Archive for mayo, 2008

Atendidos por la Criada en casa

Miércoles, mayo 7th, 2008

Siempre quise comentar con alguien lo que nos sucedió en casa con mi esposa (la que llamaré Verónica, es una trigueña alta delgada de bonita figura, no exuberante, pero tiene un buen atractivo), pero no me atrevía, por razones obvias, hasta que un día me metí a Internet y leí los relatos que ahí se reproducían, entonces eso me animó a publicar nuestra maravillosa experiencia.

Resulta que teníamos una criada, que iba a nuestra casa tres veces por semana, ya que ambos trabajamos saliendo muy temprano en las mañanas y llegando todos los días muy tarde, casi de noche, los días sábados se hacia acompañar por su hija, de entonces 16 años, para así terminar temprano los quehaceres de la casa y retirarse a mediodía. Pilar, así se llama la hija, no es ningún monumento de mujer, como siempre presentan en los relatos.
Es una morenita de estatura normal, con unos senos exquisitos, propios de la edad, de cara simpaticona más bien picaresca y siempre anda con la sonrisa a flor de labios, con un trato muy suave, lo que la hace ser más amorosa y tierna.

Fue así que un día sábado de verano me termino de duchar y salgo desnudo a la pieza, como es mi costumbre, y ahí estaba Pilar, haciendo el aseo del dormitorio. En la ducha estaba con algunos pensamientos eróticos relacionados con una película que había visto por televisión en la noche, por lo que salí con mi pico, como le decimos en Chile, entre que quería estar erecto y no, tiene un tamaño de 19 centímetros, por lo que ofrecía una buena vista. Pilar me saludó y quedó con la vista clavada en mi entrepierna, yo me corté y no tenía con que taparme, por lo que di medía vuelta y regresé
al baño en busca de una toalla que resultó ser chica de esas de mano, para cubrirme e inmediatamente volví al dormitorio con un morbo espectacular.
Atiné a decir, hola Pilar, como estás, disculpa la aparición. No se preocupe Don. Raúl, debería haber avisado que estaba aquí. Mientras nos decíamos esto, mi erección iba en aumento y se marcaba exageradamente en la toalla pequeña.
Pilar me miraba y se le dibujo nuevamente esa sonrisa pícara en su cara. Por favor alcánzame esos short que están en el vestidor, dije, sujetándome la toalla. Ella los tomo y me los pasó casi sin despegar la vista de mi
bulto, que a pesar de mi morbo trataba de minimizarlo. Medio de lado y aun mostrando algún recato me desprendí de la toalla y me puse los short, y nuevamente me volví hacía Pilar, que siempre con su sonrisa seguía mirando el bulto que se formaba en el pantalón. Me puse una polera y pasé por su lado para salir del dormitorio, con el temor que mi esposa me viera así de caliente, juro que sin querer, al pasar por su lado la toque con mi pico, aumentando mi morbo, ella solo hizo el ademán de hacerse a un lado para que yo pasara, pero no dijo nada.

Me fui a donde estaba mi esposa arreglando una ropa en otro
dormitorio, vistiendo solamente con una camisa de dormir cortísima, sin nada por debajo, en una posición semi agachada se le veían ambos hoyos, vagina y ano, por lo que llegue y la tomé por la cintura haciéndole sentir mi pico, no la sorprendió ya que siempre actuamos igual, con la diferencia que yo me encontraba tan caliente por la situación que había tenido hace unos segundos, que me corrí el short y se lo metí de un viaje, ella reclamó al principio pero luego se quedo gozando  al sentir lo caliente que yo estaba que la hizo tener un orgasmo casi de inmediato, y a la vez yo también acabé botando gran cantidad de semen que le corrió por las piernas cuando se lo saqué, debiendo recurrir a un pañuelo para limpiarla.
Verónica me preguntó que qué me pasaba, a lo que respondí que nada que al verla en esa posición me había calentado, diciendo en tono de broma nada nuevo en ti si vives caliente, respondí, es que ahora ha sido diferentementerico, con un tono de complicidad.

Salí al patio ha hacer algunos arreglos de plantas, dándome vueltas en la cabeza las situaciones vividas y no podía sacarme la imagen de estar desnudo delante de Pilar y que ella me mirara sin decir nada y sin siquiera tratar de salir de la pieza cuando solté la toalla y me puse el short, o cuando pasé por su lado y la rocé con  el pico totalmente parado, en esos pensamientos estaba cuando sentí que llegaba Pilar a mi lado y me dice, la señora Verónica lo llama, que vaya de inmediato, lo primero que se me vino a la mente que Pilar le había contado algo y me preocupé de entrar a dar explicaciones o tener alguna discusión por mi falta de cuidado al andar siempre desnudo, etc., llegué al dormitorio y Verónica estaba en la ducha, me acerco y me dice, fíjate que entré al dormitorio y encontré a Pilar mirándose al espejo y con una mano se tocaba los senos y con la otra el entrepiernas, al verme se puso roja y siguió haciendo el aseo, y cuando me desvestí para ducharme me fije  que había quedado un poco abierta la puerta y ella me miraba con una tremenda sonrisa, lo que me ha producido cierta excitación que no había sentido nunca, sería donde tu me hiciste gozar que venía aun excitada. Metí mi mano a la ducha y la empecé a masturbar, contándole lo que a mi me había sucedido antes con Pilar, al principio como que se quiso escandalizar, por la madre de la niña, pero en la medida que iba contándole la actitud de Pilar y seguir masturbándola, se serenó y tubo un orgasmo tremendo, tomándome el pico y se lo llevó a la boca tragándoselo entero, ávida  de sexo, lo chupaba con frenesí, calentándome de tal manera que me saqué polera y short metiéndome a la ducha, donde continuó chapándolo por un rato mas luego la di vueltas y empecé a metérselo por la vagina y con un poco de jabón le metí un dedo luego dos, tres y hasta cuatro dedos en el ano, logrando un nuevo orgasmo con grititos, suspiros, quejidos que me llevaron a una acabada brutal. Nos salimos de la ducha abrazándonos y besándonos, ambos aún calientes, por lo que pensaba cada uno.

A todo esto eran las dos de la tarde, se fue la madre con la hija, no sin antes despedirse de nosotros, Pilar me miró y me regaló una sonrisa exquisita, como que lo sucedido le había gustado mucho, Verónica de reojo vio como nos mirábamos y luego le regaló una sonrisa a ella, como diciendo, a ti también te vi desnuda.

Durante el día no comentamos en ningún momento lo sucedido, dedicándonos a las tareas propias del día sábado de la gente que trabaja toda la semana, ir al supermercado, arreglar cosas en la casa, prepararnos para ir a comer a casa de mis suegros, por el cumpleaños de una de mis cuñadas, que está bastante buena, a la cual le he tocado los senos en reiteradas ocasiones, por lo que me aprestaba que al saludarla nuevamente se los tocaría. Por la noche cuando regresamos, nos acostamos y empezamos a tener sexo y a conversar lo de la mañana, ambos lo teníamos en mente, lo que nos hizo alargar la relación y hacer una infinidad de posturas, que Verónica me lo chupara, yo a ella en magníficos sesenta y nueve, miles de orgasmos de parte de ella y dos acabadas mías, una en su vagina y otra en el culo, concluyendo que a los dos nos había gustado sobremanera exponernos desnudos delante Pilar.

Quiero acotar que con Verónica siempre hemos tenido una muy buena comunicación en todo tipo de temas, confesándome que una vez cuando niña de catorce o quince años, una amiga  primero y al tiempo después una prima habían tenido una pequeña relación sexual con ella, cosa que nunca la repitió, pero si que fueron muy de su agrado, dejándola con ese sabor de haber probado más, pero no fue. Yo la incitaba a que por que no lo hacía de nuevo, a lo que me respondía tal vez algún día se dé la ocasión pero no termina de convencerme, hacerlo, quizás.

Durante la semana se repitieron las noches de sexo, comentando el tema de Pilar, hasta que el día viernes me atreví a proponerle a Verónica hacer algo con Pilar, como mostrarnos ambos desnudos en una forma de lo mas natural y ver la reacción de ella, en un principio no estuvo muy de acuerdo pero con la calentura me dijo que bueno, pero con mucho cuidado que no se fuera a notar que estaba preparado y a  la chiquilla le pareciera mal y se lo contara a su madre. Para suerte nuestra, la madre de Pilar había amanecido con un resfrío muy fuerte que la obligó a quedarse en cama ese día, y mandar sola a ella. Llegó mas temprano que de costumbre iniciando las labores de aseo con mucho sigilo para no molestar, al sentirla nosotros que estaba sola la llamamos al dormitorio y le preguntamos por su madre, comunicándonos que se encontraba enferma y que ella haría las cosas hasta terminar, luego de mucho tira y afloja pusimos en campaña nuestro plan. Verónica se levantó a la cocina, por instancias mías,  con un Baby Doll casi transparente, cortísimo, sin calzones, con el pretexto de ayudarle en  algo, cualquier cosa, la idea era mostrarse e ir tanteando el terreno, volvió al dormitorio y me contó que Pilar la miraba extasiada, más bien fascinada, como que se había encontrado un tesoro, entonces se duchó se puso un buzo y salió de compras al supermercado, pero la idea era dejarnos solos y regresar sin que la sintiéramos.  Yo calculé que se acercaba y me metí a la ducha, para salir cuando Pilar estaba ya en la pieza, todo esto me provocó una erección fenomenal. Pasé al dormitorio dejando la puerta del baño mas abierta que junta para que luego al regresar Verónica se escondiera ahí, de donde se abarcaba todo el dormitorio. Al salir me encuentro con Pilar de frente y me queda mirando con la vista clavada en mi pico, yo para tratar de disimular un poco me pongo de lado y le dije, otra vez me ves así, no se preocupe me contesta, ya me estoy acostumbrando a verlo desnudo, y te desagrada le pregunto, no de ninguna manera, a mi también me gusta andar desnuda en mi casa, que rica debes verte desnudita dije. Ella rió mas pícara que antes, lo que me motivó a tocarme el pico y pasar a buscar el short, claro que ahora no fue sin querer si no que lo hice premeditadamente de rozarla  con mi miembro, como ella no se movió, entonces la abracé por la espalda y me apreté a su cuerpo haciéndole sentir lo duro que lo tenía, se giró y me puso las manos en el pecho y me apartó diciendo que por que lo hacía, bueno me gustas y me excitó mucho el pensar que en tu casa andas desnuda, acto seguido la vuelvo a abrazar y me aprieto a ella de nuevo, si está vez no me rechazó y también se apretó a mi fundiéndonos en un abrazo, comencé a hacerle cariño en el pelo dándole besitos y a correr las manos por su espalda, ella levanta su cara y me ofrece su boca, la que beso con ansias metiéndole la lengua creo que hasta la garganta, nos besamos con gran pasión, me sentí en ese momento en los cielos. Miro por sobre su cabeza y veo a Verónica que había regresado y nos miraba desde el baño, nos miraba extasiada, con una mano en su chorito masturbándose y con cara de sorpresa, le hice señas que se quedara ahí, mientras yo empujaba a Pilar a nuestra cama mientras le iba levantando su vestido y metiendo las manos por el elástico de su calzón, ella colgaba de mi cuello sin despegar su boca de la mía y recibir mi lengua que jugaba con la de ella, tocaron sus piernas en el borde de la cama y la fui depositando de tal manera que no viera a la puerta del baño, para dejarle libre el espectáculo a Verónica. Me fui colocando encima de Pilar sin dejar de besarla mientras la iba desvistiendo, quiso oponer resistencia en un principio, pero al meterle la mano por el calzón nuevamente y apresar su vagina, que chorreaba de jugos exquisitos, se aflojo y me dejó desvestirla por completo, fue difícil sacarle su vestido, sostén y calzón casi sin dejar de besarla, la sensación de estar desnudo abrazado a ella y que Verónica nos mirara, me hizo perder cualquier conciencia de que hacia, seguí besando su cuello sus hombros sus senos duros, con unos pezones pequeñitos, rosados que semejaban casi una manchita,  su estómago hasta llegar a su chorreante y ardiente choro que comencé a lamer con placer hasta tomar con mis labios un insipiente clítoris que se contrajo al contacto de mi lengua, haciendo que Pilar se retorciera y lanzara unos grititos de gusto alcanzando un orgasmo que la dejó un poco lacia, motivándome a continuar con el tratamiento, la di vueltas y languetié su ano que hizo escapar nuevos quejidos de placer me encaramé besando su espalda hasta quedar arrodillado con mi pico entre sus nalgas, a las que le echaba bastante saliva para que resbalara a todo lo largo de su raja, Verónica miraba masturbándose, y por lo que me contó después, tuvo varios orgasmos viendo ese espectáculo. Le hice señas que se acercará pero no quiso, tome a Pilar  y la di vueltas quedando yo encima nos fundimos en un beso eterno mientras hurgaba con mi mano en su chorito, que me admiró lo mojado que estaba, sus líquidos ya corrían por sus piernas hasta mojar la cama, tomé mi pico y se lo puse en la entrada de la vagina empujando poco a poco, sin dejar de besarnos al momento que le entró la cabeza del pico, Pilar se encogió y me enterró las uñas en la espalda, fui el primer hombre en entrar en ese cofre húmedo, caliente, lleno de pasión y placer, al momento de ser desflorada tuvo un orgasmo con grititos y quejidos entre dolor y placer, más esto último que lo primero. Seguí presionando hasta tenérselo entero metido, sentí su pelvis en la mía, quise empujar mas pero no podía, aún con nuestras lenguas enlazadas, me separé un poco y le miré la cara, que era de placidez, goce y dolor pues le corría una lágrima por la mejilla, me tomó y me dio un beso en la frente, diciéndome gracias, lo amo Don. Raúl. Yo hacia tremendos esfuerzos para no acabar y seguir gozando de ese cuerpo joven, ardiente a tal punto que me olvidé un momento de Verónica, que se había sacado el buzo quedando desnuda, casi desmayada en la puerta del baño con tantos orgasmos que había tenido, miraba embelezada lo que sucedía en su cama. Le pedí con la vista, mas bien le rogué y supliqué, que se acercará, lentamente como por inercia comenzó a moverse en dirección a nosotros, mientras yo tomaba la cabeza de Pilar para que no mirara y no sintiera que Verónica se acercaba, llegó por detrás de ella mirando de cerca como yo besaba a la chiquilla que se retorcía con el pico metido entero y chorreaba de jugos.

