Archive for April, 2007

Mi mejor trío hmh con Evy y Fabricio

Monday, April 30th, 2007

Hace algún tiempo que con Fabricio nos contactamos a través de Internet en uno de los anuncios de parejas liberales que ellos pusieron, desde el primer momento mantuvimos contacto permanente en el mensajero instantáneo, sucede que al igual que yo, mi camarada pasa conectado todo el tiempo en tiempo real ya que trabaja dando soporte a empresas del país y su modus vivendi como es el Internet.

Desde el primer momento hubo una comunicación muy fluida, entretenida y transparente en cuanto a lo que buscábamos y quienes éramos, pasamos algunos días conociéndonos por este medio y las ideas afines y manera de ser de los dos hizo que nos compenetráramos de una manera impresionante.

Cuando él llegaba a su casa, me contaba… que todas nuestras extensas charlas le contaba con lujo de detalles a su linda esposa Evy, le contaba de mí, de lo que hablábamos, de lo afines que éramos, etc.

A mí me explicó que su mujer era muy caliente en el sexo y que la pasaban rico con sus amigos y amigas que conocían, lo cual me hizo tener muchas ganas de conocerla, lo mismo pero en menor grado le hice conocer de mi amiga Ketty, con la cual hasta la fecha mantenemos una relación de amistad muy linda y compartimos de sexo desenfrenado sin tener ningún tipo de compromiso, somos lo que se dice en mi país amigovios.

Después de unos días de conversarlo, decidimos hacer algo en parejas, para esto les invité a mi ciudad un fin de semana que las dos partes podíamos, en esta ocasión mi amigovia Ketty también me había manifestado su interés en conocerlos y por primera vez tenía la curiosidad de ser acariciada por una mujer, yo le comenté en algún momento de que Evy la esposa de Fabricio era bisexual y Ketty hacía volar su imaginación con tan sólo la idea de experimentar la sensación de ser acariciada delicadamente por otra mujer.

Llegó el día de nuestra cita y ellos viajaron a mi ciudad para lo cual yo había reservado una habitación de lujo en una hostería cinco estrellas para poder recibirlos como se merecían, fui a recogerlos y luego de las presentaciones formales y besos subimos las maletas al carro, con rumbo al hotel nos fuimos conociendo mejor con Evy que me pareció una mujer de lo más sensual en todo aspecto, pero lo que más me gustó e impresionó fue su color de piel, Evy siendo menudita, con una cara muy atractiva, poseedora de una belleza por demás exótica a cada momento en su conversación tan amena me regalaba sonrisas encantadoras cuando por algo bromeábamos con Fabricio hasta que llegamos a la hostería, pedí la habitación reservada que era una belleza de lugar tipo árabe con una naturaleza exuberante en su contorno y el trinar de los pájaros eran el único ruido existente.

Ellos se sintieron rodeados de una vegetación de un clima tropical húmedo y un ambiente muy acogedor totalmente diferente a Quito que es una ciudad de cemento sin dejar de ser hermosa, pero lo que me refiero para ellos era un contraste diferente a lo que a diario estaban acostumbrados.

Caminamos por los senderos rodeados de árboles y por las canchas de tenis unas dos horas hasta que llegó Ketty a recepción y nos dirigimos a recibirla, con ella quedamos en que nos iba a acompañar hasta las 5 de la tarde por que tenía que hacer un viaje a casa de su madre en dónde la esperaban para realizar unos asuntos familiares, Ketty como nunca me ha fallado tengo la seguridad de que llega por que llega y siempre cumple con su palabra, así que sólo estaba esperando que llegue.

Una vez instalados los cuatro en la hosteria pedimos bebidas y seguimos caminando y conversando, mientras todos rompíamos el hielo, el lugar tan hermoso y acogedor en medio de una flora y fauna típica de la zona hizo que todos nos sintamos de lo más relajados y nos sintamos muy a gusto.

Decidimos irnos a almorzar ya que se hizo casi sin darnos cuenta, por la buena compañía y la tertulia entretenida el medio día.

En todo el tiempo que estuvimos en la mesa los cuatro comenzamos a hablar de nuestras experiencias y de lo que nos gustaría hacer, Evy se notaba muy experimentada y segura de sí misma, en la conversación quedó claro que a las dos mujeres los hombres les gustamos y viceversa, también Evy hizo un comentario haciéndonos entender que Ketty también le gustaba mucho, le gustaron mucho sus ojos verdes y su mirada pìcara.

Ketty se sorprendió un poco por el cometario haciéndole poner como un tomate de la vergüenza ya que ella no estaba acostumbrada a que una mujer la coquetee y peor de una manera tan directa. Al ser muy blanca hizo que se note mucho sus mejillas sonrojadas.

Todos hablamos de una manera muy directa y abierta de nuestros gustos y pusimos nuestras posiciones claras, la comida era excelente, el lugar ni se diga, la compañía estupenda y había en el ambiente cálido que cada vez iba subiendo más la temperatura.

Las dos mujeres muy dispuestas con nosotros, hacían un contraste muy sensual y bello, ya que Evy al ser morenita, al tener ese color de piel canela exótico el pelo negro lacio resaltaba más alado de Ketty que es muy blanca rubia ondulada y de ojos verdes, siendo las dos menuditas con un par de tetas delicioso y un culito respingón que se maneja cada una de ellas.

Al acabar de comer estábamos todos que ardíamos así que decidimos irnos a la habitación , la cual tenía dos camas y estaba decorada estilo árabe en las cabeceras, nos pusimos un poco más cómodos, sacándonos todos los zapatos y acostándonos cada quien con su pareja en la cama de alado. No faltó de ninguna de las dos partes los besos y caricias sonoras y en ciertos momentos jadeantes. De reojo veía a Evy mamándole la verga a su esposo con epicúreo deleite, en realidad me sentía muy arrecho y con ganas de acción pero la comida al estar muy buena comí lo suficiente como para sentirme lleno ya que o pensaba que tan de pronto iba a empezar la acción, habíamos acabado de almorzar apenas hace unos 25 minutos y tenía la sensación de llenura, le hice saber eso a Ketty y nos pusimos juiciosos tratando de descansar y seguir conversando para que nos pase la comida y hacer digestión, pero no, en la otra cama no les importaba estar llenos, cada vez se pusieron los jadeos más sonoros entre Fabricio y Evy que con mucha curiosidad regresábamos a ver sin disimulo desde nuestra cercana cama…

¡ Qué manera de mamar la verga de su esposo ¡

Lo hacía con cara de vicio y con todas las ganas del mundo como que su vida dependiera de ello. Esto hizo que nos levantemos de nuestro lugar y nos pasemos a ver un close up de semejante felación, Fabricio gozaba y gozaba a cada arremetida, con su lengua subía desde sus huevos hasta el glande algunas veces ensalivándola por completo hasta que una vez bien lubricada metía el falo de su esposo haciéndola sonar plop plop plop a cada momento de la fuerza con la que le daba placer a su cónyuge.

Ketty se acercó un poco más a ver cerca una mamada en vivo y en directo hasta que Evy paró lo que estaba haciendo y con cara de gusto un poco desencajada s ela ofreció con señas mientras dijo:

¿ Te gusta la verga de mi esposo ?

¿ Quieres probarla ?

Uniendo la acción a la la palabra Evy acercó su palo bien parado como un garrote a la boquita de Ketty y comenzó a remedar lo que hace algunos momentos estaba viendo que le hacía gritar de placer a Fabricio, con una cierta locura de emocisión momentànea apoderada del falo ofrecido por su misma esposa se dedicó a prodigarle las más tiernas por momentos y luego las más rudas caricias, llegó hasta morderlo un poco con sus dientes.

Qué rica la verga de tu marido, está bien rica y bien paradita

¿ Te gusta ?

Siiiiiiiii, plop plop plop

¿ Te la quisieras meter en esta cuca ?

Topándole por primera vez por encima del pantalón que todavía Ketty llevaba puesto, recorrió con sus dedos muy delicadamente la superficie de su monte de Venus cuando ella estaba en posición de perrito gozando oralmente de la verga de su marido.

Siiiiiiiii

¿ La quieres ?

Siiiiii, me la prestas un ratito

Con mucho gusto, sácate el pantalón y verás que te lo presto, yo mismo te la quiero clavar.

Ketty no demoró en sacarse el pantalón ni seis segundos de la desesperación de ser clavada que tenía, yo ya la conozco, cuando quiere estar ensartada se aloca y la quiere ya… sin demoras, los tres se acomodaron mejor en la cama y yo con mi malestar de llenura veía muy de cerca sin perderme el mínimo detalle de la escena.

Ketty se puso como perrita de posición física y de arrechera indicando su chucha en lo más alto que podía sacando punta el culo hacia arriba tentándole a Fabricio que sí es alto y corpulento e induciéndole a que la clave pronto.

Segundos previos a esto Evy ubicándola bien a Ketty en la posición correcta para recibir a Fabricio dedicó unas últimas mamadas de vicio antes de ponerle el condón a su marido, que una vez bien colocado con su boca con tal maestría acerco la verga de su esposo a la chucha de mi novia restregando la punta de su miembro en todo lo vertical de su raja por varias ocasiones haciendo que Ketty se desespere todavía más de las ganas de tenerla, se dio su tiempo Evy y con sus dedos acariciando delicadamente el clítoris de otra mujer como sólo entre ellas saben qué y cómo les gusta, empujó la verga de su marido haciendo que se pierda el glande dentro de ella, frotó sus dedos con mayor velocidad en su clítoris hasta el punto en el cual Ketty después de un hondo suspiro aflojó un jadeo de placer muy sonoro lo cual aprovechó Evy para empujando por debajo de sus nalgas por la parte de atrás cogía sus huevos con fuerza para que la vaya ensartando, una vez estando dentro por completo Fabricio soltó un bramido de conquista absoluta y Evy lo besó en la boca a Fabri y dijo:

Disfruta de esta putita, no ves que ¡ le gusta ¡

Que rica concha calientita

Que rica verga que tiene tu marido

Te la presto cuando quieras yo no soy egoísta

Fabricio comenzó a embestirla de a poco y ella sólo gozaba con deleite, lo decían sus gestos con su cara de puta, tenían sus expresiones unas muecas de placer y dolor que con sus movimientos convulsionados se descubría a simple vista, la escena era de lo más morbosa, mi novia en cuatro patas, mi amigo bombeándola a gusto y la esposa de mi amigo del msn Evy acariciando los senos y la cuca de Ketty, como yo estaba de exportador como nunca por mi malestar de llenura se me ocurrió correr a sacar mi cámara digital del estuche y comencé a disparar fotos mientras ellos gozaban , esto había que documentarlo….

Gozaron por un buen momento entre los tres mientras yo hacía mi rol de fotógrafo hasta que Evy dijo:

Kettyyyy, ya no puedo más yo también la quiero adentro, ya no me aguanto más, la quiero en este momento adentro mío, lo siento pero ya no aguanto más, dámela Fabri, ya se agasajó un buen rato Ketty.

La descabalgó y procedió a hacer gozar a su esposa en la misma posición…a las primeras metidas ella se desahogó rico y pudo llegar de nuevo a controlar sus acciones y esta es la foto que les tomé.

Ketty se quedó sola y sin saber que hacer, mirando a todos lados en una actitud desesperada se lanzó a mí como una leona hambrienta, me despojó de mis ropas y como ya estaba mi pene bien erecto por todas las escenas presenciadas me tumbó a la cama boca arriba con mucha emoción y gusto, me comenzó a cabalgar como una amazona, alado nuestro estaban en la misma cama Evy y Fabricio gozando a más no poder y los chillidos de las dos se mezclaban en la habitación que olía a sexo y perfumes de mujer.

Mientras me cabalgaba Ketty de una manera deliciosa y la ensartaba mi verga hasta la pared que topaba en el fondo de su matriz, acariciaba las tetas de Evy y compartíamos nuestras viboreantes lenguas en un beso movido e interminable y de vez en cuando cambiaba de lugar para acomodar a Ketty cerca de la boca de Evy para que también se besen de la misma manera con el mismo placer y gusto, de vez en cuando Evy metía sus dedos y hurgaba en la penetración que le hacía a Ketty, me cogía el tronco y metía sus dedos y acariciaba nuestros sexos acrecentando el placer, en una sinfonía de jadeos, bramidos y gritos llegamos todos al orgasmo acompasados al unísono como si se estuviera acabando una canción en concierto de Deep Purple… sudados, mojados en fluidos y viendo dar vueltas el planeta con luces de colores y estreboscopía pura, todos nos quedamos abrazados entre si, compartiendo el calor de nuestros cuerpos mientras nuestros corazones se oían que latían muy fuerte y querían salirse de nuestros pechos…

Luego de algún tiempo de reposo íntimo, comenzamos a volver en si, todos contentos por la experiencia vivida abrazamos las parejas ajenas y nos quedamos dormidos en la habitación que tenía la luz tenue, hasta que Ketty con la preocupación de su viaje se levantó a ver la hora que coincidió que era justo la misma de irse y todos nos vestimos contentos de buen talante para irle a despedir a Katty que tenía que irse a su compromiso familiar infaltable. Con un rico abrazo y un beso la despedí agradeciéndole por habar acudido a nuestro compromiso, con un beso en los labios se despidieron también nuestros amigos de Ketty.

Entramos nuevamente ahora sólo los tres al hotel con el buen sabor de boca de una rica experiencia vivida a seguir disfrutando de las instalaciones que prestaba el acogedor lugar.

Mientras caminábamos por las hectáreas de este precioso lugar durante toda la tarde, me llamó Ketty a mi celular a agradecerme por el momento vivido y me confesó que iba como volando en su viaje en la carretera pensando en las escenas vividas hace unas horas con un poco de remordimiento de conciencia, con una especie de arrepentimiento a la moral por haber estado con otra mujer y haberlo disfrutado y por otra parte contenta de haberlo vivido intensamente conmigo alado.

