Archivo por meses: febrero 2007

Amor de adolescente

bueno la historia es asi, yo tengo 40 años, ella 20, y cuando comenzo esto, ella tenia 18 añitos.
ella es mi vecinita de enfrente, resulta que los padres tienen un bufet en un club al cual ibamos los dos, yo ,desde que empezo a verce mas gradecita, la empece a ver de otra manera, ella tenia un novio de su edad, al tiempo ellos c pelearon, y yo empece a hablar con ella mas seguido.
me contaba sus cosas y yo le contaba las mias, pero yo empece a fijarme mas en su figura, que por cierto e s muy hermosa, tiene unos pechos pequeños, con una cintura pequeña pero con una cola de pelicula, yo asi todo lo posible para estar cerca de ella, pero a la ves no le decia nada zarpado.
un dia ella salia del club y yo le pregunte a donde iba, ella medijo que iba de la prima a cuidar a los hijos de esta, entonces yo me ofreci a llevarla y ella acepto con gusto, ibamos en el auto y hablabamos de tonterias como siempre, entonces cuando ya estabamos llegando de la prima detube el auto y le pregunte que sentia por mi, porque yo pensaba que ella era muy hermosa y que me atraia mucho.
para mi sorpresa ella me dijo que yo tambien le gustaba mucho y que desde hacia un tiempo ella pensaba mucho en mi. entonces no dude mas y la di un beso en la boca, pense que por ahi c iba a enojar por mi actitud tan de golpe, pero no fue asi, ella introdujo su lengua de tal manera en mi boca que no lo voy a olvidar en mi vida.
entonces empece a recorrer con mis manos su cuerpo delgado pero firme, mis manos c posaron en sus pechos y empece a acariciar sus pesones q empezaron a pararce, entonces mi pene c paro como una roca, mis dedos empezaron a buscar su almejita, primero la toque por arriba de su tanga, despues meti un dedo en su sexo y sus jugos empezaron a lubricar su vagina.
le devesti por completo y al ver su cuerpo perfecto desnudo ante mi, no podia creer lo que estaba por pasar iba a poseer a una nena de 18 años, lejos de asustarce ella empezo a tomar a mi miembro con una mano y empezo a masturbarme de una manera increible, ella c agacho y c lo metio en la boca, me dio una mamada espectacular, lo hizo con una ternura que no pude resistirme y le dije que estaba por acabar, ella entonces empezo a hacerlo con mas ritmo y me decia que c queria tragar toda mi leche, que queria saber que gusto tenia, entonces yo me vine y ella c lo trago todo todo no dejo una sola gota afuera de su boca.
yo estaba como loco, no tarde ni cinco minutos que otra ves estaba al palo, entonces yo le devolvi el favor y comence a pasar mi lengua por su clitoris, ella ahuyaba de placer, en eso tuvo como dos orgasmos, y c puso como loca, yo me asuste un poco porque me pedia que la cojiera ya, que queria sentir mi pija en su vagina, entonces le puse mi pene poco a poco y estaba estrecho lo queria hacer con cuidado porque me dijo que era virgen, pero en ese momento no le importaba nada, ella agarro y c lo intrudujo ella empujando con fuerza dando un pequeño quejido, pero moviendoce como una loca, acabo otra ves, y yo meta y saca, entonces para mi sorpresa me dijo quiero que hoy tambien me desvirgues el culo.
mientras yo la penetraba por la vagina ella con sus dedos c lo entroducia en su culo, eso me puso como loco a mi, parecia poseido, la agarre y la di vuelta, le escupi su culo y con el jugo d su vagina lo lubrique bien y introduje la cabeza de mi pija despacio, pero ella otra ves hizo un movimiento bruzco y c lo metio hasta las pelotas dando un grito fuerte, pero queria mas y mas.
me decia que yo era un impotente, que le diera con mas fuerzas, eso me calento mal, entonces ya no me importaba nada y le empece a dar con fuerza y ella gemia y pedia mas y mas, la agarre de los pelos y la cabalgue rompiendo todo su culo y ella re feliz, y cuando senti que estaba por acabar le dije putita ahora te vas a tragar toda mi leche de vuelta y ella me dijo que si que la queria de vuelta porque tenia sed, cuando estaba por acabar c lo saque del culo y c la puse en la boca y acabe como nunca lo hice en toda mi vida. desde ese dia tenemos un romance que lo ocultamos de todos, hace un año y cinco meses que seguimos gozando uno del otro.

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Entre el cielo y el infierno: la decisión de Marwa / 2da parte

La primera lección de dolor y placer

Intente pararme pero me fue imposible, mis pies, que hasta cuando recuerdo, momentos antes de dormirme mamando los senos de Marwa eran normales, ahora se mostraban mas bien grotescos, casi deformes, producto de la hinchazón. El cuerpo aun me dolía horriblemente pero por lo menos podia extenderlo, contraerlo o ejercitarlo.

-No, no te muevas, la flagelación que recibiste fue muy seria. No me extrañaría que tengas más de un hueso roto. Yo te cuidare niño. Inclínate un poco y toma esta sopita. Te hará bien, necesitas recobrar fuerzas.

Trate de sentarme en la cama pero me fue imposible. El dolor en las nalgas y espalda era espantoso. No niño, no te he pedido que te sientes, solo inclínate un poco y abre la boca, yo te alimentare. Así… ¿ya vez?, así es mas fácil… no me dejes nada… Acabado de comer, como siempre, trague el alimento de sus senos.

-Ahora cariño, déjate hacer. Veras que también se llora de placer. No muevas un solo músculo, solo déjate ir. Nada más. Y recuerda, mi palabra es ley, no cometas otra vez la tontería de desoírme o peor aun de desobedecerme. Solo déjate hacer. Mientras decía todo esto, tiro el cubrecama al suelo dejando expuesto mi cuerpo desnudo y casi paralizado por el dolor. Con mucha delicadeza, tomándome del cuello y nalgas fue girando mi cuerpo para dejarlo de costado, en una posición que me impedía ver que hacia detrás mío. No me importaba en absoluto, mi amor era tan grande por ella que aun si me hubiera sacrificado en ese momento, lo hubiera aceptado con gusto.

Ahora Sebastián, conocerás un nuevo nivel de placer, un éxtasis que jamás soñaste. Te dolerá un poco al principio pero si te relajas y te dejas llevar te garantizo que hoy día, sollozaras y gritaras de gusto.

Sabias amor que el culo y la próstata están llenos de terminaciones nerviosas?, sabias que ambos pueden tener las mismas contracciones y espasmos como por ejemplo lo tiene tu verga cariño? Lo sabias chiquillo? -No mami. No lo sabía. Que me vas a hacer? Shuuu, shuuuu niño, solo escucha mientras me preparo.

