Archive for 2007

Un lindo trí­o

Miércoles, febrero 7th, 2007

Esta historia es verdadera y la concrete antes de fin de año del 2006 en el mes de diciembre, me conecte a una linea de telefonos donde uno se contacta con gente para salir y por casualidad me cruce con un hombre que estaba buscando a otro para hacer un trio con su esposa.Comenzamos a charlar a traves del telefono y quedamos en encontrarnos un dia viernes por la noche en la zona de Boedo ya que su esposa salia de trabajar a las 21 hs y quedamos en encontrarnos por esa zona para conocernos y si estba todo bien ibamos los tres juntos a un hotel.Llegue al lugar que habiamos acordado y estaban alli (Jose y Maria son nombres no reales) sentados en una mesa tomando una cerveza. Me sente junto a ellos y empezamos a conversar para entrar en clima y ver que onda habia, en un momento Maria se va para el baño y Jose me pregunta que me parecia su esposa, le conteste que estaba todo bien que me parecia atractiva,ella es un poco gordita y tenia verguenza que por su fisico la cosa no resultaria, pero para hacer un trio estaba todo bien , ademas a mi me encantan las mujeres rellenitas.Entonces sabiendo que de mi parte esta todo ok Jose me pregunta si conocia algun lugar para ir los tres, le comente que antes del encuentro ingrese a internet y me fije la direccion de un telo que esta en la zona de Flores y permite el ingreso de mas de dos personas a la habitacion. Cuando regreso Maria del baño,bebimos otra cerveza y quedamos con Jose que me iria al baño para que el le preguntara a su esposa si estaba todo bien y queria ir a cojer con nosostros.al regresar Jose me dice que no habia problema y que al pagar la cuenta ibamos para el telo los 3 juntos.Subimos a mi auto y fuimos para el telo en cuestion,en el trayecto conversamos de cualquier cosa y me di cuenta que Maria habia tomado para sacarse la verguenza que tenia de hacer el trio por primera vez.Entramos al telo a fuimos a la habiatacion, Maria se fue a la ducha y Jose me dijo que habian acordado que mientras ella se estaba duchando yo ingresaria a la ducha para franelear con ella y empezar a jugar,entonces le hice caso , me desnude por completo e ingrese a la ducha Maria estaba bajo la ducha le dije que era yo y que queria bañarme con ella a lo cual me respondio afirmativamente, la tomo por detras y pase mis manos por sus enormes pechos, la besaba por el cuello y apoyaba mi pija entre sus nalgas, mi pija se habia parado de una manera descomunal y le frotaba la cola y el clitoris con mi verga,luego se dio vuelta y la obligue a que se arrodillara y me chupe la verga alo cual accedio sin ninguna resistencia, la chupaba con mucha intensidad y se la metia hasta la garganta, a todo esto Jose esta en la habitacion y nosostros seguiamos con el franeleo en la ducha, de pronto se habre la puerta y era Jose que entro a la ducha con nosotros y vio como su esposa me estaba mamamndo la pija de una manera descomunal y con mucha pasion, latoma de la cintura y la comenzo a cojer por detras , mientras ella me ofrecio sus pechos para que yo se los chupe, estuvimos ahi un buen rato calentandonos a mas no poder, luego salimos de la ducha rumbo a la habitacion, ella estaba un poco borracha ya que no estaba acostumbrada a tomar cerveza, nos acomodamos en la cama y seguimos con los manoseos , la pija la tenia muy dura y gorda, ella nuevamente me enpezo a chupar la pija y Jose se sento en un sillon y miraba como su esposa me daba una tremenda mamada de pija,en un momento el me alcanzo un preservativo para que me lo coloque, asi lo hice y la empece a cojer por la concha , como se movia esa mujer, como le gustaba que yo la cojiera por la concha,su marido se levanto del sillon y la tomo por la cintura y le puso la pija en la cola , pego un grito de dolor al principio, pero despues se acostumbro y comenzo a gemir por sentir las dos pijas dentro de ella, la cabalgamos con mucha fuerza , yo estaba muy exitado , ya que era mi primera experiencia en trios, y cabae como nunca lo habia hecho,con un chorro infernal,caimos pesplomados sobre la cama por tremenda acabada. Yo me levante y me fui a lavar al baño mientra ellos comenzaron a llenar el hidro que habia en la habitacion, al salir la encuentro a ellla dentro del hidro y a el tirado en la cama, Jose me dice que vaya con su esposa y me qude con ella en el hidro, comenzamos nuevamente un manoseo,se me paro rapidamente la pija,ella me la empezo a manosear y por el oido me decia que queria que la cojiera por el culo, que le gustaba mi pija y queria sentirla por atras,yo ni lo pense , pero primero queria que diera una buena mamada de pija ,como lo habia hecho antes,sin perder tiempo agarro mi verga y se la metio toda hasta la garganta, que buena chupada me daba esa mujer, con cuanto placer se la metia en la boca,al llegar al punto queres acabarle en la boca, lasaque de esa posicion , me puse un preservativo y sin que su marido se de cuenta ya que estabamos tapados por el agua del hidro,se la empece a meter por el culo, ella se tapo la boca para no gritar cuando le entro la cabeza,ella continuo haciendo fuerza para que lentamente fuera entrando mi pija en su culo hermoso que tenia,ya con la mitad adentro ,de un solo golpe se la metio toda hasta los huevos, se le corto la respiracion por un instante y comenzo una cabalgata sobre mi pija que jamas hubiera imaginado de esta mujer vergonzosa que habia conocido hace unas horas atras en el bar,se la metia toda hasta los huevos y su cara era de disfrute total, me murmuraba al oido que nuca habia gozado de esa manera, yo le chupaba los grandes pechos que tiene y sentia como sus nalgas se frotaban contra mis huevos cuando se la metia toda en el culo, a todo esto el marido estaba acostado en la cama observando como yo me cojia a su esposa, creo que sin pensar que la estaba cojiendo por el culo, me susurraba al oido cosas que me hacian calentar mas y mas hasta que no pude aguantar mas y le acabe en la cola, una acabada fenomenal que me dejo sin fuerzas para seguir, cuando acabe, el marido se levanto de la cama la tomo a la mujer del brazo , la tiro en la cama , la puso en cuatro patas y la empezo a cojer por la concha, estaba super exitado el marido y la cojia con fuerza , ella gemia del placer y me pidio que le pusiera la pija en la boca, yo no sabia que hacer , pero una seña de Jose dando el ok ,me levante del hidro le puse mi verga en la boca, ella me miraba con una sonrisa picara y se veia que disfrutaba como una loca de chuparme la pija, yo no daba mas pero con un ultimo esfuerzo le acabe en la boca y se trago toda mi lechita calentita que se tomo hasta la ultima gota, justo a tiempo, porque nos avisaban que habia terminado el turno. nos duchamos todos juntos sin que pase nada en la ducha, nos cambiamos y nos fuimos hacia el bar donde nos habiamos encontrado, ya que ellos habian dejado el auto por ahi cerca, con la promesa de volver a encontrarnos.si hay otro encuentro ,les cuento en otro relato .me pueden escribir a bosterman1969@hotmail.com. un beso

Mi hija y yo

Martes, febrero 6th, 2007

Mamándola, acerqué mi verga de nuevo a su coño totalmente depilado, abrí sus piernas con mis manos, y de un solo empujón se la metí hasta el tronco

Mi hija llegó a visitarme y ver cómo estoy ya que mi esposa se fue de viaje fuera del país por un par de semanas. Las dos hijas que tengo siempre buscan “cuidarme” para que no me falte nada, aunque no necesito en realidad que lo hagan. Pero con la hija menor, nos buscamos siempre. Ese secreto que tenemos los dos es tan delicioso, que siempre buscamos estar juntos.

Bueno, ella con el pretexto de venir a verme, llegó desde la ciudad donde vive. Por supuesto, trajo a los hijos, pero los dejó con la abuelita paterna, ya que ellos querían verla, y llegó sola a casa. Como esa noche llegó muy cansada y ya bastante tarde, lo único que hice fue prestarle un pantalón de pijama y una playera para que durmiera cómoda, y se fue a dormir.

Al día siguiente, yo me levanté temprano, antes de que ella despertara. Hice café, y le subí a ella una taza. Pero estaba dormidita, y entonces, como cuando era una chiquilla, me acerqué a ella, y empecé a acariciar su espalda con un masaje más o menos firme para que despertara poco a poco. Nada más se desperezó un poco, y se estiró, así como estaba, boca abajo, y se quedó quieta, esperando que yo siguiera. Y lo hice; empecé a sobar un poco más fuerte su espalda, masajeándola, y me di cuenta que no tenía brassier, mismo que hizo que mi pene se parara como bate. Quité la cobija y la dejé cubierta con la sábana, pero eso me dejó ver que tampoco tenía el pantalón de pijama, que la playera que le había prestado estaba enrollada a la altura de su cintura, no cubría sus nalgas. Seguí con mi ceremonia de masaje, pasando mis manos desde la nuca hasta debajo de su espalda, y por sus costados, en donde quería yo alcanzar sus pechos. Luego seguí con sus piernas, y se las abrí un poco, para poder seguir con el siguiente paso, que fue pasar mis manos por adentro de sus piernas, subí por las nalgas, para verificar que en efecto no tuviera calzoncitos, y seguí subiendo por el costado, ya claramente buscando sus pechos. Ya te conté que los tiene grandes, y que sus nalgas están de buen tamaño, y que en un tratamiento que se hizo, quedó totalmente depilada, así que, me imaginaba ya muchas cosas. En fin, regresé a sus nalgas, pero metí la mano por adentro de la sábana, y bajé por sus muslos. Ella por supuesto ya estaba despierta, pero dejándose hacer. Separé un poco más sus muslos, y ella me ayudó, los abrió bastante, lo suficiente para que yo pudiera ver y alcanzar su vulva. Precisamente eso hice, pasar mi mano por ella, buscando separar los labios con uno de mis dedos, y de nuevo subí por sus nalgas, las cuales había descubierto ya, pero pasé por el medio, y volví a bajar despacio, tratando de alcanzar su culito, el cual acaricié con movimientos circulares. Ella ya gemía cada vez que le acercaba mis manos a su coño, y paraba un poco más las nalgas. Esa ha sido una costumbre muy de ella: las para en cuanto siente cerca una mano que acaricie sus nalgas o su vulva.

Así estuve un buen rato, y cuando ella ya gemía bastante, bajé más mi mano, y separé con dos dedos sus labios, y de inmediato la penetré con mi dedo medio, su coño, estaba ya muuuy mojado. Ella gimió y se abrió más, lo que aproveché para meter un segundo dedo, buscando que se calentara más. Para esto, su movimiento de culo, hacía que mis dedos, sin mover la mano, entraran y salieran de su coño. Me subí en la cama, tratando de subirme a ella, y le acerqué mi verga, para poder montarla y penetrarla, pero me gustó ponérsela en su culito, que había estado acariciando con movimientos circulares, y que por los gemidos, era obvio que le gustó. Subí mis manos a su espalda, tratando de masajearla, pero también acercando mi verga cada vez más a su coño. Cuando el glande se escondió entre los labios de su vulva, paró su culo y tuvo una serie de espasmos, un tanto ruidosos sus gemidos, pero no cabe duda que su orgasmo fue muy placentero. Poco a poco, como siempre lo hago, fui penetrándola, hasta metérsela toda, cuando ya mis manos habían alcanzado sus pechos, jalé un poco su torso para poder tocar sus pezones. Me gusta pellizcarlos un poco, y a ella también. Le pedí que se volteara de frente, y ya acostada boca arriba, le subí la playera, para poder mamar sus pechos, eso me encanta, y a ella también. Mamándola, acerqué mi verga de nuevo a su coño totalmente depilado, abrí sus piernas con mis manos, y de un solo empujón se la metí hasta el tronco. Siempre me ha dicho que le gusta sentir un pene entrando en su coño de manera vertiginosa. Así estuvimos un buen rato, y luego decidí visitar su pequeño botoncito, el cual me encanta mamar, y me gusta jugar con mi lengua y él. Eso fue una de las primeras cosas que hice con ella, y ella siempre ha pedido que lo haga. No lo dice, me empuja hacia abajo para que lo haga. Tiene un sabor delicioso, y luego de un rato, me pide que le dé un dedo para que ella pueda chuparlo y probar sus juguitos, dice que le gusta ese sabor. Después la volví a penetrar, abriendo sus piernas, y tomando sus brazos muy abiertos, para que no pudiera moverse, y así sometida, nos vinimos juntos. Nos bañamos, nos arreglamos y decidimos salir a la calle.

Ella se puso una falda un tanto amplia, pero arriba de la rodilla, y una blusa escotada, que deja ver una buena parte de sus deliciosos pechos. Bajando las escaleras de la casa, pude ver buena parte de sus piernas, y metí mi mano bajo su falda, para sentir sus muslos y sus nalgas. Me gusta tocarla y esa fue una deliciosa oportunidad, me excita que me deje hacerlo. Bueno, eso me gusta, sobre todo cuando no trae más que una de esas tanguitas de hilo dental que usa, apenas cubre sus labios vaginales y ya. Nos fuimos primero a desayunar rico, y después, como se lo había prometido, la llevé a la sala de masajes a donde voy más o menos seguido. Realmente no es una sala de masajes serios, porque las chicas te ofrecen que al final, por una pequeña propina, te dejarán perfectamente relajado, ya que, después de que te hacen el masaje, acarician tus partes íntimas y terminan masturbándote de manera deliciosa. Bueno, le había prometido a mi hija llevarla, y llegamos a nuestra cita a la hora que habíamos convenido. Yo le comenté a una de las chicas que me la dejaran bien prendidita, y ella me preguntó que si era mi amiguita. Le dije que no, y luego le conté mi relación con mi hija. No se lo podía creer, pero me dijo que yo era muy libidinoso y calenturiento por estar queriendo con mi hija, a lo que asentí, y le dije que mi hija también, pero que a nosotros nos parecía natural. Bueno, me preguntó si yo pasaría con ella al masaje para ver cómo lo hacía, o si esperaría afuera. Le dije que cuando empezara me avisara y ya entraría. Me preguntó si “conocía” a mi hija, y le dije que sí, que se la encontraría totalmente depilada, sin un vello en todo el cuerpo, y que en uno de sus pechos encontraría un lunarcito. En fin, le pedí que la tratara muy bien, y que se llevaría una buena propina de mi parte. Después de un buen rato, me llamó y me pidió pasar, en voz baja, lo hice y me coloqué en un rinconcito para ver cómo trataban a mi hija. ¡Delicioso! Es la segunda vez que veo cómo una mujer la masajea, y me parece tremendamente cachondo. Sobre todo, cuando abren sus muslos para masajearlos, mi hija es muy cooperativa, se deja hacer y le gusta. Gimió cuando la chica acercó sus manos con aceite muy cerca de su vulva, dejándolas ir descuidadamente hasta ella, pero volviendo de inmediato a las piernas, y más rico cuando subió a sus nalgas, que masajeó con movimientos circulares, de tal manera que las abría y las cerraba, dejando ver su culito y su vulva, porque cada vez era más y más lo que las abría, antes de llegar a la espalda, que en realidad, lo que hacen es tratar de tocar los pechos por los costados. Mi hija ya estaba muy caliente cuando le pidió que se volteara, y le comenté que allí estaba yo, y que me iba a salir para que se sintiera cómoda. Su único comentario entre lo sofocada que estaba fue que no se había dado cuenta cuando entré. Bueno, me salí para dejarlas, a mi hija para que pudiera estar muy a gusto, y a la chica, para que pudiera hacer su “trabajo” sin interrupciones. Además, para incrementar mi morbo.

Un rato después me contó que la chica había seguido con el masaje, primero en los pies, que le había gustado mucho, luego siguió en las piernas, pero subió de inmediato al estómago, en donde, entre plática y broma, jugó con su ombligo, y que después de algún comentario de que tenía muy bonitos pechos, subió despacio hacia ellos y con mucho aceite, empezó a masajearlos con mucha suavidad, pero que ya no era un masaje, sino que estaba en realidad llegando hasta los mismos pezones. Y mi hija dice que se los tomó, los pellizcó, apretó y luego, empezó a bajar poco a poco una mano, mientras la otra siguió masajeando sus pechos, pasando de un pezón a otro. Cuando llegó a su pubis, le dijo que le gustaba mucho que tuviera su cosita depilada, y que tenía unos labios bastante “carnositos”. Y que se los había separado y en un segundo estaba masajeando su clítoris, y metiendo uno, dos, tres dedos dentro de su vagina, hasta que hizo que tuviera un orgasmo. Luego la chica le preguntó si en realidad era yo su papá, y muy morbosamente la asaltó con preguntas, que qué hacía yo con ella, que si le gustaba, que cómo lo hacíamos, que… Por supuesto, mientras le preguntaba seguía sobándola y acariciando sus pechos y su vulva. Dice mi hija que esa chica sabe tratar muy bien a otra, y que sabe dar placer. Pero también me comentó que es tremendamente morbosa, por el montón de preguntas que le hizo. Incluso le preguntó si yo le había bajado ya, o si ella me había mamado, a lo que mi hija le contestó que eso es algo que a ella le gusta mucho: “tomar su biberón”. En fin, mi hija salió de allí totalmente eléctrica, y aceptó que fuéramos a un sex shop que está en el área de satélite a comprar algún juguetito, pero finalmente ella no se bajó del carro. Así que le compré un “sub” que es una especie de huevo grande, que vibra y da una especie de toques, como los que dan los aparatos para adelgazar. Así que cuando llegué al carro, le dije que se lo pusiera de una vez cuando estuviéramos en la cafetería. (Del masaje íbamos a tomar un café cerca de la casa). Ella aceptó y nos fuimos a tomar el café. Después de un rato, se fue al baño, y cuando regresó me dijo que ya lo traía puesto, y que traía el control ya por la cintura de la falda. Me dijo que había probado un poquito el vibrador, y que estaba bien rico, que lo otro no se había atrevido. Bueno, estuvimos un rato allí, y yo entre que quiero y no quiero, tomé el control, y lo conecté, y ella me dijo que no lo hiciera, porque la iba a delatar ante las personas asistentes. Yo le dije que ya había visto que unos muchachos estaban viéndole las piernas desde hacía rato, por el tipo de falda no se podía cubrir totalmente, así que, de cualquier forma que se sentara, estaría enseñando piernas. Eso nos hizo reír, pues a ella le gusta que la vean, es un poco exhibicionista, y por eso no le importa mucho desnudarse cuando le dan masaje por ejemplo. Aunque no tiene un cuerpo de diosa, y es chaparrita, tiene un cuerpo apetecible, las piernas las tiene un poco gruesas, y los pechos son grandes, buenas nalgas, paradas. Diría que es culoncita por su estatura, y pensaría que por chiquita no aguanta mucho, pero desde chiquita pudo con toda. Dicen que las mujeres que tienen el pie chiquito, tienen la vulva grande y profunda. Así es mi hija, y ya pude en una ocasión darme cuenta que sí puede aguantar bastante. Ya te conté de un masajista de su ciudad. Allí dejó que los muchachos se dieran gusto viéndole las piernas.

Bueno, allí estuvimos un buen rato, y sí accioné el aparatito varias veces, y varias veces ella se estremeció con la vibración dentro de su vagina. Cuando accioné el otro botón dio un salto, y me dijo que era una sensación muy distinta, que contrae todos los músculos y la hace saltar, pero que es delicioso, que así con tres o cuatro, tendría un orgasmo. Ni corto ni perezoso, allí van cuatro, cinco, seis, y veo cómo se pone chapeada y colorada, y empieza tener un orgasmo, cierra las piernas con fuerza, y se derrite en el sillón. Cuando ella tiene un orgasmo, pone cara de gozo, parece una putita, para los labios, como queriendo tener un pene en ella, y pone cara de morbosa y cachonda. En fin, ya no hicimos más porque me dijo que se iba a mojar toda, y con los calzoncitos que traía, no iba a poder aguantar mucho, así que nos regresamos a la casa. En el carro le pedí que me dejara hacerlo de nuevo, y me lo permitió, pero allí le puse el vibrador y el segundo botón de toques. De la cafetería a la casa tuvo al menos tres orgasmos, los tres tremendos, se abrió de piernas, se acostó en el asiento, y tuve la oportunidad de ver sus calzoncitos, totalmente metidos entre sus labios, empapados. Le metí dos dedos, y toqué el “sub”, adentro de su vagina, y sentí cómo vibraba adentro de ella. En fin, movía las caderas para adelante y para atrás, y gemía como loquita. Le comenté que me gustaba verla así como una putita, y que me gustaba que fuera tan cogelona, tan caliente y tan depravada, porque de esa manera yo podría enseñarle todo lo que nos diera placer. Ella me pregunto: ¿maas?, y le dije que tendría un par de ideas en mente todavía, y que ya veríamos si las llevábamos a cabo. Cuando llegamos a casa, no bien cerramos la puerta, le encendí de nuevo el Sub, para que lo sintiera vibrando, pero en lo más fuerte, ella apenas subió las escaleras, y yo por atrás iba tocándole las nalgas, tratando de meter mis dedos entre ellas. Luego, la desnudé, y le pregunté cómo le había ido con la masajista, en ese momento fue que me contó todo lo que le hizo, y por supuesto eso subió aún más su calentura y la mía. Y nos dimos a la tarea de encender su nuevo juguete, y hacerla gozar, gimiendo y retorciéndose en la cama, hasta que después de tres o cuatro orgasmos me pidió que le diera “biberón”, que es que quiere mamarme. Yo le di mi verga para que mamara, y así estuvo un buen rato, lamiendo y mamando hasta que le pedí que parara porque me iba a venir.

