Natalia II (con sus amigas)
Nuestros encuentros con Natalia continuaron y cada vez lo disfrutábamos más, pero un día decidimos agregarle más condimento a nuestros encuentros, o más bien Natalia decidió agregarle más condimento, cuando un día nos estábamos bañando luego de una tarde de lujuria escatológica y ella me pregunta:
“¿Vos conocés a mis dos amigas Lorena y Paula, verdad?
“Si claro que las conozco, las he visto contigo varias veces, pero no sé cual es cada una” - le contesto.
“Lorena es la flaquita rubia de lentes y Paula es la morocha más petisa y gordita” – me aclara Natalia.
Yo casi me caigo de espalda cuando Natalia me dice que le había contado a sus amigas lo que hacíamos, casi la mato. Pero ella enseguida me corta mi rezongo diciéndome:
“Pará, que lo que te voy a decir te va a gustar, o eso creo por lo menos. Sabes que las muy putitas quedaron entusiasmadas con nuestra experiencia y quieren probarlo, pero no se animan a pedírselo a sus novios, les da vergüenza, así que me pidieron si podrían hacerlo contigo, ya que saben que te gusta”.
Y continuó diciéndome: “Yo en un principio me puse algo celosa y les dije que no me gustaba mucho el compartirte con ellas, pero entonces Paula dice: ¿Y si se lo hacemos las tres juntas, total cuantas veces hemos ido al baño juntas y hemos hecho pichí y caca estando juntas en el baño.
Natalia continúa mientras yo aún no salía de asombro a lo que estaba escuchando y dice que Lorena estuvo de acuerdo y que entre las dos la convencieron de que la idea podría ser buena y ser una buena experiencia, así quedó encargada de proponérmelo, cosa que estaba haciendo en ese momento.
“¿Qué te parece, no te gustaría probar con las tres juntas? ¿No te animás a comerte la caquita de nosotras tres?- me pregunta.
“Y no sé, podría estar bueno, ¿vos estás de acuerdo? – le respondo con una nueva pregunta.
“Yo si” – me contesta- estaría bueno probar algo nuevo”
¿Y bueno, ¿dónde y cuando nos encontramos? – le pregunté.
“Paula dice que en la casa de ella no hay nadie en todo el día y tiene en el fondo un apartamentito con un baño y que en caso que llegara alguien a la casa no nos verían porque tiene una salida a la calle por el fondo, eso si, tenemos que dejar todo limpio después” – dijo Natalia.
“Y bueno, por mi está bien” le conteste.
“Entonces las voy a llamar para decirles que nos encontramos en la casa de Paula mañana de mañana, ¿te parece bien?” dijo Natalia y salió del baño, se secó, se envolvió en la toalla y se fue a hablar por teléfono.
Mientras yo me terminaba de secar y me estaba vistiendo, viene Natalia me dice que habló con las dos amigas y que quedó que nos encontramos mañana a eso de las diez de la mañana en lo de Paula.
Yo esa noche casi no pude dormir, las horas fueron interminables pensando en la experiencia que estaba a punto de vivir, tener a tres adolescentes de 18 ó 19 años cagandome en mi boca y comiendo toda esa caquita deliciosa.
A la hora que habíamos pactado llego a lo de Paula, toco timbre y me atiende ella, nos saludamos y la miro y casi me muero, tenía solamente puesto una remerita cortita celeste y una bombachita tipo trusa (un “culotte”) blanca, nada más, entro y en el sofá estaban sentadas Lorena y Natalia, que se habían quedado a dormir la noche antes en lo Paula, nos saludamos y le comento:
“Veo que su amiga Paula ya se puso cómoda y en clima”
“Si, se levantó y se quedó en bolas la muy degenerada” – dice Lorena, riéndose.
“Y bueno, porque no te ponen cómodas ustedes también” le digo a Lorena y a Paula.
Lorena era una chica realmente divina, rubia de ojos claros, pelo lacio por los hombros, no muy alta, con carita de ángel y un cuerpito todo delicado, pechitos duritos y una colita redondita divina. Tenía puesta una remera sin mangas de color verde agua y un pantalón vaquero bastante ajustado que le marcaba muy bien sus formas.
Natalia tenía puesta una mini falda muy cortita que dejaba ver sus hermosas piernas y una remera amarilla.
Me senté entre ambas y nos besamos y nos acariciamos suavemente, mientras Paula se colocó frente a mí de rodillas y comenzó a sacarme el pantalón y me empezó a lamer delicadamente mi verga y a chuparla. Luego sus dos amigas empezaron a hacer lo mismo con delicadas lamidas, mientras con mis dedos hurgaba en las colitas y las conchitas de las dos putitas. Al meter mis dedos en sus anos pude sentir sus caquitas en la puerta.
Porque no vamos al baño y empezamos, quiero comerme todas su caquitas- les suguerí, a lo que las tres amigas aceptaron.
