teniendo así tu tercer orgasmo.

En este tipo de encuentro momentos, no puedo dejar de pensar, maldiciendo mi infortunio  de no disponer de una buena condición sexual, como la  de mis buenos tiempos para disfrutar plenamente el momento.

Me paro de la cama, voy al baño para asearme y refrescarme en la regadera. Mi mente excitada, mi cuerpo caliente.

Regreso a la habitación, totalmente desnudo. Ella despierta y puedo ver mi verga flácida, sin asomo de una deseada erección. Como ya conocía mi problema no se sorprendió, solo miró tristemente mi miembro alicaído.

Ella se levanta, va a mi maletilla y saca pastillas de viagra y me dice que no las iba a necesitar ya que ella me ayudaría a destapar la olla de presión que traía dentro.

Sujeta mis huevos en la mano izquierda y la verga en la derecha. La aprieta poco a poco hacia abajo en dirección a la base del tallo y se dispone a mamar. Recorre su lengua sobre sus labios para tenerlos listos y húmedos. Ahora abre su boca ligeramente para atormentar y excitarme. Respira en mí, soplándome con su aliento caliente.
Asegurándose de que su lengua esta goteante de humedad, comienza en la base del tallo de mi pene y lo lame hacia arriba lentamente. Gira su cabeza de lado y simula morderme suavemente colocando tus dientes en mi carne.

Su mano izquierda está tocando mis huevos, quizás arañándolos ligeramente con sus uñas. Busca debajo y detrás de los huevos para encontrar esa área tan sensible justo antes del ano, o incluso meter un dedo en mi agujero muy suavemente, ya que el músculo que causa la erección comienza ahí atrás, esto producirá una reacción en mi verga, que necesito a mi edad.
Continua con los balanceos hacia arriba con su lengua, desde la base del mástil al borde del capullo, no se detiene, continúa su larga y húmeda lamida sobre la punta de mi verga, insistiendo en el agujero del centro. Estruja el tallo y mira como brota líquido preseminal.

Muestra lo mucho que le gustan mis líquidos. Empiezo a gemir y mete tanta verga como pueda caber dentro de su boca. La chupa y prueba todos sus movimientos variados hasta que sepa que no puedo soportar más y voy a derramarme.
Recibe mis disparos de leche a borbotones en su garganta. Es asombroso cuanta leche sale. La saborea.

Toma su tiempo para exprimirme y después se va a asear. Yo quedo exhausto. Pero ella no ha quedado completamente satisfecha.

Me levanto me dirijo hacia ella y me dice:-”Cógeme”. Yo estaba excitadísimo. Ella agarra mí verga entre sus manos y la dirige hacia su culo y su vagina, jugueteando entre los dos agujeros. Logro encararla en uno de los dos, la muevo suavemente, rozándome con el capullo los labios de entrada, notando como estaban húmedos. Ella excitadísima, dando suspiros de placer, muriéndome de ganas.

Yo no pude aguantar más, mi verga se puso dura, larga y la metí lentamente dentro de su vagina y ella estaba tan ardiente que empezó a tener otro orgasmo.

La sensación fue buenísima, aún no me había dado tiempo a recuperarme y ya estaba otra vez sintiendo placer, la miraba a través del espejo, y parecía excitarse más, mis manos se fueron a su pecho, y mientras mantenía mi verga dentro de ella, alcanzo a acariciar sus pechos y pezones, rozándolos, pellizcándolos suavemente. No dejo que sacara mi verga. Yo la empujaba, dándole piquetes hasta que logro tener un nuevo orgasmo.

Mi verga está crecida, como antes. Ella me pide que aprovechando que la tenia larga, parada y dura pues que se la metiera por atrás. Saco mí verga, ella me la limpia con su boca.

Acomodo sus piernas sobre mis hombros y mi pene a la altura de su ano y lentamente penetro, primero una cuarta, una mita tres cuartas y la empujo hasta dentro.

Las lamidas anteriores, el aceite ya habían surgido su efecto.

Me muevo al ritmo que ella me dice. Me pide que la empuje duro. Así estamos por un buen tiempo. Le pido que cambiemos de posición y se acomoda en cuatro con las nalgas hacia arriba, sentándome para poder cabalgar.

Mi verga entra con mucha facilidad en su cola. Y ahora si, le doy lo mas duro que puedo, lo que dan mis fuerzas y ella me pide mi leche, y reviento sintiendo chorros ardientes dentro de su trasero. Ella alcanza así otro orgasmo.

Quedamos los dos cansados. Logro sacar mi verga. Nos acostamos y nos acomodamos en un 69 hasta que nos quedamos dormidos, cansados y satisfechos.

Si quieres tener esta experiencia, invítame a tu casa, a tu país y lo intentamos. Escríbeme laga1954@hotmail.com

Gran viaje

Miércoles, mayo 7th, 2008

Llegué algo tarde al entrenamiento, casi característico en mí. Estaban todos sentados en los bancos mientras Ema, el director técnico, les hablaba seriamente; me miró con cara de enojo, y me dijo dale, apurate y sentate ahí.

El tema principal de la charla, era que un famoso y conocido club de voley de Brasil, precisamente Don Bosco de Curitiba ( ó más conocido como Club Curitibano), al cual habíamos hospedado años anteriores, ya que es una tradición del club realizar campeonatos e invitar a gente de afuera (en este caso Brasil y Uruguay, aunque también de otras provincias argentinas), nos había invitado esta vuelta a participar de un campeonato allá.

Por supuesto se habló del viaje, de las condiciones, de lo costoso que era todo, (creo que el real ó “ os reais”, están algo así como $ 2,40 pesos argentinos/ Real); como nuestro club cuenta con instalaciones que permiten que todo un club, o al menos un equipo se hospede en él, supusimos que sería el mismo caso allá, sin embargo nos hablaron de ser hospedados en las casas de los jugadores Brasileiros; dato no menor, puesto que poco les interesaba a mis padres que compartiera intimidades con desconocidos, y mucho menos gente de afuera, por lo cual , pensé casi todo el entrenamiento para ver cómo los convencía que viniesen a la reunión de padres, y que finalmente dijeran que sí.

El entrenamiento continuó normal, salvo que con la mirada en Brasil, los ejercicios táctico-técnicos estuvieron algo pesados, ( más cuando sos receptor-punta como yo). Al término me fui a casa, acompañado como siempre de Miguel y Ezequiel que se tomaban siempre el mismo bondi (colectivo). Por supuesto que hablamos del viaje, pero pronto nos preguntamos si irían las minas del club también, y chistes al respecto.

Llegué a casa, hablé con mi vieja, que es siempre la más cercana en estos casos, traté de dejarle muy en claro cuanto soñaba con esto,( bueno, no exageremos), pero cuán importante era, y cosas tontas como todos van a ir, etc. Me dijo que era para pensarlo, lo del dinero era un tema NO MENOR, me aclaró, pero que lo hablaría con mi padre, y por supuesto me dio su opinión que se lo comentara yo a él, claro como si no supiera la respuesta, pensé.

El viernes de esa semana, era la reunión de padres, y mi tan comunicativo padre, se ofreció a llevarme al entrenamiento, a lo que le respondí que no había problema, que me iba en cole como siempre, pero insistió y me llevó. Claro, lo que menos quería era que me dejara en la puerta y ni se diera por aludido por lo del viaje, pero en efecto, pensé, eso sucedería. Al llegar, saludó al guardia y entro con el auto, lo estacionó, se bajó, y al poner la alarma, salté de alegría, le dije te quedás?…casi sin preguntar mucho, como temiendo que se fuera, me contestó, sí, vamos a ver qué tal, pero no te hagas muchas ilusiones. El tema fue que ya era muuuuuy tarde, porque ya las tenía hechas.

Mientras los padres charlaban con el técnico y las autoridades del club, nosotros nos comíamos las uñas, casi, como con un pie en el “ordem e progresso”; y entrenábamos con el técnico de las chicas, que en ese momento no tenían entrenamiento, y se hizo cargo de nosotros. Le preguntamos si ellas viajaban también, y nos aclaró que estaba por verse, pero que la invitación era para ambos equipos, para la categoría sub 16, para ellos era sub 17 (como intermedia a nosotros).

Al concluir el entrenamiento, todos nos abrigamos y partimos hacia la reunión, que en menos de 30 minutos más ya había concluido; me fui con mi padre, y en el camino traté de esperar a que me contara ,pero no me contuve y comencé a cuestionarlo. Mirá, me dijo con vos fría y que me aseguraba la respuesta, la verdad es que es carísimo, con esa plata nos vamos todos de vacaciones, a lo que le respondí ansioso uhhh, pero nos falta bocha para las vacaciones de todos. Me miró y me dijo, sos egoísta eh?; Bueno , perdón, respondí , y mi cara dijo todo. Al llegar a casa saludé a mi vieja, con las ganas que me quedaban, ella me preguntó qué me pasaba , pero le dije : “nada”, de manera seca y rotunda. Andá a bañarte, y vení a cenar, me dijo. Mientras me bañaba no pude evitar sentir furia, además pensar en estar lejos de casa, en lo de un Brasilero, con lo grandes que se ven al lado nuestro, al menos los que habían venido el año anterior, y todos estos pensamientos me llevaron a hacerme una terrible paja.

Salí, me vestí y fui a cenar, en la cena, mis viejos se miraban de manera cómplice, mi hermanita no entendía mucho y sólo molestaba, y mi hermano más grande me dijo, casi delatándolos, espero que no nos hagás pasar vergüenza con los brasucas. Sí, como si fuera a ir, le dije, en tono bastante idiota, a lo que mi padre respondió, bueno, si no cambiás esa cara te vas a quedar acá; creo que fue el punto que me dijo que iba a ir, salté de alegría y los besé a ambos, les di 100.000 veces las gracias, y bueno, ya estaba mucho más contento.

En esa semana, mi vieja empezó a insistirme que la ropa, que las medias, que los calzoncillos, como si más que yo , fuese a viajar ella, y me dijo : Ni se te ocurra llevar esas porquerías rotosas que tenés de calzoncillos, y esas medias agujereadas, mañana sin falta vas a comprarte ropa. La verdad me tenía sin cuidado, pero cuando fuimos a ver ropa interior, (aunque suene muy pajero), me calenté bastante pensando en usar todo lo que veía que me gustaba, los colores, los talles, los apretados me mataban, y finalmente, me compré algunos boxers, y otros slips, MUUUY cortos, apretados. Mi vieja me dijo, esos te vas a llevar?? No tenés que usar ropa ajustada o te vas a quedar estéril; Uh vieja, qué buena onda la tuya, le dije irónicamente, pero bueno finalmente fueron los que quería, y como ella tenía la tarjeta, tuvo que venir conmigo. Luego de ver remeras, y abrigos, partimos de nuevo a casa; mi hermano al volver, hurgó entre mis bolsas y sacó los slips: – estas tangas de trolo vas a usar? Vos querés dejarnos como el culo, o te gustan los chabones. Le respondí con mala cara, pero siguió molestando y se los puso sobre un pantalón corto que tenía, MIERDA dije cuando lo vi, la verdad es que marcaban mucho, claro que mi hermano la tiene más grande pensé, pero la verdad es que eran bastante apretados. No seas puto, le dije, no sabés que van las minitas también?; a lo que respondió, “qué, también va Memy, (Emilia, una chica de mi categoría, de pelo castaño ondulado, curvas MUY pronunciadas, y de cara un verdadero ángel), a Brasil? “obvio, le contesté, porqué pensás que me compré ropa”; “Que terrible está esa mina, bueno, pero ni se te ocurra mostrarte con esas tangas frente a los chabones, porque te van a querer hacer el orto”- me dijo alegrándome bastante-“ y no le digas a los viejos que te doy esto, pero vos sabés que tenés que cuidarte” mi hermano, siempre se había caracterizado por ser un denso, de esos que te gastan y molestan de manera constantes, pero siempre que estaba en problemas me ayudaba, y esta vuelta sacó una caja de preservativos, y me la dio para el viaje. Lo mantuvimos en secreto.

De vez en cuando pensaba en mi hermano pajeándose con Memy, y distintas cosas, que la verdad me calentaban bastante.

Llegó el día del viaje, por poco y van hasta mis abuelos a despedirme al aeropuerto, y aunque me dio al principio algo de vergüenza, finalmente, estaba tan alegre que lo acepté y me gustó el gesto. Mi hermano me hacía señas, y hablaba pelotudeces con los demás, se hacía el “dandy” con las minas, y sobre todo con Memy, pero la verdad es que cualquiera le venía bien, aún cuando tiene novia.

Despegó el avión y junto con él mis ilusiones; el contingente entero le dio los documentos, y papeles a los profesores, algunos padres vinieron también, sobre todo algunas madres de las chicas, y bueno, fue bastante lindo.

Al fin llegamos, aunque parecía que había pestañado y en un “santiamén” ya estábamos en las tierras de Lula.

Mi vieja, siempre tan precavida, me había dado casi toda la plata en reales, mi abuela aportó algunos morlacos verdes (dólares), y en cuanto a mí, muy ingenuo de mi parte, llevé mis ahorros en pesos (pesos argentinos), pero bueno, es un mundo globalizado y hay casas de cambio en todos lados, al menos casi.

En el aeropuerto esperaban un hombre (y su mujer) de edad avanzada, de traje, canoso, y algo gordito, el técnico del equipo de las brasileras de 1,90m casi, de GRAN porte, bastante gordito, y otro más, que no sé quién era. Nos esperaban con alegría, nos saludaron, y subimos a un colectivo que nos llevó al club. El lugar queda en el ESTADO de PARANÁ (entre Florianópolis y São Paulo) región sur o sureste, creería que es la capital, pero si les digo les miento. Es hermoso, verde, muy húmedo, el calor era casi infernal, un verdadero paraíso. El club está situado en un predio escolar, como si fuera un campus, y es porque más que un club, es el equipo de un colegio, o algo así; el deporte es casi el 50% de esta gente además de su estudio. Al llegar, nos esperaban los equipos de hombres y mujeres, o mejor dicho “os homem e as mulheres”; estaban vistiendo el equipo de gimnasia del club, de color verde, con tiras blancas, y una que otra línea negra, escrito en portugués; en fin, que bien se veían, sobre todo los hombres, altos, bastante altos, algunos fornidos, nos dejaban bastante pequeños, digamos. Había uno que otro de nuestra altura y flacuchos, pero eran los menos. Unas manos con dedos anchos , como si con ellos levantasen pesas; espaldas grandes, buenos traseros, bultos que al moverse parecían que dijeran “no” yendo de una pierna a la otra en cada bamboleo, como si debajo del pantalón no estuviesen usando ropa interior. Algunos con “canoas”, porque las zapatillas no llegan a tales talles, y otros con sandalias tipo franciscanas.

