Un Hogar Completo (XI).. La asistenta de Rosy, Intento 2: Rosaura. (Primera vez)

Continua la historia, con la contratación de la nueva asistente para Rosy.

A las siete de la mañana me levanté ese lunes debía entrevistar a la nueva asistente de Rosa.  Me levanté con una gran erección, y me encaminé a la cocina donde tuve que hacerme yo mismo el café, porque Rosy no llegaba hasta las ocho, y ese era trabajo de la segunda criada, la cual apenas iba a entrevistar.

Me asomé al portón de la entrada, y vi a una muchacha sentada en una de las piedras que “adornaban la entrada a la casa.  “¿Usted venía a la entrevista?. “si señor.  Le abrí el portón y volví adentro, porque amenazaba lluvia.  Decidí que ya que era tan bruta de quedarse afuera hasta que la llamaran talvez quisiera, de veras, tan ingrato trabajo.

El resumen de la entrevista fue que la chica  se llamaba Rosaura, que tenía 15 años, nunca había trabajado en otra cosa, era de campo, pelirroja, pecosa, joven, ni fea ni bonita, buenas piernas, esos si; callada pero no estúpida, parecía trabajadora y honesta, de maneras campesinas.  Al final de la entrevista yo solo le dije: “Mire, esta es su habitación, desde hoy empieza, cuando venga Rosa se pone de acuerdo con ella para todo.

A mediodía, cuando llegué a almorzar y hacer siesta Rosy me informó que todo iba de maravillas con la chica, que era como un tren para trabajar, y que era muy simpática, media campirana, pero simpática.  “No jodas, si vos sos del culo del mundo de un pueblo que nadie conoce ni en Cartago!!!;  “Ah, pero eso fue hace años, Mario.  Total pasaron las semanas, y la chica funcionaba a la perfección, de hecho hasta habíamos hecho migas en mi hora del desayuno, que yo insistía en que me acompañara aunque sea con un café para no quedarme solo a tan aburrida hora mañanera, aunque ella hubiera desayunado desde las 6am.  Un día, se puso seria y me preguntó por los ruidos que se escuchaban en mi habitación varios días a la semana en mi hora de almuerzo (ratos fijos para coger con Rosa), yo simplemente le dije, sin levantar la vista del diario, como quitándole importancia:

“esa es Rosy, que a veces tenemos sexo a mediodía; a veces lo hago también con su hija, y antes que vos vinieras también lo hacía los sábados con la criada anterior.  Ante su mirada de sorpresa, simplemente le dije…  “En esta casa la vida sexual de los que la comparten es bastante abierta, no te preocupes, nadie te molestará si eso es lo que quieres, pero si deseas participar eres bienvenida.  Ella respondió serenamente… “Ay don Mario, gracias pero no, yo soy niña todavía (niña = virgen, en el campo), “ok, tu te lo pierdes, pero recuerda que acá no juzgamos a nadie, así que si sos virgen o puta, da igual, te trataremos igual, no es como en el campo que te echarían de la casa, jaja, si no me crees pregúntale a Rosy

Varios días después me encontré el concilio de brujas (Rosy y su hija Mayra) en casa, un viernes en la tarde seriamente enredadas en un problema, y yo cometí el error de meter mis narices.  Resulta que las gemelas estaban por cumplir quince años, y ellas quería hacerles una fiesta conjunta;  después de todo el enredo, se resolvió que la fiesta después de la misa de quinceaños sería en la casa, un sábado, y que yo correría con gran parte de los gastos…  ya lo dije, nadie me tiene metiendo las narices donde no me llaman; sin embargo, el asunto probaría ser de gran beneficio a finales cuentas.

