Crea tu cuenta gratis y disfruta de una semana de videos de primera calidad en PornHub Premiun

Despedida de fin de curso

Se fue directa a mi pene para acariciarlo, empezó a frotarlo sobre el pantalón mientras que yo hacía lo mismo tocando con una mano sus nalgas y con la otra tratando de liberar sus tetas.

Aquella tarde todo el grupo de la escuela nos habíamos puesto de acuerdo para realizar una despedida por tratarse de nuestro último semestre en la facultad y aprovechando que mis papás no se encontraban en casa me ofrecí a prestar una granja que estaba cerca de la ciudad un poco apartada, sugiriéndoles que así nadie podría molestarnos por los ruidos que ocasionáramos. Sin tapujos todos aceptaron acordando que la reunión iniciaría a partir de las 7:00 pm del siguiente día.

Al día siguiente llegué a eso de las 5:00 pm para arreglar los últimos detalles en la granja para que todo saliera a la perfección, la primera en llegar fue Graciela una de mis compañeras que muy poco conversaba con ella, al mirarla sentí como una descarga eléctrica se dirigió a mi entrepierna por la manera que iba vestida, un pantalón de lycra en color blanco muy, pero muy ajustado, una blusa a la que los botones suplicaban por el esfuerzo de mantenerse en su lugar por aquel par de tetas y que a simple vista se veía que estaban duritas, le comenté en manera de admiración que guardadito telo tenías.

Graciela a lo largo de los 4 años que pasamos juntos en la facultad siempre utilizaba ropa holgada, por eso pasaba desapercibida para los ojos de todos.

La invité a pasar a la sala cediéndole el paso, al quedar de espaldas a mí de inmediato se fue la mirada hacia su despampanante trasero y como tenía que subir algunos escalones sus nalgas quedaron justo frente a mi rostro y por poco le doy un mordisco, pude notar que portaba una diminuta tanguita del mismo color que el pantalón, pensaba pata mi la manera de quitar aquel pantalón y la tanguita que traía puesta.

Le empecé a decir lo bien que se veía a lo que ella me correspondió coquetamente que muchas gracias por el cumplido dando un giro, le pedí que en la fiesta fuera mi pareja a lo que ella accedió.

Llegaron mis demás compañeros y todo pasó sin novedad, hasta que al cabo de la una de la mañana y con varias copitas de más encima Graciela me pidió le indicara en que otra parte había un sanitario porque el que estaba cerca de ahí estaba ocupado, me ofrecí a acompañarla a otro baño que se encuentra dentro de la habitación de mis padres, al llegar a la habitación la tomé por la cintura para ayudarle a entrar, ella de manera intencional hizo como que se tropezaba a lo que yo sin pensarlo la abracé completamente colocando una de mis manos en sus tetas y se confirmaron mis sospechas al sentir su firmeza, sin mostrar ningún asombro porque estoy seguro que también ella deseaba sentirme, se fu también a bajar su pantalón y al quitárselo la dejé modelándome únicamente su tanguita que le quedaba a la perfección, tenía pequeños olansitos a los lados y al centro un triangulito muy pequeño de seda, estuve un rato observándola y le comentaba que tantos años de estar de compañeros y que lamentaba ya que pudimos habernos divertido de lo lindo.

Ella prácticamente me arrancó la ropa quitándome hasta los calzoncillos al retirar estos últimos quedó mi pene cerca de su cara y estaba tan hinchado apunto de estallar, lo tomó con una mano y lo introdujo en su boca mientras con lo otra mano me acariciaba los testículos, estuve a punto de derramarme y casi sin aliento le pedí que esperara un poco que aún no era tiempo de terminar, también le pedí que cambiáramos de posición quedando ella en la cama y yo hincado frente a su sexo, le retiré la tanga y al quitársela por completo dejó al descubierto su vagina completamente depilada que dejaba ver por completo sus labios de un tono rosita y cerraditos muy húmedos, que me invitaban a chuparlos, no pude resistir la invitación y empecé a lamer y chupar su pequeñísimo clítoris que apenas se sentía, mientras ella se retorcía de arriba abajo, para un lado para el otro rápidamente y empujándome con las manos hacia su vagina de una manera tan fuerte que me costaba trabajo moverme, en ese momento sentí un exceso de líquido de un sabor entre salado, ácido y amargo y no pude contenerme a esa delicia.

Me excité tanto que empecé a lamer más y más rápidos para tratar de tragar todo el líquido que salía de ella, mientras ella se desvanecía pidiéndome que esperara un poco a lo que supuse que había tenido un orgasmo, la dejé recostada mientras subí besando desde su estomago hasta su boca, haciendo una escala en sus pechos, besé un poco sus boca y coloqué mi pene para que lo mamara, así estuvimos un momento hasta que me recosté y la invité a cabalgarme, estaba tan deseosa que colocó mi pene en la entrada de su vagina y de un solo empujón se la introdujo hasta la mitad quedando un momento sin aliento y en otro movimiento se introdujo el resto, a lo que no dejó de subir y bajar, sentía una delicia el estar en esa posición ya que su vagina estaba tan estrecha que sentía como aprisionaban sus paredes vaginales a mi pene, por poco termino con los movimientos que realizaba, pero decidí cambiarla de posición ahora la puse en de rodillas levantándole su trasero tan alto como se pudo y nuevamente introduje mi pena ahora lentamente para que fuera sintiendo milímetro a milímetro, todo el esplendor de mi pene, yo me deleitaba al ver como se hundía y empecé a bombear primero despacio y luego más fuerte y más rápidos hasta que sentí nuevamente que Graciela se venía otra vez, al igual que yo, no aguanté más y terminé por arrojarle en su interior chorros y chorros de semen que al salir sentí que quemaba.

Mejora la calidad y duracion de tus erecciones con Vigrax


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*