La próstata es una fuente de placer que muchos hombres ignoran o rechazan por tontos escrúpulos, excepto claro esta, muchos homosexuales y todos los afeminados de tu clase, que estoy seguro, son la mayoría no? Ya los conozco… ¿no es así amor? … Ja ja ja.  O me vas a decir que no te gusta que te meta el dedo al culo mocosito lindo?…

Uhmmm, vaya, ¿donde me quede? En todo caso, sin excepción alguna, haciendo bien las cosas, todo hombre puede llegan a tener orgasmos increíbles como resultado de la estimulación de esa cosita, ahí adentro, en tu culito pequeñín.

-¿La que? ¿La próstata? –agregue-. Si tesoro. La próstata. Y ahora y hoy día, yo te haré el amor, te voy a culear como a una hembrita, en el estado en el que estas será muy fácil manejarte y poder hacerte completamente mío tesoro. No podrás oponer ninguna resistencia y aunque así fuera, -Marwa comenzó a sonreír- que diablos me importa no crees? Yo hago  contigo lo que me de la gana. Eres mío…

Como te prometí, conmigo conocerás el cielo y el infierno. Hoy recibirás tu primera lección de sumisión total…

–La cara se me encendió de miedo…

Trate de tornar la cabeza para ver que estaba haciendo. Estaba desnuda y solo la vista de su cuerpo me produjo una instantánea erección. Sus senos estaban más grandes, más hinchados, más erectos que nunca. Un poco mas abajo, a la altura de su cintura se terminaba de ajustar una suerte de cinturón que acomodaba en un extremo, a la altura de su sexo, la replica, relativamente pequeña de un órgano masculino. Un pene.

-Que es eso Marwa?, que me vas a hacer?

-¿Te dije que podías mirar? ¿Te pedí que voltearas? El rostro se me encendió de vergüenza y miedo a la vez –No Marwita, no me dijiste nada…. es que… es que… te estabas demorando… -ya casi estaba tartamudeando

-Ay tesoro, ¿cuando vas aprender? Tu educación es lo primero Sebastián, así que… ve aquí… muchachito, ven aquí…

-No Marwita! no, por favor no Marwita, aun me esta doliendo mucho el cuerpo, mira como tengo los pies, puedo morirme si me pegas otra vez…

-Ja ja ja. Claro que no morirás, quizás del espanto con la cara que tienes, pero no de mí.

-No me pegues mami, además no hay látigo mami, con que me vas a castigar?  Dije esto casi en un tono infantil… estaba sollozando…

-Ven angelito, ven aquí. Marwa se sentó al filo de la cama lo más lejos posible de mí. Estaba chasqueando la palma de la mano en su muslo desnudo. Parecía la llamada del verdugo frente al patíbulo… Aquí mierdita, echadito y de espaldas hacia mi, como un gusanito, como una larva, arrastrándote… Ven… tomado de los cabellos por Marwa, me retorcí como pude sobre la cama para quedar perfectamente acomodado sobre sus muslos con mis nalgas muy bien expuestas. Mi cabeza estaba colgando del aire de espaldas a mi Marwa. Comenzó a darme un discurso del porque necesitaba yo esa corrección.

-Si mamita, tienes razón, necesito un buen castigo, soy todavía un niño malcriado.

–Así es, así que te daré unas buenas azotainas que harán, de paso, aun más placentero el dolor que sentirás cuando comience a culearte tesoro. Ponte cómodo y levanta más el potito, así niño…. así tesoro… Levanta bien el culo… Marwa comenzó a darme palmadas con una violencia y fuerza que yo desconocía. Eran muy dolorosas así que sin proponérmelo ya al minuto estaba pataleando en el aire y lloriqueando sin saber como terminar ese suplicio.

Mira pues, ya tienes las nalgas casi moradas. Creo que con esto bastara angelito. Arrástrate sobre la cama como una lombriz y vuelve a ponerte en la posición exacta que tenias antes de que empezara todo esto. ¡No!, ¡así no!, serpentea como un gusano muchacho, no trates de utilizar las rodillas o las manos. Aprende niño, aprende o sufrirás más de la cuenta.

Sacando fuerzas de donde no había, me deslice como lo sugirió mi amor, me arrastre a las justas zigzagueando las nalgas y el tronco sobre la cama y me puse de costado mirando a la pared. Cerré los ojos y selle mis labios, no quería disgustar a Marwa otra vez.

Volví a escuchar el ruido producido por las hebillas y los aditamentos que se estaba acomodando. Esta vez, sin decir nada, ella mismo comenzó a explicar lo que estaba pasando.  Me estoy colocando un doble pene ajustable con correas (un Strap-on dildo en ingles). Si todo esta en su sitio, los dos gozaremos como locos hoy día.

Sentí como se acomodo en la cama a mi costado. Quédate tranquilo mocoso, esto te dolerá al principio pero si no pones resistencia, conocerás hoy mismo el paraíso. Acto seguido, tomándome de un tobillo, me levanto una pierna como muchas veces lo había hecho antes de masturbarme, en casa de mis papas.

Así me gusta… como una putita, con el culito bien expuesto. Apoya tu pie en mi cadera precioso, ya no tengo paciencia para sostenerla todo el tiempo, además… esta vez yo también quiero gozar… Intente hacer lo que me ordenó. De costado, dándole la espalda y la pierna levantada y flexionada en el aire, trate de apoyarla en su cuerpo, a tientas, aterrorizado de hacer el mas mínimo movimiento de cabeza. Al primer contacto con su piel, grite, saltando de dolor… ah mami, me duele muchísimo, me duele mi patita…

-Apoya bien carajo, mocoso de mierda. No querías vivir conmigo? Aprende a comportarte como un hombre y soporta el dolor mierda. ¡YA! Quiero sentir tus pies en mi cadera. ¡Es una orden!

Como pude, a pesar del dolor, recorrí, con la planta de mis pies atormentados, la superficie de su cuerpo hasta que sentí efectivamente que estaba apoyándolo en su cadera. La hendidura que formaba el punto de unión con la cintura hacia fácil el sostén y sobre todo, mantenía una de mis piernas bien abiertas y el ano en perfecta posición. Así tesoro, así… acomoda tu patita, ya… así… ponte en pose, acomódate amor, casi, casi, es una perfecta tijerita amorcito… ¿ves que rico?…

-Soba la planta de tus pies contra mi cuerpo niño, quiero que sientas el dolor de ser poseído. Estaba gimiendo y sobaba con toda lentitud el pie sobre su piel engrasada y muy aromática. Sin duda había embadurnado su cuerpo con algún aceite especial que me producía una excitación terrible. La sensación hasta ese momento, aun sin iniciar la penetración era y es hasta ahora, para mi, inenarrable. Por primera vez, ambos estábamos desnudos en la misma cama, por primera vez sentía su cuerpo pegado al mío, el corazón me latía a mil por hora y pensé seriamente que podría sufrir un ataque cardiaco. El aroma que expedía su cuerpo era abrasador, aromático, calmante y al mismo tiempo, al pedirme que sobara la planta del pie azotado sobre sus carnes, sentía atroces ondas de dolor que subían y bajaban por toda mi espalda.

