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Mi ex

No se que me pasa, pero mi ex me pone como un burro, no hago mas que verla y se me para, y a veces hasta eyaculo sin más. 
Lo curioso es que no es una mujer increiblemene bella ni super sexy, mas bien es gordita, no muy alta pero con unas nalgas redonditas y riquisimas, y unos pechos, aunque no muy grandes, que me fascinan.
El asunto, me separe de ella hace casi un año, ya que las peleasse habian vuelto insoportables, y solo en la cama estabamos bien. pero ese dia en especial, ella llegó a mi casa a busca a nuesto hijo.  Cenamos y conversamos como amigos, que definitivamente no somos, y en el interin comienzo a verla con sus piernas descubietas y su chochito rasurado en diamante, que me enseñaba al sentarse sobre uno de sus tobillos.  Ya teia una hora con esa ereccón, no pude mas, me disculpé y fiu al baño, con la escusa de no estar muy bien del estómago, tome un cigarrillo y me meti en la ducha, a jalarmela como adolecente en celo, no tardé mucho en eyacular, pero me seguí masturbado, queria que ese deseo desapareciera, pero fue una mala idea, solo podia pensar en esa estupendisima amante que habia tenido por mujer hasta hace un tiempo, y la ereción regresó como si nada, y sin pensarlo, volvía la carga de nuevo.  Despues de eyacular por egunda vez y dehaber tenido un orgasmo conmigo mismo (cosa que muy pocas veces logro) pensé que seria suficiente.
Me puse ropa lijera y salí del cuarto, al verme en sorpresa, recostada boca abajo en un sofá cama que habia servido de escenario para las cochinadas que pondrian roja hasta a la mismisima Jenna Jameson, y dejando ver su riquisimo diamante entre sus piernas, y ahora con el plus de esas hermosisimas nalgas.  No pude más, y comence a sentir como mi amiguito se ponia de en firmes, listo a la batalla.  Me senté detras de ella y comencé a acariciarle los pies, ella, aunque de apariencia apática, no dijo nada y me dejo seguir por sus pantorrillas y por sus muslos.  Me hice pendejo y comencé a levantarle la falda paratener una mejor vista.  Mi pene comenzaba a latir, no podia creer que despues de dos veces todavia él queria más, y yo definitivamente tambien queria, vamos, esta mujer me pone como un niñato virgen con sobredosis de pornografia y guantes de box, desde el mismisimo dia que la conocí, pero ese es otro rollo.
Al ver su diamante hermoso me acerqué y me di cuenta que ella estaba mojada, tambien queria, pero como nuestra situación personal va de mal en peor, se hacia pendeja, aunque a veces me pedia que me detuviera, cosa que hacia.  En una de esas pausas se dio la vuelta, abriendo en el acto las piernas de par en par, y cerrandolas para acomodarse mejor ante mis ojos llenos de deseo.  Segua acostada, pero ahora le veia, y a sus pechos, como se ponian duros y sus pezones eran prueba de ello.
Nuestro retoño jugaba placidamente en su cuarto, asi que nos olvidamos de él en el momento.  Ahora jugueteaba con su ombligo y poco a poca me fui acercando a sus increiblemente hermosos pechos.  Yo sentía sus latidos cada vez más fuertes, mientras ella me acariciaba el falo con la parte trasera de la rodilla.  Ya estaba como cañon, pero mi orgullo, digo yo, me impidió cojermela como solo Dios sabe que queria, de una forma salvaje y desmedida. Me levanté, con mi pantalón mojado y mi trozo duro como un tronco, sin importarme ya que ella se diera cuenta.
Me fui a la ducha otra vez, por otra secion de amor propio pero no cerr bien la puerta y me di cuenta que ella me obserbaba mientras me la sacudia con úna fuerza incontrolable, ahora acostado en el piso de la regadera, con mi falo en la mano y una ducha de masajes en la otra.  La estaba pasando bien solito, ¿que podria faltarme?  Error mio, esa maldita erección no sólo no se fué, sino que se hizo más fuerte, yo ya estaba que no podia más.  asi que me puse unos baqueros y me estruje mi, no muy querid en ese momento, amiguito contra una pierna.  Ya me dolia, nunca habia tenido una erección tan larga y fuerte, y dudo que se repita con tanta facilidad.  Me dolia, y mucho. 
Vi que mi hijo ya estaba dormdo.
Regrsé al estudio y me di cuenta que ella tambien habia estado haciendo la tarea, el cuarto olia a ella, lo que me exitó aun más,   La vi parada ante un librero, viendo titulos, con cara de interes ante Shakespeare y Tolkien.  Me invadió un no se qué, y sin avisarle, le jalé la falda a los tobillos de un tirón y se lo enterre por el culo en una sola estacada, ella grito, fue algo entre dolor y placer, pero definitivamete más placer, ella se apolló en uno de las columbas de teca, como una stripdancer y comenzo a apretar y soltar las nalgas, una y otra vez.  Mi semen caliente, de mi ultima manuela habia dejado residuos que sirvieron de lubricante mientras comenzaba a escupir de nuevo, cosa que no tardó mucho, entre toqueteos, arrumacos, envestidas bestia, mordiscos, susurros, caricias, pellizcos… ella no tardó en tener un orgasmito simultaneo al mio, que ya habia eyaculado como si nada, con na fuerza que solo los vientos monzones podrian describir.
Tratamos de no gritar, y eso subió la temperatura aunque al final sucumbimos al escandalo.