Nos saludaron muy afectuosamente, con abrazos, y hasta “tapinha nas costas” (golpes en la espalda), como si nos conociéramos desde siempre. Pude reconocer a algunos, que de hecho les había “puesto el ojo encima” el año anterior, y al opuesto del equipo. Un morocho como de 1,90m con el cabello medio largo, que verdaderamente era de temer en la cancha, pero que fuera de ella era bastante amistoso.

Fuimos a una especie de bufet , y almorzamos como si no hubiésemos comido en años. Habían muchas frutas, fiambres, feshoada (o como se diga), gaseosas extrañas, aunque mi preferida fue una de nombre conocido, pep–, que era energizante con Guaraná o algo por el estilo. Nos habíamos sentado todos mezclados, argentinos con brasileros, hombres por un lado, y mujeres por otro; muy bueno, aunque tuvieron muy buena onda, poco les entendía al principio, bueno todos en general, y eso nos causaba bastante gracia; hubieron chistes respecto al futball entre otras cosas, pero dada la evidente desventaja, jajaja, no hicimos mucho alarde . Al término nos convocaron los técnicos y comenzó “ la repartija” de gente, y si bien tenía mis preferidos, verdaderamente cualquiera de ellos me venía más que bien…jajaja,( y bueno, para qué vamos a mentir). Me tocó con Diogo, que como buen receptor-punta, tenía un culo parado y muy llamativo, el bulto estaba bien, no quise mirarlo demasiado para no dejar a nadie incómodo, y de cara bastante lindo; estaba rapado, aunque era obvio que su cabello es rubio, ojos marrones, y de piel muy blanca. El rostro con pómulos marcados y de mandíbula algo cuadrada, jajaja habré dejado algo sin contar? Jajaja, ah, sí, 1,85m….un verdadero fenómeno, y eso que no estaba en los que habían viajado el año anterior.

Partimos para su casa con su madre, y en el camino me hablaba y preguntaba cosas, la verdad poco entendí, pero algunas las contestaba en “portuñol”, lo que los hacía reírse a ambos, y bueno…a mí también, de todos modos, algo cazaban del castellano.

Llegamos, me mostró rápidamente la casa, y luego el dormitorio donde dormiríamos, me preguntó si tenía ganas de hacer algo, y lentamente le expliqué que hablaría a casa para avisar que habíamos llegado bien y que luego me bañaría. Llamé a casa, mi vieja parecía haber estado pegada al teléfono todo el tiempo, porque ni bien comenzó a sonar contestó, me llamó la tención a los gritos que porqué no había avisado antes, que estaba con los pelos de punta, etc., le dije que no había recibido ningún mensaje, y que no se preocupara que estábamos bien, bueno en fin le hice un resumen de todo. Luego desarmé la valija, dejé a mano la ropa que iba a usar y me llevé ropa interior y un corto al baño, me duché, y aunque tenía terribles ganas de jalarme el ganso, me contuve.

Mientras me ponía una remera en el cuarto, Diogo prendió la máquina, por si quería navegar y me dijo que se iba a bañar, desvistiéndose como si nada, mientras seguía moviendo los labios sin que siquiera escuchara lo que decía…. Por suerte podía quedar como que no entendía lo que decía, pero lo que verdaderamente no entendía era porqué estaba TAN BUENO!!! Cuando quise acordar estaba sólo con un slip blanco, algo gastado (como traslúcido), conteniendo un par de buenas bolas, y la pija dormida que se mostraba bastante gruesa (aunque no muy larga), rascándose la ingle mientras me señalaba una repisa con CD´s, no sé si de juegos o música, pero si era por lo segundo, ya la estaba escuchando de fondo!!!

La verdad es que pocas ganas de navegar tenía, pero revisé el correo, entré a YOU TUBE, y nada, me reí un rato. En eso escuché la puerta, “ Diogo, onde você deixou minha…… Oi! Como vai? ( un “ Dorian Grey” rubio, de pelo ondulado, ojos color miel, me estaba hablando de repente) Eu sou João…..” era el hermano de Diogo, que verdaderamente estaba mejor, bastante. Me saludó le dije que poco entendía de portugués pero dijo algo como que no había problema, pero mucho no capté, yo estaba algo pasmado; entró Diogo y dijo algo como, este es mi hermano bla, bla, a lo que le respondimos que ya se había presentado. Algo hablaron y João salió del cuarto. “ espero que você não teña problemas niso que eu estou veschindo aquí”….”nou” respondí esperando haber entendido algo, y tras su risa, siguió hablándome dejando caer la toalla al piso, con lo que pude notar “al desnudo” su miembro, la verdad es que dudo que no notara cuanto lo miraba, pero pronto se vistió y charlamos, o algo así, un rato.

-          O que quer você para comer?

-          No sé, cualquier cosa- le dije como si estuviera clarísimo.

-          mas, o que preferi você?

-          Eu preferi piZa- le mandé.

-          Realmenchi, você quer piSa?- me dijo tentado de risa.

-          Sí, hay algún problema?

-          Eu asho qui você quer PiXSa, mas si você quer pisa …..posu sim dar- concluyendo con una pícara risa que la verdad me hizo dudar qué mierda había dicho….

-          Sí, si no es mucho problema- dije algo “seco” como que no entendía cuál era la gracia.

-          João, Lucas quer piSa, jajaja, o que diz você?- Le dijo a su hermano que estaba por ahí.

-          Y que você espera, eli e aryenchino (argentino), jajaja- dijo el otro, dándome a entender qué podía haber pedido. Me puse rojo!!!

-          Não lie preschi atensão, e uma piada!!- me dijo con una palmada en la espalda. Mientras se me cagaban de risa ambos, lo que en parte me dio risa, aunque me puso bastante incómodo, y si el primer día me mandaba tal pelotudés, no quería imaginarme cómo me iban a gastar mis compañeros hasta que terminara el campeonato.

Comimos, conocí al padre, y la noche fue bastante grata. Al otro día teníamos el acto inaugural, y se jugaba el primer partido, entre Curitibano y otro equipo de por ahí; por lo cual nos fuimos a acostar temprano, y como ya había estado demasiado incómodo, evadí toda mirada hacia el bulto de mi hospedador. Acostado recordaba cada imagen guardada en mi cabeza, hasta que me dormí. A la mañana siguiente me despertó Diogo, con unos toques en el hombro.

- Se levanchi, temos o ato inaugurau.

-Ah…sí,sí, ya voy, le dije, mientras me destapaba y trataba de sentarme en la cama.

- e você quer mais! Jajaja Você tevi doces soños!

-Qué?- qué vergüenza me dio cuando me di cuenta que la tenía hecha un poste!!

- Não preocupe! O deixo só- y salió de la pieza ya vestido.

Porqué??? Pensé, pero bueno, en fin, a todos nos pasa; al menos así me tranquilicé. Fuimos, el acto estuvo bueno, cada uno se contó lo que había visto, algunos estaban en casa de chicos con hermanas, por lo que ese tema se volvió bastante importante; yo por mi parte no iba a decirle los papelones que había pasado, pero todo el club de varones de Curitiba se me cagaba de risa cuando me veía, por lo que no era nada cómodo. Estuvimos con las chicas, y le dije a Diogo que me quedaba en el campus con mi equipo, por lo que se fue él solo a su casa, me dijo que no había problema, de todos modos ellos jugaban el primer partido a la tarde y al término me volvería con él.

Durante ese tiempo la pasamos muy bien, sacamos fotos, recorrimos todo lo que pudimos dentro del campus, en fin pasamos un lindo día con las minas, y gastándonos entre nosotros, sobre todo con Miky y Eze. A Miguel le había tocado estar con el líbero de curitibano, quién según Miky, era muy introvertido y que poco hablaban; por su parte Eze nos contó que se había no sorprendido, sino asustado con el miembro del brasuca con quien estaba, uno de los centrales titulares, que según Eze, era mejor dormir boca arriba por las dudas, ambos le hicimos varias bromas, pero la verdad que no fue un dato SIN SENTIDO, al menos para mí y mis morbosos pensamientos.

A la tarde el partido estuvo bueno, curitibano ganó 3-1 , y aunque Diogo era suplente entró al final del tercer set y se quedó hasta el último. La verdad es que juega bastante bien, pero lo que más me gustaba era verlo en movimiento, al menos sabía qué había debajo de esos cortos!!! Al término, partimos rumbo a su casa. Todo estuvo normal, se bañó, no lo miré mientras estuvo desnudo, porque tampoco quería ser el “Hazme reír del torneo”, pero ganas de ver no me faltaban, comimos, dormimos, y ala mañana siguiente partimos temprano luego de un RESPETUOSO desayuno ya que jugábamos nosotros. Al llegar estaban las chicas mirando, ya que al término jugaban ellas; entramos a los vestidores comenzamos a cambiarnos, me puse al final, como para poder tener todo al alcance de mis ojos, y entraron los jugadores contra los que teníamos el partido. Algunos saludaron, otros nos miraron con mala cara, pero nada de eso me importó más que el momento en que comenzaron a cambiarse, la verdad es que Diogo dejaba mucho que desear al lado de varios de este equipo. Jugamos, perdimos 3-2, aunque hicimos un gran partido, nos costó entender que nos superaban ampliamente, y la presión del primer partido, bueno en fin, y el resultado de las minas no distó mucho del nuestro. Comimos ahí, y luego algunos fuimos a ver los partidos que seguían, aunque todos insistían en ver sólo a las mujeres, yo prefería siempre quedarme y ver “TODO”.

Quedábamos pocos del equipo, entre minas y chabones, antes que comenzara el partido de Curitiba, cuando apareció João. Luego de preguntarme cómo estaba, y de ser presentado ante mis amigos, las chicas hablaron un rato con él, y mientras los equipos entraban en calor, tuvieron que irse con las brasileras. El adonis me dijo que volvería a su casa, y que si no quería que se me hiciera tarde, que me fuera con él. Como no quería estar tan apegado a Diogo, puesto que si bien disfrutaba de verlo no quería que me cagara a trompadas por pesado, acepté.

Tomamos un colectivo que entraba al campus, un tipo conducía, y otro te cobraba y pasabas por esas “ruedas mecánicas” como las del subte, que sólo giran en un sentido. Charlamos en el camino, de a poco entendía más, o se esforzaban más; finalmente estuvimos en su casa como a eso de las 5:30 de la tarde, me preguntó si “ quer ter um lanche”, a lo que contesté que con algo de beber estaba bien. Me dijo que le habían gustado las mininas argentinas, a lo que afirmé, y le dije que la mejor era Memy, así es que tuve que explicar a quién me refería, y él hizo hincapié en su culo (que verdaderamente está dibujado), y concluyó que hasta “os aryenchinos” teníamos buen culo, seguido de una sonrisa que me hizo pensar “esto se está yendo ala mierda”, pero qué me importaba, si no sospechaba nada, y además estaba buenísimo. Me animé a decirle que ellos no se quedaban atrás, y se me ocurrió acotar que no sólo en el culo. Me preguntó sonriendo que porqué más lo decía, pero no se lo dije. Puso música movida, pero de todos modos no entendía una mierda lo que decían, lo que sí entendí es que en ese lugar todos cargan más energías que en ningún otro, y que crecen a fuerzas de hormonas, o algo por el estilo, ya que todo el tiempo están alegres, moviéndose, y son bastante grandotes. Se frotaba el pecho, a veces se mandaba una buena rascada de bolas, me estaba calentando mal, hasta que se escuchó salir de esos carnosos labios :  você eschevi com uma menina? – “ me la dejó picando” pensé, le dije que no (a decir verdad no había tenido relaciones, con nadie, sólo me la habían chupado unas cuantas veces); sonrió diciendo que qué esperaba, y le dije que se diera la situación y listo. Tenía puesto un pantalón de acetato, como los que usábamos para jugar, por lo que pude notar cómo “algo” estaba bastante pronunciado como para estar “dormido”, pero no pude disimular y al verme que lo miraba, se miró y dijo : “oh, agora eu entendu, você recorre a istu” -señalándose la berga -“Você quer ver? Certu , você  preferi pisa!” – me dijo mientras lo miraba excitado, y continuó “Você vem tranqüilo. Toque si você quiser, eu não direi nada!” seguí sus palabras al pie de la letra, me senté a su lado en el sofá, y mientras se recostaba y apoyaba su brazo izquierdo en mi espalda, liberé de a poco aquel terrible pene. De un prepucio grueso, lo que lo hacía verse enorme, más larga que la de mi propio hermano, con un abundante bello marrón claro. Un olor delicioso, a hombre, y latía en mis manos, con sus venas cargadas de sangre, nunca antes había tocado de manera intencional otra pija, al menos no una parada, mucho menos de esta forma y ahora mis dedos le daban la vuelta a todo el ancho tocándose escasamente por la punta; “mostre para mim como os aryenchinos fazem istu” me dijo con voz suave mientras comenzaba a hacerle una lenta paja, mirando cómo se arqueaba, cómo serraba los ojos con la cara mirando al techo. Presionaba mi mano contra su berga, y esta me devolvía la presión con latidos; tenía el glande rojo, caliente, la mano me ardía, y entonces aceleré levemente el ritmo. “Me chupe istu; me faza sentir prazer”- y fue como una orden que venía esperando desde que lo conocí. Apoyé mis labios que se encontraban más que húmedos, y antes de metérmela, le daba vueltas con mi lengua a todo el glande, pasando por el frenillo, jugando, bajando por el tronco hasta la base. Se bajó los pantalones y junto con ello la ropa interior, lo que me dejó libre ese par de bolas, peludas, con un delicioso sabor, de olor fuerte, pero agradable. Las chupaba una por una, me animé a meterme lentamente una a la boca; él respondió flexionándose hacia delante con la boca entreabierta con una sonrisa dibujada y un suspiro intenso. Adentro lo moví con mi lengua, alejando mis dientes. Mi pija apretaba desde abajo, desesperado por contacto. Llevé una mano a aquella y me la acaricié sobre la ropa, mientras que subía nuevamente por el tronco hasta llegar arriba y metérmela lentamente “Sua boca está húmida y quenchi”, puso su gran mano sobre mi cabeza, mientras me hacía que se la chupara íntegra, “Você sim sabi di issu”, lo estaba pajeando con mi boca, y estaba cumpliendo mi sueño, mi primera pija, y SEMEJANTE comienzo.  João es un sueño, y verlo tan excitado y sintiendo tanto placer me parecía irreal.