Sin dejar de besar a Pilar, levanté una mano y  le tomé una a Verónica, acercándola a nosotros, tiritaba de calentura y de temor, la hice hincarse en la cama, le tomé la cabeza , solté la boca de Pilar y besé la boca de Verónica, y ahí Pilar se dio cuenta que mi esposa estaba al lado nuestro, se asustó, quiso arrancar, pero la sujeté y le dije, cálmate no hay problema, por favor no temas, nada pasará, se serenó un poco pero quedó entre sorprendida y dubitativa, solo se terminó de calmar cuando Verónica le hizo cariño en la cara y le dijo, calma nada va a pasar sigan gozando y se sentó al lado nuestro contemplando como se lo tenía metido a Pilar. Me fui saliendo de encima y besándole todo el cuerpo bajé hasta el chorito, mirándolo un poco hinchado, rojo y mojado de una manera increíble, tome una mano de Verónica y se la puse en un pecho de Pilar, ambas se sorprendieron, pero como yo seguía aprisionando el pecho de Pilar con la mano de Verónica, se fueron dando las dos a lo que yo quería hacer, las puse una acostada al lado de la otra, para poder pasar de un choro a otro, cual de los dos estaba más mojado, a tal punto que mi cara estaba empapada de jugos vaginales.
Tan absorto estaba en mi juego que de repente miro hacia arriba y veo que Verónica le esta besando los pechos a Pilar, y esta le tocaba los senos a Verónica, me quedé observando un momento y luego me puse de tal manera que Verónica me lo empezara a chupar, tomando la cabeza de Pilar la lleve a que también lo chupara y con la mano lo sacaba de la boca de una y lo metía en la boca de la otra, casi a punto de acabar me salí de esa posición y me centré en besar la concha de Verónica arrastrando a Pilar hacia abajo para que viera lo que yo hacía, hasta que poco a poco fui ubicando su boca en el entrepiernas de Verónica, me quedé sorprendido con la facilidad que Pilar al yo empujar su cabeza hacia la vagina, esta la empezara a succionar con una rapidez, su falta de experiencia se suplía por sus calentura, la dejé así un rato pues sentí como Verónica se venía con terribles quejidos y estertores, demostrando que había tenido un gran orgasmo, entonces le tome la cara a Pilar y le empecé a enseñar como se hacia, como debía tomar el clítoris con la lengua y masajearlo con los labios, lengua y dientes. Alumna avanzada salió la chiquilla ya que Verónica tuvo otro tremendo orgasmo.

Yo ya no daba más, les dije, ahora le toca a las dos recibirme a mí, entonces las puse a las dos como perrito, poniéndome yo por detrás de ellas, se lo metí primero a Verónica, lentamente sintiendo como entraba, luego de bombear un rato, se lo metí a Pilar, que fue donde me entretuve mas tiempo, sintiendo como gozaba esa niña, tomé las manos de Verónica y la hice que le tocara el chorito a palpando como entraba y salía el pico, Verónica caliente ya fuera de si, le empezó a buscar el clítoris y se lo manoseaba casi con crueldad, yo le dije, bésaselo, sin decir nada se colocó por debajo y se lo empezó a chupar, de tanto en tanto me sacaba el pico lo chupaba y lo volvía a meter, grité, ven que te lo quiero meter, voy a acabar, me abalancé encima de Verónica y se lo metí de un viaje sintiendo como me salía el chorro de moco inundando ese choro que estaba ansioso de pico.

Quedamos extenuados los tres, fundidos en un abrazo, mezcla de cariño, amor calentura, lo encerraba todo, después de un momento, Verónica le dice a Pilar, ven que te voy a enseñar como se chupa, y se lanzaron las dos a chupármelo hasta lograr que se pusiera erecto nuevamente, entre medio se besaban ellas en la boca, se tocaban los senos y yo las hice tocarse las entrepiernas a cada una diciéndole, yo les voy a enseñar a gozar, puse a Verónica encima de Pilar y que quedaran tocándose pelvis con pelvis, las fui ubicando hasta que se pudieron refregar los clítoris mutuamente, lanzando gritos de placer y ambas llegaron rápidamente a un orgasmo. Yo sentía la necesidad de acabar de nuevo por lo que tomé a Pilar y traté de metérselo por el ano, pero luego de varios intentos desistí porque era muy estrecha, así que cambié y se lo metí por la vagina y empecé a mete y saca mientras Verónica besaba a Pilar y a mi y se masturbaba, cuando ya sentí que acababa me lo saque la di vueltas y se lo metí en la boca para acabar ahí, Verónica le decía, trágatelo, trágatelo que es rico, Pilar como buena alumna se tragó casi todo el semen, diciendo que estaba rico. Luego de un rato nos metimos los tres a la ducha donde seguimos haciendo cosas.

Pues bien ese día no se hizo aseo, almorzamos una pizza solicitada por fono, fue un día sábado distinto, maravilloso. Dieron las cuatro de la tarde y Pilar se retiró a su casa con besos míos y de Verónica. En la noche nuevamente tuvimos sexo con mi esposa pero fue diferente ambos nos habíamos sacado un gusto distinto, como pareja nos unimos más que nunca, relación que aun mantenemos. Con la madre de Pilar llegamos a un acuerdo y ella manda a su hija sola sábado por medio, día que no se hace aseo, no se ordena, no se plancha, solo se hace sexo, sexo y sexo.

Han pasado tres años, Pilar ha conocido un muchacho con el cual quiere casarse, nosotros la adoramos, pero no nos oponemos a su idea, si seremos los padrinos de la boda, le hicimos una maravillosa despedida de soltera, yéndonos los tres a un hotel a Viña del Mar durante un fin de semana, en que nos dimos con todo, yo logré metérsela por el ano, se lo rompí pero quedó feliz por que a pesar del dolor gozó de maravillas, con Verónica tuvieron sexo, perdón se amaron, fue una despedida triste, a pesar de que quedamos de vernos en alguna oportunidad, ojalá se cumpla, felicidades Pilar.

Si a alguien le ha sucedido algo similar o parecido escriban a joaquin252@hotmail.com

Tirandome a mi profe de mate

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hola, soy Maria, como estan, espero que bien. Pues ahora les contare como mi profe de mate no pudo resistirce a mis encantos. jeje

Pues bien, esto paso hace como unos 5 años, cuando yo tenia 15. El era un hombre no muy atractivo, mas bien tenia un encanto que no muchas pudieron ver. El es alto, un poco gordo, moreno y lo que mas me gustaba de el eran sus ojos verdes que estaban preciosos.

Yo iba un poco mal en mate y mi profe, diciéndome que si no aprobaba el siguiente examen iba a reprobar todo el año.

Entonces pense que eso ya era grave, ya que no queria recursar nada. Y de repente se me ocurrio un plan que no se porque no lo habia realizado antes.

Ya  sabia donde vivia mi Prof., asi que después de la escuela fui a mi casa a ponerme algo mas “cómodo”. Me puse una blusita negra muy escotada, una mini tambien negra. Cuando me vi en el espejo no podia creer que tan buena me veia asi que me puse en marcha a la casa de mi profe.

Cuando llegue a su casa vi su expresión de sorpresa y confucion

-Que haces aquí-me pregunto

-Venia a ver si me podia dar unos cursos para pasar su materia

-ok, pasa, sintate en la sala y ahorita platicamos

Entonces me pase y me sente como el me habia dicho. Ya en el sofa decidi bajarme un poco la blusita para que se vieran aun mas mis grande senos y me subi un poco la mini.

Vi como cuando se sento frente a mi se puso un poco nervioso

-y como quieres que te ayude a pasar?

-Como usted quiera- le die con una voz sumamente sensual

En eso saque mis pechos y el entendiendo la indirecta los empezo a tocar como si fuera un niño curioso. Eso fue lo que me éxito mas. Entonces saco mis senos al aire, empezo a masajear mis pezones y metio su mano bajo mi falda acariciando mis piernas. Entonces el se paro y saco su verga. Era algo grande, como de 20cm y me dijo

-si quieres pasar tendras que hacerme una gran mamada, sabrosa.

-encantada- y metio su verga a mi boca.

Minetras yo chupaba me acariciaba los pezones para ponerme mas cachonda. Después de 8 o 9 minutos el se vino y me puso su leche en mis pechos. Entpnces el me despoja de toda mi ropa y me dijo:

-Ahora si mi putita, ya tenia ganas de metertela y ahora se me va a hacer

-y que esta esperando

Y entonces me la metio de un solo golpe. Yo sentia placer mas que nada y estuvo bombeando muy duro, yo solo gemia y decia  “Eso, dame maaasss, hazme tu putaaaaa”

Después de media hora se vino dentro de mi. Ya acostados me dijo

-my bien, has aprobado con honores, ahora…

-ahora… vendre cada vez que me lo pidas, porque ya soy tu putita

Los dos reimos y cada vez que paso cerca de su casa, aprovecho para tirarme a ese prof que me trae loca.

Espero que me escriban, mi correo es mariacosta_13@hotmail.com, encnatada de atenderlos a todos.