Ya no sabia si debía llorar de dolor o de placer, con la boca abierta comience a emitir gemidos irreproducibles, babeaba y sin proponérmelo, las lagrimas me surcaron el rostro…

Así esta bien, ya estas entrando en calor, siente, cariño, siente todo tu cuerpo como te quema, como te arde, como te duele. Sientes el dolor?… Apenas pude asentar con la cabeza sin atreverme a dejar de deslizar la planta de mis pies sobre sus muslos.

Marwa comenzó a jugar con mi ano. Para ese entonces, me había introducido ya miles de veces sus dedos en el culo mientras me masturbaba. No me molestaba en absoluto. De hecho me gustaba. Pero entonces, sentí algo diferente a todas las otras veces. Algo había en la punta de su dedo índice, algo grasoso y consistente, como una crema, algo que me ardía mucho y que me estaba provocando una sensación distinta, rara, muy especial.

-¿Sabes lo que te estoy haciendo tesoro? Puedes hablar. Pero no dejes de sobar tu patita en mi muslo. Tosí un poco para poder hablar. –Me duele mamita, me duele mi patita. ¿Puedo parar? No abuses, puedes hablar, pero nada de gemidos, rebuznes ni reclamos.

-¿Tienes otra cosa que decir? –no se… Marwita, no se que es, pero tienes algo en tu dedo no? Así es, es una sustancia basada en una mezcla de cuernos de rinoceronte, yombina y la llamada mosca española, la combinación es explosiva tesoro -Relaja el culo mocoso -, y lleva dentro de si la fuente de los máximos ardores que puedas imaginar. Relaja el culo mocoso! Esto despertara mecánicamente tus instintos, la sangra, la verga, la próstata, esta cosita que estoy masajeando en este instante, explotaran en ondas terribles de placer. ¿No sientes nada especial cariño? Te estoy haciendo un masaje prostático mientras te aplico la crema. Hoy día tendrás lo que los practicantes del sexo tántrico llaman un orgasmo seco. Muy incipiente por cierto, pero aun así, gozaras como un loquito.

Y de paso, te informo, a partir de hoy día, ya no eyacularas como un cerdito.  Ahorraras todas tus energías para servirme, para tributarme y hacerme cada día más feliz. Relájate cariño y no dejes por nada del mundo de sobar la patita adolorida en mi muslo, en mi cadera.

De repente, saco su dedo de mi culo y sin preámbulo alguno como si toda la vida lo hubiera hecho, comenzó a penetrarme con su órgano artificial. Lo hizo con tal destreza y dominio de la situación que casi no sentí al ver perforado mi culo con un objeto así, apoye con más fuerza que nunca el pie mortificado sobre su muslo. El aceite facilitaba la fricción y en el momento en que hundió todo el dildo dentro de mí, estaba friccionando más rápido que nunca la planta del pie. La sensación era rarísima pero sin lugar a dudas con un tinte netamente sadomasoquista. Estaba sorprendido de mi propio accionar. Jamás imagine relacionar el dolor y el placer de esa manera.

-Mueve el culo, muévelo, aprieta y suelta el culo criatura, como si quisieras escapar a la monta… como cuando pujas para cagar… así amorcito, así tesoro… mientras me daba palmadas en las nalgas o los testículos. -Quiero encontrar la posición exacta de tu próstata cariño. Con una mano comenzó a palpar mi bajo vientre, la zona inguinal. Ahí esta…. Ya lo siento, se te esta comenzando a abultar bebé. Ahora veras lo que es bueno… Tratando de obedecer a Marwa, a pesar de la posición en la que me encontraba, comencé a menear el culo, a soltar y apretar el esfínter,  mi pie por otro lado, seguía sobando sin descanso el muslo lubricado.

Agarrándome de los cabellos con una mano y de los testículos con la otra, sin que yo dejara de menear el culo y sobar el pie sobre sus carnes, hizo un movimiento firme, nítido y solemne. El pene artificial estaba refregando algo que yo mismo sentía como un bulto dentro de mi ano. Poco a poco la tensión fue subiendo a niveles insospechados. Poco a poco sentí como ondas increíbles de placer recorrían mi cuerpo de un extremo al otro. Me estaba cabalgando con mis cabellos como rienda. Me los jalaba sin compasión, como si estuviera montando una bestia.

–Ahora siente como te culeo mocoso. Deja de mover el rabo y concéntrate en gozar como te monto, como te cojo y te hago mío. Relaja el potito tesorito, relájalo…no hagas las cosas mas difíciles… así amor, así, entrégate… abandónate, sométete… así niño, así…bien culeado, bien amancebado… No dejes de refregar tus patitas en mi muslo… ves?, ese ungüento en tu culito cumple su función no es así precioso?… así… bien sumiso, bien rendido, bien…  bien rico… suelta el culo niño, que te entre bien… así… así…hasta el fondo…

Marwa estaba concentrada culeandome de una forma muy acompasada, sin prisa, sin apuros, parecía que el tiempo se hubiera detenido. El dolor de las plantas de mis pies había casi desaparecido por completo y ahora sobaba con frenesí sus muslos, su cadera, los ligeros golpes que sentía terriblemente dolorosos minutos antes en mis testículos, ahora en cambio, mitigaban las explosiones de placer que creía me harían perder la razón.

Me monto un tiempo que me pareció una eternidad. En todo momento, tirando de mis cabellos que los usaba como riendas, como timón de barco. Marwa tuvo orgasmos sucesivos casi sin pausa y seguramente cada vez mas intensos. Sus gritos eran más estridentes, más agudos, más salvajes. Así niño, así… sometete y acepta tu condición, tu destino. Así… abre mas el rabo… mas rápido… mueve tu patita mas rápido, soba bien… así tesoro, así…

Como antes, como muchas veces, creí haber sido trasladado al paraíso y juro haber sentido o creído que me transforme en alguna suerte de animal, esa alma animal que todos tenemos. No se si aullé, grite o llore, pero sin duda alguna, comencé a ver el paraíso. Por instantes todo mi cuerpo era un inmenso glande eyaculando. Las ondas de un placer sublime se sucedían sin descanso desde los pies a la cabeza. En algún momento, me desmaye como siempre, en un arranque de desenfreno absoluto. Cuando desperté Marwa estaba al pie de mi cama con mi comida esperándome.

