Archivo por meses: diciembre 2007

Mi hija y su amiguita

Estimados lectores de sexycuentos, despues de masturbarme durante años con las excelentes narraciones de este sitio, me he decidido a escribir un relato. No voy a mentirles diciendoles que es 100% real… pero tampoco es completamente ficticio. Quedara en cada uno decidir hasta que punto la realidad se mezcla con la fantasia.

Mi nombre es Carlos, soy un joven viudo de 45 años, con una hija de 15 que he criado solo. Debo decir que ella no ha sido para nada una carga para mi, sino todo lo contrario. Laurita es hermosa, me colma de felicidad desde que nació, y ha sido ella y no otra persona en este mundo la que me ha permitido sobrellevar la perdida de mi esposa hace ya 14 años, cuando laurita era apenas una beba. Ademas, debo reconocer, que la situacion de ser un padre viudo es extremadamente seductora para el genero femenino, y no me han faltado mujeres que calienten mi lecho en todos estos años, pero no he vuelto a formar pareja, quizas por el temor a perderla nuevamente, dicen las que juegan a ser psicologas baratas. La verdad es que despues de haber estado casado, aunque haya sido por poco tiempo, no hay nada que me guste mas que descubrir conchitas nuevas.

Debo reconocer que soy una persna promiscua, que mis deseos sexuales apenas han decaido desde mi juventud, y que si alguna vez el amiguete no me funciona, pues me tomo un viagra y follo todo lo que quiero.

Pero no es de esas mujeres que quiero contarles en este relato, sino de mi hija Laurita, y de su amiga Alejandra. Laurita es una jovencita de 15 años, es mi unica familia, ya que mis padres han muerto y con mis suegros nunca tuve una muy buena relacion. Ella es alta y delgada, rubia y de ojos azules, como su madre, pero supera a esta ultima en los pechos. Desde los 11 años que a Laurita le han crecido las tetas de una manera espectacular, y eso me enorgullece enormemente, ya que la veo tan hermosa, tan deseable, que no puedo menos que sentirme muy contento por ella y por su belleza, y por la alegria que pone en esta casa el que una mujer tan bella la habite.

Laurita tiene una amiga, compañera del colegio, y son inseparables. Aunque no es tan bella como mi hija, Alejandra es un hermosa mujercita, que sin duda no se ha desarrollado tan precozmente, pero que permite adivinar que sera muy linda en pocos años mas. Alejandra tiene unos meses mas que Laura, ya ha cumplido 16, tiene el cabello largo y castaño, ojos marrones y si bien no tiene tan buenas tetas, la naturaleza ha sido muy sabia y ha querido compensarla dandole un tremendo culito, carnoso y muy firme, que ella acostumbra a lucir con unas calzas muy apretadas. Su ojos son grandes y lánguidos, y tiene los labios muy gruesos, su apellido, que de ninguna manera revelaria, es de origen italiano, y Ale es una muy buena exponente de la belleza que caracteriza a las mujeres de ese pais europeo, y mas de una vez me he masturbado o he tenido relaciones con otras mujeres pensando en ella.

Hechas las presentaciones, lo que voy a contarles ahora ocurrio un dia en que volvi temprano por la mañana a casa en busca de unos papeles que me hacian falta en el trabajo. Ni bien entro al living, escucho desde el cuarto de mi hija —que a esa hora deberia estar en el colegio— unos gemidos, inconfundiblemente sexuales. Sin hacer ruido me acerco y, estando la puerta del cuarto abierta, veo a Alejandra recostada sobre Laurita, chupandole las tetas, ambas vestidas solo con una bombachita. Me quede duro, y mi hija me vio

—¡¡¡PAPA!!!

Ambas se incorporaron y se cubrieron las tetas con las manos, y yo ahi sin saber que carajo hacer ni que decir. Se vistieron rapidamente mientras Laurita me decia

— Papi, no es lo que pensas, estabamos probando nada mas

—Tranquila Laurita, ya vamos a hablar de esto despues. Ahora Ale termina de vestirte que te llevo a tu casa

Alejandra se vistio y entro a mi auto sin siquiera mirarme, tenia la cara roja de verguenza. Conduci hasta su casa y en el camino ella empezo a decirme

—Carlos, por favor, no les cuentes esto a mis viejos, no tenes idea de como se van a poner, me van a matar… —y poniendo su mano sobre mi rodilla, subiendo hacia mi entrepierna— por favor, estoy dispuesta a todo con tal de que no les cuentes

La mire sorprendido. Ella sabia que no hacia falta garcharme para que no le cuente a sus padres, sino que realmente queria cojer y buscaba una manera de proponermelo. Y que carajo, yo no soy nada lerdo, ahi nomas enfile para un hotel, y apenas estacione el auto le meti un beso en la boca con mucha lengua. Bajamos, pero antes de eso saque de la guantera una camara de video, hogareña, que siempre llevo en el auto. Pedimos una habitacion y entramos matandonos a besos.

Le saque la ropa y la deje solo en bombacha, tal cual la habia visto hacia apenas unos minutos, cuando la encontre chupandole las tetas a mi hija, y mientras yo le chupaba y pellizcaba las tetas, le dije

—Contame, ¿hace cuanto que le chupas las tetas a Laurita?

—Mmmmhhhh… —respondia entre gemidos— hace mucho… pero no somos lesbianas… nos calentamos un poco nomas… y a vos ¿te calienta que se las chupe?

—Mira como estoy, pendeja —le dije incorporandome, de rodillas sobre ella, y agarrandome la pija que estabamas dura que rulo de estatua, y poniendosela entre las tetas

—Sos un degeneradito, eh?

—Ya vas a ver si soy un degeneradito, —le dije, recordando la camara que habia dejado en el bolsillo de mi abrigo, ahi nomas, y que agarre apenas estirandome un poco, sin dejar de bombearle mi pija entre sus tetas. Prendi la camara y comence a grabar video

—¿Que haces, atorrante?

—Un recuerdito, preciosa, para no olvidarme de lo linda que queda mi pija entre tus tetas

—Bueno… ¿y no queres ver como queda en mi boquita?

Ni lerdo ni perezoso, y sin dejar de grabar nada, me incopore un poquito y le apoye la cabeza entre los labios. Ella al rincipio se hizo rogar, apenas pasandole los labios, unas lenguetadas timidas, y retregandose la pija por la cara, pero al fin, incorporandose un poquito, me la empezo a mamar,  mirando cada tanto a la camara con una carita de puta barbara, especialmente viniendo de una pendeja de 16 que hasta hace poquito jugaba a las muñecas con mi hija.

Segui grabando la mamada, hasta que, temiendo venirme antes de tiempo, se la saque de la boca, y dejando la camara de lado para poder dedicarme mejor, le saque la bombachita y me encontre con una conchita hermosa, donde apenas habrian entrado unas pocas pijas, porque por mas puta que fuera esta borrega, con apenas dieciseis añitos tantos muñecos no habria tenido tiempo de bajarse.

¡Que rico poder chupar una conchita tan jovencita! Aunque cada tanto logro conquistar alguna mina de ventilargos, la verdad es que ya teniendo 45 años, hacia muchisimo que me habia resignado a que una de estas pendejas no me miraran siquiera… que gustazo que me estaba dando… tan pendeja, tan maleable… le separaba las piernas a full para enterrarle la lengua en la concha, y despues se las levantaba para lamer tambien el oyito de su culito, tan rico, un culo tan firme y tan hermoso…

La puse boca abajo y separandole bien las nalgas le enterre la lengua en el ano, y meti un poquito, hasta la primer falange de mi dedo, en ese ojete hermoso, como preparandola para algun otro dia, ya que si bien en ese momento no llegara a romperle el culo, teniendo en mi poder un video tan comprometedor, sabia que esa pendeja no se me iba a negar a entregarme la cola cuando yo se la pidiera.

La puse nuevamente boca arriba y besandola en la boca la penetre, suavemente al principio, y moviendome ritmicamente hasta que llego al orgasmo en pocos minutos. Pensando que ahora podria relajarme y acabar, segui bombeando hasta que, estando a punto de eyacular, ella se vino de nuevo, de tal manera que acabamos juntos.

Nos fumamos un pucho entre los dos, y despues la lleve a su casa.

Ahora esta en ustedes, estimados lectores de sexycuentos, en como sigue esta historia. ¿La chantajeo para romperle el culo? ¿Y que hago con mi hija? Debo decir que despues de haberle visto sus enormes tetas desnudas, tengo bastantes ganas de tocarselas un poquito

…espero sus comentarios…

El adiós a Cindy

Hola.
 
Soy Julián. Hace tiempo les relaté cómo hice mía a Cindy en la casa abandonada. Luego este relato no pasó y el tercero fue “Pretendiendo olvidar a Cindy”.
 
Como la segunda parte no pasó se las cuento nuevamente.
 
Les recuerdo que en aquellos años maravillosos yo era gerente de una tienda departamental y Cindy era una supervisora de cajas. Lo nuestro era muy secreto porque las relaciones amorosas entre el personal estaban prohibidas (Y más aún si se trataba de un gerente).
 
Cindy iba a renunciar a su empleo, ya que por cuestiones familiares tenía que irse a vivir a otra ciudad. La noticia me tomó por sorpresa, me enfadé con ella y dejamos de frecuentarnos. Sucedía que era muy especial para mi, significaba mucho y no entendía por qué tenía que marcharse.
 
Recuerdo que una noche, cerramos la tienda y nos despedimos el Jefe de Seguridad y yo, cada quien por su rumbo. Yo tomé una calle semioscura hasta llegar a un pequeño parque ténuemente iluminado (Era mi camino de todos los días). Cuando, desde una banca del parque, escuché una voz femenina que me llamaba por mi nombre. Como iba sumido en mis pensamientos, no pude evitar sobresaltarme; me detuve abruptamente y miré hacia donde escuché aquella voz inconfundible. Era Cindy envuelta en una gabardina negra de lana que le cubría hasta las rodillas.
 
– Te estaba esperando, pensé que te habías ido por otro lado – Me dijo.
Le sonreí nervioso, me dirigí hacia ella y me senté a su lado, sin decir nada.
 – ¿Cómo estas Julián?
– Bien, trabajando como siempre.
– Quiero decirte algo
– Yo también. Escucha Cindy, no me gusta estar disgustado contigo, te extraño…
– Mañana  me voy al medio dia…
– ¿Qué dices? ¿Por qué no me lo habías dicho?
– Recuerda que estamos peleados
– Quisiera pedirte que no te vayas, rogarte que te quedes, pero entiendo que nuestras vidas tienen que tomar rumbos distintos.
 
Sin decir más, en un arrebato de pasión, nuestro cuerpos se estrecharon con fuerza. Ella me sujetó de los cabellos y me besó con todas sus fuerzas, yo la abracé y mis manos recorrieron su espalda. Institntivamente su mano temblorosa comenzó a deslizarse por mi entrepierna hasta tocar mi pene que ya tenía rato endurecido. Comenzó a acariciarlo por encima del pantalón con mucha fuerza. Yo comencé a abrirle la gabardina dejando al descubierto una blusa escotada color verde pistache. Mientras ella me bajaba el zíper y acariciaba mis partes (Yo la ayudé, porque su mano, demasiado temblorosa, era imprecisa), yo le besaba y mordía el cuello, bajando hasta donde el escote. Terminé de abrirle la gabardina y mis manos se deslizaron por debajo de su blusa hasta tocar sus pequeños pero hermosos senos: Cindy comenzó a estremecerse mientras su mano ajercía mayor fuerza y ritmo sobre mi miembro.
 