Besos

Maria

Después del viaje en Micro

Miércoles, mayo 7th, 2008

Esto que les voy a contar ya corresponde al último encuentro que tuve con ella porque lo pongo primero porque me parece más divertido que todos los otros encuentros que tuve… Ese día me levante pensando en ella y mi esa noche había estado con mi novia pero no podía dejar de pensar todo lo que habíamos realizado así que decidí llamarla, ella al escuchar mi voz parece que se puso contenta pero se me reía mientras le hablaba y le pregunte si estaba su novio ahí y me dijo que si inmediatamente le pregunte si podíamos vernos porque quería cogerla toda y ella me dijo que después me llamaba. Ansioso espere y no sonaba el teléfono así que llamo luego de las 00:00 hrs contándome que recién se iba el novio que hacía tiempo que no tenía tantas ganas de que se fuera, yo le pregunte si tenía ganas de verme y me contesto a vos no a esa hermosa pija que tenes entre las piernas, la verdad que en el momento me levanto el ego pero después me di cuenta que realmente conmigo no quería nada, bueno solo con mi pija. Le dije que saliéramos a tomar algo primero y acepto fuimos en mi auto a dar unas vueltas y mientras nos hacíamos bromas y toqueteábamos en el auto ella me pidió que siguiera manejando y no me detuviera, desprendió mi cinto, mi pantalón y así desparado como estaba me lo comenzó a chupar, podía ver que se llenaba toda la boca y trataba de tragárselo cada vez mas y mas pero a medida que crecía se le hacia mas difícil, estuvo unos 15 minutos chupando la pija y en el momento que estaba por terminar dejo de chuparme y me pajeo, le decía quiero terminar en tu boca y se reía y me decía que inmensa pijas tenes, que dura se pone, le pedí por favor que quería acabar en su boca y bajo a seguir chupándome y cuando ya estaba por acabar salió e hizo que ensuciara el volante y mi ropa. Le pregunte porque no quería y me dijo que no, jamás supe el porque de esto. Llegamos al Pub y  nos sentamos, hablamos de todo un poco pero tenia ganas de cogérmela en la mesa y se me dio por decírmelo hasta que me conto que le excitaban los lugares públicos que con el novio lo habían hecho en medio de la calle y en un boliche, en la terraza de un edificio, ascensores y no se que otros lugares más, en ese momento me entro como una bronca y me levante y me fui hasta el baño, ella solo se rio porque estoy seguro que lo hizo con la intención de enojarse, cuando volví había un chico sentado en la mesa y nos presenta, yo pensé en un momento que era el novio y me venía a pegar pero no por suerte solo era un conocido de la empresa pero por lo que vi algo estaba pasando entre ellos, mi pensamiento fue esta mina es re puta, pero me gusta eso, trate de contener mi bronca y el vago no se iba más se empezó a poner cómodo e invito unos tragos yo ya veía mi noche frustrada por este boludo… pero resulto ser un tipo bastante agradable y en un momento le pregunte si pasaba algo entre ellos los dos se rieron y dijeron que hubo algo pero nada serio entonces a vos no te molesta que me la lleve a bailar verdad? No para nada mas yo estoy con mi novia en aquella mesa y con unas amigas así que me voy… nos vemos el Lunes le dice a ella y ella contesta que si que la pase a buscar a las 09:00 esto la verdad que me hizo poner celoso y se fue este vago por fin. Cuando se fue la empecé a interrogar y me dijo sos celoso? No parecías y yo le dije que con ella era la primera vez que me pasaba y no sabia que me pasaba en realidad. Se me acerco y me beso lo que me permitió quedarme por un momento mas tranquilo. Salimos a bailar un rato y luego volvimos me dijo me voy al baño y me resulto dudosa esa ida asi que fui detrás de ella sin que se diera cuenta y entro al baño, fui por el costado y me asome se podía ver que había alguien mas y estaba el otro tipo ella de rodilla chupándole la pija y mientras se tocaba la concha masturbándose el le decía si nos encuentra mi novia nos mata y ella no paraba de chuparle, su pene era como truncado corto pero muy gordo que no lo podía meter en la boca lo hacia de costado y lo chupaba la punta de la cabeza pero no le entraba en la boca me empece a excitar y se me paro hasta que me dije a mi mismo yo entro y me la cojo, asi que hice eso, cruce por arriba sin que me vieran y me les meti dentro del baño, los dos tenían una cara de sorpresa, los mire y dije puedo? Ella se acerco y me lo comenzó a chupar el otro como se sorprendió cuando me vio y siguió, le corrió la bombacha y la empezó a coger no entraba por lo grueso hasta que paso y empezó a gemir hasta que le meti mi pija en la boca todo esto me tenia al palo a tal punto que me estaba por acabar pero logre manejarlo, el otro se movia sin parar y ella gemia sin parar casi no me lo podía chupar lo metia en la boca y lo apretaba mientras me pajeaba, luego cambiamos y me toco agarrarla de atrás estaba muy mojada y le meti sin problemas la pija debo admitir que el otro la tenia gruesa y paso mi pija y le meti casi toda grito “Para!” y la empece a meter despacio y le decía “como te gusta la pija mamita” ella decía “si cójanme” y el otro hizo su aporte “estas siendo infiel a tu novio sos una puta” ella gritaba “si soy una puta me están cogiendo dos vagos, Gabriela que puta que sos” eso me detono y le empece a dar duro estábamos todos en descontrol, hasta que ella se dio vuelto y me la siguió chupando y le dijo al otro que se siente y ella se sento en su pija y me pidió a mi que le hiciera el orto con esas palabras y eso hicimos había tantos fluidos ahí que le meti la cabeza y un poco mas pero no entraba mas y nos movimos, se puso como loca gritando que le rompan la concha y el orto y nos movimos y terminamos todos… al sacar mi pija vi como chorreaba la leche de su cola y le caian en los huevos del otro y cuando el otro salió chorreaba y le caía por la pierna estaba bañada en leche… Nos limpiamos… tiro la bombacha y nos fuimos, estaba totalmente agotado y ella parece que recién empezaba estaba con todo las pilas y dijo vamos a bailar… Luego fuimos a mi casa y la verdad tenia la pija irritada y ella me decía que sentía que no podía cerrar las piernas que el único que la había dejado asi era el novio pero que jamás había estado con dos vagos y la experiencia era muy linda y peversa, cuando pensaba que ya iba a dormir me bajo los pantalones y me lo empezó a chupar y pajear lo escupía para mojarlo y ella se masturbaba mientras lo hacia estuvo un rato asi hasta que me monto se sentó bien despacio y de a poco se abrió la concha me dijo que estaba decidida a meterse los 27 cms hasta el fondo yo me rei porque siempre me queda un pedazo hacia fuera, se empezó a relajar a gemir a decir me duele, me duele y se la metió toda en su concha se movio un poquito y le dolia mucho ya no había placer pero al ver toda metida se mojo toda y yo me acabe, se quedo quieta un rato conmigo adentro y luego lentamente la saco, se levanto se cambio y me dijo que ella estaba enamorada de su novio y con todo esto se dio cuenta de porque quería estar con el me dio un beso en la frente y me dijo que no la llame mas, me dio las gracias y desde ese dia desapareció de mi vida.

Viaje en Micro

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hola soy Juliano de la Provincia de Tucumán de Argentina, esto que les quiero contar paso ya hace unos bastantes años atrás, soy delgado y alto 1,83mts pelo negro y trabajaba en aquel entonces en una empresa de micros de larga distancia. En ese entonces estaba saliendo con una chica que me gustaba pero no tanto y siempre veía que podía ser mejor para mí. Nunca me terminaba de convencer hasta que por un conocido la vi, una linda chica de unos 19 años más o menos que estaba con el trabajando para abrir una nueva línea de micros, desde el momento que la no vi me dieron ganas de estar con ella de hacerle el amor en forma imparable era una sensación que me nacía. Me acerco hablo con ella y no me dio mucha bola y seguí hablando con el otro tipo, al cabo de un rato veía que ella seguía haciendo unos papeles y luego se despiden de mi y se van hacia un hotel, lo primero que pensé fue que el otro estaba ya con ella pero luego fue grande la sorpresa cuando la veo al rato salir enojada del hotel, viene el otro tipo y me pide que la lleve a la ciudad de Tucumán porque estábamos en Santiago del Estero, le pregunte que si que pasaba y me contesto Nada quise pero no se dejo ahora. Yo estaba muy contento porque iba ser el chofer segundo en el trayecto del viaje y ya se estaba haciendo de noche. Partimos en el viaje de regreso y le comento a mi compañero que me gustaba mucho la chica que había subido y en ese momento se me ríe y dice, hagamos una cosa cuando ya salgamos de Santiago te vas y yo apago todas las luces y le ofreces caramelitos total la mayoría está abajo y va ella sola arriba, me pareció una idea genial para ver si podía estar con ella. Pasamos ese lugar y subí, estaba bastante nervioso y me acerque y le ofrecí caramelos y me quede hablando trate de no mostrar mis nervios y le pedí permiso para sentarme al lado de ella, empezamos a bromear y le pregunte que le había pasado que había salido medio nerviosa del hotel y me conto que el otro vago le ofreció tener relaciones para ofrecerle más cosas del trabajo y no quiso y el la apoyo y ella se enojo. Seguimos hablando, le pregunte que si tenía novio y me contesto que si, le comente que yo también tenía novia pero que no nos llevábamos muy bien porque ella era celosa de chicas lindas como vos, ella se sonrió y hablamos de lo bueno que era también no conocerse para poder hablar de estos temas total no lastimábamos a nadie, seguimos con las charlas y se dio que terminamos hablando del tamaño de los penes yo le dije que tenía un problema que el mío era bastante grande y ciertas cosas no podía hacer ella solo se rio y no me creyó pero le vi en los ojos la curiosidad que la empezaba a matar. Te lo muestro fue mi reacción y ella me dijo déjate de joder… pero a la vez sentí la necesidad de desprender el cinto y lo hice ella me dijo para no seas loco pero se reia un monton y fue cuando lo saque afuera, mi pene mide unos 27 cms de largo y de ancho unos 19 cm d diámetro y desparado es bastante grande, se quedo callada y me dijo que jamás había visto un pene tan grande sola se acerco me lo toco y me dijo esta parado? Yo me rei y le dije que no pero que lo toque e iba a ver y empezó a movérmelo y su boca a lamerlo, que bien que chupaba esa chica, veía que trataba de metérselo a todo en la boca y de no le entraba y cuando se paro dijo realmente es grande, pensaba que me estabas jodiendo, no la podía sacar de mi pene lo chupaba con tantas ganas y yo sentía que me estaba por acabar hasta que empece a tocar sus pechos y se puso como loca me seguía masturbando pero me hacia que le chupe los pezones y la toque, se saco el pantalón de una pierna y se sento arriba mio de a poco comenzó a bajar porque tenia una vagina chica hasta que le meti la cabeza y empezó a gemir, me decía que nunca se había cogido una pija asi de grande y por Dios eso me daban mas ganas de acabar, me agarraba de su cadera y me dijo que ella se iba a sentar despacio hasta que casi se lo paso todo me decía que le dolia pero sentía que me había metido muy profundo a todo esto me di cuenta que no tenia condon y le dije espera, me la saque y me puse el condon y ahí seguimos esta vez estaba mas abierta y se empezó a mover y me dejo que le metiera casi toda la pija, mordía el asiento del micro ya que si hacíamos ruido se escucharía para abajo, no tuve mejor idea de empezar a tocarle el ano con mi dedo y luego ya eran dos, me decía que se sentía muy dilatada y le dije que estaba muy rica que me de su cola ella me decía que era muy grande y le conteste si no pensaba alguna vez que se iba a coger una pija de ese tamaño? Me dijo que lo pensó pero jamás pensó que se le haría realidad que aparte estaba con el novio ya de hace varios años y que jamás pensó en engañarlo pero esto era demasiada tentación para cualquiera, le dije que no daba mas y me acabe, ella ya había acabado varias veces, le gustaba sentirse abierta y como al  moverse parecía que no se terminaba mas la pija, quedamos sentados y les digo que es la primera vez que me pasa que después de acabar casi de forma inmediata sentí que se me paraba y ella comenzó a chupármelo y pajearme y me lo dejo duro le pedi por favor que intentaramos por atrás y ella me dijo que si pero no le prometia nada asi que agarro se puso de espalda hacia mi y se empezó a sentar en mi pija pero antes que eso me puse el otro condon, tenia la cola bastante cerrada asi que de a poco comencé a penetrarla, me decía que hasta ahí no mas y la verda que había puesto la mitad de mi cabeza, empuje un poquito mas y bajo la cabeza y mordió el asiento del micro, le meti el pene hasta la mitad y decía que le dolia demasiado que no daba mas pero me dijo que espere un segundo, se levanto, saco un bolso de jeans que tenia movio unas cosas y saco el aceite que usaba para el pelo y que creen se hecho en su mano y se mojo toda su cola y me hecho un chorro en el pene de esa manera como entro le abri la cola y creo que le abri un poquito, primera vez que lograba meter mis 27 cm en la cola, por Dios hice dos movimientos y sentía como le entraba todo ella me pregunto si tenia toda la pija adentro y le dijo que si me dijo “Ya me acabo, me siento sin fuerzas” eso fue suificiente para acabarme todo. Quedamos desparramados en los asientos y podía ver en el condon un poco de sangre le dije y me contesto es la tercera vez que me rompen el culo, saco una toalla y se limpio e hizo que tocara como estaba de abierta. Luego nos cambiamos y me pidió que le avise cuando llegábamos a Tucuman para levantarse. Cuando llegamos intercambiamos nros y tuvimos otros encuentros que mas adelante se los voy a contar, el nombre de ella era Gabriela.

