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Psicología sexual

Esta es una historia real, tan real que me paso a mi en persona, hace no mucho tiempo, pero que la verdad me gusto bastante y espero que también a ustedes…

  Ramiro González, 35 años, soltero, morocho, ojos negros, un muy buen culo y ni les cuento como venia su armamento: todo terreno.

 ¿Quién es? Mi psicólogo, o al menos lo fue en su momento de gloria.

 ¿Para que iba a un psicólogo que además de escuchar mis problemas era integrante fundamental de mis más eróticas e inimaginables aventuras sexuales? Emmm… ya como que se me olvido pero el punto es… también se me olvido, jajja…

 Naaa, porque digamos que en una ciudad tan grande como Buenos Aires, las visitas al psicólogo son moneda corriente…

  Una tarde llegue completamente eufórico, tenia mucho de que hablar, me sentía solo y esa era la ocasión perfecta para que alguien escuchara mis múltiples problemas. Es bastante feo notar que a nadie le importa lo que te pasa o lo que sentís, pero ya me iba acostumbrando a esa etapa…

  Hablamos de muchas cosas, desde mi infancia, mi adolezca… mi actualidad, ojo parezco viejo, pero soy un nene todavía… mmm… seee… me… volvamos a la historia…

 Hasta que me hizo un cuestionario que jamás me imagine que me iban a hacer, y mucho menos un medico tan respetado como era González, es mas, me estremeció:

 – ¿Sos muy ardiente cuando tenés sexo con alguien? ¿Te gusta mamar mucho? ¿Es tu cola por donde mas placer sentís? ¿Lo sentís rico al ser penetrado? ¿Gemís mucho? ¿Te gustan largas, gruesas, duras, peludas, peladas, cómo? ¿En 4, 69 o patitas al hombro?

 A cada una de sus preguntas respondí – Sí –

Cada vez que el preguntaba notaba como se le inflaba mas y mas su miembro, que desde el diván en que yo estaba recostado tenia un Angulo privilegiado. No podía creer que mi porno star intimo me estuviera preguntando temas que tendría que hablar a los 16… Bue… en la sociedad actual, cada vez somos mas jóvenes los que nos iniciamos…

  Y cada vez que obtenía mi respuesta, su cara me demostraba fehacientemente cuales eran sus objetivos con ello, pero me gustaba, así que le seguí el juego un rato…

  Pero cuando le respondí que era virgen comenzó a balbucear internamente ideas que, en ese momento, no supe de que se trataban, pero que su mirada dispersa, el movimiento espontáneo de sus cejas y el surgimiento del nerviosismo me di cuenta…

  Mientras me miraba, yo lo miraba fijo a los ojos, me relamía y jugaba con mis encantos de nene inocente frente a un macho dominante, fortachón, rudo, viril, que a simple vista se notaba que le encantaba gozar del sexo hasta el último instante…

 Y justo cuando el tema comenzaba a ponerse interesante, se termino la sesión…

– La próxima sesión vamos a retomar muy seriamente este tema, porque… creo… que… tenemmm…os mucho de que hablar – se re notaba que con ese tartamudeo común y corriente quería esconder la gran calentura que le produjo hablar de sexo y fantasías con un adolescente de 16 años. Teníamos mucho para enseñar, tanto el como yo…

  Durante toda la semana estuve esperando con ansias el momento de verle la cara y poder comprobar en sus ojos si mi teoría era realmente cierta o simple imaginación de un adolescente caliente que soñaba con tener a un hombre maduro, robusto, dotado, bien a lo macho pero ciertas imprecisiones típicas de un homosexual reprimido…

  Cuando por fin llego el día sucedió algo bastante raro, al menos a mi parecer y digamos que muy poco ortodoxo. Sonó el teléfono, mi madre contesto y me comunico, de parte de su secretaria, que el consultorio estaba bajo limpieza, así que la sesión cambiaria de sitio. Su casa…

  Mucho como que no entendí, en su momento, a que se debía, ya que era uno d los sitios mas limpios y ordenados en los que había estado. ¿Pero que fuera a su casa? Que yo supiera ningún medico hace eso. Aunque bue… que más daba…

  Llegue como a eso de las 7 de la tarde, en el horario que me correspondía la sesión en su consultorio, no podía creer que tuviera una casa tan hermosa. Era digna de un rey. O de un gay…

 Abrió la puerta como si nada, me invito a pasar y me llevo directamente hacia su estudio. Tenía un diván enorme de cuero negro, iluminado por candelabros antiguos, alfombras de lujo y ni hablar del resto de la casa…

  – Bien, comencemos a mamar… digo… a… charlar… – si comenzamos así, creo que mi tesis acerca de su reprimenda sexual estaba comprobada…

