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Colegio Santa Fe de Lopilato

Esta es una historia real, tan real que me pasó a mí en uno de los colegios más prestigiosos de Latinoamérica y me produjo una variedad de sentimientos. Aun hoy los recuerdos como si hubiera sido hace unos instantes…

   Desde chico siempre fui bastante rebelde, es mas, casi podríamos decir que era indomable, no hacia mis tareas, no me importaban las responsabilidades y en la adolescencia continuó con el mismo frenesí. Lo único que me interesaba era ir al gym, escuchar música y estar con mis ‘’amigos’’…

   Hasta que a mis padres, no se les ocurrió mejor idea que meterme en un colegio internado y religioso, peor todavía,  en España, para ‘’aprender una nueva cultura y modificar mis actos violentos…’’

  Obviamente no estaba ni ahí con  la idea de ‘’internarme’’ en un colegio las 24 hrs. sin música, Internet y menos aun en un ambiente de religión concentrada. Seria un homicidio social, pero alguien tenia que hacerlo. Además, no soportaba mas estar con mi familia con sermones todo el día…

Acepté pero de mala gana, y ya estaba listo para ir al aeropuerto a tomar un vuelo de 19 horas que me llevaría al ¡¡¡lugar mas maravilloso de la tierra!!! ¿Alguien se lo creyó? Yo no, pero bue… por 950 euros por mes que esperaban, Disney?? Jajaj

   Para cuando llegue a mi destino no podía creer lo que estaba viendo, enormes jardines llenos de arboledas, prados verdes, aire puro, una capilla que parecía competir con la del Vaticano,  y una colegio del mejor estilo Harvard…

  Me recibió el padre Álvaro, un hombre de unos 80 años, bastante gentil pero que tenia la fama de ser bastante duro a la hora emitir una sanción contra alguno de los alumnos……

 Una vez empezadas las clases, el padre Álvaro me presentó frente a mi clase y la verdad que se notaba que la mayoría venia de familias bastante adineradas de la burguesía española…

  Fue justo cuando entró él, su nombre era Santiago Villalba, 27 años, morocho, ojos marrones y un cuerpazo que me dejaba perplejo. Sería mi nuevo profesor asignado…

  Luego de cada clase, los alumnos se retiraban a sus dormitorios para cambiarse y completar las tareas diarias…

  Mi compañero de cuarto era Federico, 16 años, rubio, ojos verdes y una anatomía que pocas veces había visto en personas mayores…

  Una noche, como a eso de las 4 am, mientras el resto dormía, escuché como quejidos viniendo de la cama de Federico. Me levanté y me di cuenta que se estaba masturbando con una revista porno…

  – Era eso, pensé que seria algo raro – pensé y fue cuando, en un ángulo, con la luz que provenía de la ventana vi que era una revista homosexual, no cualquier revista como había pensado…

  – Ahhh, ahhh, que rico que se siente – decía casi susurrando y pensando que yo permanecía en mi cama completamente dormido, el hecho de pensar en sus sensaciones me provocaba una excitación indescriptible. Por debajo de las sábanas ya hacia visto el tamaño de su pene y la verdad que era bastante largo, flaco, pero largo…

   A la mañana siguiente, en clase no podía quitarle la mirada de encima al culo del profe, era tan perfecto que me costaba trabajo dejar de mirarlo y en ocasiones me llamaba la atención porque supuestamente estaba ‘’con la mente volando’’. Si supiera en las cosas que estaba pensando…

  Al volver al dormitorio, Federico entró detrás mío y cerró la puerta con llave. Me sentó en la cama y me dijo con cierto nerviosismo:

 – Yo sé que viste lo que hice en la noche, y lo de la revista, te voy a decir la verdad pero por favor no se lo digas a nadie, OK? Soy gay, al igual que también sé que vos lo sos, pero  por favor no le digas a nadie, soy capaz de hacer cualquier cosa a cambio de tu silencio, lo que sea… –

  – ¿Cómo pensás que puedo decirle a alguien que sos gay si yo también lo soy, supuestamente? – Al finalizar mi respuesta me abrazó con fuerza tirándome sobre la cama, teniéndolo encima cara a cara…

  Se notaba cierta excitación de ambas partes, es mas, por una cosa u otra comenzamos a besarnos con fuerza y desnudándonos rápidamente, dejando fluir de nuestro cuerpos la respuesta a un interrogante sexual mutuo…