Mi tio me estrenó

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hola, como estan, mi nombre es Maria, tengo 20 años. les describire como soy: mido 1.70, muchos dicen que tengo una cara angelical, tengo muy buen cuerpo, tengo buenas tetas, buen culo, me cuido ya que siempre que paso con una falda o una blusita muchos hombres me voltean a ver, mis medidas son 92-60-91.
les contare como fue mi primera experiencia sexual.
Tenia 13 años, a esa edad ya tenia muy buen cuerpo, un poco desarrollado para ser de mi edad. era el 24 de diciebre, estaba en casa de uno de mis tios ya que mis papas habian decidido celebrar las fiestas ahi. A mi me encantaba estar en esa casa, ya que era muy grande, muy bonita y simpre que iba mi tio me daba dinero para comprarme lo que yo quisiera. Ese dia decidi usar una blusita rosa un poco escotada que me acababa de comprar y una faldita azul que hacian relucir mis torneadas piernas.
Pues en fin, llegamos a la casa de mi tio, nos recibio como siempre, pero me di cuenta que me estaba mirando como si no me conociera, ya que se me quedaba viendo a la cara y a mis pechos. No se porque, pero senti una emocion que nunca habia sentido, como si deseara que me tocara mis pechos, que los besara, que los lamiera…
Bueno, decidi borrar esos sentimientos que me habian brotado por un momento y pense en continuar con la celebracion.
Ya como a la 1 de la madrugada mi papa me dijo que ya nos ibamos, pero yo no queria irme porque estaba viendo una peli muy buena con mi tio y mis primos, asi que se lo dije, pero me dijo que mañana me tendria que levantar temprano para ir a Pachuca.
En eso mi tio le dijo a mi papa que me dejara quedar a dormir en su casa, que el me llevaria mañana temprano. Mi papa accedio, pero me dio un poco de miedo quedarme sola con mi tio.
Cuando ya todos se habian ido a dormir, mi tio me dijo que me fuera a acostar en su recamara, que el dormiria en la sala. Le dije que si y me fui a dormir. Un rato despues, cuando ya estaba apunto de dormirme me di cuenta que alguien intentaba entrar en el cuarto. Pensaba en gritar pero me fije que era mi tio y me hice la dormida. El se paro junto a mi cama, me empezo a acariciar mis piernas hasta llegar a mi culo. Como no me quite mi faldita lo pudo hacer sin algun percance. En eso me volteo y me dijo:
-Que bien estas maria
-Gracias tio
-Nunca has tenido sexo(me dijo mientras tocaba mi conchita)
-no, pero…
-pero que? Acaso no estas sintiendo rico?
-si tio… sigue
en eso vi su ereccion y pense que su pene era grande, pero ¡era enorme! Entonces saque su pene del pantalon, lo empece a lamer, como no tenia experiencia lo hice como si fuera una paleta, entonces me dijo:
-deja quitarte tu blusita
me la quito
-Ahora tu brassier
Entonces toco mis pechos, despues mis pezones que ya estaban duros, me los lamio, despues me dijo:
-Ahora vas a saber lo qe se siente ser una perra y una puta
entonces me metio su gan verga en mi conchita. Yo primero senti mucho dolor, despues empece a sentir un placer increible, por fin alguen me habia penetrado. Siguio bombeando como unos 5 o 10 minutos hasta que ya se iba a venir y me dijo:
-Abre la boca para que te tragues toda mi lechita…
Entonces se salio de mi, me puso su pene en mi cara, pero su semen fue a dar a mis pechos y me dijo:
-Lamete los senos para que te limpies.
Ya cuando me limpie, los dos nos pusimos nuestra ropa y le dije:
-Gracias tio
-gracias??
-Si, me encanto ser tu putita o como tu dices, tu perra
-jeje, andale, pero no le vayas a decir a alguien de esto
-Si tio, solo si prometes follarme cada vez que venga a quedarme
-Esta bien
Desde entonces espero cada fin de semana para ir a la casa de mi tio para que me haga mas putita de lo que soy

si quieren escribirme mi correo es mariacosita_13@hotmail.com

Cogiéndome a una maestra

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hola amigos deseo compartirles este relato de una real historia de cómo me cogí a una maestra de mi colegio.

Su nombre es María, ella es alta, delgada, blanca “Bastante sexy” pues goza de buen cuerpo lindas piernitas, grandes nalgas y admirables tetas por esto varios profesores siempre se la han querido tirar pero no han tenido suerte y yo si por fortuna. Y bueno yo soy alto, normal ni muy gordo ni muy delgado blanco de 19 años de edad pero soy muy atractivo y goloso de sexo que ya más posteriormente enviare otros de mis relatos eróticos reales y creo que ya di una más u menos presentación proseguiré con la historia.

Esto inicio la semana pasada que el profesor de mi grupo se enfermo y comenzó a darnos clases Mary como le decimos de cariño pues estaba en otra aula muy apartada de la mía y debo decir que a la profesora María no le gusta usar faldas ni minifaldas pero si vestidos largos con aberturas a los lados que permiten apreciarle sus ricas piernas y entrepierna y cuando el viento le alza su vestido se le puede ver sus calzones con esto mis ganas de deseo hacia ella iniciaron en cada clase mis ganas de acariciarle sus piernas tan hermosas y de levantarle su vestido aumentaban, por otra parte les diré que acostumbro masturbarme viendo videos porno en un café internet de mi comunidad que está muy cerca de la casa de Mary, esto continuo una semana más en la cual mis deseos ya eran irrelevantes hasta una noche como eso de las 9:00 de la noche que nuevamente me dirigí al café internet como de costumbre para masturbarme y para  mi grata sorpresa la profesora María estaba también ahí y más para mi sorpresa estaba viendo paginas de porno lo cual me quede en cero pues como es que una profesora distinguida como ella viera pornografía por internet, en fin entre haciendo que no vi nada y ocupe una maquina pero al cabo de 10 o 12 minutos note que estaba excitadísima pues se acariciaba las piernas encima de su vestido medio metiéndolas entre sus piernas y al instante me prendí yo también pero después de tres minutos más u menos ella se retiro y de inmediato pensé que debía aprovechar la ocasión de que ella estaba caliente para lograr tirármela y salí de inmediato siguiéndola por detrás con mis deseos a mil solo contemplándole sus piernas y nalgas hasta que llego a la puerta de su casa y no soporte más de inmediato le subí su vestido de un golpe tocándole su calzón y claro pensé que me contestaría con una bofetada pero no fue así al instante se volteo besándome mientras me acariciaba mi verga de arriba abajo y sin esperar más me metió en su recamara de una vez ahí me desabrocho el cierre de mi pantalón llevándose mi verga erecta a su boca mientras le alcé su vestido bajando su calzón de un golpe empezando a tocar con mucho deleite su rica vagina empapada de su flujo vaginal causado por la excitación y en cuanto termino la acosté en cama mamando su vagina con fervor ella gemía a mil de placer, después introduje mis dedos por lo cual ella dio un leve pujido que nunca supe si de placer o dolor y sin esperar más empecé a penetrarla metiendo lentamente mi verga en su vagina y ella cada vez gritaba más y más y comenzó el ritmo del mete y saca de mi verga en su agujerito cada vez más rápido hasta que eyacule en ella por lo cual medio me asuste pero no perdí erección  y continuamos por otros que se yo como 10 minutos hasta que sentí ganas de vaciarme de nuevo y retire mi palo de ella y al instante me pidió que eyaculara en su boca lo cual accedí rápidamente y ella se trago todo mi semen como una puta y ahí termino nuestra cogida pero desde esa noche ella misma me pide en secreto insistentemente que la vuelva me la vulva a tirar.

Un verano a toda leche

Miércoles, mayo 7th, 2008

Para empezar me presento. Tengo 16 años, soy de Buenos Aires , Argentina, de cierto barrio. Mido 1,83 m; mi piel es “trigueña”, mis cabellos color castaño, y mis ojos son marrones. Físicamente me mantengo en forma, y tengo algo de bello corporal.

Tengo novia, ella va a mi colegio, no al mismo curso, pero sí al mismo año. Ella la verdad me hace feliz, pero aún “no está preparada” para tener relaciones, y bueno, uno tiene que desahogarse.

El verano pasado su familia me invitó a pasar las vacaciones con ellos, y luego de tener el permiso de mis padres, acepté. Fuimos a Villa Gesell, que queda en la costa cerca de Pinamar, a más ó menos 350km de B. Aires.

Habían alquilado una casa (en la Av. 2, entre 110 y 111), con tres piezas, de las cuales, sus padres usaron una, mi novia y su hermanita otra, y su hermano y yo la restante. Viajamos de noche, por lo que llegamos a la casa casi a “primera hora de la mañana”. Al llegar todos desempacaron, desayunamos, “papá”(jaja, bueno, su padre) se acostó a dormir, y cada quien se dispuso a ordenar sus cosas. Nosotros nos quedamos charlando en la cocina, un buen rato, luego nos cambiamos y “al Mar”. Al medio día volvimos a casa, almorzamos todos juntos, y a la tarde nuevamente a la playa.

Casi por rutina, ir a la playa implicaba a mi novia tomar TODO el sol que pudiera, meternos al mar de vez en cuando, (con mi cuñadito buscábamos cada ola que aparecía), jugar al tejo, Beach voley, con las paletas, fútbol-tenis, en fin, las cosas comunes en la costa.

En el balneario nos hicimos amigos de un grupo de más o menos nuestra edad, minitas y chabones . Cabe remarcar cuán buenas estaban estas minitas, que competían por el mejor “orto” y la más diminuta biquini. Con ellos salimos en las noches, nos juntamos a diario, y bueno de vez en cuando en las tardes se nos pegaba el hermano de mi novia (llamémoslo Mateo).

Los días pasaban y yo sin descargar una gota de leche, ni siquiera una paja en al ducha, por lo que en cada situación caliente, se me armaba una “carpa” en la bermuda, que terminaba enterrando en la arena muy a menudo.

Por supuesto que me vestía en el baño cuando me bañaba, me ponía unos shorts y “al sobre” (cuando me acostaba), pero como dormíamos con la puerta cerrada, decidí empezar a dormir en calzoncillos; total, nadie entraba, y con Mateo en la cama contigua, era casi como no tener a nadie en el cuarto.

Mateo tiene 13 años, digamos que está en plena pubertad, por lo que es bastante curioso, de vez en cuando “relojea” uno que otro bulto, incluyendo obviamente el mío, pero no dejaba de remarcar cuanto le gustaban las “chicas del grupo”. La verdad se ponía bastante denso en las noches en la pieza, hablando, preguntando, etc, incluso llegó a preguntarme si se lo había hecho a su hermana, y como no me interesaba decirle nada privado, y además quería darle motivos a sus pajas, le dije que esa respuesta me la reservaba. El tema es que, con la calentura que cargaba y las preguntas del pibe este, cada vez me volvía más y más paranoico respecto a si me miraba, si miraba a chabones, o minitas, qué hacía cuando nos miraba, y la verdad algo comenzaba a incomodarme. Se comportaba algo extraño a veces, e incluso cuando comíamos panchos (hot dogs) podría jurar que lo disfrutaba como si se estuviese comiendo una pija.

