Soy amante de los relatos eróticos por lo tanto un visitante constante de las paginas de relatos. He leído muchos relatos de los cuales algunos considero reales y otros inventados.
Me han cautivado tanto que he decidido compartir mi experiencia de cibersexo.
La historia comienza así: soy miembro de un sitio donde las personas tienen sus páginas personales. Como es normal en estos sitios uno encuentra un sin numero de personas con las cuales puede propiciar una amistad o algo mas según sea el caso.
Un día al ingresar a mi página encontré la invitación de una dama, la cual no dude ni siquiera en darle el ok para que formara parte de mis amistades. Comenzamos a intercambiar mensajes, fotos, cuenta del msn para chatear.
Al comienzo las conversaciones fueron muy respetuosas, no tocábamos temas que fueran mas allá de una amistad, pues ambos tenemos una familia establecida. Un día sin pensarlo hablamos de nuestras experiencias sexuales con nuestras parejas, sin ir mas allá que el simple no me quejo nos llevamos bien, no tenemos problemas al tener relaciones.
Hasta que llego la pregunta que inicio la chispa ¿le has sido infiel a tu esposa? Aunque cueste un poco creerlo hasta ahora no he tenido otra mujer que no sea mi esposa. Esa fue mi respuesta y ella me dijo, increíble no puedo creer que aun existan hombres que le son fiel a su esposa.
Creo que eso llamo la atención de ella, y comenzamos a chatear sin inhibiciones, luego le hice la misma pregunta y ella me contesto lo miso que yo, de una mujer eso era de esperarse. En una de nuestras conversación diarias, salio el tema del cibersexo y ella me comento que lo había hecho con su esposo cuando este estaba de viaje.
Me llamo la atención y comencé a preguntarle detalles sobre la experiencia y todo lo demás. De repente nos calentamos con la platica y sin pensarlo salio la propuesta de probar entre los dos, al principio no me pareció la idea porque obviamente estábamos cada uno en nuestro trabajo y el solo imaginarme que alguien llegara a mi oficina justo cuando estaba a punto de explotar me dio temor.
Pero al mismo tiempo me excitaba, hasta que un día nos pusimos de acuerdo para quedarnos chateando un rato más fuera del horario de trabajo, allí comenzó todo.
El dialogo erótico, las frases: mmm…, que rico, la tenés bien rica, mi conchita esta llena de jugos, deseo que me penetres, ese dialogo provocó que tuviera mi primera experiencia de cibersexo.
Posteriormente nos ponemos de acuerdo para quedarnos chateando después de nuestros trabajos y tenemos cibersexo. Una experiencia única e inolvidable….ahora me falta dar el siguiente paso….pero no estoy seguro de eso.