Fui el hombre más feliz del mundo desde ese momento. Recuerdo que todo el camino hacia mi casa me la pasé cantando felizmente, no podía creerlo!!! Daniel y yo estabamos saliendo desde ese momento!!! No sabía si era realidad o era un sueño!!!
Cuando llegué a mi casa ahora si traía hambre, comí rapidamente, hasta recuerdo que mi mamá me decía que me notaba mas alegre que el día anterior, subí las escaleras como rayo, llegué a mi cuarto, me encerré, tomé el teléfono y le marqué a Daniel a su casa, pues nos habíamos dado nuestros teléfonos, sonó 3 veces y contestó él: ”¿Bueno?”. -”¿Si, Daniel?¡Soy yo!”-le dije.
-”No puede ser!! Eres tú!!! ¿Cómo estás mi amor?”- me preguntó con su dulce voz…
Duramos más de 1 hora hablando, contandonos cosas y conociendonos mejor, pero siempre tenía que interrumpir alguien, oí la voz de mi hermana por la puerta: ”¿Ya acabaste? ¡Necesito el teléfono!”. ”Si ya voy!!!!” le respondí enojado. Nos despedimos y colgamos. Me quedé un rato tirado en la cama suspirando de amor por él, recordando aquél beso que hacia unas horas nos habíamos dado. Daniel me había invitado al cine esa tarde, yo estaba ansioso por ir.
Pasó la tarde y Daniel ya no tardaba en llegar, así que no perdí tiempo y me arreglé lo mas guapo que pude. Después de haberme arreglado, le dije a mi mamá que iba a ir al cine con unos amigos, pues ella todavía no sabe y nunca le diré, por ahora.
De pronto escuché el timbre, salí volando de mi cuarto, bajé las escaleras, me despedí de mi mamá y de mi hermana gritandoles adiós desde abajo de las escaleras, abrí la puerta con el corazón agitadísimo y ahí estaba él!!!! Mi baba se derramó (eso creo) venía guapísimo!!!: traía una camisa que decía: ”do you want me?” y encima una chaqueta de piel, traía unos pantalones de mezclilla y unos tenis adidas negros, casi me muero!!! cerré la puerta, me llevó hasta su auto, y ya cuando nos subimos nos besamos apasionadamente, pues afuera de mi casa no podemos porque nos pueden ver por las ventanas.
Todo el camino ibamos a risa y risa, contándonos chistes, bromeando, jugando y platicando a la vez. Llegamos al cine, él pagó mi entrada y mis palomitas, yo por supuesto tenía que corresponder y pagué los refrescos, entramos a una película romántica, los dos nos besábamos cuando teníamos oportunidad, nos la pasamos en grande, yo todavía no podía creer que estuviera saliendo con el chico de mis sueños. Al terminar la función nos dirigimos hacia mi casa, estaba obscuro ya.
Al llegar a mi casa me di cuenta que los tres carros no estaban y me supuse que todos habían salido así que lo invité a pasar a que me acompañára un rato mientras los demás llegaran, él aceptó pero dijo que sólo media hora y se iba, pues se le hacía una falta de respeto (tan guapo mi amor).
Entramos y nos dirigimos a la sala, y ahí nos estuvimos un rato platicando de nosotros, felices de la vida sin que nadie nos molestára, en eso, los dos nos quedamos mirandonos fijamente y yo le dije: ”Te ves tan guapo cuando me ves así”. Los dos nos reímos y el me sonrió y me dijo: ”Igual tú”. Nos comenzamos a acercar lentamente, pude sentir su respiración y poco a poco sus labios y suavemente comenzamos a besarnos, cada vez más apasionadamente, luego noté que Daniel posó su mano en mi pierna, dirigiéndose hacia el centro, nos empezamos a excitar, los besos se hacían más candentes y Daniel comenzó a pellizcarme los pezones, yo suavemente le acariciaba el pecho, empezó a besarme el cuello, yo no podía creer lo que estaba sucediendo, él me empezó a levantar la camisa hasta quitarmela totalmente y comenzó a mamarme los pezones, que bien se sentía!!! sus manos bajaban por mi muslo hasta posarse en mi pene, yo le quité lentamente la camisa, y quedaron al descubierto sus músculos y me excité aún más, él comenzó a bajarme los pantalones hasta que quedé solamente en bóxers, y me los comenzó a bajar, hasta que quedó al descubierto mi pene, el comenzó a mamarmelo suavemente, yo gemía de placer!!! ese vaivén era tan exquisito, ahora me tocaba a mí y le bajé sus pantalones y sus bóxers al mismo tiempo, cuando de pronto lo pude ver!!! ese pene que tanto tiempo estuve esperando!!! ese pene que me enloquecía en sueños aunque no lo conociera!!! ese pene lo tenía enfrente de mí listo para comerse!!! no esperé mas y se lo comencé a mamar, era tan grande!!! medía como 16 cm. de largo y 3 y medio de ancho, el comenzó a gemir, yo se lo mamaba dulcemente!!! Al final estabamos los dos completamente desnudos, él estaba encima de mí besandome y acariciandome, yo no lo podía creer, se sentía tan bien!!! En eso él me susurró al oído: ”Quiero entrar en ti” yo totalmente excitado no lo dudé ni un segundo y le respondi que sí (Continúa en la 4ta parte)…