En las noches al desvestirme, siempre lo miraba varias veces para constatar que estuviese dormido, pero siempre lo estaba, al menos no podía distinguir lo contrario. Una noche, preferí “hacerme” el dormido, y me quedé mirándolo para ver qué hacía. Ni bien “me dormí”, se destapó de a poco y pude notar que tenía una erección y que sus slips estaban a la altura de sus rodillas (quien sabe desde cuando). No veía totalmente nítido, pero sí podía distinguir a la perfección que se la estaba jalando, la verdad, casi como si se la quisiera arrancar de un solo tirón. Aquello me “motivó” un poco, y poco a poco se me fue parando la verga. Se me ocurrió destaparme y quedarme “boca arriba”, pero disimular que todo esto lo estaba haciendo dormido. Tomé aire de manera profunda, y Mateo se detuvo, pero sin taparse, me miró, y me quedé destapado, con mis calzoncillos casi mojados, y mi pija taladrándolos desde adentro. Luego de unos minutos retomó su paja, pero de repente se detuvo; lentamente se acercó a mi, y en cuanto lo hizo cerré por completo los ojos, sólo escuchaba su respiración algo agitada, y el sonido del falo húmedo al ser masturbado por las manos. Eso me estaba poniendo a mil y de “palpitadas” mi pija lo llamaba a Mateo. No quería siquiera pensar en que era un niño, ni varón, ni mucho menos el hermano de mi novia, en fin el pibe estaba caliente y yo a más no poder. Excitado y tratando de escuchar cada cosa que expresara sonido, sentí de pronto una “descarga” en mi abdomen que siguió hasta mis genitales, erizándome todos los bellos. El pendejo me había pasado la mano por la pija, por encima de mi ropa interior. Sin descaro volvió a hacerlo, yo no podía aguantar el aire, pero no quería largarlo de golpe, por que si lo hacía probablemente lo asustaría. Siguió lentamente la forma de mi verga con su mano, tocando levemente desde el tronco hacia arriba, tenía ganas de sacarme todo y hacerlo que se la tragara entera. De repente, sentí cómo me levantaba el elástico del boxer, y mi pija saltó al encuentro, corriéndose hacia atrás el prepucio, y con mi glande desnudo, sentí que me corría el presemen que había “guardado” en mi pija apretada. Sus dedos rozaron mi pija, y luego escuché cómo  tragaba saliva, pero se le soltó de su mano el elástico y golpeó en mí. Solté el aire, sin poder controlarlo, y corrió hasta su cama, dejándome con la peor calentura y mojado entero. Se tapó y se dio media vuelta. Quise terminar la noche con una buena paja, pero la desilusión me pudo.

La mañana comenzó con un “morning wood” en mis calzoncillos, y con Mateo atento al hecho como si estuviese viendo el coloso de Rodas.

Buenos días, le dije mientras con descaro me rasqué la entrepierna, ..bbbuennnos días, contestó con vos entrecortada. Cómo me cagué de calor anoche, le dije disimulando mi erección y su total atención en ella. Sí, estuvo caluroso anoche, me dijo el muy puto. Como ya no podía disimular su cara de asombro, y no me miró a la cara en ningún momento atiné a decirle, – hey, no tenés pija vos también?. Se puso colorado y me dijo, perdón, perdón, es que….nunca vi una tan grande. SE ESTABA HACIENDO EL SANTO EL MUY TROLO, Y ME ESTABAN DANDO UNAS TERRIBLES GANAS DE COGÉRMELO ANTES DEL DESAYUNO, pero me contuve y le dije, bueno, ya te va a crecer como a todos. Me levanté, me vestí, la acomodé para arriba apretándola con el elástico, porque no quería que nadie más en la familia la notara, y salí al baño. Todo siguió normal, excepto que en el desayuno, cuando nadie más que Mateo me miraba, lo hacía desearme mientras me comía unos churros, dejando mi boca chorreada de dulce de leche, y relamiéndome de manera algo morbosa, aunque con los ojos y la cara, casi disimulando.

Fuimos a la playa, y todo siguió como siempre, claro que en mi mente pasaban cosas que me obligaban a “tomar sol de espaldas”.

-Hija, porqué no lo llamás a tu padre a ver qué se quedó haciendo que no viene.

-Seguro está viendo el noticiero-dijo mi novia, mientras me lo imaginaba a mi suegro dándose una terrible paja en el sillón del living.

-Llamalo y decile que por favor me traiga el libro que dejé en la mesita de luz.

……….(ella llamando)………….

-Pa, ya venís? Dice mamá que le traigas la novela, que está en la mesita de luz……(él contesta, y luego)……ok, le digo. Ma, papá está entrando al balneario.

-uh, la put…., bueno, no me lo irías a buscar.

-No jodas, tengo que ir ya?

- Bueno dejá, ahora, no voy a leer, pero lo quería para más tarde.

-Bue, te lo busco…..Mateo no querés traerle el libro a mamá?

- Te lo pedí a vos por algo,¿vas a dejar que tu hermano vaya solo?, ¡cómo sos eh!

-Dejá lo acompaño yo- dije quedando como el niño bueno…..

-¡Sos un encanto!- me alagaron.

Caminamos a casa; en el camino lo vimos a “papá”, y seguimos. Pareció eterno, y creo que ambos evadimos la charla, y sólo largamos comentarios sin sentido, con la vos algo tomada.

Llegamos, abrí la puerta, él se dirigió a buscarlo, y por mi parte fui al baño, me apoyé en el lavamanos, me mojé la cara, me sequé levemente,  y salí.

Listo me dijo, con la novela en su mano.

Pero me pareció justo terminar aquello que él mismo había empezado. Lo miré con una leve sonrisa, y me miró asustado.

Che, qué tal es la cama de tus viejos?, le dije, dirigiéndolo de espaldas a la pieza de sus padres. Emmm, no sé por? Me dijo. No sé, te molesta si me fijo? Le respondí. Mmm no, no, tendela luego.- me dijo. Eh, sólo voy a probarla le dije.

Se sentó él primero y me le puse en frente. “ Y???No la vas a probar?” me dijo, a lo que respondí, acá el que la va a probar sos vos, mientras me apretaba el paquete. Me miró con miedo, y quiso levantarse, pero lo frené con una mano, y le dije, sé que lo querés tanto como yo….dale, acá la tenés…..haceme una buena paja, como las que te hacés en las noches. Me dijo no, no quiero, dejame. Pero le puse la mano en la cara, y le dije, qué ahora te cagás?? Anoche me dejaste recaliente y ahora que te la regalo te hacés el hombrecito??…..su cara me dijo todo, se sorprendió que le dijera eso, y aunque intentó negar todo, yo ya la tenía muy dura, me bajé la bermuda, y se la fui acercando. Su cara de asombro dejó atrás el miedo, y sus manos se estiraron sin llegar a tocarla. Dale, no le digo a nadie, le susurré. Es grande, me dijo, mientras me la tocaba. Te gusta? Le pregunté. Ujum, me dijo, está caliente. Sonreímos ambos, y comenzó a pajearme. Le pedí que fuera más lento, o que me correría enseguida. Me lo estaba haciendo a full, él estaba recaliente también, podía notar cómo su pija estaba palpitando “encerrada”. Mi calentura me llevó a tomarlo de la nuca y decirle que abriera la boca; entonces comencé a cogerle la boca a toda furia, qué sensación, sus carnosos y húmedos labios apretaban suavemente, y mientras me levantaba la temperatura, empezó a mover su lengua, aunque a veces sentía sus dientes. Cerré los ojos, pero los abrí al sentir que me empujaba, yo trataba de metérsela entera, pero se estaba ahogando. Dejame a mi, me dijo, y con una mano tomó mi verga, y con la otra mis bolas. Qué peludo sos me dijo, mientras se engullía  mi falo que ardía y salía húmedo y colorado de esa pequeña y dulce boca. Se la saqué de golpe al sentir que pronto acabaría, (si acabo, te rompe el culo con leche y todo, pensé); lo desvestí, y tratando de devolverle el favor llevé su pija a mi boca (de unos 14cm según Mateo), y luego de unas masturbadas, me la metí de a poco, era la primera vez que chupaba una verga, y no me estaba disgustando tanto, además con la calentura, empecé a frotarla más y más fuerte, presionando con mis labios, jugando con la lengua, le chupé las bolas, volví a metérmela, y tras subidas y bajadas veloces, me tomó de la cabeza con ambas manos y mientras agitado soltaba el aire, y movía sus caderas, su pene se endureció aún más soltando un líquido espeso y caliente dentro de mi boca, de gusto algo amargo y salado, viscoso. Me dio algo de impresión, y verdaderamente no me gustó, me la saqué de la boca, y mientras me miraba asustado, lo di vuelta y quedando boca abajo con sus piernas tocando el suelo, escupí su semen en el agujero de su ano. Me excité nuevamente, y se lo mojé con mi saliva, se lo empecé a morder, con lo que empezó a excitarse, metí mi lengua, y sentí un sabor, algo agrio, no supe si era su semen o su culo, me alejé, y escupí, rodeando el contorno de aquel pequeño agujero con mi dedo índice. Pará, me dijo asustado, por favor no….pero era tarde, mi dedo ya había empezado a penetrarlo, y bruscamente, luego de unos minutos pude sentir la punta adentro; hice mucha fuerza, escupiendo continuamente, mientras Mateo se quejaba y retorcía. Si así me aprieta el dedo, no puedo esperar a que me apriete el ganso, pensé; más y más fricción y mi dedo entraba y salía en su ano, mientras éste ofrecía total resistencia apretándose cada vez más, no iba a detenerme y metí dos dedos, se quejó con vos penosa. No sabés lo que te espera, le dije, me levanté , tomé mi pija que estaba más hinchada que nunca, totalmente dura, como si hubiera tomado “viagra”, y se la apoyé en la puerta del culo, el calor me excitó demasiado, y le dije respirá profundo, mientras le daba la primer envestida, y a sus quejidos le respondía con más y más presión, eso te pasa por acabarme en la boca, putito, tras unos minutos, su culo dejó que entrara parte de mi glande, y aunque inmediatamente su ano se opuso, forcé y forcé, hasta que media pija estaba adentro. Qué placer, el prepucio me había quedado afuera, sentía toda su fuerza apretándome la pija, me quedé quieto un minuto, no por compasión, sino para apreciar cómo mi pija estaba siendo estrujada por ese agujerito, gritaba, y yo intentaba calmarlo, pero al ver que no lo hacía, empecé a embestirlo por castigo, y le decía, te vas a callar, te vas a callar ahora, eh? Tomá, que buen culito pendejo, siiii, es mío ahora, y su llanto comenzó a trasformarse en movimientos y suspiros, mi pija entraba y salía, no aguanté más y me vine adentro, presionándolo contra la cama, con la pija totalmente adentro, sentía cuán caliente y apretado estaba todo ahí. Mateo estaba callado, pero él dirigía la penetración ahora, ya había acabado, pero al sentir esa presión, y mis bolas golpeando entre sus nalgas, de repente estaba dura de nuevo, y tan lubricada, que casi la sacaba entera y se la mandaba hasta el fondo de nuevo, empezó a jadear y de pronto se vino sobre la cama. Por dentro pude sentir cada contracción de su acabada, y eso me llevó a apurar el ritmo, pero cuando estaba por venirme, se la saqué y lo di vuelta acabando en su cara. Mi verga estaba manchada con sangre, semen, y mierda. Su cara, con leche bastante líquida para lo que a mi me salía; me miró asustado por todo, le dije que se quedara tranquilo. Llevó su mano a su culo, diciendo, me cago, pero sintió cómo salía mi leche de su interior y un poco de sangre. Los dos nos lavamos, me dijo que le palpitaba, le dije que se le pasaría pronto, y que si quería podía “educar” ese agujerito, para que no se quejara tanto. Ambos sonreímos, limpió luego el cubrecamas de sus padres, volvió a mi, y me dio un beso de sorpresa diciendo, si voy a hacer tuyo, vamos a hacerlo como YO quiera. Me dio risa aquel comentario del pequeño sumiso que se había rehusado a que me lo empomara, pero que evidentemente lo había disfrutado.

Nos apuramos hacia la playa, llevando el libro, nerviosos, planeando la excusa perfecta. Al llegar, la carpa estaba vacía; mis suegros estaban caminado con mi cuñadita, y mi novia estaba jugando al voley con nuestros amigos. Nos reímos con Mateo y le dije, safamos, eh?? Eso amerita una segunda ronda.

Las vacaciones continuaron, buscamos nuestros momentos, y aunque no fueron muchos, los encontramos. Fue mi primera vez (en todo sentido), y con un hombre (bueno varón), y hasta ahora; cada vez que podemos nos vemos con Mateo cuando nos quedamos solos, y aún no lo he hecho con mi novia.

Juego de manos

Miércoles, mayo 7th, 2008

Me desperté asustado, había tenido una pesadilla luego de dar vueltas y vueltas en la cama.

Sonaba suavemente el televisor, pero no se oían voces, ni siquiera música, sólo lo suficiente como para saber que estaba prendido. Está en el comedor, sin embargo, el pasillo que lo conecta a los dormitorios permite que la luz del tele ilumine levemente las paredes.

Era la madrugada de un miércoles (creo, porque los miércoles PADEZCO contabilidad, y teníamos un examen, de la misma, al día siguiente); mis viejos tenían un cumpleaños de un tío al que sólo estaban invitados los adultos, y dada la situación y como me había despertado acepté que habían vuelto de la cena, y que estaban, o al menos uno de ellos, viendo la Tv.