Durante toda la tarde y parte de la noche hasta la hora de la cena, los tres nos la pasamos riendo, bromeando y jugando, nos compenetramos mucho y conversamos de Ketty y en son de broma Evy suspiraba por Ketty diciendo que se había enamorado y que la había abandonado en cuanto se enamoró.

Durante la cena ellos comieron normalmente y yo sólo pedí una agua de orégano para el malestar estomacal que tenía desde la tarde, me molestaban y llegamos a la conclusión que por lo tanto que comí me agarró un fuerte empacho, lo que hacía que nos riamos a carcajadas.

Un poco cansados por la tarde vivida nos retiramos a la habitación y Evy pasó al cuarto de baño a ducharse, mientras conversábamos con Fabricio de lo bien que la estabamos pasando, el agua de orégano causó un efecto rápido en mí y cada momento que pasaba ya me sentía mejor y creo que estaba volviendo a la normalidad, en unos momentos salió Evy con ropa de cama y se acostó alado de su esposo mientras se besaban tiernamente y hacíamos tertulia de una cosa y otra, tipo 10 de la noche al son de la conversación otra vez se fue al baño Evy y regresó puesta una ropa interior muy linda, tipo cachetero el panty y el sujetador tipo top, de una tela de florecitas transparente, que dejaba ver sus pezones muy marcados y el corte cadete de su loock en su pubis angelical. Esto sin dudarlo y más la bendita agua que me acababa de curar el empacho hizo que me prenda como una moto, de eso se dio cuenta Evy y empezó a besar a Fabricio ahora con lujuria.

Dejé que ellos se vayan poniendo cachondos y Fabricio se desvistió y la comenzó a dar de mamar verga, ella seguía en su labor pero me miraba de reojo, yo sentado en el canapé me despojé de mi ropa y me acerqué a ellos y me los uní en la cama.

Evy al sentir mi presencia se dio la vuelta y me estampó un eterno beso de lenguas cruzadas y eso hizo que mi verga empiece a lubricar gotitas cristalinas de fluidos pre seminales, al darse cuenta de ello se bajo y al fin pude disfrutar de una excelente mamada de ese tipo, luego de haberme hecho gozar lo suficiente , se subió nuevamente y se trenzó de mi cuello estando acostados para prodigarme de exquisitos besos, mientras tanto Fabricio por la parte de atrás le besaba su cuello y su espalda y se notaba que a ella con nuestras caricias la estábamos transportando a la dimensión del placer, ahora la reina, la diosa tenía que gozar y de eso nos estábamos encargando nosotros a flor de piel.

Fabricio la comenzó a puntear por atrás haciendo un simulacro de penetración en medio de sus nalgas y yo con mis dedos jugaba con su conejito mojado y oloroso, al estar tan cerca de su piel hacía que mi excitación vaya en aumento, al oír sus gemidos de gozo me prendía aún más, con las vergas erectas a más no poder yo por delante y su esposo Fabricio por atrás empezamos a rozar nuestras vergas con su sexo mientras ella se estremecía.

En un acto de valentía ella mismo cogió con su mano la verga de su marido y se la fue ensartando en su culo hasta que esta se perdió por completo en sus entrañas, sólo quedaban sus huevos fuera, yo seguía con mi carajo fuera rozando su clítoris y labios vaginales con mucho deleite mientras nuestros besos continuaban más salvajes y bruscos y a la vez Fabricio la tenía empalada por el culo comenzando a gritar de gusto.

Aprovechando esta situación de a poco en su coñito estrecho por la ocupación del intruso en la parte posterior comencé a perforarle con mi verga en la cuca, mi verga gloriosa se iba abriendo camino de a poco, lentamente pero de manera firme y segura llegué a ocuparle toda su cavidad vaginal, en un acto de estupenda sincronización de movimientos comenzamos entre los tres un va y viene exquisito tiempo largo en el cual gozamos hasta el paroxismo, su coño cada vez más estimulado conjuntamente con su culo se iba poniendo más estrecho lo cual cada vez era mayor el placer.

No pudimos aguantarnos mucho así que otra vez iguales todos tres con Evy y los dos machos lanzando bramidos de placer y de dulce conquista lanzamos chorros y chorros de semen en el interior de sus dos agujeros bien ocupados, yo llené su cuevita del amor hasta mi última gota y rebozando de semen una
vez que Fabricio se retiró de su culito hice que me siga cabalgando encima mío sin dejar de gozar y sin sentir debilidad por la corrida copiosa que un minuto antes había eyaculado a conciencia rindiendo homenaje a la naturaleza de esta exquisita hembra sedienta de verga y placer. Al contrario de sentir relajamiento de músculos y agotamiento me puse mucho más arrecho y quería seguirle terminando, la fricción de mi semen entre nuestros sexos hizo que se haga una especie de espuma que ayudaba a lubricarnos más, en ese momento Fabricio tomó mi cámara que por ahí estaba tirada y nos hizo esta foto.

Nosotros con Evy no dejamos de ciliar y seguimos y segumos por una hora, ella arriba mío cada vez con la continuidad d emis embestidas se ponía más arrecha, le había pasado lo mismo que a mi, en su bien puesto orgasmo le dieron más y más ganas de seguir culpando conmigo en delante de su esposo que desde una distancia prudente nos dejó que nos gocemos de nuestros cuerpos.

Qué rica verga tienes Tato, tiene un tamaño delicioso y me hace gozar mucho, no es ni grande ni pequeña, tiene el tamaño justo y exacto que me hace gozar sin dolor

Tu chucha es calientita y rica nena, me gusta mucho, además que el color de tu piel me excita mucho y por eso te sigo culiando cabrona.

Dame más, así , así , así, ahhhhhhhhhhhhhg la saque un rato la verga para verla llena de leche otra vez.

Ahhhhhhh que rica hembra tienes viejo, esta hembra si que es una hembra de verdad, que rico que goza, te felicito por tener una hembra tan puta y rica, esta deliciosa la cabrona y como goza mírala, mira a tu mujer como goza

Que ricos machos que tengo hoy noche para mi solita

Fabricio, que rico que me hace gozar Tatooooooo, aaaaaahhhhhhhhhh aaaaaaaahhhhhhh pónmela en el culo, la quiero atrás Fabri, pónmela que la quiero ahhhhhh ayyyyy aaaaaaaggggggg hijo de puta como me haces gozar con tu rica verga, sólo falta Katty para mamarle las tetas, sólo falta esa puta por qué se me fue quiero unas tetas y estaré completa.

Toma esta verga por tu culo mi amor para que estés completa, mientras Tato te da por delante de atoro por atràs.

Aaaaahhhhhhhh aaaaaaaahhhhh

Nuestras embestidas eran cada vez más violentas y con la misma violencia ella gozaba más, nuestras vergas enterradas por ambos lados. Nuestros huevos se chocaban y estaban separados por una pequeña membrana y sentirnos nuestras vergas rozarse dentro del cuerpecito de Evy nos daba mucho más placer.

En eso en lo mejor con los violentos movimientos, Fabricio se salió repentinamente de atrás y nosotros seguimos hasta que tuvimos que ayudarlo por que le vino un calambra a la pierna que le hacía gritar más que a Evy penetrada por los dos.

Nos echamos a reír como locos por lo absurdo que nos pareció y una vez controlada la situación y de darle mis primeros auxilios y esta vez para que no haga demasiado esfuerzo el fue abajo y yo arriba a trabajar su rico culo que parecía estar metiendo mi verga en un estuche de terciopelo.

Le dimos y le dimos durante mucho tiempo, eran ya las 2 de la mañana y seguíamos sudando montándonos a su exquisita mujer hasta que ya no pudimos aguantar más, después de que ella tuvo incontables orgasmos y gritaba loca de placer, primero se vino él en su vaina y luego yo en su carita y boquita y tetas.

Ellos necesitan de su intimidad esa noche así que me despedí con un rico beso y apretón de nalgas a Evy y un abrazo de agradecimiento con Fabri y dejándolos solos me retiré a descansar en mi casa a las 2:30 de la mañana.

Este trío ha sido el que más a durado en el acto y lo he disfrutado en mi vida, gozamos, reímos, y disfrutamos tanto con Evy haciéndole doble penetración por horas y ella gozó como nunca antes según palabras de ella.

Desde entonces con Fabricio siempre hacemos una que otra travesura con chicas o señoras casadas que desean experimentar la doble penetración que me contactan a través de Internet, hacemos reuniones swinger de parejas liberales en mi casa de campo y hemos llegado a formar una muy linda amistad con él.

Si tienes algún comentario o deseas contactarme en Ecuador o desde cualquier parte del mundo, por favor escribe a semental_de_esposas@hotmail.com msn

jinetearrecho@hotmail.com msn

Tato

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Su esposo goza al máximo viéndonos

Monday, April 30th, 2007

Su esposo goza al máximo viéndonos y me nombra el amante oficial de su mujer lo cual le agradezco infinitamente.

Gracias a mis lectores asiduos por los mensajes que me han hecho llegar, eso me motiva sobremanera para poder seguir escribiendo mis historias 100 % reales, se comunican de todas partes del mundo obviamente de países de habla hispana y hasta me agregan al msn hemos podido a través de ese medio llegar a conocernos un poquito más con cada contacto ya que paso conectado casi todo el tiempo en línea con el mensajero instantáneo de Hotmail o Yahoo, especialmente mujeres que quieren conocerme de alguna manera y también esposos que desean ver a sus esposas cogidas por otro, no faltan felicitaciones de uno que otro lector curioso del tema de tríos hmh y uno que otro mensaje en contra que me dicen que soy presumido y fantasioso.

En esta ocasión tengo material como siempre de hechos reales en mi mente para irles relatando lo que sucedió hace muy pocos días.

Como ya les comenté con antelación por cuestiones laborales, por necesidad propia de estar comunicado con todos los contactos de diferente índole del planeta y hasta por vicio necesario, paso conectado mucho tiempo al msn, uno de estos días me saluda una amiga preciosa con la cual ya habíamos compartido intimidad de a tres, se trata de una pareja joven que de vez en cuando me citan en su casa cuando colocan a los niños donde sus padres cuando quieren pasar una noche de lujuria conmigo, con ella o mejor dicho ellos ya hemos podido llegar a tener un grado de confianza muy robusto en todos los sentidos y eso ha hecho que en nuestros juegos sexuales nos ayude mucho para poderla pasar mejor, soy muy amigo de ellos pero muy respetuoso de su relación de pareja, si ellos no llaman ( la que siempre llama es ella ) yo no les llamo ni insinúo nada, espero a que a ellos se les prenda la chispita del deseo sin ningún tipo de presión. La hemos hecho gozar algunas veces hasta que se ha quedado dormida agotada de tanto placer.

A veces conversamos en el msn ya que no se conectan mucho y en horas de oficina casi nunca. Pero en esta oportunidad me causó sorpresa verla en línea a eso de las 4 de la tarde y al saludarme me supo decir que le daba gusto verme en línea y que tenía una sorpresa para mí.

Según me explicó brevemente ella, la noche anterior se había conectado durante un momento a revisar su correo y en poco tiempo se divisó en línea a un contacto que había visto en una página Web de anuncios swinger, los cuales eran una pareja joven de Guayaquil pero que al charlar les habían hecho entender de que no querían realizar intercambio si no que estaban interesados en hacer un trío hmh. Después de preguntarme y preguntarles si estábamos de acuerdo en aceptar un Chat entre todos, al ver su interés y con el grado de confianza que nos manejamos no dudó en presentármelos en línea a modo de conferencia charlamos los 3 un buen momento hasta que cruzamos nuestras direcciones de correo y ella se despidió amablemente dejándonos ya conversando con la clara convicción de haber realizado un acto de relaciones públicas muy bien efectuado.

Al seguir con la nueva pareja en línea supo decirme que su esposo ya se había retirado de alado de ella y que ahora nos encontrábamos solos charlando.

Me explicó que su esposo tiene la fantasía de verla a ella con otro hombre teniendo sexo desde hace ya mucho tiempo pero que ella siempre le había dicho que no, primero que como se le podían ocurrir ese tipo de cosas y segundo que ella sólo era de él y de nadie más, que por el amor que le tiene y por que también después de ya bastante tiempo de irla de a poco convenciendo ella ya estaba aceptando digamos de mala gana todavía lo que él quería hacer. Más por complacerlo que por nada en realidad.

Me pareció de lo más franca y entretenida la conversación que para entonces llevábamos, nos dedicamos a conocernos entregados completamente a cada uno sin ningún tipo de interrupciones, decidimos intercambiar fotos y resulta que me hizo llegar una en la cual dejaba ver su belleza absoluta, de mi foto me dijo que se me veía bien y que en realidad le agradaba lo cual lo sentí sincero y nos dio más confianza, se trataba de una muñequita menuda con la carita deliciosa muy perfilada y un color de piel canela muy sensual.

Su nombre es Gaby y es una chica y señora a la vez de 29 años, bajita, menuda, morena de tez canela y pelo con media melena, ojos marrones y cara aniñada muy bien perfilada pero con un cuerpo perfectamente curvado en forma de guitarra clásica. Su boca pequeña pero con unos sugerentes labios, ni gruesos ni finos. Sus senos son muy grandes y bien formados, con una aureola oscura de 3.5 cm. de diámetro coronados con unos pezones oscuros que son erectos en estado de calma, teniendo en cuenta que su cuerpo es menudo sus tetas tienen un tamaño excelente para gozar con ellas. Su cintura es realmente de avispa, su piel suave y tersa, su culo respingón y prieto, pequeño y redondo, sus nalgas tienen un refuerzo que parecen ser rellenas de esponja dura, llama mucho la atención la forma de sus protuberantes nalgas que son tan redondas como hechas con compás, su pubis muy cuidado no tiene ni un solo pendejo a la vista, su cuquita parece de una niñita sin un solo pelo y solo se ve el trazado de su propio sexo en dirección ascendente lo tiene rasurado a mate y deja mostrar unos labios ligeramente oscuros en su parte exterior y rosados y brillantes en su interior.