 – Quiero chupártela toda hasta dejarte la pija deshidratada como una pasa, el nene quiere la leche –

  Cabeceaba y cabeceaba con rudeza y violencia, estaba frenético, se posesionó de mi palpitante pene como un niño de un dulce. Me hacia gozar como nunca, se la llevaba hasta la garganta, la sacaba y se la introducía nuevamente en la boca. Podía sentir la punta de mi pija rozando su paladar…

  Cada vez estaba mas cerca de acabarme en su boquita petera y sus dientes blancos, ahora le quedarían más blancos que antes. Era un karma saber que algo tan sabroso como una mamada tendría que finalizar cuando me acabara en su boca, pero no serían la última, de eso estaba más que seguro…

  Mientras él me mamaba, yo con ambas manos lo llevaba hasta su destino para que no olvidara jamás el camino: la punta de mi pija. Para tener 16 era todo un maestro en el arte del sexo oral, me fascinaba como me lo hacía. Lo mejor fue cuando, durante la mamada, me masajeaba las bolas con ambas manos y no quitaba su boquita de vampiro lechero de mi miembro, se sentía deliciosamente fantástico y era solo el principio…

 Luego de acabarme casi 4 veces en su boca, entre gemidos y expresiones que mezclaban la satisfacción recibida con desenfreno, de un quejido dijo:

 – Cogeeeeeeme!!! Rompeme el culooooo!!! –  me costaba rehusarme a un petición tan fogosa como la del compañero con la boca llena de un liquido blanco…

  Debo decir que se ofreció ante mi como una hembra ante su macho dominante, tardo 4 segundos en poner en 4 patas sobre la cama con el culo mirando mi cara…

  Aprovechando tal ofrecimiento, le separé las nalgas y con mi lengua comencé a recorrer el contorno externo de su ano. Cada vez era más dócil, no ofrecía resistencia alguna y cada vez lo hacia gozar mas que antes. Se había convertido en mi perra personal, a partir de ahora cogeríamos cada noche…

 Le introduje dos dedos en medio del culo, para abrirle paso a la última y mejor parte de ésta fase sexual que tanto placer lujurioso nos había dado. Le abrí las nalgas y sin siquiera pedir permiso se las mandé a guardar una sola vez. Solo un fuerte respiro fue la respuesta a mi penetración…

  Comencé suave y cariñoso con su culo, para que se fuera acostumbrando a una faena salvaje que lo dejaría sin aliento por completo y sin poder sentarse cómodamente durante un largo tiempo. Mientras más me lo cogía mas le gustaba y mas gemía de dolor y pasión a la vez…

 – Seee, seee papi, dámela toda, soy tu nene malo y merezco tu violencia, merezco que me la des sin piedad, merezco ser cogido por gran pija hasta el amanecer de la semana que viene sin descanso – Fue todo lo que necesitaba saber, instantáneamente comencé a cogerlo con mayor brío y rudeza…

  Le empecé a dar para que tuviera, nada era suficiente para mi pendejito especial, sobre todo cuando le estaba dando sin asco ni lastima alguna. Comencé a sudar demasiado de tanto cogérmelo, me recosté en la cama y dejé que el nene me monte la pija un rato… Casi 4 horas estuvimos cogiéndo, me dejó la punta de la pija roja como un tomate y su culo quedo blanco como la nieve… Finalmente vi como le dejé el culo: Entraba mi puño entero dentro de él…

   Me vestí y fui a tomar una ducha. Para cuando volví al cuarto me causó mucha gracia, según él, no podía sentarse por lo morado que le quedó el ano… como me excitó esa respuesta, pero estaba cansado para volver a intentarlo, así que me fui a dormir…

  A la mañana siguiente, tendríamos un día libre, ya que era día de padres, pero como yo era el único extranjero y mis padres estaban a más de 10 mil kms tendría que estar en el colegio y como Federico se fue con su familia no tendría con quien coger. Eso creía…

   Mientras me bañaba en las oscuros baños del colegio, detrás mío apareció el profe sexy y me dijo:

 – No tendrías que estar con tus padres en vez de estar solito en un colegio como este? – Le explique la razón y me dijo:

 – Te molesta si tomo un baño también?? Es que tengo mucho calor – No me molestaba en lo mas mínimo, es mas moría por verlo desnudo…

  Mientras no duchábamos charlamos y me dijo algo que jamás me imagine que podría decirme o al menos saberlo:

– Te vi como te cogiste a Ledesma anoche, cogés bastante bien. Tal vez te preguntes como lo se, es que me gusta observar el comportamiento de mis alumnos y la verdad, tenés un culito privilegiado – me sentí bastante incomodo y solo puede responderle:

 – Me tengo que ir ahora – me agarro del brazo y me dijo: – Te digo dos cosas: La primera, ese jueguito de nene inocente y católico conmigo no funciona, dejálo para alguien que te crea. Y la segunda, no hay nadie en el colegio, estamos vos y yo y si no querés que le diga al padre Álvaro, te conviene darme lo que quiero…

  Me acorraló contra la pared, puso sus brazos entre mis hombros impidiendo mi salida y me pasó la lengua por los labios. Me besó en la boca y dijo:

– Tus labios saben mejor de lo que me imaginé desde que te vi cogerte sin piedad al rubiecito petero ése – y susurrando dijo – Te gusta punchi punchi? Ahora te lo voy a dar –

  Me dio media, me puso con la cara contra la pared, separó mis piernas y sin escatimar energía me penetró rudamente, tanto que sentía como un fierro hirviendo entre las nalgas que entraba, salía indeciso y optaba por ingresar nuevamente…

   En mi interior sabia que me gustaba, y mucho, lo que estaba haciendo el profe, pero por otro lado tenia miedo, nunca antes había sido cogido y para ser la primera vez se sentía bastante rico…

– Te voy a hacer vivir, dale gracias al señor por este regalo, nunca mas a volver a ser quien eras, te estoy haciendo hombre, carajo, un día me vas a agradecer esto y cuando te acuerdes vas a pedir que te cojan mas – Me lo decía al oído mientras me penetraba violentamente, sacudiéndome para todas direcciones, su miembro me bailaba en mis partes mas internas, como si quisiera establecerse ahí y no quisiera salir jamás.

 – Seee, me gusta, así, rompe fuerte sobre mi, quema y moja por igual, eso me gusta profe, que delicia – Dicho ésto, su pene comenzó a tomar dimensiones extraordinarias, como si al excitarlo con mis dichos se le parara el bicho, jjaa…

  Era un toro embravecido y ensañado con mi ano, se desquitaba violentamente contra mi, era una tortura indescriptible, pero convengamos que podria acostumbrarme a ese tipo de torturas. Además, mi ano estaba hambriento y estaba digiriendo un enorme pedazo de carne de 24 x 5. ¿Qué más se podía pedir…?

  Finalmente me alzo en sus hombros, contra la pared y me cogia en el aire, para estar sobre un columpio y me hamacaba con brío, podía ver las estrellas, aun estando en el sótano de un edificio de 4 pisos…

-Vení conmigo, te voy a hacer sentir tan bien que me lo vas a agradecer muchísimo- me levanto en sus brazos como una pareja de recién casados y a toda velocidad me llevó a su oficina. Tiró todo elemento que se encontrara sobre el escritorio, se acostó sobre él y con un tono provocativo, insinuativo y bastante erótico dijo:

 – Sentáte, toma asiento, que es para vos solamente, se que te gusta, dale, no me obligues a que te lo haga a la fuerza, hacé lo que tengas que hacer para hacer gozar como solo vos sabes hacer –

  Me subí sobre él, me introduje su verga jugosa en el ano y lo empecé a cabalgar, primero suave, para adaptar mi ano a tan tremenda situación y una vez que se acostumbro empecé a recibir demasiada satisfacción violentamente, tanto que en ocasiones llegaba a arrancarle fuerte orgasmos que por poco no lo escuchaban en Japón…

  Me lo hacia con mucha rudeza, su rugoso y grueso pene me llego hasta las entrañas, sentía como resbalaba en mi interior, chocando con cuando objetivo se encontrara en su camino. Era imposible resistirse a mi mayor debilidad, su pija gorda como anaconda del Amazonas…

  Con un tono bastante provocativo le dije:

– Estoy haciéndote bien la mamada papito? A lo que respondió con un gran gemido y signos de placer:

  – Seee, seee, sos un experto, sos fantástico. No pares porque te cago cogiendo y esta vez te lo hago re fuerte hasta dejarte sin aliento. Ya me voy a acabar en tu boca y vas a ver… –

  Terminamos luego de casi 3 horas y media de una misma rutina que se repetía sin cesar, y dejamos de lado lo sucedido haciendo como que esto jamás había pasado, hasta el día siguiente…