Te sientes mejor tesoro?

-Si Marwa. Te amo tanto que no existen palabras para describir este sentimiento. Y mi amor sigue creciendo en mi corazón día a día y no se si podré resistirlo. Alguna vez has sabido de alguien que haya muerto por un éxtasis de pasión?

Alguna vez alguien ha sido declarado muerto por excesos de amor?

Ja ja ja ja niño querido, yo también te amo, pero en verdad a veces me haces reír de buen agrado. Por supuesto que la gente muere y con mucha frecuencia por amor. Ahora menos que antes, pero siempre existen los exaltados como tu. Y sin duda, tú serás uno de ellos. Será el último acto de amor que me darás. Tu alma. Y cuando juntes tu alma a la mía, vivirás el último y más ciego nivel de deleite que dos espíritus pueden gozar. Eso si, serás mío y para siempre, ¡eternamente! y eso… es mucho, mucho tiempo, tesoro… bien lo vales…

-Siempre seré tuyo Marwa. Siempre. La abrace con furor, con frenesí. Mi cuerpo estaba sanando de los golpes recibidos. Haber, volvamos donde nos quedamos… ponte de costado adorado chiquillo…

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La noche del grito

Era un dia hermoso, para ser exactos el dia de la Independencia, vaya dia.
Ese dia saldria con mis amigas, pasariamos a algunos bares y antros.Como era costumbre, salimos, eran las nueve de la noche, y todo transcurria normal.Para que imaginen toda la escena, me describire, mido1.65, tengo un buen cuerpo,cabello castaño, un bonito trasero, y unas tetas fenomenales.Soy muy atractiva y mas con mi ropa escotada. Para esas fechas,yo salia con una chava llamada Lorena,ella era una chica un tanto acomplejada,se intimidaba con mis amigas,ya que para sus 21 años, aun era virgen, y cuando salia con mis amigas, se la pasaba ruborizada,debido a que todas mis amigas y yo somos unas libertinas, sacadas de los libros del Marquez deSade. Yo tengo actualmente 18 años.
Bueno mis amigas y yo estabamos celebrando, y Lorena igualmente pero con sus amigas. Eran las 12 apenas,y yo andaba muy ebria, ya que los drinks, los estaban invitando y no podiamos desaprovechar esa oportunidad.Esa noche me tendria que quedar a dormir a casa de una amiga, ya que llegariamos demasiado tarde. Estaba en el casino de mi ciudad, derrochando el dinero de mis padres, cuando Aleshka mi amiga me dice que nos tenemos que ir. Yo muy enojada, accedi,pero no se me podia echar a perder la noche. Asi que,le marke a lorena para que pasara por mi a casa de aleshka,le comente mi plan a mi amiga, y con cara molesta, me ayudaria a ke su mama no se diera cuenta de ke no dormiria en su casa.
Por fin Lorena llego por mi, ya era un poco tarde,nos fuimos en su carro, ya que yo no podia manejar mi camioneta debido a mi embriaguez.Con muecas en la cara, Aleshka me despidio sugiriendome que me cuidara, ya que al subir al coche de Lorena, segui tomando de una botella que ella llevaba.
Por fin llegamos a la casa de Lorena, esa noche yo vestia una faldita super sexy, con una tanguita de seda rosa, la cual hacia conjunto con mi sostèn igualmente de seda, que dejaban al descubierto mis pezones erectos.
Lorena vestia unos jeans, y una blusa escotada, Lorena poseia el trasero que jamàs he probado en mi vida, super rico, grande, con sus nalgitas bien paradas. De lo ebria que andaba, me la pasaba diciendo muchas incoherencias. Lorena se sentò en un sillòn, y yo me sentè en sus piernas. Se comenzò a calentar ya que le empezè a hablar al oìdo, cosa que la ponìa super cachonda. Asi mismo, ella andaba ebria, asi que al oirme me comenzo a masajear mis muslos, yo me estaba poniendo al cien, porque me comenzaba a frotar de arriba a abajo y de adentro hacia afuera. Yo solo me contoneaba sobre su cuerpo, en ese momento metio su mano, y sintio mi tanguita toda mojada, comenzo a masajear mi conchita y comenze a gemir en su oido, mientras yo tocaba su cara, y su cabello,le implore que me cogiera como nunca lo habia hecho en su vida, y que me hiciera su mujer.
Nos dispusimos a ir a su cuarto, mientras nos toketeabamos en las escaleras, yo me hice la sorda, viendome al espejo, pero al mismo tiempo, veia como preparaba la cama,para nuestro encuentro. Estaba impaciente, y accedi a apagar la luz, me acerque a su boca y le di un beso como nunca, humedo, de lo mas cachondo posible. Nos comenzamos a desvestir, lentamente, quite sus jeans y me percate, de que estaba humedos, asi mismo, su blusa, las dos quedamos en ropa interior, seguimos besandonos apasionadamente, cuando comenze a masajear su lindo trasero, cuando ella al mismo tiempo comenzaba a bajarme el sostè. Comenzo a lamerme las tetas, me las chupaba fuertemente, me mordizqueaba, una y otra ves, mis tetas ya estaban llenas de saliva, cuando accedi a hacer lo mismo, quite su sostèn con mis dientes, con mucho cuidado, y comenze, a lamer sus tetas, mientras al mismo tiempo comenze a tocar su conchita, la cual estaba super humedda. Nos quitamos toda la ropa interior, mientras comenze a tocar todo su cuerpo, igualmente a lamberloo con gran fuerza ya que estaba deseosa de venirme, nos besamos nuevamente, cuando empeze a bajar por todo su cuerpo, pase por su ombligo, llegue a sus muslos, estaba mojadita mi nena, y deseaba que se la mamara como le gustaba, asi que comenze a besarle su conchita, primero con mucho cuidado, le abri sus labios y comenze con lamidas, suaves y profundas, y continue, con mamadas largas y rapidas, las cuales hacian ke lore gritara como una bebe, tomo mi cabeza y la restregaba en su vaginita, gimio deseando que no me fuera de ahi, llegue a su clitoris y lo chupe como si fuera una rica paleta, mas fuerte y lento, asi que mi niña se vino al instante, dejando sus jugos, para que yo los tomara,asi que lo hice, y asi le siguio ella, chupo mi conchita como nunca, bien depiladita, y jugosa, comenzo como si nunca hubiera probado alguna, estaba deseosa de mamarmela asi que lo hizo fuertemente, lo cual hizo que me viniera, mis jugos chorrearon por mis muslos, y lore los tomaba, como si fuera leche, asi seguimos toda la noche, penetrandonos, llegue a meterle mis cinco dedos, y por ultimo me arriesgue a meterle la palma de mi mano, ella gimio de dolor y ala ves de placer, sacaba y metia mi mano, con movimientos fuertes y ritmicos, ella estaba montada arriba de mi, clavada en mi mano, la cual ya estaba cansada de darle tanto placer, cambiamos de lugar, y ella me metio tres dedos, los cuales no eran suficientes, para mi vaginita deseosa de mas, asi que ella no contaba con que traia en mi bolsa, mi gran compañero, de 20 centimetros, el cual con nuestros jugos lo lubricamos, y me lo metia y sacaba,mientras yo gemia de gran placer, estaba montada en ella, cuando lo saco de pronto y le pedi que me lo metiera por mi ano, asi que accedio y una lagrima salio de mi, ya que me dolio demasiado, pero al mismo tiempo, senti que de nuevo me venia, asi que comenzo a sacarlo y meterlo con gran frenesi, asi estuvimos durante mas de cinco horas, hasta despertar y seguirnos mamando nuestras conchitas, ha sido la noche mas rica de mi vida, los drinks me ponen al cien, ademas de ponerme muy cachonda. Al otro dia llegue a casa de Aleshka, con una sonrisa y ella me dijo, eres una sucia, tu si has disfrutado y yo no, asi ya entrada la tarde, en q sus papas habia salido a McAllen, nos propusimos experimentar, como grandes amigas que eramos, ya que ella tenia curiosidad, y yo una conchita deseosa de mas. Con Lorena anduve pocos, meses,la vdd es que comenze a andar con mi amiga, me dijo que si, y no desaproveche, desde esa ves siempre que salimos, aprovechamos para quedarnos a dormir juntas, y darnos tanto placer, como aquella noche del Grito.