Algunos transeúntes cruzaron cerca y no nos quedó otra que separarnos.
– Vamos a nuestro rincón, a la casa abandonada – Murmuró ella con ansiedad.
– No creo aguantar a llegar hasta allá, está demasiado lejos, y me estoy muriendo por hacerte el amor – Le contesté
– ¿Qué propones¿ – Me preguntó ella.
 
Sin decir palabra, la tomé de la mano y avanzamos dos cuadras hasta llegar a un motel que yo ya había ubicado (No piensen mal, era parte de mi camino). Fue un martirio para ambos la ansiedad que nos embargaba. Ya dentro del cuarto explotamos; nos dejamos caer sobre el sofá y comenzamos a besarnos con extrema pasión. La despojé de la blusa y de la gabardina y ella me quitó el saco, la corbata, la camiseta y la camisa. Mis manos apretujaban sus endurecidas tetas. Cindy se abalanzó sobre mí y comenzó a besarme el cuello, mi tórax, mi abdómen hasta llegar allá abajo. Nuevamente la ayudé a quitarme el cinturón y a bajarle el zíper. Me sujetó el miembro y su dedo pulgar recorrió el glande  hasta hacerme gemir. Y comenzó a darme una impresionante chupada, yo sólo atinaba a acariciarle su castaña cabellera. Con cuidado me fui bajando el calzoncillo y el pantalón hasta quedar totalmente desnudo, pero ella no dejaba de chupármela. Me acomodé bien en el sofá y abrí totalmente mis piernas para que ella no tuviera ningún obstáculo. Sus manos apretujaban mis testículos mientras sus sensuales labios se deslizaban con singular maestría por mi pene.
 
– Quítate el pantón y la pantaleta y luego continúas – Le susurré, ya que yo sólo la había desnudado de la cintura hacia arriba.
 
Con prontitud Cindy se despojó del pantalón pero no de la pantaleta y nuevamente clavó su rostro entre mis piernas. No hubo parte que no me acariciara. Desde mis muslos hasta mi entrepierna, mi ano. Los pelos de mis testículos quedaron mojados de su saliva, y mi pene mezclaba mis líquidos preseminales con su saliva y su sudor.
 
Cuando sentí que me venía, la levanté de los hombros y le dije: – Es mi turno.
 
Cindy no opuso resistencia, se echó hacia atrás, recargó su espalda al posabrazos opuesto al mio y abrió sus piernas hasta donde pudo, como invitándome a entrar a sus territorios.
 
Me inqué frente a ella, la sujeté de los tobillos yc omencé a besarle sus pantorrillas, mientras una de mis manos comenzaba a acariciar su vulva por encima de la pantaleta. Los bien recortados pelos de su vagina se traslucían por la tela de la pantaleta, ya que a estas alturas estaba totalmente humedecida. Me fuí acercando a su rinconcito, mis manos apretujaban sus delgados muslos, hasta que mi cara estuvo frente a su preciosa vulva. Cindy se estremeció cuando mi boca rosó sus labios vaginales, en tanto que mis manos la sujetaban de las nalgas. No le quité la pantaleta, sólo la hice un lado hasta que sus rosados labios vaginales y su precioso vello púbico color castaño claro quedó a merced mía. Ella comenzó a temblar y a balbucear cuando mi boca comenzó a juguetear con su clítoris, mientras con una mano sujetaba la pantaleta y con la otra le acariciaba su terciopelo púbico. Cindy me sujetó de los cabellos y apretujó mi cara contra sus partes.
 
Por un momento me separé de ella, le levanté las piernas y le fuí deslizando su pantaleta blanca de algodón con diminutas flores, hasta dejarla totalmente fuera. Era una prenda sexy, pero ahora era un estorbo.
 
Ya totalmente despojada de ella, Cindy me abrió nuevamente sus piernas y yo me quedé unos segundos a contemplar el hermoso paisaje que tenía frente a mi.
 
– Eres realmente hermosa – Le susurré.
 
Y es que enfrente mio tenía a la chica de mi vida, completamente desnuda. recostada sobre en posabrazos del sofá, un rostro hermoso que dibujaba una sonrisa de éxtasis, de ensueño, un bellísimo par de senos blancos, pequeños; unos pezones café claro, con aureola pequeña, bien paraditos y endurecidos. Un precioso ombligo perdido en un blanco y liso abdomen.
 
Cindy abría temblorosa sus piernas, dejando totalmente expuesta ante mi su vulva de ensueño, cubierta con un tercipelo castaño bien recortado,  sus humedecidos labios vaginales emanaban pasión, aprisionando un pequeño y rosado clítoris ansioso de ser acariciado. No pude aguantar más y me sumergí en ese paisaje de sexo, mi lengua  recorrió desde su ombligo hasta su ano, pasando por su monte de venus. Con mis dedos separé sus labios vaginales para que mi lengua llegara lo más profundo posible.
 
– Ya no aguanto más – Gumió ella, estremeciéndose en un temblor incontrolable.
 
No la hice esperar más, me separé de ella pero seguí de rodillas, la sujeté de las piernas e hice que mi pene se paseara por su vulva y entre sus labios, impregándola de los líquidos preseminales que tenían rato presentes. Con lentitud me dirigí a su orificio y comencé a penetrarla, poco a poco, hasta que mi miembro logró llegar hasta el fondo. Cindy comezó a gemir mientras mi pene entraba y salía de sus entrañas. Yo no pude evitar sentir el inmenso placer que esto me causaba. Unos minutos depués tuve que sacar mi pene, que se vacío sobre su entrepierna. Ella se impregnó el semen por todos sus rincones. Yo había gritado de placer, pero era tanta mi exitación que mi miembro seguía en pie de guerra. Mi Cindy estiró su mano  para acariciarme y se dio cuenta de esto; no dijo nada, sólo se incorporó y se puso d rodillas sobre el sofá y me dijo: “DAme otra chupada mi amor, la mehor de mi vida”.
 
Me tumbé boca arriba deslizándome hacia abajo de ella, que permanecía de rodillas en el sofá, hasta que mi cara quedó debajo de su entrepierna. Mis manos se deslizaron por su cadera mientras mi lengua revoloteaba por sus labios vaginales. Cindy se agachó hasta que su bellísimo rostro quedó frente a mi endurecida verga. Una de sus manos se apoyaba en el sofá mientras la otra oprimía con furia mis testículos, en tanto que su boca hacía desaparecer mi miembro.
 
Yo por mi parte, acariciaba sus nalgas y las separaba para que mi lengua pudiera alcanzar su precioso ano y abrirse paso por entre sus rosados labios vaginales. Ambos gemíamos de placer. Sin querer rodamos del sofá y caímos a la alfombra. Ahora era yo quien estaba arriba y ella debajo de mí. Mis manos separaron sus dilatados labios asomando su clítoris que de inmediato fue víctima de mis labios y de mi lengua, que lo aprisionaron hasta que Cindy no pudo contener un alarido de placer. Ella, debajo mío me separaba las nalgas para besarme todo el ano, el esfínter y mis testículos, que quedaron a merced de ella, mi pene quedó fuera de su alcance pues la erección hacía que quedara a la altura de su cuello, y sus tetas. Ella se percató y sujetó sus tetas para con ellas acariciar todo el cuerpo del pene y hasta el glande. Yo también me estremecía de placer.
 
Después que ella alcanzó por enésima vez un orgasmo, nos pusimos de pie acariciándonos y besándonos. Yo la sujeté de la cintura y la volteé para que quedara de frente al sofá; Cindy entendió la acción, se sujetó del sofá y se agachó, expondiendo ante mi su precioso culo, unas nalgas estrechas, hermosas, dejando asomarse unos totalmente dilatados, escurridos y velludos labios vaginales. Me coloqué de rodillas acariaciando sus nalgas y separándolas para poder lengüetear su ano. Introduje mi mano derecha entre sus piernas para frotarle su vulva y en el regreso introducir mis dedos en su raja. Me coloqué de pie, la sujeté de la cintura y le dejé ir toda mi virilidad. Sólo se escuchaban nuestros gemidos y el golpeteo de mis testículos en sus nalgas. Cindy estiraba su mano por debajo para acariaciarse el clítoris mientras mi pene entraba y salía de su intimidad. No pude soportar más la presión, apenas pude sacarle mi miembro y le rocié de semen sus nalgas hasta su espalda baja. Me derrumbé sobre la alfombra, desvanecido de placer. Quizás sólo pasaron unos segundos, no lo sé, el desvanecimiento me aturdió, cuando sentí que el cuerpo desnudo de Cindy se deslizaba sobre mi, sus labios besaban mi tóraz, sus manos estaban en mi cintura, subió hasta quedar cara a cara, mi semicaido pene quedó aprisionado entre sus muslos. Abrí los ojos, la miró, sonreímos.
 
-Eres increíble – Le dije somnoliento. Mi chica besó mi nariz, mordió mis orejas y me dijo al oído: Nos quedan pocas horas juntos. Se incorporó y caminó hacia una mesa alta tipo bar que estaba en el centro de la habitación, rodeada de dos bancos altos. Había una jarra de cristal con agua y dos vasos, se sirvió y tomó lentamente. Silenciosamente me puse de pie y la alcancé, la tomé por la cintura y la senté sobre uno de los bancos altos, nos besamos, mientras una de sus finas manos sujetó mi caído pene para darle vida nuevamente. Este no se hizo del rogar, a los pocos segundos mi glande brillaba nuevamente. Cindy me sujetó de la cabeza, yo la tomé de la cintura,  nos seguimos besando, su vagina opuso cero resistencia y se habrió plenamente para dejar entrar una vez a más a mi ansiosa verga. La forma del banco  (alto, pequeño, redondo, sin respaldo) permitió una penetración plena, total. Volvimos a gemir, volvimos a temblar, volvimos a sudar. Ambos gritamos de placer cuando, sin lograr retirarme de ella, eyaculé en su interior. Me derrumbé nuevamente sobre la alfombra (No llegamos a utilizar la king size), en tanto que Cindy se acostó entre mis piernas lamiendo mi escurriente y endeble verga. El pacer era brutal pero poco a poco me quedé dormido.
 
Cuando desperté, el sol comenzaba a somarse. Estaba solo en la habitación, tendido en el suelo, cubierto por un cobertor. De inmediato me incorporé y paseé por toda la habitación, ella no estaba, Cindy se había ido. Un sentimiento de tristeza me invadió, mis ojos se humedecieron. Mientras me vestía miré que junto al vaso que aú tenía unas cuantas gotas de agua, había una nota mano. Era de Cindy. La tomé y leí: “Julián, eres el hombre de mi vida, gracias por la noche más maravillosa que pueda tener, una noche inolvidable. Siempre tendrás un lugar muy especial en mi corazón. Tu mujer para siempre… Cindy”
 
Nunca más volví a verla, ni he vivido lo que viví con ella. Pero la vida tiene que continuar….
 