Le pedí que se sacara el Sub, que en realidad parece un huevo, sólo que un poquito largo como salchicha, y le dije que la iba a amarrar para hacer yo lo que quisiera con ella. Ella se dejó, la amarré a la cabecera de la cama, le abrí las piernas, las amarré también, después de ponerle una almohada en las nalgas, para parar más su pubis, y luego me di a la tarea de lamerla toda, mamar sus pechos, y mamar los labios vaginales, hasta ponérselos rojos, y su clítoris, buscarlo, mamarlo para que se pusiera durito. Le metí hasta cuatro dedos en la vagina, luego le volví a meter el Sub para que tuviera otro orgasmo, y finalmente acerqué mi verga a su vulva, y la penetré poco a poco, hasta el fondo. Por supuesto que mi hija estaba que se moría de calentura, y le dije que me vendría pronto dentro de ella, y me pidió que lo hiciera, porque quería sentirme viniéndome en ella. Bueno, eso hicimos y nos quedamos medio dormidos, no sin antes desatarla y comentarle que era bien putita, pero que así me gustaba, y que yo estaba encantado cogiendo con ella, porque era muy cachonda.

No terminamos allí, pero ya es muy noche. Seguiré con esto mañana.

Laura, la alumna cachonda

Martes, febrero 6th, 2007

Estaba tan cachondo que fui, y con la excusa de ayudarla me puse detrás de ella y empecé a refregar mi polla erecta ya sobre su dulce coñito, ella lo notó, pero no me dijo nada así que seguí hasta que me parecía muy descarado

Hola soy Roberto, os voy a contar una historia que me sucedió hace unos años en un pueblo de Sevilla. Todo esto empezó cuando estaba en mis últimos años de universidad y dentro de nada me marcharía trabajar. Pero primero empezaré describiéndome, yo en esa época no era muy atractivo, rondaba los 90 kilos aunque de todas formas gracias al ejercicio que hacía no estaba gordo sino más musculado digamos y media 1′80. Yo tenía pelo color castaño, ojos marrones, y era morenito y mi polla era más o menos de un tamaño normal, rondaba los 17 cm. erecta, pero lo mejor era su anchura que era indescriptible en su forma erecta. Lo que más destacaría de mí sería mi capacidad para poder hacer que las chicas se sintieran a gusto conmigo, ya que mi forma de ser era tranquila e inspiraba confianza algo de lo que sin duda aprendería a utilizarlo a mi favor.
Bueno la historia transcurre en la universidad en la que estudiaba, en mi clase habían muchas chicas realmente guapas, pero sin duda quien me proporcionó cientos de horas de placer infinito masturbándome fue una chica llamada Laura, cada vez que me acuerdo de ella se me empalma la polla. Ella, era una chica que medía 1,70 si no me equivoco, tenía pelo corto de color castaño, unas tetas más o menos aceptables, en las que se les podía notar cuando estaba excitada, por sus hermosos pezones, pero lo que más me volvía loco de ella y me produjo muchas pajas fue su culo, uuuummm, su culo era para enmarcarlo, creo que todos los varones de la clase deseábamos haberlo tenido entre nuestras manos aunque solo fuera por unos escasos segundos. Su culo era un tanto respingón y no era muy ancho que digamos, pero creo que jamás veré un culo tan perfecto como aquel que tenía Laurita. Laurita en su forma de ser, era una pija de los pies a la cabeza, aunque ella se negará a admitirlo, además era un tanto presumida y coqueta. A mi opinión creo que las pijas son las chicas más potentes que hay, sobre todo a los 19 en los que te deslumbran con su belleza y sus curvas por eso son mis favoritas.
Bueno, creo que con esto ya tenéis una buena introducción, empezamos pues con la historia. Empezó en un día de clase normal y corriente, llegábamos a clase nos sentábamos, yo y ella siempre en primera fila aunque en diferentes lados. La clase por cierto era pequeñita, aunque muy pocas veces coincidíamos cerca. En la primera hora, dimos la clase y todo iba normal, cada uno con sus pandillas, en el descanso todo normal. Ya pasaron las horas hasta llegar a la clase de hacemos el trabajo y empezamos a charlar: -Oye Laura bonita casa.

-Gracias, Roberto, a ver cuando puedo ver la tuya.

-Eso esta hecho. (Lo dije yo pensando, lo que le haría en mi casa) -¿Y esto tienes novia?-me pregunta- -No, pero algo hay, ¿y tú? -No, pero algo también hay-risas- -Pues me extraña con lo guapa que eres y ese cuerpo.
Ella se queda callada durante unos momentos-Lo mismo digo, con lo guapo que eres tú-comenta.
Yo mientras hacía el trabajo, me estaba fijando en sus tetas, ummm, lo que haría yo si me dejará, se le notaba que no llevaba sujetador, eso me encantaba, me estaba cebando con ella mentalmente, imaginándome como me la follaría a esa putilla. Pero había caído en que aún no le había visto el culo, así que se me ocurrió hacer que se le cayera un lápiz para que se agachara y poco después lo hice. Y pude ver como se agachaba, le vi el tanga negro que llevaba, ummm, lo que daría por haber podido olfatear sus olores procedentes del tanga.
En ese momento estaba tan cachondo que fui, y con la excusa de ayudarla me puse detrás de ella y empecé a refregar mi polla erecta ya sobre su dulce coñito, ella lo notó, pero no me dijo nada así que seguí hasta que me parecía muy descarado. Paré y seguimos con el trabajo hasta que terminamos. Y me fui.
Al día siguiente en clase, ella se sentó al lado mío e iba con un top amarillo semitransparente y una minifalda muy corta que me puso cachondo. Transcurrió la primera hora y en la segunda me dijo que se le había olvidado hacer los deberes y me pidió que les dejara los míos, yo accedí, pero le dije que me debía una, aunque nunca pensé que llegaría a tomárselo tan en serio. Tras unas interminables horas, llegó el recreo, en el que podíamos abandonar el colegio o no durante una media hora. Cuando me disponía a salir, ella me paró.

-Espera-me dijo, yo accedí, pero no me di cuenta de que había cerrado la puerta, cuando me dijo- Gracias por lo de antes, me has salvado la vidaNo es nada-respondí me disponía a salir cuando me agarró de la mano, y le dije-¿Qué quieres?-Recompensarte-me dijo. Y entonces se quitó la camisa y empezó a darme un morreo difícil de olvidar. Así es como te quiero pagar-dijo, mientras me seguía morreando y yo le metía la lengua hasta la campanilla.

Me solté un poco y le dije-Pues creo que lo estás haciendo muy bien. Mientras la agarré de frente y la coloqué en la mesa de la profesora, quité todo, tirándolo al suelo y empecé a tocarle las tetas, esas ansiadas tetas, las tacaba, pellizcaba y amasaba, mientras la besaba a ella, en la boca, en la oreja hasta que me decidí a plantarme con las tetas, y las empecé a chupar de fuera a dentro, ella mientras gemía de placer-aaaaaaaaaaahhhhhhhh, sisisisisisisisi, sigue, sigue, cabrón mámame y ordéñame, ssisisisisisisisi, así hasta que obtuvo su primer orgasmo, después yo ya me había quitado la ropa, y ella miró a mi polla y dijo- ummm, te la voy a mamar hasta que no te corras más, – entonces empezó a primero a rozar su lengua de abajo a arriba por el tronco de mi polla, luego se la metió en la boca y empezó a hacerme diabluras con la lengua, se notaba que esa puta, ya lo había hecho muchas veces y muy bien. Mientras me la chupaba, yo le veía mamármela con gusto, le gustaba a la muy zorra, seguí así hasta que la tumbé en la mesa y yo agachado le empecé a lamer el clítoris, lo que más gusto me daba era como la escuchaba gemir-oooohhhhh, siiii, siiiiiiii, ooohhh, siiiiiiii, fólla primer día quería que me la metieras, soy tu zorra-así seguimos hasta que le propicié el 5 orgasmo y saqué mi polla y ella automáticamente empezó a chupármela hasta que le dije que me corría, pero eso a ella le daba igual y siguió así hasta que solté todo en su boca con un profundo gemido mío, y Laura se lo tragó todo. Al acabar me dio un buen morreo a lo que aproveché para tocarle ese culo con el que había soñado toda mi vida.
Después de esto no tuvimos más encuentros, y después de la universidad nos perdimos cada uno y no nos hemos vuelto a encontrar. Bueno espero que les haya gustado, ya volveré si eso…

La novia de mi tí­o

Martes, febrero 6th, 2007

Con su mano deslizándose por mi cuerpo fue bajando hasta que agarró mi pene, y lo colocó en la entrada de su depilado sexo, me miró y entrecerró los ojos a la vez que sonreía y dijo, ahora disfruta de esto

Mi nombre es Mario, tengo 20 años, soy moreno, alto, pero unos 80 kilos, estudio derecho en salamanca y la historia que os voy a contar ocurrió hace apenas unos meses…

En mi familia siempre ha habido muy buenas relaciones, mi padre es hijo único y mi madre tiene 2 hermanas y un hermano más joven que ella. Hace cosa de dos años mi tío se fue a trabajar fuera del país, rodando por Europa sin rumbo fijo y viajando de un sitio a otro hasta que aterrizó en Paris, en una de sus múltiples llamadas a mi casa nos confesó que se había enamorado de una chica de una cuidad cercana y que pronto volverían a España, ya que tenía ganas de conocer a la familia de mi tío, por lo que buscaría billete para junio y vendría. A principios del mes mi tío volvió a llamar diciendo que vendrían de visita en una semana. Mi madre estaba entusiasmada y como vivimos en un chalet bastante grande a las afueras y mi tío no tiene casa aquí, sería una buena idea que se quedaran a dormir un par de días, para enseñarle la ciudad. Esa fue una semana de preparativos, supongo que para causar buena impresión, pero si soy sincero a mi no me atraía la idea de compartir mi casa con nadie, no por egoísmo, sino porque aunque mi tío tiene 35 años siempre me ha tratado como a un niño pequeño, y sospechaba que esta vez sería idéntica…

El caso es que el día en que llegaban, mi madre me obligó a ponerme elegante y a arreglar el jardín para cenar fuera. Una hora antes de lo previsto llamaron a la puerta y fui a abrir, avisando a mi familia. Todos nos quedamos de piedra cuando aquella chica entró por la puerta…Era alta, rubia, de ojos azules ligeramente rasgados, unos labios rosados, delgada, con un top ajustado blanco que marcaban unos pechos perfectos, un piercing en el ombligo y unos pantalones vaqueros justos que marcaban su espléndido trasero. Hasta mi padre quedó hipnotizado… La chica se llamaba Nicolle y justo cuando todos pensábamos que no podría decir ni una palabra, comenzó a hablar un perfecto español aunque con un acento un poco marcado, ante nuestra sorpresa mi tío explicó que su padre era de Madrid y que Nicolle sabía hablar perfectamente español, entenderlo y escribirlo sin dificultad, pese a no haber viajado nunca a E que terminara, cuando lo hizo y salió fuera, yo estaba sentado en la cama escuchando música, me pidió perdón, dijo que como arriba no hay baño, bajó las escaleras y este era el primer baño que había (a mi baño se puede entrar desde mi habitación y también por una puerta que hay en el pasillo enfrente de las escaleras) que no sabía que era mi baño y que me pedía perdón. Le comenté que podía usarlo si quería, que mañana recogería todo y que lo compartiríamos. Se sentó a mi lado y charlamos un buen rato, resultó que tan solo tenía 27 años y que había estudiado derecho, que es lo que estudio yo, hablamos de más coincidencias y se fue a dormir, yo hice lo mismo pensando que a lo mejor no estaba tan mal como tía al fin y al cabo& A la mañana siguiente bajé pronto a desayunar porque había quedado con unos amigos para ir al centro a comprar, Nicolle estaba en la cocina con mi madre hablando, yo entré, tomé una magdalena y salí de la cocina casi sin despedirme, mi madre me reprochó no saludar así que di la vuelta, le di dos besos a mi madre y al acercarme a darle otro a Nicolle giró un poco la cara, lo justo para que el beso se aproximara mucho a sus preciosos labios… Me quedé sorprendido, tomé mi bolsa y me fui… no dejé de darle vueltas toda la mañana… ¡casi me da un beso delante de mi madre! Aunque llegué a la conclusión de que a lo mejor es una costumbre o solo un juego para ponerme nervioso… no le di más importancia, aunque debería haberlo hecho…
Cuando llegué de nuevo a casa no había nadie, aparqué mi moto delante del césped y entré, me tumbé en el sofá y puse la tele, a los 20 minutos sonó la puerta y entró mi tío con Nicolle. Por la cara de mi tío debí de joderle el momento erótico que pensaba tener estando solo en casa, porque me miró y dijo…”¿tú no deberías estar fuera, mocoso?”, contesté con indiferencia y seguí viendo la tele… antes de cerrar la puerta aparecieron los amigos de mi tío, que iban a recordar viejos tiempos jugando al fútbol y que él no podía faltar, que se había perdido demasiados… Invitaron a su novia, pero Nicolle dijo que no y que prefería dormir un poco la siesta; mi tío se fue y ella subió las escaleras. Al cabo de un rato me di cuenta de que tenía mi habitación hecha un desastre y que mi madre se enfadaría, así que subí a arreglarla, la puerta del baño estaba entreabierta así que me asomé…el espectáculo era increíble. Nicolle estaba casi desnuda, con el sujetador puesto, tenía una pierna y toda la ingle cubierta por crema de afeitar y estaba depilándose, la cuchilla corría suavemente por su pierna ya que prácticamente no tenía vello, terminó con la pierna y comenzó a depilarse las ingles…yo no podía dar crédito, rasuró prácticamente toda la ingle (dejando como mucho un centímetro de vello en el centro sin depilar y comenzó con la parte de abajo, estaba claro que lo hacía normalmente porque era una experta.

Dejé de mirar, salí, y volví a entrar haciendo más ruido, ella me avisó de que estaba en el baño y yo me senté delante del ordenador, cuando terminó salió con una minifalda de tablas muy corta y la parte de arriba de un bikini rosa, despreocupada dijo “bueno ya estoy lista para la piscina”, yo haciéndome el loco puse cara extrañada a lo que ella estiró la pierna, la puso sobre la cama y dijo “suavidad m&a sentía mucho más cómoda, además de que sabía que a los hombres le encantaba, llevaba haciéndolo muchos años y era algo que le parecía sexy… “a mi también me lo parece…es increíblemente erótico” le comenté y recostándose en mi cama dijo…”si, produce esas sensaciones a los hombres”. Yo no sabía como disimular la erección que tenía en ese momento, llevaba el bañador puesto y era evidente como estaba, mi pene quería salir del pantalón y yo tenía que hacer verdaderos esfuerzos por controlarlo…me quedé en la silla con las piernas cruzadas, Nicolle se levantó y se me quedó mirando…

“¿Qué te pasa Mario?”, preguntó… yo contesté nervioso un rápido “nada, nada”… y ella, descarada mirándome la entrepierna me dijo…
“vaya, parece que esta conversación ha hecho… “¡crecer” algo en ti!”, los botones no habían resistido y mi pene había salido ligeramente del bañador, tenía todo el capullo al descubierto y yo estaba todo rojo…
“perdón, no se que me ha pasado, de verdad, lo siento” me incorporé un poco y me coloqué… Nicolle parecía divertirse con esta situación y me dijo…”bueno, ya he visto parte de tu encanto, con ese tamaño no se porque te llaman mocoso jajaja”. “Por favor, esto es ligeramente embarazoso, así que encima no calientes la situación, voy a ir a darme una ducha y bajaré a la piscina”. Entonces Nicolle se me quedó mirando y dijo…”vaya, te rindes fácilmente ¿no es así?” a lo que extrañado comenté…”¿por qué lo dices?”. Ella se volvió a tumbar en la cama mirándome… “Yo en tu lugar hubiera pedido una…recompensa o igualdad de condiciones…). “Explícate” comenté. “vamos a ver…te he visto semi desnudo ¿no? pues yo hubiera exigido prácticamente lo mismo, ya que lo del baño no cuenta porque me tapaba la crema ¿no es así?”. “vale, entiendo…así que tengo derecho a pedir que me muestres algo ¿no?””bueno… para que esté la cosa igualada…cierra los ojos y no los abras hasta que yo te diga…”. Así lo hice, estaba soñando y no sabía con que me sorprendería… “ahora dime que te gustaría ver…”. Yo pensé durante unos segundos y al final contesté que me gustaría verla sin sujetador…ella me levantó, me acercó a su cuerpo y me dijo…”entonces desabróchamelo”, así lo hice, estaba temblando, pero al fin cedió…dejé caer el sujetador al suelo y abrí los ojos…eran dos pechos perfectos, inmensos y con los pezones rosados…

“vaya parece que de nuevo tienes algo…ahí abajo ¿no es así?” cuando volví a mi ser me di cuenta de que mi capullo asomaba por encima de la goma del bañador, Nicolle sonrió y dijo…”como yo te he dejado tocarme…ahora me toca desabrochar a mi” Tiró un poco hacia debajo de mi bañador y liberó mi pene en completa erección… “¡vaya, vaya, que tamaño! creo que te has llevado lo mejor de la familia…” y comenzó a tocarlo y ha deslizar su mano sobre él…yo, confiado, le dije que yo no había tocado…y que no lo veía justo del todo… “¿a que esperas?” fue toda su contestación… la agarré de la cintura y la empujé contra mi, besándola en los labios. Nuestras lenguas se juntaron y jugaron durante un rato en el que ella no paró de tocarme, me estaba haciendo una paja de lujo, me empujó contra la cama, me besó, comenz tumbé encima besándola en los labios… “Mario, no te puedo dejar hacer nada más, no puedo…”. Yo haciendo caso omiso comencé a chupar sus pezones, tenía unos pechos duros y enormes, los intentaba sujetar con mi mano, pero casi no podía, seguí bajando, chupando y lamiendo cada centímetro, besando el piercing con forma de aro de su ombligo, poco a poco le subí la minifalda& llevaba un tanga minúsculo rosa semi transparente…era increíblemente pequeño, tapaba lo justo… “¿ahora entiendes porque me depilo tanto? no me gusta que salgan los pelitos por los lados…y me gustan demasiado los tangas pequeños” me confesó…yo asentí mientras lo bajaba y ahí estaba… su coño completamente depilado, sin un pelo, y todo para mi…comencé a besarlo, primero bajando suavemente por la cara interior de sus muslos y después los labios, esperé a que fuera ella sola la que lubricara y después comencé a chupar y besar…

“Mmm como me gusta esto…”.
“a mi también, me encanta..” estuve en esa posición un rato, cada vez más entregado, hasta que Nicolle empezó a moverse más rápido…se agitaba y a la vez intentaba tocarse ella misma…se frotaba y yo chupaba sus dedos, la besaba el clítoris y lo chupaba con todas mis ganas hasta que escuché lo que estaba buscando… “Mario, me voy a correr…” seguí más y más hasta que empezó a gritar y a llenarme la boca con su orgasmo…
“eres bueno cariño…muy bueno… ¿dónde aprendiste? Bueno no me interesa…lo que si que quiero saber es si sabes hacer algo más…” Si, además antes no me ha dado tiempo a terminar…así que todavía estoy un poquito cachondo”… Nicolle sonrió y me beso…compartiendo sus fluidos… me volvió a tumbar sobre la cama y de nuevo empezó a mamármela de una manera desesperada, le dije “si no paras me voy a correr…” al que respondió con un simple…”todavía no cariño…tengo algo para ti… “Nicolle, déjame ir a la habitación de mis padres, se donde guardan los condones…” “no hace falta cariño…llevo unos cuantos años tomando la píldora… asentí confiado, ella fue subiendo hasta tener su cara frente a la mía y sus cabellos rubios rozando mi cara…
Con su mano deslizándose por mi cuerpo fue bajando hasta que agarró mi pene, y lo colocó en la entrada de su depilado sexo… me miró y entrecerró los ojos a la vez que sonreía y dijo…ahora disfruta de esto, que esta suave…y bajo de un golpe hasta que entró por completo… Comenzó a cabalgarme mientras sonreía y me miraba con cara de zorra…yo hacía fuerza y empujaba más y más…rodamos sobre mi cama y me coloqué encima, bombeaba con fuerza mientras miraba hacia sus ingles, que me volvían loco… Nicolle empezó a moverse rápido y a gemir como antes…estaba a punto de correrse otra vez y yo no andaba lejos…la mordía el cuello, le agarraba de sus pechos y la besaba hasta que con otro grito se volvió a correr…yo le avisé de que estaba a punto… “no te corras dentro …quiero sentir tu semen dentro, pero puede esperar…ahora quiero que te corras en mi boca…” era un sueño hecho realidad… la saqué rápido y me puse de pie en la cama mientras ella me masturbaba y me la chupaba…”me voy a correr…aahh” esperando que ella se separara, pero no lo hizo…apretó más fuerte y comencé a correrme en su boca…ella me miraba y saboreaba…era un sueño… cuando terminé, le saqué mi morcillota verga de su boca…y ella la dejó entrada de su depilado sexo, me miro y entrecerro los ojos a la vez que sonreia y dijo, ahora disfruta de esto”

Asunto de viernes

Martes, febrero 6th, 2007

De pronto mi esposo fue introduciendo poco a poco su verga en mi chocho muy jadeante, yo gemía de placer, entre tanto otra chica se me acercó, me acarició toda, nos besamos y empezamos un juego sexual delirante

Un viernes en la noche me llamó al celular mi esposo, se notaba con prisa, me pidió acompañarlo esa noche a una reunión, como de costumbre yo acepté.