Durante por lo menos unas dos horas de charla en el msn hubo una química impresionante, reímos, bromeamos y nos insinuamos recíprocamente, antes de despedirnos yo le agradecí por su tiempo y le hice saber que me gustaría volver a verla conectada y ella me dijo que le había caído muy bien, que le agradaba mucho y que desde hace tiempo por complacerle a su esposo estaban tratando de contactar con un hombre para hacer la fantasía que tenía su marido realidad, pero que no le gustaba ninguno y por eso no habían quedado nunca en nada en concreto con nadie, hicimos una cita para el siguiente día a la misma hora y nos despedimos con cierta pena de dejar una charla tan amena.

Al desconectarse ella volví a ver su foto con mayor detenimiento y definitivamente era una mujer que a parte de guapa, sensual e interesante en todos los sentidos en alguna parte oculta para mi consciente irradiaba una ternura en su menudito ser, no sabía si era su mirada expresiva o no sé qué, pero al seguirla observando me invadía un sentimiento de ternura absoluta.

Llegué esa noche a casa llevando su foto en el flash memory la grabé en el disco duro de mi Pc de casa y poniendo Pink Floyd a buen volumen la seguía contemplando, era una especia de obra de arte todo su armonioso cuerpo, parecía pintada por todas partes en dónde veía, su cuerpo desnudo que era una foto digital de muy buena resolución tomada por su esposo a ratos mientras volaba en mis perdidos pensamientos se me hacía ver a Leonardo Da Vinci con su precisión de de gran maestro conocedor profundo de la anatomía humana pintando en lienzo su perfecto cuerpo utilizando sus conocimientos sobre el número “Phi”. Por donde quiera que veía era una invitación a descubrir con precisión matemática la perfección de la naturaleza de este menudo ser. Perdido en mis pensamientos ese día me quedé dormido…

Al siguiente día todo transcurría con normalidad absoluta, llegué a la tarde a la oficina ya que ese día tuve que atender unas citas pendientes con clientes pero ya se aproximaban las 6 de la tarde y recordaba que tenía una cita en el msn.

Un poquito más de las 6 de la tarde ella se conectó y empezamos a hablar muy abiertamente con mucha más confianza que hace 26 horas antes , le había dicho que me gustaba mucho y lo que había pasado en mi casa la noche anterior mientras la contemplaba sus fotos y volaba con mis pensamientos.

Me contó que después de cerrar la sesión conmigo le había contado a Miguel su esposo que le habían presentado en el Chat a un hombre que de verdad sí le gustó, al escuchar eso ella me conversó que su esposo se emocionó mucho y le dijo que se dedique más tiempo a conocerme a mí y que no lo podía creer que al fin alguien le había gustado, que él le daba todo el permiso y las facilidades para que de a poco vaya intimando más conmigo.

Le dije que le agradecía mucho a los dos por la apertura y también a ella por hasta cierto punto haberme elegido como el candidato perfecto como ella mismo me lo supo decir.

Miguel su esposo es un hombre de 37 años, de constitución normal, con una incipiente barriga pero todavía bien formado. De piel clara de ojos oscuros y pelo liso.

Habíamos ya mientras íbamos avanzando en nuestras conversaciones y en los días que estábamos al Chat, intercambiado ya muchas fotos entre las que también estaba con Miguel, ya con mucha más confianza y también nuestros números de teléfono celular, con los cuales ya teníamos un contacto un poquito más directo.

Descubrí que en su voz Gaby tenía el timbre y tono de una niñita mimada, y eso hacía que sea más encantadora y me daba mayor ternura.

Un día que me dio ganas de escucharle y hablar con Gaby le marqué a su celular y estaba su esposo conduciendo según ella me lo hizo conocer y me dijo que ella iba de copiloto.

Cada vez que hablábamos por teléfono o por msn ella me decía “mí bebé” para tal o cual cosa, es la palabra de cariño que utiliza conmigo

Quiero verte, cuando vienes a Guayaquil a verme – me dijo Gaby ese día por teléfono mientras estaba su esposo alado- ya quiero que vengas, he decidido que quiero hacerlo contigo y si no es contigo con nadie más.

Gracias mi preciosa, voy a ir un día de estos a visitarte en tu ciudad, ya coordinaremos para que esto se de, por favor pásame a Miguel tu esposo para saludarlo.

Se demoró un poquito creo que hasta orillar el auto.

Hola Tato un gusto

Hola Miguel, me dio ganas de conversar con tu nena y quería aprovechar para saludarte y agradecerte la oportunidad que me has dado de acercarme a ella.

No te preocupes Tato, quiero que con toda la confianza del mundo la sigas llamando sin ningún inconveniente, llámala cuando quieras, me ha contado ella que le agradas y que le caes bien, te cuento que has tenido suerte por que ella es bastante especial y contigo me dice que se siente muy a gusto y a mí lo que me gusta es complacerle a ella.

Te agradezco mucho así lo haré, la estaré llamando muy seguido para tenerte
calientita a tu mujer.

Llámala amigo no hay problema, la veo bastante contentita e ilusionada contigo, espero que pronto un día de estos nos visites.

Uno de estos días les caigo allá para darle placer a la nena.

Ok, te la pongo de nuevo para que sigas hablando con Gaby.

Viste mi bebé, te dije que no hay problema con Miguel de que seas mi amante, ya lo hemos hablado y yo he decidido que tiene que ser contigo, me agradas, me gustas y me siento muy bien, quiero que seas mi amante oficial y no quiero saber nada de nadie, sólo contigo, al principio yo no quería era sólo para complacerlo a él, pero ahora me muero de las ganas de que vengas y me comas y la pasemos rico mi bebé.

Eso haré mi amor pronto.

Durante algún tiempo seguimos hablando con ella por teléfono todos los días cuando estaba o no Miguel y teníamos conversaciones muy subidas de tono, chateamos en el msn durante un tiempo, nos veíamos por webcam y a diario nos regalábamos mucho tiempo en nuestras reuniones virtuales, cuando estaba sola en casa o había como se quedaba sin ropa y me hacía ver en tiempo real a kilómetros de distancia su hermoso cuerpo desnudo y nos masturbamos algunas veces copiosamente en nuestras sesiones de ciber sexo.

También había conversaciones con Miguel, de hecho cuando por a o b razones su teléfono estaba apagado o sin red le llamaba al de Miguel y él me la pasó en diversas ocasiones.

Un día por razones laborales tenía que viajar a Guayaquil y quedamos en vernos ya en cierta fecha, por razones ajenas a mi voluntad el viaje se suspendió ya que era laboral y ya no pude viajar y llamé a disculparme que no iría exponiéndoles lo sucedido y mis razones, Gaby no lo tomó muy bien ya que es muy mimada y le gusta que salga todo como ella quiere y se sintió frustrada y hasta un tanto molesta y me lo hizo notar.

Seguimos todos los días en el Chat como siempre y siempre me sacaba en cara que le dejé plantada y que me tiene muchas ganas que cómo podía habarle hecho eso y en realidad me hacía sentir mal con sus comentarios, tenía la responsabilidad de ir por cumplir con mi palabra pero durante algunos días por motivos de trabajo no podía hacerlo.

Un día mientras nos conectamos me pasó unas fotos que Miguel su esposo le había hecho exclusivamente para mí, era una sesión de fotos que me dejó loco como perro oliendo celos de perra, esas fotos causaron un gran impacto en mí, eran el colmo de sugerentes en diferentes poses y desnuda y como estábamos en días del Mundial de Fútbol 2006 con la camiseta de la selección del Ecuador y nada más que eso.

Esa mujer ocupaba todo el tiempo en mi mente y pasamos a ser como novios, ya sé que les va a parecer extraño y un tanto fuera de lo habitual pero con ella fue muy especial, no sólo era sexo, esa nena me robó con su ternura, manera de ser, atenciones y detalles mi corazón. La ternura que provocaba en mí se convirtió en un cariño muy especial que nunca había sentido por ninguna otra mujer de parejas amigas con las que tenemos una linda amistad y disfrutamos del sexo y punto, pero en este caso en singular no, la comencé a querer y me tenía enamorado. Lo mejor de todo es que es lo que precisamente quería su esposo, no quería que seamos un trío sexual, él lo que quería siempre de acuerdo a lo que me dijo a mí en las conversaciones telefónicas y a ella en sus ratos de intimidad, es que seamos amantes, novios y enamorados y que nos queramos… No fue difícil enamorarse en poco tiempo de esta angelical mujer que cada día se fue metiendo más en mí con todos sus detalles.

Después de ver esas últimas fotos me puse como diablo en botella y diseñé un plan para que lo más pronto posible se efectúe el viaje a Guayaquil para poder irle a disfrutar a tan exquisita mujer, en la oficina hice todos los arreglos posibles ya que tenía que viajar urgente por trabajo y a disfrutar de mi amor que tan ansiosa junto a su esposo me esperaba. Acordé la fecha en la oficina y también con ellos y me dispuse a visitarlos el viernes que venía.

En esos 4 días que faltaba ella me mensajeaba al celular diciéndome lo ansiosa que estaba por probarme, ya era hora de que nos veamos frente a frente y nos topemos carne y hueso, por que ya mucha arrechera acumulada ya nos ponía un tanto de mal humor de no poder disfrutarnos como queríamos.

Llegó el viernes y llegué a su ciudad Guayaquil a las 8:30 de la noche como habíamos acordado, ellos me esperarían en el terminal de la empresa de transportes en la cual me movilicé, el viaje duró 5 horas y durante todo el trayecto le iba poniendo que ya estaba más cerquita de ella. Es increíble como en tan poco tiempo los dos de manera recíproca hayamos generado esos sentimientos como pareja de enamorados, al bajarme del bus ya me llamaron a mi móvil y me dijeron en dónde estaban.

Al llegar a su carro después de algunos pasos, estaba ahí ella, vestida como le había dicho que se pusiera ese día para mí, con una micro mini falda, con un top que parecía de verdad una muñeca barbie salida recién del cartón de presentación el día de Navidad.

Al subirme al carro en la parte de atrás me dieron la bienvenida, Miguel conducía y Gaby estaba sentada en el asiento del copiloto, bella como ella sola, irradiaba una sonrisa de felicidad, se acercó estirándose a saludarme con un sonoro y rico beso en la boca, estreché las manos con Miguel y arrancó el carro.

Mientras veía que pasaba la ciudad muy cambiada de reojo de frente veía brillar los dientes de Gaby de una manera espléndida estaba ilusionado por tener a esta linda mujer al frente mío y en ese instante ya podía olerla, toparle su pelo, su piel, era un sueño haciéndose realidad.

Como hace 9 años no había ido a su ciudad estaba muy cambiada y yo estaba muy admirado de los cambios que habían sucedido, era como volver a conocer Guayaquil, me dijeron que me harían conocer lo hermosa que está su ciudad y eso hicieron, comenzamos a dar vueltas por todos los puntos cardinales de la ciudad y yo iba recordando y reconociendo cada lugar, mientras a ella la besaba en la boca, le sobaba las tetas ricas, duras que parecían dos melones que se salían de su pecho, en su cuello le acariciaba los huesitos divinos que tiene debajo de su quijada al final de su garganta, ella seguía adelante de copiloto y yo en el asiento trasero, aún así mis avances eran buenos, me indicó que había ido vestida tal y como le pedí sólo por complacerme a mí y al alzar su falda tan cortita la más chiquita que he visto en mi vida me indicó que llevaba una tanguita brasilera que le quedaba deliciosa en sus armoniosas formas que sólo era sujeta por unos dos lacitos que llevaba en cada muslo, después de morbosearnos mucho y en ocasiones darnos besos y caricias con mucho amor del puro tierno cómo ya habíamos dado vueltas por los principales lugares turísticos de la ciudad Gaby dijo que tenía hambre y Miguel se puso en marcha después de preguntarle que qué es lo que se le antojaba y le dijo que unas hamburguesas y nada más, yo no quería comer, más bien quería comerla y me abalancé hacia ella, a Miguel le iba felicitando por el buen gusto y la suerte de tener como esposa y madre de sus hijos a semejante hembra él sintiéndose orgulloso y complacido sólo sonreía tímidamente mientras discernía en sus pensamientos que efectivamente era así.

De Miguel nació la buena idea de que Gaby se pase al asiento trasero para que estemos más cómodos sin que nos estorbe ni nos separe el espaldar del asiento, de hecho eso yo lo quería hace rato pero fui paciente en esperar a que él mismo lo dijera en señal de respeto hacia su relación.

Gaby ni corta ni perezosa a penas lo escuchó con lo menudita que es y muy flexible también, puso su pie a un lado del freno de mano impulsándose sobre del hombro de su esposo cayo encima mío lanzándose como leona al acecho de su presa, yo como no soy una presa fácil de cazar, le di mucha guerra, los vidrios del carro eran polarizados o ahumados y sólo el parabrisas de al frente no tenía esta película protectora que esa noche fue cortina de nuestros actos lascivos que hicimos en el asiento de atrás mientras su esposo sólo conducía viendo de vez en cuando por el retrovisor lo que le hacía y me hacía esa bella mujer que es su esposa.

