El pasado 3 de junio conoci a un tipo, con una verga enorme….ardiente. Nos conocimos en una fiesta, era un negro inmenso, desde el primer momento en que nos vimos supimos que ibamos a coger….eso lo tenia yo bien presente, pero jamas imagine la maravillosa agonia que me esperaba. Tomamos gyn-tonic durante un buen rato, bailamos muy cachondo, la gente nos veia pero a nosotros nada nos importaba, frotaba su verga constantemente en mi, yo estaba excitadisima. Tiempo despues nos salimos del lugar, no aguantaba mas, tenia que sentir su enorme verga dentro de mi. Me llevo a su depa, en el trayecto, en el taxi, nos veniamos manoseando incesantemente, el conductor nos veia por el retrovisor y vi como se hacia una chaqueta mientras manejaba. Por fin llegamos al depa, todo estaba en completa oscuridad pero se escuchaba un radio prendido y algunas voces, no preste atencion. Entramos a su recamara, practicamente nos desgarramos las ropas, estabamos muy ansiosos por sentirnos. Cuando saco su verga, pude comprobar que era enorme. Lo primero que me hizo fue sexo oral, el mejor que he tenido jamas, yo gritaba de placer y eso lo excitaba mucho, su verga poco a poco se hacia mas bestial. Cuando por fin me penetro, pense que me iba a partir en dos, su enorme verga entraba y salia ritmicamente. En un principio solo pude tolerar un poco de ella dentro de mi, pero poco a poco me fui relajando, hasta que mi vagina la devoro por completo. Fue en ese momento que escuche algunos ruidos fuera de la habitacion pero no me importo mucho pues estaba disfrutando como una enajenada el momento. Yo me mecia sobre el, su verga entraba y salia dentro de mi vagina. De repente, senti otras manos que estrujaban mis senos, un tipo estaba tras de mi. Me dio miedo e iba a decir algo, cuando sin decir nada, metio su monstruosa verga en mi boca. Por un momento me resisti, pero mientras mas lo hacia, mas se excitaban por lo que decidi mejor disfrutar el momento, era mi primera experiencia con dos hombres. El primero me seguia penetrando por la vagina y el segundo, se hinco tras de mi y abrio mi ano lo mas que pudo y me penetro. Yo sentia que me moria, era un dolor indescriptible, pero reconozco que jamas habia disfrutado tanto el sexo. Mientras mas pedía clemencia, sus vergas bestiales entraban y salian a mayor velocidad y mi cuerpo se las tragaba por completo. Llore de dolor, pero tambien de placer. Ya no quiero contarles que sucedio cuando llego el tercero, ninguno de los orificios los tuve desocupados. Ahora despues de casi 6 meses los he visto nuevamente, en ocasiones estan ellos 3, a veces mas, a veces otros. Me han invitado a 2 orgias, comienzan como fiestas y terminan en bacanales. Debo confesar que nunca he sido tan feliz. He descubierto mi verdadera vocación.