Nos encontramos en la portería del edificio hacia las 8 de la noche, yo sabía en que terminarían esas famosas reuniones y me fui vestida para la ocasión, como siempre, con una falda diminuta, debajo de la falda una rica tanguita blanca, una blusa muy ajustada sin sostén lo que denotaba marcadamente mis grandes y provocativos senos con sus pezones erectos, unas sandalias de plataforma y obviamente mi gabán.

Al subirme al auto hizo un comentario de lo provocativa y sensual que estaba, le di un beso en la boca y le acaricié su verga por encima del pantalón, esto pareció ponerlo un poco caliente, por lo que también acarició mi chocho, que en ese momento empezaba a jadear; cuando se dio cuenta de la rica tanga que llevaba puesta se sorprendió un poco, yo me sonreí y le susurré al oído que como siempre quería que esta noche fuera algo especial, mientras él seguía acariciando el chocho, metiendo sus dedos en mi vagina, le dije que antes de llegar a la fiesta quería ver como tenía la verga y mientras manejaba su carro yo saqué de el pantalón su verga que ya estaba un poco tiesa, con un pañuelo facial retiré mi labial de mi boca para no mancharle el pantalón y me dispuse a darle una buena mamada.

De pronto nos metimos por una calle oscura y detuvo el carro y me dijo quiero que te bajes, me muestres el culo y camines un buen rato así mientras yo me hago la paja, al principio la idea no me gustó pues me daba miedo que pasara alguien y me viera , pero terminé aceptando, me bajé, caminé frente a él mientras me seguía lentamente, yo caminaba lenta y sensualmente, podía sentir como mis nalgas se movían, ya que por los zapatos tan altos se paraban un poco más, me subí al carro y me dijo: perra, de verte como mueves ese culote me voy a venir en tu boca, aprisioné su verga con mi boca, me la metí toda y sentí como se venía a chorros, después de tragármelo me dijo vamos a divertirnos de lo lindo.

No fuimos a la reunión, sino que salimos a un bar swinger, llegamos, nos sentamos, pedimos dos cócteles los cuales bebimos de afán, salimos a la pista donde habían no sé cuantas parejas más bailando muy eróticamente, lo que nos subió mucho más la temperatura, empezamos a bailar, de pronto en una de las vueltas subió mi falda quedando al descubierto mi rico culo dividido por mi diminuta tanga, se sorprendió y pidió ver también por delante, dándome la vuelta m dejando su cabeza mojada de saliva, con mis manos acariciaba todo su cuerpo y el de otras cercanas a mí, de pronto mi esposo me paró y tiró de frente contra el espejo en la pared de la pista de baile, fue introduciendo poco a poco su verga en mi chocho muy jadeante, yo gemía de placer, no paraba de empujar, entre tanto otra chica se me acercó, me acarició toda, nos besamos y empezamos un juego sexual delirante, mientras mi esposo empujaba cada vez más fuerte.

De repente sentí como era acariciada también por el novio de la otra chica, sentir tantas manos en mí me estaba llevando a un éxtasis muy frenético, me voltee como pude y metí las tetas en la boca de mi esposo, mientras seguía clavada con su vergota, la chica con la que nos acariciábamos se movía delicioso, le pedí que me lo hiciera más duro, de repente la chica me susurró al oído que tenía una sorpresa y sacó un enorme consolador, empezamos ambas a jugar con ella, la llevamos a la boca, empezamos a metérnosla mutuamente, la mamábamos, al observarnos todos, puso mucho más calientes a los presentes.

Las mujeres empezaron a mamar las vergas de los chicos que estaban a su lado, otros a hacerse la paja, esto nos daba más ganas de seguir mamando, de acariciarnos la cuca con los dedos, después de un rato mi esposo se paró frente a mí y me metió su verga en mi boca, la mamé con rabia, le pedí que me la metiera en el chocho y en mi culo, por todas partes, en ese momento la verdad me sabía a gloria, pues estaba tan arrecha que quería tener todas las vergas dentro de mi cuerpo, yo gritaba de placer, no entendía esa sensación de querer ser penetrada por todos los hoyos de tu cuerpo, me sentía como una verdadera puta y esto me excitaba aún más.

Después de un buen rato de estar siendo introducida por mi esposo por todos lados, y ver otras chicas hasta dos y tres vergas dentro de ellas, experimenté varios largos y prolongados orgasmos…….en ese momento mi esposo sacó su verga y apuntando hacia mí me bañó en semen……..sentía como escurría por mi cara…..por mi cuerpo….su deliciosa leche…

Confesiones de una hija y de su padre

Martes, febrero 6th, 2007

Me dijo que era muy cachondo saber que yo la vi montada por una verga que no era la de su marido, y que le gustaba que yo accediera a eso, que lo había gozado mucho, que ahora no tenía por que tener inhibiciones conmigo

Ahora te tengo muchas novedades. Te conté que iría a visitar a mi hija. Ella vive fuera de la ciudad de México, en un fraccionamiento bonito, en una ciudad chica del interior, fui con la intención de pasar unos días a solas con ella, ya que su marido iría a visitar a su mamá, y sus hijos viajarían también con él. Bueno, llegué, me tenía ya un lugarcito reservado en uno de las recámaras de la casa, y platicamos largo de todas las novedades de la familia. Después fuimos a comer a un restaurante, y luego fuimos a tomarnos un café. Hicimos planes para salir de “destrampe” por la noche, aprovechando la ausencia de marido e hijos, lo que le daba libertad de movimientos. Le pregunté si sabía de algún buen lugar para ir, ver algún show y bailar un poco. Su comentario fue: papá, ¿acaso quieres ir a bailar con alguna mujer?, te va a tocar conmigo un par de buenos cates, ¿por qué no me respetas? (ella siempre ha jugado conmigo a ser celosa), y yo le comenté que quería bailar con ella, no con otra persona. Se quedó sorprendida, pero parece que le gustó la idea. Luego de estar platicando le pedí que me llevara a algún lugar de puro destrampe, y me dijo que de acuerdo a lo que ella conocía o sabía, me llevaría al lugar más divertido posible, y que nos íbamos a divertir bastante…

En la noche, se vistió de color crudo, con una falda larga y blusa escotada, plisada por enfrente, con un hilito que amarra el escote, y lo hace más o menos amplio. Ella tiene un pecho bastante generoso, y cuando usa ese tipo de blusas, no deja mucho a la imaginación, además, con ese tipo de faldas, que son de una tela de algodón muy delgada, tienes una vista maravillosa ya que se transparenta bastante. Yo le dije que estaba muy cachonda, se rió, me preguntó si estaba bien, y yo le contesté que sí, que me gustaba mucho verla así. Como respuesta, me dijo que esperara a ver el antro a donde me llevaría. Bueno, llegamos al antro, y vaya sorpresa, el show deja muy poco a la imaginación. Hay una variedad de strip tease de una pareja que termina enredándose muy sensualmente en el piso del escenario. Ella con una tanguita súper pequeña, que apenas tapa los labios de su vulva, y él con un micro bikini, que casi no tapa nada, y deja ver un bulto enorme. Ese tipo realmente es superdotado, seguro que por eso lo tienen en el show. Bueno, siguen en el enredo de piernas y fricciones de ella en el bulto de él, hasta que pasado un buen rato, de un montón de besos en los pechos de ella, en su tanguita y en sus nalgas, ella se monta en él y lo cabalga. Con bikini y todo, pero se nota cómo se rozan uno con el otro. Realmente me sorprendí que me llevara a ese lugar, y le pregunté si le gustaba, y me contestó muy directamente que sí, que era bien padre, muy excitante. El baile, las copas de vino y esos comentarios nos pusieron bastante excitados, y cuando salimos a bailar lo hicimos de tal forma que bailábamos muy pegadito uno con el otro. Tanto que, sentía su pubis rozarse en una de mis piernas. No dije nada, al contrario, lo gocé mucho, y me provocó tener una erección mientras bailábamos. Como ella es chaparrita, pienso que lo sintió en su pancita, lo que sí es cierto, es que sí lo sintió, porque yo no hice nada por separarme, y ella tampoco, al contrario, sus roces eran un poco más cercanos a mi pierna. Bueno, de los roces pasamos a las caricias disimuladas, acaricié su espalda, pero gozando cada centímetro de ella, sintiendo sus pechos pegados al mío, sintiendo su pubis rozar mi pierna. Entonces me di cuenta de que no traía brassier. Le dije que me había dado cuenta que venía sin él, y que se veía muy sexy. Su contestación fue razonada, me dijo que allí hace mucho calor, y que así estaba más cómoda. Me atreví a subir de tono, y le volví a repetir que estaba muy sexy y muy rica, que ella era una mujer deseable. Como dije anteriormente, tiene unos pechos de muy buen tamaño, turgentes, muy apetitosos, con una aureola grande, color rosa, y sus pezones, a éstas alturas muy visibles a través de la blusa, ya que tienen la propiedad de ponerse muy duros, además de que tienen un buen tamaño. Seguí acariciándola cada vez que bailábamos, y en la mesa, después de varias copas de vino (nos gusta el vino blanco, y además parece que nos pone muy a tono a ambos), de hablar de cualquier cosa, y para enfatizar mis palabras, “fíjate que…”, yo tomaba una de sus piernas con ese pretexto, y la acariciaba con disimulo, a veces por en medio de sus muslos. Al salir a bailar de nuevo, en dos ocasiones, le di una pequeña nalgada, como queriendo que se apurara a salir, pero que sin embargo eran más roces que nalgadas, y entonces, le comenté que me parecía que traía una tanga que dejaba sus pompitas al descubierto, y ella me dijo en efecto, había descubierto una boutique en donde vendían ropa interior australiana y que tenían unas súper micro tangas, que apenas cubrían lo necesario, pero que eran muy cómodas y que le gustaba andar así. Me comentó que yo había despertado en ella muchas cosas y muchos sentimientos, y que tal vez me gustaría o tal vez no, pero que así era ella ahora.

Yo le dije que ella también despertó en mí muchas cosas y sentimientos, pero que no quería lastimarla, que me gustaba mucho y que desde que era una chiquilla y la despertaba para ir al colegio, con un masaje en todo su cuerpo, me había provocado muchos sentimientos encontrados. Me dijo: ¡ah! qué pícaro, con razón se me hicieron raritos esos masajes al principio, aunque me gustaban bastante, y le dije que me encantaba poder acariciarla toda, que siempre me acordaba de cómo la masajeaba y cómo ella se dejaba acariciar toda, que me disculpara, pero que esa era la realidad. Pero aprovechándome, volví la plática a las tangas, le dije que cómo hacía, porque ella es velludita, y que pensaba que si eran micro, pues… entonces me dijo que había entrado a un tratamiento de depilación permanente, y que no tiene un solo vello en todo el cuerpo. Le pregunté si era cómodo porque le picaba cuando empezaran a crecer, y me dijo que ya no le crece nada, con el tratamiento se inhibe el crecimiento. Llevé la plática tratando de subirla de tono, le dije que a mí me parecía muy sexy el hecho de estar totalmente depilada, le pregunté si ella se había aplicado algo o que cómo era el tratamiento, y me dijo que se lo hicieron, y de nuevo, le dije que seguro era muy cachonda la situación, porque una cosa era depilarse el área del bikini y las axilas, pero que si estaba totalmente depilada entonces que seguramente era algo excitante. Ella no me quiso contestar, pero ya habíamos bebido varias copas de vino, y la animé a seguir. Me costó, pero finalmente, bajo la promesa de que yo le contaría algo muy secreto también, y de pasar mi mano de arriba hacia abajo y luego para arriba, en su muslo, como queriendo convencerla, pero tratando de excitarla, siguió contándome que esa experiencia había sido una de las cosas más calenturientas que le había sucedido. Se lo hizo una chica que tuvo que ponerle las manos en todos lados, y que le había excitado sobremanera. Que habían sido siete sesiones y que fueron subiendo de tono cada vez más, que la chica no hablaba casi nada, que las últimas tres fueron de pura cachondez. La chica de la estética de depilación es les, y que cuando estaba en el tratamiento de la cuarta vez, la empezó a acariciar en donde ponía una crema hidratante, que había empezado por la parte de atrás de los muslos, y luego subió a las pompas, pero que luego le pidió voltearse boca arriba, y ya no la cubrió como otras veces, que de nuevo empezó por los muslos, pero en la parte interna, y fue subiendo poco a poco, hasta pasar al pubis, y que lo que estaba haciendo era masturbarla de manera muy discreta, y que con mucha discreción la chica usó un aparato de masajes dizque “porque así era el tratamiento”, pero lo usó siempre en sus pompis y en el pubis, y que en un momento dado, le dejó la mano con el aparato muy disimuladamente, como una “distracción”, mientras le aplicaba crema en los muslos con la otra mano. Mi hija dice que no pudo disimular el orgasmo que tuvo, y la chica le preguntó si le gustaba, y ella le respondió que sí, que no lo había podido evitar. Luego la chica le dijo “te voy a poner otro que te va a agradar más”, y sacó un vibrador larguísimo y que empezaba más o menos delgado, pero que luego tenía un grosor impresionante, le pidió que se volteara para aplicarle crema en la espalda, y una vez que se la aplicó, le puso en las pompas, y que entonces la empezó a masajear de nuevo, pero con el que había sacado recientemente, empezó en la cintura, pero luego se fue a los muslos, y que luego “sin querer queriendo”, se fue a las pompas, y mi hija sin lograr evitarlo, las paró un poco y abrió un poquito las piernas. La chica fue directo a masajear muy cerca de la vulva, en la entrepierna, y de allí bajaba casi hasta las rodillas para volver a subir hasta casi tocarla completamente. Sin decirle nada, le abrió un poco más las piernas, diciendo que así es más fácil, y luego de ponerle más crema, le dejó caer un poco de ella entre sus nalgas, y que entonces, usó el aparato de masajes entre las pompas y bajó por ellas, pasando por toda su rajita, hasta que rozó su vulva, allí tuvo otro orgasmo, y la chica le puso el aparato entre los labios; luego aprovechó para subirse a la camilla de masajes, y ya con todo descaro, la acarició toda, le metió los dedos, la lamió toda, y que terminaron teniendo “una experiencia distinta”, porque la chica se puso un aparato con arnés y con él la penetró, pero que tenía unas dimensiones que la asustaron porque dice que era tan grueso como un brazo, y larguísimo, pero que lo hizo con mucho cuidado y lejos de lastimarla, le provocó una serie de orgasmos ininterrumpidos y tremendos, que hicieron que mi hija se contorsionara toda, que hizo que abriera totalmente las piernas y parara su culo al máximo. Me contó que la chica fue la activa, que ella cerró los ojos y se dejó hacer, que nunca pensó que una mujer fuera tan delicada y excitante, pero que le daba mucha pena contarme eso, y que si se atrevía a hacerlo es porque ya se sentía un poco borrachita por el vino. Yo le dije que a mí no me asustaban esas cosas, y que mi criterio era muchísimo más amplio de lo que parecía, además de que me parecía una situación excitante. Le dije que soy un hombre muy morboso, pero que así me gusta ser. Bueno, me dejó con una erección que para qué te cuento. Mi hija teniendo aventuras con una chica.

Luego ella me dijo: ahora tú me cuentas a mí tus secretos. Y no tuve más remedio que confesarle que yo había propiciado que su mamá se hubiera atrevido a tener relaciones sexuales con nuestro amigo más cercano. Que había todo comenzado de manera simple y casual, pero que fue convirtiéndose en algo de casi todos los días, ellos se iban dizque “al cine”, porque no podíamos ir los dos, ya que teníamos que cuidarlas a ellas, las niñas, y lo que hacían era irse a algún motel, y que allí hacía su mamá lo que nunca hacía conmigo, que le encantaba usar el pene de él como un caramelo, y que eran interminables los orgasmos que él le propiciaba, por tener el pene mucho más grande que yo. Que cuando regresaban ya en la madrugada, ella siempre volvía súper caliente, y me contaba las cogidas que se daban, que una de las formas que a ella más le gustaban era sentarse sobre él, ya ensartada por su pene, y que luego se echaba hacia atrás, y que de esa manera tocaba su punto G, y que le provocaba muchos orgasmos. El único trato que teníamos era que ella me contara todo lo que hacían, y que eso me calentaba a mí, y que terminábamos cogiendo ella y yo, y que a ella le encantaba porque así tenía relaciones sexuales con dos hombres en una sola noche, y que eso la excitaba mucho. También le comenté que si se acordaba que a veces nos quedábamos viendo tele en la casa de él, y que ellas dormían en el cuarto de visitas y nosotros en el de él, pero que por la noche, ya cuando nos poníamos la pijama, mamá usaba pantalones muy holgados generalmente, para poder quitarse los calzones y “que no se notara”, y que ya con la luz apagada y ella “durmiendo” en medio poco a poco se los bajaba, y que de lado acercaba sus nalgas a nuestro amigo, que le metía la verga por atrás, y así se la cogía, conmigo a un lado, haciéndome el dormido, pero que a mí me calentaba mucho al oír los gemidos de su mamá cuando estaba viniéndose él en ella, y que por eso los dejaba. Que cuando fuimos a Acapulco cuando ellas tuvieron vacaciones, también fue lo mismo, pero que esa vez me hice el borracho y me fui a dormir al cuarto con ellas (eran cuartos contiguos), y que ellos se quedaron cogiendo casi toda la noche. Esa vez me contó mamá que le pidió venirse en su boca, y que se mamó la verga hasta que él se vino en ella, y que le había gustado mucho, porque él se calentó tanto que después se la metió de mil maneras. Que una de las cosas que más la calentaba era el tamaño de verga de mi amigo, bastante mas grande que la mía. Mi hija me comentó que sospechaba eso, pero que no se imaginó antes que su mamá fuera tan fogosa, y que era bueno que lo hubiera hecho si yo no sentía celos. Dijo que era una gran ventaja poder tener sexo con varios hombres, para poder tener un comparativo real. Pero que le había sorprendido saber que su mamá había cogido con ese amigo tantas veces. En fin, platicamos de cómo es la ciudad, muy alegre, divertida, mojigata en apariencia, pero en realidad un verdadero destrampe, qué tanto hay qué ver, y le pregunté si había una buena sala de masajes. Me dijo que sí, que la clínica de depilación tenía masajes también, que las masajistas eran chicas, aunque ella había ido con uno que era gay, pero que eran muy buenas. Después de estar platicando sentados, y tomando vino, la volví a sacar a bailar, pero ya muy cachondos los dos. Allí me di cuenta que es especialista en acercarse y frotar sus pezones contra uno, y dejarse sentir toda mientras baila, volví a acercarla a mí, para sentir su pubis contra mi pierna, pero ésta vez, abría un poco sus piernas para frotarse contra la mía, no tienes idea de lo delicioso que sentí.