Después de varias semanas de barullo en los que todos estuvimos involucrados en el asunto, hasta Rosaura terminó en carreras por la fiesta; en todo caso había entablado una estrecha amistad con las gemelas. Asi, llegó el famoso día de la celebración, en la mañana todos los muchachos invitados pasaron a dejas sus mochilas con la ropa de baño (porque iba a ser una fiesta con piscina), luego a la hora de la misa solo estábamos en casa Rosaura y yo, yo porque nadie me hace entrar a una iglesia, y ella porque es de esas religiones protestantes superconservadoras, hablando de todo un poco me dice la muchacha “Don Mario, total, ¿qué son ese montón de películas que tiene usted en la biblioteca de su habitación?,  “Ahh esa es mi colección de películas de adultos, hay de todo lo que se te ocurra; y luego de ver su mirada de curiosidad le añadí… “claro, como vos sos virgen no deberías ver eso, jaja, a lo cual ella se puso muy roja.  Yo me levanté y fui a checar los regalos, entre todos los regalos para las gemelas habían cuatro regalos míos, para Raquel un DVD player y para Denis un pequeño televisor, así podrían compartirlos en su habitación (ellos compartían habitación); además había un regalo para cada uno, sin nombre de procedencia, solo con una nota de “Abrirlo con cuidado y en privado ambos regalos eran sendos paquetes de dvd para adultos.  Para Raquel películas de contenido lesbo y de sexo de jovencitas con hombres mayores; y para Denis, pues simplemente sexo gay y trans, que presumí yo era lo que le gustaba, al obviamente gay, muchacho.  Algunas de las películas tenían un fuerte contenido incestuoso; para que se fueran acostumbrando al tema.

Al rato llegó todo mundo, el catering y los invitados, y ya ni siquiera me metí en el evento, solo esperé a que los jóvenes se tiraran a la piscina, para subir yo mismo y ponerme ropa más adecuada al entorno (Slip speedo como todo mundo, y camiseta de mangas, aunque con el short a mano.  Jalé una tumbona de la piscina y me recosté a la sombra de un árbol, como a ocho metros del tumulto de 40 muchachos, madres, padres y demás bombetas, a degustar la comida, las cervezas y la vista;  no tardó mucho tiempo para darme cuenta que entre Rosa, Rosaura y Mayra tenían todo bajo control.  Vino el brindis y luego los regalos.  A distancia pude observar la reacción de los gemelos a mis regalos, Denis inmediatamente se puso rojo al ver el regalo secreto, pero no lo abrió, solo lo puso en su mochila; Raquel se quedó mirándolo con curiosidad y se lo dio a Rosaura para que esta lo sostuviera mientras se terminaba el asunto de los regalos.  Luego de el desorden de los regalos, la fiesta tomó su propia vida ante mis ojos;  Mayra decidió que ya no la necesitaban como madre/organizadora y se fue a cambiar, llegando a sentarse junto a mi al árbol.  Venía con un par de cervezas en la mano y un bikini que de seguro iba a provocar las pajas de algunos de los chicos de la fiesta; se dejó caer y empezamos a hablar tonteras, mientras me mostraba algunos de los más cercanos amigos de sus hijos; al rato pude darme cuenta que una de las muchachas, sentada en la mesa de Denis, nos miraba con cierta insistencia y curiosidad, ella tenía la misma edad de los gemelos, unos quince añitos, probablemente era compañera de alguno de ellos, delgada, blanca, de cabello largo y oscuro, 1.55 mts, de senos tal vez pequeños para esa edad, pero con la cintura y caderas bien definidas, usaba un vestido de baño de dos piezas verde fosforecente cuya parte baja era de talle bajo, o sea que dejaba ver el inicio de la división de sus nalgas; no podría decir que era bonita, tampoco fea, una chica agraciada, normal, que nos miraba con insistencia; al consultarle a Mayra, esta se sonrió y me dijo: “esa es amiga de Denis, creo que le gusta… “¿Nooo, no me digas que a Denis le gustan las chicas? “Nooo baboso, a ella le gusta él, pero él ni se da cuenta, míralo… me dijo señalando a su hijo, el cual, como era de esperarse, ni se daba cuenta de la chiquilla que lo miraba con cara de boba; mientras él centraba su mirada en algunos de sus compañeros (o en sus paquetes) que estaban al otro lado de la piscina, el equipo masculino de natación, por lo que supe.

