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Mi sensual inquilina y el cornudo de su mozo

Martes, abril 24th, 2007

Cruces fugaces de miradas cómplices de deseo y mucha lujuria con mi inquilina del piso de abajo hacen que no nos importe nada por poseernos en la misma casa de mis suegros hasta poder gozarnos deliciosamente en su apartamento y el mío.

Por razones laborales tuve que cambiarme junto con mi mujer e hijos de ciudad de residencia para venir a vivir con mejores opciones de ingresos económicos, para lo cual mis suegros del gusto que vengamos a vivir aquí me ofrecieron de buena voluntad un apartamento cómodo en su muy grande casa rentera en la cual viven hasta ellos mismo, luego de estar instalados ya por un par de meses y haciendo una vida normal un día sábado que llegué a la hora de almuerzo a casa observé sin darle importancia que se mudaban nuevos inquilinos a la casa y supuse que llegaban a vivir en el piso de abajo nuestro por que era el único que estaba desocupado,  pasé a mi apartamento de la manera más normal posible y creo que no salí si no hasta el lunes en la mañana de nuevo a trabajar ese fin de semana de casa, ese primer día laborable al llegar en la tarde de trabajar al pasar por el zaguán que conduce a las gradas del segundo piso de los apartamentos de atrás de la casa en dónde debajo de las gradas se ponen las máquinas lavadoras por ocupar el espacio y también por que ya estaban ahí hechas las instalaciones adecuadas para su funcionamiento adecuado me llamó la atención oler un perfume penetrante de mujer unos metros antes de pasar por las gradas, al aproximarme más a dicho lugar de lavandería me topo con la grata sorpresa que se trataba de la nueva inquilina que había llegado a vivir el sábado, saludé al pasar percibiendo ya de cerca su aroma y mi detector natural de mujeres atractivas activó el sistema automático de escaneo, en cuestión de segundos mi sistema completo después de un pormenorizado análisis me dio el resultado, se trataba de una mujer 10 / 10,  al subir seguí con mi escaneo   y ella estaba agachada en la máquina lavadora con el pelo recogido y con un top que dejaba ver su plano vientre salido de las danzas de las mil y una noches  y una lycra pegada a su escultural y firme cuerpo, parecía modelo de programas de televisión de los que dan en las mañanas y ayudan a las amas de casa a hacer ejercicios, mientras abría la puerta de la manera más lenta posible para poder verla más tiempo ella me pescó viéndole descaradamente su cuerpo de pies a cabeza, me plantó la mirada fija a mis ojos como diciendo que tanto miras y sin disimulo con el lenguaje de las miradas le hice saber que me encantó, ella lo entendió y con una sonrisa leve pero muy coqueta hizo una expresión de que se sintió halagada y ella sin bajarme la mirada en ningún momento con osadía  hasta que ingresé a mi casa me demostró su atrevimiento, audacia y resolución.

Realmente me impactaron sus curvas bien delineadas, estaba torneada por las mismas manos de Dios,  su vientre plano, sus caderas prominentes, sus culito puntiagudo, sus pechos perfectos bien parados y abultados, sus piernas muy bien trabajadas en una amalgama perfecta entre músculos y feminidad, su carita de cógeme,  su mirada soberbia y desvergonzada, el color de su piel canela tostada por el sol, su monte de Venus destacado que sobresalía excesivo y ese calor de mujer criolla, ella no tenía descendencia española si no se notaba su origen autóctono sus ojos grandes rasgados o achinados, le calculé que tenía de 23 a 25 años y desde ese momento no dejaba de pensarla y se me venía su belleza exótica a la mente a cada momento.

Desde ese mismo día comencé mi casería y por la ventana de la sala estaba atento al patio a ver a que hora salía a la calle o a comprar algo en la tienda, cada vez que la veía me gustaba más, salía vestida de diferente manera pero con ropas cómodas de estar en casa. Me daba cuenta de las costillas que se veían sobresalir de lo flaquita y rica que era y cada día me enloquecía más por ella. La mayoría de veces que la observaba ella sentía mi mirada y regresaba a ver de manera violenta a mi ventana para cerciorarse de que la seguía con mi mirada hasta perderse contemplando la hermosura de su cuerpo.

En una merienda que nos invitaron  en el apartamento de mis suegros que queda en la misma casa mi suegra se puso a hablar de la pareja recién llegada y a manera de conversación o chisme a mi mujer le contó que la chica nueva que había llegado era moza del tipo, que no era su mujer, que este tipo al cual yo pensaba que era su marido y al cual había visto apenas en unas tres ocasiones era casado y que vivía con su mujer y familia en el centro de la ciudad, pero que a esta joven chica la había sacado de la casa humilde de sus padres para darse el gustito de tener una amante oficial a la cual la tenía instalada con todas las comodidades con tal de que esté con él, el tipo no era para nada simpático, no tenía buena presencia, usaba lentes muy gruesos como de asiento de botella  de aspecto lánguido y hasta raquítico, un tanto déspota en su manera de ser de unos 48 años.

Mi suegra que no le encanta el chisme si no que le fascina esa noche le puso a mi mujer al día de la vida, pasión, virtudes y defectos de la pareja nueva, a lo cual yo en estado pasivo de oyente desinteresado de la charla no le di como siempre importancia a los chismes de mi suegra, pero entre mí le agradecía por la información detallada que sin pensarlo y quererlo me cruzaba.

Un día que estaba conduciendo por la calle cerca de mi barrio, la alarma de mi detector de mujeres ricas otra vez se encendió y regresé a ver un monumental y escultural cuerpo de una deliciosa hembra de pelo negro azabache hasta la cintura con una cintura que se arrancaba enfundada un unos ajustados vaqueros descaderados, al rebasarla se me hizo conocida su cara y  por el retrovisor la hice seguimiento hasta darme cuenta que se trataba de mi deseada inquilina, caminaba como modelo en pasarela poniendo un pie delante del otro con unos tacos muy altos que hacían que se vea más protuberante su hermoso culo, casi no la reconozco, nunca la había visto así, que espectacular mujer, detuve el carro una cuadra más adelante y me bajé a darle alcance a pie, todos los hombres de la calle la veían pasar y se quedaban con la boca abierta de ver semejante criolla, al acercarme ella me reconoció apenas me vio y sonrió un poco a manera de saludo sin pensar que me la iba a acercar, nuestras cómplices miradas en el patio de la casa nos habían dado una confianza casi natural sin ni siquiera saber nuestros nombres.

Me acerqué y como si ya fuéramos amigos de siempre le saludé con un beso en la mejilla el cual ella lo recibió y acepté mi saludo, le dije que me gustaba mucho y que quería llegar a conocerla un poco más, le entregué una tarjeta de presentación mía invitándola a que me llame y ella un tanto apurada me despechó, me dijo que en la esquina se había citado con su marido, mozo, mantenedor y que ya estaba por llegar, que yo era un loco y un atrevido y le di mi nombre y ella me dio al fin el suyo, Viviana se despidió de mí con un apresurado beso y efectivamente más adelante en un taxi lo pasó a recoger su marido y estuvo todo sincronizado justo a tiempo.

Yo andaba ya más tranquilo, no como antes que parecía diablo en botella por que ya me había desahogado diciéndole que me atraía mucho pero ella nunca me llamo al celular como hubiese querido, pero después de poco tiempo el diablo entró en acción nuevamente y me la volví a topar debajo de la grada sacando ropa de su lavadora para colgarle al secado, me siguió con la mirada de una manera muy atrevida sin bajarme como tratando de humillarme intentando que le baje la mirada, fue el colmo de su insolencia y en media grada me bajé a dónde estaba ella sin quitarnos la mirada ni un solo momento, me acerqué, la tomé de la cintura de una manera un tanto brusca atándola a mi cuerpo y que me sienta, acercando mis labios a los suyos le clavé un beso muy apasionado el cual ella lo recibió con deleite, me empujó contra la pared más cercana y metiendo su viboreante lengua hasta lo más adentro que pudo me hizo estremecer de placer, la empujé ahora yo a la piedra de lavar y tomando el control absoluto de todos los movimientos mis manos parecían luces de estreboscopía en su cuerpo, en cuestión de segundos cambiaban de lugar, topando con gran placer sensual cada parte de su cuerpo, ella suspiraba profundo a cada embate mío sin dejar de besarme hasta que le metí mis manos traviesas por debajo de su lycra llegando a su bien depilado coño, empecé a jugar con su caliente vulva húmeda y ella puesta los ojos en blanco y entregada como un corderito dejó de ser la potra indomable que parecía ser y lo único que hacía es respirar entrecortadamente jadeando de placer… el sonido de unos pasos hizo que saltemos como resortes a la realidad y en milésimas de segundo ya estuvimos compuestos del todo, me quedé con una erección que me dolía dentro de mi boxer, pero con el placer de haberla sometido y disfrutado por el momento hasta esos avances y muy feliz por ello me hice al dolor con la ilusión de volver a encontrar la ocasión adecuada.

No pasó ni dos días de eso que volvimos a hacer lo mismo, como adolescentes, escondidos de los demás y con el pendiente de que alguien nos podía ver y hacer que se arme un problema gordo se nos volvió costumbre fajarnos a cada momento que podíamos en ese mismo lugar, la piedra de lavar se nos había hecho nuestro secreto lugar de encuentros.   En cada acto de coincidir los dos el ese paso obligado para subir a mi casa nos volvimos adictos a nuestros jamoneos, pero yo quería ya más, peor no había como, estábamos siempre con la casa llena de personas, especialmente de mis suegros, los chicos y demás inquilinos, le decía para vernos afuera de la casa y ella me decía hasta la saciedad que no podía por que el tipo la tenía demasiado controlada, por que era muy celoso y posesivo, no quería para nada arriesgar el confort que le brindaba a ella y me contó que también a su familia, así que no había manera de sacarla, en cada furtivo encuentro subía hecho un león a mi casa y a mi mujer le pegaba unos fajes y polvos de gusto, llegué a obsesionarme por hacerle gritar fuerte a mi mujer de gusto en las noches para que la inquilina de abajo oyera, con ella me desahogaba terminado copiosamente y me causaba morbo que Viviana escuche todo abajo, logrando en ocasiones mi objetivo.

Cada vez nuestros fugases encuentros eran más arrechos y atrevidos pero no teníamos tiempo para pasar a penetraciones, máximo hacía que me sienta punteando su salido sapito con mi verga bien parada encima de la ropa y metía mis dedos en su concha y culo al paso.

Un día sábado dejé el maletín de mi computadota portátil en la oficina pensando regresar a recogerlo mas tarde y las llaves de mi casa metidas en el bolsillo pero como al regresar de visitar a un cliente y estando ya muy cerca de la casa decidí ya quedarme y no ir a la oficina, entré a la casa y estaba todo oscuro, no había nadie, ni una luz de ningún apartamento estaba encendida, se me vino a la mente que mi mujer ese día habían quedado irse con todos incluyendo mis suegros a la casa de campo y ni me había acordado, putee un poco y en la oscuridad del patio me dispuse a mandar mensajes de mi celular para pasar el tiempo, mierda, estaba sin la llaves de la casa, nadie que me abra dentro y la oficina a esas horas seguro cerrada, calculé que tenía que esperar unas dos horas para que ellos lleguen así que ya me hice al dolor.

En un momento con el rabo del ojo veo que dentro del apartamento de Viviana encienden el televisor, sorpresa la mía por que estaba casi seguro de que no había nadie en toda la casa, se me quitó el mal genio ipsofacto y las ideas solitas vinieron a mi mente, me puse a maquinar un plan a la velocidad de un procesador Centrino y ya estaba el plan y cuartada perfecta lista.

Entre mí dije, voy a golpear la puerta de Viviana y si está o sale su marido le contaré lo que me pasó de las llaves haciéndole dar pena y le preguntaré si vio salir a mi familia y a que hora pero si salía ella……….eso no me imaginé la verdad, todavía no podía creer tanta suerte.

Me coloqué los huevos bien puestos y procedí a golpear la puerta, escuché que adentro venían pasos de chancletas y en serio nunca pensé que estaría sola y ya preparando mi expresión formal para hablar, me abre la puerta con ojitos somnolientos con cierta timidez, me dirigí a ella con mucho respeto tratándole de señora y hablando fuerte por que pensaba que adentro estaba su mozo y le pregunto susurrando que si estaba su marido y me dice que no, casi salto de la emoción y ya en serio le conté mi historia de la llave y me hizo pasar a su apartamento. Me contó que como su marido era profesor esa mañana había ido con sus alumnos a la playa, que no llegaba  si no en tres días y que acababa de despertarse hace unos minutos y que por eso prendió la tele mientras se despertaba bien, que había dormido toda la tarde y que no sabía quien podía estar golpeando su puerta y que ni en sueños se había imaginado que era yo.

Se puso muy contenta y me dijo al fin podemos estar solos, me lancé sobre ella en el sofá de su sala ahora si a disfrutarla sin apuros ni presiones, no había nadie en toda la casa eran como las siete de la noche y calculaba que en dos horas más venía ya mi familia.