 

Rascote

Buenas de nuevo a todos/as los/as lectores/as de la página de sexycuentos. Como les he comentado en otros relatos, me llamo Alejandro, y soy el autor de otros relatos en esta página como “¡Qué bueno es ser entrenador!”, “Mi tía la cincuentona”, “Mi amigo gay” o “Chueca, por primera vez”. Mi e-mail, para cualquier comentario o proposición, es alex47058@hotmail.

El suceso que voy relatar, ocurrió hace escasas fechas, en Septiembre de 2007, y como siempre digo, es completamente real, salvo por un par de detalles que haya podido adornar por el bien de la narración. Como digo, era Septiembre de este año, y como la mayoría de septiembres desde que ingresé en la facultad, tenía que pasármelo estudiando todo aquello que no había aprobado durante el curso anterior. Para ello empleaba mucho tiempo, incluidas las noches de los fines de semana. El caso es que un día estaba yo estudiando, cuando unos amigos de mis padres subieron a casa y se quedaron a tomar algo. Hablaban demasiado alto y me era imposible concentrarme, asi que fui a quejarme a mi madre. Ella respondió que no podían estar en completo silencio, que tenían visita y no podían mandarles callar. Protesté airadamente por ello, hasta que finalmente me dijo que mis tíos no estaban en su casa (viven en el bloque adjunto), y que si quería que me fuera a estudiar allí, que estaría más tranquilo. Así lo hice.

Eran las 20h cuando entré en el piso de mi tía. Como me había dicho mi madre, no había nadie, asi que pasé directamente a la habitación de mi primo, que era muy parecida a la mía y por ello pensé que sería el mejor lugar de estudio. Estuve estudiando más de dos horas sin parar, hasta que decidí hacer un descanso. Entonces di una vuelta por la casa, comí algo del frigorífico, fui a la terraza y la abrí para que Rascote, el perro de mi tía, pudiera pasearse por la casa tranquilamente mientras yo le vigilaba. Además, decidí poner el ordenador y echar un vistazo a internet. Como siempre, acabé entrando en alguna página de relatos y, tras leer todo tipo de relatos que me calentaron sobre manera, entré también en la sección de zoofilia. Al leer todo lo que se contaba en esos relatos, sumado a la calentura que tenía de haber leido los relatos anteriores, sentí curiosidad por saber qué se sentiría al hacerlo con un perro. Inmediatamente, miré a Rascote. Era un perro blanco, no se de qué raza porque nunca me han interesado los perros, pero a mi me recordaba a un San Bernardo, aunque sin manchas y las orejas más pequeñas, pero de tamaño y forma similares. Espero que se puedan hacer a la idea de como era Rascote con esta descripción. Tras pensármelo un poco, me hacerqué al perro y empecé a acariciarle el lomo y a jugar un poco con él. Le llevé junto al sofá, me senté y seguí jugando. Tras unos minutos así, me decidí a alargar mi mano y buscarle el pene para excitarle. En un primer momento ladró y se revolvió, lo que me hizo pensármelo, pero una vez que le cogí su miembro y comencé a acariciarlo se tranquilizó rápidamente y se tendíó boca arriba, parecía muy a gusto. El pene de la criatura comenzó a crecer lentamente, y cuando hubo alcanzado un tamaño que yo consideraba suficiente, unos 15-18cm, procedí a desnudarme sólo de cintura para abajo (pues había leido que al penetrarte, arañaban la espalda con las uñas, y no quería tener arañazos). Entonces me di cuenta de que quedaba lo más difícil, hacer comprender a Rascote, que quería que me follara por el culo. De primeras lo intenté poniéndo mi culo junto a él, pero nada. Luego me puse a cuatro patas y me introduje un dedo ligeramente, pero tampoco nada. Después me puse frente al ordenador y puse un vídeo de zoofilia en la pantalla para que lo viese y tomase ejemplo, pero nada. Por último, se me ocurrió masturbarme frente a él, a la vez que seguía acariciándole, para después poner mi semen en mi orificio anal a ver si al olerlo le entraban ganas. Pero nada. Me di por vencido, y volví a estudiar. Después de otras dos horas de leer apuntes, descansé otro ratito y una vez pasado el efecto calmante de la anterior masturbación, volví a tener deseos de follar o ser follado. Fui de nuevo junto a Rascote, y volví a tocarle el miembro suavemente y a cogérselo, cada vez con menos miedo y más soltura. Pensé que si no podía hacer que me follara, probaría a ver si podía follarle yo a él. Dirigí mi mano hacia su orificio anal y lo toqué un poco, pero no se dejaba, y cuando hice algo de fuerza para meterle un dedo, se revolvío con violencia y tras ladrarme intentó morderme. Aquello me dió miedo y me arrepentí de mi idea. Volvía, pues, a tener que masturbarme yo sólo frente a Rascote. En esas estaba cuando se me ocurrió darle a probar algo del fluido que sale antes de correrse uno, a ver si así lograba que hiciera algo. Así lo hice, acerqué mi dedo impregnado a su boca y dejé que lo lamiera. Casi inmediatamente, siguió mi dedo que lo había puesto junto a mi pene ya erecto, y volvió a lamerlo. De esta manera, fue cuestión de segundos que empezará también a lamerme el pene. La sensación era rara en un primer momento, los lengüetones eran bruscos y más fuertes de lo que uno está acostumbrado, pero la situación me excitaba tanto que, con un par de sacudidas de mi mano, bastó para que me corriese. Rascote, como las buenas chicas, se comió todo el jugo que mi aparato había soltado, y por un momento estuve satisfecho, aunque nada más lejos de la realidad, al momento volví a pensar en como hacer para probar esa enorme tranca que Rascote guardaba. Y entonces me dije, no podré hacer que me folle, pero sí puedo hacer que se corra como yo. Dicho y hecho, volví a acariciarle el pene, aunque ahora como si le estuviera pajeando, y vi como aumentaba rápidamente de tamaño. Cuando hubo alcanzado un mínimo de quince centímetros, me acerqué a ese enorme miembro y lo llevé a mi boca. Sin pensarlo, le dí un lametón. Sinceramente, su sabor me sorprendió, sabía raro, no se explicarlo, no era como un pene de un hombre, sino que era más rugoso y de sabor, se podría decir que era como una especie de palulú, si, a eso sabía. Sin embargo, aunque no era demasiado agradable, estaba en un estado de excitación que creo que rozaba la locura transitoria y ni por un momento pensé dejar de hacer lo que estaba haciendo. Rascote seguía tranquilo, tendido boca arriba, sin ladrar, gemir o gruñir, no hacía nada. Yo continué con lametones a lo largo de aquel falo que no paraba de crecer, superando ya los veinte centímetros y de bastante grosor. Siguiendo así, me lo metí poco después en la boca y comencé con la felación, rápida y fuerte, trataba de meterme entero aquel aparato pero no podía, así que lo masajeaba con las manos al tiempo que me comía aquel supernabo. Fue entonces cuando noté en la mano la famosa “bola”, con la que se supone queda “abotonado” a la hembra para que no se salga el pene de la vagina de la perra durante el acto. Por la bola y por el tamaño del pene, más grande y grueso que el de cualquier película porno, lo aseguro, supuse que no quedaría mucho para que Rascote terminara, así que intensifiqué mi masaje, los chupetones y las comidas. Cada vez eran más rápidas y fuertes, una, dos, una, dos, lo estaba disfrutando al máximo y ya sólo quería notar el sabor del semen de perro en mi boca, pero aquello no salía. Empezaba a cansarme, no podía creerme el aguante que tenía aquella criatura, pensé que quizá no lo estaba haciendo bien, asi que cambie sucesivas veces de mano, de fuerza, de intensidad, de ritmo, pero nada. Estaba a punto de parar, exhausto, cuando noté que el capullo de aquel chucho hacía una especie de vibración, inmediatamente después, un chorro de jugo blanquecino inundó por sorpresa la cavidad de mi boca y chorreó por mis labios, a la vez que manchó mi nariz y las mejillas, llegando a rozar mis ojos. Me sentía contento, pero quería más, sentía no haber podido hacer que me penetrara, pero entonces se me ocurrió probar lo último.

Hunté mis manos en aquel líquido que instantes antes había salido por el inmenso miembro de Rascote y lo dirigí a mi ano, haciendo movimientos sensuales e introduciendo mis dedos en él. Estaba a mil, y tenía que conseguir que Rascote reaccionara, llevé mis dedos a la nariz de Rascote, lamió los dedos huntados en su jugo, y siguió el rastro de estos hasta mis gluteos. Allí, comenzó a lamer aquella sustancia que antes había sido suya, y que me había regalado. Entonces traté de, mientras continuaba a cuatro patas, llevar aquel líquido por mi espalda también, sobre mi camiseta. Rascote hizo lo que yo preveía, siguió lamiendo mi chaqueta poniendo sus patas delanteras sobre mi espalda. Entonces pude llegar hacia su miembro viril, y pude coger la tranca, ya casi flácida y de un tamaño escaso (unos 10-12cm), y la llevé contra mi orificio anal. La acaricié un poco e introduje un pelín la punta, mínimamente. Sin embargo, aquello fue como dar a un interruptor, el instinto sexual de Rascote se encendió y noté como hacía fuerza en mi espalda con sus patas delanteras. Lo demás es una sensación indescriptible. Noté que el miembro de Rascote crecía y se endurecía a la vez que daba una sacudida contra mi ano, introduciendo en él algo más que la punta. Acto seguido, otra sacudida más, su pene más dentro, y a la vez más fuerte, duro y grande. La tercera sacudida no se hizo esperar, el tamaño que sentía dentro de mi era mayor que el de cualquier hombre que hubiera probado antes. Sin embargo, aquello no había terminado, seguidamente, otra sacudida más, y otra, y otra… había perdido ya la cuenta y en ese momento sólo sentía dolor, como si hubieran metido un pequeño balón desinchado dentro de mi, y luego tratasen de hincharlo al máximo, con el único objetivo de romperme el recto y parte del intestino. Aquello era lo que sentía, mucho dolor, y más con cada sacudida. Traté de separarme pero no pude, entonces recordé lo que era aquello, no me había percatado de vigilar que la bola no entrase y evitar que me abotonase, así que ahora estaba a su merced, había despertado a la bestia y ahora ella me dominaba. Sin embargo, aquella sensación, tras unos breves segundos, me produjo aún más excitación, estaba siendo follado por un perro, una de mis fantasías. De ahí en adelante lo disfruté cuanto pude, grité cuanto pude y más, porque el dolor era incontenible, lloraba de placer y dolor al tiempo con cada sacudida, al tiempo que profería horribles gritos de dolor y gemidos de placer infinito a cada penetración. Rascote seguía a lo suyo, con unas hincadas fuertes y duras, a ritmo constante, aunque acelerando este poco a poco. Entre grito y gemido, yo seguía el ritmo como si de un paso militar se tratara:

– Uno, dos, uno, dos, uno, dos, ¡mmmm!, ¡aaahhhhh!, dos, ¡sigue! ¡Me cago en la puta madre que lo parió! ¡Siiiiiiiiiiiiiiii! ¡Sigue! ¡Sigue! ¡Aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh! Uno, dos, ¡Aaaaahhh!