En medio del alboroto, pude ver un gesto de Raquel hacia Rosaura, luego del cual tomaron mi regalo anónimo y se desaparecieron de vista.  Así, luego de un rato, Mayra decidió ir a buscar a su hija; mientras estuvo ausente la chica de mirada insistente paso un momento a saludar, y a agradecerme el haber hecho la fiesta para los gemelos, “cuya condición socioeconómica nunca les hubiera permitido tales lujos, en sus propias palabras; resulta que la chica era una rata de biblioteca definitivamente, en todo caso se presentó a si misma, extendiendo su mano con formalidad “perdone, no me presenté, me llamo Gladys, mi papá es aquel señor, el fue el carpintero que contrataron para hacer los toldos; soy compañera de Denis; me acompañó unos momentos, mientras hablábamos de todo un poco, pero se alejó disculpándose al momento de regresar Mayra. 

Algo extraño había pasado, yo a Mayra la conozco, y venía con la misma mirada perdida y cara de zopenca que pone después de tener un orgasmo; lo que despertó seriamente mi curiosidad, por lo que me levanté y en un gesto gracioso le dí un beso en la mejilla, ayudándola a sentarse.  Muchos años de fumado no han logrado que mi sentido del olfato desaparezca,… y a esta mujer la mejilla le olía a jugos vaginales!!!.  Sabiendo que si no pregunto no me dicen nada, simplemente le dije: “oiga Mayra, vaya lávese la jeta mae, que ese olor a panocho llega desde a metro!!; la otra se ruborizó y dijo… “Ya vengo…, levantándose y entrando a la casa mientras yo le recordara que tenía que venir después.

Cinco minutos después se sentó y me dijo… “Luego le cuento…, “noooo ni mierda, usted me cuenta ya, venga, acérquese y me lo cuenta así cerquita, que con el escándalo que se tienen allá no va a escucharla ni un murciélago.

“Bueno usted vió que hace rato salí a buscar a Raquel, la busqué por todo lado y no la encontré abajo, así que subí arriba, yo se que usted pidió que nadie subiera a la segunda planta, pero esa mujer es una atrevida, usted la conoce…