La desnudé despacio, disfrutando cada segundo, cada momento, arrancando sus prendas con mis dientes y con un poco de colaboración de ella,  al fin tenía esa criolla totalmente desnuda, era un espectáculo poder contemplarla en total desnudez, qué rasgos para sensuales y femeninos tenía en cada centímetro de su cuerpo, de su cuerpo menudo y pecho flaco salían unos dos melones perfectos, redondos, paraditos y macizos que contrastaban con sus costillas sobresalidas de la piel, su cintura perfecta con el vientre plano como el de Shakira, sus brazos y piernas contorneadas, parecía un monumento erótico griego de la edad media que se movía con vida propia que me besaba con desenfreno y vibraba de placer a cada momento, como pudo ella me desvistió con urgencia, como que si otro ruido de nuevo nos fuera a interrumpir y no quería que pase lo de la otra vez, con la punta de su lengua iba recorriendo mi cuerpo de bajada, empezó en mi boca para luego seguir por mi cuello y me enloqueció de placer cuando llegó a mis tetillas y me las empezó a lenguetear, mientras presionaba mi verga todavía dentro del boxer que luchaba por salir, bajo por mi abdomen y metiendo su lengua en mi ombligo se saltó de una a  su destino final, bajando con desesperación y angustia mi calzoncillo se aferró a mi garrote después de contemplarlo brevemente con mirada lujuriosa, como pensando qué mismo hacer con mi ofrenda que dura como una barra de acero apuntaba el techo desafiante y pujante.

Comenzó a darme lenguetazos como con antelación le había propiciado ese tipo de placer a mis tetillas, la misma técnica enloquecedora utilizó con mis huevos, culo y glande por turnos. Qué manera de utilizar su lengua, al fin la podía gozar, después de unos 4 meses de franeleos leves, al fin la tenía pelada en su apartamento a mi disposición y su cuevita en sus exteriores depilada como una niña clamaba por mis atenciones, sin pasar mas tiempo y con desesperación y esmero en su sofá me coloqué en posición para hacer un 69 delicioso, su lengua hacía milagros, por mi parte en competencia desmedida y con atención diligente ejecuté mi mejor técnica de mamada y con benevolencia absoluta logre que estallara con violencia en mi cara y boca con chorritos de líquidos que como meado le bajaban como una cascada nalgas abajo para terminar mojando la esponja de su sillón.

Con la boca empapada con sus flujos la besé sin piedad y poniéndonos cada vez más morbosos  y ganosos seguimos con nuestras caricias, gozando de nuestros cuerpos a plenitud ahora ya sin ningún tipo de interrupciones, la habitación olía a su sexo que como aroma afrodisíaco exquisito estimulaba más mis sentidos y estaba loco  e impetuoso, con vehemencia la tomé de su rica cintura y piernas y la llevé a su habitación tendiéndola en su cama al través

Ella se apoderó con lujurioso arrebato de mi pene que fogoso y vivo estaba que estallaba como nunca de grande, no me había crecido tanto la verga así en otras ocasiones, era tanta la arrechera que Viviana en mi causaba que parecía que iba a estallar con cada bombeo de mi sangre que emitía mi corazón directamente a las cavernas y venas de mi miembro palpitante. Ella degustaba con agrado las gotitas como de rocío que de mi uretra salían cristalinas a darle lubricación a nuestro acto, su estimulo con su lengua que una hora estaba en la punta y otra hora en la base misma de mis huevos, subía y bajaba a sus anchas y largas mientras en su rostro se dibujaba una expresión rebozante de su vicio consistente en un apetito desordenado de los deleites de la carne,  no había mejor posición para el disfrute de ambos, mientras ella agarraba mi perlina maza me dediqué con mis dedos a darle placer dentro de su cuevita apretada que estrechamente albergaba mis dedos índice y medio abrazándolos con contracciones rítmicas con sus paredes vaginales, su chucha mojada hacía que resbalen hasta lo más profundo que podía y sentía dentro como una pepa de durazno con la cual jugueteaba a placer, no tardaron en venir los griticos de ella que acompañados de sus movimientos pélvicos buscando su mayor placer, disfrute máximo y la penetración adecuada que con su lenguaje corporal me hacía saber, mis dedos enfundados en ese guante de terciopelo con mi dedo pulgar jugueteando con su clítoris hizo que ella estalle en otro orgasmo más violento que el del sillón, encharcando las ropas de cama e impregnando de su olor su habitación.

Seguía yo con mi falo reluciente y brillante mientras ella flácida como pudo sacando fuerzas de donde no tenía alcanzó a acomodarse boca abajo poniendo una almohada suavecita en su carita, separó su pierna derecha alzando su rodilla a la altura de su cadera y la pierna izquierda la dejó estirada y se acostó en estado de trance a descansar de semejante corrida,  sus nalgas eran dos montes unidos y viéndole de perfil su redondez perfecta hacían cada una semicircunferencias de 180 grados, en medio de sus dos montañas se observaba una gruta estrecha que todavía tenía rastros de que por ahí bajo hace pocos momentos un aluvión de líquidos, pasé mi lengua como lija, desde abajo hacia arriba para jugar con su asterisco y meter mi lengua hasta dónde más podía, ella no quería más estímulos, su cuerpo en estado de sobre excitación a cada momento daba reflejos condicionados cíclicos y su piel de gallina conjuntamente con su respiración muy agitada me pusieron un alto, no me permitía seguir dándole placer, me invadió una ternura inmensa al verle a semejante hembra rendida de placer, mi potra salvaje estaba domada y mansa, acariciando despacio su escultural cuerpo en forma de guitarra y besando muy despacio su cuello se fue tranquilizando poco a poco, tomando su cabellera negra y alzando su pelo hacia la cabecera de la cama pasaba la punta de mi lengua por sus orejas y cuello, se quedó dormida unos diez minutos en mis brazos sintiendo mis tiernas caricias.

Su orgullo de hembra hizo que se despertara a acabar con su pendiente y cogiendo mi verga todavía de espaldas a mí, estirando su mano hacia atrás tomó otra vez una voz de mando y  me dijo:

* Quiero que me cojas papi, méteme tu verga hasta el fondo, me muero de ganas de tenerla adentro, todo este tiempo lo he deseado desde el primer día que me quedaste viendo con deseo en la lavandería.

Fue música para mis oídos escucharla decirme eso y uniendo la acción a las palabras ella acostada boca abajo la comencé a clavar de a poco, tenía una chuchita por demás apretada, le intentaba meter mi glande en la entrada de su cuevita pero se me hacía casi imposible por su estrechez, a pesar de que estaba muy lubricada no le ingresaba, de a poco fue entrando y sus paredes me daban un poco más de espacio a cada embestida, le dije tranquila amor, si te entra la cabeza lo demás es verga, así fue que me enterré de un empujón de mi parte unido al de ella que hizo para atrás su culo con el único afán de recibirme, invadí hasta las tres cuartas partes y ya sentía como me mordía, esto me causó más arrechera y sin compasión la ensarte colocando mi cabeza en su mera matriz, estaba en la misma gloria, sentía el fin y al fin su chepa caliente como un horno y mi escroto pegado a su culo se refregaba a cada arremetida, su conejito apretaba, su perrito mordía, la comencé a moler contra su cama que crujía con mucha fuerza, ella gritaba, puteaba y decía palabras inteligibles en las que sólo alcancé a entender las palabras me partes rico cabrón, siseaba y arrugaba con sus manos hechas puño en la cubrecama, le entró una locura erótica y alzando su culo buscando mayor penetración y de manera incomoda hacia atrás cogía mis nalgas para empujarme más a ella.

Alzó luego de un rato más su culo para ponerse en cuatro y como una perrita arrecha se movía contorsionando su cuerpo y su cabeza y pelos de un lado a otro, acariciaba sus nalgas primero suavemente para luego empezar a darle nalgadas sonoras en su culo, mis manos quedaban dibujadas en lo rojo de su piel y ella pedía más y más.

* Haz conmigo lo que quieras papi, sabes que desde hace tiempo te pertenezco cabrón, ya quería que me tengas así gozándome, al fin, al fin te tengo, al fin, soy tu perra mira como me tienes hijo de puta, esto querías verdad ? Esto querías ? Cierto cabrón ?       Ahora vas a ver lo que es tenerme, te tendré deslechado siempre y a la modosita de tu mujer  ya no te podrá tener por que quiero que seas mío, aaaaaaaaaaaaaa que rico hijo de puta me matas de gustooooo aaaayyy que rico, que rico, ahora sé por que chillaba tu mujer si coges de gusto cabrón, que rico te mueves. Dame más, dame más y no pares nunca, quiero que me des por el culo, métemela por el culo.

En un arranque de locura me lo pidió lo cual obedecí a la brevedad, le intenté ensartar por su rico culito, pero no hubo como, lo tenía muy cerrado, para que quería un culo si su chepa apretaba mejor que ninguna cosa en el mundo, me entré de nuevo en ella y mis movimientos hacían que suene como aplausos en la habitación en la acción del choque de sus paradas nalgas, en esa misma posición de perrito tomé con mis dedos su clítoris y le empecé a masajear fruto de lo cual no aguantó mucho y se vino en un orgasmo largo y fuerte.

* Voy a acabar hijo de puuuuuuuuuuuuuuta mira como me tienes y todo lo que me haces, mal parido, puto de mierda, sí que sabes culiar bien a una mujer, quiero que te vengas conmigo, dame tu leche, dame esa leche, no quiero que le des a tu mujer esta noche, dámela toda, eres un animal mira como me tienes bestia, miraaaaaaaaaaa aaaaaaaaaa ohhhhhhh ya sé por que gritaba esa como puta.

La di la vuelta y en posición de misionero abriendo sus piernas como libro viejo la hice acabar hasta la última gota y chupado sus tetas me dijo:

* Dele verga y leche desde ahora a su mujercita que soy yo, dámela cabrón quiero sentirte.

Esto era demás, empecé a venirme dentro de ella y Viviana sintió mis chorros,  me lo hizo saber y dijo vente aquí señalándome su plano vientre, saqué mi manguera y salieron los últimos chorros a su preciosa pancita, ella regó mi semen caliente, blanco y espeso por toda sus tetas y vientre mientras seguía contorneándose como culebra en su destendida y mojada cama.

Esa noche nos volvimos adictos a nuestros cuerpos, repitiendo una vez más otro sobervio polvo de iguales características, llegó mi familia y subieron a nuestro apartamento lo mismo que hice yo después de un prudente tiempo, nadie se dio cuenta de nada y entré a casa como si nada.

Luego de este encuentro con Viviana aprovechamos cualquier mínima oportunidad para pegarnos los mejores palos de nuestras vidas y a veces con la velocidad de un conejo, lo hacíamos en la lavandería, en su casa y en la mía dependiendo de las circunstancias.

Un día en lo mejor de un buen polvo la tenía a Viviana empalada con las piernas de par en par gimiendo agudamente de placer en el sillón de su casa y en menos de 4 segundos se abrió la puerta del patio general que daba precisamente a la sala, era su marido que nos encontró in fraganti  y a mí con las manos en la maza de sus bien paraditas tetas, nunca me había pasado, pero los dos de la arrechera que teníamos ni siquiera nos movimos haciendo intento de levantarnos, sólo nos quedamos quietos y fríos.

Él comenzó a dar alaridos de indignación, con lo celoso que me contaba que era, la escena fue como que le tiraran un balde de agua fría  con cubitos de hielo incluidos, realmente era una situación de lo más comprometedora, ella con su aire de mujer mandona, se paró y le enfrentó diciéndole que si él no estaba en casa para satisfacer sus deseos pues que yo estaba ahí para eso, que conmigo se siente una mujer plena hecha y derecha y que no pensaba dejar de verme, que si quería, se quede con su apartamento y con todo y que ella ya no quería estar más con él.

Yo me quedé perplejo oyendo lo que decía mientras me vestía, ella tomó de una la situación de la manera más frontal y decidida y él me lanzaba miradas de rencor las cuales le plantaba sin tenerle miedo, en la casa no estaba nadie de mi familia ni parientes pero sí inquilinos de otros apartamentos los cuales salieron a ver el alboroto que se armó, ella dominó la situación tomando el toro por los cuernos dejándome admirado de su valentía y determinación, a mí al acabar de vestirme el tipo me dijo que esto lo iba a saber mi mujer y mis suegros y yo sólo de imaginarme que se iba a armar una chúpame el culo más grande,  también le planté.

* Si esto se llegan a enterar mi mujer y mis suegros te cagas por que yo también voy y te cago con tu mujer, así que más te vale que te vayas tranquilizando y no jodas y te saco la recontra puta que te arrepentiràs toda tu vida así que tú decides, hacer esto más grande o no.

El tipo refunfuñaba y le dije que no le vaya a topar a Viviana por nada del mundo, ella me pidió que por favor me retire y desde arriba escuchaba todavía los gritos del tipo aunque no tan claramente para entender la conversación en su totalidad.

Al otro día me supo decir que el tipo no dirá nada y que ya lo había amanzado y arreglado todo, cómo?….. no sé todavía, pero lo que sí sé es que nunca el tipo dijo nada a nadie y por suerte tampoco los vecinos, ella me dijo que siguiéramos con lo nuestro de una manera normal, que no iba a renunciar a mí y al placer que le daba, me he dado cuenta que al tipo en el fondo le gusta que le cuenten como me la cojo por algunas cosas que ella me ha contado. A veces me dice que vaya a llenarle de leche su chepa un poco antes de que él llegue…qué dicen ustedes, les pregunto, verdad que el tipo sí sabe bien y le gusta esto de ser cornudo?