Me di la vuelta, ya sin mirar la pared, y vi que mi hermano no estaba en la cama, no presté atención al hecho.

Luego de unos minutos, como no podía volverme a dormir, y la TV seguía prendida me levanté, caminé lentamente por el pasillo y vi la pieza de mis padres con la cama aún tendida; lo cual, debido a que mi hermana estudia afuera (es decir en otra provincia) no quedaba duda que el que estaba en el comedor era mi hmno menor. Al irme acercando por el marco de la puerta, sin asomarme del todo pude notar qué canal estaba viendo mi hmno ( el mismísimo “648”, digo el n° por no hacer publicidad, pero lleva el nombre de un planeta, por si no queda del todo claro)……pero en la pantalla no era una mujer la que estaba chupando una gran pija, sino un tipo……me quedé pasmado…, lo peor, era que no estaba haciendo zapping, sino que verdaderamente la estaba viendo….y más lo confirmé cuando, luego de volver en mí, lo observé de espaldas a mi tocándose por dentro de los calzoncillos.

Retrocedí un poco, ya que atiné en un principio a llamarle la atención por lo que estaba mirando, pero pensé que por ahí recién lo ponía, o que estaba mirando de curioso, pero nunca cambiaba, y creo que empezaba a entender que lo estaba disfrutando. Luego de chupar la terrible pija, un chabón rubio de mucha facha, se levantó y besó a un morocho bastante musculoso; tan extraño era esto que estaba completamente atento a lo que estaba pasando en el televisor, también mi hermano, que no se daba cuenta que lo había descubierto. El morocho devolvió los favores, luego de ardientes besos, al rubio de, también, generosas proporciones, verdaderamente GRANDES PENES….esto, dejó de molestarme y empezó a calentarme a full!!Luego chupó el culo de este rubio, y minuto a minuto, me quedé observando cómo lo penetraba al principio lento y luego bruscamente, y en diferentes posiciones; mi pija estaba durísima, y me sorprendí tocándomela por encima del boxer ; mi hmno por su parte lo hacía muy lentamente, con su mano dentro del calzoncillo.

Cuando finalmente acabaron ambos, pensé que terminaría pronto, y antes que mi hmno se diera cuenta de mi presencia, me fui a mi cama, sin querer tocarme, por que pronto llegaría mi compañero de cuarto y no quería que me viera, pero atormentado por cuánto me había gustado aquello, y cómo no había hablado con él por ver eso, confundido, dudoso, de golpe, se sintieron las llaves de la puerta, y el tele se apagó; como en una carrera mi fraterno llegó a su cama, mientras por otro lado entraban mis padres susurrando y comentando qué tal había estado la fiesta.

Mi madre pasó por la pieza, y nos observó, ambos nos hicimos los dormidos, y luego se fue a su pieza, adonde la acompañó mi padre luego de salir del baño; cerraron la puerta del cuarto y se escuchó el pasador, aquel desagradable sonido ponía en evidencia los planes de mis padres.

A los pocos minutos, “el Sr. X” comenzó a tocarse, luego de un rato se destapó y , como si estuviese solo en el cuarto, se comenzó a pajear primero de a poco y luego acelerando el proceso. Me quedé sin palabras, no sólo por verlo masturbarse, sino por “lo que estaba masturbando”…..el muy puto la tiene más grande que yo, no sólo eso, sino que hasta más gruesa….. aquel pensamiento me quitó el sueño, y extrañamente empezó a excitarme a más no poder; estaba viendo en acción a mi pequeño hermano, evidentemente no tan pequeño, recordando lo que había percibido hacía instantes en la tele, todo era confuso, pero me gustaba, y mucho…. No quería que se diera cuenta, y no iba a mostrar mi erección, en parte por no conocer su respuesta y por otro lado por vergüenza, ya que él la tenía más grande.

Parecía conocer todos los secretos de la paja, se tocaba de costado, con ambas manos, cambiaba de mano, se mojaba con saliva, jalaba fuertemente hasta abajo, apretaba sus huevos, apretaba su glande entre sus dedos ensalivados….. se me despertaron unos tremendas ganas de ir a chuparle esa terrible berga….pero mi conciencia me detuvo. Al fin aceleró sus movimientos y pude notar cómo saltaron unos chorros a su cara, pese a que apuntó a su abdomen. Se pasó la mano por el rostro y luego lo llevó a la boca, cargándome de curiosidad, luego tomó un par de medias que estaban bajo la cama y se secó el pecho, se tapó, se dio media vuelta y se quedó dormido.

Se había pajeado con total libertad, casi como que no le importara que yo estuviese ahí. Me preguntaba si sabría que la tenía más grande; si me la había visto parada, al menos en estos últimos tiempos….. con todo esto, y aprovechando que no me veía llevé mis dedos hasta mi pija, que como estaba apretada con el boxer había guardado todo su líquido, lo tomé y me lo llevé a la boca, dejando hilos que recorrieron desde mi berga a mi mentón. Aquel sabor fue muy agradable, además de saber a culpa, sabía algo salado, con cierta viscosidad, que lo convertía en algo extraño…continué así hasta casi a punto de acabar, pero me arrepentí de tragarlo, y finalmente me corrí en el baño.

A la mañana siguiente, desayunamos, él no mostraba arrepentimiento ni pena, mis padres, por su parte, no consultarían nada, pues habían festejado incluso luego de la fiesta, y yo sentía algo de pena, o mejor dicho dolor en mi autoestima, porque no podía superar que aquel trozo de carne que había apreciado anoche, que tanto tiempo estuvo a mi lado sin darme cuenta, me dejaba corto (literalmente).

En el colegio todo marchó en orden, sólo que ahora, comenzaba incluso a sospechar de “cuán grandes” eran en verdad mis compañeros y muchos que veía pasar, con quienes de una u otra manera me juntaba; a decir verdad había visto a muchos desnudos, pero nunca había prestado atención salvo contadas veces.

La mente me alejaba de esos pensamientos, pero un calor interno me los retornaba. Todo marchó en orden, tuvimos la prueba, etc.

Los días siguieron siempre teniendo presente ese hecho; a veces quedándome despierto para disfrutar de las pajas de mi hermano, y otras vencido por el cansancio.

Un día por la tarde, mientras me ponía el traje de baño en los vestidores de natación (deporte que practicamos con mi hmno en diferentes turnos) se me acercó Maxy, ( un compañero del que todos sospechábamos de su sexualidad, o más bien, del cuál todos hablábamos convencidos que era gay), y mientras sonreía me dijo, ¿qué se siente saber que tu hermano más chico está mejor dotado?….Levanté la mirada, y frunciendo el seño le dije ¿Qué? Y me abalancé sobre él mientras lo golpeaba, -PUTO DE MIERDA, como lo toqués a mi hermano te mato, ni se te ocurra acercarte, etc,etc., pero los demás nos separaron, diciéndome estás loco, qué te pasa, y sacando a Maxy de debajo mío, asustado, pero con cara de odio, mientras los demás lo corrían de ahí, quién no dudó en gritar:

-¡Eso no te hace tenerla más grande!

Los demás, una vez que me había calmado, estaban algo mudos, algunos “relojeaban” mi bulto, otros hablaban entre ellos, hasta que alguien se acercó y me  dijo, no le hagás caso, no vamos a dejar que se acerque a “Sr. X”.

-Vos te pensás que mi hmno va dejar que un puto como este se le acerque- dije cruelmente, en parte por miedo con mi hmno, y en parte porque había revelado mi secreto, que de alguna manera lo había averiguado. Estaba furioso, uno de los chicos me preguntó en broma, ¿de verdad “Sr. X” la tiene más grande? Tengo que ver eso, jaja……no seas puto, y no tenés que ver nada, porque sea como sea, con lo que tenés vos, cualquiera la tiene más grande – le dije. Hubo bromas de todo tipo, pero al salir, el técnico me llamó para hablar; pensé en que Maxy me había delatado, lo cuál me daba más bronca, pero no fue así, había hablado con él, pero no le había dicho nada, sin embargo había escuchado las bromas, y supo que algo había pasado. No sólo llamó mi atención, sino que ni Maxy ni yo entrenamos aquel día, aunque no dejó que nos fuéramos hasta el final y se sentó a hablar con los dos; poco sirvió, pero al menos mostró más interés que los demás, y eso que nunca supo el motivo de la pelea.

Al llegar a casa, hablé con mi hermano, probablemente algo exaltado, era obvio que no podía echarle toda la culpa a Maxy, pero tras discutir, no me dijo mucho, y yo le dije que no quería verlo con él. Me respondió que no era quién para mandarlo, y que no se juntaba con él, pero que si se le daba la gana lo haría sin consultarle a nadie.

Otra tarde en natación, Maxy pasó por mi lado, casi ignorándome, y entonces le hice cierta broma pesada, aprovechando que nadie estaba ahí para entrometerse, a lo que me contestó:

-¿Qué, vos también vas a querer que te la chupe?

Antes que pudiera decir nada entró el técnico con algunos de los demás, y maxy se alejó con una sonrisa dibujada; estaba gozando lo que me decía, y estaba surgiendo efecto ya que me daban terribles celos y furia.

Al volver a casa, no dejaba de pensar en cada momento en lo que había escuchado, de hecho poco escuché al técnico que nos hablaba de un campeonato, no presté atención, total los demás lo harían y seguro iba a enterarme tarde o temprano. Por mi mente pasaba aquella porno sólo que Maxy y mi hmno eran los protagonistas. Todo aquello me movía mucho, y generaba ideas, casi inconcebibles.

Noches después, volvió a escucharse el pasador de la pieza de mis padres, lo que aseguraba que no se abriría sino hasta la mañana siguiente. Me había destapado, dejando mi bulto hacia arriba, a la vista, para poder ver qué efecto tenía en mi hmno, cuando pasaron unos minutos, de los cuales no dejó de mirarme, se comenzó a masturbar, suavemente, sin desvestirse del todo, pero para sorpresa de él, yo también empecé a tocarme por dentro del calzoncillo, con lo que se quedó quieto, como si quisiera hacerse el dormido, mientras observaba cómo me frotaba el pene. Había sacado su mano de adentro del boxer, pero esta había quedado sobre su pierna derecha, dejando ver una erección que poco a poco se hacía más y más notoria, me senté en la cama, y de repente me levante y me dirigí convencido a concretar mi sueño, miré su rostro, con cara algo seria, pero ocultando estar atento, bajé mi cara hasta sentir de cerca su olor a hombre, percibí cómo le tembló el abdomen , y cómo su berga dio un palpitar, pasé mi lengua por sobre su ropa interior, y se escuchó cómo contuvo el aire, recorrí toda la figura de su gran berga, muy convencido, como si fuera un experto; bajé hasta sus bolas, que las chupé sobre el calzoncillo, mientras escuché un –ahhhhhh- algo silencioso, supe que no me detendría, y yo no pensaba hacerlo. Bajé lentamente el elástico del boxer, mientras aquel miembro se hacía más y más grande, más aún de lo que creí haber visto, estaba totalmente excitado, pero no quería mirarlo, por miedo a arruinar el momento, flexionó sus piernas ayudándome a quitarle lo que le sobraba de ropa, y me dio a entender que estaba entregado del todo, lo miré levemente, y me devolvió una mirada excitada y pícara, que fue seguida por una sonrisa.

Apoyé mi lengua en el tronco de su pene y subí hasta su glande, volví a bajar, chupé sus bolas, escapó un grito más fuerte que el anterior, y le hice seña que se callara. Subí nuevamente y me introduje de a poco su miembro en la boca, lo mojaba volvía a sacármelo casi por completo, y lentamente lo empujaba un poco más, hasta que me daban arcadas, no entraba todo en mi boca, pero cuanto me cabía estaba adentro, lo mojaba entero, lo masturbaba mientras lamía, comencé a masturbarlo solo con mis labios, haciendo fuerza, sin que entraran en juego mis dientes. Estaba gozando; puso su mano sobre mi cabeza, de momentos la empujaba al compás de sus caderas, y de momentos acariciaba mis cabellos. Aceleré la chupada, mientras él comenzaba a pajearme, me hacía sentir que en cualquier momento acabaría, era un verdadero experto, y su terrible y deliciosa pija estaba cumpliendo mi utopía. Noté cómo aceleraba sus movimientos y su respiración, y me la saqué de la boca, a lo que atinó a decir en vos baja, -¿te arrepentiste?- como si rogara que no dijera que sí, lo miré sonriendo, y le dije al oído, hay algo más que quiero de vos, y mientras me soltaba el pene, pasé una pierna sobre su abdomen, mojé mi ano e intenté que me entrara aquella terrible pija.