La cuestión es que subí a tu habitación, y entré a ver si veía a la colocha esa; cuál fue mi sorpresa cuando me encontré a la colorada Rosaura, toda colorada.  Digo, estaba ida, viendo una cinta porno!!!  ¿Haz de creer?, ni siquiera notó que yo estaba ahí parada en la puerta, estaba sentada en el respaldo de la cama, desnuda y masturbándose.  Por cierto, Mario, esa hembra se tiene un cuerpazo, pero no parece.  Yo cerré la puerta por miedo a que alguien entrara y la viera en esas poses; puse el seguro de la puerta y le hablé, a ver si reaccionaba…  Me miró con una cara de susto que no tiene idea usted… miraba para todo lado como buscando ayuda.  Cerró la piernas y puso la cabeza entre las rodillas de la vergüenza.  Pobre chica, se puso a balbucear disculpas y demás cosas, pero sin levantar la cabeza, creo que hasta estaba llorando, no se, me decía… “Ay doña Mayra, que vergüenza!!, que vergüenza!!, va usted a pensar que soy una perdida….  oiga Mario, esta chica de veras que es de esas religiones bravas, porque se puso cada vez peor y peor; que el pecado, que la lujuria, que el lesbianismo, etcétera y demás mierdas que habla esa gente; pero en serio, ya me estaba asustando cuando decidí consolarla, le dije “Tranquila Rosaura, las mujeres hacemos eso y más, y eso no nos hace sucias corrompidas como usted dice, es más yo lo hago todo el tiempo y no soy una de esas que usted dice ¿no? “Nooo señora, jamás usted es una persona preciosa!! me respondió, y levantando la cabeza me dijo “Usted lo hace también?…  no pude contenerme, Mario, créeme que traté, le solté la carcajada y le mentí descaradamente para hacerla sentirse mejor… “Si, claro, de hecho le pedí a don Mario la habitación para venir a hacer lo mismo que usted estaba haciendo, no ve que una tiene necesidades y con tanto muchacho semidesnudo ahí abajo me calenté.  Y sin pensarlo, le juro Mario, sin dobles intenciones, le quité el control remoto le dije “¿seguimos juntas?, ¿no te molesta?, así puedes continuar vos y yo hago lo mío, acá cada una a cada lado de la cama, luego de decirlo me puse de pie nuevamente, me quité la ropa sensualmente, porque de veras ya me estaba calentando y ya desnuda adopté la misma posición de ella, con las piernas abiertas masturbándome.  Así estuvimos viendo a un tipo veterano cogiendose a dos chicas jóvenes, mientras ella continuó, un poco recatada, pero más suelta después; la verdad es que yo estaba muy caliente.  Como a los cinco minutos cambian la escena y aparecen dos mujeres,  una joven y otra mayor, se suponía que eran madre e hija.  Al ver esa escena Mario, me calenté montones, y por lo visto a Rosaura también, porque no paraba de tocarse, Mario, que buenas tetas tiene esa pelirroja, pequeñitas pero bien paradas, y los pezones son como botoncito de rosa, y la panocha, llena de pelitos rojos rojos, viera como me calentó eso, y a los cinco minutos de estarnos viendo de reojo y de ver la escena, ya cuando en la pantalla la chica se dejaba chupar el mico por su madre, se me salió una yeguada, te lo juro que se me salió desde el fondo del alma… “Uyyy que chiquilla más rica, por Dios!!!  Rosaura se detuvo inmediatamente y me miró fijamente a la cara y me preguntó “Mayra, usted también lo hace con mujeres???, “Si, claro, de hecho soy conocida por ser una experta haciendo eso mismo, dije señalando a la mujer que estaba mamando vagina en la pantalla.  “Ahh, que dichosa, dijo ella y siguió en lo suyo, como por dos minutos.

Repentinamente se volvió hacia mí, y me dijo, con una inocencia en la cara y una lujuria en los ojos, que no tienes ni idea de lo que me calentó: “Mayra, ¿me enseña? Quiero aprender, ¿Me enseña, si?.

Mario, no pude aguantar la tentación, la chica esa está deliciosa, y es virgen, para colmo, a mi me matan las chicas vírgenes; así que me acomodé entre sus piernas y sin decirle nada empecé a besarle la parte interna de los muslos, mientras con los brazos le abría aún más las piernas.  “Claro que si, le decía, mientras le daba besos en las piernas, “Vas a ver que el placer es la gloria, no la culpa!!

Mientras Mayra me seguía contando tan asombrosos suceso, yo ya estaba seriamente erecto, tanto que ya se me notaba, y no hallaba cómo colocarme la pinga (a mi se me había olvidado el short en la cocina),  la cabrona se reía, pero a mi me daba pena de que me viera alguno de los de la fiesta; de hecho estaba seguro que Gladys, que seguía mirándonos desde el otro lado de la fiesta, se había dado cuenta de mi estado.