Mientras ella se empezaba a recuperar de ese pequeño orgasmo, me abofeteó,
pero suavemente la empuje a sentarse en el sofá, me metí en su riquisima entrepierna, aun latiendo y le metí la lengua entre sus labios, llegando a su esquisita vagina y sintiendo esa mezcla de semen y jugos vaginales que sabian a gloria.  El orgasmito se convirtió en orgasmo y de ahi a orgasmon, ayudado por mi indice y mi dedo medio, recorria su interior buscando el famoso G, y encontrandolo.  Mientras ella me gruñia, “sal de ahi malnacido” mientras apretaba mi cara contra su entrepierna con una fuerza asombrosa.  Cuando senti que ya la tenia como un tren, se la volví a meter, esta vez por delante, no tardó en eyacular, mojando tanto mi sofacama como su hermosisimo culo.  Sintiendo eso, me salí y comencé a chuparle todo el malpa que habia salido de su mota, pasando la lengua por sus muslos, nalgas y por ese par de orificios tan rico, ahora más. le mordisquie trabajosamente el perineo, y le encantó, pero todavia mi pico estaba parado y yo seguia cachondidisimisimo, asi que se lo volvi a enterrar en el diamante, estaba logrando un orgasmo nuevo en ella, uno grande, y uno grande en mi, sentía todas esa cosquillas y convulsiones tan ricas, y comenzamos a hacer ese sonido caracteristico en nos que dice “la estoy pasando de reputisima madre!” ella se lo saco, y se lo metió en su boca, ya no tan duro, y lo lamió dulcemente, en ese momento vi algo lindo y dulce en ella, de nuevo, en su mirada…  Hasta que me agarró los huevos y me los apretó muy duro, pero con lacalentur q cargaba, me fascinó y mi manguera se volvió a convertir en garrote.  En ese momento regresamos a la realidad, no se por qué.  Ella se levantó, me besó sin soltarme el paquete, mas bien masturbandome.  Despues me abofeteó muy fuerte, se puso la falda, si pantaletas, tal como habia venido, tomó a mi hijo de la cama de su cuarto, y me dijo q hace rato no la pasaba tan bien, su mejor amante hasta la fecha, acto suguido, pense que me besaria de nuevo, pero se me acerco solo para susurrarme que no queria que volviera a pasar de nuevo, con un todo más bien de ira.
Pero yo seguia calientisimo, con una senseción agridulce en mi alma, asi que llamé a una amiga de toda la vida.  (pensando que esta calentura me la distraeria ella) para salir a tomarnos algo, pero me dijo que no, pero que pasara por su casa.  A ella nunca la habia visto como mujer, ya que la conocia desde que eramos muy niños, hasta esa tarde.  Nos sentamos en un sofá y ella me puso los pies en mis muslos, sé que noto el paquete, pero ella nunca le habia puesto atención, ni siquiera en ese momento. Comncé a acariciarle los pies, y la miraba a los ojos, como hace un buen conversador, entonces me dí cuenta, estaba ante una mujer extremadamente hermosa, que habia hecho fantasear a muchos hobres y ahora yo me sumaba a la lista.  Quice besarla, pero sólo me dediqué a sus pies en mis manos.  Ya no podia más, le conté lo que habia pasado y que estaba super caliente, no podia pasar un minuto más en su casa, Le confesé lo mucho que la quiero y que no queria que nada dañara nuestra amistad y que me acababa de dar cuenta que estar frente a la reencarnación de Venus (no exagero, en serio) no me ayudaria en esa tarea en ese momento.  Asi que salí, acompañado por ella a la puerta, me despidió con un beso muy dulce, en mis labios temblorosos, y la imagen de mi recien roto matrimonio pasaron por mi mente durante ese beso, me retiré y la abracé con tanta fuerza como amor sentía hacia ella, rozando com mi erección, sin darme cuenta, su entrepierna, a ella no pareció molestarle y no dejó de abrazarme, mientras no dejaba de sollozar ella se estrechó más a mi entrepierna y me pidió que me quedará, que no me dejaria manejar en ese estado. 
Me armó una cama en la sala y me acariciaba la cabeza para que me durmiera, entre caricias, tan dulces y palabras tan dulces, comence a exitarme de nuevo, pero ahora era distinto, no queria cojer, queria amar, me senté y le pedí que hiciera lo mismo, junto a mi.  Me preguntó por mi líbido, yo le dije que ya no estaba, pero ahora sentia algo distinto, igual de fuerte, pero mas dulce y limpio, la mire en esos ojos que emanaban dulzura, le besé la cara, ambas mejillas, la barbilla y los labios, con una terunra que rozaba lo ridiculo, pero no ahi, no le use atención, mientras mis manos acariciaban su delgada cintura y sus perfectos muslos, nos hundimos en un besó que duró mucho en el tiempo, pero muy poco en nuestrs almas, nuetros labios no se separaban sino para mordisquearnos o dejar que la lengua del otro jugueteara en el paladar ya no tan ajeno, sin saber como nos unimos en ese sofá, en su sala, hicimos el amor de una forma que nunca habia hecho, y sentí cosas que nunca habia sentido, al cuarto lo invadia un olor a jazmin fresco, ella me comentó que no era jazmin, era algo mas lindo, recostada sobre mi pecho, totalmete llevados por el momento, le dije Ana me estaré enamorando de tí?  Sólo sonrió muy dulce y linda, murmur´un “no sé, quizá, te molestaría?” Me besó el pecho y se quedó dormida.
Nunca comentamos lo sucedido, pero ahora no sé como mirarla, y me tiene confundido, porque no sé cómo la quiero ahora, lo que si se, es que cada dia la quiero más.

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