Me preguntó si estaba seguro, me dijo que me dolería mucho; pero le contesté que quería hacerlo, y mucho; a decir verdad hacía tiempo que estaba soñando con su pija, y con cómo me lo hacía. Por lo que dejó que intentara.

Traté por mi mismo de introducirlo, pero fue en vano. El contacto hacía que se me pusiera muy dura, pero me generaba mucho dolor, y ni siquiera avanzaba. Podía sentir cómo su pija caliente lubricaba mi virgen agujero, pero no había caso.

Se lamió unos dedos, y mientras yo me tocaba lentamente, hurgó en mí, hasta que sentí cómo mi culo, como 100 anillos de elástico, se contraían uno sobre el otro, tratando de impedir la entrada de ese dedo, pero el dolor era leve, y rápidamente fue placer; luego vino otro dedo, y sin lograr calmar el dolor, en un instante los sacó de golpe, y pude sentir cómo taladraba la entrada de mi culo aquel enorme embutido. Mi cara de dolor era el único aviso que le daba a mi hmno, no quería llamar la atención de mis padres, pero tampoco podía evitar sentir tal destructivo dolor. Insistió hasta que de pronto mi culo se contraía pero no podía cerrarse, dolía horrores, pero con cada envestida lo tenía más y más adentro, esperando unos segundos, y volviendo a empujar, así estuvo hasta que finalmente estuvo toda adentro, los ojos se me llenaron de lágrimas, aquel dolor no era lo que había soñado, pero al abrirlos y ver a mi hermano, tan gozoso, y sentir todo su miembro en mí, me hizo poner a mil, mi pene, que había decaído, se había parado nuevamente, y yo comenzaba a cabalgar a mi hmno, suave, para que no acabara, y para no hacer mucho ruido. Solté mi berga para aguantar , ya que sentía que me correría en cualquier momento; puso sus grandes manos en mis nalgas, y tras apretarlas levemente, me las separó, levantándome el culo y cogiéndome como un fiera en celo, la ponía hasta adentro, y la sacaba casi del todo, para comenzar nuevamente. No podría creer en ese momento cuanto me estaba gustando no parecía ser el mismo acto que aquel que parecía matarme, aunque se esmeraba en penetrarme fuertemente, sólo podía disfrutar de aquella pija, una y otra vez detenía su ritmo, y volvía a empezar.

De pronto su pija salió del culo, se la miró con gusto, y me devolvió una mirada cautivadora, diciendo:

-Quiero darte en cuatro patas.

-Soy todo tuyo, destrozame el ano, como quieras- le respondí excitadísimo.

Dejé  que saliera de abajo mío, y cuando estuvo detrás, empezó a chuparme el culo, lo que me dio escalofríos de placer, luego el periné, las bolas, y llevando hacia atrás mi erecta berga me la chupó como los mejores. Era evidente que sabía lo que hacía, quizás la tele le había enseñado varios trucos.

Luego de humectarme bien el ano, sentí aquella caliente y gruesa punta taladrarme nuevamente, pero esta vuelta no se detenía, salvo cuando la sacaba del todo y la volvía a meter, lo hizo duro, fuerte, y rápido, hasta que preguntó:

-Voy a acabar….¿Qué hago?

-Llename el culo de leche!!!- Le dije agitado.

Obedientemente sus envestidas aceleraron presionándome todo por dentro, como si fuera a salir por entre mi pija, no podía sentir si mi culo estaba apretando o se había entregado por completo; aquella gruesa torre no dejaba que se cerrara, me puse a mil y aceleré mi paja, de repente escuché un grito, algo ahogado, que me decía que se había corrido, y me excitó tanto que acabé sobre su colchón, de a poco me la fue sacando, y pude sentir cómo su semen salía desde mi ser recorriendo mis piernas.

Me besó el culo, y luego me dio un largo beso, con el cual pude probar finalmente el semen.

Nos miramos de una manera cómplice, y le conté lo que había ocurrido. Me dijo que no debía preocuparme por mi pene, que de todos modos era grande, y que además siempre me había deseado, pero que no se animaba a tocarme. Me dijo que Maxy nunca se la había chupado, pero que sí lo había descubierto masturbándose en las duchas, y que prometió guardarle el secreto, suponiendo que de algún modo se lo cobraría. Nos reímos los dos pensando en eso, y cdo se escuchó el pasador salté de su cama, y corrí a la mía a acostarme.

A la mañana siguiente me despertó con un beso, el cual le respondí rápidamente, para no ser encontrados; pero no se detuvo y comenzó a chuparme la pija, traté de alejarlo, pero me dejé llevar tratando de sentir todo, hasta que finalmente me vine en su boca, se tragó todo y me la limpió sin escrúpulos. Le dije que nos podrían haber descubierto, y me dijo que habían salido temprano a buscar a la abuela, y que había preferido quedarse a divertirse, ambos nos reímos y besamos.

Desde entonces nos divertimos en secreto, evaluando en qué momento incorporar a Maxy al “grupo de juegos”.

Mi mail , por si lo quieren es : enzo_orosco@hotmail.es

Sexo anal en El Salvador

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hola, mi nombre es Roberto, tengo 26 años y vivo en el pequeño país de El Salvador. Siempre me ha gustado leer las historias que aquí se publican, y esta vez dedicí presentarles la mía. Lo que voy a contarles fue el resultado de una serie de eventos afortunados hace como dos meses. Como muchos leen estas historias para imaginarlas, comenzaré describiéndome, soy trigueño y tengo el pelo negro, mido 1.70, como me gusta hacer deporte (practico ciclismo) tengo un cuerpo bastante bien formado, no soy muy musculoso, pero si estoy bien definido. Bueno, todo comenzó hace un año, cuando comencé a estudiar en la universidad tecnológica de mi país, ahí conocí a una chica muy linda…. Cambiaré su nombre por cuestiones de su intimidad, digamos que se llama Inés… Bueno, Inés es era chica muy guapa, media solo un poco menos que yo, tenia piel blanca y pelo negro lacio hasta los hombros y una cara muy bonita, tenia también un cuerpo muy bonito porque también hacía ejercicio, lo más bonito eran sus piernas bien torneadas y su culito redondo y parado.

Ahora bien, el año pasado ella y yo cursamos las mismas materias en los mismos horarios, y se formó una amistad muy fuerte a fuerza de vernos a diario y trabajar juntos, a mí ella me gustaba y quería que formalizáramos pero no hallaba como sin matar la amistad. Poco a poco fui conociendo algunas de sus intimidades; descubrí, por algunos comentarios en conversación, que es tenía una mente abierta y curiosa hacia el sexo. Uno de los comentarios que más me llamaron la atención era que, cada vez que quería expresar lo placentero que era algo decía: “Es que eso es casi tan rico como ir al baño.” Yo siempre he tenido una fijación con hacerle el sexo anal a una mujer, y la idea de que Inés fuese una de esas chicas que les encanta esa modalidad de sexo me traía loco. Así que decidí aventurarme y ver hasta donde podía llegar.

Ya habían comenzado algunos roces entre nosotros, así que comencé a explorar más, primero le ponía la mano en la cadera o la parte baja de la espalda rozando sus nalgas, luego me acercaba un poco más por detrás de ella y finalmente comencé a abrazarla desde atrás, rodeándole la cintura con las manos y pegándome bastante. En una ocasión que estábamos solo y la abracé, Inés cerró los ojos y empujó su culito hacia atrás restregándomelo todo en mi verga…. Me sorprendió tanto que yo solo aguanté la respiración sin decir nada  ¡sentía que me moría!  Entonces ella pareció darse cuenta de lo que hacía porque se soltó y se alejó un par de pasos.

“¡Lo siento!” me dijo con la cabeza baja “¡Fue un impulso! Es que te sientes tan sexy cuando haces eso que no pude evitarlo.”

“¡Por Dios!” pensé “¿Yo sexy? ¡Eso si que es sorpresa!”

“Es un punto muy sensible de ti.” Le dije sonriendo y tomándola de la cintura

“Si, lo es.” Me contestó y agregó algo que me dejo mudo. “Oye, Rober, (Ella siempre me decía Rober, aunque a mi no me gustara) yo no soy tonta, sé que quieres conmigo…. Y sé que tú sabes que a mi me atrae la idea del sexo por otros medios.”

“¡Mierda! ¡Ya la cagué!” pensé asustado.

“Tú también me gustas mucho.” Continuó ella “Pero…. Me da miedo probar…. Ya sabes… eso.”

Me di cuenta enseguida que se estaba sincerando conmigo y no podía pasar la oportunidad, y le dije que si realmente quería hablar de eso yo estaba listo. Para no hacer larga la conversación solo diré que me explicó que tenía miedo por cosas como “¿Y si duele?” “¿Y si se siente desagradable?” “¿Y si me pasa algún accidente?” Y yo traté de explicarle que no había nada de que temer si lo hacía con un hombre gentil que la tratara con cariño.

“¿Tú ya lo has hecho antes?” Me soltó de pronto.

“¡SI!” pensé “¡Lo he logrado! ¡Ha preguntado! ¡Quiere conmigo!” Pero entonces surgió el problema: ¿Qué le digo? ¿Le digo que sí lo he hecho para que se sienta segura con un hombre que tiene experiencia? ¿O soy sincero y le digo que nunca lo he hecho para que se conmueva con mi sinceridad? Decidí que si le decía que si lo había hecho acabaría dándose cuenta que era mentira y sería peor así que le confesé que sería mi primera vez.

“Entonces será la primera vez para ambos” Agregó con una sonrisa… ya me la había ganado.

Resumiré de nuevo diciendo que aceptó finalmente disfrutar de una iniciación conmigo en el sexo anal, sería en mi casa el fin de semana, porque mis hermano estaba fuera del país y mis padres habían decidido pasar un fin de semana en nuestro rancho en la playa, así que estaríamos solos … yo me moría de la emoción.

Al día siguiente, cuando mis padres salieron, comencé a arreglar todo, puse ropa de cama nueva, aromaticé el aire y me bañé bien, limpiándome todo. Antes de ir a recoger a Inés pasé comprando una crema lubricante y condones de esos para “trabajo pesado”. Entonces fui a por Inés, ella no se había arreglado mucho, llevaba una sencilla blusa de tirantes y un pantalón no muy ajustado… bueno, fue inteligente, su ropa realmente no era importante ese día. Cuando bajamos del coche ella vio que cogí los condones y me dijo sonriente

“¿Condones? Como me lo harás por atrás no hay peligro de que quede embarazada, así que no hacen falta… ¡Eres tan lindo por preocuparte!”

Y ahí en la entrada de la casa nos besamos por primera vez, compré los condones por instinto, nunca reparé en que realmente no los necesitábamos y así sin darme cuenta había ganado puntos extra.

Fuimos hacia la alcoba besándonos y quitándonos la ropa, finalmente nos tumbamos desnudos en mi cama, comencé a besar sus senos me gustaban y era algo que quería hacer desde hacía mucho, ella suspiraba suavemente con los ojos cerrados, me di cuenta de que no lo disfrutaba del todo, así que decidí comenzar por lo que estábamos ahí, la puse boca abajo y le pedí que levantara un poco el culo… Aquello era la gloria, poder ver ese deseado culito ofreciéndose a mí con sus nalgas redondas y firmes y su anito que, para mi sorpresa, no estaba cerrado sino ligeramente abierto.

Inés respiraba un poco más fuerte, supongo que se excitó al saber lo que venía. Yo comencé a besarle y lamerle las nalgas con pasión, y pude sentir como se iba excitando, entonces me aventuré y le di un lengüetazo en el ano, ella respingó:

“¡AH!” yo me sorprendí y la miré a la cara, estaba roja y me dijo: “Perdón pero me has tomado por sorpresa” hizo una pausa como pensando que decir y agregó: “Sigue, por favor…” Eso despejó mis dudas, seguí lamiendo sus nalgas y su hermoso anito, y ella comenzó a gemir:

“¡mmm mmm!… ¡MMM!”