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luciafuentes300@hotmail.com

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Entre el cielo y el infierno: la decision de Marwa / 1era parte

Una historia de amor distinta

Supremacía femenina, Infidelidad, Sexo tántrico, Apadravya, frenum’s, Sadomasoquismo. Piezoeléctricidad, el Elastrator, Castración, Brujería, Prince Wands, Demonología y descripciones de dolor, pasión, amor y sexo extremo. Un viaje entre… el cielo y el infierno…. una… “unión divina” decía Marwa, ejercitando las palabras de  Mallanaga Vātsyāyana en su famosa obra, Kāma-sūtra,  cuando iniciábamos en posición de loto, nuestros encuentros semanales…

“…mi libido se había trasplantado al corazón, mis orgasmos transcurrían por mis venas a cada latido, mis hormonas se exprimían a cada llanto de felicidad, mi simiente era derramado con cada beso, era sin duda, el amor eterno y verdadero que hay en el espíritu original de cada uno…”

Tercera parte de…

“Una mujer, una botella, unos lirios…”  (Primera parte)

“Una mujer carmesí…”      (Segunda parte)

N Advertencia:

Relato no apto para personas sensibles a dolores y placeres extremos…

Así debe ser escuchada esta historia…

El primer día

Cuando comencé a vivir con Marwa, tenia apenas 14 años. Me recogió de una estación de gasolina muy cerca de su casa en donde no solo descubrí el inmenso amor que toda mi vida sentí por ella, también en ese mismo sitio goce y sufrí mi primera paliza. Marwa era de carácter muy dominante y yo en cambio, de naturaleza muy sumisa, así que era absolutamente feliz bajo su control.

Era Marwa quien decidía que ropa debía lucir para cada ocasión, a que hora debía despertarme, a que hora debía asearme, comer, ver televisión y hasta hablar. Con el tiempo fue haciendo de mí una persona llena de energías para todo momento. Todos los días debía despertarla sumisamente adentrando o lamiendo delicadamente sus labios vaginales o su ano, esto siempre dependía de la posición como se encontrara durmiendo. No debía despertarla bruscamente, tenia la misión de acariciarla dulcemente, mimarla, rozarla, si era necesario, por largos minutos, hasta que la pasión y el irrefrenable temblor de su sexo la fuera despertando con mis caricias o mejor dicho, con mi lengua. Esto sucedía todos los días del año, excepto si acaso ella no estaba ya ocupada con algunos de sus amantes desde muy temprano e inclusive toda la noche.

Yo dormía en un altillo de su casa, una suerte de azotea. Aun recuerdo ese primer día…

-Dormirás aquí chiquillo, no quiero que interrumpas mi sueño. Te mueves mucho cuando duermes y además roncas niño, roncas, ¡carajo! -dijo esto evidentemente molesta.

-Esta será tu habitación y el lugar donde vivirás el resto de tu vida, excepto si yo decido otra cosa. Te gusta?

No dije nada, me quede mirando la habitación con cierta tristeza. Frente a mi, una cama muy simple con un velador y una lámpara, un escritorio, un aparador y una tina de aspecto muy antiguo con patas, de color blanco soportado por un mueble aun mas viejo. Salía vapor de ese rincón…

Marwa, -agregue- yo pensaba que dormiríamos juntos, no quieres dormir conmigo no?

-No niño, no vamos a dormir juntos, te lo dije desde siempre, dormiremos separados. Tu aquí, donde te corresponde y yo en mi habitación como debe ser. Ya sabes que necesito sexo Sebastián, mucho sexo, y ahora que ya no tengo a tu padre volveré a llamar a mis conocidos, y no gustan de mocosos como tu, peor aun, mirándolos. Son demasiados hombres para ti. Y la verdad que a mi tampoco me gusta, por lo menos por un tiempo, que me veas en nada.

Marwa se quedo mirándome, permanecía en silencio pensando sabe dios en que…

Haré de ti el más amoroso y dedicado de los hombres Sebastián, me lo jure hace mucho tiempo y desde hoy día empezara tu educación. Pero no temas cariño, gozaras y disfrutaras de todo ello más allá de todo lo que puedas haber sentido antes o imaginado jamás. Conmigo conocerás el cielo y el infierno. Conmigo… serás feliz criatura, serás feliz…y me harás también a mi, muy feliz…

-Me quede mirándola extasiado. Casi no comprendía ninguna de sus palabras pero sus labios, su rostro, su cuerpo, tan solo contemplarla, me producía un escozor especial, un sentimiento de dicha enorme.