 Le conté lo que hice el fin de semana y estos días que no nos habíamos visto:

– Doc, estuve en el Chat, con un tal Jorge, 32 añitos, bastante lindo, charlamos de cosas sucias – cada vez se agitaba mas, dejaba volar su imaginación, aparentemente y a todo respondía con un simple ‘’ajá’’. Seguí contándole, no me quede ahí…

 – Me decía cosas como ‘si te agarro te parto al medio’  o ‘Debes de ser todo un experto para mamar’ ‘Te paso fotos mías cogiendo con mis amigos’ – era mas que obvio que nunca había hablado con ese tal Jorge, ni tuve cibersexo y ni siquiera tengo Internet en casa,. Pero quería poner a prueba al Doc…

– Después vino a casa Pablo y como no había nadie nos pusimos a ver un peliculita porno, bah… en realidad fueron 3… que calientes que estábamos, nos re masturbamos esa tarde – mi doctorcito no daba mas…

– Bien, emmm… yooo pienso… queee… uffff – ni media expresión tenia, estaba a mis pies…

 Se puso frente a mí, me jalo del brazo, me puso cara a cara y me besó. Me quede completamente sorprendido con la situación, ya que, si bien intentaba saber si yo le gustaba o no, nunca espere que reaccionara de tal manera…

 Era todo un experto para besar, era un verdadero maestro ¿Seria un experto para el sexo también? Chaaan! 

 Se bajo el pantalón, saco su miembro ya erecto y lo introdujo en mi boca

 – Sabes que es lo que quiero y como me gusta, hacelo, hacelooooo  – el de pie, yo de rodillas, tarde 4 seg en pensarlo y 10 min. en hacerlo gemir como pocos lo habrán hecho…

  Su pene no era grande, era enorme, parecía una morcilla alemana, lista para ser degustada. Era el platillo principal de un almuerzo que se pasaba de convalezco, era sádico, era perverso, completamente irreal. Pero ¿qué importaba? Era todo mío y no habían reglas en un juego que se valía de sacar afuera la bestia salvaje que llevamos dentro…

  Mientras se la chupaba, él comenzaba a masturbarse y que rico sabor que tenia, era un alimento nunca antes experimentado por mis papilas gustativas, hasta ese momento. El objetivo era triple: satisfacer sus deseos sexuales, convertirme en su esclavo y acabarse en mi boca. Eso último era lo que esperaba ansiosamente…

  Me di un gusto que hacia rato tenia ganas: mientras mamaba furiosa y rápidamente, sin darle descanso al deseo ni al desenfreno, masajeaba suavemente sus bolas, para sentirlas como mías, para hacer posesión de tan bruto botín. Se re notaba que disfrutaba lo que hacíamos, sobre todo yo. Y pensar que era solo el comienzo…

  Finalmente, luego de 3 lujuriosos minutos, un ardiente liquido blanco, se hizo presente en mi boca. Era tan dulce, tan deseado, era un néctar producto del deseo y la pasión. Se acabo en mi boca, y que manera de acabarse, era tanta la cantidad de semen que me cubrió la cara. Como se notaba, que hacía rato el psicólogo no había pasado una noche como conmigo…

  – Nene, ahora te voy a hacer algo que te va a gustar mucho, te vas a acordar de mí para siempre y me lo vas a agradecer. Sobre todo tu culito…- 

  Me puso con las manos sobre el escritorio, separo mis nalgas con sus manos de gorila congoleño, y de repente sentí como un inmigrante ilegal se apropiaba de mi ano convirtiéndolo en su alojamiento temporáneo.  Era el comienzo de algo fabuloso…

  Me hacia estremecer por completo, la punta de su miembro era sumamente gorda, lo que provocaba una amplitud anal y por consiguiente arrancarme a pedazos fuertes gemidos de placer incontenible e inmensurables…

  Si con solo sentir la punta de su pene me hizo gemir fuertemente imagínense cuando me introdujo por completo sus 25 x 6 cm. de pura virilidad contenida en mi culito, virgen, santo, puro, casto y… y ahora no le quedaba ni el titulo…

  Comenzó a hacérmelo bastante lento, suavecito, tratando de adecuar y moldear mi culo a la forma y textura de su miembrote. Se sentía tan rico como me cogia sádicamente sin recordar, siquiera, que era un simple nene inocente de 16 años deseoso de que le rompieran el culo a pijazos.