Entonces me levanté abrí el bote de crema mi me unté el dedo índice, “Sentirás un poco frío” le dije y le unté crema en su agujerito, ella volvió a suspirar pero no tan fuerte, le masajeé un poco y finalmente le introduje el dedo despacio, Inés soltó un profundo gemido y se arqueó: “¡MMMMMaaaa!”

Saqué y metí mi dedo despacio mientras ella suspiraba y gemía suavemente.

“ah… ah… mmm… ¡mmm!”

Mi mano izquierda instintivamente se dirigió hacia mi verga que estaba erecta y palpitante, pero me contuve… Deseaba de verdad masturbarme pero sabía que si lo hacía acabaría casi de inmediato… En vez de eso acaricié las nalgas de Inés, eso me excitaba aún más, pero mantenía mis manos lejos de mi verga.

Luego de unos minutos le saqué el dedo, ella jadeaba, aunque aún suave, me unté el dedo medio y el índice de crema y le dije con voz lujuriosa: “Ahora van dos…”

Cuando mis dedos entraron en su agujerito ella se arqueó de nuevo y gimió esta vez con más fuerza: “¡Waaaaaaa!”

Repetí la operación de mete-saca, Inés levantó más el culo y apretó con fuerza las sábanas gimiendo “¡AH! ¡AH! ¡MMM! WAAA!”

Yo estaba a mil, ¡tenía a esa nena frente a mí con el  culo levantado y gimiendo de placer por los dos dedos que le estaba metiendo! Mi verga ya me dolía de la presión que tenía dentro de ella, yo de verdad quería masturbarme, pero no debía… para mantener mi mano izquierda alejada de mi verga comencé a masturbar a Inés, su coño casi chorreaba y sus labios estaban muy inflados. Entonces ella me dijo jadeando:

“No… no hace… falta, amor… acabo por el culo……” Yo no me lo creía pero me lo dijo “mejor… penétrame… ¡penétrame que ya no aguanto!”

Casi quedo en shock con esas palabras… le saqué los dedos y me puse tras ella, ni siquiera me unté la verga porque ya no hacía falta, le puse la punta sobre su ano todo lleno de crema y empujé… ella casi gritó: “¡MMMMM AAAHHH!” Arqueó con fuerza la espalda y apretó las sábanas.

La gran ventaja que tiene mi verga es que su grosor es el mismo desde la cabeza hasta la base, si entra la cabeza entró todo lo demás. Aún así traté de ir despacio… pero al llegar a la mitad Inés empujó hacia atrás con fuerza y, de golpe, se encajó el resto en el culo haciéndonos gemir a los dos… Me quedé quieto un momento, en parte por la sorpresa, y luego comencé a bombear… Inés empezó a gemir con más fuerza:

“MMM WAAA MMM WAAA”

Yo ambos nos movíamos con ganas. Traté de alejar mi mente de ahí, no quería correrme ¡no todavía! pensé en cosas desagradables, en cachorros atropellados o en la guerra de Irak, pero era difícil con la verga ensartada en el culo de esa mamacita y oyéndola gemir y gritar.

De pronto comenzó a decir:

“Rico… se siente… rico… como ir al baño… ¡se siente como cagar! ¡Se siente rico como ir a cagar!”

Nunca la había oído hablar tan sucio y eso me excitó todavía más, me puse sobre ella, le cogí las tetas y le chupé el cuello… entonces comenzó a moverse más rápido, hasta que, con un grande y profundo gemido, se corrió:

“¡GUUUUUUUU AAAAAHHHHH!!! ¡MMMMMM!”

Arqueó la espalda todo lo que pudo y al sentir su ano apretando con fuerza toda mi verga, no pude más y también me corrí con un fuerte gemido… cuando ella sintió mi semen caliente inyectándose dentro de su culo se corrió de nuevo, pero más suave gimió y se estremeció ya sin fuerzas.

Ambos quedamos tumbados en la cama, jadeando y empapados de sudor, yo sobre ella con la verga aún dentro de su ano. Quedamos así dormidos un par de horas, cuando nos levantamos me di cuenta que la sábana estaba toda llena de los fluidos de Inés, tuvo una eyaculación femenina. Nos bañamos juntos y nos masturbamos el uno al otro bajo la ducha, no volví a penetrarla porque ella tenía el ano algo resentido, pero estaba feliz.

Nuestra relación después de eso no fue gran cosa, no volvimos a tener relaciones y luego Inés conoció a un chico que le gustó más que yo, y se fue con él… sí me sentí algo dolido, pero, pensándolo detenidamente, al fin y al cabo lo nuestro fue carnal y tengo la dicha de haberle desvirgado el culo.

Vale, espero que os haya gustado, con gusto recibiré sus comentarios a mi correo:

sir.mhytos@gmail.com

En especial si son chicas y les gusta el sexo anal… y son de mi país XD

La espía

Miércoles, mayo 7th, 2008

Hola a todos los perversos lectores, los saluda una perversa mamá lectora de los tan afamados sexy cuentos. Mi nombre, Adelina.

Desde hace varios meses estoy leyendo cuentos eróticos para entretenerme y obtener ideas que poner en practica con mi marido, aunque claro, el no sabe que los leo. Pero bueno, jamás se me ocurrió narrar alguna experiencia que me haya pasado, pero me he involucrado tanto en estas paginas, que decidí contarles algo. No solo lo hago por el morbo de escribir, si no también porque hace unas semanas me paso algo muuuy curioso que talvez les haya pasado a ustedes. Cambiare todos los nombres que aquí aparecen por respeto.

No hablare de una cogida con mi esposo, eso ya esta muy visto y choteado, les contare sobre mi hija; pero para empezar bien, me describiré, tengo 41 años, mido 1.67 cm, soy de tez morena clara, no soy muy flaca pero tampoco gordísima, mas bien llenita, mis senos son medianos, mis nalgas aun están como hace 20 años. Estoy casada desde hace 17 años, tengo dos hijas, una de 15 años y otra de 10, la mayor se llama Andrea y la menor Ángela.

Se que es algo tonto y perturbado que hable así de mi propia hija pero, la excitación es la excitación.

Andrea mide 1.58, es de tez clara, pelo castaño, una cara preciosa, y un juvenil cuerpazo que hace babear a los hombres y ser envidiada por las mujeres, unos senos firmes, redondos, grandes, unas piernas largas bien torneadas, y claro un trasero de primer nivel, sus pompas son grandes, paraditas, cuando se agacha hasta se ve exagerado.

Bueno, como dije antes, hace como un mes en un día común y corriente me encontraba haciendo limpieza a mi hogar, mi marido se encontraba trabajando y mis hijas en la escuela, faltaban como dos horas para que ellas llegaran, cuando termine de limpiar subí a los cuartos de mis hijas a buscar ropa sucia, en el cuarto de Andrea encontré algo mas, mientras descombraba me senté un minuto en su cama y mágicamente encontré una película porno.

Como si mi corazón se detuviera unos segundos, no pude respirar al ver aquellas imágenes, Andrea había visto o vería una película porno, en la portada un tipo con un pene enorme se follaba a una adolescente que irónicamente se parecía a Andrea, no podía creerlo, no sabia que sentir, coloque la caja donde la encontré y salí de ahí aun desconcertada.

Decidí no decirle nada, quería primero comentárselo a mi marido, para que ambos hablemos con ella, ese día no pude verla a los ojos con normalidad, me sentía tan rara. Luego pensé que no era nada malo, que esta en edad de conocer su cuerpo y curiosear, y creí que mi marido no lo entendería y la regañaría entonces tampoco le dije lo que vi.

Una noche después entre a leer cuentos eróticos, y encontré uno que hablaba de un hijo que se masturbaba con los calzones de su madre, eso me hizo imaginar a Andrea masturbándose, una imagen que pocas madres pueden imaginar, pero debo confesar que por un instante me sentí excitada, yo se que ustedes también se calientan con solo imaginar a mi hija como la describí tocándose su puchita y acariciándose sus perfectos senos mientras lanza gemiditos de placer, a mi me paso.

Después de varios días aun tenia en la mente esas imágenes de mi hija masturbándose y no podía evitar calentarme por ello. Cada vez que la veía, o hablaba con ella eran momentos que mi corazón latía fuertemente, me excitaba pensar en mi hija.

Mi marido es vendedor y sale de la ciudad por días eventualmente, y hubo una vez que salió todo un fin de semana, para nosotros eso era normal pero ese fin, no lo seria.

Me sentí tan enferma y perversa que me moría de ganas por espiar a mi propia hija mientras se daba placer, y sin planearlo una noche de sábado como a las 2 AM, me levante a tomar un vaso de agua, pase en frente de los cuartos de mis hijas, y baje a la cocina, me quede unos instantes ahí sentada con la luz apagada y la puerta cerrada, mientras terminaba de beber agua, escuche un ruido, como pisadas, pensé que alguna había bajado también por agua, iba a encender la luz para no espantarlas cuando escuche que la televisión se había encendido, no prendí la luz y me asome hacia la sala, y vi a Andrea enfrente de la tele colocando un disco en el dvd, mi respiración se acelero al igual que mi corazón, estaba a pocos metros de distancia, cerré la puerta pensé un momento lo que pasaba, sabia que estaba mal espiar a mi propia hija, también que estaba mal que una menor de edad viera pornografía, pero mientras pensaba en eso mas se humedecía mi calzón, la lujuria nublo mi juicio maternal y ético.

Y decidí espiar a mi hija. Desde donde me encontraba tenia una excelente visión de lo que ocurría, mientras Andrea se sentaba en un sillón pequeño, llevando puesto solo un top, y una diminuta tanga, esperando a que cargara la peli, cuando inicio ella solo miraba el monitor normalmente, cada vez que salía un tipo con un pitote ella habría los ojos como de asombro, y después de unos minutos, aparecía aquélla chica que salía en la portada, esa que se parecía a Andrea, la chava empezaba tocándose sus senos y sonriendo, en eso, Andrea hizo lo mismo, con su manita izquierda tocaba sus chichis sobre su top, mientras no perdía de vista el siguiente paso, la chava metía su mano en su calzón, y Andrea correspondió haciendo lo mismo, para entonces mi corazón latía a mil, e inconscientemente mi mano ya estaba jugando con mi clítoris, me di cuenta porque note que mi calzón ya estaba muuy mojado, Andrea dejo hacer lo mismo que la chava cuando a escena salió un tipo con otro pitote y empezó a follarsela, Andrea por su parte se levanto el top, y note que Andrea tenia el mismo tono de pezones que yo, rozaditos, ver sus grandes tetas me calentó aun mas y me hizo bajar mi calzones y abrirme el camisón, ella se masajeaba las tetas de una forma lenta y sensual pellizcando sus pezones y haciendo gestos de placer, yo con una mano tocaba mis tetas y con la otra acariciaba mi panocha, trataba de no gemir para que no notara mi presencia, pero ella soltaba leves gemidos acompañados de sonrisas, luego se puso de pie, yo retrocedí un poco, pero ella se paro para acariciar sus enormes y bien puestas nalgas, y empezó a bajarse la tanga hasta sus rodillas, luego cayo al suelo sola, tal como lo dije sus nalgas paraditas atraían miles de miradas, al vérselas mi vagina empezó a soltar mas jugos, mientras mis dedos jugaban con mi clítoris, ella volvió a sentarse y empezó a acariciar suavemente su conchita, llena de pelitos, seguía acariciándose una teta mientras sus movimientos iba cada vez mas rápido, ella arqueaba la espalda, se lamía los dedos saboreando sus propios fluidos, yo estaba mas que excitada, mis piernas temblaban pero seguí viendo el desenlace de esto, mientras la chava de la película gritaba, Andrea seguía moviendo su manita y gimiendo un poco mas fuerte, hasta que pequeños espasmos llegaron a su entrepierna, y una gran sonrisa pareció en su cara, mi niña tuvo un orgasmo frente a mí, el ritmo de sus manos bajo, respiraba mas tranquila, y sin descansar quito la película, se puso su poca ropa, y subió al cuarto.

Yo aun no había acabado, pero las imágenes que tenia eran suficientes para llegar a mi cuarto, recostarme, quitarme la ropa y dedearme como loca, sin hacer ruido cerré los ojos e imaginaba a Andrea dedeandose, y enseguida tuve un hermoso orgasmo.

Así termino el fin de semana, si quieren hacer comentarios mándenme un correo a secretlovet@hotmail.com