Aprenderás muchas cosas amor, aprenderás que significa amar a una mujer como yo. ¿Sabes que soy muy dominante y autoritaria no es verdad niño? –Asentí con la cabeza. Si Marwita, hace tiempo-. Como siempre me ofreció el dedo índice que automáticamente metí en mi boca, casi como mamándolo. Apoye mi rostro en su pecho, mientras me hablaba. Conocerás ahora a que extremos puede llevar el amor, el sentido de posesión, de propiedad Sebastián. A partir de hoy día, a partir de este instante, tu eres mío y por el resto de tu vida, hasta la hora de tu muerte y mas aun, porque también tomare tu alma.

Me adoraras mocosito, me adoraras, dalo por seguro –mientras me restregaba la nariz-. Pero a cambio me ofrecerás algunos sacrificios que además de ser necesarios, me causan un gran placer.

-¿Que sacrificios Marwa?, ¿que mas tengo que hacer para vivir contigo?

– ¿Que sacrificios? Muchos pequeño, muchos, serán sufrimientos, en ocasiones lecciones y en la mayoría de veces, simplemente tu educación semanal. El amor… el amor que te exijo viene con cuotas de dolor. Ay… la vida, es muy cruel Sebastián, pero es así…Es mucho lo que exijo y demando. Aceptas entregarte total y completamente a mí? ¿Lo aceptas?

-Todo marwita, todo lo que tu me pidas, acaso ya no me diste mi primera cuera? ¿Acaso no la acepte bien?

-Si, amorcito, en efecto, me diste un gran gusto mientras me tomaba de la barbilla levantando mi rostro para mirarme directamente a los ojos. Me estaba hablando en un tono por demás amoroso, casi maternal.

-Si me gusto, solo que quizás sea un poco mas sutil a partir de ahora. No me interesa tanto el dolor de tu cuerpo, ese dolor es pasajero y limitado. Castigare la carne, el cuerpo, pero sobre todo, tu alma, tu espíritu y entonces, solo entonces padecerás como jamás lo podrás imaginar. Sufrirás amorcito conmigo, sufrirás tanto que morirás finalmente de pena. Pero…. Pero… -Marwa se repuso para hablar mas seriamente- también conocerás el cielo y los placeres más profundos que puedas imaginar. Para decirlo en pocas palabras, conmigo, cariño, conocerás como ya te dije, el cielo y el infierno. Las dos caras de la vida. Como puedes ver, no hay nada gratis…

Me quede parado mirándola con los brazos cruzados y un sentimiento de angustia, amor, miedo y pasión indescriptible. En ese instante solo tenia ganas de tirarme a sus brazos y dejarme llevar por ella como tantas noches. Pero algo, algo había en mi mente, en mi espíritu que me dejo sin habla, sin reacción alguna.

-Con el tiempo quizás hasta me odies, no lo se. Pero también me amaras y mucho. Ya veras, haré de ti el mas amoroso y también el mas infeliz de los mortales. Me amaras y me odiaras sin saber jamás que sentimiento es mas fuerte hasta que un día pierdas la razón sin saber porque… y todo por amor…

-No Marwa, jamás yo te odiare, ¡jamás! Me enrosque alrededor de su cintura pasando mis brazos. Alce la mirada sollozante. ¡Jamás Marwa, jamás te odiare! Fue lo último que pude decir ese día.

-Shuuuuu pequeño, no mas palabras, entra y quitate ese polo. Te voy a bañar y después a dormir, hoy ha sido un día muy agitado para ti así que es bueno que duermas bien. Ya vendré a verte cuando lo crea conveniente. No quiero escucharte una palabra mas entendido?

La mire y comprendí enseguida. No debía siquiera mover mis labios. Marwa lo tenía todo preparado. Me senté al borde de la cama en silencio. Parada frente a mí, fue sacando la camisetita -la única prenda- que tenia puesta con cuidado. Estaba pegada a mi cuerpo la sangre coagulada en una azotaina que jamás olvidare horas antes de entrar a su casa, en una estación de gasolina.

Me fue quitando lentamente la prenda casi despegándola de la piel. Gemí por el ardor de la carne flagelada pero no pronuncie palabra. Finalmente me quito las alpargatas y sin más preámbulos, me tomo de los pelos jalándolos con fuerza hacia arriba. El mensaje era claro, directo y absoluto.  Me levante encima de la cama. Estaba completamente desnudo con el rostro de Marwa observando y manoseando mi sexo casi lampiño a pesar que ya tenía 14 años.

-Levanta los brazos, me ordeno Marwa. Flexiónalos, así… Me observaba con atención, rozando, casi tocando cada una de las heridas producidas por el látigo, con sus dedos, en forma muy delicada. Date vuelta tesoro, quiero verte por atrás.

-¡Que rico! He martirizado tu cuerpo casi a la perfección. Mira estos surcos amor, quedaras marcado por el resto de tu vida. Te adoro pequeño, me has hecho muy feliz hoy día.

Cruce ambos brazos. Estaba temblando ligeramente, quizás producto de la tensión vivida por la tunda o tal vez por amor. Para mí era una sensación increíble estar en su casa, dentro de su casa, desnudo, azotado, sangrando y con un destino que solo horas antes se mostraba imposible: esa era mí nueva casa para el resto de mi vida y me gustara o no, debía aceptarlo. Las lágrimas me salían sin querer. Estaba gimiendo de dicha.

-Quieres hablar chiquillo? Moví la cabeza afirmativamente.

-Ok, habla, di lo que quieras.

-Marwa, te amo, te amo con toda mi alma. Ya no soy un niño verdad? –dije esto casi temblando, como si tuviera escalofríos…

-Eres un llorón de miércoles mocoso, pero sí, ya no eres un niño, un crió por lo menos. Aquí VAS A APRENDER a ser un hombre.

-Y porque me gritas Marwita? Más tengo que aprender? MUCHO mocosito, mucho mas y mientras me decía esto, como si fuera un muñeco me alzo en el aire acomodándome en sus brazos.  Ahora cállate niño, ya no hables más. Te voy a bañar y después a dormir.

Así fue. Marwa me cargo como si fuera un juguete de trapo y me metió en una tina muy pequeña colocada encima de un mueble antiguo en una esquina de la habitación. Mis pies casi estaban en el aire y la tina, a una suficiente altura como para que Marwa pudiera bañarme, sin tener que doblarse o inclinarse.