Empezó a penetrarme la boca, primero lento, y luego más rápido, no le importaba si me ahogaba, hasta que lo detuve, no quería que esto terminara acá. Me miró a los ojos, con la cara algo asustada, le di un beso que me despertó unas terribles ganas de regalarme a él, y supe que no se negaría. Le dije que si tanto le gustaba ver culos argentinos, qué pensaba de probar uno. Sus ojos brillaron y me dijo “Eu o farei ver o céu!” o algo así dijo y nos fuimos a su pieza. Al entrar cerró la puerta con llave. Me empujó sobre la cama, quitó mis pantalones y mirándome la pija erecta en mis traspirados slips me dijo “Como você desfrutará cachorra!” me mordió suavemente el bulto, me quitó la ropa, y mientras estaba de rodillas me dio una chupada que me despertó aún más la pija, no quería dejar de mirarlo, pero de momentos me desconectaba de la realidad y sólo sentía su boca. Mi berga estaba más que mojada, y empezó a frotarla con sus manos a “ toda máquina”, se detuvo sólo para seguirla chupando. Frenó, me hizo ponerme en cuatro patas; escupió mi ano hasta dejarlo chorreando. Metió de a poco un dedo, que pude sentir como una pija el dolor que me dejaba, pero se hizo placentero, y a ese lo acompañó otro, y luego un tercero que me terminó de dilatar. Sacó un preservativo de la mochila, se lo puso, y sentí la cabeza jugar en mi dilatado agujero.

“Isto o ferirá, mas você gostará muito!”, no supe bien qué era ferirá hasta que trató de entrar. Me tapó la boca para calmar mis gritos, pero eso no quitaba el dolor que su tronco me estaba generando; sin intentar sacarla, con sólo empujar pude sentir cómo me abría entero, dijo cosas que nunca entendí, pero que tampoco atendía mucho. Aceleraba el movimiento de caderas, y luego se detenía. Me estaba cogiendo a más no poder, y lo estaba comenzando a disfrutar. Los golpes secos que daban sus bolas en mi entrada, sólo me daban más placer, mientras mi pija secretaba líquidos de manera constante. La sacó de golpe, y antes que pudiera preguntar que pasaba, la introdujo entera de una sola vez, solté un suspiro algo ahogado. No se detuvo y repitió el acto, hasta que finalmente la sacó y no la volvió a meter. Me puso de costado, subió una de mis piernas a su hombro y jugo en la entrada hasta que encontró la mejor posición. Ahí me la puso hasta la mitad, la sacaba, volvía, en cada ciclo llegando más adentro, no pude aguantar tanto placer y derrame todo mi semen por sus sábanas, y en mi mano, al ver esto aceleró aún más sus movimientos, la sacó rápidamente y acabó sobre mí tirando varios chorros en mi pecho y abdomen.  “Istu fica entre nós” me dijo mientras me besaba. Me trajo una toalla para que me limpiara, y sequé un poco las sábanas. Se fue a bañar y yo volví al cuarto de Diogo. Luego me bañé sin siquiera poder creer lo ocurrido; el culo me ardía a más no poder, me latía de manera constante, pero estaba demasiado feliz como para lamentarme.

Al salir, mientras me vestía João me invitó a jugar en la Pc, pero le dije que si no le molestaba me acostaría a descansar, al menos hasta que fuésemos a cenar.

Se prendió la luz del cuarto, y me desperté algo perdido. “você terminou cansado”, “embora você perdeu, jogou beim”- era Diogo, aún con el equipo puesto, tratando de alentarme, mientras yo trataba de entender donde estaba y qué hora era.  Me había puesto uno de los slip nuevos (o tangas según mi hermano), y estaba durmiendo boca abajo destapado. Diogo había cerrado la puerta, y se estaba desvistiendo mientras me miraba, algo sorprendido, cómo me quedaba la ropa interior. “Não teim roupa íntima lá para homens?”, “você não sabe o que e uma cueca?”. Siempre le mirás el culo a los hombres- le dije algo idiota para que cortara con sus comentarios. Terminó de quitarse toda la ropa, me miró seriamente, se puso de pié y se bajó los calzoncillos, sin dejar de mirarme, me los tiró en la cara diciendo “ Istu é uma cueca” .

Aún medio dormido,  miré su pija sin descaro, y recién lo miré ala cara. “Você quer pisa? Aqui você tem pisa!” me dijo agarrándose el “ganso” que comenzaba a despertar, nos quedamos un momento quietos, me moría por chuparselá, pero quise que me respetara, además João estaba en el otro cuarto, no estaba solo con él. Me sonrió, caminó hasta el armario y empezó a buscar su ropa. Mi pija estaba dura, me puse de pié y sin poderme contener le apoyé el bulto, con mi berga erecta, en el culo desnudo. Se quedó helado, pensé que al menos me movería; viendo que no respondía más que con un leve temblor, pasé mi mano por su pecho hasta su abdomen, mientras observaba cómo se paraba aquella pija, grande como la de su hermano, algo más corta, pero de un mayor grosor; tenía menos bello, pero se levantó tan rápido como la de João. La tomé con la misma mano, mientras empujaba mi pija contra su agujero. Le besé el cuello, y sólo atinó a reposar su cabeza contra mí. Comencé a pajearlo, disfrutando cada centímetro de berga. Lo di vuelta, y mientras me miraba aún algo asustado, lo besé. Su lengua comenzó a jugar dentro mío, y su pija mojaba mi slip. Se detuvo, bajó por mi pecho y me la empezó a mamar, se sentía mejor que con su hermano, como si Diogo supiera lo que estaba haciendo; se la tragaba toda, la  sacaba, y mientras, movía su cabeza hacia los costados. Sus apretados labios friccionaban mi pene, y no podía dejar de mirarlo. Se levantó, esta vuelta fue él quien me besó, y yo el que chupó ansioso su pija. Estaba traspirada, podía oler “los sets” del partido en cada mamada, sentía un placer increíble, estaba seguro que era más gruesa, pero casi entraba toda en mi boca, imitaba sus movimientos, y lo pajeaba dejando sólo el glande adentro, como esperando que acabara ahí dentro.

Me detuve decidido a sentirlo dentro mío también, lo miré a los ojos, sonreí, y me subí el slip, caminé hasta mi cama, y me recosté mientras posaba sensualmente. Se apretó la pija desde la base junto con los huevos, mientras se mordía un labio. Se abalanzó sobre mí, me despojó de mi slip, me puso de costado, y poniéndose detrás de mí se recostó, llevó la punta de su grueso pene a mi agujero y comenzó a empujar, aún sentía el malestar causada por la terrible cogida de su hermano, pero esta berga, gruesa, me estaba haciendo recordar cuánto podía dolerme, no le importó si estaba gritando, o si no estaba del todo lubricado, hasta que finalmente pude sentirla adentro. Dejé de tocarme para poder acompañar las embestidas sin acabar, disfrutando de su pene apretando mi próstata, cada vez era más salvaje, el ruido de su pija entrando en mi mojado culo se escuchaba fuerte, y sus piernas y bolas empujaban en la entrada a más no poder, de pronto la sacó casi por completo y al meterla sentí un calor recorrer por dentro, la sacó y volvió a meterla, y pude sentir cómo corría desde mi culo hasta mis piernas un líquido caliente, que junto con su respiración agitada, me hizo saber que había acabado, pero seguía cogiéndome, más lento, y más lento, mientras su tronco reducía su tonicidad. No dejó de cogerme hasta que no la tuvo flácida, como queriendo aprovechar cada momento, suspirando profundo en cada envestida luego de acabar. Mi pija estaba tiesa, volvió a mamármela dejándome sin respiración, cerré los ojos, y de pronto se detuvo, al verlo, estaba observándome con el mismo miedo que había mostrado al principio, antes que pudiese preguntarle algo dijo “queru que você faza istu a mim!”, asentí con la cabeza, y me mojó la pija con una chupada, se subió sobre mí y de a poco fui intentando penetrarlo, estábamos muy excitados, sin siquiera poder entrar en él aún, cuando sentí que me apretaba más allá de la punta, abrió fuerte los ojos, toqué su rostro para relajarlo mientras con mi otra mano abría sus nalgas, empujé más, y me detuve en cuanto frunció el ceño, pero me dijo que continuara, cuando se tranquilizó empujé más, y más, disfrutando más de lo que nunca había sentido en mi glande, cuyo prepucio se había corrido, y dejaba toda la sensación a la cabeza, quien en pocos segundos ya estaba adentro, en cuanto él largaba un suspiro profundo y se mordía los labios, volví a empujar, y esta vez no me detuve, comenzando a cogerlo a un ritmo parejo, se soltó de mis hombros, se enderezó y empezó a empujar contra mi pija, que se encontraba toda adentro, nos movíamos al compás, pero él aceleraba el ritmo, haciendo fuerzas hacia abajo mientras le abría el culo. Se echó hacia delante y con su mano pajeándose acabo en mi pecho, con lo que aceleré mis envestidas, tanto que mi pija escapó y acabé sobre su espalda, su culo, y mis bolas. Se recostó sobre mí, diciéndome que nunca lo había hecho con nadie, y que siempre pensó que sería con una mujer su primera vez, pero que lo había disfrutado. Yo le dije que lo deseaba desde el primer día, a lo que me respondió que se daba cuenta por mis miradas poco disimuladas. Se escucharon unos pasos, saltó de encima mío para quedarse de pie, me tapé rápidamente disimulando estar dormido; llamaron a la puerta, era João, que quería preguntarle algo a Diogo, este se encontraba colorado, la espalda con semen, desnudo, con la pija aún húmeda de su última acabada, y sin haber descendido del todo; mis slips a mitad de camino entre él y la cama (en donde supuestamente estaba durmiendo), entró sin más preámbulos, y al ver este panorama, no estuvo mucho tiempo, Diogo contestó con vos entrecortada lo que este preguntó, y João le dijo “lhe pergunta se eli quer pisa agora, porque você está quasi pronto jajaja”, algo nervioso Diogo dijo “Issu é um fato”, se rieron, salió de la pieza, y Diogo fue a bañarse. Me puse el slip, me vestí y esperé a que nos llamaran para comer.

Cenamos sólo Diogo, su madre y yo, luego fuimos a acostarnos, y mientras estaba solo en el cuarto entró João y me dijo que no contara ni una palabra a su hermano, sino me delataba con mis amigos, lo que me dio a entender que no se había percatado de lo de Diogo y yo, por ende le dije que guardaría el secreto.

No volví a hacerlo ni con João, ni con Diogo, pero con este último al menos nos hicimos unas cuantas pajas, y uno que otro ”pete”, antes que terminara el campeonato. En el torneo terminamos cuartos (de seis equipos que participaron en varones) y Curitibano terminó segundo perdiendo la final con el equipo que nos destrozó en el primer partido. Las chicas quedaron últimas, pero disfrutaron más que nadie, claro, sólo fueron de paseo.

Nos hicimos amigos con Diogo, prometiendo volvernos a ver, le regalé un calzoncillo e inventé la excusa que se me había quedado en lo de una brasuca; volví con la caja de preservativos intacta, pero mi hermano nunca se enteró, ni tampoco mis compañeros. Espero ansioso el campeonato del año próximo, y por fin puedo saber qué se siente ser feliz.

Mi mail :  dorian_g12@hotmail.es, gracias

De estudiar se aprende….

Miércoles, mayo 7th, 2008

-Chau viejo, me voy a lo de Damián a estudiar.

-Otra vez vas a ir a lo de ese pibe….sabés que no me gusta que estés molestando en otra casa.

-Ya hablé con la mamá, quedate tranquilo; y vos, no te olvidés el uniforme…-me dijo mi vieja mientras calmaba a mi padre.

-¿Qué, para colmo de males te quedás allá? Sabelo que esta es la última vez- Aclaró mi padre en su afán de cumplir con ese rol autoritario que lo caracteriza.

-Sí papá…-le respondí, pensando que seguramente aprovechaba el que se quedaban solos para mover las telarañas de la cama……y sí, a veces podemos llegar a ser algo hipócritas, aún cuando le jodía que me fuera, también le venía bien quedarse solo con mi vieja.

Eran como las 8, de la tarde, subí a la camioneta y partimos…..Damián es un amigo del colegio, rendíamos física dentro de unos días y la verdad es que le costaba bastante, pero como yo entendía al menos algo más que él, no dudé en decirle que sí cuando me dijo que fuera a su casa. Hasta ahora, iba en las tardes, jugábamos un rato en la compu, y luego de navegar un rato por la web estudiábamos, aunque se me hacía tarde y terminaba yéndome a casa antes de avanzar mucho……hoy iba a quedarme a dormir, de manera que no tendría que preocuparme por la hora.

-¿Necesitás plata?

-y….. algo tengo, pero si me querés dar no hay drama.

-Dale bajate y no te hagás el pícaro.- me dijo mi vieja mientras me bajaba y me dirigía a tocar el timbre.

Atendió Damián, y luego de un “claxon” se fue mi vieja. Entramos a su casa, me saludó su madre que partía a clases de yoga y nos pidió que de vez en cuando miráramos a Hernán, el hermano de Damián.

Antes de empezar a estudiar tomamos una gaseosa, y nos pusimos a charlar de cualquier cosa; entre la charla me mostró unas fotos del verano; había ido con unos amigos a Villa Gesel (que es una ciudad costera, del Atlántico. Queda en Buenos Aires, algo más al norte de Mar del Plata). Además de las fotos me mostró un video que habían colgado en la web en el que todos salían en ropa interior, entre slips y boxers , algunos con un evidente agregado de medias, que resultaba bastante cómico, y otros , como Dam, (aunque su madre le dice Damy, cosa que no es mucho de su agrado), con un sorprendente bulto, chico para tener medias, y grande para ser normal.

-Ja!! ¿Qué te pusiste ahí?…jaja

-Nada, puto..jaja, dejá de mirarme el ganso!! Jajaja…

-¡Sí claro, seguro…..ni vos te lo creés!

-Ahhh…¿No me creés?!!!…bueno mirá..

-Para gay, jajaja…¿Qué hacés?….

-¿Ahora me creés putito?- Mientras me decía eso, se bajó los pantalones para mostrarme un apretado slip (algo así como un “short brief”), que más que un calzoncillo de algodón parecía una calza corta…..color blanco, lo que acrecentaba aún más el TERRIBLE bulto que apuntaba hacia abajo a la izquierda (bueno, jaja, lo miré bastante)…..sencillamente, el más grande que había visto….claro, que no me caracterizaba por mirar bultos…..pero este aún estando “dormido” casi daba miedo!!!

-Salí perra….si te mostrás la pija con tus amigos, allá ustedes, no vengás con mariconeadas!!!! -(….o sí….)

-Uh ella, tiene envidia, tomá tocalo tranquilo, jaja, dale así me creés y no te quedás celoso..

-¿Loco, qué te pensás que soy?- le contesté algo serio, con la cara colorada.