Estuve así diez segundos o media hora, no sabría decirlo, pero se me hizo eterno, eternamente infernal y celestial a la vez… Me sentía en una nube, y a la vez en medio de una explosión. Por fin, entre mis gritos, gemidos, llantos y alaridos, llegó la inundación, noté algo viscoso invadir mi ano ya en ruinas, estaba caliente y mi sensación fue que se esparcía hasta inundar incluso mi estómago. Aquello fue muy agradable, fue la llegada de la calma, la salida del sol tras la tormenta… una sensación del final perfecto, el final soñado. Caí exhausto en el suelo, boca abajo, permaneciendo aún adherido a Rascote por aquella inmensa bola, donante de tanto placer como sufrimiento. Así estuvimos alrededor de veinte minutos, llegué a preocuparme pues no esperaba que el abotonamiento durase tanto, sin embargo, finalmente me sentí completamente libre y volví a mis estudios, saciado de sexo por aquella noche, pero deseando que mi madre volviera a llevar gente a mi casa que me distrajese en mis estudios.

Hasta pronto, espero que le haya gustado, y aguardo con interés sus sugerencias, relatos y proposiciones en mi correo electrónico.

La primera vez fue mejor de lo que imagine

tengo que empezar por decirles que siempre desde que recuerdo me pongo ropa femenina cuando estoy solo no lo puedo evitar (ni quiero)me exita tanto me hace sentir que estoy en otro cuerpo uno lindo sexi y ultra cachondo.
nunca tube ninguna relacion con un hombre aunque siempre lo soñe de hecho tuve muchas novias y ahora soy casado lo cual me facilita comprar mas ropa porque la regalo pero yo la uso cuando estoy solo.
y precisamente uno de esos dias me paso lo mas increible,vino un primo de mi mujer por asuntos de trabajo y se quedo en la casa un muy buen muchacho alegre muy sociable y con muy buen fisico piel bronceada delgado ,pero no flaco alto cabello corto y unos ojos muy grandes.
total mi mujer se fue a trabajar el primo se fue con ella para que le dieran un raid yo trabajaba en la tarde asi que me quede,en cuanto salieron salte de la cama me di un baño y mientras me secaba empese a escoger mi ropita sabia que tenia al menos 3 horas .saque una faldita de cuadros color verde agua pantimedias blancas con ligueros una tanguita muy linda de encaje un bra blanco mi playera de licra y unos zapatos negros de tacon de los que tienen una pulserita en el tobillo.
empeze con la tanguita cuidando que mi bulto se escondiera lo mas posible las medias que siempre me hacen sentir lo maximo mi bra que es de los que tienen gel entonces me hacen ver mas tetona,mis zapatos en ese momento me vi al espejo mis piernas se veian muy largas y muy bien formadas porque soy delgado pero siempre procuro caminar algo entonces tengo buena pantorilla.me senti bien con lo que veia y aunque estaba muy apetecible todavia no terminaba me puse mi falda que era lo bastante larga para apenas cubrir el encaje de las medias me encanta que apenas con un pequeño giro se pueda ver,para terminar mi playera que permitia que se transparente el bracier lo cual me encanta me vi de nuevo me encanto lo que vi era un cuerpo muy bien definido muy probocador vi el reloj y me di cuenta que me vesti muy rapido todavia tenia mucho tiempo asi que puse musica y tome unos cosmeticos un cepillo y entre al baño para terminar de arreglarme porque la luz es mejor ahi,me puse un labial claro pero brillante los labios parecia que decian besame me deline los ojos las pestañas las enchine un poco y mis ojos cambiaron por completo ya eran mas grandes y con un brillo de emocion y cachondes, me  he dejado crecer un poco el cabello  y como es de color castaño solo me lo alborote un poco y me puse un broche de un lado para darle un toque femenino.termine me vi la cara y estaba contenta con el trabajo hecho quise verme de cuerpo completo asi que decidi ir a la recamara sali bailando del baño y cuidando de caminar lo mas contoneada posible,en eso recorde que deje mis cigarros en el comedor y tambien nesesitaba un cafe aunque estaba mas que despierta,camine al comedor cuidandome de caminar moviendome lo mas sensual posible llegue al comedor y cuando estaba tomando mis cigarros escuche una respiracion profunda detras de mi,senti que me congelaba no me atrevia a voltear porque nadie tenia llaves solo mi mujer tome aire sin saber que iba a pasar y gire,guau… tenia al primo frente a mi en short y sin playera con los ojos mas grandes que de costumbre su exprecion era de foto y creo que estaba mas nervioso que yo,nos quedamos viendo lo que para mi fueron horas sin movernos,pense en muchas cosas,que va a decir,que digo,viene solo y de pronto me extraño pensar como me veo ya que no habia tenido tiempo de verme,tome valor y lo unico que pude decir apenas audible y muy nerviosa fue,,,que haces aqui .
me dijo algo sobre un junta que suspendieron y al final pidio las llaves para cambiarse y pasear un rato,pero mientras me hablaba con una voz mas que nerviosa no dejaba de verme las piernas, el busto,el encaje que apenas se asomaba debajo de la falda yo crei que era normal que me viera de esa forma   ! imaginense ¡ pero, como tenia un short puesto  note algo que estaba creciendo muy grande,pense que tenia que hacer algo para safarme ya, le dije sientate ,se sento algo torpe y sin dejar de verme,me sente a su lado derecho y le pedi que esto quedara entre nosotros ,que yo podria perder mucho si alguien se enterara y el solo movia la cabeza me senti mas relajada y cruze la pierna izquierda sus ojos se clavaron como flecha entre mis piernas como si quisieran entrar,me exitaba mucho que me viera asi, siempre fue una de mis fantasias estar con un hombre vestida asi pero no sabia que hacer,asi que me levante camine hacia el comedor moviendome como nunca, tome mis cigarros y le dije,deja me cambio y te acompaño,me volte y lo escuche detras de mi diciendo,        NO               ,TE VEZ LINDA ASI.senti una corriente electrica dentro de mi combinada con frio mareos creo que vi luces de todos los colores,me dijo que me veia LINDA.
volte y lo vi de pie con una pequeña sonrisa en su cara di 2 pasos y estava a unos centimetros de el me tomo de la mano y suavemente me acerco hacia el, senti su aliento muy cerca empeze a temblar y cerre los ojos,senti sus labios besando los mios me tomo de la cintura abrazandome apenas con la suficiente fuerza para estar juntos yo sentia que me desmayaba estaba en el paraiso senti su miembro con mi pierna y la emocion crecio puse mis brazos al rededor de su cuello y lo abraze nos besamos un largo rato suficiente para que sus manos apretaran mis nalgas primero sobre mi falda luego senti como su mano bajo un poco por mi pierna y se metio debajo de la falda me sobaba me apretaba aveces suave aveces con mas fuerza yo baje mi mano y fui a buscar su miembro lo acaricie primero sobre el short pase mi mano encima lo agarre y despues fui metiendome debajo del short sentia sus bellos los acaricie un poco y llegue al premio mayor nunca habia tocado un pene, era muy suave y duro duro lo empeze subir y bajar muy lento y escuchaba su respiracion mas profunda y un ronroneo en mi oido que me encanto, lo saque del short y como si fuera una experta comenze a besar su cuello,su pecho lo acariciaba y sentia un cuerpo que era fuerte me puse de rodillas y tenia frente a mi un pene,me detube un momento pero sin soltarlo y pense que esta pasando, pero estava realizando mi sueño asi que me dispuse a disfrutarlo,cerre los ojos y lo toque con la punta de la lengua primero luego me lo meti en la boca con mucha calma lo aprete con mis labios y lo saque un poco luego lo meti otro poco mas era delicioso un manjar segui asi un buen rato sin prisa lo queria saborear todo y escuchaba sus gemidos de placer que me ponian cada vez mas caliente,lo sente en el sillon para que estuviera mas comodo tenia que hacerlo sentir tan bien como yo me sentia,segui de rodillas saboreando su pene y el acariciando mi cabeza y guiandola muy suavemente al principio luego me tomo con mas fuerza y me movio la cabeza de arriba para abajo depronto senti que se venia pero queria disfrutarlo mas, me levante y segui tocando su cuerpo lo bese de nuevo y haora el beso fue mas cachondo su lengua me recorria la boca era una sensacion diferente a lo que yo conocia volvi a lo mio y esta vez sentada a su lado me lo meti en la boca de nuevo el me empezo a tocar la espalda la s nalgas hasta que senti un dedo acariciando mi ano en circulos hasta que lo metio un poco al principio senti un poco de dolor despues me relaje pensando en lo que tenia en la boca y depronto ya tenia todo el dedo dentro levante un poco las nalgas para que lo metiera mas y creo que le encanto porque empezo a respirar mas rapido y yo me imagine que venia despues,senti como corria el semen por su pene hasta que llego a mi boca no quise pensar en el sabor solo lo chupaba mas ,lo queria todo, lo saque de la boca y con la lengua lo empeze a limpiar el sabor no era tan desagradable y no dejaba de salir y sus gemidos eran de total placer.me decia me encanto y no dejaba que sacara la boca parecia que queria mas y yo tambien queria mas una vez limpio y de menor tamaño lo bese en la boca y le dije que me esperara fui por una vaselina para no desaprovechar esta oportunidad pensando en lo increible que me estaba pasando.cuando regrese el estaba muy tranquilo con los shorts en los tobillos me arrodille y se los quite lo vi a la cara y me vio con una risa traviesa que me decia todo tome su pene otra vez y empeze a jugar con el senti como crecia lo chupe unas cuantas veses y tome la vaselina se la empeze a untar con mucha emocion,por fin me iban a coger, me levante y empeze a sentarme sobre de el me tomo de las nalgas y con un movimiento hizo la tanga a un lado me abrio las nalgas y las dirigio hacia su pene lo empese a meter poco a poco y regresaba asi cada vez mas era una sensacion delciosa lo sentia tibio y suave, ya antes me habia metido consoladores pero esto era muchas veses mejor lo meti lo mas que pude y comenze a girar mis nalgas lo sacaba un poco y lo metia de nuevo el trataba de meterlo mas y yo lo ayudaba girando mas, puso su mano en mi hombro y me dijo ya eres mia de nuevo me hablo como si fuera una chica y eso me puso a mil,estire mis piernas y vi mis medias mis tacones y tenia un enorme pito dentro de mi era un sueño el placer era mejor de lo que siempre imagine,no pude contentrme y le dije cogeme mas,me tomo de la cintura y me levanto puso mis manos sobre el sillon y quede con las nalgas al aire y el de pie detras de mi me bajo mi falda y y se puso de pie otra vez su pene empezo a girar alrededor de mi ano pero sin entrar escuche que me pregunto si queria mas y yo solo estaba esperando le rogue que me lo metiera que me encanto y poco a poco me lo metio ya que su cabeza estava adentro me tomo de la cadera y me jalo hacia el me dolio un poco mas asi pero tenia que darle gusto a mi primer hombre me movia tratando de apretar su pene con mi culo,puse una rodilla sobre el sillon para tener mejor apoyo y si me lo pudo meter un poco mas ,yo gemia de placer le pedia mas y el me lo metia todo,empezo a moverse mas rapido y depronto senti como se venia dentro de mi,la sensacion del liquido caliente adentro me encanto saco su pene y me embarro mis nalgas yo seguia temblando de placer no me podia mover me volteo y me dio un beso yo lo abrazaba con una mano y con la otra acariciaba su pene,me dijo que le habia gustado mucho ,a mi me habia fasinado,pero no lo dije solo le di un pequeño beso.todavia no tenia que irme a trabajar pero le dije que ya era tarde y que me tenia que arreglar,me cambie y sali corriendo,dos dias despues el se fue pero ya no pudimos repetirlo.haora cada que me pongo mi ropita solo pienso que me gustaria tener un su pene dentro para estar completa.

