Juego de manos

Me desperté asustado, había tenido una pesadilla luego de dar vueltas y vueltas en la cama.

Sonaba suavemente el televisor, pero no se oían voces, ni siquiera música, sólo lo suficiente como para saber que estaba prendido. Está en el comedor, sin embargo, el pasillo que lo conecta a los dormitorios permite que la luz del tele ilumine levemente las paredes.

Era la madrugada de un miércoles (creo, porque los miércoles PADEZCO contabilidad, y teníamos un examen, de la misma, al día siguiente); mis viejos tenían un cumpleaños de un tío al que sólo estaban invitados los adultos, y dada la situación y como me había despertado acepté que habían vuelto de la cena, y que estaban, o al menos uno de ellos, viendo la Tv.

Me di la vuelta, ya sin mirar la pared, y vi que mi hermano no estaba en la cama, no presté atención al hecho.

Luego de unos minutos, como no podía volverme a dormir, y la TV seguía prendida me levanté, caminé lentamente por el pasillo y vi la pieza de mis padres con la cama aún tendida; lo cual, debido a que mi hermana estudia afuera (es decir en otra provincia) no quedaba duda que el que estaba en el comedor era mi hmno menor. Al irme acercando por el marco de la puerta, sin asomarme del todo pude notar qué canal estaba viendo mi hmno ( el mismísimo “648”, digo el n° por no hacer publicidad, pero lleva el nombre de un planeta, por si no queda del todo claro)……pero en la pantalla no era una mujer la que estaba chupando una gran pija, sino un tipo……me quedé pasmado…, lo peor, era que no estaba haciendo zapping, sino que verdaderamente la estaba viendo….y más lo confirmé cuando, luego de volver en mí, lo observé de espaldas a mi tocándose por dentro de los calzoncillos.

Retrocedí un poco, ya que atiné en un principio a llamarle la atención por lo que estaba mirando, pero pensé que por ahí recién lo ponía, o que estaba mirando de curioso, pero nunca cambiaba, y creo que empezaba a entender que lo estaba disfrutando. Luego de chupar la terrible pija, un chabón rubio de mucha facha, se levantó y besó a un morocho bastante musculoso; tan extraño era esto que estaba completamente atento a lo que estaba pasando en el televisor, también mi hermano, que no se daba cuenta que lo había descubierto. El morocho devolvió los favores, luego de ardientes besos, al rubio de, también, generosas proporciones, verdaderamente GRANDES PENES….esto, dejó de molestarme y empezó a calentarme a full!!Luego chupó el culo de este rubio, y minuto a minuto, me quedé observando cómo lo penetraba al principio lento y luego bruscamente, y en diferentes posiciones; mi pija estaba durísima, y me sorprendí tocándomela por encima del boxer ; mi hmno por su parte lo hacía muy lentamente, con su mano dentro del calzoncillo.

Cuando finalmente acabaron ambos, pensé que terminaría pronto, y antes que mi hmno se diera cuenta de mi presencia, me fui a mi cama, sin querer tocarme, por que pronto llegaría mi compañero de cuarto y no quería que me viera, pero atormentado por cuánto me había gustado aquello, y cómo no había hablado con él por ver eso, confundido, dudoso, de golpe, se sintieron las llaves de la puerta, y el tele se apagó; como en una carrera mi fraterno llegó a su cama, mientras por otro lado entraban mis padres susurrando y comentando qué tal había estado la fiesta.

Mi madre pasó por la pieza, y nos observó, ambos nos hicimos los dormidos, y luego se fue a su pieza, adonde la acompañó mi padre luego de salir del baño; cerraron la puerta del cuarto y se escuchó el pasador, aquel desagradable sonido ponía en evidencia los planes de mis padres.

A los pocos minutos, “el Sr. X” comenzó a tocarse, luego de un rato se destapó y , como si estuviese solo en el cuarto, se comenzó a pajear primero de a poco y luego acelerando el proceso. Me quedé sin palabras, no sólo por verlo masturbarse, sino por “lo que estaba masturbando”…..el muy puto la tiene más grande que yo, no sólo eso, sino que hasta más gruesa….. aquel pensamiento me quitó el sueño, y extrañamente empezó a excitarme a más no poder; estaba viendo en acción a mi pequeño hermano, evidentemente no tan pequeño, recordando lo que había percibido hacía instantes en la tele, todo era confuso, pero me gustaba, y mucho…. No quería que se diera cuenta, y no iba a mostrar mi erección, en parte por no conocer su respuesta y por otro lado por vergüenza, ya que él la tenía más grande.