-Bueno, bueno, es una joda no te sulfures chabón.- me dijo riéndose, mientras se volvía a subir el pantalón.

Tenía una remera bastante suelta, y un short de los de rugby, que le iba bastante ajustado, lo que dejaba a la vista de cualquier manera el gran bulto, y un culo de perfectas cualidades. La verdad es que me había sorprendido ver eso……Dam es como de mi altura, tiene más espalda que yo, sus brazos están marcados, nada que parezca a un globo, pero están muy bien, unas manos gruesas con dedos no tan largos, pero que si te pone una mano encima lo lamentás un “buen tiempo”!! Es un tipo fachero ( es decir, es atractivo), pelo castaño, ojos marrones, nariz respingada, y labios lindos, tiene ciertas facciones de “nene”, algo infantil, que con semejante cuerpazo te hace dar un poco de morbo, bueno, no hasta entonces en mi caso….

Cuando todo se calmó, ya que quedó como broma, comenzamos a estudiar…..había calefacción, y estaba algo alta, lo que me hacía subir la temperatura, más los nervios que me quedaban cada vez que Dam me preguntaba cosas como…” en caída libre, tenés que tener en cuenta..”bla bla bla…y no sabía adonde estaba, con la mente difusa,….

-Che, si está sofocante avisá.

-No, está bien, no te hagás drama.-Le dije con voz entre cortada.

-Yo la verdad tengo algo de calor…¿Te jode si me saco la remera?

-No, no hay drama- en otra ocasión ni me hubiese dado cuenta, de hecho, pero en esta era algo distinto….quería verlo, aunque tratara de evadirlo me estaba calentando muchísimo…de manera que “SACATELÁ”!!!! hubiese gritado, pero mi conciencia me detenía y volvía la vista hacia la calculadora.

Cuando se sacó la remera, dejó al desnudo un pecho trabajado y lampiño, un abdomen algo marcado, y al ver su cintura, su espalda parecía el doble de grande….me estaba carcomiendo la cabeza….eso sin contar el caminito de bellos que iban desde el ombligo hasta ese infernal elástico del pantalón. La verdad es que me van las minas, pero aquello me estaba despertando curiosidad, y bueno, mucho no me estaba negando….

Seguí con los ejercicios, y de repente se escuchó un “crash”…..

-¿Hernán estás bien?- Preguntó gritando Damián.

-Siiii.- se escuchó una respuesta algo cómica, y mientras nos reíamos me dijo a mi:

-¿Vas a verlo o me levanto?

Como todo aquello me generaba curiosidad, y mi sangre estaba acumulándose ahora en cierta parte de mi cuerpo, aún cuando llevaba unos jeans, no quise que notara que comenzaba a tener una erección, por lo cual le dije que fuera él, de todos modos, no me molestaba verlo caminar casi desnudo delante de mí.

-El pendejo este estaba haciendo dibujos rupestres con los crayones en la pared y tiró a la mierda un florero.-me dijo Dam mientras entraba a su cuarto.

Nos reímos, y seguimos estudiando. Al poco tiempo sonó el teléfono, era su padre, habló un rato, luego llegó su madre, y cdo estuvo la cena nos llamó; para entonces, habíamos logrado avanzar bastante, él ya estaba nuevamente vestido íntegro, y yo con mis hormonas controladas.

Terminamos de cenar, conversamos un rato de sobremesa con su madre, y luego nos volvimos a su dormitorio.

-No se acuesten tarde- Nos dijo la madre- mirá que mañana pasa tu papá por ustedes y viene temprano.

-Sí mamá, quedate tranquila, que terminamos y nos acostamos.

Seguimos estudiando un rato más, nos preguntábamos cosas, como resultados, como calculaba eso, etc, también de vez en cuando hablábamos de las minas del colegio, y de las mujeres en general, me preguntó si la había puesto, le dije que aún no, nos reímos los dos, y le pregunté a él, esperando que me contara todo,….pero me dijo que tampoco, pero que no quería esperar mucho más. Mientras hablábamos se tocaba disimuladamente por encima del pantalón, yo no quería ponerlo en evidencia, porque de ninguna manera quería que se detuviera…..de vez en cuando movía sus piernas, como si se apretara la berga con ellas, lo que me dejaba atónito.

-Esto ya me cansó- me dijo- ya cortemos,¿Te parece?

-Bueno, dale, de todos modos, es pasado mañana la prueba.

Conversando nuevamente me dijo que “la Colo” lo ponía a mil ( la colo es una compañera nuestra que está muy buena, le queda fenomenal la pollera, y además es algo ingenua, o se hace, lo que te da ganas de “educarla”).

-No sabés la de pajas que me hago pensando en ella.-Me confesó.

-Ja, la verdad es que no me interesa saber de tus pajas- le dije.

-Es más ahora mismo me voy a hacer una- mientras decía eso, se levantó de la silla y mientras con una mano se bajaba el pantalón con el calzoncillo, con la otra sostuvo la terrible torre que quería explotar ahí dentro.

GUUAAAAUUUUUU…….eso sí que es enorme, pensé, pero cómo decirle sin sonar MUY PUTO, además si evitaba que se diera cuenta que me estaba gustando no se detendría……

-Loco, ¿Qué hacés? Zarpado!! Jajaja- le dije con mi total atención en ese terrible miembro.

-Te juego lo que quieras a que la tengo más grande que vos.- me desafió

-No seas puto, mirá si llega tu vieja, me saca cagando, y además no tengo intenciones de mirarte la pija…(mentira!!!)- le respondí.

-Dale, no te hagás rogar- mientras se guardaba la pija, se abalanzó sobre mí para dejarme en pelotas…

Nos reíamos, pero del contacto se me puso como una piedra, a lo que atinó a decir:

-Ahora me vas a decir que no te gusta puto, si la tenés hecha un tronco!!!

-Soltá trolo, dejá.

Entre risas, apretones y algunos golpes, finalmente, me dejó desnudo…..del juego algo de presemen había manchado mi boxer, pero aún cuando se dio cuenta quiso verme desnudo y comprobar que la tenía más grande….

-Bueno ya estás tranquilo bala,¿Querés un premio ahora?- Le dije mientras le daba un puñetazo en el hombro.

-Che, está bien que te guste mi pija, pero no por eso me vas a dar el culo, gay..jajaja-Me contestó pícaramente con las mejores y más correctas palabras, como si hubiese leído mi mente.

Nos golpeamos un rato más, y luego nos calmamos, ya todo había reducido su tamaño, aunque no es la mejor explicación para la berga de Dam. Finalmente fue al baño, y volvió al rato, no tardó mucho, pero sí lo suficiente para hacerme tener los más oscuros pensamientos.

Tiró un colchón en el piso, puso la ropa de cama, y me dijo que me dejaba la cama a mi, y aunque insistí en que yo dormiría en el colchón, finalmente me acosté en la cama, en la que, como ya no había nada que ocultar, me desvestí hasta quedarme sólo con el boxer. Se sacó la ropa, y antes de apagar la luz me lanzó el pantalón a la cara diciendo:

-Tomá, así tenés con qué excitarte esta noche.

-Salí con esa mugre.- Le respondí, mientras lo miraba “panorámicamente” y le preguntaba- ¿No te da vergüenza andarte mostrando?

-Ya viste que no tengo de qué avergonzarme- me respondió acertadamente, mientras nos reíamos los dos.- además ….-dijo mientras apagaba las luces- por cómo te había saltado, no creo que te moleste tanto.

Si no hubiese apagado la luz, no sé cómo hubiese hecho en ese momento, mi cara estallaba, me palpitaba el corazón, tartamudeaba……

-Jajaja, te dejé sin palabras eh?….bueno, no sos al único que le pasa, a mi también el contacto, y esas cosas, hacen que se me moje todo….y perdoná si te molesté hoy, era una joda, además no la tenés chica tampoco, Cunny por ejemplo la tiene más chica…..( Cunny es un compañero, algo más bajo, es un gran amigo de ambos, y tiene las hormonas en pico, siempre está haciendo bromas, y al parecer, también había “perdido” en esta comparación con Dam)

-No dije que la tengo chica….¿y…posta la tiene más chica?- Le dije como para sacar más información.

-Jajaja, te gustó no? Bueno, no te voy a contar más, sino me vas a acabar las sábanas.

- Ni ahí, jajaja- respondí algo más tranquilo.

Luego de desviar un poco el tema, conversamos un rato más y nos dormimos, bueno él, porque yo no podía, todo esto me daba vueltas por la cabeza, la tenía parada, pero no iba a pajearme, quería mirarlo toda la noche, aunque estuviese cansado todo el día en el colegio……Él se acostó boca abajo, y se tapó con una sábana; a veces se movía lo que dejó al descubierto un culo bien marcado, con aquél calzoncillo que parecía que se lo hubieran pintado sobre la piel. Pasó un tiempo largo, y luego de varias vueltas boca abajo, levantó su rostro levemente y junté mis párpados un poco más para que creyera que estaba dormido, entonces se puso boca arriba, con la pija algo “morcillota” (aunque en un comienzo pensé que estaba erecta, pero fue por la emoción, y por la débil luz)….de a poco llevó unas de sus manos hasta abajo, haciendo ruidos de bostezo, con bastante disimulo….se detuvo y se sentó en el colchón, como tratando de corroborar si estaba espiándolo….cuando se convenció que no era así, se levantó sigilosamente y le dio media vuelta de llave a la puerta; regresó al colchón, y así sentado se tocaba sobre la tela aquel miembro que comenzaba a sentir el contacto y crecía hasta quedar en aquel sublime falo que me había mostrado previamente….se recostó apoyando sus codos, lo que marcaba un abdomen firme, y finalmente quedó totalmente horizontal, con un bulto pidiendo ser liberado…….metió una mano en el slip, nuevamente examinó que estuviese dormido, y comenzó a tocarse suavemente, como pequeñas caricias….podía sentir el calor de mi pija excretando líquido ardiente, latiendo, como queriendo unirse al juego….Damián fue levantando el slip desde adentro mientras se acomodaba la berga que sobresalía del calzoncillo……con la otra mano bajó su slip hasta casi las rodillas y con todo ese miembro dispuesto a ser entretenido, comenzó a pajearse. Se mojaba sus dedos, tocaba su glande, eso me aceleraba, y ya casi no sabía si se escuchaba más mi respiración o el sonido de su saliva circulando entre su gruesa mano y su grueso y tieso pene, subiendo y bajando, apretando de a ratos, corriendo todo su prepucio, y volviendo arriba, otra vez mojando su mano; pero ahora no escupía, sino que se la llevaba a la boca para mojarla, y nuevamente lubricarse mientras se volvía a masturbar….en ocasiones se detenía  refregaba y apretaba sus testículos……yo estaba en medio de un extraño sueño jamás pensado….se levantó suavemente se dirigió a mi y aquello me dejó sin aliento, me miraba excitado, yo disimulaba estar dormido, pero se estaba masturbando de pie a mi lado en ocasiones, se sonreía y mientras sus dientes mordían uno de sus labios acercaba su glande a mi boca, sentía el calor de su pija ,y volvía a separarla para seguirse masturbando, acercó más el glande y un movimiento de caderas mojó mi boca con la punta de ese mástil, respiré profundo, y eso lo asustó un poco, retirándola, ….era obvio que quería que se la chupara, pero ambos teníamos miedo…no quería que se detuviera, por lo que continuaba mi actuación, y él, aún cdo se veía nervioso, ganaba su excitación y nuevamente estaba masturbándose de a poco y golpeando delicadamente su falo contra mis labios…….en algunos espasmos pude sentir cómo su miembro duro, húmedo, y ardiente entraba entre mis labios, para salir sin siquiera introducirse mucho, como una leve estocada…. Sentía que estaba a punto de acabar de tanto éxtasis y él se seguía tocando ….de repente sentí un suspiro, y un par de gotas cayeron sobre mi rostro, pero rápidamente subió su prepucio, como conteniendo su acabada ahí dentro mientras arqueaba y contraía su cuerpo con una respiración acelerada, acababa de correrse, y respiraba cada vez más lento, …. acercó su rostro al mío como corroborando si había caído algo en mí, pero no lo limpió, no sé si no lo vio, o le dio gusto.. tomó mi jean que estaba en el piso y finalmente soltó su berga ahí dentro….. podría haberme dado mucho asco, sé que en otra ocasión, así hubiera sido, o lo hubiese golpeado o algo, pero en ese momento estaba tan excitado, que casi hubiera querido que acabara en mi boca todo lo que tenía para dar.

Volvió a su cama, abriendo la puerta del cuarto, y se quedó mirándome, hasta que finalmente nos quedamos dormidos.

Por la mañana, su madre nos llamó para que nos despertáramos, mirando mi rostro con temor, pero sin encontrar nada, probablemente por que se secó en la almohada mientras dormía, fue a bañarse . Gocé al verlo nuevamente y a plena luz del día con ese apretado slip; al salir del cuarto, cerró la puerta, y corrí hacia mi jean, para ver, y oler, aquel semen, que aún se mantenía húmedo…..inconcientemente, me saqué el boxer y me lo puse,…mientras comencé a tocarme rápidamente,….pasaron unos minutos en que me detenía para escuchar y comenzaba nuevamente hasta que escuché el picaporte, y me quedé helado,…era Damián, que me dijo:

-¿No vas a ponerte el uniforme?-Mientras me miraba algo asustado la entrepierna, como esperando que dijera algo.

-Uh, cierto- contesté…pero ¿cómo me sacaba el jean si la tenía en plena erección y sin ropa interior?…..

-Damy…..-dijo Hernán salvándonos del bochorno.

-Voy -gritó en respuesta, dándome el tiempo suficiente para quitarme el jean, y vestirme como debía y guardé el pantalón bien doblado en mi mochila.

Volvió para vestirse, por lo cual terminé de vestirme lentamente y disfruté cada cm de su cuerpo. Desayunamos, tomamos las cosas, y llegó su padre, que nos llevó al colegio, en el cual no presté mucha atención pensando en lo ocurrido y por tener algo de sueño……..Dam, quiso simular que nada había pasado, pero se notaban sus nervios, y ya que quería volverlo a ver….simplemente le seguí el juego.