Bueno, le dije que quería que fuéramos a los masajes, pero que a qué hora cerraban, y ella me dijo que no sabía, pero pensando que podíamos encontrar otra “clínica” como la quería yo, le dije que fuéramos a ver si todavía estaba abierto para que nos dieran uno a cada uno. Ella dijo: cómo crees que me voy a dejar hacer un masaje frente a ti, ¿y por un hombre?, yo le dije que cada uno por su lado. Mi pretexto era que lo necesitaba porque me dolía la espalda de tanto manejar ese día. No encontramos ese lugar abierto, pero alguien nos dijo que había otra sala abierta, y nos dijo en donde estaba. Entonces mi hija dijo que en esa otra trabajaba la chica que le había aplicado el tratamiento de depilación, que estaba bien, pero que le parecía que los masajes no eran tan serios como parecían, que creía que eran más bien masajes eróticos, a lo cual le dije que probáramos, y nos fuimos. Al llegar nos recibió una chica y le pregunté por los servicios, ella nos asignó una chica y un chico para mi hija, pero la vi como que no quería, entonces le dije, vamos yo te acompaño y después tú me acompañas a mí, y sin dejarla pensar entramos a la salita. Allí no quería desvestirse, pero ya las copitas habían hecho su trabajo, y la convencí que me volteaba, que no la vería, hasta que estuviera cubierta. Así lo hicimos, y cuando entró el chico (Jorge), con un tshirt y con unos pantalones cortos, muy amplios (después supe por qué eran tan amplios), empezó muy serio porque yo estaba sentado platicando con ella. Pero yo ya quería más acción, y me callé para ver cómo la masajeaba. Cuando metió las manos debajo de la toalla, en los muslos, le hice una seña y yo le quité un poco la toalla a mi hija, quedó casi descubierta, sólo con su tanga, que en realidad era micro, apenas un hilito entre sus nalgas, y por delante sin tapar el pubis, apenas tapaba los labios de su vulva. Parece que el tipo entendió a la primera, porque siguió con el masaje, pero ya muy cachondo, sobándola en lugar de masajearla. Como estaba usando aceite, resbalaban sus manos de manera fácil. En un momento dado, después de un rato de trabajar la espalda, bajó a los muslos de nuevo, y se los separó un poco, para poder meter las manos en medio. Cuando llegó a las pompas, las masajeaba con un movimiento circular, lo que hizo que ella empezara a moverse al ritmo del masaje. Ella sin querer, empezó a parar las nalgas, ya se había excitado un chorro, y empezó a dar pequeñísimos gemidos. El masajista (Jorge) me volteó a ver y yo le hice una seña de “adelante, haz lo que ella quiere”. El le dijo que quitaría su tanga para no mancharla con aceite, y la cubrió con una toalla mientras que con un solo movimiento se la quitó. Yo se la pedí, y me di cuenta que ya estaba empapada, y la olí enfrente de Jorge, dejando que viera que me gustaba. Luego, como no queriendo, le fue quitando la toalla con los movimientos del masaje. De repente, Jorge se subió encima de la cama de masajes, puso una pierna entre las de ella, lo que provocó que ella las abriera aún más, y se puso a masajear la espalda, pero hincado se sentó sobre los muslos de ella, y se acercó a sus pompas, que estaban un poco paradas. Un ratito después empezó a masajear la parte baja de la espalda, y lo hacía con movimientos de abajo hacia arriba, cosa que provocó que mi hija moviera las nalgas de igual forma, pero Jorge estaba ya muy cerca de ellas, y de repente vi que se acomodó un poco los shorts, y por una de las mangas del mismo, salió su pene, algo que yo no me imaginé que hubiera. Se lo puso entre las pompas, y ella dio un respingo, pero él se lo acercó más y ella se quedó quieta. De inmediato él subió las manos hasta arriba de su espalda, y empezó a subir y bajar por ella, pasando las manos por los lados, como tratando de llegar a sus pechos, cosa que, imagino que la excitó más.

Luego llegó a los hombros, y sin decir nada la jalaba hacia abajo. Allí entendí que quería que ella se dejara hacer eso para clavarle la verga, acercarla a la vulva y penetrarla. Te cuento, el cuate mide mucho más de una cuarta mía, que son 22 centímetros. No muy gruesa, pero larguísima, el condón que se puso no se la cubrió por lo larga. De allí ya no hubo mayor resistencia, Jorge sacó su pene completamente y se lo fue metiendo poco a poco con los jalones que le daba en los hombros, hasta que la ensartó por completo, con los movimientos del masaje sobre la espalda, y pegándose hasta las mismas nalguitas de mi hija. Ella se quejaba con un ¡Ay! cada vez, y entre quejido y quejido se dejó hacer, no opuso resistencia. Hasta que la tuvo toda adentro. Luego empezó de nuevo con el movimiento circular que le abría las nalgas, y de nuevo para arriba. Mi hija gimió duro en el primer orgasmo, pero después perdí la cuenta de los que tuvo. Ella quedó prensada entre Jorge y la cama de masajes, en donde le había ya puesto una almohada para pararle bien las nalgas. Se la cogió enfrente de mí, le metió la verga mil veces, la sacaba casi toda, y la volvía a meter de nuevo, despacio y luego rápido, y bueno, es un espectáculo poder ver cómo se la cogió, me puso tan caliente que casi me vine sin tocarme. No logré contar cuántos orgasmos tuvo, pero fue una infinidad de ellos. Nunca me imaginé que mi hija fuera tan caliente cogiendo. Finalmente, él se vino y terminó. De allí salimos a eso de las tres de la mañana. Con el cuete y la cogida, perdió la vergüenza y yo también, lo que nos permitió hablar sin rodeos, y me dijo que era muy cachondo saber que yo la vi montada por una verga que no era la de su marido, y que le gustaba que yo accediera a eso. Me dijo que lo había gozado mucho, y que ahora ella sabía la razón de esos masajes que yo le hacía para despertarla cuando chica, que ahora no tenía por que tener inhibiciones conmigo. Que así la había hecho yo, y que desde que empecé a tocarla cuando ella era una chiquilla, le había gustado mucho, que entonces ella sentía cosquillitas en su vulva, y que hoy se había graduado de putita bisexual, y que le gustaba con todos, ellas y ellos, siempre y cuando las cosas se hicieran como ella quería. Me dijo “me hiciste así, tú tienes la culpa, así que no me reproches nada”. Yo le comenté que no iba a reprocharle nada, que así me gusta ella, que en realidad yo había estado buscando esto, y que me encanta la forma en que se comporta. En la plática de vuelta a casa me comentó que hacer el amor con una mujer es tremendamente delicioso, que mamarle los pechos es muy rico, yo le pregunté si no había probado el clítoris de una mujer, me dijo que no, pero que quiere sentir una vulva en su boca, porque debe ser una experiencia arrolladora, aunque sentir la boca de la chica de la clínica de depilación en su vulva había sido devastador, que en esa ocasión sus orgasmos no paraban.

Me dijo que quería bañarse antes de hacerlo conmigo, porque se sentía llena de semen, aunque yo le comenté que Jorge usó condón. Que quería que yo la mamara como lo hice esa primera vez. Que quería que le hiciera cuchi, cuchi, despacito, que lamiera desde su culito hasta su vulva, que buscara su botón para mamarlo, y que quería sentir mi lengua adentro de sus agujeritos, porque necesitaba calmarlos un poquito. Que así quería dormirse el resto del día. Te cuento que fue un verdadero destrampe esa noche.

Luego te seguiré contando. Te mando un beso.

Autor: Anonimo

Entre el cielo y el infierno: la decisión de Marwa / 6ta parte

Lunes, febrero 5th, 2007

El inicio del fin

Efectivamente… Marwa quedo embarazada al muy poco tiempo después de producida mi castración. Nació niña, mantendré su nombre en reserva y simplemente la  llamare: M. En cambio, el pronostico de mi decline sexual no se produjo como estuvo predicho. Marwa busco entre su gente productos naturales que conservaran mi apetito sexual. No estoy seguro de nada, pero creo que fueron sustitutos notables de las hormonas que en los años siguientes se perfeccionaron en el mundo medico “oficial”. Para efectos prácticos yo volví a ser el mismo de antes y creo que mejor aun. Mi carácter volvió a ser tan alegre como en mis mejores épocas, mi capacidad de concentración, responsabilidad, detalle para las tareas, minuciosidad y otras más, mejoraron de manera significativa. Estaba mejor que nunca y en efecto, mis celos casi desaparecieron, deje de mortificar mi alma por Marwa. Seguí adorándola, pero mi amor se volvió mas tranquilo, mas pausado, mas maduro. Por fin!!! Por fin me estaba convirtiendo en un hombre aunque el precio que estaba pagando por ello fue muy alto durante muchos años…

Sin embargo, por épocas, Marwa me privaba de estos productos naturales (hormonas sin duda) solo por el gusto de enloquecerme de celos. Sin estos sustitutos naturales, mis deseos sexuales bajaban considerablemente, casi hasta la extinción completa y subían en cambio, una serie de desarreglos emocionales, entre ellos, mis celos. Marwa aprovechaba estos periodos para enervar mis deficiencias al máximo. Mi pene, sin ningún paliativo, adquiría dimensiones casi grotescas por insignificantes, risibles a decir de Marwa. Sin erección posible era no más grande que las tetillas de mi pecho. –Mira chiquillo, así que rico se te ve- Tu vergita parece un granito de pus en medio de tus piernas. Haber, ven aquí tesoro, date la vuela quiero manosearte así, quiero tocar tu adefesio, así que rico amor…, esto que tienes ya no es una verga, es un disparate, un hazmerreír, un insignificante y ridículo mamarracho de pene. Mira pues, hasta tus pechitos los notos más grandes tesoros. En la práctica, ya eres un castrado total. Te voy a dejar otro mes mas así cariño, sin remedios… un mes más de sufrimientos… y eso… eso me hace muy muy feliz. ¿Estas contento amor, de saber que a cada momento me haces feliz?

-Ah, verdad, me olvidaba, en cualquier momento va a sonar la puerta, dos amigos muy pero muy queridos míos, me acompañaran toda la tarde. Esta vez queremos hacerlo todo en  tu cuarto. Así que… ya? Que haces aquí tesoro? Que te he ensenado? En tales circunstancias, debía subir a mi cuarto y meterme debajo de la cama. No tenia que desnudarme ni había correas, candados ni nada. Simple y llanamente debía quedarme quieto  y sin hablar a veces hasta 12 horas o hasta mas. Muchas veces tuve que orinar en el piso sin más. También fue mi sitio de dormir en innumerables noches. Debajo de la cama, mientras que Marwa, aprovechaba la alcoba, mi alcoba, para gozar con sus amantes todos los excesos imaginables del “pecado” como ella llamaba a esos encuentros.

El catre de mi cama había sido cambiado por otro que además de muy cómodo y grande, era muy… sonoro. En mis narices veía al catre vibrar, traquetear y sonar sin pausa por largos periodos de tiempo,  mientras Marwa no ahorraba ningún comentario que pusiera en manifiesto la ridiculez de mi pene frente a sus amantes, por el contrario, muy desarrollados anatómicamente. Carajo, que tal verga! Cuanto mide? 23 cms? Esto si es una verga mierda, no como el capado que tengo debajo de la cama. Puta madre!, hoy día voy a parir de nuevo, solo que al revés… ja ja ja… Hasta por la nariz papito!.. Así amorcito, bruto maldito, así… empuja no mas, aunque me dejes sorda, quiero oír las campanadas de la iglesia… por ahí también la quiero… puta madre!, me van a tener que remendar la boca pero me la… glup glup… Las risas, creo que las risas y las burlas de sus amantes era una de las cosas que menos soportaba. Se burlaban de mí cruelmente.

Efectivamente, Marwa me había educado con varias reglas de oro y una de ellas era que yo jamás, absolutamente jamás debía observar ninguno de sus encuentros de sexo. Inclusive, si por error ella olvidaba mi presencia, yo debía tomar la iniciativa y cerrar los ojos o voltear la cara o taparme los ojos. Lo hice muchas veces. Marwa no gustaba de fetiches ni posiciones excéntricas ni  palabras ridículas. Nunca la vi vestida de cuero, botas altas, látigos de película, palabras “estúpidas” –como ella decía- ni cosas así. Que es eso de “ama”, “esclavo”, “soy tu esclavo”? Esto no es una fantasía cariño. Yo no uso látigos de circo amor, ni mordazas, ni nada de esas payasadas cariño. Esas cosas solo sirven para calentar a enfermos degenerados como tu. El único látigo que cargo todo el tiempo esta aquí, en mi mano, ¿lo vez? ¿Vez el látigo mocoso? –Me quede callado, Marwa no tenia nada en la mano abierta.

-Me daba entonces una sonora cachetada. Ahora si vez mi látigo? –Si Marwita, si lo veo. – ¿Y entonces mocoso? Quieres otra más? Tengo látigos en las piernas, pies y brazos, ¿quieres verlos? –No, no Marwita, así no mas, ya entendí todo. – Que bueno –me respondía-

Marwa ejercía un poder absoluto y total. Pero no se piense que era injusta. Marwa era cruel pero en ningún caso, injusta o menos aun imprevisible. Era una persona auténticamente dominante. Disfrutaba del poder y sus atributos. Yo podía tomar decisiones siempre y cuando siguieran las consignas y filosofía de Marwa en general y desde luego, siempre que ella consintiera dejarme disponer… Solo en esos casos. En lo demás, Marwa era quien decidía que amigos, en que fechas y el como y cuando de cualquier cosa. En muchos periodos, viví sin un centavo en el bolsillo. Para mi no habían propinas, “gastos de transporte” ni nada parecido. Si tenia que tomar un bus recibía en su momento, el respectivo ticket. Si tenía permiso de ir al cinema, el monto exacto, incluido gaseosa y transporte. Nunca más.

-¿Para que quieres dinero tesoro? No lo necesitas si de verdad estas entregado a mi. No lo necesitas criatura. Yo soy la vida para ti y eso deberías haberte dado cuenta ya amorcito…

Todo, absolutamente todo debía consultarlo con ella. Desde comprar una simple corneta de helado, hasta la hora en que debía acostarme y dormir. Con el tiempo todos en casa sabíamos de memoria que hacer, que no hacer, donde estar, como estar, etc. Con el tiempo, apenas si tenía que hablar para provocar un remolino de acciones concretas. La hora de su siesta era entre muchas cosas, sagrada. Debía permanecer sentado y leyendo en un rincón de la habitación esperando sumisamente por cualquier capricho suyo. Cuanto gocé viendo a mi Marwa dormida en cama mientras yo guardaba su sueño y leía las cosas que me gustaban! Cuanto disfrute todas esas tardes… difícilmente podría explicar la enorme tranquilidad de espíritu, la paz, el orden que había en mi vida con ella en todo momento.  Para todo, había un instante, una hora, para cada hora del día, una actividad, un quehacer, un deber, un placer, un dolor…

-Dormir por ejemplo, era para Marwa DORMIR. Bastaba una sola palabra, un solo gesto y todos en casa, estábamos acostados y dormidos en nuestras respectivas alcobas en menos de diez minutos. Y no me refiero al acto simple de acostarse y descansar. Marwa a fuerza de exigirlo, acondiciono mi cuerpo a un sueño profundo al cabo de dos escasos minutos –como máximo-.

Más de una vez pude comprobar la sabiduría de Marwa para conducir mi destino. Estaba muy cansado después de casi una semana interrumpida de exámenes universitarios. El ultimo, el último y más importante, debía rendirlo el domingo. Estaba agotado, pero decidido a estudiar la materia. Que? –exclamó Marwa. Domingo? Nadie rinde exámenes los domingos. –Agrego. Bueno pues, el domingo… pero eso no significa que cambiemos tú y yo nuestros hábitos no es así cariñito? Y no me mires con esa cara pequeño, no vas a estudiar y punto. Si repruebas el curso, lo llevaras otra vez. No se hable más del asunto.

-Angustiado pero sin atreverme a replicar su mandato, el sábado Marwa me dio una soberbia paliza que me hizo recordar la obediencia ciega que le debía. -Obedece y jamás dudes de mis decisiones mocoso, aprende, aprende, mientras el látigo caía sin misericordia sobre mis nalgas y espaldas mientras que muy cómoda y bien sentada me instruía y me corregía. En la noche, a media noche, tuve una sesión de sexo casi mágico con Marwa que se aplico especialmente a provocarme mares de delirio, de arrebato, de frenesí.

En la mañana del domingo, excepcionalmente me dio permiso para presentarme al examen. Quieres ir no chiquillo? Quieres dar tu prueba no? –Si Marwa. Puedo? Insolente, al parecer no fue suficiente la tunda que te aplique no? …pero… estas autorizado… solo esta vez porque…

Rendí ese examen y no solo lo aprobé, obtuve un raro A+ para una materia ciertamente compleja cuando es tratada a fondo: Game Theory (Teoría de Juegos). Un tema que no solo me gustaba, me aplique a estudiarlo con ahínco mucho tiempo.

-Ah mocoso!, que haces estudiando esos símbolos?, -sabes apenas siquiera en que te estas metiendo?

Este anagrama Marwita?, este símbolo que usaron tantos pueblos antiguos? Ya, ya, el sabelotodo en acción…-decía Marwa con especial enfado, desagrado- .Es la representación matemática del juego entre dos oponentes perfectos…

-La eterna lucha del bien y del mal… -agrego Marwa…

No Marwa, no es nada misterioso lo que estoy estudiando. El matemático que ha desarrollado toda esta teoría es un genio sin duda, dicen que loco también, pero quien que se meta a estos confines no lo esta? No me cabe duda Marwita que Nash recibirá algún día, el premio Nóbel de Matemáticas o de Economía por esto., 4000 anos de superstición se terminan alrededor de este anagrama Marwa, 4000 anos! Sabias que hay una coincidencia casi mágica,  estremecedora entre los postulados de la teoría que ha desarrollado Nash y lo que muchos antiguos, sobe todo budistas, afirman sobre las propiedades y significado de este dibujo?

Ah marwita, es increíble, tiene una teoría que la ha llamado Non-cooperative games que se ajusta como anillo al dedo a lo que tu me has hecho leer sobre las escrituras sánscritas… “Non-cooperative games” –repitió Marwa  con una entonación lamentable-

-Me gustas mas cuando me hablas en francés cariño… No pues Marwa, no puedo estar diciéndolo todo en francés, ese señor es de origen ingles…

-Esas cosas de universitarios chiflados como tú yo no me meto criatura, para mí, solo son dibujos. Eso si, me encanta verlos aunque no los comprenda, se ven bonitos, nada mas, ni vuelta que darle. Pero me encanta sabes chiquillo, me encanta, cuando empiezas a hablar de tus cosas… como dices que se llama tu cursito? Teoría de Juegos Marwita.

-Y esas cosas estudian en las universidades? Tenia que ser algo de juegos mocoso descarriado…, apostaría que tiene que ver con juegos de soldaditos no es así? -No Marwa, nada de eso, es un curso muy serio y sus aplicaciones, por ahora y durante al menos 100 anos, parecen estar en el campo de la macro-economía, sociología, política y juegos matemáticos de salón. Algo parecido sucedió con toda las Series de Fourier y ya vez? Ahora casi ninguna ciencia aplicada puede ignorarla.

-Que hablas mocoso? Y todos esos dibujitos tan raros dicen lo mismo? Eso dicen? Esas cosas tienen algún significado criatura? Matemáticas Marwa, esos dibujos que ves son símbolos matemáticos, no son dibujos. Y este símbolo, este anagrama, es el demonio perdedor de la Segunda Guerra Mundial, como tu dices, quien lo uso y mancillo Marwita… tu lo sabes… Así? -Si Marwa, esa es justamente la esencia de la teoría de este señor…algún día será reconocido. Ves? Si las aspas están orientadas en el sentido de las agujas del reloj significan una cosa, si están en contra de las agujas del reloj significan otra cosa completamente diferente…

–Sebastián, cuando veas al señor, te sientas atrás. Ok amor?

-Si Marwita. –le respondía.

Ya en plena marcha, quizás por la arrechura, quizás por humillarme, ambos estaban ya manoseándole, tocándose, palpándose, intercambiando sus lenguas… Espera, le decía Marwa a su “amigo”. Espera, voy a hacer dormir a Sebastián y la seguimos, te parece? -Marwa se pasaba entonces al asiento de atrás y me tapaba con un manto. Duerme criatura, duerme. Tengo mucho que conversar con el señor y ya es hora de tu siesta. No te destapes si te despiertas y menos aun si escuchas ruidos o me escuchar gritar, tu ya sabes. Me esperas que yo lo haga. Ok tesoro? …

-Ya Marwita, ya.

Con nuestros dos hijos a cuestas, los tres siempre mirábamos la cara de Marwa esperando su aceptación si encontrábamos algo que nos gustara. Marwa, queremos comer, queremos ir al… (Cualquier sitio cerca). Vamos? Siempre tenía un buen argumento y razonamiento para aceptar o negar cualquier solicitud. Y su palabra era la ultima y definitiva, sagrada e inviolable. Un gemido de gusto o de tristeza nos invadía si ella tomaba una decisión favorable o no, imposible más.

Recordando tales instantes me pongo a pensar en todo lo que veo a cada momento, a cada instante, en la calle, en los parques, en cualquier lugar en miles de parejas, en miles de familias. Para nosotros, sus decisiones no eran solo veredictos, eran las leyes de la naturaleza misma y esta percepción, esta manera ciega de obediencia nos permitía una vida en perfecta armonía, sin peleas, sin rencores, sin reclamos, sin envidias, sin orgullos ni jactancias. Jamás, jamás nunca se nos hubiera siquiera ocurrido por una fracción de segundo, expresar o mostrar algún tipo de berrinche, por ligero que sea. Y esa falta de negatividad no era fingida, falsa, hipócrita, no. Aprendimos sincera y realmente, quizás por instinto de sobrevivencia, a desterrarla de nuestras vidas. Si se vivía bajo su férula solo quedaba un camino: someterse, total y completamente.