Espero la respuesta a mi pregunta y sus comentarios a:

semental_de_esposas@hotmail.com   msn

Tato

Que rico culo en Ecuador / Relato 100% real

Lunes, abril 23rd, 2007

El placer intenso que se siente cuando a tu verga le encierra un guante apretado lubridado y caliente de terciopelo más muchas cosas de lo más morbosas que te hacen eyacular como un caballo…. por litros. 

Saludos afables a mis asiduos lectores , gracias por regalarme su tiempo , espero que este relato que como todos los que yo cuento son reales 100 %. Si es la primera vez que me leen quiero invitarles a que revisen Qué arrechera de noche 1 y 2 . Soy Tato de 27 años , soy moreno claro , rostro cuadrado y me fascinan las mujeres a morir.

Lo que les voy a detallar a continuación sucedió hace 4 meses y es la vez que más he disfrutado de un culo , me lo cogí hasta decir basta y cada vez que me acuerdo me traen muy buenos recuerdos que invaden mi mente y mi sangre comienza a llenarse en mis vasos de mi pene y por ende se empieza a inchar.

Todo comienza cuando Yo después de haber formado mi propia empresa tuve por cuestiones de la vida regresar a trabajar como dependiente de una entidad bancaria en donde laboré por cuatro años como uno más de los empleados , lo que sucede es que me robaron la empresa y lo que se llevaron los ladrones no fue poco y tuve que cerrar por lo menos por un tiempo hasta capitalizarme para volver a empezar , lo bueno es que me considero una persona muy emprendedora y siempre voy para arriba así esté abaaaaaajo.

Como en este banco me consideraban bastante por mis aptitudes profesionales y personales pues les pedí que me dieran de nuevo trabajo y ocupar el mismo cargo que hace ya 4 años había dejado y no fue difícil ya que el círculo de influencia de mis colegas y amigos estuvo siempre muy estrecho a pesar que ya no trabajaba ahí, el hecho es que regresé y ese trabajo me ayudó mucho para estabilizarme nuevamente económicamente y poder sustentar los gastos de mi familia que cuando yo salí de ahí aún no la conformaba en aquel tiempo vivía solo y todo lo que ganaba era sólo para mí, ahora ya era diferente ya que cuatro personas más dependían de mí, que son mis dos hijos políticos ( hijastros que feo que suena no…) mi hijo tierno y mi mujercita adorada.

Los primeros días que trabajé me di cuenta de que habían cambiado un poco las políticas de crédito así como el personal a pesar que los que ocupaban los mejores cargos estaban ahí y hasta algunos habían ascendido , en aquellos tiempos yo me las cogía a todas las mujeres ricas del banco si alguien me gustaba algo tenía que inventarme pero de que caían , caían , pero eso era cuando era ” joven ” y la verdad ya con mi hijo y mi esposa ya había cambiado mucho con respecto a las mujeres ya deje en un 90 % lo de ser mujeriego , un día de esos cuando recién empezaba , Yo estaba realizando mi trabajo en la computadora siento la presencia de una fémina que se aproximaba hacia mi y que me miraba sin yo verla, sentía que yo le atraje no sé si a alguien de ustedes les haya pasado pero yo a veces siento que tengo como un detector de hembritas y se me para la antenita y recibe señales de vibraciones femeninas cuando me están mirando , sentí la curiosidad pero seguí viendo el monitor pero las vibraciones eran muy fuertes y casi me porto débil pero me aguanté, al pasar ella y Yo sentir su mirada penetrante fija en mí, vi de reojo un mujerón que pasaba meneando todo su cuerpo como cual modelo de pasarela con un traje muy elegante y el pantalón ceñido al cuerpo hacía ver un culo , un culo , !!!! un culo !!!! de esos que te vuelven loco y por tenerlos entre tus garras hasta serías capaz de matar , supongo que cuando ella al pasar y ponerse de espaldas hacia mi en cambio sentía mi mirada sin disimulo ya , por que como que se puso más radiante y coqueta y emitía una coquetería de esas únicas haciéndose para atrás el cabello como diciéndome , mira lo que te tengo aquí a ti, uyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy, ya me enamoré , ese mismo rato me enamoré en el mismo instante en que ella antes de virar la última pared del piso me regresó a ver de golpe , sorprendiéndome con su mirada fija en mis ojos , me quedó mirando hasta que se perdió sin bajarme la mirada y siendo la más coqueta entre las coquetas , bueno la verdad que me sacó de lo concentrado que estaba en mi trabajo y como ya era hora de almuerzo pues le llame por la extensión a un amigo y compañero a la vez y salimos a comer cerca del lugar , mientras almorzábamos le pregunté por la que yo ya estaba enamorado de que cuanto tiempo trabajaba ahí , que es lo que hacía, con quien sale y me supo informar que era la inculeable del banco ya que todo el mundo se la quería pisar pero ella no salía con nadie , lo que más me gustó es que ya tenía pinta de señora , de señora experimentada , de señora maestra, de señora , sí de señora, más bien de una riiiiiiiiiica señora con el poto mas bueno del planeta después del de mi mujer . JA .

Lo cierto es que mi compañero me puso al tanto de todo en cuanto a esta interesante mujer y al fin supe su nombre…Celia , sí Celia , hasta el nombre de señora no…..haaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyy Celia .

Bueno pasaron unos pocos días y no la pude ver ya que ella trabajaba en el piso 6 y Yo en el 3 y ella entraba a horario diferente , pero bueno , resulta que un día bajó y nos quedamos mirando los dos fijamente y lo que me cabrío la osadía de esta mujer que nunca me bajaba la mirada y eso a mi , no se me hace , nos miramos como la anterior vez hasta que se perdió pero igual no me bajó la mirada así que pensé que eso ya era mucho de su parte y que eso le iba a costar caro andar cazando al cazador que es lo que se había creído la muy vampireza, pero eso era precisamente lo que más me gustaba de ella lo que no se ahuevaba a nada, la muy alentadita , pensé que ya se había excedido mucho pero la verdad es que no fue así ya que siguió bajando más veces en el día con el pretexto de hacer ni sé que cosas en mi piso y lo hizo por algunos días en los cuales no pasábamnos palabra alguna sólo miradas por demás incitadoras, un día en que salimos a comer entre algunos del Banco dónde estaban mujeres y hombres que me conocían una amiga que sabía de mi liberal vida que llevaba cuando vivía solo y que sabía de las mujeres que paraban en mi departamento ya sea que ocupen cargos bajos o altos sean casadas o no en ese tiempo ella sabía todo lo que pasa es que ella nunca me gusto a pesar que no está mal pero no hubo química ni física nunca y no pasamos de ser buenos amigos y contarnos las cosas que nos sucedían en su debido tiempo mientras almorzábamos o en la tarde salíamos a tomar café capuchino, esta amiga la que sabía por poco y todo lo de mis culeos con todas las ricas del Banco en ese tiempo ponle tema de conversación de que Yo ni con el tiempo había cambiado que seguía llamando la atención de las mujeres del Banco y que a pesar de estar casado no me he compuesto , eso fue lo que me dijo y lo hizo públicamente en delante de mujeres y hombres que ucupaban una mesa grande esa tarde de almuerzo entre compañeros , a mí realmente me llamó la atención el comentario ya que yo la verdad no había hecho nada y le pregunté que por qué lo decía y me dijo lo digo por Celia ,yo me emocioné y le dije en serio ? Me contesto que sí , que un día entre compañeras estaban hablando de mí y que las antiguas se pusieron a contar a las nuevas de las mujeres que me llevaba en ese tiempo a mi apartamento y que a todas las hacía gozar ya que se contaban entre sí , con la poca experiencia que tengo en las mujeres hay algo que todavía no he podido descifrar y es que mientras más mujeriego eres más te siguen , una amiga me supo decir de que se les hacía muy interesante un hombre mujeriego ya que algo de bueno debían de tener los mujeriegos ya que si tantas mujeres se les acercan debe ser por ese algo que las demás ven y las nuevas desconocen , bueno el hecho es que en una de esas conversaciones de mujeres a Celia le soltaron que yo siempre fui un mujeriego y que me la había tirado hasta a la jefa de una agencia que en ese tiempo participó en el reinado de la ciudad un evento que recoge las mejores mujeres de la ciudad de Quito, entonces a Celia se le paró los pensamientos por el nuevo que era Yo ya que tenía muy buen currículo y estaba por demás recomendado a una mujer experimentada como era ella y que quería sacarse esa pica conmigo .

Bueno , paso algún tiempo sin que ninguno de los dos nos acerquemos pero sabíamos los dos de antemano que nos gustábamos y yo me portaba esos días mas juicioso que un querubín siendo de lo mas responsable y hogareño en mi casa sin llegar tarde nunca y siempre puntual a la merienda con mi familia .
Un noche de esas que me dirigía a mi casa veo que Celia entró al Banco en compañía de un pequeño niño de unos 11 años y eso me llamó mucho la atención ya que eso decía de que ella era casada pero no me aguanté ahora sí la curiosidad y la perseguí después que salió del Banco por la calle a una distancia prudente , esta mujer elegante, me regresa a ver de nuevo sorprendentemente y me pesca persiguiéndola ya no hubo manera de disimular pero sinverguenza como soy me acerqué le di un beso en la mejilla muy cerquita de la boca y le dije que a dónde iba y que quien era el chiquillo que llevaba a su lado , me lo presento era uno de sus hijos el último ya que ella tenía 38 años y tenía tres críos pero que estaba divorciada me puso al tanto en dos minutos y les invité picar algo en el KFC más cercano los llevé allá con segunda intención ya que allí tienen juegos electrónicos para chiquillos y así me dio muy buen resultado ya que todo salió a las mil maravillas y pudimos conversar y conocernos de una manera acelerada, mientras conversamos nos confesamos que nos gustábamos y me quedó mirando a los ojos y me dijo, me gustas mucho , estoy enamorada de ti, siempre desde que te vi me haz gustado pero eres casado ? Le respondí con la verdad , le fui sincero le dije que amo mucho a mi esposa y que ella sólo me gustaba físicamente, esa noche acordamos salir ya completamente solos el viernes por la noche y así fue , ese día nos conocimos mejor pero ella siempre se sentía algo mal y hasta me confesó que le había decepcionado la noticia de que yo tenía compromiso que ya no sentía la misma emoción pero eso fue papaya para mí ya que cuando la empecé a cortejar se olvido de eso y de todo el mundo , comenzamos a salir más seguido tiempo en el cual ya nos tuvimos bastante confianza y nos confesamos nuestros deseos de parte y parte , llegó el momento de coger y la pasábamos de maravilla nos pegábamos los encerrones y no salíamos hasta haber terminado los dos por muchas veces , no salía ni con leche para los gatos…

Pasó el tiempo y ella se involucró mucho conmigo y se enamoró como se dice acá hasta las patas y hasta se encabronó ( cuando se enamoran de ti sólo por la manera como les haces el amor ) pero yo siempre fui claro y le supe decir desde siempre que me fascinaba pero que mi corazón ya estaba ocupado por mi esposa y que eso no se podía cambiar, pasaron algunos meses así que follábamos como locos en la habitación , lo que más me gustaba era que me lo mamaba como una diosa , cogía mi verga y no la soltaba hasta que terminaba en su boca , en una ocasión mientras estábamos una tarde en un karaoke y estaban unas chiquillas adolescentes cantando entramos y la empecé a meter mano y se arrechó tanto que quería mamármela , ahí mismo en delante de las mesas de unas mujercitas colegialas sacó mi pene y lo empezó a mamar estaba tan arrecha que no entendía de nada sólo quería mamármela y punto , al darse cuenta una chica de las cuantas que estaban ahí que me la estaba pelando y mamando se sorprendió y se quedó mirándome los gestos que hacía y les hizo que regresaran a ver a las demás chicas de la mesa al mirarme encarpado todas se sorprendieron y nos miraron con picardía y Celia como estaba poseída les regresó a ver y haciéndoles un guiño les dijo :

Así deben mamar muchachas aprendan y me lo apretó más y siguió dando su clase hasta que terminé en su boca hasta la última gota y las chicas de la mesa le aplaudieron cuando me hizo acabar, yo medio débil sólo las regrese a ver y grite QUE BIENNNNNNN.

Pasó que hace poco tuve que cambiarme de localidad y Celia cada vez me presionaba más que me vaya a vivir con ella y con su hijo ya que como llegaba seguido a su casa y hasta un par de veces cuando estaba yo sólo en casa y mi mujer se iba a la casa de mis suegros en otra ciudad con los niños me quedaba a dormir con ella ahí todo un fin de semana , claro que lo que menos hacíamos era dormir …

Celia me presionaba mucho y yo siempre le daba mi negativa le decía que a ella hasta le he llegado a querer pero no a amar y que jamás podría sentir eso por ella , yo no me separaba por que como para culiar era una bestia pues si me encariñé mucho con ella pero no podía dejar mi familia por una mujer que me culea rico , lo que sentía por ella era sólo físico y siempre se lo hice saber .