Parecía conocer todos los secretos de la paja, se tocaba de costado, con ambas manos, cambiaba de mano, se mojaba con saliva, jalaba fuertemente hasta abajo, apretaba sus huevos, apretaba su glande entre sus dedos ensalivados….. se me despertaron unos tremendas ganas de ir a chuparle esa terrible berga….pero mi conciencia me detuvo. Al fin aceleró sus movimientos y pude notar cómo saltaron unos chorros a su cara, pese a que apuntó a su abdomen. Se pasó la mano por el rostro y luego lo llevó a la boca, cargándome de curiosidad, luego tomó un par de medias que estaban bajo la cama y se secó el pecho, se tapó, se dio media vuelta y se quedó dormido.

Se había pajeado con total libertad, casi como que no le importara que yo estuviese ahí. Me preguntaba si sabría que la tenía más grande; si me la había visto parada, al menos en estos últimos tiempos….. con todo esto, y aprovechando que no me veía llevé mis dedos hasta mi pija, que como estaba apretada con el boxer había guardado todo su líquido, lo tomé y me lo llevé a la boca, dejando hilos que recorrieron desde mi berga a mi mentón. Aquel sabor fue muy agradable, además de saber a culpa, sabía algo salado, con cierta viscosidad, que lo convertía en algo extraño…continué así hasta casi a punto de acabar, pero me arrepentí de tragarlo, y finalmente me corrí en el baño.

A la mañana siguiente, desayunamos, él no mostraba arrepentimiento ni pena, mis padres, por su parte, no consultarían nada, pues habían festejado incluso luego de la fiesta, y yo sentía algo de pena, o mejor dicho dolor en mi autoestima, porque no podía superar que aquel trozo de carne que había apreciado anoche, que tanto tiempo estuvo a mi lado sin darme cuenta, me dejaba corto (literalmente).

En el colegio todo marchó en orden, sólo que ahora, comenzaba incluso a sospechar de “cuán grandes” eran en verdad mis compañeros y muchos que veía pasar, con quienes de una u otra manera me juntaba; a decir verdad había visto a muchos desnudos, pero nunca había prestado atención salvo contadas veces.

La mente me alejaba de esos pensamientos, pero un calor interno me los retornaba. Todo marchó en orden, tuvimos la prueba, etc.

Los días siguieron siempre teniendo presente ese hecho; a veces quedándome despierto para disfrutar de las pajas de mi hermano, y otras vencido por el cansancio.

Un día por la tarde, mientras me ponía el traje de baño en los vestidores de natación (deporte que practicamos con mi hmno en diferentes turnos) se me acercó Maxy, ( un compañero del que todos sospechábamos de su sexualidad, o más bien, del cuál todos hablábamos convencidos que era gay), y mientras sonreía me dijo, ¿qué se siente saber que tu hermano más chico está mejor dotado?….Levanté la mirada, y frunciendo el seño le dije ¿Qué? Y me abalancé sobre él mientras lo golpeaba, -PUTO DE MIERDA, como lo toqués a mi hermano te mato, ni se te ocurra acercarte, etc,etc., pero los demás nos separaron, diciéndome estás loco, qué te pasa, y sacando a Maxy de debajo mío, asustado, pero con cara de odio, mientras los demás lo corrían de ahí, quién no dudó en gritar:

-¡Eso no te hace tenerla más grande!

Los demás, una vez que me había calmado, estaban algo mudos, algunos “relojeaban” mi bulto, otros hablaban entre ellos, hasta que alguien se acercó y me  dijo, no le hagás caso, no vamos a dejar que se acerque a “Sr. X”.

-Vos te pensás que mi hmno va dejar que un puto como este se le acerque- dije cruelmente, en parte por miedo con mi hmno, y en parte porque había revelado mi secreto, que de alguna manera lo había averiguado. Estaba furioso, uno de los chicos me preguntó en broma, ¿de verdad “Sr. X” la tiene más grande? Tengo que ver eso, jaja……no seas puto, y no tenés que ver nada, porque sea como sea, con lo que tenés vos, cualquiera la tiene más grande – le dije. Hubo bromas de todo tipo, pero al salir, el técnico me llamó para hablar; pensé en que Maxy me había delatado, lo cuál me daba más bronca, pero no fue así, había hablado con él, pero no le había dicho nada, sin embargo había escuchado las bromas, y supo que algo había pasado. No sólo llamó mi atención, sino que ni Maxy ni yo entrenamos aquel día, aunque no dejó que nos fuéramos hasta el final y se sentó a hablar con los dos; poco sirvió, pero al menos mostró más interés que los demás, y eso que nunca supo el motivo de la pelea.