Elimino las peleas y rencores, elimino… elimino la rabia, la cólera, furia, el enojo, la ira, poco a poco y para siempre de nuestras vidas. Con ella NO EXISTIA simplemente ninguna posibilidad de sentirla. Muchas veces, hasta que lo entendí, hasta que lo hice carne de mi carne, hasta que lo grabe en lo más profundo de mi mente, tuve que sufrir severos castigos: –Desde que vives bajo mi autoridad chiquillo, los berrinches, la ira, la rabia me la dejas en la calle. Recibirás por eso, una lección que jamás olvidaras, a tu cuarto… después de esta paliza no podrás ni recordar siquiera que significan estas palabras…

Con un sentido de propiedad y autoridad total, nos ponía enemas, supositorios, o simples baños de… cualquier cosa. Manejaba nuestros cuerpos como propios. Cuando creía necesario, debíamos soportar cualquier escrutinio, cualquier examen por exagerado que pareciera. Muchas veces mi hijo y yo debimos permanecer desnudos y en cama mientras Marwa además de ponernos un enema o un supositorio, preparaba nuestras ropas antes de salir a la calle.

-No se Marwa, no se, me siento raro hasta ahora que me desnudes delante del niño. He pensado muchas veces que estará diciendo, que se estará imaginando. ¿Nuestro hijo? Descuida Sebastián, yo le he explicado con toda claridad la relación de autoridad que tenemos tú y yo. Ya entendió que tú te has sometido a mí, que aceptas mi jugo total y absoluto, así como todo lo que hay en esta casa. Así de claro, definitivo y categórico. Punto.

-Ese niño va a crecer sin tantas hipocresías y sin tantas cojudezes propias de tu clase y cuando sea adulto, pueda hacer feliz sin restricciones, a cualquier mujer. Nuestro hijo Sebastián, será en su momento, un varón apreciado y deseado no solo por su porte y figura, sobre todo por la manera correcta de tratar y amar a una mujer. Será el varón perfecto…, ya veras…

En efecto, Marwa hablaba y adoctrinaba a nuestro hijo, de una manera… escandalosamente franca. Le explico como venían los niños al mundo, por donde salían, como tenia relación una copula y tantas otras cosas que me quedaba a menudo helado. –Así es hijo. El pene es un órgano de placer y de vida y su función primera y única es satisfacer y colmar de sensaciones la vagina de una mujer. El sexo de tu dueña hijo,  debe ser el centro de tu adoración total… debes aprender a usar todos tus sentidos pero sobre todo la lengua si quieres hacer feliz a tu señora. Y ya creo que es hora que tomes tu primera lección…

-¿Sebastián? ¿Que Marwa? –Sal un rato a la calle. Tengo que enseñar a este niño algunas cosas que no quiero que tu veas… ¿Que? No pensaras…? No marwa, ¿no? Vete a pasear, tu no estas preparado para esto. Todo lo mezclas con tus cochinadas, solo eso.  Dame la llave y quédate en el parque. Cuando sea el momento, te iremos a buscar.

Pero no había promiscuidad, no había morbosidad en su trato. Nos desnudaba juntos, a ambos, porque para Marwa el cuerpo, el sexo es parte de la vida. Consideraba natural lucirlo. De hecho, ella se sentía cómoda y familiar… mostrando su propia desnudez. –Porque tu si puedes estar desnuda Marwita?

-Porque yo no soy un degenerado como tu tesoro… Yo estoy desnuda esperando a mi guía espiritual y poder entregarle la savia, el néctar de la vida, en forma apropiada. Tu en cambio mocoso…, tu quieres desnudarte, desvestirte, estar calato, solo por enfermedad, solo para sufrir y sentirte mas despreciable, mas miserable, como un perro ver la impotencia de tu sexo enjaulado, para sentirte como un…

-Ya toco la puerta criatura, ya sabes… a tu cuarto niño, iré a verte en cinco minutos y te quiero bien dormido. Mi guía es un santo señor, un hombre completo y cabal, en extremo fértil y viril y no gusta de interrupciones, menos tuyas… a dormir Sebastián…

A mi no me importaba, era inmensamente feliz recibir esas muestras de atención por parte de ella. Manejaba mi cuerpo como si fuera propio. Me manoseaba en absoluta libertad de obra y de palabra. Jamás me pregunto si algo me gustaba o no me gustaba, si lo quería o no lo quería. Me lo daba, me lo aplicaba, me lo imponía. Para desnudarme por ejemplo, simplemente me llevaba cerca de una silla o un asiento donde se sentaba y sin más, comenzaba a desvestirme, a desnudarme y llevarme a cualquier posición por extravagante que luciera. Con mis hijos, visitas, parientes, padres o quien fuera. Muchas vergüenzas tuve que pasar hasta que aprendí a entregarme a ella en cuerpo y alma y sentir la felicidad de ser atendido o revisado por mi amor. Aun recuerdo la espantosa turbación que sentí el día que mi madre nos visito por primera vez: Sebastián! Ver cariño, le voy a enseñar a tu madre tu cinturón (se refería a mi cinturón de castidad), ven niño, ven!… Pero siempre y en todo caso, su juicio además de correcto, era pertinente y sensato. Nunca caprichoso, veleidoso o insano, por lo menos no para las cosas simples de la vida…

En general, por genética, por razones físicas, nunca fue un fanático de los deportes. Marwa consciente de esta debilidad, se aplico a torturarme y cambiar en mí esa actitud frente al deporte y que ella consideraba funesta.

-Desde hoy precioso, sales a correr conmigo todos los días del año, llueva, con relámpagos, truenos, tormentas, nevadas, aguaceros, tornados o cataclismos. No me importa… Has entendido Sebastián? Acuéstate ahora mismo, mañana empezamos a las cinco en punto de la mañana. Mañana y por el resto de tu vida tesoro, siete veces por semana, todas las semanas del año, todos los años de tu vida.  Te hará bien y así me servirás mejor. Cuanto sufrí al principio por todo aquello… pero… cuanto bien, vigor y bienestar me produjo Marwa con tanta autoridad. Hizo de mí una persona llena de energía, llena de vitalidad y brío para…. servirle mejor…

Solo en una ocasión quise esperarla de rodillas desnudo con un látigo en la boca. Estaba muy excitado con una película que había sacado del video y me imagine a Marwa tomando el papel de una diosa, una ‘ama” severa  y yo, su esclavo, esperándola de rodillas en casa. Cuando me vio, sorprendida me hizo levantarme. –Que paso mocoso?, Estas arrecho?, estas caliente? Porque estas así, calato, desnudo? De donde has sacado ese látigo? –Me sentí en extremo ridículo y solo atine a contarle…que había visto una película…

Ya, ya, como siempre digo, debes ser un alma muy joven Sebastián, a veces pienso que no tiene caso, eres demasiado inmaduro para muchas cosas. Y basta verte la cara, todavía pareces un adolescente. Primero que nada, corre vístete porque no me gusta verte desvestido, calato en la sala, excepto si yo lo deseo… -Ya te vi… te has cortado también mucho el pelo mocoso… Estaba prohibido de recortarme mucho el cabello. Cuando esto sucedía, por cualquier motivo, mi apariencia era apenas, con las justas, la de un adolescente. –Mira carajo, ahora pareces con ese corte, un crío total y completo. Como voy a salir así contigo, haber dime? Como? Puta madre! Van a decir que soy tu madre.  Con los niños encima ya parece que salgo con la guardería completa a la calle! La gente va a decir que soy madre soltera!…

-Poco antes de salir a dar una ronda el domingo siguiente, Marwa me dio una nueva consigna. -Vas a llevar a  M en tus espaldas Sebastián a partir de hoy y para siempre. También  quedan prohibidos los  pantalones cortos para la calle…

-Mira, te gusta? Es para que lleves a M en tus espaldas…

-Me reí casi sin ocultarlo. ¡Como cambian los tiempos! –Pensé-, preguntándome si me gusta algo…

Marwa muchas, muchas veces, gustaba humillarme en lo que yo más detestaba de mi cuerpo: mis piernas. Tenia que usar ridículos pantalones cortos que compraba en tiendas para niños. A veces en la calle me decía casi eufórica: -Que rico Sebastián, pareces una pipiola en autobús a hora punta en medio de su primera menstruación. Toda tu –y decía esto con un soneteo mas que femenino- eres un mar de confusión y vergüenzas no? –No decía nada pero… era la verdad, la cruda y simple verdad. -Padece cariño, sufre… que vean todos las piernitas de señorita que te manejas… no me vas a decir que no te meten las mano en el metro (tren subterráneo) puto de porquería no? Apostaría que si ¡maldición! y además, para que sepas mierdita, deberías agradecérmelo, si te vieras en un espejo, pareces una putita total y completa, una putita rica, no es así criatura? Me gustas mucho Sebastián, te amo de verdad.

-Así que ya no mas pantalones cortos… -pensé- , no había caso, Dios, el hacedor de todas las cosas, es justo y sereno como decía mi madre…

Mi hija M que para todo el mundo yo aparecía como su progenitor, además de bellísima nació casi como un ser humano clonado de su madre. Todos sus rasgos, todas sus maneras y hasta su sonrisa y su mirada fueron clonados en la niña. Únicamente heredo del padre, del amante –si lo hubo- el color. La mezcla?: Un rosado con canela pastel que hizo de la niña un ser de unas facciones y semblante increíblemente hermosa. Marwa tenía entonces 36 años y su encanto era memorable entre todos los hombres que la conocieron. Recién nacida, simplemente no tenía competencia.

Fue como si un ángel del cielo hubiera bajado a la tierra y con un magnetismo y atracción sin par. Y cuando evoco los hechos en perspectiva, no pudo haber sido tan bella como yo la recuerdo. Tal vez brujita?, tal vez heredo también esto de la madre? Su genio? Era el demonio mismo para hacerse engreír. Su coquetería no tenía par. A los dos años ella misma ya se presentaba a los demás: “Yo me llamo Marwa y tengo dos años” haciendo la V de la victoria. Si en cambio no estaba de tanto humor y alguien le preguntaba por ejemplo su nombre, solía a veces decir: “Yo me llamo… -a continuación acomodaba el cuerpo, la cara y sobre todo la boca, y emitía un… sonoro eructo.

-¿Contento pendejo? -agregaba la inocente, dulce y sobre todo “delicada” niña… Cuando cumplió los cuatro años, en su propio cumpleaños nos regalo una danza especial “La danza de los siete velos”, claro esta, con una interpretación libre de toda atadura, llena de fantasía e ingenuidad. Lo hizo con tanta sensualidad, con tanta pericia, armonía y brujería… Todos los presentes quedaron en verdad hechizados. Nadie reacciono durante varios y largos segundos después de terminada la ultima evolución. Su madre tuvo que intervenir.

Sus gritos y malgenio también fueron célebres. Heredo sin dudas esa vehemencia, ese coraje, esa tozudez a toda prueba de la madre. El aporte del padre, si lo hubo, fue mínimo o nulo y esto me daba una inmensa dicha interior quien quiera que fuera el infeliz.

Con los años y el tiempo, mirando todo en perspectiva creo firmemente que Marwa lo planeo todo, planeo a esa niña, planeo su herencia genética y por lo tanto su apariencia física y planeo también…

Si lo creo, era parte todo de un plan magistral. De alguna manera consiguió volver a nacer a través de esa niña y al hacerlo, mi amor por esa criatura y por Marwa se multiplico y mi vehemencia y dedicación por ambas casi creció hasta el cielo. Mi hija M, nació con un desarreglo cardiovascular, mortal en esos tiempos, que impedía el intercambio normal de sangre entre los ventrículos del corazón. Para decirlo brevemente, era una niña… Si, y en una forma extrañamente intrincada de operar y resolver. Debíamos esperar que cumpliera los 5 años antes de intentar cualquier intervención pero justo, días después de cumplir su quinto aniversario partió de este mundo. Los médicos nos explicaban que la volatilidad de su carácter, sus exabruptos y cambios súbitos de humor se debían en gran parte a su enfermedad. No lo creo así, yo conocí a Marwa toda mi vida y conocía cada una de sus reacciones, sus caprichos, su manera de ser. Simplemente la pequeña… era Marwa a “escala reducida”, nada mas…

Para mi padre, su abuelo, M era simplemente “mi palomita” y el dolor e impacto que causo ver a mi padre llorar por su nieta causo tal lastima que muchos se apiadaron mas del abuelo que de la nieta. Tuvo todas las oportunidades y facilidades del mundo a sus pies. Pienso a veces que si mi niña bonita hubiera sido muy humilde, muy pobre, quizás estaría con vida. Quién sabe, mas de un medico se hubiera arriesgado a operarla contra todo pronostico, contra toda lógica y tal vez, ahora mismo estaría conmigo. Pero el abuelo era rico y poderoso y esa… fue la sentencia de muerte de mi niña bonita. Justo en su segundo cumpleaños, M mordió en las nalgas a su abuelo con toda el alma. Hasta cuando murió le repetía riéndose, “les fesses d’amour” (las nalgas del amor) para recordarle quien fue la única persona en este mundo capaz de atreverse a morder las nalgas del abuelo. “Eres mío” le decía. Su abuelo le respondía: “Hasta la muerte mi palomita”. Cuando mi hija murió, mi padre había bajado 45 kilos de peso. Era el fantasma de aquel hombre orgulloso, jactancioso y vanidoso que fue toda su vida.

Fue la “enfermedad” de la familia acostumbrada a matrimonios y uniones entre primos y parientes a lo largo de muchas generaciones. Yo estaba turbado por la coincidencia de la dolencia ya que sabía con “certeza” que no era el padre de la niña. Durante años me atormento la idea del origen de M, su padre y el momento de infidelidad con sus amantes tal como me lo recito a la oreja apenas salio del vientre de Marwa. Padecí hasta el alma creyendo que había mentido sobre el origen de la criatura a todo el mundo. Era una mentira muy seria o así lo creía. Me extraño siempre la facilidad con que Marwa, tan incapaz de mentir, se coludiera conmigo para que pasara como propia.

Desde el primer día, cuando la tuve en mis brazos y le anuncie –asustado casi hasta la muerte- que la registraría como hija mía, Marwa no solo no puso reparos en aceptar mi mentira. Parecía estar esperando mi declaración.

-Marwa, le dije asustado- voy a registrar a esta niña como hija mía y te informo que aunque me mates después, lo haré primero. Lo haré Marwita, lo haré, mientras cargaba a la criatura mas vehemente e inseguro que nunca. La tenia casi aplastada contra mi pecho. Marwa acababa de alumbrar y parecía tan fresca como una lechuga. Tenía una mano abierta debajo de la cabeza, reclinada ligeramente en cama apoyándose en un codo.

-Tranquilo mocoso, tranquilo, no te voy a comer, no por lo menos hoy día… ja ja ja. Estaba sonriendo y sentí un alivio enorme en mi corazón. Me puse a sonreír con ella. Se me ocurrió hasta contar un chiste y estaba por hacerlo cuando Marwa me interrumpió: Ya basta! No te pases de imbecil. Serás el padre de mi hija y punto, lo acepto y te consiento porque así me harás muy feliz, así haré de ti alguien mejor, mas sumiso, mas amoroso y también mas cornudo no es así amorcito?

Te gusta la niña? Mírala bien, es el fruto de la infidelidad total, de los cuernos absolutos. Estas cargando, estas besando el pedacito de carne que otro hombre puso dentro de mí. Uno de muchos. Es esperma, es semen de hombre en el fondo de mi útero, es un pene enorme, pasmado y jadeante de placer en mis entrañas, restregando y lamiendo mi útero, apretado, rugoso y repleto de mis jugos escupiendo su simiente, su esperma, lo que estas cargando Sebastián,   lo que me dejo preñada, bien apareada, fecundada, lo que ya tú nunca más podrás… Y eso, eso es justamente… lo que me hace tan feliz, por eso te amo chiquillo. Por eso. Es placer y sexo absoluto. Pecado total. Son tus celos y sufrimiento hecho carne, la aceptas?

Me quede pensando y mirando a Marwa…

Se llamara M… -agrego Marwa

¿Así? –Respondí- ¿Y ese nombre? ¿De donde viene? Es un nombre raro Marwa. –miraba a la niña mientras hablaba en un tono triste y apagado.

-Es el nombre de mi tutora -agrego. Es fenicia. Es un pequeño tributo que le quiero hacer. Ya la conoces. Ella te implanto tu Apadravya

– ¿Ella? ¿Ella se llama igual?… ¿Fenicia? Que país es ese Marwa? Fenecia…, que yo sepa, fue una cultura de la antigüedad. ¿No te estarás equivocando?

Hay Sebastián, tan incrédulo, no se que hago contigo niño, de veras, a veces pienso que estoy perdiendo mi tiempo. –Pero, ¿que he hecho Marwa? De veras, Fenicia no existe. Dirás en todo caso Líbano, es libanesa?

-Que me coja un  demonio! El sabelotodo! No sabes la cuera que te espera en casa por haberme contrariado y hacerte el muy sabiondo mocoso de mierda y ¡si!, es Libanesa…

Baje la cabeza asustado. -Ya Marwa, ya no diré mas. Esta bien? –Si, dijo finalmente. Marwa ya estaba francamente fastidiada por tantas preguntas… hubo un silencio mientras abrazaba a M…

-Mire a la niña y quede embrujado. Si –le replique, la acepto Marwa, acepto a esta niña venga de donde venga, no importa lo que digas. Yo le daré todo el amor del mundo, no me importa saber como ha sido engendrada. Ya en este mismo instante no podría imaginar la vida sin esta niña y solo esta unos minutos con nosotros.

-Mierda, que cursi estas, cornudo de porquería… no tienes remedio carajo. Vete, vete ahora, déjame dormir… pero antes ven aquí… ven chiquillo, te quiero decir una última cosa… a ver si así enciendo mas tus celos…

Me acerque a Marwa, lo suficiente como para que solo yo la escuchara muy despacio, casi al oído. -Que Marwita?

“Pequeño, me preñaron, me llenaron como perra en celo a cuatro patas toda una noche, justamente la pose que te tengo negada… es pose solo para hombres… Me martillaron mas de diez machos, muy hombres todos, no sabes… la pase con la lengua fuera todo el tiempo de puro gusto, tragando litros y litros de  esperma, semen, leche de hombre. Veinte centímetros como mínimo de carne gruesa, dura, como me gusta, justo en el fondo de mi útero, descargando todos sus testículos, justo, justo después de castrarte, justo después, mientras permanecías en cama recién capado, nulo, inútil, inservible, como un desecho amorcito…y lo mas rico de todo sabes que fue?”

-Que Marwa, que fue? –con la voz apagada y la vista perdida

“Lo hicimos todo en la misma cama donde te castramos amor, ahí mismo, a tu lado, casi encima de tuyo, mientras dormías, mirando tus huevitos estériles, muertos…”

Con una mano me empujo hacia atrás. –Hombres!, has escuchado bien?… Ahora si vete hombrecito… Me retire odiándola, odiándola más que nunca…  En ese momento me odie y la odie más que nunca.

Yo no era el padre de M. Por lo menos eso pensé durante años. Muy recientemente, se hizo un examen de ADN a un cabello de la niña y se confirmo lo que yo sentía en mi corazón: M si fue mi hija, yo fui el padre de esa niña, mi niña bonita. Y analizando las fechas del embarazo, el alumbramiento y todo lo demás solo me queda como posible origen de mi paternidad una cosa: Marwa recolecto mi semen, la última noche antes de mi castración.

Porque Marwa me hizo sufrir tanto, haciéndome creer que uno de sus amantes era el padre biológico? No lo se, pero si puedo imaginar la razón, conociendo como conocí a Marwa. Quiso enloquecerme, quiso torturar más que mi cuerpo, mi alma, como me anuncio en uno de sus primeros discursos. “Es parte de tu formación chiquillo, si tienes que entregarte a mi, primero sufrirás y mucho, sufrirás tanto que no sabrás si amarme o odiarme mas, pero me adoraras…”, y así fue… la adore siempre.

M cumplió un rol importantísimo en la vida de todos nosotros. Sirvió como amalgama, para reunirnos y olvidar viejas rencillas. Gracias a M toda mi familia se volvió a reencontrar, todos pendientes de cualquier posibilidad por insignificante que fuera, para salvarla.

Gracias a M mis padres “perdonaron” a Marwa el haber “mancillado” su nombre con una relación y vida, sin matrimonio, sin religión, sin apellido. Gracias a M mis padres por fin perdieron esa arrogancia ridícula, esa ignorancia en la que vivieron toda su vida respecto al país donde nacieron. Mi padre expió todos sus pecados a través de M. Gracias a M pude regresar a Perú y volver a ver a mi querida familia. En fin, gracias a M, todos hicimos la paz. En lo que a mi respecta, esa niña, fue la  ultima parte de mi “entrenamiento”, la ultima prueba a la que Marwa me sometió para entregarle mi alma.