“Viera usted Mario,  es una fiera!!!, y continuó su relato:

Cuando ya estaba super excitada de los besos en la piernas que le estaba dando, me levanté sobre ella y empecé a besarla en la boca, mhmh.  Delicioso besa esa chica, no es tan inexperta no creas, cuando la besaba, ella agarró mis pechos y me decía…  “Uy Mayra, que tetas más ricas, hace rato tengo ganas de agarrarlas… sobarlas…. mhmhm besarlas…  ¿me deja?, “No tan rápido mi chiquita, primero usted para que vaya agarrando volados (aprendiendo), y después me lo hace a mi. Y me agache a darle una buena chupada de tetas…  “Uyy  si, que rico Mayra siga, siiii  uy si suavecito más Dios más Diosito mío más, deme más por dios,  se siente tan deliciosos, uy sii chupe…  decía mientras yo le mordisqueaba suavecito los pezones rosados como manzana, se le notaba lo religiosa, ¿no?.  Así la tuve como cinco minutos, yo sabía que la güila estaba por regarse, pero quería que aguantara más, así que bajé el ritmo y la empecé a besar en el estómago y en el vientre, tratando de bajarle un poco la calentura.  Pero cuando bajé a su vagina, no hubo forma de detenerla…

Empecé a chuparle de arriba abajo los labios vaginales, que estaban super mojados, y a jugar con su clítoris suavemente.  De pronto me levanté y saqué de tu gaveta de juguetes el dildo pequeño (pequeño, realmente, tiene como 1.5 cm de diámetro, como por 13 centímetros, es para principiantes, de hecho parece más un lápiz labial que un dildo), el del culo, yo a esta carajilla le iba a enseñar lo que era regarse, lo encendí y se lo empecé a pasar por fuera de la vagina, mientras le chupaba el clítoris; esa enana se movía como culebra macheteada, parecía que la iban a violar, y gritaba como loca “Si.. por dios que rico, ricoooo mamemela… uyyyy que sabrosera mas rica…..   más Dios más Dios más por amor de dios, deme más hágale por favor no pare, no pare… más más más, deme más, luego de un momento, le levanté aún más las piernas y le di el dildo, le dije “ahora póngaselo usted en el pipirigallo, solita, yo voy a seguir mamándola, y me puse a cuparle el culito, viera Mario, que culito más lindo, uno de los más lindos que he visto, rosadito y sin un solo pelito, una delicia.  Claro, cuando sintió el efecto combinado del vibrador en el clítoris y la lengua en el culo se volvió loca, fue delicioso verla disfrutando tanto.  Cuando me cansé, porque esa posición es incomodísima, le quité el vibrador, lo chupé y seguí lamiéndole la vagina, mientras lo ponía en la puerta del culito, inmediatamente me dijo…  “Uyyy si, que rico ya he escuchado a su madre decir que eso es riquísimo, métamelo, por favor…  que me tiene loca, métame algo yaaaa….!!!

Yo sabía que la tenía lista, así que nada más se lo empujé un poquito y la lengua hizo lo demás…  Se vino en una regada asombrosa, nunca había visto a alguien chorrear tantos jugos como esa muchacha, solo decía…  “Siiii..  me vieneeeeee… me vieeeeeeeeeeeeene…, y terminó en un temblor.  Yo me levanté, me levanté a sacar los juguetes de verdad, y me recosté junto a ella, a seguir masturbándome, quería ver qué tan agradecida era la chavala.

Ni tiempo me dio, inmediatamente se volvió y empezó a hacerme lo mismo.  Te cuento Mario, esta mae, tiene pasta, porque me pegó una mamada que te juro no parecía novata, y mucho menos cuando me metió los juguetes, primero jugó con el chiquitito, metiéndomelo en el chocho y en el culo después, después agarró el doble y me lo hizo empujado en ambos lados…  Vos sabes que a mi la doble penetración con juguetes me mata…  y me regué como cerda en menos de 5 minutos.  Te digo, fue un polvazo. 

Y Mayra terminó de contar su suceso del día recostándose, mientras se empinaba una cerveza desde la botella y encendía un cigarrillo, en medio de una sonrisa de lujuria y con los ojos cerrados.

La historia la seguiré en el siguiente capítulo, les parece?

Saludos, si quieren me pueden escribir a Cotico: tico6013@yahoo.com

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