mi fantasia II, dominacion y travesti

Aqui esta otra fantasia mia:
Pues un dia andando de viaje por alguna ciudad,por cuestiones de trabajo, ya
en la noche decido ir a un antro a buscar chicas para ligar, tal fue mi
suerte q no pude ligar nada, y me quede en la barra endonde llego otro tipo
con la misma suerte q yo y empezamos a platicar de la mala suerte, nos
pusimos algo borrachos y nos fuimos cada quien para su rumbo, yo a mi hotel
y el a su casa pero pues nos cambiamos telefonos poruqe nos caimos a toda
madre. Al siguiente dia, el tipo me habla para ver si vamos a comer y a ver
q ligabamos despues, ok,  me dijo donde vivia y facilmente di, pase a su
casa y me dijo, apenas me voy a bañar y cambiar, si kieres ahi esta la compu
por si kieres navegar o chatear o lo q sea. Ok, y empeze a ver  mis paginas
favoritas, jajaja de travestis y de mujeres atadas (fantaseando q algun dia
yo pudiera estar en el lugar de alguna de las modelos de esas paginas)

Bueno, paso el tiempo y salio mi amigo de bañar y total salimos, estuvimos
platicando de novias, desamores, gustos y cosas asi, no ligamos nada
nuevemente y cada quien se fue a su lugar.Lo q nunca me acorde, fue q no
cerre las ventanas de las paginas q estaba viendo, a lo q no le tome nada de
importancia.NOs hicimos buenos amigos y a los pocos dias me invito a su casa
a tomar unos sixes y fumar unos tabacos con algun pretexto tonto.Fui y ya
estando en la platica  me dijo, mira quiero mostrarte algo q te puede
interesar…y fuimos a su cuarto, abrió una puerta de su closet y lo unico q
veo es ropa de mujer, jeans, blusas, falditas, conjuntos,y en la parte de
abajo zapatos de tacon,sandalias sexys,botas de tacon…y yo un poco sacado
de onda le pregunto: Y esto q pedo wey? Es de tu vieja o vive tu hermana
contigo o q pex? Y el me contesta: No TE HAGAS, se cuales son tus gustos,y
no seas tonto que el otor dia q usaste mi computadora dejaste abiertas las
paginas q estabas viendo…inmediatamente senti como la pena me inundaba,
keria meter mi cabezota en el suelo como las avestruzes, me puse de mil
colores, ni sabia q contestarle, me puse todo nervioso…y el me dijo:
tranquilizate….toda esta ropa q ves aqui, es mia, yo tambien tengo tus
mismas fantasias, de hecho aqui me visto yo solito.EN serioooo? le pregunté.
Claro, Es mas vamos a vestirnos, y pues acepté, jaja q facilota
verdad?Escogi un conjunto de minifalda blusa satinada y saco,EL tipico de
una secretaria sexy,con unas lindas zapatillas de tacon, y no es por
presumir pero tengo bueno cuerpo,tez blanca, piernas moldeadas, cadera
amplia y buena pompa ya q me gusta hacer ejercicio. Y remate mi vestimenta
con unos lentes q tenia por ahi y obviamente una rica tanguita negra.

Mi amigo se puso unos jeans ajustados a la cadera, una blusita de tirantes y
unos zapatos de tacon ( el tambien tiene buen cuerpo ya q es delgado y buena
pompa). Ya estabamos las dos bien vestidas y sexys cuando de repente me
dice: pasame una sabana q tengo guardada en ese cajon para ponerla en la
ventana para evitar q alguien nos vea, ok, le dije , pero en cual cajón, le
pregunté: -En ese de mero abajo, respondió, entonces me voltie y me agache
para buscar la supuesta sabana…cuando de pronto siento q me empuja al
suelo, me sujeta mis manos hacia a tras de mi y me coloca unas esposas…Yo
reacciono y le pregunto, q pedo, q estas haciendo wey? y el responde:
JAJAJA, se q esto te encanta, me di cuenta por las paginas q viste, asi q no
te hagas y dejate llevar.

Yo nerviosisimo no sabia q hacer, y el me pone dentor de mi boca un pañuelo
hecho bolita e inmediatamente me amordaza con un pañuelo enrrollado el cual
ata tras de mi cabeza, quedando yo sin poder decir nada mas que..mmmmff
mmmfff  mmmmfff.

EL con toda tranquilidad me dice al oido, tranquila nena, se q esto te
fascina, no te voy a lastimar, solo voy ayudarte a hacer tu fantasia
realidad.Entonces fue cuando note q saco de un cajón un monton de
cuerdas….me fue atando las manos, las cuales las tenia esposadas tras de
mi espalda, luego siguio con los codos, luego me rodeo el pecho, y de ahi se
paso a mis pies y piernas, dejandome totalmente ATADA Y AMORDAZADA. Me
sentia con algo de miedo pero a la vez inmensamente exitada puesto q se
estaba cumpliendo mi fantasia.

Me dejo unos minutos ahi forcejeando tratando de desatarme pero era
imposible, el sabia muy bien como atar y la verdad me encantaba sentirme
asi. Se me acerco y me dijo: te quitare la mordaza, pero si gritas te la
volvere a poner y te dejare toda la noche atada, te portaras bien conmigo? y
yo solo pude decir si moviendo mi cabeza. Me quito la mordaza y me dijo,
tranquila, hoy vas a ser mi putita sumisa y te hare gozar como nunca,
entonces se bajo sus jeans y se saco su pija, la cual era de tamaño mediano
y me la puso en la boca, y me dijo: chupamela como toda una puta q eres.YO
no sabia muy bien pero apenas fui introduciendome la puntita en mi virginal
boca, el me jalo de la cabeza y me hizo tragarmela toda de un jalon, senti
casi casi q me ahogaba, pero senti rico q me obligaran a chupar asi una
pija.Me tuvo mamandosela casi durante media hora y me fascinaba, cuando de
repente se vino en mi boca , yo solo sentia su semen inundandome mi garganta
y boca mientras su pene se ponia mas duro y el se jadeaba y me jalaba para q
me la tragara toda, mientas el se venia yo se la chupaba mas y mas, hasta q
quede todo lleno y escurrido de su semen.

Me dejo un rato asi en lo q el se recuperaba y luego me limpio y me volvio a
amordazar.Quedandonos un rato solo viendo la tele, claro el acostado y yo
aun ATADA y AMORDAZADA. COmo yo me movia de un lado para otro el me miraba y
me decia: mira nada mas quien iba a decir q tenias tan buen culo y esa
piernas que buenas se te ven con la mini y los tacones,fue cuando senti q me
empezo a subir la falda y me bajo la tanga q traia puesta y me empezo a
poner lubricante en todas mis nalgas , sin olvidar mi orificio virginal, al
cual le tocaron sus buenas dosis de lubricante tambien.

Una vez bien lubricado mi hoyito, me puso de a perrito en la cama con unas
almohadas bajo mi abdomen para apoyarme, debido a q tenia mis manos atadas
atras de mi espalda.Me empezo a apuntar con su pija en mi hoyito hasta q
poco a poco me metio la puntita, yo me sentia en las nubes, pero con dolor
por la penetracion…el me dijo, tranquila, relajata y suelta tu
esfnter…le hice caso y en menos de lo q canta un gallo ya tenia toda su
virilidad ensartada dentro de mi virginal anito.
YO solo gemia lo q podia por mi mordaza, solo emitia sonidos como mmmmffff,
mmmmmfffff, mmmmmf.

Me quito la mordaza y me dijo, quiero q gozes y quiero oirte gemir como
hembra mientras te poseo, y para pronto empeze a gemir bien rico y decirle
papito no me la saques por favoooor. Siguio penetrandome y penetrandome
hasta q senti q se jadeo y senti como se vino dentro de mi.
AL mismo tiempo q me penetraba me masturbaba con su mano y yo tambien me
vine. Ya una vez satisfechos los dos me desató y nos quedamos platicando de
esa experiencia tan cachonda.
Nose seguimos viendo y al siguiente dia le toco a el ser la sumisa,
jjajaja.Despues  me regrese a mi ciudad y solamente mantuvimos contacto por
email.

bueno esa fue mi fantasia espero no haberlos aburrido.
SAludos y besos a todas las lindas tv.

Mi amiga la laboratorista

Que tal lo que voy a narrarles sucedio hace tres años.
yo medico recien egresado empezando mis primeras armas en un consultorio que esta a las afueras de la cuidad de buenos aires, entre las personas que atendiamos compartia el consultorio con una laboratorista , de 45 años siempre con las muestras de sangre y analisis, delgada, con unas piernas bien toneadas, una cintura deliciosa, y unos senos que invitan a mirarlos.
Fue una de esas tantas mañanas que luego de atender las ultimas fichas quedabamos solos, ahi en el segundo piso, varias veces le habia insinuado palabras provocativas hasta una vez le hice tocar mi verga dura, asi se dio que un sabado tardecita, cerramos la puerta, un poco con miedo por que nos descrubieran y sin evitar lo que se venia, la rodee con los brazos por su espalda, llegue a su cintura y con movimientos rapidos fui soltando su cinturon y bajandole el pantalon se me expuso ese culo imponente,  la apoye sobre la camilla  y  de un solo hecho le enterre  la verga, hasta hacerle sentir sollozo, tras sollozo, lo rico del sexo y la aventura, nuestros gemidos eran pausados y silenciosos para que no nos escuchen abajo, con movimientos ardientes sentia que iba a explotar , luego se da di por adelante mientras le salian sus jugos hasta que termine mientras ella se desvanecia, luego nos vestimos rapido y cada quien a sus cosas, pero cada ves que se da vivimos esa locura una y otra ves .cogiendo y en otras ocasiones me hecha unas mamadas  que les contare despues que rico.

Cumpliendome la fantasia…

Como muchas de nosotras, mis comienzos fueron en la niñez. De chico me gustaba tomar prendas de mi madre, mi tía, una prima e inclusive llegue a comprar una que otra prenda femenina. Solía encerrarme en mi cuarto o en el baño y transormarme en una linda jovencita. Me fascinaba sentir el rose de los bra’s de seda en mi pecho, las tanguitas que se me metían en el trasero, las medias que se sentían muy suaves contra mis piernas sin bello. Me encantaba dormer con camisones de seda y panties super sexys. Algunas veces llegué a ir a la escuela con alguna tanguita o panty por debajo de mi pantalón del uniforme y la sensación era indescriptible. Sentía una libertad y una calenture enorme al usar esas prendas y sentirme realizado sin que nadie lo supiera. Los años fueron pasando y dejé ese hábito de vestirme de chica por una razón u otra, hasta hace poco.