Gracias a M pude galvanizar el infinito dolor que sentí al ver partir a esa niña y prepárame para lo que imaginaba imposible hasta ese momento: la partida de mi propia Marwa. Sin M y el dolor que me enseño a soportar, yo no habría sobrevivido una semana siquiera sin Marwa y según siempre me repetía, necesitaba que pasara más tiempo. Cuantas veces me trato de hacer entender esto. Cuantas!

-Testarudo de porquería, cuando muera, y MORIRE –me gritaba correteándome- necesito que vivas por lo menos un año o mas antes que pueda recogerte. Cabeza de calabaza,  ¿has entendido pequeño?

-NOOOOOOOO!!!! Jamás, jamás, nunca jamás. Ponía mis manos sobre mis orejas y a veces riendo, en otras llorando, me tenia que perseguir por donde fuera para repetírmelo. Nunca habría aceptado y menos soportado su muerte sin M.

Cuando por fin, cansado hasta el agotamiento, me lograba pescar del cuello (tenia un físico de gladiador o por lo menos así me parecía), literalmente cargado y forzado me llevaba a la cama donde terminaba de desnudarme si acaso no estaba todavía desnudo y sin ninguna prisa, como saboreando cada segundo, me culeaba con un doble dildo. Seguramente debía sentir algún tipo de placer especial el penetrarme mientras sobaba mi sexo sin testículos.

-Que rico tu disparate mocosito, ya casi es un granito…la semillita de nada…

Fui inmensamente feliz al verla gozar tanto y me pareció el justo precio a pagar por el mar de lujuria que ella me dio durante tantos años.

-Si amor, goza, deléitate conmigo, como a ti te gusta mamita, tírame bien, hazme tuyo amor, así… si, si mami, ya solo tengo un grano de pus entre las piernas, nada mas amor… si si, castradme todo, córtame todo, todo mami, mi amor divino… -le repetía casi con lagrimas en los ojos de tanta alegría al verla disfrutar con tanto arrebato. Por fin, Marwa sacaba la lengua de gusto gracias a mí.

Aunque algunos no tengan estas experiencias, también de puede gozar casi infinitamente al ver al ser amado elevarse a las estrellas del placer gracias a uno. No me importaba si sentía dolor físico, no me importaba, esos apareamientos, esas cogidas, eran un mar de sentimientos voluptuosos en mi corazón, en mi cerebro, en mi alma… en esos momentos sentía transformarme de pasión, todos mis órganos se trastocaban, todos mis sentidos explotaban.

Era el amor perfecto y puro que tanto me había hecho leer Marwa. Mi libido se había trasplantado al corazón, mis orgasmos transcurrían por mis venas a cada latido, mis hormonas se exprimían a cada llanto de felicidad, mi simiente era derramado con cada beso, con cada caricia, con cada beso, mientras ella me penetraba y me hacia suyo. Era sin duda, el amor eterno y verdadero que hay en el espíritu original e iluminado de cada uno. En esos días lo conocí.

Mi hijo, en cambio, pago un precio caprichoso, quizás  injusto. Creció casi sin padres, dedicados exclusivamente a su hermana, le quitamos tiempo, cariño, amor. Le quitamos su infancia. Pero en cambio no le quitamos lo más importante que tiene un ser humano: su espíritu, su alma.

Donde quiera que viva, seguramente lo hace siguiendo el ejemplo que su madre y yo le enseñarnos desde que nació. Heredo lo mejor de ambos física y emocionalmente y fue la mezcla perfecta no solo de dos personas distintas, también de dos culturas, de dos mundos completamente diferentes a pesar de haber nacido en el mismo país.

La suerte tangible, incondicional y absurda, esa suerte inexplicable y total, pero juiciosamente impartida solo en los momentos necesarios o decisivos de su vida, hasta donde recuerdo, lo tiene siempre entre sus elegidos. Cuando me preguntaban los amigos donde había nacido, yo les respondía que debía ser en el paraíso, porque en el paraíso estábamos su madre y yo, mirándonos quietamente, con un amor infinito, como si el tiempo se hubiera detenido, en el instante mismo en que lo concebimos.

Seguramente fueron los genes heredados de la madre porque el niño tuvo una predisposición innata para el baile y en especial para el baile folclórico. Mientras pudo, Marwa le dedico todo el tiempo posible. Eran incansables bailando y practicando las danzas típicas de pueblos nativos americanos, varios canadienses, americanos, aztecas, mayas, ecuatorianos, bolivianos, paraguayos y por supuesto, del Perú. Marwa dedico todo su tiempo en Canadá para ampliar e incluir en sus danzas la de cuanto pueblo nativo-americano pudo. No tenia limites para esta ambición.

-Aprende hijo! –mientras se movían- es la música de nuestros antepasados, aprende a quererla y respetarla. Dánzala con devoción y entrega, sin condiciones, sin hitos ni fronteras, sin lenguas ni estados, sin egoísmos ni egolatrías. Siéntela hijo, la música es una sola, venga de donde venga… la música es… el lenguaje de Dios…

Nunca tuvo consideraciones con el niño pero creo que fue mas que nada una política de Marwa para con su hijo: lo trato muchas veces con dureza pero con clemencia, sin ventajas pero con justicia. Fue en general muy severa, pero con ello logro lo que yo jamás pude oír de Marwa: “Estoy orgullosa de ti.  No me necesitas más. Vete ya”. Esa fue la frase con la que simplemente, se despidió de nuestro hijo.

Cuando tenía apenas 11 años ya se presentaba en plazas públicas de Montreal, Toronto y Norte América. Represento muchas danzas de pueblos indios canadienses. Ellos no solo lo aceptaron como uno de lo suyo, lo rebautizaron y le pusieron uno propio: Shawinigan. En el Perú hizo lo propio.

Sin Marwa, el final

Después de la partida de M, Marwa regreso al Perú y murió allá al cabo casi exacto de un año. A sus pies, me repetía incansable lo que debía hacer y pensar el día de mi muerte como si la suya no existiera.

-No olvides mocoso, deja pasar por lo menos un año, saca de tu alma todo sentimiento de ira, soberbia, apego, vanidad. Trata de encontrar la paz en tu corazón y así, en tu partida, puedas entregarte a mí. Estaré esperándote con ansias amor. Yo y la niña te estaremos aguardando. Por eso me voy hoy día mismo, ya puedo recoger a mi hija y tu endiablado chiquillo…, mira pues, ya por lo menos, no pareces un crío completo, ahora ya aparentas un muchacho hecho y derecho, no hay caso, estas madurando por fin. Muchachito, te espera la etapa mas difícil de tu vida y vas a tener que soportarla solo porque yo ya no estaré aquí para disfrutar tu sufrimiento. -Estas preparado amor? –Me preguntaba Marwa-.

-Preparado para tu partida? –le contestaba como un autómata la pregunta con otra igual.

–Si, ¿lo estas? –agregaba Marwa.

-No lo se, no se si podré resistirlo Marwita, porque no comes?

-No, no, ya es hora de partir…

-Como muchas otras veces, Marwa me tomo entre sus manos agarrando mis mejillas. Sebastián. Cariño, pequeño, te espera el peor y más atroz suplicio que puedas imaginar. ¿Podrás soportarlo? – Es la última prueba que te exijo. ¿Podrás?

-¿Para estar contigo?

–Si criatura.

–Si Marwa, si es para ese fin, acepto cualquier cosa, cualquier cosa. ¿Que es Marwita?, -Imaginando algún tormento físico, mi corazón comenzaba a latir muy fuerte.

–Los padecimientos físicos son limitados y cortos. Yo quiero tu alma mocosito y eso exige de tu parte enormes sacrificios. ¿Podrás?

-Si Marwita, si, pero ¿porque no comes? Come Marwita, come, por nuestro hijo, hazlo por el.

-Por supuesto que no y no lo menciones! ¿Que te has creído? Nuestro hijo esta muy por encima de tus bajezas y perversiones Sebastián. No lo metas. –No, no Marwita, no te enojes, haré lo que sea, dime Marwa, dime, ¿que debo hacer?

-Te espera corazón lindo el mas terrible y espeluznante de los tormentos y tengo mucha pena y ¿sabes porque?

-¿Porque marwita?, ¿Porque?

Porque como ya te dije, ya no estaré para verte sufrir, verte agonizar de dolor, de tanto sufrir, de tanto padecer, como si cada mañana del año, cada año de tu vida, al levantarte, te clavaran un puñal en el corazón

¿Podrás chiquillo? ¿Podrás con este calvario?

-Un puñal en el corazón? ¿Todos los días? ¿Por cuanto tiempo marwa? No importa, soportare todo, absolutamente todo. Con tal que vuelvas a mi lo soportare amor, ¡lo soportaría toda la vida marwita! ¿Porque no comes amor?

–Carajo, ¿cuando se te quitara esa maldita costumbre de llorar y repetir la misma cantaleta todo el tiempo? –No Sebastián, tu sentencia, la conocerás solo después de mi muerte. Solo entonces.

La vi apagarse lentamente hasta el final. Medita niño, medita mucho para que puedas estar preparado al morir. Intentare liberarte de tu karma. Si no lo consigo, volverás a nacer. En ese caso, regresare otra vez a buscarte. ¡No Marwa! Por nada del mundo me dejes solo, no me dejes marwita, mamita linda, no me dejes –decía esto llorando y casi gritando sin consuelo a los pies de su cama.

-Vete de aquí mocoso llorón, con tu presencia me es imposible alcanzar la paz que necesito para partir.

¡Vete!… giro una última vez la cabeza hacia mí antes que saliera del cuarto: vete niño, mi niño querido, mi niño adorado. ¡Vete ya! Parecía triste. Marwa me había advertido que antes de media noche, antes que la luna alcanzara su máximo esplendor, dejaría su cuerpo, es decir, moriría. La conocía demasiado bien, sabia que sus palabras eran inconmovibles, seguras e inviolables. Marwa moriría ese día. Fue tal mi conmoción y aturdimiento, que me desmaye tres veces solo en el transcurso de esa tarde. A las diez de la noche, bajo el efecto de fuertes somníferos, estaba durmiendo en una cama que se había agregado a la habitación. No la vi partir, por lo menos conscientemente, físicamente, pero si se despidió de mi. Se acerco a mí y me beso con un amor infinito: Tesoro, me voy en este momento. No tengas miedo, confía en mí y solo concéntrate en sufrir tu penitencia. Es atroz amor, es terrible y casi infernal pero estoy seguro que la soportaras hasta el final. Ahora me voy. La vi desvanecerse en el ambiente como un halo de luz.

Oficialmente, según el parte medico, murió por efectos de una desnutrición severa  que le provoco finalmente un paro cardiaco. Murió de hambre simplemente. Se negó a comer todo alimento a partir de un cierto día y lo cumplió, así de simple, as de fácil, así era Marwa

Tal como lo pronostico, desde su partida, estoy pasando y sufriendo el peor tormento jamás imaginado. Creí que los suplicios a los que me sometió durante años eran casi demoníacos, enfermizos, aplastantes, terroríficos, pero me equivoque. La perdida de Marwa significo la perdida del amor, de la luz, de la vida por último. Los dolores del alma son tormentos aun más punzantes, más dolorosos, más angustiantes que todo dolor físico. Son lentos, son abundantes, de largo suspiro, de nunca acabar. Es como sentir la muerte a cada momento, a cada recuerdo, a cada caricia vivida. Es como amanecer cada día, con la muerte a los pies de nuestros lechos, con una lanceta sin anestesia aguijoneando el alma, el corazón… Los amigos insisten que un día podré aceptar su partida y quizás hasta olvidarla y así…seguir viviendo, tal vez, no lo creo. Prefiero suponer que este último martirio será breve y que muy pronto, Marwa me llame a la puerta, la estaré esperando.

Pero tal vez Marwa quiera hacerme padecer por mucho tiempo, martirizar mi alma, torturar mi espíritu, sentir como me quema de dolor el corazón a cada instante, sentir como me muero cada día. Por eso, siempre, siempre que decaigo, siempre que siento que las fuerzas me faltan para resistir tanto dolor, vuelvo a recordar sus palabras cuando recién llegue a su casa: “Sufrirás amorcito conmigo, sufrirás tanto que morirás finalmente de pena…Y cuando mueras, de tanto sufrimiento, de tanto dolor, recién entonces te unirás a mi” Aunque parezca mentira, esta frase, si bien supone dolor y muerte, también entraña una esperanza, la esperanza de la resurrección. Y eso…me da vida. Se que al final, moriré de pena y de dolor y cumplido mi tormento  podré unir, por fin, mi alma a la de Marwa.

Lamentablemente, para este tipo de suplicios, no puedo ofrecer ningún enlace o página Web que muestre en detalle el horrendo espectáculo. Si desea ver este tipo de sufrimiento, vaya a la calle y mire a la gente. Hay muchos. Se les ve en todo sitio y se les reconoce al caminar y al hablar. Parecen arrastrase, en realidad, cojean de dolor. Parecen balbuceantes,  en realidad, están mudos de tristeza. Se han olvidado de hablar. Parecen esqueletos o ánimas del purgatorio y en realidad, lo son.

Hay un libro, un libro que Marwa me sugirió leer: El libro tibetano de la vida y de la muerte. El contenido mismo es discutible y no voy a expresar opinión, excepto decir que me causo sincera sorpresa observar el inmenso amor, compasión y respeto con que se trata el tema de la vida y la muerte, mas aun, teniendo en cuenta que fue Marwa quien me lo recomendó leer. También me asombró la cantidad de eventos, todos casi inverosímiles, que se describen a lo largo del libro y que, indirectamente, están suscritos y avalados por el más grande representante del budismo tibetano actual: el Dalai Lama en persona. Al menos, el prologo de Su santidad el Dalai Lama (trascrito textualmente por respeto, no soy budista) o el prefacio del autor, merecen ser leídos. Según Marwa, hace una introducción estupenda de como preparar a un mortal cualquiera a la iluminación de la muerte…

-En estos últimos años escuche una canción bellísima que quizás expresa de alguna manera mis sentimientos respecto a Marwa. La canción en cuestión se llama Crazy, en especial, si es cantada por Nora Jones (segundo enlace). Adjunto hipervínculo a dos sitios Web escogidos al azar donde puede escuchar fragmentos de la canción

http://www.groovedoctors.com/SoundClips.html (1.4 Mbs , 1 minuto)

http://www.cmt.com/artists/az/jones_norah/359791/album.jhtml (Nora Jones)

Esta canción no solo expresa mis sentimientos, también mi estupor. Marwa se parecía mucho a esta estupenda cantante. Con esto debo aceptar que por lo menos dos mujeres en el mundo, semejaban a Marwa casi como gotas de agua. Para mí, esto significa una sola cosa: han transcurrido, a lo largo del tiempo, a lo largo de muchas vidas, en todas partes, muchas Marwas.  Siempre habrá mujeres como ella que traspasen nuestras almas, nuestras vidas y nuestros corazones. El dolor, pasión, amor y deleite que causan es extremo. Lo dan y ofrecen todo y en ese esfuerzo, causan también mucho dolor.

A Marwa hasta ahora, aún pasados los años, los amigos la recuerdan y hablan de ella como si estuviera viva, todos recuerdan ese aroma embriagador que emanaba, esa sonrisa que hacia parecer primavera cualquier momento ordinario, la gracia y perfección de su cuerpo, pero sobre todo… por esa incitación terrible, esa conmoción, ese deseo irrefrenable a pecar… Estar cerca de ella era una constante provocación, una permanente sensación de que existe la pasión, el fuego, la carne, la lujuria, todo al mismo tiempo … Por mi parte confieso honestamente algo que Marwa me producía como nadie jamás: un automático e irrefanable deseo de palparme, de tocarme, de masturbarte, de acariciarme, pero nunca pude…. Marwa tuvo mi sexo toda la vida enjaulado, encadenado, prisionero… imposibilitado de satisfacerse por si mismo…

-Marwa, me pica mi cosita, estoy que ardo, vámonos a casa. No tesoro, te aguantas. Quiero ver tu cara de sufrimiento. Ja ja ja … mientras se ponía a conversar con mas ahínco, con mas fervor, con mas… lujuria… a veces, en el colmo de la desfachatez, me mandaba a casa… mientras ella abordaba el auto de alguno de nuestros amigos…

Cuando no se ama mucho, cuando el amor no es tan raro, tan especial, cuando es… un amor “normal” es fácil finalizar una relación así… pero, cuando se ama con tanto ardor, con tanta pasión, con tanto ahínco, con tanta devoción, con tanto sentimiento, en fin, como ella misma decía, con tanta adoración… solo nos queda… aceptar su amor… por raro y difícil que parezca. Marwa era una maestra acabada en el arte de la dominación. -Hablar con ella –y eso lo confirman muchos- era como tener un pequeño orgasmo en algún momento de la conversación, era… el demonio en persona…

-Así quieren que la olvide? -Les respondo-

Tratando de explicar él porqué Marwa y mi hija M causaron tanto alboroto y revueltas en su paso por esta vida… me plantee muchas teorías y formulas que resolvieran ese aparente misterio y entonces me acorde en algún momento de una frase que leí en una revista Selecciones: “La belleza siempre ha seducido al ser humano”. Esta frase, simple y superficial en apariencia, cruel, vanidosa y dictadora en el fondo, gráfica en silencio, con austeridad y sin inciensos, la respuesta a esta pregunta y tal vez, otras mas…

Cuando tenga que partir… estoy seguro que después de entregarle mi alma, me pedirá bailar para festejar esa unión. -Quieres bailar conmigo tesoro? Ven, vamos a bailar…

Entonces retumbara, como tantas noches, esa música que era para ella era tan solemne como hermosa: un Sikuri. La música marcial de los Incas. La música con la que iniciaba a menudo, sus presentaciones. Con esa música me dio lecciones de vergüenza y también de humildad.

-Tienes vergüenza ¿no? -No se Marwita, no se, nunca había bailado en publico y mucho menos esta música. –Que bueno, me gusta que sientas vergüenza chiquillo, me gusta. Saborea tu estupidez. No mires a nadie y solo déjate llevar. – ¡Levanta la cabeza angelito! Que vean la cara de la vergüenza, que todos te vean, así…levanta la cabeza, sufre niño, padece…

–Aprende entonces, es tu país, aprende mocoso, a querer a tu país antes que nada….

(Fragmentos, Clips de Sikuri’s)

http://www.pachamamamusic.com/nss-folder/soundclips

http://www.musicaperuana.com/english/andinos.htm

De todos los martirios descritos en este relato este es, sin duda, el peor y más atroz de todos: Morir de pena azotado por ráfagas inclementes y constantes de tristeza, desolación, dolor y añoranza.

Hasta el infierno, muy dado a sadismos extremos, se compadece por esta sanción. Se considera excesiva para cualquier fin, excepto, si y solo si…desea viajar… entre el cielo y el infierno. A mi no me importa y lo soportare hasta el fin…

De cualquier modo, siempre he vivido entre el cielo y el infierno… por gracia y voluntad de Marwa…

Epílogo.

Antes de dar por finalizado este relato, esta historia de amor, agridulce, lastimosamente cierta y difícilmente comprendida, quiero recordar una canción que Marwa cantaba y gustaba muchísimo: una canción religiosa, una canción cristiana de un nicaragüense, Carlos Mejia Godoy. La letra, la música y el génesis de la misma; cristiana, refleja la esencia y personalidad de una vida contradictoria, paradójica y compleja como lo fue Marwa. Condenaba o rehuía la mentira, la hipocresía, la envidia, la ira, el apego o el miedo y al mismo tiempo… gustaba del cielo y del infierno…, del budismo, cristianismo y ateismo, en fin, era una mujer dominante en extremo, amante en exceso, mujer en abundancia, brujita… para siempre…

-Como puedes decir que eres atea y al mismo tiempo leer y gustar de cosas religiosas Marwa? Eso es imposible. Es la contradicción total. Como puedes ser que tengas gustos tan raros (era cruel en exceso) y al mismo tiempo hablar de compasión y amor por la vida? Por supuesto, no quise pedirle me explicara como era posible que me amara tanto como me lo demostró muchas veces y al mismo tiempo ser tan singularmente infiel e impiadosa, entre otras muchas y considerables contradicciones.

-No entiendo Marwita, no te entiendo de veras…

-No te preocupes tesoro, no tienes que entender nada, aunque parezcan mis actos tan variados como el mismo cielo, tan vastos como el universo, estos solo reflejan apenas, la variedad inagotable del ser humano y de uno mismo en esencia. Nunca te has preguntado criatura, tu que lo sabes todo, que hizo Jesús en el infierno?

-Jesús en el infierno Marwa? Esa es una blasfemia! ¡Te vas a ir al infierno por decir cosas así Marwita!…

-Ja ja ja, ojala me vaya, no sabes… no tesoro, no es blasfemia, no es pecado y por supuesto no me iré al infierno, ja ja ja, ya paso los veranos allí…

-Demonios!, ya sabia que eras una diablita Marwita!, por eso puedes leerme el pensamiento!…

No tesoro, no me mires así, si aceptas con fe y humildad los credos y dogmas de tu religión, esos mismos que recitas o lees cada domingo de misa, entonces no tendrás mas remedio que aceptar esta verdad. Basta que recuerdes el Credo que todo buen católico, “apostólico y romano” como tú, recitan cada vez que quieren redimir sus pecadillos…

-Que Marwa? No te entiendo todavía…

-Todavía no lo entiendes criatura? Te lo recito yo misma, haber como empieza?…

Creo en Dios Padre todopoderoso creador del cielo y de la tierra.

Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo nació de Santa María Virgen

Padeció bajo el poder de Poncio Pilatos

Fue crucificado, muerto y sepultado

Descendió a los infiernos

al tercer día resucitó de entre los muertos

subió a los cielos

y esta a la diestra de…

Marwa declamo El Credo haciendo hincapié en las palabras donde aceptamos como cierto que Jesús bajo a los infiernos y solo al tercer día resucito…

Continuo?

-No, no, ya entendí, no se que pensar Marwa…

Que hizo Cristo tres días en el infierno Sebastián? Te has puesto a pensar en ello alguna vez?

-No Marwa, en ese credo no dice que Cristo estuvo tres días en el infierno, dice que al tercer día, resucito de entre los muertos, bajo a los infiernos tal vez, pero no se puede inducir la conclusión que estuvo tres días allí.

Piensa lo que quieras tesoro, pero a menos que este texto este mal escrito o alterado, no puede ser interpretado de otra manera. Las palabras son claras y no dan margen a interpretaciones, excepto claro esta, que existan reinos desconocidos al cielo, la tierra o el infierno. Tal vez el purgatorio? Tal vez, pero si fue allí donde se dirigió después de una corta permanencia en el infierno, no entendería porque se ocultaría o se censuraría ese pasaje. Pero aun, si así fuera, si Jesús pasó casi dos días en el purgatorio, dicho esto como hipótesis, inmediatamente entonces te haría la pregunta siguiente:

¿Que hizo Cristo casi tres días en el purgatorio Sebastián? o en términos mas generales si no quieres aceptar que estuvo tres días en el infierno ni en el purgatorio: ¿Que hizo Cristo casi tres días en el reino de lo desconocido? O aun mas general, Que hizo Cristo casi tres días en la nada absoluta? ¿Es posible ello? No lo creo.

Yo preferiría limitarme a hechos incontestables sin intentar crear controversia, es decir, a lo que dicen textualmente estos credos: Dios descendió a los infiernos, al tercer día resucito entre los muertos… Esta frase compuesta, es categórica y concluyente. Te animo a que revises la fuente que desees, en la lengua o idioma de tu preferencia. En todos, el texto y contenido es exactamente el mismo.

Repitiéndote otra vez la pregunta amor,

Que hizo Cristo tres días en el infierno Sebastián?

-Ya no se que pensar… no se, no se, me parece esto un irreverencia, una perversión, un pecado. Hablas de Dios y de Cristo como si fuera un asunto casi policíaco, no me gusta Marwita… mejor no hables mas de Dios ni de Jesús. Tu sabes Marwita que el señor es mi guía  y mi mejor amigo y no me gusta escuchar cosas sombrías de mis amigos, ya marwita? ¿Ya? ¿No te enojas?

-Bueno, respeto tus creencias tesoro. Observa por ultimo, que Cristo, después de permanecer en el infierno un par de días, subió a los cielos… ¿no te recuerda a nada eso mocosito?

-Ah! y una ultima cosa tesoro, preferiría que digas “sádica” o “cruel” pero no de “gustos raros”, así no pues…,quisieras saber o leer sobre cosas realmente espeluznantes? Cosas que harían huir a demonios y Ángeles del infierno?

-Así Marwa? Es posible aquello?

-Claro tesoro, toma esto, es el resumen médico de los efectos de ciertos martirios…

Cuando termine de leer la sumilla, me quede pensativo y en silencio. Ya no sabia que creer. Después, en los años sucesivos, esos mismos textos fueron publicados en Internet. No, no, Marwa jamás llego a tales extremos felizmente. Los imaginó físicamente excesivos e innecesariamente crueles al torturar la carne. Hasta Marwa por fortuna, tenía límites para sus gustos raros…

Si alguna mente inquieta desea investigar más, adjunto una dirección entre tantas otras, son miles iguales!

¡OJO!: Sadismo EXTREMO!

(Buscar secciones Aspectos médicos de…)

http://www.hermanosunidosencristo.org/apologetica_5.htm

-Como podrás comprobar angelito, no están muy lejos las puertas del infierno después de todo no crees? Y no lo dudes, esos escritos se consideran sacros y santos.

-Pero Marwa, tu no tomas en cuenta el contexto en que las descripciones de esos tormentos se realizan? Solo después de leer el todo se entiende la parte. Es así Marwita. Cristo fue crucificado y flagelado por amor y para redimir los pecados del hombre. Por eso mamita… es el amor de dios el que justifica esos excesos…

-Así? Así tengo que interpretar esas torturas? Como un acto de amor? Pues que bueno, eso significa criatura, que tú y yo estamos perdonados y santificados…

El cántico preferido de marwa se llamaba: Misa campesina nicaragüense, Credo o Credo Campesino, para otros. Porque una canción religiosa? No lo se exactamente, como muchas cosas de ella. Quizás fue el carácter “campesino”, “nativo”, “anti-imperialista” de la letra, tal vez por nicaragüense o simplemente… por la enorme belleza de la música y escritura misma. Dudo mucho que el carácter religioso haya tenido algo que ver. Marwa aceptaba la vida y lo mejor que pudiera de ella, de donde viniera, del cielo o del infierno…

La interpretación de Nana Mouskouri, una deliciosa cantante griega, la interpreta (en español!), entre muchos otros, muy destacados como ella y a mi gusto, mejor que nadie –con el perdón de los nicaragüenses- .Esto solo demuestra y confirma sin duda alguna, una sola cosa: la universalidad y éxito de la letra de Credo Campesino

Adjunto pagina Web desde puede descargar libremente la canción entonada por el mismo autor.

http://www.alsurdelriobravo.com.ar/pg_musica_sandino.htm

Le encantaba entonar este himno –según sus propias palabras- cuando salíamos a correr o pasear. Con simples y seductores movimiento de piernas y brazos, que según decía, imitaba a las grullas y que ella adapto a las limitaciones humanas, para trotar bailando, saltando y avanzando al mismo tiempo, la coreábamos y canturreábamos, mientras recorríamos en fila, con Marwa a la cabeza, todos los rincones de un bellísimo parque…

Hasta ahora recuerdo los pasos, todavía escucho su voz:

¡Ahora galopando!

¡Ahora resbalando!

¡Ahora brincando!

Ahora brincando en un pie!

¡Cambiando los pies después de cada brinco!

Una rodilla siempre levantada!

El brazo opuesto gira en la misma dirección

a la rodilla opuesta y levantada…

vamos niños…

Nos gritaba estas instrucciones sin descanso hasta que las aprendimos de memoria. Ella por su parte, eximia bailarina, nos animaba y encandilaba con exquisitos movimientos que jamás habríamos podido reproducir.

La grulla Marwa? Esta danza, estos pasos tuyos tan preciosos son de grullas? Si tesoro, la grulla no es de este mundo, obsérvala, apréciala, estudiala si quieres aprender a saborear el paraíso. Además, además niño, ella representa la fidelidad, la gracia y lealtad que tú me debes.

Baje la cabeza. No quise decir, no quise reclamar nada. Ya no. Mi fidelidad no solo estaba garantizada por mi cinturón de castidad, también estaba encadenado con grilletes y cadenas invisibles, por mis pensamientos, por  mi razón, mis sentimientos, mi corazón, mi alma, mis alegrías y penas. Para esos días, previos a mi graduación, yo le pertenecía por completo a Marwa.

-Si Marwa, mira esto –me toque mi sexo esclavizado- mírame, acepto mi cinturón con amor, entrega y resignación, con mansedumbre y sumisión. Mi mente también ya esta encadenada Marwa, mi mente, mi cuerpo, mi alma ya te pertenece Marwa, soy tuyo para siempre. Tú lo sabes, ya me convencí que en efecto me puedes leer la mente. Mis pensamientos también están y estarán siempre dedicados a venerarte, adorarte y honrarte aun más allá de la muerte.

-¿Marwa, amor, sabes?

-¿Que tesoro?, ¿que pasa niño?

-Estoy loco por ti Marwa, estoy perdidamente loco de amor…

-¿Tengo miedo marwita, tu crees que uno se pueda morir de tanto amar? en fin, de tanto amor? ¿Es posible marwita? Volteo a mirarme, se limito a sonreír ante la pregunta. No pronuncio palabra

A veces, detrás suyo, decenas de personas, hombres y mujeres, seguían la hilera que mis hijos y yo habíamos empezado. Nadie entendía una palabra, pero todos bailaban subyugados por el ritmo, por sus giros y repliegues, por su encanto, por la alegría y fuerza que ponía a todo, en fin, por ese poder casi demoníaco, casi divino, para embrujar a las personas….

–No te incomoda Marwa? No te molesta que tanta gente  nos persiga?

–No tesoro, al contrario, me gusta, me gusta mucho, siempre, siempre estoy a la espera, vigilante, por locos dispuestos a morir de amor…

Dedicada a Karmen.

Este relato es total y completamente imaginario y no esta basado en  personas o situaciones de la vida real directa o indirectamente…

FIN

Borracha y meada

Sábado, febrero 3rd, 2007

Una mujer se emborracha y engaña a su novio con uno de sus amigos durante una fiesta

Hola, ante todo quiero presentarme. Mi nombre es Paola, tengo casi 29 años, y soy soltera. A pesar de haber estado en diversos momentos de mi vida casi a punto de que me lleven al altar, yo he preferido renunciar al sueño que la mayoría de las mujeres tienen de formar una familia, por yo soy, siempre lo fui y me imagino que lo seguiré siendo, una mujer infiel. Nunca pude estar demasiado tiempo con una persona sin ponerle los cuernos. tal vez algunos de ustedes me juzguen y sientan pena por mí, pero lo cierto es que no todos somos iguales y yo ya me he aceptado y ya me he acostumbrado a mi forma de ser, cambiante y caprichosa en lo que a lo sentimental y a lo sexual se refiere.
Soy además una mujer sumamente atractiva, alta (1,82 m) y delgada, con un cuerpo armonioso y pechos bien formados y aún capaces de causar envidia en cualquier adolescente. Soy rubia, y uso el pelo algo corto, pues prefiero destacar mi rostro, que sea tal vez mi principal atractivo. Lo que voy a contarles sucedió una semana antes de que rompiera con mi entonces novio Martín, de esto hace ya dos meses.


con motivo de su cumpleaños organizó un festejo en la casa de sus padres, no es que aún viva con ellos (él es un poco menor que yo, tiene 27 años) pues trabaja, al igual que yo, ambos somos empleados de la misma empresa, donde nos conocimos, y cuenta por lo tanto con un ingreso que le permite mantener un departamento donde vive. Pero de todas formas su departamento era muy chico para la reunión que él quería hacer, por lo que les pidió a sus padres que le permitieran usar su casa, que cuenta con un gran patio y un espacioso living, de manera que todos entraríamos cómodamente. Invitó a un montón de gente, gente del trabajo, amigos del club, ex compañeros de la facultad, conocidos de diversos lugares, con los que éramos un grupo bastante grande. El aprovechó la ocasión para presentarme a sus padres, aprovechando la informalidad de la ocasión ya que no traía para mí compromisos ni situaciones que me incomodaran.


Afortunadamente, y aunque los grupos no se conocían entre sí, pronto todos se integraron y varios que recién se conocían charlaban animadamente, pues Martín es un exelente anfitrión y pronto logró crear buen clima en la fiesta. desde temprano yo me puse en el papel de la anfitriona, pues a pesar de que no era mi casa era yo la novia del cumpleañero, por lo que me ubiqué junto a la licuadora preparando daikiris para todos toda la noche, o al menos esa era mi intención en un principio, porque de a poco —trago va, trago viene— me fui poniendo más y másalegre, al punto de deshinibirme por completo, sin parar de reír y bailando con todo el mundo.


Borracha como estaba, y con todo el líquido que había tomado, en un momento sentí urgencia por ir a al baño para orinar. Al mismo tiempo que me siento en el retrete, alguien, que no me habría visto entrar (¿o si?) golpea a la puerta. Sin pensarlo, en lugar de decir “ocupado”, dije “adelante”. entonces entró uno de los amigos de la infancia de mi novio. Cuando me vio allí sentada, con la pollera subida y la bombacha baja, se quedó mirando perplejo. en ese momento comencé a orinar.


— Es que… como me dijiste que pase…— dijo disculpándose, pero sin salir del baño.
—Si, vení. ¿Estás con ganas de hacer pis?
—Muchas.
—Yo te ayudo


Lo agarré con mis manos de la cintura, lo traje a mi y le desabroché el cinturón. En ese momento dejé de mear yo. Entonces le bajé la bragueta, y luego los jeans hasta la rodilla. tenía unos slips blancos, y yo se los bajé de un tirón, dejando a la vista un monstruo enorme que le colgaba entre las piernas. Por mi parte separe las mías, y hacia allí apunté el choro de pis que dejó salir cuando yo le indiqué que así lo hiciera.


Meaba como un caballo, y yo fui corriendo su pene de manera de apuntar su tremendo chorro hasta que rozara mi concha. Era fantástico, sentía su pis caliente mojando mi vagina, mi bello púbico estaba empapado por su pis. Cuando dejó de mear, en vez de sacudírsela, me la metí en la boca, saboreando las últimas gotas del líquido, y provocándole una erección. Se le paró brutalmente, y yo se la chupé con gran habilidad (mi experiencia es amplia en esas lides) mientras yo me masturbaba con mi mano libre. Acabamos los dos enseguida, yo por obra de mis propios dedos que frotaban con suavidad mi concha impregnada en pis, y él me llenó la boca con su semen, que tragué gustosa. Luego él salió del baño, y yo lo seguí un rato después, para que no nos vieran salir juntos. Esa fue mi única experiencia sexual donde el pis tuviera lugar, y creo que me gustaría repetirla.


la sumisa

El dí­a del referendum

Viernes, febrero 2nd, 2007

Muchas personas que lean este relato se habrán enterado que en Venezuela hace poco estuvimos de votación por un referéndum…

Todavía conservo el agotamiento y el placer que unas horas antes me dio un soldado que conocí en ese día y con ese sabor en mis papilas gustativas, quiero escribirlo antes de que se vaya disipando con el transcurso del tiempo.

Como toda vez que hay que ir a votar, me levanté muy temprano y desayuné tranquilamente en mi casa sin saber lo que eldestino tendría deparado para mi Poco después de las 7:30 am salí de mi casa para ir al local donde me tocaba sufragar, que esta vez se encontraba a dos cuadras de mi hogar. Siempre que concurro a votar los custodias del lugar eran soldados, pero esta vez me sorprendió que había varios soldados muy bien parecidos, completamente de mi gusto.

Al llegar al local de votación uno de ellos, bastante alto, fornido, brazos anchos y con unos lentes redonditos me interrumpió el paso preguntándome si tenía el número de la mesa donde me tocaba emitir el sufragio. Le mostré el papel donde tenía apuntado ese número y después la Cédula de Identidad, los miró y me dijo:

-Omar, está correcto le toca votar en esa mesa.

Me señaló cual era el salón en el cual me correspondía votar, ya que en ese local había varias repartidas en las dos plantas del edificio.

Le agradecí, entré al local, me dirigí a donde me había indicado, hice la cola correspondiente, llegué a la mesa, presenté mi cédula, me dijeron que debia hacer, entré y pulsé la opción de voto correspondiente. Salí, puse el comprobante de votación dentro de la caja de cartpon, saludé a los integrantes de la mesa y salí.

Ustedes dirán que eso es normal, que no tiene nada de novedoso para andar contándolo acá???!!…Tienen razón, pero quise contarlo para que supiesen como se desarrollaron los hechos.

Por todo el local había soldados vigilando y cuidando el orden, no tuvieron que cuidar mucho porque todo estaba tranquilo. Cuando salí me encontré en la vereda con el soldado que amablemente me había dicho hacia donde tenía que dirigirme.

-Omar, que rápido que votó!!!

Me dijo eso y como respuesta le agradecí su asistencia para ayudarme a encontrar el lugar.

-Desde ayer a las 6 de la mañana que estoy custodiando este lugar… no me invitas a un café???. Por primera vez me tuteó y me guiñó el ojo como diciendo que el café era una excusa para algo más…

Lo miré mas detenidamente, vi que era aparte de fornido, bien velludo… andaría por los 26 años.

-No te parece demasiado que por cumplir con tu trabajo me pidas un café?

-No se enoje Omar, tengo sueño y… aun tengo que quedarme todo el día acá…

Pensé un momento y le respondí:

-Como vas a tomar un café conmigo si no puedes dejar tu puesto???

-Por un rato le pido a mi compañero que me suplante…

Quedé pensativo otro momento y me dije, total hoy es feriado no hay nadie en casa y en el edificio hay poca gente, que puedo perder? Me voy a divertir un poco con este soldadote.

-Vamos a hacer algo, yo vivo a dos cuadras… ven y te tomas el café en mi casa.

Llamó a su compañero y le dijo que se iba un rato a despejarse el sueño y que cubriese su puesto por un rato. En el camino me dijo que era de un pueblo del estado Sucre y que hacía poco que estaba en el Ejercito.

Cuando llegamos a mi casa me dijo muy asombrado:

-Todo esto es tuyo?… Coño tremenda casa tienes!!!

Lo hice pasar al comedor, me fui a la cocia a servirle café del que aun quedaba caliente en la cafetera eléctrica, serví dos tazas y brindamos por que ganase el referéndum la mejor opción para Venezuela. Una vez que terminó su taza de café me dijo si podía pasar al baño porque estaba de pie desde muy temprano haciendo guardia y no había podido ni echarse una meada… Le indiqué donde era, demoró bastante allí dentro hasta que finalmente salió con la verga afuera de su bragueta… en total estado de erección!!

-Epale Omar, que tal si vienes, me la chupas un poco a ver si me baja, ando muy caliente… ayer una tipa se me estaba insinuando en la entrada del liceo pero no pude salir a nada porque me quedé de guardia y dormí muy mal pensando que hoy tenía que estar todo el día cuidando el local de votación.

Se la miré y vi que era un hermoso ejemplar de verga, muy derechita, grueza, morena y larga con una buena cabeza que daba ganas de cualquier cosa.

-Que te pasa vale? Guarda eso… le dije.

-Disculpame…, es que soy de los que come de los dos platos y… coño… te vi al entrar al Liceo y… me gustaste, y creí que podíamos pasar un buen rato… me respondió medio avergonzado y cohibido, luego de un segundo en silencio empezó a guardarla cosa muy problemática dado el estado en que se encontraba su espléndida verga; por la abertura de la bragueta no pudo guardarla dado su largura y rigidez, por lo que tuvo que bajarse los pantalones y el boxer mostrándome una hermosa barriguita muy anchita surcada de vellos negros muy acaracolados.

No pude resistir esa panorámica, esa verga larga, color lacre apuntando hacia adelante coronada por esos enrulados vellos renegridos y esa barriga de ese color ladrillo oscuro.

Cuando se agarró la verga para acomodarla hacia arriba y subir su boxer para contenerla dentro no logró subirlo… porque mi boca estaba besando esa rendondez de su vientre y mi nariz oliendo esos acaracolados vellos que tenían un aroma a macho.

Me agarró la cabeza con su manos y empezó a acariciarme el cabello metiendo sus dedos dentro de él. Mi boca descendió por ese vientre hasta que llegó a la parte de la verga que se une al cuerpo donde los caracoles velludos se intensificaban, desde allí mi lengua fue recorriendo esa vara de carne hasta llegar al glande que era un poco más gordo que el resto de su instrumento. Toda su verga estaba húmeda, no era lubricante propio porque todavía ni rastros de este se asomaba por su ojo fálico, era agua porque al ir a orinar se la había lavado y no la había secado.

Lamí toda su largura desde el ojo fálico hasta los enrulados vellos unas cuantas veces de ida y otras tantas de vueltas. Sus pantalones cayeron hasta el piso y su boxer quedó por las rodillas, y en ese momento me detuve.

-Coño siue pana, lo estás haciendo muy bien!!!

Le dije que allí no y lo conduje al dormitorio donde se despojó de todas su ropas.

Pude verle unas bolas perfectamente ovaladas cayendo hacia abajo y cubiertas de esos enrulados vellos que impedían verlas en su totalidad en un principio. Se puso muy impaciente porque el tiempo pasaba y debía volver a su puesto de custodia.

-Dale, chupamela de una vez!, mira que me tengo que ir pronto!… Mi compañero estará muy enojado porque si no vuelvo…

Ante sus quejas empecé a lamer esas bolas deliciosas hasta que sus palabras se convirtieron en gemidos de placer. Le levanté las piernas y se las hice sostener con sus brazos con ganas de mamarle el culo, pero no tuve suerte ya que su ano era negrísimo, en realidad su ano no sé como era porque lo ocultaba otra interminable mata de abundantes pelos negros, por lo que mi lengua empezó a recorrer desde la raíz de su verga, se metió entre sus bolas, siguió hacia arriba por el tronco de esa verga interminable hasta que llegó a pasar mi lengua por el frenillo que todavía lo conservaba.

