Crea tu cuenta gratis y disfruta de una semana de videos de primera calidad en PornHub Premiun

La mujer de mi socio

Les voy a contar lo que me sucedió hace unos meses. Nos encontrabamos en plena expansión del negocio, cuando nos surgió una oportunidad y mi socio tuvo que salir de viaje para un par de dias. Su mujer se encontraba embarazada de 8 meses por lo que quedamos en que en su corta ausencia y ante la falta de familia próxima, yo estarí­a pendiente de si hubiera alguna novedad llevarla al hospital. Con esa condición partií a la mañana siguiente. Estuve trabajando todo el día y se me había ido de la cabeza Pili, que así se llama. Cuando acabe me vino a la mente y crei conveniente pasar por su casa por si le hacia falta algo. Yo solía llevar a casa a dos de nuestros trabajadores, ya que me venía de paso. Les dije que me acompañaran y nos tomariamos una cerveza en casa de mi socio y así le haciamos un rato de companía. Subimos los tres y nos recibio con una blusa y unos pantalones cortos ya que hacía mucho calor y embarazada todavía más. Nos sentamos en el sofa con unos botes de cerveza y estuvimos hablando del próximo parto y de la lactancia de la futura niña, y nos comentó que le habían crecido considerablemente los pechos y se le habían puesto muy duros y con los pezones muy negros. Uno de mis trabajadores, Paco, el más joven apenas 19 años, comentó que no había visto los pechos de ninguna embarazada, a lo cual contestó ella que no había ningún problema, y acto seguido se quito la blusa y el sostén, apareciendo dos pechos enormes y con un pezón muy oscuro. La verdad es que estaba preciosa con el pelo rubio y esos ojos azules, con la enorme barriga y los pechos duros como el marmol. En un ataque inesperado, le comento si los podí­a tocar, y ante la sorpresa nuestra le dijo que claro que si. El empezó a acariciarlas y al ver que a nosotros nos estabamos calentando con aquella visión nos dijo que también habia para nosotros. Casi nos arrojamos encima, y notamos que ella estaba empezando a ponerse cachonda, cuando en el más joven le metió la mano por debajo del pantalón y le empezó a acariciar el coño. Juan y yo nos dedicamos cada uno a un pecho. lo chupabamos y tocabamos como si fuera la ultima cosa que fueramos a hacer en la vida. Ella estaba ya muy cachonda, (después nos confeso que llevaba casi 6 meses sin hacerlo por culpa de los escrúpulos de su marido), empezó a manosearnos los paquetes por encima del pantalón, para después sacarnos nuestras 3 pollas duras como palos, ( yo creia que tenía una gran polla 19 cm, aunque nada comparado cocon mis dos compañeros de orgía). Ella se las introducia en la boca alternativamente más devorandolas que mamándolas. Cuando ya no pudimos mas empezamos a penetrarla por su coño superdilatado y por un culo que hacia nuestras delicias. El asunto subio de tono con los chillidos, casi histericos de nuestra preñada favorita, pidiendonos por favor que nos la follaramos bien dentro para que su futura hijita viera los pollones que la estaban penetrando. Yo le pude contar hasta 4 orgasmos seguidos. Juan fue el primero en correrse y lo hizo dentro de su culo. Cuando la saco le salian burbujas de aire y leche (estaba a cuatro patas) y ante esa visión me corri en su boca Ante mi sorpresa, se la tragó toda mientras decí­a que quería mas leche para su hija. Paco la contentó enseguida y ella lo engullo todo como si fuera el único alimento del dí­a.

Ya nos habiamos corrido los tres, cuando al ver que se habí­a acabado se empezó a sacar la leche de su culo y llevarselo a la boca. Ante esta imagen, no tardamos en tener una nueva erección y volver a follarla por todos los agujeros durante otro rato. A mi se me ocurrió hacerle un regalo a la futura niña. Le pusimos su coño mirando al techo y abriendoselo uno de cada lado el otro se pajeaba y le tiraba todo el semen bien dentro. Asi pasamos los tres uno a uno.

Estuvimos exhaustos durante mas de media hora. Nos hablo de su marido (mi socio) y el poco trato sexual que le daba y mas después de haberse quedado embarazada. Todo esto lo haciamos tumbados por el comedor y mientras hablaba nos iba acariciando nuestras polla y huevos.

Decidimos marcharnos a nuestras casas pero antes nos pidio que nos volvieramos a correr en su boca, cosa que hicimos gustosos aunque ya no nos salió tanta cantidad. Ella se lo volvio a tragar todo y nos hizo prometer que volveriamos a su casa a complacer sus antojos, cosa que hicimos frecuentemente hasta pocos dias antes del parto.

Ahora nos la seguimos follando delante de su pequeña hija, para según dice ella, pueda aprender cuanto antes de los placeres de la vida.

Mejora la calidad y duracion de tus erecciones con Vigrax


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*