Soy un chico muy normal, soy guapo, atletico y me va muy bien con las mujeres, nadie sospecha lo que hago en la intimidad que ofrecen las puertas cerradas. Describiendome mido 1.74, soy Delgado, tengo los ojos color miel, pestañas largas que se rizan naturalmente, labios delgados y el cabello largo. Al empezar a leer los relatos de este sitio fuí poco a poco recordando lo que era transormarme en Elisa y decidí volver a hacerlo.

Un buen día decidí a darle vuelo a mi fantasia. Llamé a Adrian (nombre ficticio) y le dije que quería verlo. Adrian es un “amigo” con el que he disfrutado varias experiencias gay. Nunca llegamos a la penetración pero si a todo lo demás. Sólo que esta vez le dije lo que quería hacer y me dijo que la pura idea de pensarlo lo excitaba de sobremanera.

Como vivo solo, no tendría problema en volverme chica y poder salir de mi casa con rumbo a cumplir mis mas secretas y cachondas fantasias. Despues de bañarme, me rasuré muy bien todas las partes de mi cuerpo. Me unté cremas en las piernas, el culo (que lo tengo bien formado, redondito y grande).

Lo primero que me puse fue la ropa interior. Escogí para la occasion un conjunto de tanga y bra negros de encaje que se ajustaban muy bien a mi figura. Tambien un liguero negro y unas medias de seda del mismo color. Así en ropa interior me maquillé. No tenía mucha práctica pero quedé muy bien maquillada. Me pinte los labios con un rosa suave, encima los cubri de brillo sabor fresa. Me delinee los ojos con negro, utilice sombra, mascara y algo de blush en los pomulos. El cabello me llega un poco mas abajo de los hombros y lo planché para que quedara bien liso. Al verme en el espejo quedé sorprendida. Veía a una linda jovencita de 21 años irreconocible hasta para mi. Nomas de verme en interior y con esa cara de mujer (que me veia muy bonita, en serio quede perplejo) tuve que hacerme una paja para bajarme la calentura). Sobre el conjunto me puse un vestido liso a la piel color negro ajustado y muy corto. El vestido dejaba poco a la imaginación ya que cuando caminaba casi podias verme la parte baja del culo. Me puse tambien unos tacones altos y al agregar el perfume ya estaba lista. Me tarde como 2 horas mas o menos en estar lista. Seguia asombrado al verme al espejo, en verdad no podia creer lo que veia. Me veia como una nina bonita vestida de putita lista para darle placer a Adrian.

Al llegar Adrian a mi departamento quedo sin palabras. Me decia que si en verdad era yo, que como estaba linda, que lo excitaba muchisimo. Yo aproveche para caminar enfrente de el de camino a mi cuarto y movia las caderas lo mas sexy que podia y sentia su Mirada que me desvestia. Era la primera vez que sentia que un hombre me miraba con tanto morbo, con tanto deseo. En cuanto cerre la puerta de mi cuarto, todavia ni terminaba de poner algo de musica cuando me tomo por detras y me abrazo, dandome besos en el cuello y pegandome hacia el. Adrian es alguien de 23 años, de fisico atletico, mas alto que yo y con un miembro de unos 20 cm. Al apretarme hacia el podia sentir su miembro que se moria por salir de su pantaloon. Me estuvo fajando asi por unos minutos, haciendome sentir en el cielo. Me mordisqueaba la oreja diciendome que como estaba rica mami. El tenia sus brazos agarrandome de la cintura y yo con una mano lo agarraba del cuello y con la otra le frotaba el pantaloon en la parte de su super duro miembro.

Despues de eso, me volteo hacia el y me empezo a besar bruscamente.. Me pego a el con fuerzas agarrandome del culo y subiendo una mano por debajo de mi vestido. Yo me sentia en la Gloria al tener a este hombre conmigo, se sentia taaan bien ser poseida por el. Me cargo con los brazos y me sento en el escritorio y quede yo sentaba abrazandolo con las piernas y besandonos.

Decidi tomar un poco control de la situacion y me pare y lo empuje hasta la cama. El acostado en la cama y empece a hacer lo mio. Le empece a besar la oreja, bajando por el cuello.. le quite la camiseta y le besaba todo el cuerpo. Fui bajando hasta llegar a su pantaloon, el cual desabroche rapidamente y lo baje. El quedo en boxer y se lo quito enseguida. Tenia enfrente de mi ese rico pene que ya tantas veces habia saboreado. Pero hoy era distinto. Hoy no era yo normal, hoy era Elisa, su puta dispuesta a todo lo que mi hombre me pidiera. Con una mano le agarre los testiculos y los masajeaba.. Primero le di un beso a la punta de su pene y el solto un gemido de placer. Parecia que lo hacia bien. Empece a chupar su pene de lado, yendo de arriba hacia abajo, hasta que lo meti todo a mi boca. Su sabor era exquisite, era un manjar en mi boca y lo iba a disfrutar al maximo. Empece a mamarsela como major habia visto en los pornos, aparte de que ya tenia una Buena tecnica, ya que el solo gemia y me decia que era su putita, que lo hacia muy bien, que no parara. Asi estuve saboreandolo hasta que termino dentro de mi boca y me trague todo su rico semen. Lo saboree un momento y abria la boca para que lo viera dentro de mi boca, y luego me lo comi todo.

Se la segui mamando mientras el me manoseaba el culo aun por debajo del vestido. Tambien me acariciaba el abdomen que tengo plano y  yo sentia en el cielo. Su miembro se volvio a parar y el se incorporo y me echo a la cama. Yo me puse en 4 y le decia por favor papi hazme tuya, hazme sentir tu mujer que ya no aguanto, cojeme cojeme cojeme por favor. El decia si mami que vas a gozar como te mereces, como una putita que eres, mi putita, eres nomas mia verdad? Yo le decia que si que solo para el y gemia y hacia voces sexys de cojeme. Me corrio el vestido hacia arriba para que mi culo quedara libre y sin quitarme nada de ropa solamente hizo a un lado el hilo de la tanga, se unto vaselina en el miembro y empezo a penetrarme con condon. Me la metia suavemente, poco a poco porque era mi primera vez. La verdad es que no me dolio para que entrara. Se sentia muy rico dentro de mi. Se mantuvo unos momentos sin moverse para que mi culito se acostumbrara y empezo con el vaiven despacito. La verdad ahora si me dolia pero estaba dispuesto a ser suya. Yo me puse flojito para que no me doliera y el me daba azotes en las nalgas diciendome cosas sucias. Imaginense como estaba yo. De cuatro en la cama, con el vestido subido a la mitad, con Adrian cojiendome por atras de perrito, con el culo parado, la cara apoyada en la cama al igual que mis manos, ya un poco despeinada y nomas gimiendo de placer. El dolor pronto se convirtio en placer y empece a gozar realmente. Mientras el me cojia yo me masturbaba porque se me vino una tremenda ereccion. Hasta que al fin yo eyacule dentro de mis braguitas de nena y senti el orgasmo mas fabuloso que habia sentido hasta la fecha. Fue tan intenso. Estaba agotada, sudada y el todavia me daba por el culo. De repente se quito y me ofrecio su verga en la cara. Yo sabia lo que venia. Asi como estaba tirade en la cama me acomode y le empece a chupar otra vez hasta que termino en mi boca. Nos quedamos asi tirados un rato y quedamos en repetir pronto.

Me senti muy realizada. Mi fantasia estaba cumplida y pronto queria volver a hacerlo. Quisiera salir asi a la calle en publico pero aun no me atevo. Quizas pronto lo haga.

Para comentarios, preguntas o lo que sea, mi correo electronico es: elisatv21@yahoo.com

Besos, ciao!

Elisa

Entregada y Expuesta Por Mis Amigas en Vacaciones

Mi nombre es Valeria y esto que les voy a contar, ocurrió hace 2 veranos en las playas de Mar del Plata, República Argentina. Estaba de vacaciones con mis amigas, pasando un tiempo estupendo. Las vacaciones transcurrían por situaciones comunes, nada raro, pero la estábamos pasando muy bien. Hasta que un día … una de mis amigas tuvo una idea …

“Mira Vale, hay unos tipos que conocimos en la playa que pagarían mucha guita por estar con vos. Nos podríamos pagar casi todas las vacaciones” me dijo mi amiga Marina uno de esos días de vacaciones. Más o menos una semana después de que hubiéramos llegado.

“Dale, hacelo por nosotras” animó otra de mis amigas, Marcela. Ese verano habíamos ido con dos amigas más Laura y Cinthia. La verdad que las 4 no eran feas, eran chicas comunes, lindas sí (excepto Cinthia), pero comunes. No eran diosas como yo.

Desde que he nacido, Dios me ha regalado el don de la belleza. Me ha hecho rubia, me ha dado lindos senos, ojos celestes, y me ha dado un lindo culo, junto con una deliciosa vagina con pelitos rubios que enloquece a los hombres. Tal vez, todo lo que me dio en belleza no me lo haya dado por otro lado, como inteligencia, por ejemplo, aunque no soy una chica tonta, no soy brillante, ni nunca me he destacado en la escuela o en la universidad. También soy algo insegura de mi misma y me dejó llevar fácilmente por mis amigas.

En mi grupo de amigas, la más “inteligente” y se puede decir también que la líder, es sin duda Marina. Ella es linda e inteligente, pero no tan linda como yo, y eso hace que me tenga una envidia que no puede contener. Creo que para sus adentros, desde que estábamos en segundo o tercer año de la secundaria y todos los chicos me miraban a mí, y querían salir conmigo, ella se juró a si misma que me lo haría pagar. Y ese verano tuvo la oportunidad y no la desaprovechó.

Ella misma, Marina fue la encargada de arreglar todo. Ella fue, concertó la hora, el lugar y cobró el dinero, que luego repartiríamos entre todas. Se puede decir, que mis propias amigas me estaban prostituyendo. Ellas eligieron la ropa, de acuerdo a lo que habían arreglado. Y me vistieron. Me hicieron poner una tanga minúscula. Se me perdía en el culo. Una pollera que apenas me tapaba el culo, además de que se transparentaba. Me pusieron una remera muy escotada y me mojaron, ya que hacía calor, además de que para que se me pegara al cuerpo y se me transparentara aún más.

“Ring” sonó el timbre. Llegaron 3 tipos y ahí estaba yo, vestida como una puta, delante de estos desconocidos y de mis amigas. Todos nos saludamos, y ni bien entraron ya comencé a notar miradas de lujuria por parte de estos tres señores. Además no con mis amigas, pero si conmigo, se tomaron muchas libertades en el saludo. Por ejemplo me tomaban de la cintura pero bien abajo al momento de saludarme con un beso, que por otro lado me lo dieron muy cerca de las comisuras de los labios, casi como si quisieran robarme un primer beso en la boca, algunos de ellos.

Hacía menos de un minuto que habían entrado a la casa y ya me sentía incómoda con la ropa que tenía puesta. Una cosa era estar así vestida delante de chicas y otra muy distinta delante de hombres. Le hice saber discretamente a Marina, sin que los hombres escucharan, que me quería ir a cambiar, a ponerme algo más “decente”. Pero Marina en voz baja, me dijo “¿Para qué? Sí en poquito tiempo, estos tres señores te van a sacar la ropita y vas a estar en pelotas”.