La relación poco a poco se fue poniendo un poco tensa por que no hacía lo que ella quería así que nos dejamos de ver un rato y a mí la verdad no me afecto para nada por que yo no la quería pero ella estaba muy mal se le veía descuidada en su aspecto personal , en el trabajo ya se oía que le llamaban la atención y sus amigas me decía que yo tome una decisión y yo les decía que ya la había tomado , así que como antes de entrar yo de nuevo al Banco había la bola de giles que la querían entrar no faltó la oportunidad de un huevón que me caía siempre mal por cosas personales , laborales y ella a manera de presión comenzó a salir con él , el también estaba divorciado y bueno yo que podía hacer , solo que cuando la topaba en el ascensor en alguna ocasión le hacía bromas y le decía que si no tenía algo mejorcito con que sacarme pinta , la verdad les soy sincero no me dolía pero el pana este se daba a que me la había cruzado y eso no era así .

A veces la llamaba a la extensión y se me derretía sabía al oír mi voz por mis medios me enteraba de que ellos tenían planeado hacer algo y yo de puro hijo de puta la llamaba y le cambiaba los planes y él me veía que salía con ella , entonces esto ya se tornó en algo personal con este manteco , para colmo teníamos a veces que hacer informes y presentaciones juntos y nunca mezclamos el trabajo con lo personal pero en el fondo los dos teníamos esa pica , un día en que él tenía planeado una sorpresa para ella por su cumpleaños una de esas sorpresas majestuosas que yo ya me enteré ella como a mí es al que quería salió conmigo en su cumpleaños y le dejo plantado a él con mariachis, músicos, comida , invitados y todo lo dejo por mí y eso le cabrío , de puro maloso la lleve a un karaoke en dónde sólo yo fui su artista , yo le cante toda la noche canciones al oído y en su cumpleaños fue a manera de despedida ya que yo en 5 días tenía que abandonar la ciudad ya que mi familia y mi mujercita ya me esperaban en otra localidad dónde estamos viviendo y ella se adelantó por las clases de los niños y Yo tuve que quedarme un tiempo más por cuestiones laborales y por mis puterías que tenía que dajarlas arregladas.

Esa noche de Karaoke , la empecé a excitar con la mirada y le cantaba canciones al oído mientras ella me acariciaba los huevos con tal maestría que me hacía que me salga una voz más de hombre, Jajajajaja.

No se aguantó la arrechera y me llevó de la corbata a los baños de mujeres se bajó el calzón me lo mamó para ponerlo mojadito y ahí me dijo:

Quiero que me des por el culo…
Quiero que sólo tu seas el dueño de mi culo…
Quiero que me culees y me preñes …
Préñame hoy noche chucha….

Estaba poseída por la arrechera y me sentó en el servicio me lo mamó bien hasta el punto que yo gritaba de placer , me mamó como nunca lo había hecho , después que casi termino se dio la vuelta y se lo fue ensartando en el culo de a poco y me cogía de los huevos eso es lo que más placer me causa cuando estoy con una mujer y ella ya lo sabía , así que poco a poco se fue enterrando mi mástil en su culo mientras ella daba alaridos de placer y me decía que sólo Yo , sería el único que le ha dado y le daría popr siempre por ahí,, le hice el culo por el lapso de una media hora y dijo:

Párteme el culo, pártemelo, para que me quedo roto y siempre acordarme de ti, eres un inbécil todo lo que he hecho últimamente ha sido por ti , me he metido en huevadas, por ti , para hacerte sentir celos y tú ni te mosqueas , quería que sientas celos , él nunca me ha culiado así, tu si que sabes culear, dónde aprendiste papito, que yo quiero conseguirme uno así de tu misma escuela, pagaría por que me culeen así como tu lo haces y gritana , puteaba , me insultaba, mientras cabalgaba mi culo con tal violencia que comenzaron a pensar los guardias del karaoke que yo le estaba estropeando o maltratándola si era al revés ya que ella me estaba sacando lo puto , cuando terminamos me cogía de los huevos y mientras Yo le apretaba las tetas que las tiene riquísimas ella se acariciaba el clítoris y no deja de gritar como loca , emitía unos sonidos de su garganmte que por eso digo que se encontraba poseída , seguían golpeando la puerta y al oír que culeábamos dejaron de molestar cuando a ella se le oyó decir QUE RICO QUE CULEEAAAAAAAAAASSSSSSSS , que rica verga, lárgate y déjame tu verga, eres mi amooooooooorrrrrrrr, chorros de su líquido llegaron hasta el piso de baldosas me baño como en una especie de orina un poco espesa, y se quedó quieta mientras yo le llenaba las entrañas con mi perlina masa y mis líquidos seminales como un caballo semental, al salir de ahí todas las mesas se nos quedaron mirando y a ella no le importó, peor a mí, las chicas presentes me quedaban mirando con aires de complicidad y los hombres con cierta envidia de que yo me había comido hace pocos minutos a una mujer de los más rica y la había hecho chillar tantas cosas obscenas.

Esa misma noche nos encerramos en los baños de hombres y mujeres respectivamente cinco veces más mientras su mejor amiga arrecha nos esperaba que salgamos sola en la mesa, todas las personas del lugar se daban cuenta , me llamaron la atención como por política los del bar pero al fin me dejaron hacer lo que yo quería por el mismo morbo que les causaba oír los alaridos que pegaba Celia al culiámela , toda esa noche le di por el culo y una vez por la chucha antes de salir fue precisamente cuando en el baño de mujeres se acercaron unas trees chicas que querian ocupar los baños y oyeron los jadeos que dentro sonaban de nuestros pechos y les oí decir , que rico que culean quiero culear yo también cuando salimos después de un rato de nuestro último polvo se liaron unos amigos míos a esas chicas y me contaron posteriormente que se habían arrechado al escucharnos follar , fue el culo más agauntador que me he pegado en la vida , el más respetable y rico.

Ahora viaja Celia por que le llene de leche su hueco por dónde caga seguido para que le de su ración de leche para que se quede tranquila por unos días a la ciudad dónde en este lugar resido. Ella dice que nunca jamás volvió a encontrar un hombre que le satisfaga al 100 % como yo y eso me llena de orgullo…

Autor: Tato

jinetearrecho ( arroba ) hotmail.com

Mi novia Sara

Lunes, abril 23rd, 2007

Después de haber leído algunos relatos me surge el deseo de compartir con ustedes lo que he vivido.

Tengo ahora 30 años pero me inicie sexualmente a los 19 años con mi novia Sara ella una chica de 1.60 con un cuerpo espectacular debido a que desde pequeña practico el deporte de manera constante y es esas fechas asistía al gimnasio de la misma universidad.

Cuando la conocí me encanto ese trasero espectacular redondito y no tardamos en verificar que además era delicioso.

Después de clases pasamos bastante tiempo juntos en el campus de la universidad estacionábamos el auto en lugares solitarios poco concurridos, nos besábamos y comenzamos a tocarnos  poco a poco fuimos aprendiendo el placer que podíamos darnos por deseo además nos queríamos. Yo aunque no de formación estricta en cuanto a lo moral, en todo momento pensé en respetarla por que había oído que era una manera de demostrar a la pareja el amor que uno sentía por ella. Pero ella había tenido un novio de mayor edad que le enseño todo lo que después viví.

En tantas ocasiones en que estuvimos en el auto donde nos dimos tremendos calentones ella me fue enseñando a besarla, a tocarla según su preferencia ya que nos teníamos confianza. Me indicaba como prenderla al máximo con besos y caricias.

Ese día que la pasaríamos en el auto llevo un vestido largo que se desabotonaba totalmente por el frente, cuestión que facilitaba toda maniobra.

Su piel era de seda, sin olvidar su cabello que en ese entonces era lacio largo de un negro azabache. Sus ojos color miel y esa sonrisa eterna…

Comenzó pidiendo que tocara su sexo y como poco a poco ir introduciendo mis dedos entre sus labios sin llegar a más y lubricarle el clítoris para llenarlo de caricias, sin olvidar sus senos aunque pequeños cuando alcanzaba el grado exacto eran dos volcanes con tremenda dureza. Mientras tanto ella hacia su labor besándome como nunca, ella era quien dictaba el ritmo a seguir, en lo que yo le ponía al mil el clítoris, después de ello venia mi recompensa, ella diestramente sacaba mi pene y lo acariciaba con esas manos que no olvidaré jamás cuando yo creía que mi miembro había alcanzado el tamaño máximo, llego la sorpresa, ella lo  tomó en su boca, con ese magnifico manejo que ya mencione de la lengua y nada de repulsión al acto, lo hizo crecer a más, pueden imaginar el placer de que alguien a quien quieres te haga algo de lo que tu más deseas a esa edad.

Me llevo al cielo pues sentí esa cavidad húmeda que poco a poco fui llenando con mi ser, ella besaba todo y con una habilidad casi mágica me hacia desaparecer en sus adentros, sentía yo como pasaba por su campanilla y seguía de largo todo esto en una combinación de ternura y maestria. Mientras tanto yo sujetaba sus cabellos entre mis manos y los separaba de su frente, ella abria los ojos, de los cuales emanaba un brillo especial, en el ambiente dominaba el aroma de nuestros sexos.

De pronto sentí como un ola de calor se apodero de mi desde mis pies hasta el ultimo cabello  y de mi salía mi semen el cual ella guardo y no permitió que saliera nada, sentí como volaba y me transportaba a la eternidad, después de aquello, sin saber que tiempo paso, volví en mi y observe como se estremecía y su sexo emanaba sus jugos y sin dejarme salir de su boca, nos quedamos inmóviles, escuchando el palpitar de nuestros corazones y el viento a través de los árboles.

Debo decir que fue el principio ya que mi mente guarda aun más, que después les platicaré…

Cualquier comentario lo pueden enviar a la siguiente dirección

Artificios98@gmail.com

Sandra sexxxy III

Lunes, abril 23rd, 2007

Hola, soy Sandra, y como ya les comente en anteriores relatos, nací con un buen trasero, hombros chicos, espalda angosta, senos regulares con bellos pezones rositas y mi piel es suave, mis piernas siempre han sido gorditas como los de una mujercita.  Desde pequeña supe q en mi, mas que un hombre nacía una mujercita dispuesta a darle placer a los hombres, ya con 15 años de edad y con un largo historial de sexo oral con mi vecino, maestro y compañeros,  así como con mi tío político como amante de planta, por lo tanto me sobraba suministro de semen y placer, me daba la satisfacción de sentirme toda una mujer. Mi pene resulto muy pequeño, lo que me permitía usar tanguitas, mi papa murió muy joven y mi mama trabajaba casi todo el día así que tenia toda la tarde para vestirme de mujercita con la ropa sexy de mi mama para esperar a mi tío. Me encantaban las minifaldas y blusas, pero nunca salía de la casa, aunque me daban muchas ganas, sabia que algún día tendría que hacerlo.

todo sucedió un viernes, cuando tenia ya casi 16 años, mi mama me dijo q tenia que ir a otra ciudad, que si podía quedarme sola y yo ¡feliz!, esa noche me puse una tanguita y un baby doll, le hable a mi tío y me hizo el amor hasta el cansancio, se retiro hasta el sábado al amanecer, diciendome que saldría de viaje una semana, así que descanse un buen rato, ya el sábado en la tarde, me volví  a poner una tanguita negra, un sostén negro una minifalda roja, una blusita cremita escotada, me maquille, para entonces era una experta, me puse una peluca y lentes, al verme al espejo me veía preciosa, me tuve que masturbar de los caliente que estaba, salí de mi casa con mucha precaución, agarre un taxi y me fui al centro, camine por las calles, muchos hombres me dijeron cosas preciosas, me sentía una reina.