-Calladito niño, limpiare toda esta sangre que se te ha pegado, si te duele te aguantas sin chistar pero tratare de hacerlo con mucho cuidado para no producirte mas daño. Dobla tus patitas, dobla las rodillas, así… así… Mira pues, se me viene a la mente la imagen de un crío recién parido viéndote así, casi en posición fetal… Que lindo eres angelito…

Apenas si pude cerrar los ojos en signo de aceptación y sumisión. Por mi cuerpo ondas de placer me recorrían de un extremo a otro embotando los demás sentidos a la casi extinción completa. El arrebato de gozo, de placer, de amor era casi inmortal.

-Estira tus patitas criatura, ponte cómodo, tengo que bañarte bien…

Al sentir el agua tibia, tuve un orgasmo fulminante, inmediato, indestructible, tal fue la concentración de placer que todos mis sentidos se embotaron largos segundos, incapaz de pronunciar palabra solo atine a morderme los labios. Cada vez que me pasaba la esponja escurriendo agua tibia sobre mi piel agarrotada, tuve la sensación de estar quemándome, me quemaban la piel, me quemaba la boca, me ardían los ojos, todo mi cuerpo bullía como un volcán en erupción. La voz de Marwa era como una lejana melodía. Ese día llegue a una nueva cota de placer, dolor y entrega total. Como ya antes había sucedido, en algún momento, casi al final creo, me desmaye de placer, de dolor, de gozo, de dicha.

Cuando desperté, ese mismo día, ya estaba en cama, con una manta gruesa cubriéndome y mi Marwa al pie de la misma  observándome, acariciando y revolcando mi cabello. Te gusto chiquillo? Has dormido casi una hora. Te gustó tu baño? Tenías la mirada perdida y… mira pues… -agrego Marwa- , solito casi te has destrozado los labios. Es increíble, con todas las pruebas que has pasado, deberías tener el semblante demacrado, malícienlo, enfermizo pero en cambio, tu rostro muestra una lozanía radiante. Tus ojos, esos ojos… ay… que me parecen dos luceros, dos esmeraldas, tu carita esta rosadita, inmaculada, casi…

-¿Casi que Marwita? –Agregué-. Marwa no respondió nada. Solo se quedo mirándome con una mezcla rara, una expresión que jamás pude desentrañar.

-Marwa, creí que me moriría de placer. Te amo Marwa, te amo más que a mi vida. No sabes lo feliz que soy a tu lado. Siento que el corazón me va a explotar de tanta dicha, de tanto amor Marwa.

-Ya lo se, ya lo se, es por eso que tuve tanta paciencia contigo. Ahora mama niño, mama todo lo que puedas porque no te alimentaras con más. Marwa agrego una almohada debajo de mi cabeza a fin de facilitarme la tarea. Casi no podía moverme. El cuerpo me dolía muchísimo.

Me duelen mucho las plantas de los pies Marwa, ¿porque? Me duele mucho todo. ¿Esta bien Marwa? Si tesoro, todo esta bien, el dolor es bueno, es como un recordatorio que después del placer viene siempre el dolor. Tendrás que acostúmbrate angelito.

Mama, no te distraigas, mama bien. Me esforcé en chupar, en lactar sus pezones con mucho ahínco. Tenía hambre a pesar del dolor. Trage todo lo que pude. Cuando termine de secarle ambas tetas, me cubrió hasta el cuello con la manta y me dio una ligerísima palmada a la altura de mis nalgas al acomodarme de costado. Duerme y no sueñes ni tengas pesadillas. Aquí tus sueños y fantasías… yo las haré realidad.

En menos de cinco segundos creo, me quede  profundamente dormido. Cuando desperté, ya habían pasado casi 2 días. Nunca antes había dormido tanto.

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Zoofilia, ¿realidad o fantasí­a?

Esta historia tiene como protagonista a mi mujer. Bella morocha de ojos color esmeralda, con mirada, mezcla de angelical y diabólica, dulce y sensual, esa que a todos los hombres le despierta la ¨béstia¨ interior. Tanto es así, que en oportunidades, hasta incómodo quedo ante tal acto desvergonzado y falto de pudor, en conclusión lo que nosotros llamamos una endurecedora, causal directa del fenómeno del penis eréctus.
Llevamos mas de una década de conocernos, y en un principio nuestros encuentros sexuales, eran poco menos que indescriptibles, frecuentísimos, interminables, decir que casi probamos de todos, con el único límite del respeto mutuo.
Al pasar los años, llegar los hijos, obligaciones estos apasionados y lujuriosos momentos, se fueron espaciando cada vez mas. Dejando lugar a perfomanses mas estructuradas, formales, que no dejaban de ser buenas o muy buenas.
Comencé a extrañar, esa locura de amor pasión y sexo, que me había enamorado perdidamente de esta especial mujer.