Fuimos al baño, me hinqué en el piso frente al water y Lorena se quito su remera y sus jeans ajustados, quedando solo en soutien y bombachita, una tanguita negra, se colocó parada sobre la taza del water con su trasero redondito frente a mí y entonces un delicado pedo salió de su ano con un suave silbido, acerqué mi rostro a sus nalgas absorbiendo todo su aroma. Le empiezo a recorrer la cola con pequeños besos y mordiscos en sus nalguitas blancas, tras unos segundos dejó escapar otro pedo el cual recibí en pleno rostro. Siguió pujando soltando mas gases, cuyo olor invadió la habitación, yo estaba literalmente temblando, extasiado, deslizo un poco su tanguita hacia un costado descubriendo su ano, acerqué mi boca, lo lamí delicadamente y le suplique:
-¡Si mi amor, por favor dame toda tu caquita!- abrí mi boca y me lanzo otro sonoro y prolongado pedo, aspire todo su aroma hasta casi desfallecer. Lorena se agachó un poco colocando su culito directamente sobre mi boca y continuó el esfuerzo hasta que un tronquito marrón oscuro de aproximadamente de 5 centímetros de largo salió de su ano cayendo dentro de mi boca. Lo saboreé con sumo cuidado disfrutando de su sabor agridulce y me dispuse a tragarlo lentamente, mientras un largo chorro de pis amarillo salía de su conchita y caía en la taza del water. Otros dos tronquitos de mierda salieron del culito de Lorena y los tragué igual. Limpié su ano todo lo que pude y ella solo decía: -Siii, Límpiame bien la colita, mmm!! que sensación divina que se siente!!-
A todo esto Natalia y Paula observaban el espectáculo, acariciándose entre ellas sus partes íntimas, muy excitadas, a esa altura las dos estaban solo con sus bombachitas, la de Natalia era de tipo bikini, de algodón de color celeste y la de Paula, como ya les dije antes, era una trusa blanca.
¿Terminaste?- le pregunta Paula a Lorena – dale que no aguanto más, tengo un tronco en la puerta que se me está saliendo- agrega.
Si, ya no tengo más- dice Lorena entre gemidos de placer. Paula se sacó su bombacha y tomó el lugar de Lorena y empecé el mismo trabajo con ella, a besar sus nalgas redonditas y a lamer su ano. Este se abrió a los impulsos de los pujos de Paula y la punta de un bollo de mierda marrón claro comenzó a asomar lentamente y a salir de su ano mientras un chorro de pis salía de concha. Tenía razón Paula, era un tronco como de 3 o 4 cm de grueso y salió hasta que partió con unos 10 o 12 cm de largo, era tremendo, lo coloqué dentro de mi boca y la llenó por completo, era una delicia, lo mordí y lo tragué casi entero por mi excitación, mientras tanto Paula terminó de expulsar el resto de su cagada, tres pedacitos que cayeron en mis manos y los comí después. Los gemidos y gritos de Paula eran increíbles, estaba muy excitada, como loca. Decía: Comeé, mi amor, comete todo, que divino.
Lamí el culo de Paula absorbiendo con mi lengua todo el resto de su cagada, hasta dejarle el ano bien limpio, era increíble lo que estaba viviendo, ya tenía las mierdas de Lorena y de Paula en mi estómago, y todavía faltaba Natalia, que esa altura se había sacado su bombacha y se pajeaba como loca de excitación.
Cuando quise darme cuenta tenía el culo Natalia frente a mi cara y abriéndoselo con sus manos, me descargó un chorro de mierda blanda y pastosa directo a mi boca, que una parte cayó al water y tragué otra parte. Natalia apretó su culo contra mi cara tomándome la cabeza con sus manos que casi no dejaba respirar, descargó otra andanada de mierda y me la refregó por toda la cara con movimientos de su culo.
El olor a la mierda de Natalia era impresionante, tanto que Lorena y Paula salieron del baño haciendo arcadas de las náuseas, pero yo disfrutaba como loco, igual que Natalia, que decía: ¿Querias caca? Ahí la tenés, comete toda mi caquita puto!!!
No levantamos, me lavé la cara en el lavatorio y entonces llamé a Paula y a Lorena: Vengan putitas cagonas, que mientras nos bañamos les voy coger esos culitos.
Nos metimos en la ducha y mientras el agua tibia caía lavándonos, los cuatro nos acariciamos y así fui penetrando una a una de las tres amigas, por la concha y por el culo, ayudados por la lubricación de jabón. Acabé abundantemente en dos polvos monumentales, uno en el culo Natalia y otro en el culito de Lorena. Pero quedaba en duda con Paula pero necesitaba recuperar fuerzas, así que no secamos y me acosté en la cama a descansar y mientras las tres putitas me besaban y chupaban mi verga para ponerla dura otra vez, Paula se colocó encima mío penetrándose mi verga en su concha primero y después en su culo, en donde le acabé un tercer polvo fenomenal.
Ahora si, todos estábamos satisfechos, limpiamos todo y nos fuimos, jurándonos repetir la experiencia, cosa que hicimos más adelante.
Espero que les haya gustado esta segunda parte y pueden enviarme sus comentarios a mariom1959@hotmail.com
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