Fue esa noche cuando conocí a Mario Alberto, un señor como de 41 años, quien me invito a tomar un café y me dijo que yo le gustaba mucho, fuimos a dar un paseo y en solitario me abrazo, me beso (que sensación tan agradable sentir a un hombre que te abraza y te besa) sentí sus bigotes y su lengua entrar a mi boca, era un gran beso, me sentí muy bien, sentí sus manos tomar mi cintura, mis senos y mi trasero que era un poco abultado. y me dijo muy serio, “no me preguntes como lo supe pero se que eres un mujercito muy lindo y quiero hacerte el amor”, sentí que los colores se me subían a la cabeza pero el tiernamente me volvió a besar, sin decir nada me llevo a un motel, me dejo solo en tanguita y me dijo que era muy linda me acaricio las piernas, las nalgas, me bezo los pezones me dijo que eran muy lindos, se desnudo y pude ver su pecho lleno de bellos me acurruque en el, mientras me acariciaba toda, sentí su pene cerca de mi boca y se lo bese, era de buen tamaño, gordo y duro de buena cabeza y de sabor agradable, se lo bese centímetro a centímetro, le lamí los huevos bien peludos, el no aguanto mas y fue cuando me alzo las caderas, ensalivo a besos mi culo lo levanto y me introdujo poco a poco, me poseyó como un hombre a una mujer el encima de mi. puso mis piernas en sus hombros y me hizo el amor, me sentí feliz verlo como me besaba en la boca, en el cuello, en los pechos, como poco a poco aceleraba su entrada y salida, las cogidas que me daban eran muy ricas, era agradable oír como chocaba su cuerpo con mis nalgas, la penetración era tal que me sentía en el cielo ya que veía estrellas por todo lados, después de un buen rato, su otra mano empezó a masturbarme, era rico sentir doble placer, mientras mi culo era cojido, mi pene era ordeñado, así que cuando me vine apreté aun mas mi culo y nalgas, propiciando que el también se viniera de manera salvaje, ya que sentí aquella lava espesa y calientísima que mojaba todo mi culo, esa noche me había entregado totalmente a ese hombre, nos quedamos tirados en la cama como media hora, nos abrazamos fuertemente y comprendí en ese momento que jamás me entregaría a un hombre como lo hice con él. Nos seguimos besando, me sentí divina, después nos bañamos juntos, bajo la regadera me levantaba las nalgas y me empezaba de nuevo a coger de manera muy deliciosa, suave y tierno, cuando no pudo mas me volteo y se vino en mi boca, recibí una buena dotación de su delicioso semen. Acabamos y nos vestimos, mas tarde me paso a dejar cerca de mi casa, quedamos en vernos 1 vez a la semana y esa relación duro casi 2 años, hasta que cumplí los 18 años. Así que alterne a mi amante Mario  Alberto y a mi tío. Si bien mi tío fue el primero en gozar mi cuerpo, Mario Alberto fue el gran amor de mi vida, pero ambos fueron mis dos amantes en toda la extensión de la palabra. Paso del tiempo, y no es por nada pero me veía cada vez mas linda, y mi cuerpo era asediado por muchos hombres y yo tenia ganas de darle placer y sexo a los que me gustaran, que por cierto eran muchos, por esa razón Mario Alberto empezó a celarme lo que origino que discutiéramos frecuentemente y con lagrimas en los ojos y gran pena, mejor termine con él.

Actualmente he tenido varios y diferentes amantes, he tenido en mi cuerpo y boca, penes de tamaños, sabores y colores diferentes, pero siempre termino la relación, por que no quiero compromisos con ningún hombre, aunque se que algún día conoceré a quien le entregue mi corazón, gracias. si alguien quiere intercambiar correspondencia conmigo mi mail es

sandramillette@hotmail.com

Sandra Sexxxy II

Lunes, abril 23rd, 2007

Hola, mi nombre es Sandra, actualmente tengo 23 años, mido 1.59 y peso 49 Kg. Soy blanca y de cuerpo bien proporcionado, la naturaleza me jugo una mala pasada ya que  me dio un gran buen trasero parado y redondo (lo que me ha valido el apodo de Sandra sexy) y hombros chico de espalda angosta lo que acentúa mi cintura con las caderas, mis senos son pequeños pero redonditos y paraditos de talla 34 b, con bellos pezones rositas (eso me han dicho) y de  piel suave; mis piernas siempre han sido gorditas lo q me hace semejar mas a una mujercita, aunado a que soy lampiña y mi carita es de rasgos femeninos, todo esto se ha acentuado gracias al proceso de feminización a través de hormonas (mi pene era demasiado pequeño); Desde muy chica comprendí que por mis características físicas, irremediablemente atraía a los hombres y caería en sus manos y no tardo en suceder. Cuando tenia ya 8 años mi mamá tenía mas de 2 años de enviudes y le daba gusto a los placeres, vivíamos en un vecindario y recuerdo que la primera vez que me encontré con  mi destino.

Alfonso tenia 22 años, estudiaba medicina, era mi vecino, alto muy moreno y  atractivo, siempre me espiaba cuando me bañaba, un día me dijo que mi trasero era de mujercita y que me iba a crecer mas, pero que el tenia el remedio y que consistía en que le mamara su pene y así se remediaba todo; yo que para entonces era objeto de burlas por mi abultado trasero y sabiendo que él estudiaba medicina le creí y  acepté. Me llevo a su casa me puso debajo de su cama y el se puso hincado al borde de la cama (como cuando rezan) y saco su pene, el cual quedo enfrente de mi cara, era la primera vez que estaba frente a la verga de un adulto, era de buen tamaño, cabezona y negra, con su mano la pelo y me pareció muy fea oí que me dijo métetela en la boca, pero me dio miedo y le pedí que no la pelara para no verla tan agresiva.

Decidida a solucionar el crecimiento de mi trasero, le di un beso y sentí su sabor fresco y olor suave, mis labios tocaron el cuero suave y grueso que cubre el glande y al introducírmelo en la boca, entro la pura cabeza, Alfonso lanzo un profundo suspiro, instintivamente se la solté, él me grito síguele no la sueltes, así que la tome con mis manos, vi que por su punta salían unas gotas cristalinas y se las lamí, estaban muy babosas y espesas pero sabían muy rico, por fin me metí su pene a la boca y empecé a disfrutarla y si ahí estaba ya, como una putita mamándole la verga a su hombre; Alfonso, gozaba en extremo pues oía sus bramidos, luego empezó a meterla y sacarla de mi boca con mucha rapidez, yo aun sin comprender muchas cosas, dócilmente aceptaba los embates y mi lengua lamía la cabeza de la verga cada vez que entraba, mis labios lo aprisionaban y sentía los huevos que agolpaban mi mentón, el ritmo tomo mayor velocidad hasta que de repente se quedo quieto, me espante pensé que algo malo le ocurría, de inmediato sentí algo caliente de textura espesa y de sabor peculiar que entraba abundantemente en toda mi boca y garganta, quise escupirlo pero Alfonso (quien jadeaba) balbuceando me dijo que esa era la medicina, así que me la trague toda: después me dijo que le limpiara la verga con la boca y así lo hice con mis dedos le apreté desde la base hasta la cabeza su vena principal para sacarle todita la leche y se la deje bien limpiecita, ayudándome con mi ya mamadora boca y juguetona lengua.

Que rico estuvo todo esto, eres una buena chica y aprendes rápido, me dijo y lo tendrás que hacer seguido de ¿acuerdo? Si claro que si, respondí con entusiasmo

Alfonso me compraba dulces y me daba su medicina muy seguido, nunca se me quito el mal, pero aprendí a complacerlo, me envicie con su verga de tal manera que cuando oía que llegaba me metía debajo de su cama, lista para ordeñar a mi hombre y recibir mi exquisita ración de lechita calientita y fresca, conocí cada vena y cada centímetro de su verga; pronto me convertí en una experta, sabia hacerle las delicias de mamársela toda, chupársela por partes, lamerle la pura cabeza, los huevos y hacerlo venir de manera que disfrutara tanto él como yo, que con su propio semen se la embarraba con la lengua en toda la verga y tragármelo posteriormente, eso lo hacia aullar de placer.

Pero como siempre he tenido ese estigma de causar deseo en los hombres y ya que había aprendido, le daba gusto al pene de mis maestros, compañeros y amigos, cualquier lugar solitario, oscuro o lejano, era un buen pretexto para devorarme oralmente una buena verga.

Cuando tenia 12 años, y ya con un largo historial de vergas en mi boca. Alfonso me propuso desvirgarme, en mas dos ocasiones intento violarme en el baño, pero le dije que si lo hacia ya no se la mamaria y desistió, la verdad si me gustaba él pero yo todavía no quería; me había fijado la meta de entregarme a los 15 años y con el que yo eligiera. Así empezó mi vida sexual oral, aunada a que me gustaba vestirme de mujercita, pero realmente mi entrega sexual fue a los 15 años, pero esa es otra historia que contare en el siguiente relato.

Gracias.

sandramillette@hotmail.com

Sandra Sexxxy I

Domingo, abril 22nd, 2007

Hola, mi nombre es Sandra, actualmente tengo 23 años, mido 1.59 y peso 49 Kg. Soy blanca y de cuerpo bien proporcionado, la naturaleza me jugo una mala pasada ya que  me dio un gran buen trasero parado y redondo (lo que me ha valido el apodo de Sandra sexy) y hombros chico de espalda angosta lo que acentúa mi cintura con las caderas, mis senos son pequeños pero redonditos y paraditos de talla 34 b, con bellos pezones rositas (eso me han dicho) y de  piel suave; mis piernas siempre han sido gorditas lo q me hace semejar mas a una mujercita, aunado a que soy lampiña y mi carita es de rasgos femeninos, todo esto se ha acentuado gracias al proceso de feminización a través de hormonas (mi pene era demasiado pequeño); Desde muy chica comprendí que por mis características físicas, irremediablemente atraía a los hombres y caería en sus manos y no tardo en suceder. Cuando tenia ya 8 años mi mamá tenía mas de 2 años de enviudes y le daba gusto a los placeres, vivíamos en un vecindario y recuerdo que la primera vez que me encontré con  mi destino.

Alfonso tenia 22 años, estudiaba medicina, era mi vecino, alto muy moreno y  atractivo, siempre me espiaba cuando me bañaba, un día me dijo que mi trasero era de mujercita y que me iba a crecer mas, pero que el tenia el remedio y que consistía en que le mamara su pene y así se remediaba todo; yo que para entonces era objeto de burlas por mi abultado trasero y sabiendo que él estudiaba medicina le creí y  acepté. Me llevo a su casa me puso debajo de su cama y el se puso hincado al borde de la cama (como cuando rezan) y saco su pene, el cual quedo enfrente de mi cara, era la primera vez que estaba frente a la verga de un adulto, era de buen tamaño, cabezona y negra, con su mano la pelo y me pareció muy fea oí que me dijo métetela en la boca, pero me dio miedo y le pedí que no la pelara para no verla tan agresiva.

Decidida a solucionar el crecimiento de mi trasero, le di un beso y sentí su sabor fresco y olor suave, mis labios tocaron el cuero suave y grueso que cubre el glande y al introducírmelo en la boca, entro la pura cabeza, Alfonso lanzo un profundo suspiro, instintivamente se la solté, él me grito síguele no la sueltes, así que la tome con mis manos, vi que por su punta salían unas gotas cristalinas y se las lamí, estaban muy babosas y espesas pero sabían muy rico, por fin me metí su pene a la boca y empecé a disfrutarla y si ahí estaba ya, como una putita mamándole la verga a su hombre; Alfonso, gozaba en extremo pues oía sus bramidos, luego empezó a meterla y sacarla de mi boca con mucha rapidez, yo aun sin comprender muchas cosas, dócilmente aceptaba los embates y mi lengua lamía la cabeza de la verga cada vez que entraba, mis labios lo aprisionaban y sentía los huevos que agolpaban mi mentón, el ritmo tomo mayor velocidad hasta que de repente se quedo quieto, me espante pensé que algo malo le ocurría, de inmediato sentí algo caliente de textura espesa y de sabor peculiar que entraba abundantemente en toda mi boca y garganta, quise escupirlo pero Alfonso (quien jadeaba) balbuceando me dijo que esa era la medicina, así que me la trague toda: después me dijo que le limpiara la verga con la boca y así lo hice con mis dedos le apreté desde la base hasta la cabeza su vena principal para sacarle todita la leche y se la deje bien limpiecita, ayudándome con mi ya mamadora boca y juguetona lengua.

Que rico estuvo todo esto, eres una buena chica y aprendes rápido, me dijo y lo tendrás que hacer seguido de ¿acuerdo? Si claro que si, respondí con entusiasmo

Alfonso me compraba dulces y me daba su medicina muy seguido, nunca se me quito el mal, pero aprendí a complacerlo, me envicie con su verga de tal manera que cuando oía que llegaba me metía debajo de su cama, lista para ordeñar a mi hombre y recibir mi exquisita ración de lechita calientita y fresca, conocí cada vena y cada centímetro de su verga; pronto me convertí en una experta, sabia hacerle las delicias de mamársela toda, chupársela por partes, lamerle la pura cabeza, los huevos y hacerlo venir de manera que disfrutara tanto él como yo, que con su propio semen se la embarraba con la lengua en toda la verga y tragármelo posteriormente, eso lo hacia aullar de placer.

Pero como siempre he tenido ese estigma de causar deseo en los hombres y ya que había aprendido, le daba gusto al pene de mis maestros, compañeros y amigos, cualquier lugar solitario, oscuro o lejano, era un buen pretexto para devorarme oralmente una buena verga.

Cuando tenia 12 años, y ya con un largo historial de vergas en mi boca. Alfonso me propuso desvirgarme, en mas dos ocasiones intento violarme en el baño, pero le dije que si lo hacia ya no se la mamaria y desistió, la verdad si me gustaba él pero yo todavía no quería; me había fijado la meta de entregarme a los 15 años y con el que yo eligiera. Así empezó mi vida sexual oral, aunada a que me gustaba vestirme de mujercita, pero realmente mi entrega sexual fue a los 15 años, pero esa es otra historia que contare en el siguiente relato.