  Para cuando Federico regresó de la casa de sus padres nos armamos una fiestita erótica increíble, desde las 8 de la mañana a las 12 del mediodía, hora en que entrábamos a clases… Le conté lo sucedido con el profesor y me dijo que era muy habitual que pase, es mas, que ya había tenido sexo con 12 de los 15 profesores varones del colegio y que son uno mas morboso y pervertido que el otro, pero también que eran bastante dotados. De eso ultimo no que cabía duda alguna…

  Toco el timbre de salida y el profe hot, por no decirle maestro del sexo anal, me detuvo y dijo en voz alta que quería hablar conmigo. Espero a que todos salieran del salón, cerró las persianas, y ya la situación me la veía venir, pero me hice el desentido, cosa que a esta altura no me costaba mucho…

  – Mirá, estuve toda la noche pensando en vos, en tu cola, en tu boquita, y quiero recordar lo que tanto nos gusta, así que chuparme la pija como solo vos sabes hacérmelo –  Me lo decía mientras dejaba caer estrepitosamente sus pantalones contra el suelo y se subía en el escritorio para tomar comodidad al momento de ser succionado como solo yo, y un par de expertos, pero en este caso yo, sabia hacer…

   Me arrodille y comencé a darle al hombre lo que quería, él simplemente se dedicaba a gemir y a recibir placer, gozaba como pocos en tan poco tiempo. Suspiraba rápidamente, se notaba que no había tenido sexo antes con alguien tan joven como yo, y como lo hacia disfrutar de mi lengua, era mi peón en momento y en otros yo era su perra furiosa por lujuria y desenfreno sexual…

  Mientras le aplicaba una brutal mamada que le llegaba al centro de su miembrote viril, lo masturbaba a velocidades incalculable, digamos que faltaba poco para hacerle salir humo de su erguida chimenea…

  Me monté sobre él y comencé a cabalgarlo con toda la fuerza física posible. Subía, bajaba, subía de nuevo y volvía a bajar. Era una rutina que además de excitante y fogosa del punto de vista anal, era divertido, entretenido y a su ejercitaba mis glúteos…

  Era demasiado sabroso lo que estaba experimentado dentro de mí, se sentía tan bien, sus bolas completamente velludas, su miembro erguido como un obelisco, la punta gorda y robusta como pocas y juntos formaban un semental dispuesto a descargar toda su virilidad en el masacrado ano de su joven victima…

  Mis ojos estaban casi blancos, él cada vez mas rojo y sin deseo alguno de detenerse sin siquiera dar señales de piedad ante la persona que se estaba cogiendo. Sin saber que era simplemente un adolescente de 16 años…

  Luego, me quité de encima y fue cuando me dijo:

  – Ahora vas a ver de lo que tengo dentro que quiero sacar afuera, te voy a hacer mío y vas a acordarte de mí para siempre –

   Puso mis manos sobre el escritorio, separó mis piernas, abrió mis glúteos y retornó, nuevamente, en una salvaje faena sexual en la que la victima, como era de esperarse, era yo…

  Sin pensarlo dos veces me introdujo su virilidad por el culo, 2 cm. más y me salía por la garganta. Se sentía tan dura, tan tiesa, tan viva, tan… mía. Para cuando me di cuenta de lo que me estaba pasando, su grueso pene ya estaba bailando rumba en mi cola sedienta y hambrienta de lujuria mágica…

  – Ayyyy, como me gusssta tu colaaaaa!!! Sos mío, sos mío, sos míooooooo – gritaba a todas voces, definitivamente logré ubicarlo en el clímax adecuado, tanto que podía leer sus pensamientos mas sucios con solo sentir como se movía en mi interior…

   Desde su inconsciente más consciente dijo con todo dominante:

– Te voy hacer llorar el ano leche hirviendo, te vas a acordar por siempre del tamaño de mi pija y de mis múltiples acabadas – acto seguido: se acabo por 5* vez en mi ano, que a esta altura parecía un soldado herido en una guerra nuclear…

– Es un pecado lo que estamos haciendo, pero más pecador me parece el hecho de  negar al poder hipnótico que tiene tu cola firme y carnosa en mi sentido común. Date vuelta que papi te va a enseñar a ser cogido como se debe…

   Me subió al escritorio, nuevamente, llevó mi pierna derecha hasta su hombro y me la puso por cúa trigésimo sexta vez a las quincuagésima se ganaba un auto nuevo. Se ve que no tenía televisión en su cuarto, porque vivía cogiendo para entretenerse. ¿Quien no se divertiría así…?