Llegamos al sitio dónde vendían las hamburguesas y había mucha gente fuera a pie y en carros, Miguel se bajó a comprar y nos quedamos mimándonos y disfrutando de estar solos, le cogí su panochita rasurada y estaba muy mojada, -me dijo- ésta noche es completamente tuya mi bebé… mientras jugaba con ella y sus jugos que se impregnaron en mis dedos y los llevé a mi nariz y luego a mi boca chupándomelos a manera de apelitivo antes de la hamburguesa, en eso llegó Miguel y nos encontró dentro del auto con los ojos llenos de lujuria de tantas caricias, como pudimos nos compusimos y nos dedicamos a comer, a pesar que le dije que no quería comer él insistió y me trajo una súper hamburguesa y una cola, mientras charlamos de lo bien que la estamos pasando al fin después de tanta ciber relación nos fuimos acabando la comida estuvimos comiendo y conversando en ese sitio durante una hora con ella a mi lado que acariciaba mi pelo con tanta ternura que me invadía ese sentimiento de siempre que ella siembra en mí.

Habíamos quedado para hacer un trío en el que dejaríamos que las cosas fuesen surgiendo a él no le molesta para nada que seamos, novios, amantes o nos queramos, ella me trató como siempre y mejor por que estábamos al fin juntos de manera presencial nos dimos un morreo tan rico que ella se trepó y los dos comenzamos a jadear de placer y Miguel dijo mejor vamos a otra parte, mientras él conducía por la ciudad nosotros seguíamos atrás de largo, haciendo de las nuestras, no existía nadie más en ese momento en el mundo que nosotros dos entregados a prodigarnos caricias cada vez más atrevidas…

En este viaje le alcé su micro falda y desaté sus lacitos y la despojé de ella para clavarme en su pozo tiernito y rasurado al ras después de brindarle caricias y besos en su hermoso abdomen y la parte interna de sus muslos, levanté sus piernas casi hasta el techo del coche y me dediqué a hacer lo que más me gusta, nos miramos a los ojos fijamente mientras lo hacía y lo hice por todo el trayecto que faltaba, durante unos 25 minutos me agasajé comiéndome la chuchita más tierna de mi vida, tenía la sensación de estar con una quinceañera, Gaby eso aparenta 15 años, nadie puede creer que sea madre de dos hijos y que el mayor ya tenga 10 años, a mí no me gustan las mocositas al contrario me gustan las mujeres maduras mientras más edad mejor, pero Gaby tiene una mezcla de ternura, niña mimada, quinceañera y mujer madura con experiencia , su físico es de una niñita mimada pero sus actos son de toda una mujer hecha y derecha lo mismo que sus ideas sin quitar su aire de niñita mimada que tiene también en su carácter.

Al llegar al motel a dónde nos llevó Miguel al entrar nos pusimos cómodos y nosotros seguimos besándonos con loca pasión y extremo deleite no queríamos separarnos ni un solo momento, sentía una energía que nos hacía vibrar a los dos, en un momento que nos dimos un respiro la abracé por atrás su cintura y la puse frente al espejo y la veía en mi pecho chiquitita, rica y apetecible. Con su sonrisa de media luna me quiso mirando a los ojos en el reflejo del espejo y me dijo – Qué rico que al fin ya estés aquí mi bebé…

Miguel se fue al baño o no sé a donde y nosotros nos comenzamos a desvestir por que teníamos la necesidad de rozar nuestra piel sin dejar de besarnos en ningún momento, la disfruté todo su cuerpo con mi boca y lengua y no quedó nada sin que le haya besado, ella respondía muy bien a mis caricias y se notaba que los dos disfrutábamos a plenitud, llegó Miguel a observarnos como testigo mudo de nuestros actos, no hacía nada, sólo contemplaba extasiado como me estaba comiendo a sus mujer, totalmente vestido nos preparó un ambiente mejor, puso , música, prendió la tele para que alumbrara la habitación y se puso a vernos de una distancia prudente todo lo que hacíamos, cada vez nos prendíamos más, ella cogió mi verga y la comenzó a sobar con sus manecitas, de mi uretra chorreaban líquidos pre seminales constancia de que me encontraba extremadamente excitado y con ganas de penetrarla, al fin quería que ya sea mía y ella sólo se dejaba hacer todo hasta que en un momento hicimos un 69 y comenzó a mamarme la verga y cada vez lo hacía más rico, luego de algunos minutos de darnos este tipo de placer ya era justo y necesario para los dos que queríamos sentir nuestros sexos saludarse como es debido.

La piel de Gaby era que hervía, parecía plancha y sus cachetes a pesar que es morenita se notaban colorados de la arrechera que llevábamos , me ofreció su cuca y me abrió las piernas y comencé a serrucharla sin penetrarla y así ella comenzó a jadear y yo me sentía en la gloria sientiendo su cuevita del amor muy mojada y calientita, eso hizo que me pene se erecté más y ya no pude resistir más la tentación de clavarla, primero le clavé el glande que le entró completo, luego poro a poco le metí hasta la mitad y en dos o tres suspiros de autocontrol por no gritar se la clavé hasta el fondo sacando un alarido por parte mía y un suspiro hasta lo más hondo de sus pulmones de ella, le decía que me mire a los ojos, pero ella veía como le entraba mi garrote hasta los huevos y le volvía a sacar hasta que se divisaba mi glande. Nos dedicamos a coger a veces duro y a veces suavecito durante por lo menos unos 50 minutos, yo sudaba como tapa de olla y mi sudor caía sobre ella, ella me abrazaba con sus piernas y brazos y la tenía mojadita de sudor, no pude aguantar más y tuve que mojarla también con mi perlina masa que salía directamente de mis huevos a su vientre, me vine rugiendo como un león en señal de batalla y después de expulsar toda mi ofrenda en su vientre me transforme en un gatito ella se quedó como desmayada y sólo sentía sus leves caricias mientras nuestras lenguas se entrelazaban ya delicadamente…

Ella descansaba en mi pecho mientras acariciaba su pelo y todavía no teníamos bastante, la comencé a poseer de nuevo mientras esta vez su marido nos tomaba fotos y filmaba haciendo de vez en cuando acercamientos, seguía vestido y sin ganas de participar sólo quería observar, su esposa la tenía pasa mí solito…

La disfrute mucho por horas y ella a mí, hubo un momento en que se quedó dormida agotada después de una larga sesión de sexo y amor, la puse a mi lado y Miguel se acostó todavía vestido a un costado y me ayudó a acariciarle el cuerpo mientras dormía los dos suavemente pasamos nuestras yemas de los dedos por la silueta hermosa y perfecta de su cuerpo, ella dormía complacida, agotada, con una expresión de satisfacción en su rostro inigualable.

Comenzamos a revisar las fotos tomadas y eran excelentes, los videos no estaban muy bien ya que salieron oscuros por falta de iluminación, le dije que si quería que la cojamos entre los dos y me dijo Miguel – No, tranquilo Tato esta es tu noche, es tu noche de luna de miel, disfrútala, yo la tengo todos los días.

Mientras dormía Gaby en medio de los dos, nos hicimos grandes amigos con Miguel su marido, contándonos historias que no tenían fin, estando muy amenos en la charla ella después de unas dos horas se despertó y buscó mi boca…la prodigué de besos y caricias suaves y ella se sentía agradecida, le preguntaba que como le estaba pasando me dijo que esta noche iba a ser inolvidable para ella, hizo que se me paré de nuevo mi verga y la puse como perrita en la cama, al través de su marido de manera horizontal, me entró una locura erótica y la comencé a dar huevo de una manera muy salvaje mientras ella reposaba sus pechos en la barriga de su marido y cada vez le daba más duro y más duro en esa posición y ella se agarraba de su esposo al sentir cada salvaje envestida mía, al ver esta excitación nuestra Miguel reaccionó y comenzó a desvestirse sin moverse del lugar en donde estaba de almohada de su esposa para conseguir una posición mejor y más cómoda para que yo su amante oficial la penetre, ella gemía rico y eso me prendía más de arrechera, observé que el falo de Miguel estaba ya parado y me puse debajo de ella y Gaby me montó a horcajadas y empezó un sube y baja delicioso, su esposo se montó encima de ella y le dijo ya sabes que por atrás no, él como con cierta decepción comenzó a meterle su tuco de verga en la chucha, en dónde yo ya estaba cómodamente dentro, esa posición a los tres después de acoplarnos en un vaivén sincronizado nos hizo gozar a los tres mucho durante unos pocos minutos que le estuvimos ensartando nuestras dos vergas en la chepa de Gaby que nos recibió gustosa, sintiendo la presión de todos nuestros tres sexos terminamos en una vez en un concierto de orgasmos y alaridos por parte de todos. Ella se fue al baño a asearse mientras los dos comentamos lo rico que la pasamos, él me comentó cuando estuvimos a solas que quería que le abra el culo ya que nunca se lo había dado y que no quería por ahí en su vida.

Después que regresó conversamos un rato entre los tres y me la volví a culpar, Miguel esta vez sacó más fotos, luego ella se quedó dormida exhausta abrazada a mí y de espaldas hacia él.

Con Miguel seguimos conversando hasta el amanecer por horas mientras hablamos de lo bien que lo pasamos, pusimos las cosas claras, los ases sobre la mesa y en una de sus historias me quedé dormido abrazados con su rica mujer.

Un poco antes de que amanezca cuando todos estaban dormidos me dio ganas de aprovecharla de nuevo y me la subí encima y ella me recibió gustosa, para que no se mueva la cama y por no interrumpir el sueño de Miguel nos bajamos a culiar en la alfombra locos de deseo comenzamos a hacer bulla y él se despertó sobresaltado diciéndonos que como no le habíamos hecho despertar para vernos, le expliqué que estaba dormido profundamente y no quería interrumpir su sueño y se éxito viendo que le culiaba a su mujer y otra vez le hicimos doble penetración vaginal, terminando los tres rico de nuevo.

Ya cuando estaba claro a las 6:30 de la mañana me la cogí de nuevo y quería seguir pero ella dijo que ya no que ya no quería ya estaba asqueada de tanto sexo, era tiempo de retirarnos, además que nos llamaron de la administración del motel para decirnos que si nos quedábamos más tiempo teníamos que pagar más… Nos metimos los dos a bañarnos con Gaby y mientras nos poníamos jabón nos dimos los últimos besos y caricias dentro del motel. Casi no habíamos dormido y la pasamos toda la noche serruchándole a Gaby…

A lo que íbamos en el auto, todos quedamos de acuerdo en seguir con esta relación que ahora tenemos, de ser yo su novio, amante con el permiso y consentimiento de Miguel, yo la llamo, la escribo o viceversa y todos los días hasta hoy estamos en contacto y ya quiere que vaya, me prometió venir en estos días a mi ciudad para poder repetir, Miguel está muy contento de que al fin su esposa tenga un amante, entre los tres hay una afinidad muy buena, respeto mucho a Miguel a Gaby y su relación pero si siento por ella amor, esta relación más que swinger tiene más tendencia a ser poliamory por que con ella nos queremos y necesitamos, no es sólo sexo…con Miguel estamos de acuerdo en compartirla y ella está feliz con los dos sus dos bebés como ella nos dice.

Cabe aclarar que Miguel y yo somos 100 % heterosexuales y que nada que ver entre machos nada de mariconadas entre nosotros él es muy respetuoso y eso es lo que más me gusta. Aunque en este tipo de relaciones sexuales de a tres no se puede evitar los roces cuando hay alguno tenemos la tranquilidad de que nos respetamos mucho.

Con Gaby todos los días estamos en contacto, más unidos que nunca, estamos comunicados todo el tiempo y siempre estamos planeando la manera de vernos, es una chica, señora, hembra rica y hasta he llegado a descubrir que es una excelente mujer en su faceta de madre y eso me gusta mucho que sea muy preocupada por sus niños.

Gaby, aquí acaba tu relato que me pediste que te lo haga, espero haberlo hecho bien y otra vez te complazco como siempre en todo lo que me pides princesa y espero seguirte teniendo siempre y seguir sintiendo esto rico que me nace hacia ti. Gracias Miguel y Nena por dejarme entrar en su seno matrimonial.

Agradeceré comentarios de personas que les haya pasado lo mismo a semental_de_esposas@hotmail.com msn en Yahoo el mismo usuario y también tengo msn si hay esposas que quieran hacer algo diferente no duden en escribirme.

Tato

jinetearrecho@hotmail.com msn

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Un Hogar Completo (X).. Rosa y el Cura

Monday, April 30th, 2007

Para el fin de semana siguiente a la salida de Adelia de nuestra casa, aún no habíamos conseguido una segunda empleada, y el viernes el trabajo se acumulaba y mi criada mayor, Rosa, estaba que botaba el tapón.  A pesar de nuestras entrevistas, ninguna de las candidatas parecía llenar las condiciones necesarias para ayudar a Rosa con los quehaceres de la casa.  Así, ese sábado, cuando regresé de mis habituales 18 hoyos de vagabundería (porque soy tan malo para el golf, que ni siquiera puedo decir que juego), me encontré a Rosa y a toda la caballería haciendo limpieza de emergencia.

Estaban en ropa de trabajo, Rosa con un short holgado y remera de tirantitos, Mayra con un short de jean y camiseta de mangas; además de ellas, habían dos jovencitas subidas de pie y de espaldas en los muebles de la cocina, ambas vestidas idénticas, ambas rubias, una de cabello corto rizado y la otra igualmente rizado, pero de cabello por los hombros; ambas vestían cacheteros (shorts muy cortos que dejan ver el inicio de la nalga), ambas evidentemente adolescentes, y ambas poseedoras de piernas torneadas que culminaban en un apetitoso culo.