Valeria (yo): -“¿Qué? No, yo no me voy a desnudar delante de nadie”.

Marina: -“Valeria, sos tarada nena. Ya está todo arreglado, estos tipos me pagaron U$S 1.000 solo por hoy. ¿Qué te crees, que me los iban a dar solo por verte con una pollerita corta y una remera escotada? Aparte pensá en Lau y en Cinthia que tienen poca plata”.

Como les comenté antes, Marina es muy decidida y tiene un carácter muy fuerte, y yo lamentablemente no soy así, y me dejo llevar por mis amigas. Mientras yo me debatía por dentro, en instantes de tensión pensando que hacer, Laura y Cinthia preparando cocktails para estos tres señores, de los cuáles nunca supe sus nombres. Uno pidió un Martini, otro un Tom Collins y el último simplemente una cerveza. Mis amigas se hicieron tragos para ellas, y me prepararon uno para mí, extra fuerte, con mucho vodka y gin, para que me “soltara” un poco.

Empezamos a conversar entre todos, para romper un poco el hielo. Hablábamos de trivialidades, las que más conversaban eran Marina y Laura. En un punto la conversación se desvió hacia un elogio de mis atributos físicos. Los tipos comentaban lo linda que era, las tetas que tenía, lo paradito que tenía el culo y cosas por el estilo. Esto lo comentaban por ejemplo con mi amiga Laura y ella respondía que sí.

Uno de los hombres, por ejemplo, preguntó: -“¿Pero de dónde la sacaron, de una película porno?”. Lo más curioso es que hablaban de mí, como si yo no estuviera allí, como si estuvieran admirando un cuadro o algo similar.

El trago que me habían preparado era bastante fuerte, pero sabía que era mejor para mí tomarlo y pasar esta situación. Me lo tomé todo y me relajé un poco.

Laura: -“Valeria, este señor dice que tenés lindo culo, porque no te paras y se lo mostras”. Yo estaba sentada, me paré y di una vueltita. No pensé jamás que Lau me iba a levantar la pollera, dejando a la vista mi culo entangado.

Laura me dio una suave palmadita, y miró a los tres señores diciendo: -“Ven que lindo, tratenlo con cuidadito que se puede romper”. Luego de esto, soltó mi falda, que volvió a su posición normal, cubriéndome en algo el trasero.

Marina: -“A ver las tetas. Muéstrales a estos generosos señores, también las tetas. Mostráte completa”.

Me puse de frente a ellos, sin saber bien que hacer, pero una de mis amigas que eran bien rápidas me dijo “Levantate la remerita”. Me levanté de manera sexy la remera y sonreí a ellos, quedé en sostén. Me miraron unos 30 segundos, apreciaron mis pechos y luego me volví a poner la remera.

Marina, luego de que me exhibieran delante de ellos, dijo “Miren que buena mercadería. Por un rato es toda de ustedes”. Hizo una pausa y luego continuó: -“Bueno chicas, que tal si vamos yendo y dejamos a Vale con estos tres señores para que se conozcan y se diviertan”. Mis amigas, se despidieron por un rato y se fueron a pasear por el centro comercial veraniego y luego a tomar un café a una confitería. Mientras yo, quedé sola con estos tres desconocidos. Que momento. Que querrían de mí. El clima enseguida se enrareció y se tornó tenso, cuasi-violento (aunque en ningún momento me pegaron). Era otro tipo de violencia que se respiraba en el aire, violencia sexual (aunque tampoco me violaron). Por la rudeza de su trato tal vez es que yo sentía este ambiente.

Sr. 1: -“Que buena que estás, pedazo de perra”.

Sr. 2: -“Te vamos a coger toda”.

Sr. 3: -“Te vamos a acabar por todos los rincones de tu cuerpo, te vamos a hacer ese culito hermoso que tenés, te vamos a dar verga hasta por dónde ni te imagines”.

Sr. 1: -“Te vamos a coger tanto y dar tanta pija, que te vamos a sacar las ganas de coger por un mes”.

Sr. 2: -“Y seguro que sos bien ramera, que te encanta la pija”.

Y la verdad que yo no era lo que ellos creían. Desde ya que no era virgen, pero tampoco era una “come-hombres”. Incluso varias de mis amigas, de las que me habían metido en esto, eran bastante más atorrantas que yo.

Yo estaba parada en el medio de los tres hombres que comenzaron a venir hacia mí. Se me acercaron y comenzaron con el manoseo lógico. Uno se me acercó por delante, Me besaba en la boca, con su mano izquierda me tocaba la conchita, aunque por arriba de la bombacha y con la derecha me tocaba el culo por debajo de la pollera. Dos, fue por detrás y me apoyó su verga en el culo directamente. Me la hizo sentir. Y me tocaba las tetas. Estaba pegado a mi cuerpo. Tres tocaba lo que le dejaban de manera alternada, me tocaba la cara, un poco las tetas, el culo y la conchita. Rápidamente al poco tiempo del manoseo, Dos hizo que mi falda volara por el aire y me dejó en tanguita. Tres hizo lo mismo con mi remera. Estaba ahora en ropa interior. Tenía un conjunto de ropa interior negra. Bien de puta. Volvieron al manoseo, más o menos en las posiciones que les describí anteriormente, con algunos agregados. Dos lamía los cachetes de mi culo. Uno, me colaba los dedos, metiendo mano ya dentro de mi bombachita y Tres me ponía una botellita de cerveza entre las tetas y se calentaba con eso. Cada tanto la sacaba y me hacía tomar un trago de esa cerveza.

Pronto lo tres hombres no pudieron aguantar más. Uno tomó una tijera y cortó mi sostén por el frente. Eso era innecasario, pero quisieron hacerlo. Mis tetas quedaron liberadas. Las tocaron, las tocaron y las tocaron. Las manosearon y las apretujaron. Mientras yo estaba bastante quietita, dejaba que hicieron conmigo lo que quisieran. Ellos no me atraían particularmente en cuanto a lo físico, con lo cuál yo no iba a trabajar para ellos. Iba a hacer lo mínimo indispensable, pensaba.

“Arrodillate” me dijeron. Y me empujaron hacia abajo. Se pusieron los tres delante de mí, sacaron sus enormes pijas. Yo estaba en tetas, pero todavía conservaba mi tanguita puesta.

Sr. 1: -“Elegí una de las tres la que más te guste y empezá por esa”.

La que más me gustaba era la del Sr. 2. Me la metí en la boca obediente y empecé a hacer mi trabajo. Mi boca estaba ocupada con la Pija 2, pero mis manitos, suaves, chiquitas y delicadas entretenían momentáneamente a los otros dos tipos. Los masturbaba y chupaba al Sr. 2. No se porqué pero mantenía los ojos cerrados, estaba empezando a entrar en clima. Empezaba a excitarme, a mojarme. Estoy de sentirme un poco putita me gustaba. A todas las mujeres (aunque digan que no o no lo reconozcan) les gusta ser tratadas como una puta de vez en cuando, como un mero pedazo de carne o un objeto de deseo sexual.

La pija de 2 era bastante grande y el guacho me la metía bien hasta el fondo. Me sostenía la cabeza y me cogía la boca. Yo no podía escapar. Trataba de tirar mi cabeza para atrás, pero el fuertemente me la empujaba hacia él. A los otros no solo los masturbaba, cada tanto paraba y les tocaba los huevitos, los acariciaba. Y luego volvía a masturbarlos. Pero eran duros, tenían aguante, no acababan más. Estuve así arrodillada casi media hora y nada, hasta que sentí primero unas gotas calientes en la lengua y luego un torrente de esperma en mi boca. No me di cuenta, pero creo que si me hubiera corrido me lo hubieran hecho tragar igual. Luego de que acabara el Sr. 2. El Sr. 1 tomó su lugar e inmediatamente puso su pija en mi boca. Aunque ya estaba bien erecto, al borde de la eyaculación estaba esperando ocupar ese lugar (mi boca) hace rato. Le habré dado 6 chupadas y se vino también con todo. Todo adentro de mi boquita. Cuando quería correrme, me sostenían la cabeza y me hacían tragar todo el semen que expulsaban de sus penes.

Con respecto a lo quedó fuera de mi boca y en su miembro, esto es lo que dijo el Sr. 1: -“Limpiala toda. Que no le quede ni una gota”.

El último, el Sr. 3 actuó distinto, terminó por masturbarse él y me acabó en las tetas y en la cara. Con un dedo de la mano derecha, me lo pasé por mi teta derecha con semen y luego me lo introduje en la boca. Esto los calentó muchísimo. Se ve que les gustaba yo y mi actitud.

Descansamos un poco, nos sentamos en un sillón, que había por ahí cerca y que daba a la ventana. Dos y Tres se pusieron a fumar. Yo ni los conocía y estaba ahí, desnuda y con ellos. No se podían quejar, la verdad que me esmeré bastante en las mamadas que les di y les saqué a los tres buenas cantidades de semen. Ellos fumaron un poco, tomamos un poco de alcohol y charlamos un poco también. Los cuatro desnudos. Mientras descansaban me hicieron que yo les sirva los tragos y cuando iba y venía hacia la cocina contemplaban todo mi cuerpito desnudo. “Estás bárbara, hermosa” me decía uno de ellos. “Me alegraste las vacaciones” me decía otro y proseguía “Sabés lo que es tener que cogerse a mi mujer. Es horrible y tiene 45 años, nada que ver con tu piel suave, joven, tu carne fresca, tu culo paradito y tus senos turgentes”. Yo no decía nada pero por dentro pensaba que ellos para la edad que tenían, si bien no eran atletas de gimnasio, mantenían sus penes en muy buena forma, erectos y con mucha potencia.

Al rato el momento de descanso se cortó.

Sr. 3: -“Vamos al dormitorio ahora”. Los cuatro fuimos para el dormitorio principal que como por lo general toda casa de verano tiene, tenía una cama matrimonial. Ese lugar sería el escenario de la acción para las horas que siguieron. Yo al dormitorio no llegué caminando, sino que 2 me cargó al hombro como una bolsa de papas. Con mi cabeza hacia abajo y mi culo a la altura de su cara. Cuando llegó al dormitorio me tiró en la cama.

Sr. 1: -“Con la boca muy muy bien. Vamos a ver que más sabés hacer”.

Yo estaba acostada boca arriba. Esperando que alguno de los tres viniera y me cogiera en la típica y aburrida posición del “misionero”. En eso vi que el Sr. 2 estaba sacando unas cosas.

Sr.2: -“Queremos asegurarnos de que no te escapes ni te vayas, así que espero que no te ofendas con esto. Pero como buena perrita que sos te vamos a tener que atar”. Me ataron de dos lados, con una esposa de mi muñeca derecha al lado derecho de la cama. Y con un collar-soga del cuello. Sin embargo tanto la esposa como el collar tenían casi 2,5 metros de largo cada una. Con lo cuál en la cama podía hacer lo que quería, cualquier posición, pero no podía salir fuera de ella. Me sentía una Diosa del Sexo. Una Máquina de Dar Placer. Siempre me gustó sentirme así de deseada.