Mi primera ves con una mujer

Miércoles, mayo 7th, 2008

Bueno paso a mis 14 años, muy pequeña no?, en fin esto m paso con una d mis mejores amigas, q no quiere q ponga su nombre, pero es bonita, bueno a mi sigue m gusta, ese día fue un sábado acabábamos d pasar clases y yo ya tenia mi mentalidad d ya no tener pareja, si no simplemente divertirme con quien sea, ese día fuimos a caminar como 2 amigas haciendo cosas d nuestra edad,  pero yo siempre fui curiosa y siempre quise saber como le hacían entre mujeres alguna ves la vi. a mi prima con su novia pero quería experimentarlo yo misma, así q m aventure un poco con mi amiga, le pregunte si alguna ves se había besado con una mujer ella dijo q nunca y q tampoco pensaba hacerlo, yo haciéndolo parecer un juego le robe un beso como m gusto lo hice un beso muy largo, estaba segura d q le había gustado pero lo hice parecer un juego d niñas así fuimos a su casa saludamos a sus padres y fuimos a su cuarto (quien sospecharía d 2 niñas d 14 años) en su cuarto con la completa seguridad d q le gusto mi beso m atreví a darle otro esta ves mas amoroso q un solo juego, entonces se m ocurrió una idea, le comente lo q le vi. hacer a mi prima con su novia, ella puso su expresión d miedo y desprecio pero a la ves curiosidad, calentándola un poco con otras cosas ( éramos muy despiertas para nuestra edad) llegue a hacerla exitar, como todas saben q cuando se esta excitada se pueden hacer muchas cosas, la convencí d q hagamos esas cosas q le comente y así fue nos desvestimos nos metimos a la cama y nos cobijamos ni una quería empezar tal vez el miedo d la edad y la primera ves, así q yo le dije  – Te parece si comienzo yo.  Ella algo sonrojada m dijo q porq no hace q m metí bajo las cobijas busque su vagina, cuando la encontré no sabia q hacer, así q m acorde q m encantaba masturbarme, así q eso hice comencé a masturbarla como a mi m gustaba hacérmelo, al mover mis dedos dentro su vagina m di cuenta q le gustaba x los pequeños gemidos y sus movimientos q hacia, eso la verdad m éxito mucho, m di cuenta q m gustaban las mujeres, llegue a un orgasmo con solo ver su excitación fue increíble, cuando d repente entra su padre. No se si se dio cuenta xq estábamos bajo las cobijas pero pensándolo bien ver a la amiga d tu hija en medio d las piernas d tu hija desnuda, era para asustarse, así q su padre se fue ese mismo instante, muy asustadas y avergonzadas nos vestimos y nos fuimos ( un secreto mió es q lo mas m exita es tener la sensación d q m descubrieron o d q m ven hacerlo, así q se imaginan como estaba ) insatisfecha quise continuar, fuimos a continuar con el paseo m atreví a tomarla d la mano y a robarle besos contra su voluntad pero a ella no le molestaba, fuimos a ver una película en el cine quise hacerlo nuevamente pero ella dijo q haría mucho ruido mejor no, así pase toda la película con unas ganas increíbles, no aguante y m masturbe a lado d ella  se dio cuenta estoy segura al salir fuimos a comer algo ( x cierto no duermo, si m conocen ya verán xq soy así y mis amigas =, pero odio dormir en la noche) ya era muy tarde seguía deseosa d poner mi boca en su vagina, la lleve a un parq como era muy tarde no había nadie, literalmente la viole ese momento, contra su voluntad la acariciaba, ella ya algo molesta m comenzó a gritar, para hacer q le guste, le metí mis dedos en su vagina d repente, ella soltó un gemido muy fuerte, coloco su mirada d deseosa, y comencé a masturbarla ella no se quedo atrás y lo hizo también, fue increíble 2 niñas d 14 años masturbándose una a la otra, ese momento no se cuantos orgasmos tuve, ella creo q tuvo 4, los conté, recordé lo q hacia mi prima la hice sentar con la piernas abiertas y acerque mi boca a su vagina, ella se dejo muy deseosa, al tenerla en mi boca comencé besarla y a hacer lo q venia a mi mente era muy inexperta en eso, solía meterle mi lengua para probar sus fluidos q no dejaban d salir (por cierto m encanta chuparme mis dedos después d masturbarme es rico probarme a mi misma) pero eso era único tenían otro sabor q m encanto, tomaba todo lo q podía sin descuidarme d hacerla sentir el mejor placer d su corta vida, hasta q m detuvo muy agitada, m dijo q ya no podía mas ya le dolía un poco, estaba muy agitada y sudorosa, x lo visto lo disfruto como nunca ( tal vez grito o algo así yo no pude ver ni escuchar nada en mi mente solo estaba la idea d probarla ) ya casi estaba amaneciendo x la hora creo q lo hicimos mínimo 2 horas q para mi fueron 2 segundos, estaba satisfecha pero con las ganas d q ella m devuelva el favor pero esa es otra historia. Actualmente ella es mi segunda mejor amiga, a veces lo hacemos pero lo hago mas con mi mejor amiga q fue mi novia x gran tiempo, aunq ella no perdió el encanto, las 3 seguimos siendo muy unidas no solo en lo q deben estar pensando si no en la relación q tenemos como amigas, para mi son lo mas importante d mi vida, ah si x cierto si tienen la curiosidad  d conocerme, xq no m describí, pueden visitar mi hi5 – ynaffets.hi.com – ahí están fotos y muchas cosas mas d mi, o tb mi MSN steffany_76246@hotmail.com pero por favor si m agregan al MSN nada d intentos d sexo x cam, ni cosas así, tampoco sean amoros@s odio eso en la gente soy algo diferente a los demás, el MSN es solo para amistad no para q haga sus fantasías, bueno ya m deben conocer much@s q escribí otros 2 relatos, m llamo Steffany (esta muy obvio x el MSN) bueno m despido, haber si luego escribo otra cosa.

Mi fantasia echa realidad

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hola. Soy un tio de 33 años, casado y con hijos. hace ya unos años que me excito viendo peliculas porno y fotos de tipo gay. Habia entrado en chats donde charlaba con gente y acababa masturbandome porque me ponía muy caliente. Despues decidí tener mi primera cita con alguen. Hubo varios intentos pero no se consumaron en nada. Y por fin llegó el día.

Era verano. Estaba de rodriguez en casa. Hacía calor y me desnudé completamente en casa mientras me conectaba aun chat de temática gay. Me gustan los hombres maduros. Contacté con unos cuantos  pero fue Julio quien me dió más seguridad en ese momento. Era maduro por encima de 50 años, con poco pelo, barba y activo…. Dejamos el chat, y nos conectamos por msn. Empezó a mostrarme fotos suyas, desnudo, de su miebro. Me pidio que me mostrara. Hice fotos mias y al instante se las mostré. De mi polla, de mi culo. Sobre todo estas últimas le gustaron y me dijo que si quería seguir charlando en su casa. Estaba muy nervioso. El me aseguraba que no ibamos a hacer nada que no quisieramos los dos. Podíamos hablar tal y como estabamos haciendo por msn, pero cara a cara. Aquello no implicaba nada, así que quede en ir a su casa. Me duché, me vestí y fui para el casco antiguo de la ciudad que era donde él vive. Llegué a su casa. La puerta estaba abierta y entré. El estaba sentado en el sofá. Llevaba un boxer de licra negro y una camiseta. Yo llevaba unas bermudas y una camiseta. Nos saludamos, y empecé a ponerme más nervioso aún. Las manos y la voz me temblaban, y le dije que no sabía que hacía allí. Me dijo que tenia dos opciones: Marcharme y no habría pasado nada o quedarme y tomar una cerveza juntos, charlando sin que tubiera que pasar nada más. Decidí quedarme.

Julio fue a la cocina trajo un par de cervezas. Empezamos a habalr de sus aficiones, de las mías, de como había empezado a chatear con tios, de todo un poco. La conversación subía de tono y yo seguía muy nervioso. Se acabó la cerveza y me levanté diciendole que me iba. Su reacción fue natural, tan sólo se despidió.  Justo en el momento que abría la puerta noto como la cierra. Estás tras de mi. Muy cerca. Noto como se excita. Está apretando su polla contra mi culo, y ……está creciendo. Con una mano sujetas la puerta, con la otra me acaricia. El culo, las ingles, el pecho. Suelto al puerta. Ya sabe que no me voy a ir. Y ahora se afana con las dos manos. Me toca todo. El paquete, el culo, las piernas…..

No me atrevo a girarme así que sigue trás de mi. Me suelta el pantalón. Y sigue acariciando todo mi cuerpo. Sin mirarte echo la mano hacia atrás. Busco su paquete. Le acaricio por encima del calzoncillo. Y noto como rebosa del mismo. Se da cuenta de que es un estorbo y se lo quita. Baja también el mio. Y ahora noto como me agarra por las nalgas y con su dedo me tocas el ano. Esta calente. Me gira. Estoy nervioso, avergonzado….. Coge mi polla y empieza a masturbarme, mientras con la otra mano sigue tocandome las nalgas y el ano. Me coge de la mano y me lleva a su habitación. El va delante desnudo, yo detrás, tan solo llevo la camiseta puesta. Al entrar se tuma en la cama boca-arriba. Con las manos en la nuca, dejandome ver su polla erecta. Yo también estoy cachondo. Se incorpora y se queda sentado en el borde ed la cama. Justo a la altura de mi polla. Me masturba un poco, me coge de las manos y me ayudas para que me suba a la cama. En ese momento agarro su verga y le masturbo. Pone cara de satisfacción porque ha conseguido que pierda el miedo. Sigo masturbandole y como veo que le gusta, me lanzo y acerco mi cara a su polla. Le pego un lametón, sin dejar de masturbarle. Pocoa a poco la voy lamiendo toda. Con la lengua, sin metermela a la boca, hasta que me coge por la cabeza y me ayuda. Se la chupo un rato. PArece que lo hago bien porque gime de placer.  Con sus manos me dice que quiere que ponga en posición de  69. Lejos de comerme la polla, empieza a acariciarme el ano. Lubricandolo con  saliba, con los dedos con la lengua, mientras yo ya me entrego a su polla. Me come el culo, me gusta y a el tambieén hacerlo, me introduce los dedos, me dilata, y da mucho palcer. Saca lubricante y me sigue trabajando el ano. Noto como primero me introducía un dedo, luego dos y luego hasta tres. Los mete y los daca, los gira dentro de mi ano y me pone muy cahcondo, lo que hace que agarre su polla con más ansia. Que la masturbe, la lama y la chupe como si me fuera la vida en ello.

Después de un rato me quita de encima. Me pone a cuatro patas con el culo en pompa, y sin dejar de tocarlo, de meterme los dedos….. saca un condón , se lo pone, y me dice que esté tranquilo. Noto su capuloo en la entrada de mi ano. Está cliente. Ya está un poco dentro, te paras, me dilato más, introduces un poco más….. y así hasta que está toda dentro. Entonces empiezas a moverte, despacio, me gusta, me encanta,… lo haces muy despacio. Siento un placer que no se describir. Noto como entra y sale de mi sin dificultad. Me gusta sentir sentir como se acerca hasta tocar mis nalgas con su pubis, mientras me agarra del culo a la altura de las inglés, o mientras me acaricia las nalgas y la espalda. Estoy gimiendo de placer, me estoy entregando y estoy disfrutando como nunca lo había hecho. Estoy cachondo. Me dice que quiere verme la cara. Me saca su miembro, y me giro. Esto boca arriba. Me coge de los tobillos y me levanta las piernas. Le dejo todo el ano a la vista. Me la vuelve a clavar despacio. Ahora le veo como me folla. Veo el movimiento de su pelbis, las caricias que me da, pero sobre todo su cara de placer en cada embestida. No quiero parar, quiero que me siga follando. De pronto para. Me dice que soy  un buen alumno y por eso tengo que aprender otra postura. La saca de mi agujero del placer. Me masturba un poco, me soba la polla, y me dice que me incorpore. ME besa. No lo había hecho hasta ahora. Un beso humedo, lengua con lengua. No quiero que su estaca que tanto placer me está dando pierda su tamaño, así que mientras me besa se la acaricio, le masturbo. El se tumba boca arriba. Me dice que ponga encima de  a orcajadas y que me la meta. Me pongo sobre él, mirandole. Ël me ayuda a meterme su estaca, agarrandome y separandome las nalgas. Cuando tengo la punta dento, él me ayuda a clavarmela, marcandome el ritmo del descenso hasta que tengo toca dentro. Me coge por la cintura y me ayuda a moverme, cadenciosamente, ritmico. Le estoy cabalgando. Cierra los ojos de placer, gime, está a punto, mueve sus manos, me acaricia el pecho, la tripa, el culo, y empeza a mover el pubis, como su quisiera metermela más. Noto que su corrida es inminente, así que empiezo a masturbarme sin dejar de cabalgar. Sus gemidos son más intensos y los mios también, me corro antes que el, en su pecho pero con sus manos él me coge del culo y me ayuda a moverme para que no pare. De pronto él se para con la polla bien dentro. Noto como se corre a pesar del condón.

Tras descabalgarme, me duché y estubimos hablando un rato. Quedamos en vernos otro día ya que yo estaría de Rodriguez 15 días.

Adolecente precoz

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hola a todos soy una chava mexicana, un amigo me enseño este sitio, claro ademas de otras cosas muy chidas, y despues de ver todo lo que ponen aquí me atrevi a contarles algo de mi. A ver si me hacen favor de subirlo

Tengo 15 años, estudio la secu, soy algo revelde y desmadrosa, pero sobretodo muy precoz, desde los 9 años ando de noviera y desde los 12 me encantan los fajes que me metian dos de mis primos, a mi edad he hecho de todo bueno casi de todo, y si me animo y encuentro amigas que sean como yo tal vez les cuente todos mis desmadres. Lo que les quiero contar ahorita sucedió, en septiembre,  despues del desfile del 16, mis compañeras y yo, nos fuimos a casa de una de ellas a cotorrear y nos tomamos unas chelas, ya mareadas empezamos a hablar de cositas chidas como los novios y el sexo, cuando vi que ya era algo tarde, sofia y yo nos salimos pues mi mama me regañaria, sofia vive a 2 cuadras de mi casa y su mama trabaja en la noche entonces le dije que se quedara en mi casa, hablo con su jefa y nos fuimos para alla, cuando llegamos, mi mama aparte de regañarme, me dijo que se iria con mi papa al hospital pues mi abuelita se habia caido y la iban a operar, mi hermano de inmediato se encerro en su cuarto a oir su musica a todo volumen y se olvido de que existiamos, como aun nos sentiamos mareadas nos tomamos una de tequila que mi papa tiene, y nos encerramos en mi cuarto, nos medio desvestimos para estar mas comodas y empezamos a ver la tele bucando en los canales del cable vimos una pelicula de adultos, y nos pusimos a verla, era de esas donde ves que hacen el amor pero sin los detalles, yo la verdad me puse chinita de las ganas, le comente a sofia y empezamos a cotorrear con eso, no se como pero nos sacamos los brasieres y cuando me di cuenta le estaba acariando las tetas, era una sensacion chidisima, se sentia su piel rica y suavecita, nunca habia tocado a una mujer  les juro que es algo muy padre, sus pezones se pusieron bien duros, y cuando menos lo espere ella me estaba manoseando las mias, y aunque me las apretaba y apachurraba era delicioso, eran caricias muy tiernas, no se, tienen algo que cuando te toca un chavo no sientes,  nos dejamos llevar nos empezamos a besar, fue el beso mas tierno y delicado de toda mi vida, nos dimos lenguita bien rico, y nos chupamos nuestras chichis como locas, nos encueramos todas, y luego nos empezamos a tocar nuestras cositas, nuestras rajitas, como explorandonos como admirandonos una a la otra y me atrevi a darle besitos besitos asi con la boca cerrada y luego le empeze a pasar mi lengua muy rico y delicioso, primero senti algo acidito, pero despues sentia un sabor unico, muy sabroso, no se cuando le estuve chupando pero de pronto se empeso a convulsionar y a gritar lo bueno es que mi hermano seguia con su escandalo y no la oyo, ella dice que se vino muy rico, luego fue mi turno y les cuento que cuando me empezo a chupar solo de la emocion me vine muy rico, buena parte de la noche nos estuvimos tocando fue mi primera vez con una chava, y fue lindísimo yo quisiera encontrar amigas de mi edad que hayan pasado algo parecido o que sean desmadrosas como yo, quiero hacer muchas amigas y contarnos cosas ricas que dicen me escriben??? Soy: alejandrapasten1992@hotmail.com. Chavos no, pues ya tengo muchos amigos, solo chicas como yo sale???