Al entrar y ver semejante desorden de gente pregunté que hacían, a lo cual Rosa respondió sencillamente que “como usted es un desgraciado que no le da la gana contratarme una asistente me tuve que traer a toda la familia�; para carcajada general, baste decir.  Así, las gemelas bajaron de los muebles de cocina y me las presentaron; ahí caí en cuenta de mi error, no eran gemelas, eran gemelos; digo, la de cabello largo si era una chica, que respondía al nombre de Raquel (cuando le daba la gana!!), el otro era Denis, que ya viéndolo de cara era parecido a su hermana, pero no mucho, de ademanes y gestos tanto o más femeninos que los de su hermana; obviamente gay el chico.  Ella estaba apenas a medio desarrollar, con sus catorce años recién cumplidos, pero con una expresión y dominio de la sensualidad de su cuerpo que solo una adulta muestra; y él igual, parecían esos chicos que no saben, pero que quieren que su vida sexual empiece ayer!!.

Los dejé trabajando y me fui al estudio a trabajar un poco y alejarme del escándalo que hacían esas mujeres; al rato llegaron las gemelas a hacer la limpieza, dejándome asombrado el parecido de gestos y cuerpo de ambos, aún tomando en cuenta la diferencia de género; el impacto subconsciente fue tal, que nunca volví ni siquiera a pensar que Denis no fuera una mujer, para mi siempre serían, a partir de ese día, las gemelas.

Ya tarde en el día, parecía que el huracán de limpieza había pasado, a las seis de la tarde decidí que el esfuerzo hecho por ellas había sido suficiente, así que salí de mi estudio, las mandé a ducharse y les propuse que, mientras ellas se arreglaban, yo iba cocinarles algo para la cena.  Recordé mis artes culinarias y les preparé una paella valenciana, la cual comimos con fruición, irrigándola con un buen vino; después de la cena y en la sobremesa pasamos a la sala de estar, donde decidimos tomarnos unos tragos, para los mayores, y unas cervezas ligeras para las gemelas, bajo la atenta mirada de Mayra.  Entre broma y broma, muchas de ellas subidas de tono, me di cuenta que las gemelas estaban al tanto o sospechaban fuertemente de las relaciones sexuales esporádicas que mantenía con su madre y con su abuela, lo cual hacía más mordaces las frases de doble sentido de las chicas, para risa de los demás.  En una que va y otra que viene, Rosa me dice, “Mario, yo le debo a usted el resto de mi anécdota en el convento, no?â€?.  “Si señora, me la debe, ¿por qué?, ¿me la va a contar ya mismo?â€?, “Pues si, la verdad es que siâ€?, en eso Mayra dice… “Mamáaaa, respete que están los gemelos!!!â€? preocupada por las chicas…  “Nooo, si a usted se la conté cuando tenía trece años, además ellos saben que su abuela no es una santa, ¿verdad muchachos?â€? dice Rosy volviéndose a sus nietas.  “Ni santa ni mucho menos, si ya he visto el juguete que tiene en la mesa de noche, abuela…â€? dijo Raquel muerta de risa.  “Bueno, está bien, pero no se pase Maâ€? dijo la grandota de pechos imponentes, recostando la cabeza en mis regazos, como lo hiciera cuando su madre nos relató la primer parte de la anécdota; las gemelas se sentaron juntas en un sillón, a mi izquierda, fuera del campo de visión de su madre, y Rosa se sentó a mi derecha; así, y cruzando sus piernas empezó la segunda parte de su historia.

“Bueno….. en dónde me quedé…  ahh si, cuando Mariana y la hermana Soledad me iniciaron en el sexo lésbico…â€?

“Abuela!!!, que zorra!!!� dijo Raquel con sorna, “callate, que ya deseara yo que todas fuéramos así de zorras en la familia; déjala contar� dijo Denis con determinación.

“Si, eso, déjeme contar y no juzgue sin saber, mocosa atrevida…â€?

Bueno, el asunto es que conforme iban pasando las semanas yo iba cada vez más a chequeo médico por mi embarazo, con la hermana Soledad, que una vez si y otra también terminaba en sesiones de sexo deliciosas.  Igualmente fui haciendo migas con las otras novicias, así como con las monjas y con los dos curas, principalmente el padre Sebastián.

Una tarde de domingo, después de las misas que se ofrecían en el convento para los vecinos, me sentí un poco indispuesta, y decidí ir a la habitación de la hermana Soledad, con quien tenía más de dos semanas de no coger, y con la esperanza de pasar una tarde de sexo, más que Mariana, la pareja oficial de Soledad estaba en casa de su familia ese fin de semana.  Pues feliz de la vida me dirigí a la habitación, pero cuando estaba por entrar (las puertas no tenían seguro) escuche dos voces discutiendo, no acaloradamente, pero si discutiendo, en ellas reconocí a Soledad y al Padre Sebastián.

“….  además Padre, usted es el que se ha alejado de todas, parece que le dio otra vez la santulona…â€?  “pero Hermana, usted sabe bien que es pecado, que la iglesia no lo permite…â€?  dijo compungido el cura.  A lo que la novicia le respondió cortante “no me joda, nosotros nos debemos al señor, no a la iglesia, además las demás muchachas están muy enojadas, porque tienen necesidades y usted es el único por acá que les saciaba la sed de hombreâ€?.

A estas alturas ya yo había abierto la puerta levemente y los podía observar conversar uno a la par del otro, sin mirarse, más bien viendo por la ventana  a lontananza.   Divertida, también vi la mano del Padre Sebastián tocarle descaradamente el culo a la novicia, mientras estaban en un silencio de su conversación.

“y además, Mariana no vería con buenos ojos si se da cuenta que cogimos, ella es muy celosa, y apenas me deja tener sexo con las otras, principalmente con Rosy, por lo que no creo que le guste saber que estoy teniendo sexo de nuevo con usted…â€?  “si, bueno, tiene razón, pero Soledad, me muero de ganas de cogérmela a usted!!â€?  suplicaba el cura, apretando más duro la nalga de la Gran Diosa del Sexo…

“Por cierto, ¿qué tal coge esa chica Rosy, la que está embarazada, que tiene como quince años no?â€?  preguntó Sebastián con morbo en el tono de voz, yo al sentirme aludida agudicé el oído, pues me interesaba mucho la opinión de ese ángel con cuerpo de tentación…  “Delicioso, en la cama es una fiera, se apunta a todo y lo hace muy bien todo…y si, es apenas mayor que yo, ¿porqué mejor no se la coge a ella?, de veras padre, ando con muchas ganas de sexo, y si sigue insistiendo voy a hacer una barbaridad que no quieroâ€?.   Luego de otros treinta segundos de silencio, en el que Sebastián había cambiado de nalga, acercándose más a soledad, yo ya había tomado una decisión, y entré lo más silenciosamente posible a la habitación.

“Tengo una ideaâ€? dije yo alegremente, dándole tremendo susto a la pareja de religiosos…  “¿Por qué no cogen ustedes, mientras yo estoy en el cuarto?, y después yo le digo a Mariana que era yo la que cogía con el padre Sebastián, mientras usted nos miraba; así no va a haber problema si alguna de las chismosas de ahí afuera escucha el escándalo…â€?

La risa de ambos se hizo inmediata… “Rosy, es que cuando dicen coger, a usted el cerebro le funciona a mil, ¿verdad? Jajaâ€? dijo mi amiga…  “Tiene razón, a mi me dá mucho morbo el asuntoâ€? dijo el Padre Sebastián, mientras se paraba de espaldas a Soledad, abrazándola mientras le tocaba lascivamente las tetas por encima del hábito.

Esto despertó el deseo de la novicia, quien arqueándose y levantando sus brazos, dejó sus senos a disposición del deseoso cura.  Al ver esto yo me acerqué y le di un delicioso beso a la joven, empezando a desabotonarle el hábito, poco a poco, con toda la lujuria que pude.

Una vez desnuda Soledad, tomó al cura de la mano y lo llevó a su cama, procediendo a desnudarlo, con igual lascivia que la que yo le aplicara a ella.  Yo por mi lado, me quité la bata que siempre usaba, y quedando en pelotas me senté en la esquina de la cama que daba a la pared, tratando de no estorbar, pero observando atentamente el asunto; mientras empezaba a tocarme mis pezones, que estaban enormes debido a mi avanzado estado de embarazo.

El padre Sebastián estaba de espaldas a Soledad, quien en posición de perrito le ofrecía su trasero  al hombre que, sin pensarlo dos veces procedió a pasar la lengua por las nalgas, el culo y la vagina de esa novicia, que movía su trasero como si la estuvieran penetrando, mientras daba gemidos ahogados de placer.  “mhmhmh   siii… hágamelo padrecito, chúpeme toda soy suya…  hoy soy suya…  hágame lo que quiera padreâ€?,  mientras el cura sacaba su lengua y la pasaba por todas las partes de la retaguardia de la chica.

“Venga, dése vueltaâ€?, le dijo Sebastián al momento que tomaba a la novicia por la cintura y la acostaba de espaldas, abriendo sus piernas de una forma inverosímil, dejándome ver esa vagina que tantas veces yo misma había disfrutado, y que no me cansaría de disfrutar.  Sin mucho miramiento, el sacerdote empezó a chupar el clítoris de la chica, con un deseo que solo lo dan los meses de abstinencia (rodeado de mujeres dispuestas, peor aún), como queriendo comerse el botoncito de la vagina de la novicia, que no paraba de gritar: “chupe padre, chupe, que hace tiempo me faltaba un hombre, deme sin compasión padrecito deme lengua…â€? mientras ella misma se estrujaba sus hermosos pechitos y pellizcaba sus pezones con dulzura.  Mientras observaba esto, yo también me di cuenta de que tenía meses de no disfrutar de una buena verga…

La interrupción al relato vino de la voz más obvia: Denis!!  “¿Qué tán grande abuela, que tan grande tenía la pinga el cura ese?â€?…  “Callate maricón, déjala que cuente..!!â€? le respondió su hermana gemela.

“pues si, era grandecita, unos 18 centímetros, y gruesa, eso si, gruesa como un desodorante�  contestó la narradora.

El caso es que yo estaba templadísisma observando la mamada de campeonato que le daban a la Diosa del Sexo, y sin poder detenerme, me acerqué y metí mi mano debajo del cuerpo del cura, sintiendo semejante pinga entre mis manos, que estaba dura como poste de luz y con líquido cubriéndole la cabeza…  de veras este hombre necesitaba una hembra, y con urgencia!!!…  “Ay, Rosita, si, sóbemela ricoâ€? dijo Sebastián levantando la cabeza de la entrepierna de Soledad.

Tal vez por urgencia sexual, o por cansancio de la posición, pero el caso es que Sebastián aceleró la mamada y con dos dedos penetró la vagina de la monja, la cual empezó a bufar como toro enojado, sintiendo el orgasmo que le llenaba el cuerpo, levantándose sobre sus talones como queriendo meterle la vagina en la cara a este pobre hombre destinado a satisfacer a la mujer más sexual del planeta.  “siiii…  cabrón, maricón de mierda, me vengoooo..  acaaaabo…  deme mássss  mássss siiiiii  auhghghghgh….â€? gritó la novicia en el paroxismo de su placer, cayendo pesadamente de espaldas cuando su orgasmo acabó.

“uy padre, usted mama como hembra, que rico…!!!!â€? dijo Soledad.  En ese instante el cura se levanto sobre sus rodillas dejando su miembro de frente a la monja, la cual tenía intenciones de proceder a chuparle la verga al cura; sin embargo Sebastián no le permitió tal placer, porque se lanzó sobre ella, y poniendo la verga en su estrecha cueva procedió a empujársela de un golpe…  “venga puta, venga que ahora va a sentir lo que es rico, no esas mamaditas de mierda que se dan entre ustedes, tortilleras de mierda; pinga es lo que necesitas…  siéntala hermana sienta la pinga de su sacerdoteâ€? dijo el cura en el colmo del éxtasis al lograr penetrar esa vagina que hace meses lo tenía en penitencia.

La penetración se hizó más rápida, y más fuerte…   Soledad no podía ni gemir del placer y la sensación de sentir esa gorda verga en su chochito…  “mhmhmmh  sdiii mhmhm  sdiiiiâ€?  era lo poco que podía decir.  Máxime que yo decidí darles una mano y en ese momento me recosté paralela al cura para mamarle las tetitas tan deliciosas que portaba la novicia puta.

Cinco minutos duraron en semejante mete y saca, cuando decidieron darse la vuelta, para que ella cabalgara la verga de su confesor.  Colocándose sobre el miembro, Soledad simplemente cerró los ojos y se dejo caer de golpe, para luego empezar a saltar como desaforada por un par de minutos, luego de cansarse se recostó sobre el pecho de él dejando que fuera la verga la que hiciera el trabajo, mientras ella estaba de rodillas recostada sobre el velludo y joven sacerdote.   Ante esta posición, mi participación era mínima, pero yo quería jugar, quería ser parte del orgasmo maravilloso que estos iban a tener…  Así que posicionandome detrás de ellos procedí a mojarme dos dedos con saliva y a penetrar a Sole por el culo, siguiendo los mismos movimientos de alberga del cura.

“Ayyyy puta cabrona…  me matas…  siii  a métame los dedos en el culo métamelos… puta de mierda…â€?  gritó la bellísima mujer.