Esta vez le tocó comenzar al Sr. 3. Me puso en cuatro patas y me montó por el culo. El Sr. 1 no iba a desaprovechar los agujeros vacíos. Con mucha agilidad se acomodó por debajo mío, es decir se acostó en la cama de frente a mí y ocupó mi conchita. Dos descansaba y se tomaba unos tragos, y esperaba su turno.

Recibí bombéos de pijas sin parar por un intervalo de 45 minutos y 1 y 3 me hacían moverme bastante. Me hicieron sudar. Me mojé toda. Que puta me sentía y ellos se daban cuenta que me gustaba. Cada tanto me decían cosas como “¿Te gusta putita no?” o “Que perra que sos, no te alcanza una pija, necesitas 3”. Y yo estaba en un momento de éxtasis total, casi inconsciente, necesitaba que me tocaran, que me manosearan, que me penetraran, por cualquiera sea de mis agujeros. Me movía con todo, tanto que transpiré como una loca, gemía y gemía, como una golfa descarada. Cabalgaba a Uno y recibía a Tres por detrás por el culo con toda su fuerza. Sus penes duros, penetraban mis partes suaves. Ambos me tocaban todo lo que podían. Uno también me besaba en la boca y Tres de vez en cuando en el cuello. También me lamía el cuello. No faltaron tampoco las fuertes nalgadas en los costados de la cola, para que me mueva aún más, sí como si fuera un caballo. Dos contemplaba la situación. A mi me sorprendía sobremanera que no se sumara de alguna forma a la acción. Que no me tocara una teta algo. Era el más “voyeur” de los tres, se ve que le gustaba mirar. Incluso comenzó a masturbarse sólo en un costado. Luego se acercó un poco, el no me dijo ni me pidió nada, pero a mi no me gustan las desigualdades, entonces si estaba dando tanto placer sexual a los otros dos, algo tenía que darle a él, tomé su pene con mi mano derecha y de costado comencé a masturbarlo. Esto lo encendió sobremanera, se ve que le gustaba. Mientras tanto Uno y Tres eran como dos máquinas del sexo no paraban. Sus penes parecían de acero. Duros y constantemente empujando hacia adentro. Yo pensé que iba a reventar. Pero no, me mojaba cada vez más. Me excitaba cada vez más. Me gustaba que me tocaran de todos lados. Que me apretaran las tetas me encantaban. Que juguetearan con mis pezones. Descubrí también en este acto sexual, algo que no sabía ya que nunca lo había hecho, lo bien que se siente para una mujer la doble penetración. Me sentía “llena” en el sentido literal de la palabra. Llena de penes. Todos mis puntos de excitación tanto vaginales como anales eran tocados casi simultáneamente por uno u otro pene, por eso tanto placer y excitación me provocaba. Aparte estimulaban otras zonas erógenas mías, me besaban la boca, los oídos, el cuello, etc.. E incluso uno disfrutaba y se excitaba con sólo mirarme, con lo cuál no podía sentirme sexualmente más completa.

Luego de 45 minutos de doble penetración, por delante y por detrás repetidamente, empecé a sentir que se venían ambos. Al mismo tiempo acabaron y descargaron todos sus flujos sementales dentro mío. Que linda sensación. Ese calorcito. Ese cosquilleo. Descargaron tanta leche dentro mío que un buen rato estuve chorreando semen.

Dos aún no había acabado y una vez que sus dos compañeros se retiraron de mi cuerpo, me acostó boca abajo en la cama y me puso su pija, también grande entre mis dos tetas y se hizo/le hice una buena “paja turca”. Dos podríamos decir que me “cogió las tetas”. Empujaba con una fuerza impresionante. A mi me gustaba sentirme su pene entre mis senos y a él creo que aún más. Cada tanto se iba de mis tetas hacia mi boca y me introducía su miembro y también bombeaba con mucha fuerza y me “cogía la boca”. Yo estaba bien quietita. Para terminar no me acabó ni en la boca ni en las tetas que era lo que yo esperaba. Me hizo dar vuelta, quedando boca abajo y me junto las piernas, me las hizo cerrar y me entró por el culo. En esa posición, con mi culito medio cerradito lo sentí penetrarme bien y fuertemente aún más que al anterior. Aguante los primeros dolores mordiendo la almohada y luego comencé a disfrutar su rítmica forma de moverse y hacer un culito. El se acostó plenamente sobre mí y su cara quedó a la altura de la mía. Yo sentía su respiración en la nuca y el me decía cosas como “Cerrá los ojos y disfruta” y yo cumplía. Cuando estaba por acabar sacó su pene y me acabó en mi colita, pero afuera y luego a modo de bronceador me pasó todo su semen por el culo y la espalda. Se reía y me decía “Para la piel es lo mejor que hay” y debía serlo, el tipo me enteré luego de casualidad era médico dermatólogo.

A las tres horas llegaron mis amigas, estábamos en el living de abajo. Yo estaba en bombachita y los tres tipos ya cambiados y listos para irse en la sala de debajo de la casa, en dónde los habíamos recibido “¿Y cómo la pasaron?” preguntó Marina. “Bien” contestaron 1, 2 y 3.

“Bueno, cuando quieran ya saben. Me llaman y arreglamos. Es más si me avisan con tiempo podemos comprar disfraces, aparatos. En fin lo que ustedes quieran. E incluso podemos arreglar para que la vean en Capital” los despidió Marina …

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Natalie, el Enmascarado y yo

Como todos los viernes, yo era un asiduo concurrente a las carreras de perros en el galgódromo del DF. Mis ilusiones eran escasas, puesto que sólo quedaba una carrera y había gastado todo mi dinero en malas apuestas y ceniceros descartables (un vicio desenfrenado).
En el momento en que estaba mirando la pizarra de anuncios, sentí por la espalda una dulce voz con tono inglés, específicamente de la soleada California. Me di vuelta, y la bella NATALIE Portman se asomaba bajo un sombrero de lana negro. La saludé, y ella hizo señas de que no gritara su nombre. Entonces habló: ¿El número ocho es un buen perro?. Entonces yo, como todo mejicano de ley, rápido y vivaz le contesté: “Aquí la única perra eres tú, y además estás muy chévere.”
La inocente Natalie se sonrojó, pero atendiendo a sus instintos de ninfómana agarró fuertemente mi bulto y me invitó al hotel Ritz, donde dijo que un “enmascarado” nos acompañaría en nuestra violenta y sexualmente despiadada velada.
Ya en la habitación, Natalie ingresó al ÑOBA. Salió hecha una princesa, vestida de encaje negro y perfumada con un Cristian Lacroix de ORO PURO. En ese instante me ofreció un “Breeder´s Choice” al tiempo que me desvestía.
“Este es un excelente scotch”. El emascarado había entrado en la habitación misteriosamente. Estaba totalmente en pelotas. Es así, que enseguida puede adivinar su identidad. Esa terrible VERGA no dejaba dudas de quien se trataba: Darío Grandinetti

había ingresado a la habitación, y sonreí al pensar que nos íbamos a enfiestar a Natalie de una manera increíble.
El sexo ANAL fue el predominante en la velada. La GARCHA de Grandinetti eran de magnitudes bíblicas, con decir que el excelente actor debía ponerse peso en la espalda para contrarrestar a su peso natural que lo inclinaba hacia adelante.
La PENETRÓ de manera sorprendente. Me daba la impresión que con esa PORONGA podia atravesar las paredes de la Reserva Federal de un golpazo.
La pobre Natalie sufría pero a la vez gozaba. Con Darío nos entendíamos muy bien. Parecíamos como dos pilotos que se conocían de toda la vida.
A las 4 de la MATINA en punto, Darío me miró fijamente a los ojos y dijo una frase que cambiaría el sentido de mi vida para siempre: “Las cosas son como son, yo si quiero cambio las reglas del juego”.
Y ahí, los dos liberamos una sonrisa cargada de escepticismo e ironía, dejando entender un final abierto, pero a la vez librado a la suerte.

Zoofilia en Córdoba

hola soy maria ines tengo 19 años soy de cordoba Argentina y hoy voy a compartir mi primer historia zoofilica

Todo ocurrio una tarde llegando a mi casa del colegio eran como las 3 de la tarde y hacia calor, cuando abro la puerta de la casa veo a mi derecha y habia un perro tratando de montar a perra justo en ese momento no habia nadie en la casa, cuando entro me quede pensando el lo que habia visto, entro a mi habitacion a sacarme la ropa y quedarme en tanga cuando siento a un perro ladrar fuerte me asomo por la ventana a ver y erran los dos perros que habian quedado pegados, en eso se acerca otro perro que se la queria montar a la perro ya estando pegada con el otro perro justo en ese momento me vino a l a mente una esena en la que yo era la perra, no lo pense mas que sali afuera y agarre al perro que y lo force a entrar a mi casa, lo lleve a mi habitacion y tire un colchon me dispuse a quitarme la ropa y noto que estaba toda mojada eso me exito mas a mi y al animal que se puso como loco le tire mi tanga y la empezo a olerla, me recoste en el colchon con las piernas abiertas y el perro empezo a lamerme la vagina huy no se dan una idea de lo rico que se sentia eso comenzando en el ano y terminando en el clitoris sintiendo que su lengua larga y aspera se metia dentro de mi labios, de repente desidi voltearme y ponerme en cuatro patas el perro me siguio lamiendo pero esta vez su lengua entraba mas adentro en un momento el apollo la cabeza en mi espalda por un segundo y se monto enpezo a agitar eso que hacen los perros y senti una punta gruesa que golpeaba mi bulva en ese momento me dio miedo y trate de safarme pero no pude en esa el perro logro penetrarme y inmediatamente senti que su verga se inchaba dentro mio y empezaba a bombiar cada vez mas rapido creo haber tenido varios organsmos seguidos luego de un rato senti que me metia el bulto de la base del tronco fueron como tres orgasmos juntos luego se detuvo en ese momento senti como un chorro caliente me llenaba mi vagina sentia que chorreaba por mis muslos estubo un minuto descargando dentro mio y luego se bajo y empezo a lamerse el miembro en ese momento tuve la oportunidad de ver el miembro del animal era enorme tenia como 20 centimetros de largo era re gruesa y en la base del tronco un bulto inmenso yo seguia en cuatro cuando en esas senti que el perro me volvia a montar esta vez ya tenia el miembro bien erecto a si que lo tome y lo guie a mi ano no se las cantidad de sensasiones que tuve en ese momento miedo-gozo no lo podia creer, cada bonbiada que daba sentia que sus testiculos pelodos golpeaban mi bulba eso me exsasperaba mas y era mas la exitacion que me generaba hasta cuando senti que me metio la pelota que tiene en la base del tronco senti un dolor extremo me large a llorar del dolor, pero el dolor y el placer era mucho en un momento el dejo de bombear y volvi a sentir que se me llenaba el ano de semen el cruzo sus patas trazeras y quedamos cola con cola quedamos pegados esubinos asi como 30 minutos o mas en ese tiempo tuve mas orgasmos ya que el tiraba para tratar de safarse cuando lo logro me dolia todo a gatas me pude levantar me fui me bañe y saque el perro al patio luego me acoste a dormir estaba muerta y muy dolorida el dolor perduro por varios dias , bueno en fin les cuento que decidi quedarme con el perro lo llame esparki y ahora me da casi todas las noches somos inseparables.

FIN

mari_aines2@hotmail.com