La saga de Lorena (1)

Miércoles, mayo 7th, 2008

Con 14 años, es muy difícil conseguir que te dejen entrar a una discoteca para mayores de 18, más si se trata de una de esas que se mantienen abiertas a lo largo del domingo hasta el lunes. Ser hembra y tener un cuerpo explosivo, puede ayudar a menudo, pero continúa siendo complicado. Incluso si eres especialmente generosa con tus dones, y te dejas sobar un poco por los porteros. A menudo consigo de esa manera que hagan la vista gorda, amparados en el maquillaje y una ropa que no debiera corresponder a una chica de mi edad, pero a menudo también es una soberbia sobada de tetas y un reguero de semen discurriendo por mi garganta lo único que obtengo. Yo lo entiendo. Entiendo que es muy complicado para ellos que arriesgan su trabajo, y que es muy fácil seguir la corriente a un yogurcito como yo que se ofrece en bandeja, y después explicarle que no puede ser o simplemente reírse del abuso. Personalmente, prefiero lo segundo. Como he dicho, es fácil de entender que arriesgan su trabajo, y también que no es cosa de desaprovechar una oportunidad así. Las explicaciones sobran. Cuando se ríen, me lo tomo como una vez más que me la dan cambiada, y me río con ellos. Después d todo, tampoco a mí me han hecho pasar un buen rato, no me voy con las manos vacías. Muchas pollas he mamado así, y muchas me quedan por mamar. Unas veces tendré éxito, y otras no. Pero eso es la vida, ¿no? Unas veces se gana, y otras no. Si no se pierde y paso un buen rato al menos, ¿a qué perder el tiempo lamentándose?

En esas ocasiones, lo normal es acabar en alguno de los bares con música que suelen haber en los alrededores de los otros. Allí me divierto, y el resultado suele ser similar a sí hubiera entrado. Bailo, bebo un poco, conozco gente…Lo normal es que mame unas cuantas pollas en el aseo y, con un poco de suerte, aparezca alguien realmente interesante con quien acabe retozando en el asiento trasero de algún coche y acabe llevándome de vuelta a casa. Porque ese suele ser mi billete de transporte. De la misma manera que encuentro quien me lleve, encuentro quien me traiga. No es que siempre tenga que pagar en carne para ello, pero sí a menudo y, por lo general, de unos cuantos sobos y toqueteos al menos no me salvo.

Y en esas estaba el domingo en que ocurrió lo que voy a contar. Primero creo que debiera poneros en situación, para que podáis haceros una idea aproximada del ambiente en que se dio. Me gusta describirme a mi misma como una mujer a mis 14 años. Mi cuerpo es de tal, aunque las facciones aniñadas de mi rostro delatan mi edad. En mi cabeza todo está perfectamente amueblado, y me sé muy madura. Lo soy más que la mayoría de chicas de mi edad, e incluso algo mayores, aunque supongo que, como dice mi madre, lo soy bastante, pero no tanto como en realidad creo serlo. Después de todo, solo he visto 13 veces la primavera resurgir en su esplendor.

Como digo, mi cuerpo es de mujer, con unas formas que a mi mencionada madre debo, muy voluptuosas, de grandes pechos y sinuosas curvas, que describen una cintura estrecha rematada en unas amplias caderas. Es el mío un muy buen cuerpo, aunque no del tipo de Kate Möss o Esther Cañadas por ejemplo, ¡más quisiera yo!, sino más bien al estilo de Natalia Estrada. Mi rostro viene a obedecer a una misma comparación. Mis labios son carnosos, de mamona me gusta que me digan, y mis ojos marrones almendrados y grandes. Una cara muy bonita, de nuevo sin llegar al nivel de las diosas antes mencionadas.

*Nota de autor. Disculpad estas referencias, pero como algo he tenido que ver con el mundo de la moda. Dentro de él, admiro a varias profesionales, Esther y muy particularmente Kate entre otras.

Con maquillaje de noche y ropa de fiesta, no desentonó entre toda la gente que allí se reúne, a menos que te pares a hablar conmigo. Es entonces y cuando se me mira bien a la cara, cuando se me reconoce claramente como menor. Muy menor. Pero no creáis que eso me causa muchas molestias entonces, al contrario. De las primeras cosas que aprendí al empezar en el mundo del sexo, es que los hombres no ponen reparos cuando una belleza se les acerca, sea cual sea la edad o estado de estas. Tanto si es mayor y casada, o menor, no van a ponerle pegas, muy por el contrario, es más que posible que esta condición suya les suponga un morboso aliciente. Es muy posible que tenga sus principios en cuanto al respeto a los menores y demás, pero cuando se le ofrece la ocasión, no se resiste y pasa de ellos. Y menos cuando se trata de un animal sexual como yo, todo vicio y lujuria. Si algo tengo claro, es que quiero que el sexo se convierta en el eje de mi vida. Y no como alguien que nada y sabe guardar la ropa, sino mostrándome como un escaparate al mundo. Quiero que todos sepan lo que soy, no serlo y ocultarlo. No es la mía una atracción normal por el sexo a una edad en que las hormonas empiezan a despertar, sino algo extremo que me domina y me posee. No es que el sexo me fascine, sino que yo misma soy puro sexo y lascivia, irresistiblemente atraída por el universo del exprime y la perversión. Desde muy jovencita, me excito sobremanera imaginándome víctima de las más depravadas humillaciones, viéndome obligada en esos momentos a comenzar a tocarme y acariciarme, sintiéndome con navego por mis flujos íntimos hasta otra dimensión, una dimensión de sensualidad y lascivia que lo inunda todo, anegándolo por completo, arroyando y sumergiendo en su seno a quienes en esos momentos se encuentran en él, como yo.

Bien. Ese día vestía un vestidito rosa muy mono. De finos tirantes y con un muy pronunciado escote, por el que parecía que en cualquier momento pudiesen desbordarse mis grandes tetas. De hecho, debía preocuparme constantemente de que no fuese así. No es que me molestara, me encanta enseñar las tetas, pero ya daba bastante el cante siendo menor con todo aquello, como para llamar de aquella la atención sobre mí. Muy posiblemente, el dueño del local no se sintiera cómodo con ello, y acabase pidiéndome que lo abandonase.

Ceñido a mi pecho, por debajo de el caía amplio y vaporoso hasta media pierna más o menos, desdibujando totalmente mi hermosa figura y haciéndome incluso parecer embarazada por momentos. Pero no me importaba, el efecto deseado lo conseguía de sobras. Y no era este marcar mi escultural silueta en esta ocasión, sino lucir lo más erótica posible, atrayendo totalmente la atención sobre mis tetas, que prácticamente se desnudaban a la vista, y repartiendo morbo por la brevedad de mi atuendo, que en los giros bruscos de mi baile volaba hasta descubrir parte de mi lindo trasero. Por otra parte, mi ausencia de sujetador provocaba un terrible bamboleo de mis melones, que causaba el delirio de los tíos.

En esas estaba pues, bailando en el bar con un grupo de chicos y chicas al que me había acoplado. Aunque hay veces que alguna de estas mira mal, no es lo normal, y por lo general las mujeres nos llevamos bien entre nosotras y no hay malos rollos. Estas en particular eran supersimpáticas, majísimas además de muy guapas algunas de ellas, y entre ellos ya había un par de morenazos a los que había echado el ojo. Dos atractivos ejemplares con brazos de gimnasio que lucían con sus camisetas de tirantes, y cuyas miradas seguían cada uno de mis movimientos. Evidentemente, habría que elegir entre ellos en un momento u otro, por más que no me sedujera para nada la idea. Y no porque no me gustaran, sino por todo lo contrario. Como ya he dicho, también ellos me habían resultado interesantes, tanto que no me apetecía tener que decidirme por ninguno, y hubiera deseado poder levármelos a los dos al coche. Pero claro, eso es bonito así expuesto pero, ¿cómo exponérselo a ellos? Buscas las palabras y el momento, pero se te hace muy violento y no encuentras ni las unas ni los otros. En cualquier caso, yo permanecía descaradamente receptiva para ambos, y era cuando ya uno de ellos había comenzado a tomar confianza y parecía inminente el primer beso, cuando reparé en unos tipos trajeados que entraban al local. Si hay algo de lo que pueda considerárseme fetichista, es del look del típico “ejecutivo agresivo”. Adoro la franela, y ver un tío con buena percha y guapo, elegantemente trajeado, hace que comience a humedecerse inmediatamente mi intimidad. Realmente, si uno así me abordase con todo el descaro, no sabría decirle que no a nada, por más que se propasase sin mediar palabra incluso. Así pues, llamaron al instante mi atención. Sería un grupo de entre 8/10 hombres, de unas edades comprendidas entre los veintitantos y los cincuenta largos, algunos de ellos verdaderamente atractivos. Pero el corazón me dio un vuelco cuando pude apreciar otra cosa; los conocía.

En efecto, trabajaba mi padre en una compañía de seguros, y eran estos sus compañeros. Con todo el disimulo, me di la vuelta, dándoles la espalda y mezclándome con los chicos de mi grupo para intentar pasar desapercibida. Pero por otro lado, comenzaba a ponerme cachonda. A menudo había fantaseado con tener sexo con alguno de ellos, con la humillante connotación que ello supusiera para mi progenitor. Claro que eso, era como lo de los tríos; la idea era muy excitante a priori, pero para llevarla a la práctica no era tan fácil, había que estar muy segura de sí misma.

-Oye, ¿porque no nos vamos a otro lado?

-¿Adonde? A ti no te dejan entrar a la discoteca –objetó el chico que más avances había cosechado.

-Podemos ir XXXXX- propuso una de las chicas.

-¿Qué es eso?

-Un pueblo. Queda aquí al lado, y hay una zona de pubs que está bien.

-Bueno vale, luego vamos. Pero vamos a quedarnos aquí un rato.

-Es que hay unos tíos ahí que trabajan con mi padre.

-¿Y qué?

-¡No pueden verme con esta pinta, hombre!

-¡Buah! No pasa nada. Además, si te quedas entre nosotros no se van a fijar en ti, más si están acostumbrados a verte de otra guisa.

En esos momentos lo odié, aunque no por ello quiere decir que pasase a pasar de él. Al contrario, ese trato un tanto canalla, me ponía un tanto, y lo comencé a dejarme llevar un poco por la sensualidad del momento, restregándome con él. Hicimos unas cuantas carantoñas así, y al poco sentí su mano deslizarse por mi muslo hacia ariba, por debajo de mi ropa. Fue entonces cuando recordé la presencia de los compañeros de mi padre. Deseaba dejarme hacer con cada fibra de mi ser, pero entendí que era muy arriesgado. Turbada por mi calentura, di un paso atrás, sin noción muy bien de hacia donde lo hacía.

-¿Qué pasa?

-Tío, que están ahí esos.

-¿Y qué? Eres un zorrón, ¿me vas a decir que no te pone dar el cante delante de los compañeros de tu viejo?

Sentí un escalofrío de puro morbo recorrer mi cuerpo. Mirándole coqueta, le sonreí.

-Ahora vuelvo.

Casi sin saber muy bien lo que hacía, me encaminé hacia donde aquellos se encontraban junto a la barra. No sabía muy bien lo que estaba haciendo ni por qué, pero en esos momentos la idea de exhibirme de aquella manera vestida ante los amigos del biejo como le llamaba mi chico, bamboleando mis enormes tetas bajo la fina tela del vaporoso vestido y enseñando mis piernas bastante descaradamente. Se manifestación primero las miradas de vicio y deseo en ellos, pero a medida que fui acercándome, algunas cambiaron al reconocerme, trasformándose en otras de pura sorpresa.

-¿Lorena? –preguntó uno totalmente anonadado.

-Hola, don Javier ¿Qué hacen por aquí?

-Bueno, hemos tenido que trabajar fuera de la jornada semanal normal, para un negocio especial, y ahora estamos celebrándolo.

-Vaya, intuyo pues que ha ido bien.

-Muy bien.

-Llenen entonces una copa de champagne para mí, y brindare con ustedes por ello.

-Claro, pero…¿tú puedes beber alcohol?

-Hombre, por una copa de champagne no creo que me vaya a emborrachar.

-¡Ja, ja, ja! –rieron llenándomela y tendiéndomela.

Desde el primer momento, sentí sus obscenas miradas sobre mis tetas, casi desnudas ante sus ojos. No me miraban de la forma en que solían caberlo cuando a veces había ido al trabajo de mi padre a levarle algo, o cuando me habían visto en algún otro lugar, vestida entonces como una chica normal de 14 años, con vaqueros zapatillas. Ahora en cambio, lucía muy erótica, casi podría decirse pornográfica, y algunos de ellos parecían ya algo bebidos. Me sentí excitar tremendamente, decidiendo automáticamente exprimir al máximo el morbo de aquel juego.

-¡Salud!

-¡Y força al canut! –”fuerza al rabo” en catalán/valenciano.

-¡Ja, ja, ja!- rieron de nuevo de forma jocosa mi broma.

-¿Y tus padres?

-Se han ido al congreso del partido. Ya sabéis que es concejal en San Juan.