Al llegar a casa, hablé con mi hermano, probablemente algo exaltado, era obvio que no podía echarle toda la culpa a Maxy, pero tras discutir, no me dijo mucho, y yo le dije que no quería verlo con él. Me respondió que no era quién para mandarlo, y que no se juntaba con él, pero que si se le daba la gana lo haría sin consultarle a nadie.

Otra tarde en natación, Maxy pasó por mi lado, casi ignorándome, y entonces le hice cierta broma pesada, aprovechando que nadie estaba ahí para entrometerse, a lo que me contestó:

-¿Qué, vos también vas a querer que te la chupe?

Antes que pudiera decir nada entró el técnico con algunos de los demás, y maxy se alejó con una sonrisa dibujada; estaba gozando lo que me decía, y estaba surgiendo efecto ya que me daban terribles celos y furia.

Al volver a casa, no dejaba de pensar en cada momento en lo que había escuchado, de hecho poco escuché al técnico que nos hablaba de un campeonato, no presté atención, total los demás lo harían y seguro iba a enterarme tarde o temprano. Por mi mente pasaba aquella porno sólo que Maxy y mi hmno eran los protagonistas. Todo aquello me movía mucho, y generaba ideas, casi inconcebibles.

Noches después, volvió a escucharse el pasador de la pieza de mis padres, lo que aseguraba que no se abriría sino hasta la mañana siguiente. Me había destapado, dejando mi bulto hacia arriba, a la vista, para poder ver qué efecto tenía en mi hmno, cuando pasaron unos minutos, de los cuales no dejó de mirarme, se comenzó a masturbar, suavemente, sin desvestirse del todo, pero para sorpresa de él, yo también empecé a tocarme por dentro del calzoncillo, con lo que se quedó quieto, como si quisiera hacerse el dormido, mientras observaba cómo me frotaba el pene. Había sacado su mano de adentro del boxer, pero esta había quedado sobre su pierna derecha, dejando ver una erección que poco a poco se hacía más y más notoria, me senté en la cama, y de repente me levante y me dirigí convencido a concretar mi sueño, miré su rostro, con cara algo seria, pero ocultando estar atento, bajé mi cara hasta sentir de cerca su olor a hombre, percibí cómo le tembló el abdomen , y cómo su berga dio un palpitar, pasé mi lengua por sobre su ropa interior, y se escuchó cómo contuvo el aire, recorrí toda la figura de su gran berga, muy convencido, como si fuera un experto; bajé hasta sus bolas, que las chupé sobre el calzoncillo, mientras escuché un –ahhhhhh- algo silencioso, supe que no me detendría, y yo no pensaba hacerlo. Bajé lentamente el elástico del boxer, mientras aquel miembro se hacía más y más grande, más aún de lo que creí haber visto, estaba totalmente excitado, pero no quería mirarlo, por miedo a arruinar el momento, flexionó sus piernas ayudándome a quitarle lo que le sobraba de ropa, y me dio a entender que estaba entregado del todo, lo miré levemente, y me devolvió una mirada excitada y pícara, que fue seguida por una sonrisa.

Apoyé mi lengua en el tronco de su pene y subí hasta su glande, volví a bajar, chupé sus bolas, escapó un grito más fuerte que el anterior, y le hice seña que se callara. Subí nuevamente y me introduje de a poco su miembro en la boca, lo mojaba volvía a sacármelo casi por completo, y lentamente lo empujaba un poco más, hasta que me daban arcadas, no entraba todo en mi boca, pero cuanto me cabía estaba adentro, lo mojaba entero, lo masturbaba mientras lamía, comencé a masturbarlo solo con mis labios, haciendo fuerza, sin que entraran en juego mis dientes. Estaba gozando; puso su mano sobre mi cabeza, de momentos la empujaba al compás de sus caderas, y de momentos acariciaba mis cabellos. Aceleré la chupada, mientras él comenzaba a pajearme, me hacía sentir que en cualquier momento acabaría, era un verdadero experto, y su terrible y deliciosa pija estaba cumpliendo mi utopía. Noté cómo aceleraba sus movimientos y su respiración, y me la saqué de la boca, a lo que atinó a decir en vos baja, -¿te arrepentiste?- como si rogara que no dijera que sí, lo miré sonriendo, y le dije al oído, hay algo más que quiero de vos, y mientras me soltaba el pene, pasé una pierna sobre su abdomen, mojé mi ano e intenté que me entrara aquella terrible pija.

Me preguntó si estaba seguro, me dijo que me dolería mucho; pero le contesté que quería hacerlo, y mucho; a decir verdad hacía tiempo que estaba soñando con su pija, y con cómo me lo hacía. Por lo que dejó que intentara.

Traté por mi mismo de introducirlo, pero fue en vano. El contacto hacía que se me pusiera muy dura, pero me generaba mucho dolor, y ni siquiera avanzaba. Podía sentir cómo su pija caliente lubricaba mi virgen agujero, pero no había caso.