Gracias.

mi correo es sandramillette@hotmail.com

Mi primer virgo

Domingo, abril 22nd, 2007

Me llamo  Oscar soy  de Valencia  Venezuela.He visto muchas  paginas de relatos pero la mayoria no son reales y  esta pagina me parece la mejor de todas,por eso he decidido escribir mi primer relato. esto paso hace muchos años.Yo siempre acostumbraba a ver TV con la hija de una amiga de mi mama  cuando iban a conversar ala casa.Ellas conversaban affuera mientras  nosotros estabamos en el cuarto viendo TV.Un dia esos yo ccmienzo a tocarla suave y disimuladamente como para irla amansando, claro yo tenia algo de miedolos dos eramos dos niños inexpertos,ella teni 12 y yo 14 años.Ese dia nome dijo nada,pero alos dias subsiguientes llegue al punto de tocarle la vagina  alo cual ella me dijo EPA ahi NO. Otro dia comence  a abrazarla y montarme  sobre ella en la cama y ponerle mi pene sobre su concha y besandola.Hice eso en varias oportunidades , hasta  un dia estabamos los dos sentados enla cama y empiezo a acariciarla,de repente la empujo sobre la cama quedando semiacostada, me  levante y me puse frente a ella,estando acostada y conlas piernas colgando de la cama   y yo parado .Sin pensarlo mas le baje el short y la pantaleta hasta la rodilla elle no me dijo nada y me dejaba continuar,aquella vagina todavia no tenia vellos.me baje el pantalon tambien hasta las rodillas,mi pene estaba que reventaba. Le abri un poco las piernas y puse la cabeza de mi palo en su vagina que estaba muy mojadita y comienzo a empujar suavemente.ambos estabamos muy asustados porque afuera del cuarto estaban nuestras madres que ni se imaginaban lo que estabamos haciendo.Alir empujando noto resistencia al paso de mi pene ,claro era su himen,   sigo empujando com mas fuerza y noto dolor en su cara y se mordia los labios para no gritar hasta que siento algo se rasga y  mi pene entra hasta el fondo.Veo correr lagrimas de su mejilla y sangre de su vaginita.Comienzo a bombear y ella comienza a menearce y en unos instantes me corri dentro de su vagina.Rapidamente nos limpiamos y nos vestimos y salimos de la habitacion como si nada.Desde ese dia comenzamos tirar cada vez que supuestamente veiamos TV.
Agradezco sus comentarios al :o scaliente@yahoo.es

En el Taller caliente

Domingo, abril 22nd, 2007

Hola, mi nombre es Elisa y soy diseñadora, tengo un taller de serigrafía, soy chaparrita de 1.56, morena clara senos pequeños pero sabrosos, mi mayor atractivo es mi trasero y soy muy velluda. Me dedico a diseñar boxers eróticos para hombre, lo cual me calienta mucho.

Había tenido poca chamba y me hicieron un pedido urgente de boxers, tuve que hacer los originales a toda prisa y nos dispusimos a hacer el bomberazo. Al estar imprimiendo los primeros boxers manche mis jeans, son buenos y no podía permitir que se echarán a perder. Tenía que desmancharlos, la única manera era quitándomelos.

Después de pensarlo, pues tengo tres chavos trabajando conmigo, decidí quitármelos y quedar en pantis.

Los chavos primero me vieron con cara de sorpresa, pero se notaba que les gustaba lo que veían. Yo veía como me miraban y no pude evitar calentarme. Se ofrecieron a ayudarme a desmanchar mi pantalón. Pero les dije que yo podía sola. Se me quedaban viendo y yo más caliente.

Estábamos horneando y la temperatura era elevada, tenía ganas de tocarme y no pude evitarlo, ellos se dieron cuenta, Raúl el mas aventado de los tres se acerco y me acaricio el trasero, trate de rechazarlo, pero estaba muy caliente. Me bajo mi panti y comenzó a acariciarme mi panocha. No podía mas y me quite la camiseta, los otros dos se acercaron y me acariciaron los pechos y me besaron, estaba a mil y en cualquier momento podía entrar una persona.

Raúl hizo que se la mamara, Luis me la metió por el culo, fue delicioso, la tiene larga y delgada. Mientras René me acariciaba. Finalmente René se acomodó y me la metieron por mis tres orificios. El primero en venirse fue Raúl, yo tuve un rico orgasmo Luis se movía frenéticamente en mi culo hasta que me dio su leche. René me inundo la panocha.

Nos recuperamos, yo me limpie y seguimos imprimiendo en otro día mas de trabajo.

Un Hogar Completo (IX).. La despedida de Adelia

Viernes, abril 20th, 2007

Dos o tres semanas después de haber escuchado el relato de Adelia y sus inicios en el sexo (relato anterior, #8); llegué a casa a la hora de almorzar, esperando encontrarme a mis empleadas (criadas, asistentas), con el almuerzo listo, y deseando una siesta.  Al llegar solo encontré a mi criada mayor, Rosa, que me esperaba con la noticia de que esa mañana a Adelia la había venido a buscar un muchacho muy guapo, y que ella le había pedido el día para salir con el tipo, que tenía que arreglar unos asuntos de familia.

Yo inmediatamente supe que el tipo que había venido era el hermano de Adelia, Ramón, de quién ella estaba perdidamente enamorada; por fin había tenido los huevos de venir a buscarla.  En primera instancia me alegré por la chica, pero después me di cuenta que iba a ser un problema buscar una nueva doméstica.

Así, al regresar en la noche a casa, Adelia me tenía las noticias…

Penosamente su padre había muerto de un ataque cardiaco (aunque luego me enteré por Ramón que el famoso ataque cardiaco se debió a una bala que le pegó el novio celoso de una muchachita que el señor se estaba cogiendo a escondidas!!!); que Ramón había vendido todas las propiedades y que dado que la herencia era solo de ellos dos, pues decidió venirse a Costa Rica, compró una casita y un camioncito para dedicarse al transporte, y que dado que ya estaba asentado y que nadie los conocía acá, que iban a irse a vivir juntos como pareja, como siempre lo habían deseado.  Si bien no eran tan buenas noticias para mi, si me alegré mucho por esa niña grandota con caricias de luchador…

El día siguiente me encontré al susodicho Ramón en casa, el tipo era como de la altura de su hermana, 1.70, moreno, como esculpido en piedra, con una sonrisa franca y cara de trabajador.  Me llamó por separado y formalmente me pidió que liberara a Adelia de su compromiso laboral (algo que ya me imaginaba).  Me dijo: “Don Mario, Adelia me ha contado todo lo que ha vivido en esta casa, y es parecido a lo que vivió en la nuestra cuando niña; no se preocupe, no le guardo ningún rencor, yo siempre he creído que el sexo es para vivirlo a lo que se pueda.  Sé que talvez usted está encariñado con ella, pero por favor, déjela irse, sin rencores, ella le estima mucho a usted, yo le respeto también, pero no me la amarre a usted y a su casa

Inmediatamente, y ante la seriedad del muchacho le indiqué que no se preocupara, que con mucho gusto, que más que entristecernos celebráramos, que hiciéramos una parrillada ese sábado en mi casa, que se quedara a dormir, y que el domingo se podrían ir a vivir una nueva vida.  La idea les encantó a todos.

El sábado, me levanté y me fui a hacer diligencias, Rosa me informó que no me preocupara, que ellos se encargaban de todo, trago, comidas, parrillada, etc.

A las dos de la tarde, y bajo un sol suave de finales de verano, llegué a mi casa y me encontré que ya habían empezado, todos estaban ya en vestido de baño (Ramón, Rosy y Mayra, que de ultima hora había logrado llegar a la celebración), excepto Adelia  que, fiel a su estilo se bañaba en ropa interior.  Parecía que la gozadera ya iba bien avanzada; al llegar me saludaron y me mandaron a ponerme un traje de baño; en eso Ramón dice:

“No don Mario, que va a subir al segundo piso, que va a ser; solo quítese la ropa y se mete al agua en calzoncillo…  al escuchar esto, Rosy replicó con sarna… “No si este alborotado nunca ha usado un calzoncillo en su vida, al ver la cara de Ramón, le dije…  “es cierto, nunca he usado calzoncillo, me estorba mucho, jaja …  Su respuesta me dio cierta inquietud…  “bueno, pues encuérese, total acá nadie se va a morir por ver una buena pinga..

Mhmhmh…  esa si fue una respuesta extraña…  en todo caso les tomé la palabra y me quité la ropa ahí mismo, me conseguí una cerveza de la hielera y me senté en una tumbona a tomármela con tranquilidad, mientras los otros cuatro se la pasaban brincando y jugando a “tocame el culo en la piscina.

Al rato Rosa sale de la piscina y me dice…  “Mario, ayúdeme a traer la carne, que la tengo en la cocina…  “mhmh, pero si son solo dos kilos, estoy muy cómodo… no jodas….   “Vamos!! me dijo, levantando la ceja con cara de cómplice…

Y en la cocina me dice:  “Viera Mario, que buen chico es este mae Ramón, y tiene una pinga linda, así como la suya…  yo lo veo medio alborotado, se la pasa en una jugadera y una tocadera que ni se imagina…  en la de menos se pone divertida la tarde… a mi no me molestaría cogerme al chiquillo ese…   jajaj, no podía creerlo, el chico se alborota un poco y esta calentona ya se estaba imaginando una orgía…  el tiempo le daría la razón.

Ya en la piscina decidí cocinar yo, mientras ellos seguían en el agua como niños de kinder;  ahí noté que Rosy tenía razón, la temperatura dentro de esa piscina se levantaba a velocidades enormes…  tan pronto como veía a Ramón tocándole el culo a Mayra, veía a Rosy agarrandole lascivamente el paquete al muchacho…  sin dejar de lado, los besitos esporádicos que las tres mujeres se prodigaban entre ellas…  en los ojos de Ramón se leía claramente que estaba en el cielo!!!…  Mientras tanto yo observaba todo desde la parrilla, con creciente interés en el tema… y observando a los participantes.  Mayra con su 170, no gruesa, pero fornida, con unos pechos impresionantes, estaba en un vestido de baño negro de una pieza, sobrio, pero que le marcaba los pezones y los labios vaginales de forma que parecía estar en perenne excitación; Rosy, su madre cincuentona, estaba con un colorido traje de baño de dos piezas super pequeño que no dejaba nada a la imaginación y que mostraba su menudo y delgadito cuerpo, sus curvas hermosas y su piel que haría morir de envidia a una quinceañera, Adelia con su ropa interior mojada transparentaba su intimidad y sus senos, en el esplendor de su cuerpo de diosa morena, que de alguna forma la hacía verse más niña que adulta; y Ramón, sin un gramo de grasa el cabrón, fibroso, con su pene descaradamente semierecto, que estaba por salirse de su slip.  Definitivamente era interesante el panorama.

Cuando estuvo lista la comida les informé a todos, que se acercaron con gran gusto, mientras se servía, yo les decía “escojan lo que quieran, todo está en el menú, jaja…  “¿Hasta usted Mario, está en el menú, dijo Adelia con atrevimiento, sin importarle que su Novio/Hermano estuviera ahí mismo con ella…  Yo para salir del paso solo dije “todo y todos están en el menú hoy, cada quien escoja lo que quiera y lo toma para sí!!!…  lo que era solo una broma produjo una reacción en las miradas de las tres mujeres y del hombre frente a mi, esas miradas decían mucho de la lascivia y el deseo abiertamente sexual que rebosaba a todos en ese momento…

En todo caso, el asunto no explotó, sino que siguió subiendo la tensión gracias a las caricias descaradas, las bromas subidas de tono, y las miradas cómplices de todos ellos.  Tal vez por haber sido el último en llegar, por ser quién cocinó o por ser el que menos había tomado, la cosa es que yo sabía que mi estado de ebriedad era por muchísimo menor que el de ellos; lo cual me provocaba un gran placer…

Así pasó el rato, hasta que casi sin darnos cuenta, Adelia se agacho frente a su novio, que estaba recostado de espaldas en la tumbona, le bajó el slip, y empezó a mamarsela, con la mayor naturalidad del mundo…

Cuando escucho que todos nos quedamos en silencio viéndola, solo se volteó y dijo..  “Mario dijo que agarraramos lo que queríamos, y yo quiero mamarle la pinga a mi hermano Ramón…, y siguió es sus labores de mamada, con gran gusto y dedicación, chupándole el glande con un cariño infinito, y apretándole las bolas suavecito, dejándolo disfrutar del momento.