Otra interupción al relato… “Es que a dos puyas no hay toro bravo, mi mamaâ€? dijo con voz cortada Mayra, recostada en mis regazos, pero visiblemente excitada por el relato de su madre…

“Si tienes razón, si sabremos nosotras.. jajajaâ€?  respondió Rosy, mirando a sus nietos que con cara de deseo y templazón no perdían detalle del relato; que inmediatamente continuó…

El asunto es que Sebastián sintió la inminencia de la eyaculación y nos la hizo saber… “me vengo muchachas… me vengooo….â€?, ante ello Soledad saltó inmediatamente, pues ya con una embarazada bastaba, y amablemente me permitió que fuera yo la que le sacara la leche al cura con una masturbada final…  fueron tales los chorros de semen, que me cayó en la boca y en el pelo, y ni que decir de la espalda de Soledad, toda churreteada de semen, que ya empezaba a bajar por su espalda, amenazando con caer a las sábanas por la rajita del culo de la monja.  Yo, como la encargada de labores de limpieza, decidí que lo mejor era evitar que eso sucediera y procedí a chuparle el semen de la espalda de mi amiga, aprovechando para estirar el brazo y agarrarle las tetas.

Soledad se agachó y besó tiernamente a su cura, y volviéndose hacia mi, me dijo con toda la ternura del mundo “Gracias Rosy, me regalaste una regada deliciosa…â€? y me estampó un beso lleno de ternura y lascivia, que no ayudaba en nada a que se me bajara la calentura.  Luego nos separamos y cada uno quedó en silencio por un momento.  Yo, creyendo que había cumplido con el deber prometido, me levanté de la cama y empecé a despedirme… “bueno, yo los dejo enton…â€? “Noooo, para donde vas mi reina, si tu sigues barrigona!!!â€? me gritó Soledad agarrándome de la mano y trayéndome de vuelta al lecho del placer.

“¿Me ayuda padre, a darle las gracias a esta zorra alcahueta?� dijo Soledad, acostándome ente ellos dos, mientras yo feliz del giro de la situación abrí las piernas lo más que pude, para que alguno de ellos se apiadara de mí y me diera una buena comida de coño.

Esta vez fue Soledad, quien retomó a sus raíces lesbianas y procedió a mamarme con desespero…  “si hermanita chupeme el chunche, venga dele lengua mamita, que es suyo, cuando quiera es suyo…  métame los deditos que ya estoy super mojadaâ€?.  Ella, ni lerda ni tonta, empezó con dos dedos, luego con tres, en un metesaca fabuloso que me tenía al borde de un orgasmo tan ansiado como fuerte…

El padre Sebastián, excitado por la situación, se puso de rodillas, y poniendo una mano en la pared para que me quedara más cómodo el asunto (recuerden que estaba por dar a luz), posó su pene flácido en mis labios, que lo atraparon inmediatamente haciéndome recordar inmediatamente el placer de mamar pinga, tal y como lo había hecho múltiples veces con mi hermano Gerardo, y con el negro Eusebio, amén de otros muchos más en mi pueblo.

El semen que aún salía por su pene era como miel del cielo para mi, que estaba tan necesitada de hombre que no me acordaba ya de esos placeres.  Así, mientras ese pene monstruoso crecía en mi boca, Soledad arreciaba sus ataques a mi vagina, sacando su mano y mojando mi culito con mis propios jugos…  ya yo sabía lo que pretendía, y sacándome el tesoro que tenía en mi boca solo dije “dele sin miedo hermanita, que hasta el culo tengo dilatado ya, de las ganas que me ando…â€?.  ella, simplemente procedió a hacerme lo que entre nosotras llamábamos “la Tijeraâ€?, que consistía en meter verticalmente el dedo chiquito y el anular en el culo, el índice y el corazón en la vagina, y con el pulgar tratar de masajear el clítoris; es la muerte lenta… les cuento.  Bueno, el asunto es que al sentir semejante movida de dedos por todos mis agujeros, me di cuenta que si estaba llena, tenía la boca llena, el culo y la vagina ocupados, era la mujer más feliz del mundo.  Con esto en mente aceleré el ritmo de mamada, y sintiendo la mano de la monja en mis agujeros, me asaltó un orgasmo deliciosamente aterrador…   Sentí que se me venía el chiquito, que el mundo me daba vueltas, me maree y solo escuchaba mi propia vos como a la distancia clamando por clemencia…  “ahhh  siiiii… yaaaaaaaaaaa,  siiiiiiiiiiii  aughghghghâ€?.

No se a ciencia cierta si me desmayé o nó, sin embargo, cuando volví a tomar conciencia de los eventos los clérigos habían cambiado de lugar, Soledad me daba tiernos besos a mis tetas inmensas y a mis pezones hinchados, mientras que el cura se hincaba entre mis piernas, con su verga en la mano, blandiéndola como violador y listo para penetrarme con ese regalo divino que me hipnotizaba con su único ojo.

“Métala padre, ustedes me van a matar hoy, métala sin piedad, que necesito picha como nunca en mi vida, deme padrecito…â€? rogaba yo en el límite de mi excitación.

“ya que me la pides putita, aquí la tienes….!!!â€?  dijo Sebastián en el momento de insertarme semejante monstruo en mi vagina, que por demás estaba seriamente estrecha por falta de verga.  No se me había ocurrido, lo que podía hacerme semejante pinga, estaba muy templada para pensar, pero al sentirla adentro, sentí como si me metieran un hierro caliente, me quemaba, y no había forma de acomodarme, porque ya tocaba todas las paredes de mi vagina, así que resignada al tremendo dolor, esperé que el movimiento me ayudara a empezar a disfrutar.  Se los digo, nunca me han gustado las pingas muy grandes, la maltratan a una y se siente igual de rico; pero ese día lo que yo necesitaba era esa pingota, y la necesitaba ya.

Los gemidos de ambos no se hicieron esperar, el metesaca del padre Sebastián no dejaban oír mis propios gritos…  me estaban matando de placer, y para colmo soledad estaba dándome una mamada de tetas como nunca en mi vida.  No pensaba solo sentía, estaba atontada de los golpes de semejante bruto, que para colmos, no se contentaba con tenerla adentro, sino que la sacaba completamente, y la volvía a meter igualmente de golpe.

“¿Me das el culo? Puta de mierda!!â€?  preguntó el sacerdote; sacando la pinga y poniendo el cíclope en la entrada de mi culito.  Se los juro, no lo pensé, de haberlo pensado me hubiera levantado y me hubiera largado.  Era virgen del culo, y estaba por ponérselo a la pinga más grande que había visto en mi vida.  Soledad, sabiendo por experiencia lo que se me venía me dio la almohada y me dijo, “tome para que muerda y se la aguante amor… porque esto es en serioâ€?.  En ese momento Sebastián empezó a empujara, rítmicamente, como si ya me estuviera cogiendo, pero poco a poco, cada vez que empujaba, la lograba meter un milímetro más que la anterior, y así poco a poco hasta que cuando ya logró meter el glande yo estaba por perder la conciencia, pero nada más me dijo, “ya entró la parte gruesa, el resto es más simpleâ€?, y empezó el típico movimiento de cogida…  Lo admito, me dolió en puta, no soportaba un segundo más, pero igualmente me encantó, y desde ese día siempre me ha gustado que me den por el culo; pero en ese momento no era yo, sino mi cuerpo el que reaccionaba solo, al placer que estaba recibiendo. Ocho minutos duró el suplicio del placer, hasta que Soledad decidió ayudar, y poniendo su mano sobre mi vagina, me penetró con no se cuántos dedos, mientras la palma de su mano frotaba mi ya hinchadísimo clítoris.

“Siii  puta, me pagas con la misma moneda babosaaaa…â€? le gritaba yo en el momento en que sabía se acercaba mi orgasmo.  “Me vengooo me riego, puta panzona, venga para llenarle el culo de leche   tomeeeâ€?  dijo el padre Sebastián acelerando sus movimientos en el momento previo a la eyaculación, los cuales apresuraron mi propio orgasmo; así, cuando sentí el chorro de leche caliente llenándome los intestinos, me vine en un desesperado orgasmo.  Solo recuerdo que grite, grité como si me estuvieran matando, grité de dicha, grité de placer, grité de dolor; luego todo fue oscuridad, me había desmayado.

“Me desperté el día siguiente en la cama de Soledad, molida y con crema antiséptica en el culo, porque el playo de Sebastián me lo había roto�.

Con esa frase terminó el relato de Rosa, quien se quedó mirándonos en silencio, mientras todos la veíamos igualmente callados, hasta que Denis soltó la pregunta que le atormentaba y le iba a atormentar por varios meses más  “Abuela, y… duele mucho que le partan el culo a uno?â€?.  Todos nos reimos a más no poder, a excepción de Mayra que le costaba aceptar que su hijo Denis fuera realmente su hija Denise.  Luego de las bromas gay que le llovieron al chico, Rosa lo miró con la ternura que toda abuela tiene en su corazón, y le dijo:  “Si mijo, te va a doler mucho, pero el dolor pasará y lo disfrutarás mucho, porque ese día te sentirás mujer para el resto de tu existenciaâ€?, y le dio un beso en la frente a su amanerado nieto.  “Pero vámonos que es tarde…  Mario, ni sueñe en que nos quedemos porque mañana hay que ir a un bautizo en el culo del mundo de Sarapiquí, y son como tres horas en bus; así que aligere, que tiene que irnos a dejar a casaâ€?.

De camino iba pensando en lo extrañamente deliciosa que era esa familia que la vida había puesto en mi puerta, y me preguntaba si cabía la posibilidad de añadir a la nieta a las actividades sexuales que ya compartía con su madre y su abuela.  Al despedirse Rosa espera a que todos bajen del carro y se dirijan a la entrada de su humilde vivienda,  se vuelve y me dice: “Dos cosas Mario: Una, llamó una muchacha en la tarde, que quiere el trabajo, parece buena, le dije que esté en la casa el lunes a las 6 am, para que usted la entrevisteâ€?, “Rosa, yo no me levanto hasta las sieteâ€? dije mirándola con seriedad.  “Si ya se, gran vago, pero si la tonta esa llega a las seis en punto, tal vez si sea la que ocupamos….  Y dos, ya para que se vaya a casa y se masturbe en paz… Ya vi los ojos que te hizo mi nieta, solo quiero que sepas que prefiero cien veces que sea usted el que se coma ese virgo antes que un patinetero vagabundo y drogadicto o peor, un empleado publico de la ANEP; así que llegado el momento se la voy a servir en bandeja, para que me la cuide y le enseñe, recuerde que apenas tiene catorce, y que hace un año apenas jugaba con muñecas.  Ahora jálese, que tengo que irme a dormirâ€?.

Ni qué decir, que esa noche me masturbé como adolescente varias veces, sin saber si pensaba en Rosa, su hija, sus nietas o la historia deliciosa de su vida de puta.  Ahhh… y seguro que esa misma noche las cuatro estarían masturbándose igual.

La historia la seguiré en el siguiente capítulo, les parece?

Saludos, si quieren me pueden escribir a Cotico: tico6013@yahoo.com

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Ayudo a que se cumpla un trío hmh a una pareja muy linda

Friday, April 27th, 2007

Me gusta crear situaciones de auténtico morbo y disfrutarlas con otras personas en un ambiente de amistad mucho respeto pero con un alto grado de erotismo

¡Hola! … Soy Tato un hombre de 29 años, mido 1.78, soy moreno claro, de aspecto viril y de complexión fuerte… además, la Naturaleza fue muy generosa conmigo y me dotó de una verga hasta el punto justo que les encanta a las mujeres… es bien parada cuando está a punto y parece una barra de acero.

Vivo en Ecuador y estoy casado con una mujer de un físico impresionante pero que, por desgracia, no lleva el mismo ritmo sexual que yo. Lo pasamos muy bien en la cama…. pero desgraciadamente yo necesito más… No quiero obligarla a participar en juegos si no quiere, pero… ¿Puede ella obligarme a mí a reprimirme? Desde mucho antes de casarme fui muy arrecho y sexualmente tuve cientos de experiencias, gracias a vivir solo en una ciudad grande independiente de mis padres… Me gusta la sensualidad, la excitación…. lo que en realidad me pone no es meter un pene en una vagina, sino crear situaciones de auténtico morbo y disfrutarlas con otras personas en un ambiente de amistad, con respeto pero con mucho erotismo.

Soy un empresario joven , y por mi trabajo he tenido más de una ocasión para ponerle los cuernos a mi mujer, desde mi secretaria, que tiene unas tetas impresionantes y de la que me he enterado que le encanta hacer unas mamadas de campeonato y tragárselo todo…. hasta algunas clientas con falta de cariño que más de una vez se me han insinuado… aunque yo necesito más morbo, más juegos….

Mis posibilidades de contactar con alguien dado que paso mucho tiempo navegando en Internet era bastante probable, pero decidí intentarlo sin demasiada convicción de tener éxito….

Todas las mañanas, al llegar a mi oficina, abría mi correo electrónico sinn demasiadas esperanzas… hasta que un día recibí un mensaje que me enviaba un matrimonio costeño, del país donde Yo resido. El mensaje lo enviaba el marido, me comentaba que eran un matrimonio, se llamaban Isabel y Jorge, que ella tenía 32 años y él 35, que no tenían ninguna experiencia en el tema pero querían probar a hacer un trío con un hombre. Según comentaba él tenía la fantasía de verla a ella con otro hombre, aunque ella no estaba muy convencida…. Me explicaba que fantaseaban con esa posibilidad y ella se excitaba mucho pero que a la hora de la verdad no se decidía a dar el último paso. Yo le contesté con un mensaje muy amable, diciéndole que para mí sería un honor y, por supuesto, un placer ayudarle a hacer realidad su fantasía, pero que su mujer lo debería tener claro antes de nada, para evitar situaciones desagradables… Le conté escuetamente algunas de mis experiencias y que podíamos conocernos sin compromiso y que, si llegábamos a algo, yo desaparecería de sus vidas en cuanto ellos me lo pidieran, sin más explicaciones.