Se podían oir sus gemidos y si alguien hubiese mirado también sus contorsiones hubiese percibido.

-No aguantooooooo mááááááááááás chupala prontooooooo…

Mi lengua estaba lamiendo ese glande que había engordado por la excitación que mi lengua le había dado a sus bolas y al largo de su verga hasta que de a poco fui tragando la cabeza para luego ir bajando centímetro a centímetro hasta que desaparecieron dentro de mi boca y garganta… El no aguantó más y con su manos empujó mi cabeza hacia abajo hasta que me obligó a tragármela toda, cosa que me produjo un ahogo y desesperadamente la saqué de mi boca para poder toser y lagrimear.

Mientras yo tosía el se pajeaba corriendo el prepucio lentamente y dejando al aire esa cabezota toda mojada por mi saliva. Mi verga estaba en el mismo estado que la suya, dura y mojada por sus propios jugos.

Cuando me calmé lo suficiente me acosté sobre él frotando mi verga sobre la suya, cosa que le gustó.

-Chupámela… quiero que mezcles tu leche con la mía, me gusta papá…

Me puse de costado y mientras mi boca y lengua siguieron recorriendo su herramienta de placer mi mano iba y venía a apretando mi propia verga.

Su verga latió cada vez con más intensidad dentro de mi boca y sus gemidos iban alternados con palabrotas hasta que la saqué y me puse a morderle la raíz de la pija, allí entre las bolas.

-Ahhhhhhhhhhhh……….

De esa incómoda posición, como pude miré hacia arriba, su verga estaba en su máxima erección parecía un obelisco!!!… Pero… los obeliscos terminan en una punta cerrada y este empezó a largar unos chorros muy abundantes de esperma que al caer se estrellaron sobre mis ojos tapándome la visión.

Con los ojos empapados de semen, no pude ver nada más, pero mi mano aceleró sus movimientos sobre mi verga y esta al no poder soportar más tanta presión largó el contendido que había depositado en el interior de mi aparato reproductor mojando toda mi mano y parte de las sábanas.

-Dale, chupala otro poco….no ves que todavía está parada y latiendo…!!!

Me limpié los ojos con la otra mano y me quedaron las dos llenas de semen en una el mío y en la otra el suyo. Al recuperar la visión, noté que era cierto esa vara seguía apuntando hacia el techo, me extrañó mucho porque el trabajo de chupada estaba bien hecho!!

-Dale, date vuelta, estoy apurado me tengo que ir pero antes quiero sacarme la calentura y te la voy a clavar toda.

Le dije que asi apurado no ibamos a disfrutar mucho, entonces de un empujón me la metió en la boca hasta que logró tocar mi garganta. Por un buen rato estuvo así, metiéndola y sacándola de mi boca hasta que empezó a gemir nuevamente y la sacó para largarme otra gran cantidad de semen sobre la boca. Acto seguido la seguí chupando para ordeñar hasta la última gota de ese toro que me estaba comiendo por segunda vez…

Una vez que sus espasmos y su agitación fue desapareciendo, saltó de la cama directo al baño se lavó y se vistió apresuradamente.

-Bueno… me voy, se me hace tarde y mi compañero estará preocupado y molesto porque abandoné mi puesto de vigilancia por tanto tiempo.

-Sí, tienes razón… como pasó el tiempo….

-Me llamo Antonio, anota mi teléfono por si algún día querés repetirlo y quieres que te la clave enterita…

Esto me pasó el día del referendum y todavía conservo el sabor de su verga y su leche en mi mente y la sensación de esa leche llenándome los ojos y la garganta.

No creo que lo llame, pero si la necesidad apremia…

OMAR

Willy y Renault

Viernes, febrero 2nd, 2007

“Que casualidad, venir a írseme el bus en este último infierno de carretera. Y con el calor que hace no es fácil pedir aventón hasta el próximo pueblo, por que lo que es en este ni motel existe para hacer tiempo hasta mañana“.

Diciendo esto y viendo como el bus levantaba polvo diciendo adiós a la posibilidad de estar en la noche en mi pueblo, solo me quedaba la opción de hacer autostop y procurarme avanzar en mi camino a casa. Me dirigí hacia la salida del pueblo con la esperanza de resolver mi problema. Desde allí pude observar una enorme cuña roja de un camión que estaba repostando combustible en la gasolinera del pueblo.

Pensé enseguida “Aquí hay espacio para todos“, y animándome para hacer señas y abordar aquel pasaporte a mi destino, decidí aligerar un poco las ropas y me saque la camisa que llevaba, quedando solo en camisetas de tirantes, un poco más fresco y para refrescar de tanto sudar. En eso recuerdo que he dejado al descubierto un tatuaje que tengo en mi hombro izquierdo. Es una garra de osos en tinta negra que hace unos años me hice. Y se hace obvio entonces, amigos lectores, que mi bando es el de los osos.

Al poco rato veo salir el camión de la estación y le hago señas para pedir el aventón. Me doy cuenta que van dos conductores, que al menos por las caras redondas debían ser grandes tipos. Y, que suerte!!!!, decidieron parar.

Se abre la puerta de la cabina y… Sorpresa!!!!, no me había equivocado al calcular que eran dos tipos grandes los que iban en el transporte. El que se baja aparenta tener unos 37 años, corpulento, en camisa desmangada de cuadros azules, y jeans un poco gastados del trabajo, barriga pronunciada y brazos descomunales y fuertes, el pecho musculoso y poblado de una vellosidad negra como su pelo, un hermoso bigote, una amplia sonrisa y unas gafas panorámicas me dan el saludo.

-         “Vas hacia el próximo pueblo o más allá?“ – Pregunta el bigotón.

-         “Si, el bus en el que viajaba a seguido y me he quedado varado en este pueblo, al menos necesito pasar la noche en el próximo, aquí no hay motel“. Digo mientras buceo en aquel conjunto tremendamente varonil.

-         “Pues andando, que para luego es tarde“. Pronuncia, mientras baja y me da el paso, momento que aprovecho para darme cuenta de que posee un paquete bien marcado en sus jeans apretados, y ni que decir de sus nalgas, redondas y firmes. La verdad que lo de ser camionero y el sube y baja de la cabina lo han puesto de revista.

Alcanzo el maletín al chofer y una sonrisa tan parecida a la anterior recibe mi entrada definitiva en la cabina. Pero este ejemplar no se queda atrás, pues si el otro estaba de revista, cualquier otro modelo puede rabiar con esta nueva visión. Aunque un poco más maduro, quizás unos 40 años, la vida gavia dotado a este señor de unos brazos fuertes y una piel morena, que aunque curtida un poco más por el sol de las carreteras y los años, no dejaba de ser suave a la vista. Este vestía una camiseta azul marino y también jeans gastados, definiendo unos muslos y glúteos firmes y moldeados mejor que en cualquier gimnasio. Y el entrepiernas simulaba tener escondido algo más que pelos y piel. Le saludo y descubre una expresión que derrite. Imagínense esas sonrisas ocultas tras un bigote y que de tan expresivas no te permiten definir cuan de picaros hay en esos ojos negros y pequeños.

A estas alturas yo estaba ya un poco nervioso, pues no es lo mismo salir a buscar pelea en la calle, que subir al ring con dos tíos como estos. Así que me dedique a tranquilizarme y dejar que la maquina tragara kilómetros y me acercara a mi destino.

Al cabo de unos 15 minutos, noto una mirada sobre mi, y al levantar la vista veo que el chofer me esta mirando con cierta frecuencia el hombro que queda de su parte. Notando que me doy por enterado, me suelta:

-         “Cuando te has hecho ese tatuaje?“, cosa que me sorprende, pues lo más normal del mundo es tener algún símbolo tatuado.

-         “Hace relativamente poco“ y diciendo para mis adentros “creo que esta carnada puede dar resultados“, notando como el subconsciente se dispara y me hace comenzar a poner duro el entrepierna.

Seguía manejando, pero en eso noto que del otro lado de la cabina, el osete más nuevo, que está medio dormido, le da por acomodarse y rozar una de mis piernas. Esto podrán imaginar es como soplar el fuego para que se avive, así que mi rabo seguía llenándose de sangre y el calor a subir en la cabina.

El chofer se da cuenta de esto y pegunta “Y es por algún motivo en especial?“. Será bobo o se hace el dormido? – me pregunto. “Si, es para promover la defensa de los osos, pobres animales que no deben ser cazados“, y estando de cacería en estos momentos, ojos abiertos que estamos en terreno con buenas piezas.

En eso la carretera toma una dirección que ponía al camión frente a la caída del sol, y en eso el chofer le dice al más joven “Renault, baja la visera“ y este contesta “Yo tengo gafas puestas, Willy“ Y el otro replica “Mejor lo haces, para que el amigo no se maltrate la vista y tenga un mejor viaje“. Entonces el joven mira sobre los lentes y sonríe, captando algo entre líneas que se habían dicho.

Efectivamente, al bajar la visera Renault dejó al descubierto una colección de fotos de osos a todo color y teniendo sexo. Acto seguido Willy hace lo mismo y da terminación a la galería. Esto es el puntillazo y ya mi bragueta está que se rompe de tanta insinuación.

Renault me mira, poniendo una mano sobre mi pierna y dice “Seguro que proteges a los osos y no te gusta cazarlos?“ con una expresión en el rostro que más picara no puede ser.

Al virarme para contestarle se me acerca y me comienza a besar, aquellos labios humedos y carnosos eran una succionador en mi boca, y al mismo tiempo tomo una de mis manos y la llevó a su entrepiernas, pudiendo palpar que allí la piedra estaba mas dura. En eso siento detrás mio una mano que explora mi trasero, metiéndose por dentro del pantalón y rastreando entre mis nalgas, solo me queda otra mano libre y me dirijo hacia donde esta el equipo de Willy, notando que las palpitaciones allí eran más evidentes.

“Renault, así no hay quien maneje, la verdad que deberíamos parquear y ver como termina esta cacería, no te parece?”. Asintió con la voz mientras me tenia aprisionado en su boca.

Y siguiendo el trabajo y una vez que el vehículo se detuvo, Willy me sacó el cinturón y lo bajó hasta mis rodillas, permitiendo que Renault tuviera acceso a mi tranca, ya húmeda de tanta calentura, yo aproveche para abrir el zipper de este y poder tocar directamente aquel bulto que hacia rato venía sobando. Mientras, Willy abría su pantalón y me daba acceso a otra hermosa pieza, que al tacto se sentía llena de venas. Así decidí darle un respiro a Renault y pasar a besar a Willy, encontrando un aliento fuerte y cálido, y una lengua que poderosamente me acariciaba la mía.

“Creo que la fiesta necesita un poco más de comodidad“ dijo Renault, Y acto seguido se fue a la cabina trasera, donde se terminó de desvestir y sacarse toda la ropa. Acto seguido fui yo, dejando que el me ayudara a terminar de quitarme los pantalones. Halándolo por las piernas hacia el, hizo que mi porra saltara fuera de los slips y enseguida subió a mamármela.

Era increíble como lo hacía. Subió besándome los muslos por dentro. Con solo sentir esto, mi rabo palpitaba de excitación, y el líquido preseminal ya humedecía la cabeza, dando le un brillo de trofeo pulido. Luego vinieron los huevos, peludos y redondos que la naturaleza me dio, los manoseaba con la lengua y me hacía gemir como hacía rato no había sentido. Al subir con tanta humedad y delicadez decide recibir con un beso todo mi glande y termina por bajar y tragársela casi toda. Eso me dio unos corrientazos en el abdomen que casi me siento correo, suerte que pude controlarme y dejar que la cosa continuara, pues la fiesta era bastante joven.

Pero Willy no se había quedado a mirarnos, mientras esto ocurría, se terminó de desvestir, y con su arma apuntando hacia mi, me la acercó a la boca. Yo no quise ser tan directo, y lo primero que hice fue alargar mi lengua y rozar la punta de su rabo, este por el contacto dio un respingo y se levanto, dando me en el rostro. Descolgando la cabeza hacia atrás, todo aquel miembro caía sobre mi como una mazorca de maíz asada, y en realidad tenía esa forma, puntiaguda y luego ancha para terminara en una estreches cubierta por una pelambre negra muy hermosa.

En eso siento que Renault, me empieza a salir de mi rabo, baja mis huevos y subiendo las piernas me comienza a comer el ojete del culo, ayudado nuevamente por esa lengua resguardada por aquellos labios que de solo tocarte te transmiten un morbo tremendo. Le pido que se de vuelta y que hagamos un 69, para poder retribuirle todo el placer que me estaba dando. Así lo hace, y su culo queda justo delante de Willy.

Y aquí viene más de lo bueno, se podrán imaginar que a estas alturas ya tenía yo dos pollas delante de mi boca, la de Willy, con un gusto terriblemente caliente y la de Renault, aun desconocida para mi paladar. No tuve mas remedio que trabajar los dos simultáneamente, agarrándolas por las cabezas y jugando con ellas, ya sea masturbándolas, o comiéndomelas por turno. En un momento determinado, siento que Renault da un movimiento brusco, y es que Willy me ha quitado su pieza de mi boca para pasarla por el ojete de Renault, y así mojarlo con mi saliva y su precum. Deja carne nuevamente su rabo a mi boca, y le comienza introducir un dedo en el culo a su compañero, haciéndolo brincar de la sorpresa, que luego se convierte en vaivén, como quien busca más de lo bueno, así en my posición, veo como la mano de Willy se va perdiendo uno a uno en el culo de Renault, haciendo que este no pueda resistir mas y pida que se la acaben de clavar por culo.

Willy me invita a tener ese privilegio, pues la cacería la había iniciado yo. Me pongo en posición detrás de Renault y le paso mi verga por la espalda, haciendo que sienta lo caliente y dura que está para ese momento. Le coloco la cabeza en la entrada palpitante y dilatada de su culo y le introduzco solo la cabeza, pues no se cual es su reacción. En eso Willy me dice que se la de toda de un solo golpe, pues siempre le ha gustado sentir el escalofrío que le recorre el espinazo cuándo lo clavan de forma salvaje. Esto Willy lo dice mientras le da a mamar su pingo al desesperado de Renault, que ya no sabe que hacer para estarse tranquilo de tan excitado que esta, y con la perspectiva de estarlo mas todavía.

Y cuando estuve seguro del tiro, le deje ir todo el fusil en la diana mi caliente Renault, este gimió por el golpe, pero solo eso, pues al tener la boca llena con el rabo de Willy, no podía hacer otra cosa. Le di un tiempo para que se acostrumbara al grosor de mi rabo, mientras le besaba la nuca y le decía lo bien que la iva a pasar en los próximos minutos. Comencé entonces el vaivén en el interior de aquel culo caliente y húmedo al mismo tiempo, sintiendo como se contraía cuando iva en retirada de su interior, rogando el regreso de mi armamento a su funda carnal. Y en cada vaivén, se enterraba más profundo el nabo de Willy.

Luego de un mete y saca que se iva incrementando, le paso una mano por la cintura a Renault y con la otra comienzo a masturbarlo al mismo ritmo de mis embestidas, incrementándose en el tiempo. Luego de tanto contacto y disfrute, siento que no ressito mas tanta excitación, y me duele la tranca de tanto aguante, lo digo y Willy me pide el primer turno para correrse. La saca de la boca de renault, que se queda con ella aborta como protestando de que le hallan quitado el chupete, suavemente le ladea la cabeza y con un par de sacudidas del pingo, le empieza a llenar la cara y la boca de leche blanca y espesa, caliente y fluida que Renault se dedica a lamer.

Con esa visión, acelero la máquina que en el rabo de Renault tenía, para que siguiera con el rió de placer que de seguro estaba sintiendo, y en pocos segundos comenzó a correse sobre mi mano, con una leche viscosa y caliente que no pude contener de tanta que era. Sus contracciones en cada disparo hicieron que se apretara su ojete alrededor de mi tranca y fue inevitable que me comenzara a correr, sintiendo con fuerza la salida de mi leche directo a llenarle sus intestinos.

Todos acabamos agotados, y decidimos descansar y conversar. Fue inevitable acariciar el pecho de Willy y el abdomen de Renault, haciendo que todos volviéramos a sentirnos excitados y comenzando el endurecimiento de todas nuestras vergas.

Ahora era yo el que tenia ganas de que me clavaran por culo, y se lo deje saber a los dos. Willy se tiro a mi falo, chupándolo con una mezcla de ternura y fuerza difícil de explicar, mientras renault me ofrecía su rabo aun mojado de semen para que se lo limpiara y mamara. Al mismo tiempo me pidió que le metiera un par de dedos en el culo. Así lo hice, y note que la calentura que le había dejado hacia unos momentos con mis lechazos, se mantenía, solo que ahora era más fácil morrearle el orto pues estaba lubricado con mi semen.

Al ver aquel lubricante natural, Willy metió también su ano en el orto de Renault y comenzó a dilatarme el mío, era increíble saber que mi propio semen me iva a lubricar para ser perforado por el inmenso osote que era Willy. Este se dedico a abrírmelo, hasta que sin darme cuenta Willy comenta lo caliente que estaba el guante que se acababa de poner, que eso si era tenerme cogido por el culo. Mi sorpresa fue mayor al darme cuenta que el puño completo de Willy estaba en mi interior.

Willy se acostó, y me pidió que me sentara encima suyo, lo hice despacio y note que mi dilatación era tal que su rabo entro sin difultad, me pidió que lo abrazara y le besara el pecho. En eso me encuentro cuando siento que el calor de Renault esta sobre mi y que hurga en mi culo también. Cual no sería mi sorpresa al notar que estaba intentando entrar también por la terraza. Eso ya era distinto, pues una bien gorda pueda caber, pero dos como aquellas, es distinto.

Al principio por pido me resistí, pero Renault me besaba la nuca, me introducía un par de dedos húmedos y fui relajando, hasta que me presento a su caballero en mi entrada y la fue metiendo, hasta que entre quejidos y besos de Willy, logro meterla más allá de la mitad. Unos segundos duraron los besos, y ya sintiendo un poco menos de fatiga de tanto aguante que hay que tener, comenzaron los empujones de Renault en mi culo. Era tremendo sentir aquellos dos cuerpos calientes en mi interior, la lengua de Willy besándome y la respiración de Renault mientras me follaba de manera salvaje. En unos instantes Renault anunacia que se quiere correr, y yo le pido que lo haga dentro, y asi lo hace sintiendo el palpitar de su rabo mientras descarga su semen en mi interior, willy dice que tambiñen esta próximo a descargar su carga y sin anunaciar suelto todo lo suyo en my ya adolorido y calkiente hueco.

Una vez que se vinieron, a mi las piernas me temblaban de tanta excitación. Me deje caer boca arriba y los dos me dieron a limpiar sus pollas, todo embarradas de semen que les corría por los huevos. Aquella mezcla de mecos, pelos, culo y sudor era algo que me puso frenético, luego ellos bajaron besando mi cuerpo, me levantaron las piernas y se comieron mi culo al mismo tiempo, para beber en aquella fuente de esperma que sus rabos habían creado, ese juego de lenguas húmedas en mi culo, me tenia al explotar y se lo hice saber. Me pusieron más cómodo y se dedicaron al mismo tiempo a comerse mi rabo y mis cojones cargados.

Solo me quedo emitir un ahogado suspiro, pues ya las fuerzas me abandonaban de tan caliente que estaba, y comenzó el surtidor de mi rabo a dejar salir todo aquel semen acumulado de tanta faena, había semen sobre todos mis pendejos, mis bolas, sus caras estaban salpicadas también. Con dedicación se pusieron a lamer cuanto lugar había sufrido de aquel baño de esperma que no se podía contener. Al terminar nos abrazamos y nos besamos mutuamente. Fue una tarde increíble.

Con unas toallas desechables nos limpiamos y vestimos, pasando a la cabina delantera. Renault tomo el mando, para dejarme dormir el resto del trayecto entre los fuertes y cálidos brazos de Willy. Al llegar al pueblo me llevaron directo a un motel, donde alquilamos dos habitaciones. Ellos se fueron a una solos, pues debían seguir en la mañana y no querían despertarme, sabían que necesitaba recuperarme de la cacería. Lo que les pedí es que vinieran a bañarse y comer conmigo antes de dormir, para conversar un rato. Aceptaron, y les digo que todavía en la ducha gastamos otro par de tiros antes de dormir.

Asi de magnífico fue aquel día. Al levantarme y entregar la habitación, recibí en la careta una nota:

“Si vuelves a quedarte embarrancado en esta ruta, siempre pasamos los jueves por allí, y no nos molesta dar un adelanto a cazadores como tú. Saludos, Willy & Renault“

Sonreí, mientras miraba por la ventana como un rojo vehículo europeo se alejaba del motel.

Esto es pura ficción, pero escribir es como vivir una fantasía, No?

cubanchaser4ltr@yahoo.es