Se lamió unos dedos, y mientras yo me tocaba lentamente, hurgó en mí, hasta que sentí cómo mi culo, como 100 anillos de elástico, se contraían uno sobre el otro, tratando de impedir la entrada de ese dedo, pero el dolor era leve, y rápidamente fue placer; luego vino otro dedo, y sin lograr calmar el dolor, en un instante los sacó de golpe, y pude sentir cómo taladraba la entrada de mi culo aquel enorme embutido. Mi cara de dolor era el único aviso que le daba a mi hmno, no quería llamar la atención de mis padres, pero tampoco podía evitar sentir tal destructivo dolor. Insistió hasta que de pronto mi culo se contraía pero no podía cerrarse, dolía horrores, pero con cada envestida lo tenía más y más adentro, esperando unos segundos, y volviendo a empujar, así estuvo hasta que finalmente estuvo toda adentro, los ojos se me llenaron de lágrimas, aquel dolor no era lo que había soñado, pero al abrirlos y ver a mi hermano, tan gozoso, y sentir todo su miembro en mí, me hizo poner a mil, mi pene, que había decaído, se había parado nuevamente, y yo comenzaba a cabalgar a mi hmno, suave, para que no acabara, y para no hacer mucho ruido. Solté mi berga para aguantar , ya que sentía que me correría en cualquier momento; puso sus grandes manos en mis nalgas, y tras apretarlas levemente, me las separó, levantándome el culo y cogiéndome como un fiera en celo, la ponía hasta adentro, y la sacaba casi del todo, para comenzar nuevamente. No podría creer en ese momento cuanto me estaba gustando no parecía ser el mismo acto que aquel que parecía matarme, aunque se esmeraba en penetrarme fuertemente, sólo podía disfrutar de aquella pija, una y otra vez detenía su ritmo, y volvía a empezar.

De pronto su pija salió del culo, se la miró con gusto, y me devolvió una mirada cautivadora, diciendo:

-Quiero darte en cuatro patas.

-Soy todo tuyo, destrozame el ano, como quieras- le respondí excitadísimo.

Dejé  que saliera de abajo mío, y cuando estuvo detrás, empezó a chuparme el culo, lo que me dio escalofríos de placer, luego el periné, las bolas, y llevando hacia atrás mi erecta berga me la chupó como los mejores. Era evidente que sabía lo que hacía, quizás la tele le había enseñado varios trucos.

Luego de humectarme bien el ano, sentí aquella caliente y gruesa punta taladrarme nuevamente, pero esta vuelta no se detenía, salvo cuando la sacaba del todo y la volvía a meter, lo hizo duro, fuerte, y rápido, hasta que preguntó:

-Voy a acabar….¿Qué hago?

-Llename el culo de leche!!!- Le dije agitado.

Obedientemente sus envestidas aceleraron presionándome todo por dentro, como si fuera a salir por entre mi pija, no podía sentir si mi culo estaba apretando o se había entregado por completo; aquella gruesa torre no dejaba que se cerrara, me puse a mil y aceleré mi paja, de repente escuché un grito, algo ahogado, que me decía que se había corrido, y me excitó tanto que acabé sobre su colchón, de a poco me la fue sacando, y pude sentir cómo su semen salía desde mi ser recorriendo mis piernas.

Me besó el culo, y luego me dio un largo beso, con el cual pude probar finalmente el semen.

Nos miramos de una manera cómplice, y le conté lo que había ocurrido. Me dijo que no debía preocuparme por mi pene, que de todos modos era grande, y que además siempre me había deseado, pero que no se animaba a tocarme. Me dijo que Maxy nunca se la había chupado, pero que sí lo había descubierto masturbándose en las duchas, y que prometió guardarle el secreto, suponiendo que de algún modo se lo cobraría. Nos reímos los dos pensando en eso, y cdo se escuchó el pasador salté de su cama, y corrí a la mía a acostarme.

A la mañana siguiente me despertó con un beso, el cual le respondí rápidamente, para no ser encontrados; pero no se detuvo y comenzó a chuparme la pija, traté de alejarlo, pero me dejé llevar tratando de sentir todo, hasta que finalmente me vine en su boca, se tragó todo y me la limpió sin escrúpulos. Le dije que nos podrían haber descubierto, y me dijo que habían salido temprano a buscar a la abuela, y que había preferido quedarse a divertirse, ambos nos reímos y besamos.

Desde entonces nos divertimos en secreto, evaluando en qué momento incorporar a Maxy al “grupo de juegos”.

Mi mail , por si lo quieren es : enzo_orosco@hotmail.es

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