Tras intercambiarnos varios mensajes y viendo que coincidíamos en la forma de ver las cosas (morbo y sensualidad pero con educación y respeto), quedamos los dos solos para tomar un café, conocernos y comentar el tema.

Nos vimos en una cafetería, nos sentamos en un lugar discreto y, nervioso, me comentó que Yo le había caído bien por que notaba en mí educación y respeto y eso acarreaba a la discreción (yo sería más discreto que un novato, que posiblemente alardearía de lo que hiciera), y con experiencia para poder manejar la situación con más naturalidad y buen rollo. Me dijo que su mujer no sabía nada de nuestro encuentro, pero que él quería conocerme y si pensaba que yo le atraería a ella sexualmente, se lo comentaría y le diría que tenía un candidato ideal para realizar su fantasía…. En su opinión yo era un tipo de hombre que podría atraer a su mujer. Yo le comenté que sería ideal crear un ambiente adecuado de complicidad entre los tres para que la situación se diera y fuera lo más placentera posible para todos….

También le dije que era partidario de que los dos usáramos preservativos, por seguridad y por higiene… El puso cara de no entender y yo le expliqué: “Si eyaculo dentro de tu mujer y luego queremos continuar con los juegos…. ¿Le vas a comer el…?. Jorge se sonrió… “Te das cuenta de que no tengo experiencia… No había pensado en eso…” Me enseñó una foto. Era su mujer en bikini en una playa. Se veía un cuerpo apetecible, delgada, morena, con unos pechos generosos (talla 90 ó más) apretados por el sujetador, melena por los hombros con mechas rubias en una cara atractiva que dejaba entrever que podría ser muy arrecha en la cama pero que sabía perfectamente cómo controlarse y ser una señora… no le veía el culo, pero por la caderas que tenía debía tenerlo precioso…

Mi pene dio un respingo dentro del pantalón…

Le insistí en que debían de tenerlo muy claro, tanto él como ella, porque yo no quería que nadie se sintiera forzado ni se dieran situaciones violentas… El me comentaba que deseaba compartir su mujer con otro hombre, que le excitaba mucho esa fantasía y que disfrutaría mucho mirando y participando…. Yo entré en detalles y le hablé claro, le comenté: “Si todo va bien, vas a ver cómo desnudo a tu mujer, cómo la acaricio, cómo la beso y cómo ella me besa…. vas a ver cómo tu mujer me hace una mamada y cómo me la cojo….. Debes tenerlo muy claro porque no me gustaría que tu o ella se sintieran mal, y que esto pudiera repercutir negativamente en su relación de pareja….” El sólo me comentó: “Sólo de oírte ya me he empalmado… ” No reímos y quedamos en que esta noche le echaría un tremendo polvazo, ya que estaba excitadísimo después de nuestra conversación, y que le comentaría a ella nuestro encuentro cuando estuviese muy excitada… con la esperanza de que se atreviera a intentarlo. El sabía que ella se excitaba con la idea pero sólo le faltaba decidirse…. Quedamos en que me enviaría un correo electrónico por la mañana con el resultado de su propuesta y la decisión de su mujer….

A la mañana siguiente estaba nervioso y somnoliento, también había llegado a mi casa arrechísimo la noche anterior y había estado tirando con mi mujer como un descosido…

Encendí el computador y abrí el correo… mi verga dio un respingo cuando vi que había un mensaje de Jorge… lo abrí… y decía: “Lo conseguí, quiere conocerte… pero dice que no te hagas muchas ilusiones” Inmediatamente me dispuse a contestarle. Le comenté que lo ideal para conocernos era ir a almorzar juntos (yo invitaba)… pero que si ella aceptaba seguir adelante, no era bueno posponerlo y quedar para otro día porque estaría nerviosa hasta que llegara el momento y muy nerviosa cuando llegara el día….. En el mensaje le incluí mi número celular y le animé diciéndole que tenía la sensación de que pronto vería cómo desnudaba a su mujer delante de sus narices y a ella cabalgando sobre mí…

Pasé aquel día excitado pensando en cómo desarrollar la situación para que ella se sintiera a gusto y se dejase llevar por sus instintos… A la mañana siguiente abrí el correo y allí estaba el mensaje de Jorge… mi falo volvió a dar otro salto de alegría dentro de mi bragueta. Era muy somero, sólo decía: “Estamos de acuerdo en todo, saludos de Jorge y besos de Isabel”, incluía un número celular y una posdata “Llámanos a mediodía”.

Era la primera vez que ella participaba en un mensaje, ella entraba en escena: “besos de Isabel”… Pensé en lo de “Llámanos a mediodía”, quizás me pasaría con ella y podríamos hablar… si era así aprovecharía para tranquilizarla y transmitirle confianza.

Sobre las dos de la tarde, nervioso, cogí el teléfono y marqué el número que me había dado…. Contestó la voz de Jorge:

- ¡Hola! ¿Cómo estás…? ¿Tan nervioso como yo?. Nos reímos a carcajadas… Me comentó que Isabel prefería salir de noche, que la noche era más sensual y más propicia para lo que habíamos planeado… y que estaba de acuerdo en conocerme y comentar los tres el tema, aunque sólo se comprometía a eso, el resto quedaba en “ya veremos”.

Jorge me comentó que por él estaba de acuerdo pero que sería mejor que se lo explicara a ella, y dicho esto me dijo: “te la paso”…

- “¡Hola!”, sonó una voz dulce y tímida de mujer.

- “¡Hola Isabel, encantado de hablar contigo”, le contesté.

- Ella dijo: “Jorge dice que quieres comentarme algo…” Le dije donde nos citaríamos para conocernos…..Intenté transmitirle confianza y le comenté que no debía estar nerviosa, que no iba a pasar nada que ella no deseara, y que si pasaba algo ella lo iba a disfrutar mucho… Se hizo un silencio y pensé que algo iba mal…

Volvió a sonar la voz de Isabel: “Jorge dice que si podría ser mañana…” Mi carajo se alegró visiblemente y yo le contesté que me parecía perfecto… Me atreví a tantear su grado de convicción y le dije:

-”¿Isabel?”

-”¿Si?”

- “No sé si pasará algo mañana, pero quiero que sepas que me encanta el sexo oral…” le dije

- “Lo tendré en cuenta”, me contestó con una voz relativamente ronca por la excitación… y me pasó con Jorge.

-”¿Qué le has dicho?, se ha puesto roja”, me comentó Jorge riéndose.

- “Que te lo cuente ella” le contesté. Concretamos los detalles y quedé en llamarlo en cuanto tuviera listo todo…

A la mañana siguiente reservé una habitación en un hotel discreto y de cierto lujo con un buen restaurante y llamé a Jorge para comentárselo.

Me dijo que Isabel estaba nerviosa y muy excitada, que yo le había caído muy bien (cosa que me extrañó por lo poco que hablamos) y que pensaba que había muchas posibilidades de que todo saliera como él deseaba…

Yo le comenté que se tranquilizara y la tranquilizara, que en realidad sólo íbamos a conversar juntos y que, por ahora, no pensara en nada más. Que ocurriría lo que tuviera que ocurrir. Quedamos en la hora acordada en el lugar adecuado.

Antes de cortar me comentó que Isabel le contó lo del sexo oral y le dijo que quería sorprenderme, por lo que daba por hecho que ella esperaba llegar hasta el final…

Nos despedimos, y colgó.

Llegué al hotel, tras eso me senté en una mesa apartada y discreta del restaurante a leer la prensa tomando una cerveza e intentando tranquilizarme.

En pocos momentos vi entrar a Jorge acompañado de Isabel. Los dos íbamos de chaqueta y corbata, y casualmente los dos llevábamos maletín. Ella llevaba un traje de falda y chaqueta sobre una blusa vaporosa con un sólo botón desabrochado (un poco recatada.

Jorge me estrechó la mano con una sonrisa y me presentó a Isabel, que me miró fijamente a los ojos, entre tímida y sensual, y nos dimos un beso en la mejilla. Mirando a Jorge comenté: “La verdad es que en persona es mucho más atractiva que en la foto que me enseñaste”. Ella sonrió sonrojándose y comentó: “Ya sé que me has visto en bikini….”.

Tras las presentaciones nos quitamos las chaquetas y nos sentamos, Isabel frente a mi y al lado de su marido. En el momento que Isabel se quitaba la chaqueta estiró los brazos hacia atrás y pude comprobar cómo sus generosos pechos presionaban la suave tela de su blusa y se marcaban bajo el sujetador… Ella se dio cuenta de mi mirada y sonrió entre cortada y halagada…

Intentando que todo transcurriera con normalidad, pedimos la comida. Al poco rato aquello parecía una comida de negocios o de amigos, charlábamos animadamente de todo un poco, nos reíamos, comíamos muy amenamente…

Se notaba a Isabel mucho más relajada, participando en la conversación y disfrutando tanto de la comida como de las bebidas y de la tertulia. Mientras hablábamos a veces me miraba como un poco pensativa… Yo estaba seguro de que estaba imaginándose lo que podía pasar dentro de un rato…y no parecía que le disgustase.

Jorge y yo nos dirigíamos miradas de complicidad, confirmando que todo se desarrollaba perfectamente, mejor de lo esperado…

Tras almorzar pedimos unos cafés y unos licores. Los tres estábamos un poco más alegres de lo normal, pero al mismo tiempo yo notaba cierto nerviosismo por parte de ellos, al darse cuenta que se acercaba el momento.

Los licores nos animaron un poco más, la conversación era muy amena e incluso divertida, y decidí dar el primer toque de atención y le pregunté a Isabel:

- “¿Cómo lo ves? ¿Crees que tengo posibilidades…?” Ella se sonrió y con una mirada entre tímida y sensual contestó: “¡Más de las previstas!”.

Ante aquella respuesta me atreví a comentarle: ” En la foto que me enseñó tu marido se notaban unos pechos muy sugerentes…. quizás deberías explotar más tus “cualidades”… como vas con la blusa tan abrochada…

Esperé su reacción y vi cómo giraba sus ojos, que denotaban los efectos del alcohol, hacia su marido como esperando su actitud. El sonrió y me dijo: “Creo que tienes razón… es lo que yo le digo…”.

Isabel se sentó recta en la silla y discretamente pasó una mano por la blusa desabrochándose el segundo botón y aprovechando la maniobra para colocarse el cuello. Mientras lo hacía me miró fijamente a los ojos, y presentí que estaba totalmente decidida a entregarse. Quería saber qué se sentía al ser culeada por un extraño ante los ojos de su marido… sabía que pronto iba a tener dos trancas a su disposición….

Jorge sonrió al ver la reacción de su mujer y comentó: “¿Sólo eso…? Isabel miró a su marido y le dijo: “Paciencia cariño, que dentro de poco habrá más…”. Y diciendo esto volvió a desabrochar otro botón de la blusa, el tercero, que ya dejaba al descubierto parte del maravilloso canalcito que formaban sus pechos apretados por el sujetador… Me miró fijamente a los ojos y me preguntó: “¿Te gusta lo que ves…?”

- “Mucho…” contesté

- “Yo veo más que tu…” me dijo Jorge con una sonrisa, que de lado junto a su mujer podía ver la abertura lateral del escote.

Como ya había muy poca gente en el restaurante y los camareros apenas se acercaban, Isabel se giró hacia Jorge, colocándose de lado hacia mí, mostrándome la abertura de su blusa y toda la parte de su pecho izquierdo que sobresalía de un sujetador negro de encaje y transparencias….

Isabel me miró y dijo: “Ahora no te podrás quejar….” Pensé que ya todo estaba claro y llegaba la hora de tomar una decisión que ya estaba tomada, aunque había que ir con precaución para no meter la pata y que tanto ella como Jorge disfrutaran de la situación, pero sin malentendidos, con tacto y buen ambiente …

La miré a los ojos y le dije: “Isabel, me la has puesto muy dura… y creo que a tu marido también…”. Jorge se rió y me dijo: “¡A su marido también….!” Isabel metió la mano bajo la mesa discretamente, se la pasó a Jorge por el paquete y exclamó: “¡ A mi marido también…!”. Y nos reímos los tres con sonoras carcajadas…..

- “Creo que será mejor pedir la cuenta y retirarnos a nuestros aposentos…” comenté como quien no dice nada.

- “Estamos de acuerdo, ¿verdad cariño…? le comentó Jorge a su mujer.

Isabel se quedó en silencio, pensativa. Se le notaba excitada, transpiraba erotismo, se le notaba con ganas de experimentar algo atrevido, algo prohibido, y de compartirlo con su marido… Nos miró a los dos con ojos de gata en celo…

Miró a Jorge un poco seria y le dijo: “Cariño, ¿Tienes claro lo que vamos a hacer…? ¿Realmente lo deseas…? Al decir esto Isabel se ruborizó a pesar de la desinhibición del alcohol, y Jorge le contestó con otra pregunta: “Isabel, tu ya sabes lo que deseo pero, ¿Y tú, lo deseas…? Dime la verdad”.

- Isabel no contestó, se arregló el escote y cogió su bolso, nos miró y preguntó: “¿Nos retiramos a nuestros aposentos?.

Mi obelisco se revolvió dentro de mi bragueta, Jorge y yo nos miramos y nos sonreímos con cara de complicidad. Nos levantamos, y mientras nos poníamos las chaquetas dejé el dinero de la cuenta sobre la mesa.

Nos dirigimos hacia los ascensores en silencio, se notaba la tensión de la excitación del momento. Los tres éramos conscientes de lo que iba a pasar, y creo que tanto Jorge como yo queríamos que Isabel se lo pasara lo mejor posible. Yo era consciente de que aquel momento era muy importante para su relación de pareja y sabía que mi actitud podía perjudicarla o unirles más de lo que ya estaban si todo transcurría de forma agradable, natural y con buen rollo.

