Casado con dos mujeres

Julia era una mujer de 24 años que conocí haciendo el ingreso a la universidad. Era una chica muy atractiva pero en esos momentos yo estaba de novio. Y, por otra parte, creo que no calzaba en su gusto. Tengo mi atractivo y cierto sex appeal que me ha permitido ganarme a unas buenas mujeres. Pero Julia, desde el vamos, era distinta. Le gustaban los gordos. Nada de morridos. En una ocasión conoce al “gordo de la clase” de mi secundario y se volvió loca al verlo. Le fascinaban los hombres con flotadores incorporados.

Y en esos tiempos tenía cierto apego a la fidelidad y me prometí serle fiel a mi novia. Hubo una sola mujer que me volvió loco desde que estoy con Camila, mi novia. Ella era Marisol, la amiga de Julia. Estaba buena, tenía una REPUTA-ción bastante baja. Mi amiga me contaba lo puta que era y como le encantaba coger. Para Pascuas, salimos los tres, ya que mi novia se había ido a la playa con los padres. Y bien, fuimos a bailar y yo me quedé a solas con Marisol y traté de comerle la boca y me sentí como un pelotudo de no lograrlo. Sobre todo porque uno de los tipos que se la comió era bastante fulero y bueno, me fui algo bajoneado porque una cosa es perder contra un campeón pero por amor de Dios QUE DEPRIMENTE ES PERDER CON SACACHISPAS !!!!

En fin, todos tenemos revanchas. La mía fue unos seis meses más tarde para el cumpleaños de Julia. Arreglé todo para que Camila no supiera a donde iba y me dispuse a ir a festejar el cumpleaños de Julia por la zona de San Martín. Me había arreglado de una manera peculiar, sabía que el look neo-glam (onda The Strokes) Entonces me pusé un pantalón cargo negro de poliéster, una camisa setentosa de cuello amplio (muy setentosa) y una corbata roja. Pero ese día hacía frío así que me puse un sobretodo negro simil al de Neo en The Matrix. Las chicas tardaron en llegar pero finalmente llegan y estaban muy bien producidas. Marisol tenía un escote que dejaba en evidencias esas terribles tetas que tenía (120) y yo me acerqué a saludarla y la tome por la cintura. La arrime hacía mi de manera que sentía sus pechos contra el mío. Acto-reflejo, se me paró la verga y Marisol la sentía en su pelvis. Ella reía tímidamente como lo hacen todas las que gustan de una buena pija y sienten algo de vergüenza de quedar en evidencia en plena calle, en plena noche. Enseguida acotó con una mirada sensual bien de perra: “ tu amigo quiere divertirse porque no entramos a bailar”. Julia prefirió tomar unos tragos. Ya estaban tomadas pero estaban en un punto de que si tomaban un poquito más se iban a soltar muchísimo y todavía eran concientes.

Julia me invitó a pasar al baño de mujeres y quería que esté con ella en ese momento de desagradables vomitos. Ella me sostenía la mano mientras lanzaba. Y yo mientras seducía a Marisol y ella poco a poco se dejaba encontrar. Hasta que le estuve por robar un beso y me corrió la cara. Pero estaba vez no me estaba cortando el rostro. En esta oportunidad me estaba haciendo calentar, se hacía rogar para sentirse un poquitín menos puta.

Julia cruzó la fina línea que hay entre “estar alegre” y “estar en pedo”. Se puso mal Julia. Vomitaba mucho y no estaba en condiciones de entrar a un lugar cerrado como un boliche. Pero Marisol quería entrar a toda costa. Le recordé que primero estaba la salud de Julia. Y ella me dijo “ bueno, esta bien, la llevamos a mi casa” (lo cual quedaba algo lejos de San Martín y me quedaba como el horto para volverme a mi casa) Y yo le dije: “ mira, yo no vine hasta acá para volverme a la hora”. Y me dijo “ tonto, te podes quedar con nosotras”. Finalmente, camino a su casa, comencé a comerle la boca y a manosearla descaradamente. Veíamos como nos miraba el remisero y eso nos calentaba mas. Y ella me metía la lengua en la boca y me sobaba el bulto por encima del pantalón. Y sentía que era grande, se mordió los labios, echo un suspiro largo y me susurro: “ te voy a hacer algo como nadie nunca te lo hizo”. Me bajo los pantalones hasta la rodilla y exclamó a su amiga “ tiene slip Julia, tiene slip”. Eso la puso aun mas cachonda. Sacó la verga de mi ropa interior, me la sacudión un poco para que se pare del todo y con una cara de golosa me dijo “ ay no sé si me entrara toda”. Yo le respondí: “ vamos, puta, vos podes”. Se incorporó al instante abríó la boca como quien va al otorrino y le dicen “ decí A bien grande”. Se la mando toda. Dios mío. Nunca me hicieron tan bien un pete. La lamía por los costados, de abajo hacia arriba, de arriba hacia abajo, los huevos, la cabeza de a poco, el tronco. Manejaba los tiempos preciosamente, me hacía calentar hasta el punto de casi acabar y luego bajaba la intensidad prolongando mi placer. A todo esto, el remisero se estaba calentando impresionantemente y mi amiga estaba tirada como peso muerto al lado mío. Cuando faltaban diez cuadras para llegar me dijo: “ acaba hijo de puta”. Me manoseo las bolas, se la mando a fondo y se trago toda mi leche. Pasamos por una estacion de servicio de esas que tienen un “ 24 hs open” y compre dos cajas de forros.