-Si, ya lo sé. Por eso Jorge no ha podido estar con nosotros hoy. Pero me refiero, ¿saben que estas aquí?

En ese “aquí”, había un claro matiz implícito, que incluía de una manera amplia el lugar, la indumentaria y la conducta.

-No. Pero creo que tampoco tienen porque enterarse –añadí con picardía.

-¡Ja, ja, ja! -rió con corrección don Javier. A pesar de conocerlo desde que nací, mis padres me habían enseñado a tratar de don a sus compañeros, todos gente con carrera y título universitario. –Bueno, ceo que ya empiezas a ser una mujercita, y sabes lo que haces. Pero ten cuidado. Si te veo demasiado desmandada, te llevaré a casa de la oreja.

-Por supuesto. Pero deme un beso, que aún.

Me alcé entonces de puntillas, es decir, el poco margen que me dejaba la posición ya de por sí inclinada en que los mantenían mis tacones, para darle dos besos, procurando aplastar y restregar bien mis tetas contra su pecho. Más que verla, capté su turbación y excitación. Cuando me retiré, no dijo nada. Procedí entonces a besar a los demás, restregando a cada uno de ellos mis melones de forma como distraída. Y entonces vi a Francisco. Era este uno más de la oficina, pero el más guapo de todos. Desde que lo vi por primera vez hace un par de años, cuando acudía con mi madre a llevarle unos papeles a mi padre, se me viene cayendo la baba con él. Mi madre también le pone ojitos, ese se hace evidente a ojos de otra mujer, pero lo suyo es solo una admiración de su atractivo físico, sin que en ningún momento haya considerado seriamente la posibilidad de serle infiel a mi padre. Antes de conocerlo, tuvo otros novios, e incluso me consta que en los años de casada le fue infiel alguna vez, pero era algo superado, perdonado por mi padre y lamentado por mi madre, que no había vuelto ni volvería a repetirse. En cambio, no tenía porque ser igual conmigo.

-Hola Francisco –le saludé muy especialmente. No provocativa, pero si mirándole de una manera que le dejara claro que me gustaba. Claro que él ya debía saberlo. A sus treintaitantos o cuarenta años, no debía serle muy difícil leer en la mirada de una colegiala. Deteniéndome más que en los demás, y con más intensidad, repetí el proeso de restregar mis senos, mirándole a los ojos. En cualquier caso, siguió pareciendo algo casual que, no obstante, consiguió turbarlo en cierta medida.

Hablamos un rato, entre risas y bromas, sin que en ningún momento dejara de sentir aquellas lascivas miradas sobre mis tetas, o intentando atravesar la fina tela de mi vestido a mis espaldas, para devorar con los ojos mis volutuosas formas de mujer.

-Bueno, os dejo. Voy a volver con mis amigos.

-Vale, guapa. Diviértete. Pero ten cuidado con lo que tomas.

-No os preocupéis. Sé cuidarme.

Con una sonrisa, volví con mi chico y los otros.

-¿Qué? ¿Ya los saludaste? Parece que te gusta el guaperas rubiales ese.

Sonreí con picardía.

-Me gusta. Pero no se la voy a mamar a él hoy, sino a ti.

El chaval me devolvió la sonrisa, y comenzamos a bailar de nuevo. Así transcurrieron unos 15 minutos, hasta que una mano se posó sobre mi hombro, a la vez que una masculina voz masculina intentaba hacerse audible sobre la música.

-¡Perdona, Lorena!

Era Francisco.

-¿Sabes donde está el aseo?

Intenté explicarle, pero era un tanto complicado, y más bajo los altavoces que nos encontrábamos, sin que se entendieran la mitad de mis palabras. Le hice entender entonces que me siguiera, cogiéndole de la mano. De esta manera, le acompañé hasta allí. NO sé como, lo hice hasta dentro del mismo servicio de chicos.

-Bueno, yo me salgo –comenté un tanto turbada, no por timidez, sino por encontrarme casi sin darme cuenta allí.

-OK ¡Espera! –me detuvo cuando ya salía. –No hay pestillo en el wc.

-¿Quieres cagar?

Me dio vergüenza emplear esa palabra, pero es que no se me ocurrió otra en ese momento.

-Bueno…no. Ya sabes.

Lo miré y entendí.

-Vale, yo te aguanto la puerta.

Entramos entonces, y yo me poyé la espalda contra esta, mientras él sacaba la bolsita para hacerse una raya. Ahora sí comenzaba a estar bastante turbada. Estaba en el servicio de un pub, en un espacio reducido a un escaso metro y medio cuadrado, con el hombre que me gustaba desde hacía mucho.

-Lorena…de esto no hace falta que se entere tu padre ¿OK?

-Pareces tonto –contesté con una sonrisa, y él me la devolvió.

-¿Quieres una?

Parecía tan turbado como yo. Obviamente, no le resultaba cómodo encontrarse en un espacio tan reducido con la niña a la que conocía desde los 12 años, transformada en una explosiva mujer que a escasos 50 ctms de su cara exponía sus tetas prácticamente desnudas. La proposición de invitar a una raya a una menor, había surgido sin pensar en ello, automáticamente, como si con una amiga normal se encontrara.

-Si me meto una, voy a ponerme muy cachonda –contesté sinceramente.

-¿Más? –contestó él de manera igualmente sincera. No había sarcasmo, provocación ni tentación en su voz, solo hacía una observación serena de lo que veía. Alargando el brazo, tomo una teta en su mano, acariciándola y sobándola suavemente, pellizcándome el pezón. Cerré los ojos y suspiré, dejándome embargar por el placer. Después, me arrodillé ante él para desabrochar los botones de su bragueta, y comenzar a mamar su polla. Durante unos segundos, se dejó hacer, para después apartarse, retirando su miembro de mi boca. Lo miré sorprendida en principio.

-Esto no puede ser, Lorena.

Acepté, poniéndome en pie avergonzada. Deseaba con todas mis fuerzas arrodillarme de nuevo para reiniciar la mamada, sentir de nuevo sus manos en mis tetas, pero me moría de vergüenza por el corte que me había pegado.

-Vamos, los demás se van a mosquear si tardamos. Nos han visto entrar juntos.

-Si.

Salimos, pero no volví yo ya con mi chico y su grupo. Después de haber probado la pollada Francisco, ninguna otra me podía servir de sustituta. Andaba loca por sentir una en mi boca o taladrando mis entrañas, pero esta debía ser la de Francisco. E iba a serlo. No sabía como, pero la decisión estaba tomada. Esa noche me follaría.

Más cachonda que nunca, comencé a bailar entre ellos y con ellos con descaro. Me respetaban todos como hija de su compañero, pero sus miradas no me observaban como tal, sino como una viciosa y explosiva lolita que ante ellos se exhibía sin pudor, como una consumada calientapollas. Y era evidente que gozaba con ello. Entre mis provocaciones y el alcohol, los ánimos fueron subiendo poco a poco.

Pronto vino el chaval a decirme que se iban al pueblo, que si me iba con ellos o me quedaba.

-Estoy con los compañeros de mi padre, Iván. Están celebrando algo ¿Podíes llevarme vosotros a casa después?

-Claro, no te preocupes.

-Vale, me quedo entonces.

-Bueno, como quieras.

-¿No te enfadas?

-Hombre…

-Te prometo que otro día seré solo para ti –le dije melosa, sin que resultasen audibles mis palabras para los demás. –Te haré todo lo que quieras.

Iván sonrió.

-¿Me lo prometes?

Inclinándome hacia delante, me alcé sobre los pies para besar sus labios, a la vez que colocaba la palma de mi mano en su paquete, sin que nadie se diera cuenta.

-Te lo prometo. Mantén estos llenos para mí. Soy muy golosa.

El chico se fue más contento que unas castañuelas, con una erección de gorila, y yo me quedé allí, con los compañeros de mi padre. Fui bailando con todos, quedando más o menos en el centro y turnándome. Al Principio, me trataban como a la benjamina, algo así como la mascota intocable, pero pronto, los abrazos y contoneos pasaron a ser más sensuales, jugando al borde de la insinuación, sin que nadie se atreviese a dar un paso más allá. Pero resultaba obvio que, en cualquier momento, lo iban a dar. Estaba más que claro que la hija de su compañero de oficina, era un zorrón que venía pidiendo guerra. Nunca antes la habían visto comportarse de esa manera, pero ahora era una evidente realidad.

-Dime, Lorena ¿saben tus padres que te viste así?

-¿Qué va? ¿Estás loco?

-¿De donde has sacado la ropa entonces?

-¿No te gusta?

-¡Me encanta! ¡Estás deliciosa con ella!

El gordo cincuentón babeaba ahora mirándome las tetas sin disimulo. Hacía trato que había perdido el recato, azuzado por don “Jhonye Walter”, e incitado por mí misma, que ante él procuraba mecerlas y bambolearlas lo más posible, disfrutando de la forma tan descarada en que las observaba.

-Es de mi madre el vestido. Me lo puse sin que ella lo supiera.

Mentí. En realidad, guardaba estas prendas y mi maquillaje en la casa de la hermana mayor de una amiga de mi misma edad, Roxana, con la cual había llegado a un acuerdo. Usaba aquella poso más o menos la misma talla que yo, siendo nuestras formas parecidas. Vive ella con su novio –por cierto, un pedazo de mazizo que me he jurado tirarme-, y propuse yo comprar algunas de aquellas que nos gustasen a ambas, entre las dos. Venía esto bien a su algo ajustada economía doméstica, resultándole más barata la compra de algunas de las más caras de aquella manera. Yo solo las usaría de vez en cuando, y ella las tendría a sus disposición constantemente, a cambio de dejarme también maquillarme y cambiarme en su casa, pues obviamente, no podía salir de la mía así. Después, era un morbazo pasear por la calle así vestida y maquillada, sintiendo como me miraba la gente. Pero vamos, no tenía porque decir la verdad, y me resultaba morboso jugar con la imagen de mi madre.

-¿De tu madre? ¿Consuelo usa esa ropa?

-Tú ya sabes como es ella.

Sonreí con complicidad. Suponía que, conociéndonos de toda la vida, debía don Javier estar al tanto de aquella infidelidad de mamá. Hubiera dado lo que fuera por tener una madre bien zorra, que adornara la cabeza de mi padre con monumentales cuernos. Sin no la tenía, nada me impedía inventármela. Don Javier me miró extrañado.

-De tal palo, tal astilla –sentencié guiñándole un ojo con una sonrisa.

Seguí bailando con unos y otros, subiendo de tono cada vez más el trato, hasta que en con momento dado, sentí una palmada en mi culo. Sentí un escalofrío, pero sonreí. Era algo que se veía venir y se sabía que iba a ocurrir en cualquier momento. Yo lo deseaba, lo había deseado y provocado, y ahora no quería que una inseguridad en el momento más inoportuno, lo echase todo a perder. No fue así. Conseguí ocular esta, y gradualmente la cosa fue yendo a más. Al cabo de un rato, me había besado y sobado con varios de ellos.

-¡Escuchadme! –requirió en un momento dado don Javier, teniéndome tomada de la cintura. –Estamos alegres, tenemos una fiesta que celebrar y un zorrón para hacerlo ¿Dónde vamos?

Comenzaron a disertar entonces. La mayoría eran casados. A decir verdad, todos parecían serlo, y obviamente no resultaba posible ir a sus casas. Tampoco a un hotel, siendo como era yo menor.

-¿Tú que dices, bombón? Te la vamos a meter por todos lados ¿Conoces algún sitio donde podamos ir donde no nos molesten?–me preguntó con voz de haberse pasado un poquito ya con la bebida, echándome a la cara su etílico aliento. Normalmente, esto puede producirme arcadas. Es repugnante y lo odio. Pero en ese momento me resultó excitante. Le sonreí receptiva.

-Claro que sí, cariño. Mis padres no volverán hasta esta madrugada, y mi hermano duerme fuera. Mi casa está sola, y mi cama esperando.

-Vamos pues.

-Abandonamos entonces el local, dirigiéndonos a los coches. Habían venido en dos, 1 Mercedes y un BMW, grandes y espaciosos.

-Dejad que la chica se siente delante. Irá más cómoda.

-De ninguna manera. Yo voy detrás, y en medio. Quiero viajar “bien escoltada”.

Obviamente, no pusieron pegas. Me senté entonces en el centro, con un hombre a cada lado. Arrancamos y salimos de allí. Ya en carretera, empezaron a mirarme estos y el copiloto, el conductor por el retrovisor, las tetas. Yo sonreí.

-Oye…vaya tetas tienes, ¿no?

-¡Ya ves! ¿Por qué no nos las enseñas?

Ni corta ni perezosa, deje caer los tirantes de mi vestido, desnudando mis enormes tetas ante sus ojos. Se quedaron en el acto embobados, si acertar a decir palabra. Incluso casi tuvimos un accidente, por lo cual hube de pedir al conductor que centrara su atención en la carretera.

-No te preocupes. Vas a tener todo el tiempo que quieras para mirarlas. Si quieres me puedes hacer fotos de recuerdo inclusive.

Consolado con la promesa, se centró en lo suyo, mientras los demás continuaban como hipnotizados mirándomelas, como sin acabar de creer que semejante masa de carne que ante ellos lucía expuesta, fuera real.

-¿Qué os pasa? ¿Vais a quedaros así, adorándolas sin más? ¡Vamos, tocádmelas! ¡Sobadme, coño!

No hubo que repetírselo, sin que mis tetas permanecieran ni un segundo más expuestas ya, hasta que llegamos a casa. Todo el camino, fueron los dos mamando de ellas y sobándomelas, mientras el copiloto girado me hacía un dedo sorprendido al comprobar que no llevaba bragas, haciéndome correr entre unos y otros constantemente hasta que llegamos a casa. No sabría decir si correspondió a varios orgasmos, o más bien a uno único, intenso y continuado, que empapado mi vestido y la tapicería de coche como si me hubiese meado.

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Entramos a mi casa lo más discretamente que pudimos. Está esta situada en una urbanización de bungalows en una zona residencial, por lo cual tampoco cantaba tanto como si hubiésemos tenido que entrar a un portal y subir en ascensor. Ya dentro, la cosa se disparó. Noté totalmente perdido el respeto que, aunque en un mínimo irrenunciable, habían mantenido hasta llegar, comenzando a tratarme ahora de manera bastante más brusca y salvaje. Seguramente se debía al hecho de que el efecto del alcohol había tenido más tiempo para actuar en su cerebro, y ahora resultaban más afectados. Sin embargo, no me molestó para nada, sino que, todo lo contrario, me encantó. Pronto mis tetas estaban de nuevo fuera del vestido, y no mucho más tarde este mismo fue a parar a algún rincón olvidado. Así, totalmente en pelotas, me tomaron por su criada, y me obligaron a servirles bebidas y prepararles cóckteles que me hacían agitar ante ellos, bamboleando mis tetas. Una vez servidos y cómodamente sentados, me hicieron ir mamándosela a todos, de uno en uno y sin que llegaran a correrse. Mientras así estaba, inclinada ante uno de ellos, a otro se le ocurrió la idea de sorprenderme desde atrás, metiéndome un dedo en el culo. Lo acepté gustosa, emitiendo un ahogado gemido de placer, sin soltar el rabo que ocupaba mi boca.