Ante tan determinante respuesta nosotros simplemente acercamos nuestras tumbonas para tener un mejor panorama del espectáculo erótico que nos ofrecían…

A los dos minutos de estar en labor de mamada, Mayra se levantó lentamente y fue desnudando a la morena hermosa de Adelia, conjuntándolo con algunas caricias..  diciéndole “así, muñeca, vas a estar más cómoda y disfrutaremos más, a lo que adelia respondió poniéndose de rodillas y mostrándonos su esplendoroso culo, mientras con una mano se acariciaba la vagina con paciencia infinita…  Esa suavidad de movimientos, y esa tensión sexual que se sentía en el aire me tenía con una exitación terrible, mi pene estaba a punto de estallar, y no me lo tocaba por temor a venirme ahí mismo como un niño de secundaria; sin embargo, no pasó mucho para que el encanto sensual se convirtiera en sexo desenfrenado…

A los tres o cinco minutos, Rosa se levantó y despacio se desnudó, avanzó unos pasos, tomó a su hija de las manos la levantó, y le dio un apasionado beso francés, mientras pasaba sus manos por el cuerpo y los pechos magníficos de su hija, que parecían querer reventar la parte alta del bikini.  Suavemente y en silencio la fue desnudando, mientras su hija la miraba con gran amor, pero mordiéndose los labios de la lujuria de anticipar lo que se vendría para ella y para todos.  Rosa la atrajo de vuelta a su tumbona, se sentó y abrió las piernas para su hija, profesional de la mamada; y con voz ahogada le dijo…  “Regáleme una mamada de esas que solo usted sabe dar, mi chiquita, déselo a su madre, si?.   “Uyy, si, hace semanas que no se la mamo mamita, ya me hace falta…!!, dijo mientras se agachaba, poniendo el culo en pompa frente a mi, y empezando a mamar a su madre adorada…

Qué quieren que les diga…  para mi fue arrobante observar esas dos parejas teniendo sexo desinhibidamente, ambas deliciosamente incestuosas, ambas frente a mi, de un lado a Madre e Hija y del otro a Hermano y Hermana.  Yo solo atiné a sacarme la verga y a tocarme ahí de pie solo en medio del olor a jugos vaginales y el sonido delicioso de dos mamadoras consumadas…

“Venga Mario, no se me quede solito ahí como colegial viendo porno…  me dijo entre gemidos mi querida Criada Mayor. Yo no la pensé mucho y me acerqué, poniéndole el glande de mi pene en los labios a Rosy, que sin pensarlo empezó a pasarle la lengua por toda su longitud (16 cms, lo repito, las pingas de 23 cms solo salen en cintas porno gringas!!), mientras yo me agachaba un poco para manosearle las tetitas, pequeñas y firmes como las de una chiquilla, y que a ella le provocaban inmenso placer cuando se las manoseaban.

Minutos después Adelia se levantó de su posición de perrito, y procedió a sentarse sobre el pene de su hermano,  Ahí pude apreciarle el pene al chico, el cual era similar al mío, tal vez un poco más grueso.  “Ayyyyy..  puta deliciosa,… si métasela…  brinque, móntela, que es suya mi hermanita, tómela… “ decía Ramón.   Dado el cambio de escena, levanté mi mirada de nuevo a verlos coger con furia…  cuando observé en la cara del chico, una mirada clavada en mi pene, como deseando comérselo todo.

Seamos sinceros, como todo hombre, tuve mis movidas gay cuando adolescente, y ya adulto había tenido alguna que otra esporádica actividad sexual gay; así que yo conocía bien esa mirada, y sabía que Ramón deseaba ardientemente completar su cuadro, teniendo a su hermana montada en la pinga, y con un pene en la boca.

“Adelia,…..  me dejas…. ¿si? dijo Ramón, mirando directamente a mi pene…  Ella se volvió a mirarme y me dijo…  “ahh..  Mario, es que en casa mi papá no solo se cogía a sus dos hijas, sino que también se cogía con Ramón, cuando hacíamos fiesta los cuatro…, “si a usted no le molesta, por mi se lo coge usted también si quiere me dijo indiferente, y complacida por tener entre las piernas lo que ya buscaba…

Me alejé de Rosy, y puse mi verga enhiesta en la boca de este moreno muchacho que se estaba cogiendo a su hermana, mi criada menor.  Él sin mucho miramiento, pero con una sonrisa en los ojos empezó a darme una mamada deliciosa…  “uuyyyy mae, que rico chupas mae, que bruto….  siga huevón siga… le decía yo a este chico de 26 años, con cara de ángel negro.

Durante varios minutos seguimos en la misma posición, hasta que Rosy empezó a gemir cada vez más fuerte, gritando una y otra vez  “Puuuta…  dame… cabrona  hijadeputa…… dame…  métame los dedos en el culito, siiiiiiiiiiiiii…  Aughhhhhhhhhhh  máaaaasss!!!;  al decir eso pude observar como se arqueaba como queriendo escapar de la furia succionadora de su hija, la profesional de la mamada… hasta que cayó rendida por el orgasmo…  sin darle mucho descanso al asunto cambió de posición con Mayra, procediendo la madre a devolverle el placer oral a su hija, demostrándole que ella también sabía lo que era mamar una vagina con fruición.

En eso yo alejé mi verga de la boca de Ramón, y parándome detrás de Adelia, que seguía brincando sobre la pinga del chico, la recosté sobre su pecho, en un intento de hacerle una doble penetración…  al entender ella mis intenciones trató de arquear la espalda, levantando el culo, pero sin sacarse la pinga de Ramón de su panochita.  Puse mi glande en la entrada de su culo, dejando que el propio movimiento que le daba la penetración que le daba Ramón la fuera empalando contra mi pinga…  y así fue..  llegó el momento en que la tenía totalmente metida en su tragón culo…  fue cuando decidí empezar a moverme… y ardió Troya!!!

“Playos… denme pinga, si los dos…  cojame Monchito…  si, no pare, demé más mi hermanito….  ayyy  Mario, culéeme…  rómpame el culo, dele me están matando.. dijo ella cuando sentía entrar intermitentemente dos penes en sus dos huecos.  Para mi fue una sensación fantástica, ya que además de la estrechez propia de cogerse un culo, sentía en el pene el masaje interno que el pene de Ramón le daba en la vagina a su morena hermanita.

Por unos cuantos minutos seguimos así, cuando de pronto Ramón hace el gesto de levantarse, diciendo..  “Compermisito…  sigo por otro lado.  Se levantó y se puso de rodillas detrás de Rosy, que seguía mamándole la vagina a su hija.  “Con permiso doña Rosa, dijo mientras le metía de un solo envió su verga al estilo perrito, a la deseosa  veterana que al sentir ese trozo de carne entrándole levantó la cabeza de la entrepierna de su hija gritando : “Ahhhhhhhhhyyyy  cabrón… siiiii  dame dame como perra… mientras empezó a moverse como desesperada para atrás y para adelante, empalándose a sí misma en la brillante pinga de Ramón, olvidándose totalmente de que le estaba mamando la concha a su hija, la cual reclamó inmediatamente…  “diay mami, siga mamandooooo, no me deje así, que ya casi llego!!…   Rosa levantó su cara suplicante y solo atinó a decir…  “ayy..  nooo  no puedo amor…  no puedo… ahghhhh   deme cabrón, no pare.

Ante la cara de desatino de Mayra, Adelia sin pensarlo le dijo, “venga amor, yo le saco ese orgasmo, venga yo si puedo coger y mamar a la vez….  Mayra vino corriendo, y se tumbó en la misma posición que había estado; así, mientras yo seguía penetrando a Adelia en el culo, la morena le mamaba el panocho a la blanca y grande hija de Rosy, que gemía como loca en espera del orgasmo que no tardó mucho en venir.  “Chúpamela puta, esta es tu despedida, hoy te cogemos todos, mamámela Adelia…  ssssiiiii  puuuuta que rico amor… deme los deditos…  gemía Mayra en el momento en que Adelia le introducía los tres dedos centrales de su mano derecha en la vagina, y empezando a moverlos entrando y saliendo.

La verdad no se cómo Adelia podía poner atención al sexo oral que le brindaba si no descuidaba ni un momento la culeada de campeonato que le estaba dando yo, no se quedaba quieta ni un momento, mientras yo se la metía y sacaba como un tren, ella subía y bajaba o movía el culo para los lados, de tal manera que mi verga tocaba todas las paredes internas.

Como cinco minutos estuvimos así, hasta que Mayra anunció su inminente orgasmo…  “me vengo… perra me vengoooooo… no paaaaresss, no pares dame dáme más…. zorra puta..  ahhhh…ahghghhhhh…  siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii sssssssssss… dijo la grandota mientras levantaba su pubis arqueándose  como tratando de meter su vagina en la cara de Adelia, que, en ese momento me di cuenta, había sacado los dedos de la vagina y tenía a la grandota empalada con tres dedos en el culo.  Una vez logrado su cometido, Adelia levantó la cabeza de la entrepierna de Mayra, cambiando el ángulo de penetración de mi pinga, dándome mucho más placer.  “mhmhm..   si rica… mueva el culo de puta que tiene, mi amor, venga acomódese mejor  dije yo, mientras me ponía de pie, la levantaba para que estuviera de pie, agachada con sus manos sobre la tumbona, con las piernas bien abiertas.  Cosa que aprovechó Mayra, y metiéndose entre las piernas de la morena simplemente me dijo: “Mario, matemos a esta zorra…, a lo cual yo arrecié la velocidad de mis embestidas, mientras Mayra introdujo verticalmente cuatro dedos en la vagina de Adelia, dejando el pulgar fuera para acariciarle el clítoris.

“Nooooo  hijosdeputaaaaaaaaaaa… suave… me va a matarrrrr….   siiii  si, no paren, Mayra puta de mierda, no pares que me vengoooooo…. “ gritó en menos de un minuto la morena espectacular, moviendo su cuerpo de tal forma que mi pinga se le clavara hasta el fondo y la mano de Mayra también.

Fue tal la excitación del momento que a mi me empezó a venir la eyaculación, y sacando la pinga del culo de Adelia les anuncié…  “Me vengo putassss…  tomen…, y empecé a botas semen como cerdo… en la cara de una, en la de la otra, sobre las tetas de la blanca, sobre el estómago de la morena… hice una regazón de semen.

En menos de medio minuto, estabamos en los clásicos besos y chupadas de semen regado, mirando lascivamente a Ramón que seguía cogiéndose a Rosy, que aguantaba como buena veterana que era.  Ramón, haciendo el cambio de tercio sacó la pinga de la vagina de Rosy, la cual adivinando lo que se le venía dijo sin más… “Si,, negrito, métamela por el culo, pero ya, que me quiero regar como yegua, deme por el culo, maricón de mierda….!!!.

El otro, seguro excitado por el momento, tomo su verga y se la colocó en la entrada del culo, procediendo a empujar de un solo golpe, haciéndo que la cincuentona levantara su cara y le gritara: “Hijodeputaaaaaa….  ya que… deme duro, para que se me quite el dolor.

Así estuvieron entre gritos, puteadas y gemidos por unos cuantos minutos, hasta que de golpe, y sin previo aviso Rosy soltó un grito ronco… “Siiiiighghghhgh, cayendo de bruces, exhausta por el orgasmo.  Ramón mientras tanto seguía dándole por el culo sin compasión; hasta que Adelia, que estaba junto a mi, tocándole las tetazas a Mayra, se levantó y dijo… “bueno ya está bien, voy a hacer que este mae se riegue… dijo, mientras se paraba junto a su hermano, poniendo su mano en el culo de él, más exactamente poniéndole el dedo medio en el hueco del culo del negro, presionando solo un poquito y siguiendo el movimiento de bamboleo de su hermano, que seguía cogiendose a la Rosa.  Ramón, al sentir esa sensación extra no pudo contenerse, y se vino en medio de gritos “puuutttaaaa..  si métemelo en el culo siiii… y terminó recostándose sobre Rosa, sin sacarle la picha del culo, y con el dedo medio de su hermana hasta la empuñadura en su propio culo.

“Puta, Adelia, usté si sabe como acabarlo a uno!!  “Ahh…  es que yo se que mi hombre es culerito también…  jaja.

Ya una vez que todos nos habíamos regado, las chicas fueron por birras para apagar la sed; nos sentamos todos en las tumbonas, Adelia abrazada a su hermano, al cual le seguía chorreado semen de la pinga, igual que la mía; y Rosy y su hija en la posición clásica de amantes, la hija abrazando a su madre por detrás, tocándole lascivamente los pezones puntiagudos que coronaban sus chicos senos; yo estaba solo, frente a ellos.  La conversación obvia fue la gran cogida que nos dimos, mientras cada uno le contaba al otro o a los otros lo rico que le había hecho sentir.  Sin embargo yo podía observar en los ojos de Mayra y de Rosy un dejo de extrañeza, por el desliz homosexual que habíamos cometido Ramón y yo.  Observando esto, le quité importancia diciendo (y confesando)… “Mae Ramón, que rico me mamaste, ya se me había olvidado lo rico que era que un hombre le chupara la verga a uno.  A lo que él respondió… “No si don Mario, yo también he tenido esas experiencias.  Como dijo Adelia hace un rato, mi papá me inició, y desde eso, de vez en cuando me gusta comerme una buena verga.  En ese momento me di cuenta que la orgía iba a tener una segunda parte, en la que me comería el culito de este moreno.

Y así fue,  un par de horas más tarde, y después de cenar bocadillos y continuar con la tomadera, Rosa decidió que ya era descanso suficiente, levantándose, parándose en el centro y diciendo, al tiempo que se quitaba la bata que se había puesto…  “Mario, venga, démosle a estos un buen espectáculo, para que vean que una cincuentona coge como chiquilla; y usted Mayra, no sea descortés y enséñele a Ramón porqué usted cobra por mamar, que estoy seguro nadie lo ha mamado así; Adelia, usted vea a ver que hace y dónde se mete…  Todos a coger, que estoy muy templada, carajo!!!

Y así fue, al final de la noche, tal y como lo prometiera Mayra, todos habían tenido sexo con Adelia, yo personalmente tuve una excelente sesión a tres cuerpos con Mayra y con Ramón, que disfrutó sobremanera de mi pinga en su culo.

El día siguiente, con una resaca horrible y mucha tristeza despedimos a los hermanos amantes que nos dejaban para hacer una vida juntos, por fin.