  Era realmente una tortura dolorosamente agradable a la que estaba dispuesto a exponerme, cada vez me lo hacia mas rápido hasta alcanzar velocidades que me superaban. Su pene era más rápido que mi mente. Estaba casi en blanco, al igual que mi culo lo estaría en unos instantes. Reaccionar ante semejante monstruo era imposible y negarme a lo que tan brutalmente me ofrecía,  aun menos…

  Él no penetraba, embestía y conspiraba posesionándose de mi ignorancia sexual, porque si bien ambos éramos conscientes de lo que estábamos haciendo esa tarde desnudos en su estudio, por otro lado, nunca antes lo había hecho y no sabía tanto como creí saber. Había perdido, además de mi virginidad, mi inocencia…

  – Vos gemí que del resto me encargo yo. Te voy a hacer gritar como nunca lo has hecho antes. No voy a parar ni aunque te reviente el culo, después de esto vas a tener que usa silla de ruedas porque pienso masacrarte el ano – dijo con una risa bastante tétrica, digna de las mejores películas de terror, e introduciendo sus gemidos y gritos típicos. Yo solo me limitaba a disfrutar de la satisfacción que mi  ano experimentaba. Lo peor estaría por llegar con el correr de los días…

  Llevó sus manos hasta mis hombros y con fuertes impulsos me incrustaba en su pija ardiente, la cual cada vez tomaba mayores dimensiones, como la ampliación de mi ano ante semejante extraño que entraba y salía arrancándome gemidos a la fuerza con toda la violencia que solo una bestia caliente aporta a su victima…

  Solo podía ver ambas caras lujuriosas por un espejo enorme frente a nosotros. Mis ojos estaban casi blancos, su cuerpo cada vez más rojo y sin deseo alguno de detenerse sin piedad ante la persona que se estaba cogiendo…

  Realmente era una maquina de coger, una bestia para meterla y un genio para hacerme gemir de esa manera. Fue muy ruda la manera en que me despojaba de mis últimos segundos de virginidad. Solo imaginen lo que tener su primera relación sexual con un hombre cuya pija es de 25 x 6 cm. Un gorila era chico para el y un pitón no enfrentaba competencia. Puedo decir que fui cogido por un burro rabioso, caliente, dotado y desesperado de sexo…

   Nuevamente se acabo en mi ano, liberando consigo una relajante y caliente excusa para continuar con lo que hacíamos. Mi cola goteaba su lujuria y su pene reclamaba por mis glúteos golosos…

  Para cuando desistió de tan carnal juego de cuerpos salía humo de mi ano, es más, era tal el calor que emanaba que para cuando la saco la extrañaba, porque era la única manguera gruesa y tiesa que pudo apagar mi fuego interno…

  Me presto su baño y mientras me duchaba para sacar de mi interior esa nueva sensación de molestias y dolores, pensaba en lo que había pasado y no voy a negar que me gustó y mucho, pero no era como lo había soñado. Siempre imagine que la primera vez de un HOMBRE debía ser lo mejor que te haya pasado en la vida, algo para presumir de lo bien que te hace sentir. Algo… algo que no obtuve esa tarde…

 A la siguiente sesión di por finalizado lo sucedido y puse muy en claro algunas cosas que pasaron por mi cabeza esa semana. El lunes 7 de junio, fue la última vez que lo vi y fue mas que suficiente para darme cuenta que era lo que realmente quería hacer de mi vida…

  Esa tarde no obtuve ni una mirada de ternura para sus caballadas, fue cuando me di cuenta que el sexo no es un acto sino una pasión y solo se hace cuando ambos saben lo que están haciendo. Uno de nosotros no lo sabia y ese era yo…

  No soy un escritor obstinado, simplemente soy un adolescente común y corriente con una idea, un mensaje que transmitir y un secreto que contar. Eso y nada mas…

 

 Espero tus comentarios a Valdenvolten_len1733@hotmail.com


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6 comentarios en “Psicología sexual

  1. De verdad q q
    buenooooooooo el
    relato…. Y si tienes razón
    el sexo sólo es sexo….
    Muy diferent al amor q a
    nosotros se nos hace
    difícil d encontrar je je….
    Soy un adolescent igual q
    tu….espero q algún día
    consigamos el amor….

  2. Que cool! Quiero estudiar psicología, haber sí nos conocemos jaja el sexo es lo mejor:-)

  3. la verdad ya es viejo este relato pero siempre k lo leeo me pone wow maxima mente caliente saludos valdel voilten jejejeje hatsa luego aaa si tienes facebook avisame ami correo ok edgar291@hot kreo ya te tengo agregado jajajaja

  4. Considero que el sexo es meramente un evento de amor al otro, aunque el otro no quiera, puesto que la misma aversion que emites al pensar, esta en el solo pensar, asi que el amor viendolo desde la teoria de la evolucion es la fusaion del sexo. solo que los tiempos modernos han convertido al sexo tierno y lleno de emociones bellas en lo excepcional, pero creo que simplemente será excepcional cuando tú quieras.

  5. Que relato tan impactante, además de cachondo; es como una fabula con moraleja… deberían incluirla en los libros de primaria ;D

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