-¡Será…! ¡La niña es un putón desorejado! ¡Pero del todo!

-¡Jodr, quien la ha visto y quien la ve! Tan modosita que parece cuando va con su madre o su padre.

Yo estaba en la gloria mamando pollas y viéndome así tratada.

-Bueno, ya está bien –intervino don Javier. -Ahora a follar. ¿Sabes poner un condón con la boca?

-Claro –contesté sonriente.

-Pues hala, ven para acá.

Acercándome de rodillas, tomé el preservativo que me ofrecía, rompiendo el papel.

-¿No se fía de follarme sin condón, don Javier?

Su rostro reflejó confusión, duda.

-No se preocupe, lo entiendo. Yo podría hacérmelo con todos ustedes a pelo encantada, pero comprendo que tomen precauciones. A saber lo que les pude pegar un putón como yo.

¡Me encanta humillarme ante los demás!

-No tengan problema en hacérmelo saber. Sé lo que soy, y sepan ustedes que lo que más me excita en el mundo es que me humillen y abusen de mí. Eso sí, quiero que lo graben todo.

-¿Cómo, preguntaron algunos sorprendidos?

-Lo que han oído. En uno de los cajones del mueble junto al televisor, encontrarán una cámara.

La cara de los tipos reflejaba estupefacción.

-¡Oh, vamos! No se preocupen. No hace falta que graben sus rostros, con lo cual no podrán ser reconocidos, ni podrá servir a nadie para un eventual chantaje. Eso sí, procuren que mi cara sí se vea bien y resulte reconocible. Voy a regalarles copias de este CD, y me gustaría que la enseñaran a sus amistades, sin son conocidos de mi familia mejor.

-¡Será zorra! –fue el murmullo generalizado.

A partir de ahí, cambió el chip de la reunión, pasando a ser concebida como un mero juguete sexual, siempre ante la indiscreta mirada de la cámara. Me puse el condón en la boca y se lo coloqué, comenzando a mamar excitándome tremendamente con su blanda barriga. Era supermorboso sentir contra mi frente y ojos toda esa masa de grasa, que yo tocaba y sobaba apretando entre mis manos, totalmente extasiada. En un momento dado, me subí al sillón sobre él., colocando una rodilla a cada uno de sus costados y sentándome sobre él, clavándome su diminuta polla. Era esta bastante ridícula, pero me daba igual. El tamaño importa, y muccho, dependiendo la mujer de que se trate. A mí me encantan las pollas enormes. Es algo psicológico, me excita sobre manera verlas y sentirlas, como a vosotros puedan excitaros las tetas grandes. Pero vamos, en momentos de vicio y morbo extremos como aquellos, cualquier cosa la agarras por el lado de la perversión y contribuye a excitarte. De la misma manera que el fétido aliento del gordo me había puesto cachonda, su minúscula polla me arrancaba ahora tan profundos suspiros de placer que ni Mandinga.

-¿Qué le parece, don Javier? Tengo fotos de niña en la que me tiene sentada en sus rodillas ¿Cuál de las ocasiones le resulta más placentera?

-¡Puta! –me insultó mientras me sobaba desaforado las tetas – ¿Cómo puedes tener tanto vicio?

-Siempre lo tuve. Si en aquel entonces se hubiera sacado la polla, muy probablemente se la hubiera mamado igualmente.

-¡Zorra!

-¡Grandísima, don Javier! Ya se lo he dicho, lo llevo en la sangre.

Pronto el gordo se corrió. Sonreí y le besé en ñla boca, metiéndole la lengua hasta la garganta y saboreando su saliva, hasta que su polla salió por si misma de mi coño. Iba a levantarme cuando me interrumpió.

-¡Espera!

No sabía lo que quería, pero le vi sacarse con cuidado el condón.

-Desde luego, no se me ocurriría follarme a una guarra como tú sin condón. Pero para ti es un honor que no mereces nuestro semen, y no puedes dejar perderlo sí te concedemos el privilegio de beberlo.

Diciendo esto, me metió el condón en la boca, y yo recibí gustosa. No es un sabor agradable el del semen. Todas esas menciones a ese belicoso manjar, son pura fábula. Pero la verdad es que tampoco resulta desagradable, una vez vencida la repugnancia natural de las primeras veces. Si acaso, deja una sensación ligeramente irritante en la garganta, pero que no llega a suponer una molestia y, en cambio, si se aprende a disfrutar del morbo que puede ofrecer, se puede llegara encontrar realmente delicioso, no por su sabor en sí, sino por este morbo que ofrece. Personalmente, adoro tragar semen, aunque en mis comienzos me resultó muy repugnante y me producía arcadas, luego entiendo que hayan mujeres que nunca superen esa fase, si no consiguen encontrar el morbo que lo consigue.

Después de don Javier, fueron pasando por mi coño todos los demás, acabando de una manera u otra la yeta de cada uno de ellos en mi estómago. Ninguno quiso ser menos. También insistieron casi todos en taladrarme el culo igualmente, pero insistí en que no. No es que no lo tuviera abierto, que lo estaba de sobra, pero ese regalo lo guardaba exclusivamente para mi favorito, Francisco. En efecto, fue este el que finalmente, ante la mirada envidiosa de todos, me lo reventó finalmente. Grité como no había gritado en toda la tarde, llorando de placer. Pero no quiso correrse así, sino que, quitándose el condón.

-Quiero terminar con una cubana, en tu cara y tus tetas.

-Lo que desees, mi amor –accedí arrodillándome ante él. Comencé a hacerle entonces la demandada cubana, comenzando el a bufar a consecuencia del placer producido Ens. Polla entre mis tetas. Yo le miraba lasciva, intentando parecer todo lo guarra que pudiera. El hizo gesto entonces de acaparar saliva para escupir, y yo me separé, sacando pecho y levantando mis tetas con las manos para recibirla gustosa. Cayó entonces largo el salivazo en mi canalillo. Saqué yo mi lengua para recaudar para mi golosa boca parte de ella, pero llegué tarde. Sonriente, comencé a restregar con mis dedos su plateada lluvia sobre mis tetas. El volvió a hacer acopio de saliva entonces, y yo la boca todo lo que pude, sacando la lengua y preparándome a recibirla deseosa. Él se agachó, y esta vez fue todo el escupitajo a parar deliciosamente al fondo de mi garganta.

Terminé la cubana y recibí su leche en mi cara y tetas, como había sido su deseo, pero recogiéndola después con su polla para llevármela ala boca y degustarla golosa. Si en los demás lo había hecho por petición de ellos, ahora era yo la que me moría por beber el semen de mi hombre. Sonreí, y él escupió de nuevo, esta vez en mi cara, llenándola de su salivazo. Mi sonrisa se hizo aún más grande, y comencé a recibir sin perderla salivazos de todos los presente ¡Me encantaba aquello! Eso sí, no los tragué como había hecho con los de Francisco.

-¿Y bien? ¿Vais a dejarme así?

No parecían entender.

-¿No vais a limpiarme?

Alguno comenzó a apuntarme entonces con su polla con dudas. Al ver que mi sonrisa se mantenía, supieron a que me refería.

-Vamos a la bañera.

-No, aquí.

-¿Cómo?

-Hacedlo aquí mismo.

-Pero…vamos a encharcar el suelo.

-No os preocupéis por eso. Ya lo limpiaré yo después.

Dudando un poco al principio, se colocaron a mi alrededor, comenzando a mearme copiosamente y sin reparo después. Yo recibía encantada su lluvia dorada en mi cara sonriente, eso sí, con los ojos fuertemente cerrados. Si no lo habéis probado y alguna vez lo hacéis, procurad que no entre el pipi en ellos. El semen puede resultar como el agua, depende, pero el orín escuece que no veas.

Una vez acabada la ducha de orina, me llevaron de la mano al aseo, pues no podía abrir los ojos. Después, tras una ducha, volví a ponerme el vestido y los zapatos.

-Por favor, ¿podríais acercarme a casa de una amiga?

Deseaba que me llevaran a donde Roxana. Allí podría cambiarme de nuevo, y regresar a mi casa con la ropa con que salí de ella. Podría haberme quedado en casa y haberlo hecho otro día, pero si mis padres hubieran reparado en su ausencia…Bueno, tampoco hubiese sido muy complicado inventar alguna excusa, pero pudiéndolo hacer perfecto, ¿para qué?

Por supuesto, Francisco fue el elegido para hacerlo.

-No conocía esta faceta tuya. Ni yo ni nadie. En realidad, no resultaba siquiera imaginable.

-Mentiroso –le ataqué simpáticamente.

-¿Por qué me lo llamas?

-¡Oh, vamos! Tengo una cara de zorra que salta a la vista. Mis compañeros de clase, dicen que tengo boca de mamona, y que muevo el culo como una puta al andar ¿me vas a decir que unos niños se han dado cuenta, y todos unos hombrecitos no?

-Bueno…

-Francisco…soy hija de mi madre –aproveché para retomar el tema. No resistía la tentación de echar mierda sobre el nombre de mi padre. La tonta de mi madre no sabía lo que se perdía siendo fiel, pero yo deseaba una madre puta, y si no la tenía estaba dispuesta a inventármela.

-No sé qué quieres decir.

Entendí que Francisco nos conocía tan solo desde hacía dos años, y seguramente no sabía de los trapos sucios de mi familia. Después de todo, no era esto algo de lo que la gente hablase normalmente.

-¿No lo sabes? ¡Oh, vamos! ¡En la oficina todos lo saben¡ ¿No te han cintado nada Javier, Julian y los demás?

-Bueno…no. Pero tampoco es necesario que me digas nada. Supongo que son cosas de tus padres.

-¿Cómo que no? Mi madre es la mayor de las putas, y yo estoy orgullosa de ser su hija. ¿Acaso no has visto la cara con que te mira?

Me miró sorprendido por mi media verdad. Obviamente lo miraba, pero no con las intenciones y deseo que yo insinuaba.

-Te tiene tantas ganas o más que yo. Por ahí ahora –le indiqué.

Llegamos ante la calle que llevaba al portal de Roxana. Eran ya las 10 de la noche.

-Bueno, ¿qué?

-¿Cómo que qué? –me repondió.

-¿Voy a volver a verte? Quiero decir…ya sabes.

Me miró enigmáticamente.

-¿Lo deseas?

-¡Vaya pregunta! Llevo dos años babeando contigo.

Sonrió.

-Es todo un halago.

-Tómalo como tal, de una rendida admiradora.

Asintió.

-¿Entonces?

-Sabes que soy casado.

-No me importa. Si no lo has notado, soy bastante putón.

-¡Ja, ja, ja! –reímos.

-¿Qué dices? ¿Te apetece tener una putita jovencita? ¿Una lolita lasciva con la cual dejar vía libre a todas tus perversiones? De ti, estoy dispuesta a aceptarlo todo. Es decir, si no te doy asco después de lo que has visto.

Alargó una mano entonces para tocarme una teta, sobándola, apreciando su volumen y tacto.

-¿Es eso un sí?

-¿Tú que crees? ¿Quién renunciaría a una bomba sexual como tú? Los orines y salivazos se han ido con la ducha, y lo que queda son tus tetas, tu belleza y tu vicio desorbitado.

Sonreí ilusionada, lanzándome sobre él para besarlo, fundiéndonos en un apasionado morreo.

-Antes de irme, quiero que hagas una cosa.

-Dime

-Baja del coche.

Intrigado obedeció, dando la vuelta. Entonces, me arrodillé ante él.

-Méame.

-¿Cómo?

-Que me mees. Quiero irme a la cama con tu olor en mi cuerpo. Esta noche no me ducharé. Ni quizá mañana. Intentaré llevarlo sobre mi piel todo el tiempo posible. Quiero que me marques como tuya.

-Pero…tu ropa…

-Quiero caminar así por la calle. Vamos.

Sorprendido, comenzó a desabrocharse los botones de su bragueta, sacando su polla y apuntando directamente a mi cara.

-Vamos…riégame toda, pero especialmente apunta bien a mi cara, boca y tetas.

Abrí esta entonces, y el comenzó a mear abundantemente. A diferencia de lo que había hecho antes, su pipí sí lo ingerí, y con gran placer ¿Recordáis lo que os he dicho del sabor del semen? Pues bien, el del orín sí puede llegar a ser delicioso objetivamente. Cuando tiene una alta concentración de minerales y sales, esto es, cuando sale muy amarillo, está muy fuerte y no se puede beber, al menos saboreándolo. En cambio, cuando es incoloro y diluido, es delicioso.

Me regó pues entera, empapando completamente mi vestido y cabellos, cubriendo por entero mi piel que ya era suya, y yendo a parar gran parte de él a mi estómago. Después, me dio un pañuelo para secarme los ojos y se fue, dejándome en plena calle, cubierta de su orina. Feliz, me dirigí a la portería. En llegar a casa de Roxana, iba a tener que hacerme un dedo.

COMENTARIO

Aviso; no es este un relato que pretenda pasar por real, ni resultar creíble. Por tanto, no es un objetivo en él la credibilidad. Lo digo por aquellos que comentan después que es poco creíble. Si lo que deseas es excitarte y pasar un buen y morboso rato sin más leyendo, adelante, es posible que “La saga de Lorena” sea lo que buscas, o puede que no. Solo después de leerla lo sabrás. Si en cambio, quieres algo que resulte creíble, olvídate de películas porno, de estos relatos y demás, y vete a algún mirador donde las parejas vayan en sus coches en busca de intimidad, es lo más aconsejable.

Por último; nadie se sienta ofendido por el tema de los menores, la droga y demás. Digo lo mismo que en el párrafo anterior. Esto es un relato de fantasía, no algo que se desee ver convertido en realidad ¿OK? Tengo dos hijas, y soy la primera que mantiene que los chicos son el futuro, y hay que protegerlos sobre todo. Quizá sean fantasías que me hubiera gustado vivir en primera persona, e incluso que en algún punto haya vivido algo parecido, que no igual, pero no lo haría extrapolable a otras personas para excitarme yo. Insisto, algo parecido, no igual. No tiene por qué ser más o menos intenso, solo diferente, como la diferencia entre nadar en la playa con todas sus olas y demás, o hacerlo en una tranquila piscina.