Cuando ya estabamos solos Rosa, Mayra y yo, me dice mi criada mayor… “Bueno Mario, ¿ahora qué?, ¿a buscar otra criada?  “Sip, no queda de otra, pero eso lo vemos mañana, ahorita necesito tomarme algo que me baje la resaca!!!.  Así que nos sentamos a tomar algo y a esperar que el cerebro nos empezara a funcionar.

La historia la seguiré en el siguiente capítulo, les parece?

Saludos, si quieren me pueden escribir a Cotico: tico6013@yahoo.com

Mi mejor experiencia . . .

Viernes, abril 20th, 2007

Voy a contarles una historia que me sucedió y que en realidad duró varios años para “concretarse” por lo que obviamente tendré que resumirla trantando en todo caso de no dejar de incluir los detalles importantes.

Tendría yo 24 años cuando esta aventura tomo el giro que voy a contar.  Mi prima en segundo grado en ese momento tenía 13 años y aunque ya había desarrollado sexualmente, era y sigue siendo bajita y algo gordita pero muy bonita, es de piel blanca y pelo castaño obscuro largo y algo colochito.  Ella es la segunda de cuatro hermanas y con todas siempre tuve muy buena relación desde que erán bebesitas.  Ese año, por haber pasado mucho tiempo juntos en algunas actividades familiares la hermana pequeña (8 años en este tiempo) agarro la costumbre de pedir permiso a sus papás para ir a dormir a mi casa cada vez más seguido.  En mi casa había un cuarto recién construido y equipado con una cama por lo que eso nunca fue problema.  Una noche estando yo  en casa de ellas, la menor se le metio ir a dormir a mi casa y como cosa rara, ya que solo esa vez sucedió, dos de las hermanas la tercera y la segunda (la niña que ahora es sujeto de mi relato), también pidieron permiso para irse conmigo y así fue.  Ya en mi casa arreglamos la cama, bajamos un colchon y todo estuvo listo para que ellas durmieran alli, luego nos pusimos a jugar cartas y poco a poco las menores se quedaron dormidas y solo quedamos despiertos mi prima de 13 y yo.  Las patojas ya estaban todas con ropa de dormir y como mi cuarto estaba a la par y lejos del cuarto de mi mama, pues no había prisa para irse a dormir.  Mi prima me pidio apagar  la luz y me dijo que me quedara un rato con ellas hasta que se durmiera porque sentia un poco de miedo, yo pense en aprovechar la ocasión pero no con ella, sino con su hermana que le seguia de 12 años ya que ella si tenía un cuerpo increible y siempre me había llamado mucho la atención.  Al apagar la luz me quede acostado con ropa a la par de mi sobrina despierta en la colchoneta que habiamos bajado pero justo al lado del somier donde dormían ya las hermanas menores.  Esperé un rato antes de hacer mi primer movimiento y cuando estuve seguro que las tres dormían comence a meterle mano a mi prima que me gusta, pero como niña al fin de cuentas estaba mas envuelta en su ropa que una viejecita y solo la pude tocar sobre la ropa, nada espectacular pensé.  Como no podía hacer nada pensé en irme ya a mi cuarto a dormir y cuando comencé a levantarme mi prima de 13 me pidio quedarme otro rato porque no se habia dormido.  Me acosté de nuevo y la abracé sobre los ponchos y bastante molesto por no haber podido manosear a su hermana.  Al rato noté que ella se había dormido y estaba por irme cuando pense en compensar con ella lo que no había podido hacer antes, con la ventaja que ella estaba justo a la par mía y su pijama era de tela delgada y no le quedaba apretada.  Comencé tocandole las nalgas sobre la ropa y no se movió por lo que decidí ir más lejos, meti mi mano en su ropa y comence a sobar sus nalguitas redondas, duras y tibias.  Segí así un buen rato y como no notaba reacción pasé al siguiente punto.  Poco a poco comencé a separarle las nalgas con los dedos para poder llegar a su vulva pero como ella estaba de lado y es un poco gordita no fue muy fácil, de hecho no lo logré y cuando más empeñado estaba en eso ella se desperto y de repente se sento en la cama pero no me dijo nada, supongo que estaba asustada pero no tanto como yo.  Le dije que se acostara y que yo me iba a ir a mi cuarto se acostó y yo me fui a dormir pero pensando en que ella iba a contar algo.  Afortunadamente eso no sucedió, pero por algún tiempo ya no tuve oportunidad de estar a solas con ella ni para disculparme o para volver a intentarlo, era evidente que ella estaba evadiendo el tema y a mi.  Pasaron algunos años y nunca me dijo nada y por supuesto yo tampoco a ella aunque contrario a lo que pensé la relación nunca se enfrió y por el contrario nos hicimos mejores amigos y también con sus hermanas.

Tiempo después las cosas cambiaron como es natural, ella comenzó a tener novios y ambos nos contabamos las cosas que nos pasaban, yo trataba de aconsejarla y ella me preguntaba sobre cosas del colegio, como tener una mejor relacion con sus hermanas, sus papás, amigos y novios y de muchas cosas más.  No recuerdo exactamente como, aunque si sé que no fue de un día al otro, la confianza fue creciendo entre nosotros y como ahora ya era una mujercita con una figura hermosa aunque siempre algo rellenita, llegó el momento en que comenzamos a hablar de sexo, mas que todo ella me preguntaba y yo le aclaraba algunas dudas porque yo nunca he sido alguien afortunado con las mujeres por lo que aunque ya tenía algo de experiencia sexual no era mucha pero igual la compartía con ella.  Para todo esto ya ya estaba segurísimo que el incidente de algunos años atrás había quedado olvidado pero una noche ella me lo saco a relucir.

Estabamos platicando y ella me preguntaba muy interesada de las cosas que excitaban a los hombres, supongo que para practicarlas con alguien, y las cosas que uno más les ve a las patojas y yo mencioné las nalgas y ella con sutileza, no como reclamo, me dijo que si había sido por eso que yo le había tocado las nalgas esa vez.  Yo traté de no hacerme el sorprendido y le dije que si que siempre me habían gustado sus nalgas desde que desarrollo y ella lo tomo con naturalidad y me dijo que aunque se había asustado no lo vió como algo malo y por eso nunca había dicho nada.  Entonces yo aproveche para no soltar el tema y le dije que me seguían gustando mucho sus nalgas a lo que respondió que ella lo sabia por la forma en que la miraba y que lo consideraba normal.

Entonces con la naturalidad del caso le pregunté que si podía tocarselas y me dijo que no había problema.  A partir de allí siempre que teníamos oportunidad de estar solos, nos tratabamos casi como novios, porque nos abrazabamos, nos besabamos como novios, menos en la boca, nunca me ha dejado besarle los labios, y principalmente yo le acariciaba sus nalguitas redonditas que me vuelven loco.  Cuando andaba de buenas hasta me llamaba para que llegara a masajearle la nalgas, se ponía faldas bien delgadas y tangas ajustadísimas y yo llegaba y la manoseaba toda.  Así estuvimos algunos años pero de allí no pasabamos, poco a poco llegué a tener acceso a su vulva, a sus pechos y como siempre a sus hermosas nalgas, pero eso si nunca me dejo besarla en la boca, verle la vulva, o meterle los dedos porque era virgen, de all todo lo demás.  Una noche que me tenía super caliente, a propósito me dejo sólo en su cuarto y se fue a la cocina a hacerme un café que no le había pedido, estaba jugando conmigo pero a mi no me molestaba para nada.  Estaba ya dispuesto a masturbarme cuando escuche ruidos en el cuarto de las hermanas que según yo no estaban, cuando vi por un espejo era su hermana que me gusta y me le quede viendo como tonto.  En eso entro ella y con la naturalidad que siempre la caracterizó me dijo que ella sabía que la que me gustaba era su hermana y no ella pero que ella lo habá platicado con su hermana y ella le dijo que no estaba interesada por lo que ella decició dejarme seguir jugando y por supuesto ella conmigo porque dice que había aprendido mucho gracias a mi.  Aquí creo muy honesto admitir que yo aprendí mucho más gracias a ella.  Como sabía que yo estaba muy excitado, dejó el café en la mesa, le pidió a su hermana que se fuera a la sala a ver tele y que nos dejara, le hermana, pícara y con un cuerpo cada vez más hermoso, me saludo muy efusivamente pues no me había visto hasta ese momento, y salio del cuerto rumbo a la sala.  Nos quedamos solos de nuevo y seguimos en lo que estabamos, yo me sente en la esquina de la cama y mi prima se sentó en mis piernas poniendo su culito redondito sobre mi pene, doblandose un poco hacía atrás comenzó a acariciarme el pelo y a besarme las mejías, yo mientras tanto había metido mi mano derecha en su pants y acariciaba su sexo sobre el calzoncito de algodón que llevaba.  No voy a mentir diciendo que se mojó toda, que sus juguito no se que y otras pajas más muy comunes en otros relatos que he leido, porque eso no sucedió, tampoco comenzó a gemir ni nada de eso, simplemente la seguí acariciando y ella me besaba y movía sucadera para frotar mi pene con la raya de sus nalgotas.  Alcancé a decirle que se diera vuelta y se puso de pié, se giro hasta quedar viendonos de frente y se volvió a sentar en mis piernas.  Lo malo de esta nueva posición es que como estaba muy pegada a mi no podía tocarle la vulva, solo las nalgas por lo que en un momento la deje de besar y comencé a subirle el sudadero para besarle la tetas aunque sin quitarle el brasier.  No sabía moverse bien, porque como dije, era virgen y nunca había visto peliculas porno y lo que hacía lo hacía por instinto y al principio eso no es muy coordinado que digamos.  Fue tan agradable ese ajetreo que antes de que siquiera pudiera pensarlo y evitarlo acabe, y se me escapo algún tipo de mueca o no se que pero ella lo notó y me preguntó que qué me pasaba.  Trate de explicarle y al hacerlo le dió curiosidad de ver el semén por lo que sin mucha insistencia de su parte la dejé que me registrara lo que quisiera.  Me recosté en la cama con las pies en el suelo y ella me abrio el zipper y me bajo la ropa.  Me dijo que le dio asco pero la curiosidad pudo más y aunque otras veces ya había querido que me tocara, esa fue la primera vez que ella vió un pene y lo toco.

Esa noche le enseñe a masturbarme y aprendió rápido pero no pude hacer que me la mamara, solo me masturbaba.  Era tal la afición que los dos teníamos a esto que solo cuando ella estaba realmente enojada o molesta por algo (no conmigo porque yo nunca la hice enojar) se negaba a pajearme, de lo contrario yo hasta la llamaba para preguntarle si quería jugar con mi amiguito y ella accedía aunque tuviera cosas que hacer, siempre tuvo tiempo para darme placer sin compromiso de mi parte.  Conmigo aprendió a decir vulgaridades y recuerdo que a mi una de las cosas que más me excitaba era cuando ella me masturbaba a mi y me decía al oído cosas como “te voy a dejar la verga exprimida” o “ojala que esta moronga aguante un par de buenas acabadas despues de tanto estarme coquiando” o “te estoy estirando la pija” o cosas por el estilo.  Aprendió muchas cosas y yo con ella pero nunca me dejo penetrarla.  Lo más que hicimos fue quedarnos una tarde completa, los dos solitos en su casa, encerrados en su cuarto y masturbandonos mutuamente. Esa vez le enseñe el 69 y la verdad es que no ha habido nadie con quien me guste eso tanto como con ella.  Esa vez también nos rasuramos el uno al otro  y fue con ella la única vez que he visto un hímen ya que en la calentura nos salimos un rato al patio en pelota y la acosté en la grama y luego de hacerle un oral me dediqué a revisarle todos sus orificios ya que a mi siempre me ha gustado mucho ver.  En esa revisión fue la oportunidad más cercana que tuve de penetrarla pero aunque ella ya estaba re caliente y por supuesto yo también, cuando estaba frotandole el glande en los labios menores y estaba por empujar, ella me detuvo y no pude entrar en su vagina.  Recuerdo esa tarde como la más hermosa de mi vida ya que aunque yo ya no tenía semen en el cuerpo, el solo verle las nalgas y besarle y chuparle el clítoris me excitaba de tal forma que aunque ya estaba con el pene irritado de tanta mamada y paja que me dió, se me paraba luego del respectivo descanso.

Después seguimos masturbandonos a veces aunque ya no tuvimos nunca una jornada como esa y eso que yo lo busqué muchas veces, pero no hubo otra oportunidad, quizá porque ambos sabíamos que si había otra, de esa no salíamos sin que yo se la metiera toda.  De alli en adelante pasaron varios años en que seguimos en nuestras sesiones de autoestimulación pero sólo a ratitos en su cuarto, incluso una vez llegué muy temprano y tuve que esperar que se fuera su novio de la casa para que me la mamara porque una patoja del trabajo me habia dejado muy caliente y no me dio nada en serio al final, pero preferí que ella me quitara las ganas.

Con el tiempo tuvimos un alejamiento, como era natural, a causa del tipo que era su novio, ya otro diferente del que les conté arriba, y finalmente se casó con él.  Ahora ya no nos hablamos, pero me imagino que nunca olvidará, como yo no lo puedo hacer, aquella tarde en su casa en que, como dijo Arjona, “le bese hasta la sombra” pero me dejo la espinita de alguna vez poder penetrar su más profunda intimidad.