– Cómo me calientan los pendejos putitos como vos, fuiste el primer al que le masacré el culo en esta escuelita de ‘’hombrecitos’’ de mierda, pero no el ultimo – Luego de decir eso, me lo quité de encima, me vestí y me fui a tomar una ducha a sacarme de encima el asqueroso hedor de la vergüenza de haber sido posesionado por un pederasta importante…

 – Si sabés lo que te conviene, te vas callar la boca y no decir nada, como ya sabrás, tengo una reputación intachable en el colegio y nadie te va a creer nada de lo que digas – fue cuando el padre Álvaro entró y vio semejante escena…

  – ¿Qué es lo que ‘’supuestamente’’ nadie le va a creer al joven? Muchas gracias joven, usted tenia razón, me doy cuenta que no es mas que un sádico e impío el profesor Villalba – Luego de ello le pidió que se vistiese y se retirara…

 – Era todo un plan? Pero… si no te da la cabeza para algo que no sea sexo a vos –

– Puede ser, pero sabes que? Nunca subestimes la capacidad de un adolescente enamorado, somos capaces de cualquier cosa, y si, estuve enamorado de vos, pero me di cuenta tarde de la clase de persona que sos –

  Las clases continuaron normalmente, con un profesor nuevo, mas bueno que el anterior, parecía un desfile de modelos, pero no iba a cometer nuevamente el mismo error en el mismo lugar…

  En Diciembre, junto a mis padres nos mudamos a Londres y comencé a relatar, desde el exilio, el recuerdo de los días más activos en mi estadía en la hermosa ciudad de Madrid y mi testimonio de uno de los colegios mas peculiares que hayan existido jamás…

 

Si te gusto mi historia házmelo saber ¿sí?, bueno gracias, mi mail es VALDENVOLTEN_LEN1733@HOTMAIL.COM, por cualquier consejo o sugerencia no tenés mas que escribir. Nos Vemos…

 

 

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3 comentarios en “Colegio Santa Fe de Lopilato

  1. El amigo de mi hermano

    hola mi nombre es martin tengo 16 años y todo comenzo a principios de este año cuando un amigo de mi hermano se quedo a dormir en mi casa.

    yo ya lo conocia y hacia tiempo q le tenia las re ganas.(alto morocho, ojos marrone, buen cuerpo) esa noche mi hermano se qdo dormido al rato y el y yo nos qdamos hablando toda la noche de chicas jodas y todo de lo q pintaba para hablar jajaja.

    al otro dia mi hermano se tuvo que ir temprano al medica con mi vieja y el y yo nos quedamos solos.

    mientramos nos lenvantabamos me confenso que era bisexual y que nunca se la habia contado a nadie haci que me pidio que no selo dijiera a nadie. y en ese momento se me tiro encima y comenzamos a besarnos con una fuerza increible y a sacarnos toda la ropa.

    se la empece a chupar mientra el geimia y decia

    -ahhhh, see, see, segui chupando, ah, ah

    se la chupe hasta q se le puso rojo y le salto mas de tres veces en mi boca. segun el chupaba como un maestro y que nunca nadie se la habia chupado tan rico

    en ese momento lo puse en cuatro sobre la cama y le empece a meter mi pene por su ano mientras el gemia de dolor y placer a la vez, se la metia con un descontrol terrible, mi pene se movia por todo su cuerpo mientras le hacia una terrible paja a ese pene que tanto deseaba desde hacia ya mucho tiempo hasta dejarlo bien habierto y bien rojo!!

    – ahora es mi turno..

    me puse en cuatro, me habrio el orto me lo lamio y si piedad me metio dos dedos q jugaron dentro de mi culo por rato, me la metio sin conpacion, en ese momento senti que el culo me iva a explotar pero luego es dolor se convirtio en placer y podia sentir sus bolas contra mi culo. despues el se acosto en la cama y empece con un galope desenfrenado y a saltar en su pene de cai 18 centimetros que sentia q me llegaba hasta la boca jajaja

    -ahi viene- me dijo

    senti como su leche caliente rebalsaba de mi culo y me sigui cogiendo con mas fuerzas q antes en ese momento cayo sobre mi y quedamos acostados en la cama nos vesamos por un rato, nos vestimos y nos fuimos paraquilmes.

    a la otra semana me invito a la casa y se pueden imaginar lo q paso, pero esa es otra historia…

    si les gusto mi relato mi msn es tincho_09_akd@hotmail.com

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