Al entrar en el ascensor le di la llave de la habitación a Isabel. Caminando hacia el ascensor se le había abierto un poco la blusa, y mi vista se fue hacia sus pechos… Ella se dio cuenta y sonriendo nerviosamente le comentó a Jorge mirándose el escote: “Parece que le gustan…”. A lo que él le contestó: “Seguro que le gustarán más cuando pueda verlos…” Salimos del ascensor e Isabel abrió la puerta de la habitación con ciertos nervios…

Me dispuse a sacar unas copas para servir el vino que con anterioridad había llevado y abrir la botella mientras les comentaba que aquel encuentro era digno de celebrarse. Isabel y Jorge se quitaron las chaquetas y observaron la habitación: había una amplia cama, un sofá doble, un sillón y un escritorio. Isabel se fue hacia el baño diciendo que quería refrescarse.

Cuando nos quedamos solos Jorge y yo, él me dijo que estaba muy agradecido conmigo por todo lo que había hecho. Yo le contesté, con reciprocidad, que yo le estaba agradecido por todo lo que iba a hacer, y nos reímos a carcajadas. Un poco serio le dije que los dos me parecían buenas personas, que podía ayudarles a hacer realidad sus fantasías y además yo iba a tener el placer de compartir con él a una señora tan atractiva como su mujer…. Jorge se sentó en el sillón y me pidió que me sentara en el sofá doble para obligar a Isabel a sentarse junto a mí. Teníamos las copas en la mano cuando ella salió del baño. No se había quitado nada de ropa. Jorge le alcanzó su copa y ella, lentamente y con cierta timidez, se sentó a mi lado.

Brindamos y yo solté: “Por su matrimonio, por que lo que pase en esta habitación les una más y sea el inicio de una vida más atrevida…juntos”.

Isabel se levantó del sillón, se dirigió hacia Jorge y le dio un beso en los labios diciéndole: “Gracias cariño, te quiero…”. Jorge le contestó: “Las gracias te las debo a ti, por dejarme hacer realidad mis sueños…”.

Isabel se volvió a sentar en el sofá, se giró hacia mí y me dio un leve beso en los labios y me dijo: “Gracias por ayudarnos…” Jorge se recostó en el sillón con la copa de vino en la mano y se dirigió a mí… “Bueno… tu dirás… ¿Qué se hace ahora…?” Yo le contesté con otra pregunta: “¿Qué te gustaría que pasara…?” Jorge respondió con cara de excitado y tímido: “Ya les he comentado a los dos que, en principio, me gustaría mirar…” Me dirigí a Isabel, la tenía muy cerca, casi podía notar los latidos de su alterado corazón y olía su sensual perfume. Yo la sentía excitada y nerviosa, esperando… sin saber muy bien qué hacer…

Yo quería ir despacio, no precipitar las cosas, disfrutar del morbo de cada
momento y que ellos dos no olvidaran aquella tarde en mucho tiempo…

- “Y a ti, ¿Qué te gustaría que pasara…?” le pregunté.

- “No lo sé, nunca he estado en una situación como esta, el experto eres tú cierto…” me respondió.

- “¿Estas nerviosa?” (pregunta tonta) le cogí una mano, que estaba muy fría denotando el nerviosismo que sentía… “Relájate… intenta disfrutar… y a partir de ahora deja de controlarte y da rienda suelta a tus instintos…” Jorge se dirigió hacia mí: “A Isabel le encanta que la acaricien… que la besen… tiene unos pechos muy sensibles… “. Y le dijo a ella: “¿Por qué no te pones cómoda, mi amor?”. Isabel se quitó los zapatos y le dio un buen trago a la copa de vino, acabándola. Luego se levantó mientras comentaba que se le iba a arrugar la falda, se acercó a su marido y le preguntó si quería desabrochársela… Creo que ella ya sabía la respuesta: Jorge le comentó que prefería que lo hiciera yo. Volvió a llenar su copa sensualmente y se acercó a mi y me preguntó: “¿Me la desabrochas tú…?”

- “Será un placer” le dije mientras ella se colocaba de espaldas a mí y yo llevaba mis manos a su cremallera, que bajé lentamente. Sentía cómo Jorge alternaba su mirada entre los ojos de Isabel y mis manos. Una vez bajada la cremallera tiré lentamente de la falda hacia abajo y aunque no pude ver su culo porque lo tapaba el faldón de la blusa (seguro que ella esperaba que lo descubriera y se lo sobara pero yo quería seguir disfrutando cada instante), sí descubrí unas piernas bien torneadas y bronceadas enfundadas en unas medias de lycra.

Terminé de quitarle la falda y le acaricié suavemente las piernas hasta un poco más arriba de las rodillas… “Preciosas” le comenté. Ella le dio un buen sorbo a la copa con vino mirando a Jorge, colocó la falda sobre el escritorio y se sentó muy cerca de mí, subió las piernas al sofá y apoyó su espalda sobre mi pecho…. Mi brazo izquierdo quedó tras su espalda, por lo que pasé por encima de su hombro y le cogí una mano… “¿estás mejor… más relajada…?” Jorge se había despatarrado en el sillón y se acariciaba el paquete discretamente. Miraba a su mujer, excitado… y a mi me gustaba mucho ir tensando la situación, sin precipitar nada, que las cosas fluyeran naturalmente… Quizás él quisiera que las cosas fueran más deprisa… Rodee a Isabel con mis brazos, con la mano izquierda le cogí su mano izquierda y las situé bajo su pecho, con la mano derecha le acariciaba distraídamente el brazo derecho… Isabel temblaba de excitación…

Me dirigí a Jorge: “¿Te gusta lo que ves?”. “¡Mucho!” me respondió… “Sigue por favor”. Al igual que a Isabel, le pedí que no se cortara y que dejara sus instintos en libertad…

Isabel apoyó su cabeza en mi hombro y se giró ligeramente mirando a su marido, hasta poner su boca frente a la mía. Primero fue un suave contacto de nuestros labios, luego lentamente fue abriendo su boca y me regaló su lengua, y finalmente terminamos aquel primer beso con cierta pasión controlada, devorándonos mientras yo le acariciaba el estómago con mi mano izquierda y le rozaba (con toda intención) la parte baja de sus tetas… Ella me agarró la mano y se la colocó sobre el pecho derecho…. Mi animal dio un respingo dentro de mi portañuela pidiendo la libertad condicional…

Dejamos de besarnos pero ella mantenía mi mano izquierda agarrada sobre su teta. Empecé a acariciarle el pecho suavemente y los dos volvimos la mirada hacia Jorge que, descaradamente, se acariciaba el paquete mientras fumaba un cigarrillo…

Isabel suspiraba mientras seguía sobándole el pecho. “¿Estás bien?” le pregunté… “Muy bien” me respondió. “¿Y tu?” pregunté a Jorge. “Continúa, por favor…” me dijo por toda respuesta…

Solté la teta de Isabel y fui desabrochándole los botones de la blusa muy lentamente mientras miraba a Jorge, que tenía una cara de morbo impresionante y se veía que estaba disfrutando mucho con el espectáculo… Tras quitarle la blusa Isabel quedó en ropa interior… Llevaba un precioso conjunto de tanga y sujetador negros de encaje y transparencias que insinuaban perfectamente sus pezones y los pelos del coño… Las medias eran medias… y estaban sujetas por un sensual liguero a juego con el sujetador y el tanga…. Jorge le pidió a su mujer que me dejara ver bien su sensual lencería, ya que era la sorpresa que me quería dar… le pidió que caminara un poco por la habitación…

Ahora tenía una visión impresionante de su cuerpo… Isabel estaba realmente sensual, en tanga y sujetador, con la copa con vino en la mano y caminando lentamente hasta el escritorio. Dejó la copa sobre él apoyando sus brazos y echando su precioso culo hacia atrás… Jorge se sobaba el paquete con fruición, se había abierto la cremallera y había introducido la mano en su bragueta acariciándose el pene. Yo me había quitado la corbata, los zapatos y los calcetines y aproveché para desabrocharme el pantalón y dejar que Isabel notara mi verga hinchada a través de los boxer negros… Ella se dio la vuelta y nos pilló a los dos acariciándonos los miembros por encima del calzoncillo… Abrió los ojos con cara de morbo total… llevó una mano a su pecho derecho y la otra a su chuchita y se acarició suavemente, ya perdiendo totalmente la timidez, y observándonos de manera muy lasciva…

Se dirigió a su marido… “Cariño, sácatela y déjame ver cómo te la pajeas… porque voy a cumplir una de tus fantasías…” Jorge se había quitado la corbata… rápidamente, como para no perderse lo que sabía que iba a pasar, se puso de pié y se desnudó totalmente en un santiamén, volviéndose a sentar con su verga ahora libre entre sus manos, meneándosela lentamente y esperando….

Isabel lo observaba muy excitada… volvió la vista hacia mí, que me acariciaba el paquete por encima de los boxer, sin quitarme todavía la ropa… Se acercó lentamente y se puso de rodillas frente a mí. Mientras, yo aproveché para despojarme de la camisa…. Mi verga estaba como una roca, tenía a Isabel frente a mí, con una perspectiva inmejorable de sus tetas todavía dentro del sujetador, sus pezones hinchados se marcaban perfectamente a través de la tela transparente… Una vez terminó hizo ademán de bajarme los pantalones, a lo que yo levanté un poco el culo del sofá para ayudarla en la operación… Tiró mis pantalones hacia un rincón de la habitación y puso sus manos sobre mis muslos, acariciándolos… Volvió la mirada hacia su marido y le dijo: “Creo que esta era una de las cosas que querías verme hacer… así que disfrútala como la voy a disfrutar yo…” Y mientras decía esto y manteniendo la mirada hacia Jorge deslizó su mano derecha hasta mi verga y la acarició suavemente sobre los calzoncillos, soltando un suspiro de excitación… A continuación me separó las piernas y se metió entre ellas mientras seguía acariciándome el rabo… “Tienes una buena verga, ah” me dijo… Y agachando la cabeza me mordió suavemente la tranca por encima de la tela de los boxer… Su melena caía sobre mi paquete y yo quería disfrutar del morbo de verla con mi verga en la boca, y tampoco quería que Jorge se perdiera el espectáculo que tanto tiempo había esperado, así que se la aparté suavemente.

Ella ahora recorría todo el largo de mi nabo (todavía enfundado en el calzoncillo) con la lengua, se había puesto a cuatro patas para ofrecerle una excitante vista de su culo a su marido. Pensé que si seguía así Jorge se iba a perder algo que le daba mucho morbo: ver a su mujer quitarme los boxer y meterse mi verga en la boca. Así que le cogí la cara a Isabel suavemente y se la aparté de mi paquete, la puse a la altura de mi boca y le di un manoseo del putas mientras aproveché para llevar mis manos a los corchetes de su sujetador… no lo solté… esperé su reacción… dejó de besarme y me pidió: “Quítamelo…”. Se lo desabroché y lo dejé así mientras seguía besándola… de reojo veía cómo Jorge no se perdía detalle, tenía la verga hinchada y morada de tanto meneársela y pensé que no tardaría mucho en acabar… Isabel se bajó los tirantes del sujetador, se lo quitó y se separó un poco de mí para ofrecerme una visión de sus impresionantes tetas… “¿Te gustan?” me dijo… Las cubrí con mis manos sintiendo la suavidad de su piel, la dureza de sus pezones, el pálpito de su acelerado corazón… Isabel cerró los ojos disfrutando del momento mientras Jorge nos miraba con los ojos como platos, excitadísimo… Isabel se pegó a mí apretando sus pechos contra el mío, me dio un morreo de campeonato y yo aproveché para alargar mis manos hasta su culo, poner una mano sobre cada nalga y sobárselas a conciencia, sabiendo que su marido no se perdería detalle…

Como los tres ya estábamos bastante excitados decidí dar un paso más… “Estoy seguro que Jorge quiere verte sentada en la cama…” le dije a Isabel, que me miró con cara de no entender. De todas formas se levantó con sus tetas bamboleantes y se sentó en el borde, y al mismo tiempo yo me acerqué de pié junto a ella, de lado para que su marido no se perdiera detalle de lo que iba a pasar… Acerqué mi verga dura como un palo (todavía encerrada en los calzoncillos) a su cara y ella sonrió y miró a Jorge… puso la mano derecha sobre mi paquete y empezó a recorrerlo de arriba abajo… Después llevó una mano a cada lateral de mis boxer y fue bajándolos lentamente hasta que mi falo totalmente hinchado saltó como un resorte junto a su cara… Me bajó los calzoncillos hasta los pies y pasó la lengua cerca de mi verga para atrapar un hilillo de líquido seminal que se escapaba…

Isabel, ya totalmente desinhibida agarró mi rabo con la mano derecha y comenzó a meneármela lentamente mientras con la izquierda sobaba mis huevos… tenía su boca a pocos centímetros de mi tranca. Miró a su marido con cara de lujuria absoluta y le preguntó: “¿Esto es lo que querías verme hacer…? Y sin esperar la respuesta engulló mi verga totalmente y comenzó a mamármela lentamente, con delicadeza… Llevó la mano izquierda de mis huevos a mi culo y acompañó la impresionante mamada con unas caricias a mis nalgas, clavándome suavemente sus uñas…

Yo me sentía en el séptimo cielo. Miraba a aquella mujer, aquella señora con cara de niña-bien mamándome la verga como una experta profesional…

Volví a apartarle la melena suavemente para que Jorge no se perdiera detalle de lo que tanto tiempo había estado esperando ver… Estaba maravillosa, sus tetas se movían al compás de la mamada, sus piernas, enfundadas en aquellas medias negras de lycra y bien abi