Una vez que acomodamos a Julia que estaba en un estado deplorable le dije casi irónicamente:

– “mira, no puedo dormir en el sofa de tu living”.
– Vos vas a dormir en el cuarto conmigo, te vas a acostar conmigo

Entonces, la tome la cintura, le manoseé el culo y le di un beso en el que sentía en su lengua los restos de mi semen y su olor a mi leche. Me calentaba de sobremanera.

Nos acostamos y ella jugaba a que se iba a dormir. Mentira, estaba mas caliente que yo. Y yo la tocaba despacio. Para calentarla mas. Ella se trataba de callar para que nadie despertara. Le acariciaba el piercing de su ombligo. Ella se acomodaba mas cerca de mío. De manera que su sexo rozara mi bulto. Yo la acariciaba y le masajeaba esos enormes pechos. Estaban duros y firmes. Sus pezones eran magnificos. Se los empecé a lamer. Ella me dijo “ sacate ese slip, papito”. Entonces, se reía tímidamente. Y me agarro la verga fuertemente, la tanteo bien y saco un forro de la mesita de luz, me lo calzo y se metió la verga. Estábamos cogiendo en cucharita. Es algo incomodo pero permite que la hembra sienta mas el roce, si lo haces bien. Yo la bombeaba y le manoseaba el clítoris y los pechos. Me re calentaban esos pechos. Acabó una vez. Y una vez que llego a la cima de la montaña me dijo “ seguí, partime toda, mi amor, dale, dame mas, mas”. Gemía como una yegua. Me estaba calentando demasiado y no queria acabar tan pronto. Saque mi verga y me miro con cara de horto. Entonces, le dije “ tranquila, te va a gustar”. Le abrí las piernas y le chupe toda la concha. Estaba hiper mojada tras el orgasmo. Y se retorcia de placer. Apenas alejaba un poco la cabeza para lamerle las piernas, ella me tomaba con fuerza por los pelos y me decía “ segui hijo de puta, dale, que me gusta”. A todo esto, mi amiga Julia se despertó de su pedo y mi amiga la vio (yo no podía por la posición que tenía) Mientras le lamía la concha a Marisol ella le dice a Julia

– vos dormí .
– te estás cogiendo a mi amigo, perra (Le dice Julia con cara indignada)
– que, te molesta?
– no, pero no me dejes afuera de la fiesta

Ella se incorporo medio tambaleando aun del pedo. Le dio un beso francés a Marisol. Y me confesaron que se gustaban. Julia comenzó a lamerle los pechos a Marisol y esta estaba en las nubes y no tardó en tener unos múltiples orgasmos. Julia mientras ya la chupaba a Marisol, comenzó a comerse mi verga de una manera aun más magistral que Marisol. Y me confesaba: “ yo le enseñé toda a esta puta”. Entonces, Julia se reincorporó, me sacó la concha de mi boca y se puso a chuparme la verga junto con su amiga. Una me chupaba el glande y la otra el tronco. Las dos pasaban la lengua por mi verga y cruzaban sus lenguas. Y me empezaron a decir “ dale, hijo de puta, danos la leche, que mamá tiene sed, dale, acaba perro”. Entonces, Julia le dice a Marisol, “ metele los dedos en el culo, le vas a masajear la próstata y va acabar como la puta madre”. La hija de puta se metio dos dedos en la boca y me los metió en el horto. Al principio, la idea me dio cosa e impresión. Pero estaba tan caliente que no me importo.

Cuando finalmente acabé las dos se tragaban mi leche. Y una se metía la lengua en la boca de la otra para disputarse mi leche. Entonces, Julia, me dijo “ sos un mal amigo, empezaste a cogerte a mi amiga y me dejaste afuera. Ahora vas a ver”.

Julia me ató a los barrotes de la cama de Marisol. Julia me ataba las muñecas al respaldo y Marisol ataba mis piernas a las patas de la cama. Julia prendió una vela y me tiraba el cebo que chorreaba en mi pecho. Me dolía como la puta madre. Pero las perras, me habían amordazado. Julia me agarraba de los pelos y me decía “ sos nuestro, te quiero mucho y te voy a hacer gozar como nunca”. Me vendaron. Entonces, Julia puso su vagina sobre mi cara y me ordenó que se la chupara. Mientras seguía vertiéndome cebo caliente en mi abdomen. Marisol me la chupaba increíblemente y supe que era ella porque tenía unas manos pequeñitas (no como las de Julia) Yo me comía el coño de mi amiga que estaba rasurado al ras. Ella gozaba y yo también. Marisol me metía sus pequeños deditos el horto mientras me la mamaba y eso me calentaba mas y me daba mas ganas de chuparla a Julia. Todos gemíamos cada vez más fuerte y llegamos prácticamente al orgasmo de una manera casi simultanea.

Apenas acabé. Me chuparon toda la leche entre las dos. No veía nada. Pero sentía dos lenguas recorrer mi verga y sacándome hasta la ultima gota de leche de la punta de mi verga. Al terminar, Julia trajo esas cremas batidas y me lleno el cuerpo de eso y me fregaba los pocos espacios limpios con hielo. Marisol se comía toda la crema y Julia le decía “ ves, sos una gordita golosa”.

A todo esto me quitaron la venda de los ojos pero no la de la boca.

Tenía la verga achicharrada, estaba aun muy caliente pero necesitaba un respiro. Julia me dijo “ nos vas a culear, hijo de puta. Mas te vale que llegues al tercer polvo porque sino te cogemos nosotros”. Marisol me empezó a lamer la verga semi flaccida. Hasta que se puso a tono. Julia miraba y se metía una zanahoria por la concha y se tocaba mientras el clítoris. Una vez que mi verga se puso a punto, Julia le lamió a Marisol el ano breve pero muy humedamente al terminar le ordenó “ ahora cómesela con la cola”. Marisol se sentó en mi verga y no se animaba. Le decía a Julia “ me culearon vergas mas largas pero nunca tan gordas, me va a romper toda, este hijo de puta”. Julia le explico que tenía que metersela de a poquitos. Una vez que la verga se ajustura a su culo, ahí tenía que comenzar a galoparme. Y así lo hizo. A todo esto, sin forro alguno. Julia me juraba: “ es pajera pero no puta y jamás coge sin forro. Hizo una excepción con vos porque sabe cuanto te quiero”. A Marisol le dolía horrores mi gorda verga pero no podía dejar de culear conmigo. Finalmente, Julia me desata y me ordena “ cogela como a una perra, en cuatro patas”. Obedecí y le bombee el culo un rato largo. Después de dos polvos tardé una bocha en acabar. Marisol ya había acabado dos veces. Y mientras la culeaba, Julia me lamía los huevos y empezó a comerse la concha de su amiga. Tras un nuevo masaje de huevos, pude acabar y todos nos recostamos llenos de placer y muy agotados. Ni ganas, ni fuerza tuvimos para ducharnos

A la mañana siguiente cuando me estoy por ir. Julia me dice “me debes algo”. Y se pasa un dedo por el orto y se lo chupa. Me sienta en la silla, me pone su culo en mi rodillas se acomoda la verga en el ano y se la manda hasta el fondo de una. Tenia el ano mucho mas elastizado que su amiga. Al oír sus gemidos. Marisol se despierta. Vamos hacia la cama y le como la concha a Marisol. Julia me dice “ acabame adentro, llename de leche”. No me pude resistir y le llene el culo de leche. Tenía la puerta del ano llena de semen y Marisol se lo lamía gustosamente.

Finalmente, nos bañamos los tres juntos. Las dos terribles hembras (por lo putas que eran, no estaban TAN buenas) me enjabonaban la verga y me cogí a Marisol en la ducha. Por el horto y por la concha. La hija de puta de Julia me metía dos y hasta tres dedos en el orto, mientras.

Antes de irme. Me hicieron un desayuno con jugo de naranja y sandwiches de jamon y queso (Julia sabe lo que me gusta) Y me dijeron porque no dejas a la boluda de tu novia y te quedas con estas dos hembras. Julia me confiesa que la ama a Marisol y que quieren tener un hijo con ella. Pero, lógicamente, necesitan de un macho para ello. Y que no quiere tener un hijo sin un padre. Me dijo que me quería muchísimo y que me amaba como hombre. Que envidiaba a Camila. Y me propuso formar una gran familia con Marisol. Le contesté que pensé que le gustaban los gordos, me apretó la verga y me dijo “ también las gordas”.

Tras mucho pensarlo, acepté y me fui a vivir con ellas. Mi vieja piensa que Marisol es la hermana de Julia y que ella vive con nosotros transitoriamente. No se crean que soy el dueño de harem. Ella hace lo que quireren conmigo .Y si bien, a veces me hacen gozar como la putisima madre. A veces, el placer de ellas por hacerme cosas humillantes y abusarme. Hoy estamos buscando a un bebe y eso hizo que a Julia se le pasé un poco el raye de golpearme las bolas.

lucianolaise@fibertel.com.ar

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