Como esa fogosidad seguía apareciendo en especiales ocasiones, trate de encontrar motivadores de esa reacción, así pase de tratarla fríamente, rudamente, dulcemente, hasta conversaciones subidas de tono, películas eróticas lencería, etc. Etc. Etc. Todo lo que se pueda pensar que se puede utilizar como medidas afrodisíacas.
En este afán investigador, descubro, que una de las cosas que la excitaban, eran las partes subidas de tono, de encuentros casi violentos, o violentos directamente, que hallaba en sus predilectos libros de suspenso.
Entonces me dije, si allí esta la llave a la Venus dormida, hay que trabajar para despertarla. Hurgué, en innumerables paginas de Internet, sobre historias eróticas, y fui seleccionando según su tipo. Así, imprimí relatos de parejas, hombre-mujer, mujer-mujer, sexo grupal, dos hombres una mujer, o viceversa, sexo violento, una bella mujer con su apuesto pero rudo albañil, y otras bastante curiosas, en donde cuentan las experiencias de mujeres con diferentes animales.
Para no faltar a la verdad, yo conocía de casos de hombres que satisfacían sus necesidades patológicas con una que otra yegua, historia que se contaba de los solitarios soldados cuando hacían la conscripción, o uno conocido que dijo haberle hecho el favor a una gallina en el campo.
La primera persona que sembró la duda de realidad o mística de estas historias fue mi propia mujer.
De todas las historias que le deba a leer, la que mas le calentaban y en ocasiones descontroladamente era las de mujeres con perros o caballos.
Antes de seguir con el relato, les quiero aclarar por que sembró la duda. En un encuentro sexual, en el que estábamos totalmente enloquecidos de pasión, me confesó la cosa mas loca que había experimentado en lo que a sexo se refiere. Para mi gran sorpresa, estos eran unos encuentros juveniles de ella con el Dóberman de la casa.
Con lujos de detalle me cuenta, como descubrió el intenso placer que le producía cuando su ¨perrito¨, comenzó a husmear entre sus piernas, tratando de sentir lo que olía, ese joven jugo de conchita virgen, todo un lujo para ese cuadrúpedo, no????
Mas aun fue su privilegio, que hizo que ella corriese su bombacha, para que este comience un intenso lenguetéo en esas deliciosas vulvas rosadas y húmedas, dejándola tan excitada que asumiendo la posición canina para el coito, hace que esa bestia piense que se esta por comer a la caperucita roja como en el cuento…………….
Según sus dichos no llego a la penetración, pero si a interminables orgasmos producidos por tan salvaje acto.
Tanto le gustó, que repitió varias veces mas el acto, por lo que dudo de la veracidad de que nunca el H.P. no la haya clavado como una banda aceituna.
Todo esto en lugar de producirme asco o repulsión, me calentaba de manera inimaginable.
Entonces decidí por mi mismo, corroborar hasta donde llegaba su pasión por los animalitos.
Fue así que una noche en la que volvimos tarde de una salida , y aprovechando que todos estaban durmiendo, invite a mi mujer que me acompañe al quincho, para dar de comer a los perros.
La víctima, un cachorrón Fila de 65 Kg. Virgen y desesperado el pobre como adolecente de trece. Una vez que empezó a comer, le pedí que revisara si no tenía bichos, ella con sus adorables manos, comenzó a acariciarlo para que se dejara ver.
Esta bestia apenas le tocan la barriga se tira panza arriba, con posición casi ridícula para su tamaño. Inmediatamente asoma la punta roja de su particular pitito.
Ella al ver ese fenómeno, se pone de cuclillas, de espaldas a mi, y antes de comenzar lanza una mirada complice por sobre sus hombros, como queriendo saber que impresión me deba la escena.
Sin esperar mi consentimiento, comienza a acariciar ese aparato, asomando cada vez mas de su funda de piel, pero ella no se detiene, encantada de lo que esta viendo.
El aminal, ni respira, atónito a lo que esta sintiendo por primera vez.
Ella cada vez mas seguido y con mayor fuerza, continuaba con su endiablado ritual, el que completo primero acariciándose el coño, para luego y con un movimiento ya no tan suave, comenzar con una doble masturbación.
Para mayor comodidad, se quita la gran pollera que camuflaba lo que realmente estaba pasando debajo de ella, y también revolea la bombacha, y la deposita nada mas ni nada menos que en hocico de su presa circunstancial.
Frente mio la visión era irreal, ella de rodillas manoseandoce sus intimidades con la mano libre, ya que con la otra no paraba de sacudir la maza de carne roja de raro aspecto.
En medio de esa locura en que estabamos envueltos, le pido que lama eso que tanto parecía gustarle, pero ella me dice que lo haría solo si usaba profilactico.
Precavido yo, sabiendo que esa aprención podría surgir, le proveeo del mismo.
Me ordena que yo le ponga al entregado animal, para que sienta con mis propias manos el tamaño y rigidez, del aparatito que ella estaba a punto de consumir.
Acto seguido comenzó a lamerlo, pobre perro, si hay algo que ella hace como debería figurar en los manuales de instrucción es mamar pijas……………..no puedo explicarlos hay que probar para saber de su especialidad.
El perro inmóvil, pero caliente a reventar, y ella sin límites aparentes deciden practicar una 69, ella arriba y el hocico bien encajado en su concha, y dale lengua los dos.
No se cuantas veces terminaron, pero gemían como un verdadero coito animal.
No conforme con eso, se adelanto, siempre el espaldas contra el piso, y decidió probar las dotes amatorias de la otra especie. Asi de a poco introducia y sacaba la punta de aquel garrote infernal, mientras yo preguntaba nunca se le desinflará.
Hasta que luego de unos minutos de juego, decidió que era hora de actuar en serio, y se lo enterró hasta las bolitas tan características.
Nuevos gemidos, alaridos diría yo, pensé que era demasiada competencia para mi…………
Menos mal que me equivoqué, a ella le sobraba calentura, y llego mi turno.
Salto sobre mi, me beso, arañó, mordió mis pesones hasta casi sangrar, me ordenaba que le meta un dedo, dos, tres en su abierta vagina, casi militarmente exigió que le chupe todos sus jugos de concha producto de su anterior relación, hasta permitió que mi lengua llegase a ese negado y cerrado orificio anal, que casi siempre me era negado.
Terminamos como no podía ser de otra manera, cogiendo en posición perrito, hasta basearnos todo, gimiendo, gritando, aullando de placer, mientras el miraba tranquilo y satisfecho.
No se si alguna vez lo llegue a publicar, ni que reacción puede desencadenar en la persona que lo lea. Lo que si puedo decirles, es que este tipo de fantasías existen, algunas veces se cumplen, en su mayoría no, pero de lo que si no hay dudas, es que la mente del ser humano es capas de todo, hasta de lo que no se atreve el cuerpo.

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Que puedo enseñarle yo?

Hola me llamo xxxxxx, tengo en este momento 29 años y dos de novio, pero mi historia se remonta a hace una semana atrás, soy morocho, mido 1,75, peso 75 kg. Y mi problema es que me gustan demasiado las mujeres todas (debilidad maduras y las casadas, si bien como les dije que tengo novia mi actividad sexual con ella es la normal y yo se que es la mujer de mi vida, pero la gente que lea esto, va a entender lo que digo cuando esto de estar con otra persona sin necesidad de estar mal con tu pareja es mas fuerte que uno y no se puede luchar contra eso, el deseo es más fuerte, y la adrenalina y el riesgo que se corre lo hace más emocionante, la gente que lo pasa entiende de que hablo.

Bueno vamos a la historia en si. Como dije trabajo, estudio, y vivo en Cap. Fed., vivo en un edificio, donde hay mucha gente del lugar donde trabajo, y e aquí a mi vecina de la historia que trabaja en el mismo lugar que yo, la verdad que ella (sin nombre) es una mujer madura, morocha buenas tetas y lindo culo, tiene 48 años , separada hace un tiempo pero de novia y con hijos, y yo sentia que ELLA siempre agarraba el doble sentido en todo lo que decía y decíamos nosotros, y entraba en conversaciones re calientes con nosotros llego hasta hacerme confesiones que no lo podía creer, y siempre me calentaba la idea de poder tener una aventura con ELLA, a eso sumarle los comentarios de ella, el doble sentido, las miraditas etc. En fin cada vez que estaba en casa solo le dedicaba una buenas pajas a ELLA, y convencido de que un encuentro como el que se da en estos relatos nunca pasan o no existen o el típico a mi no me toca nunca eso, me conformaba con eso, hasta que un día hace un par de semanas note un cambio en ELLA, un cambio de peinado, polleras mas cortas y todo eso que hacen las mujeres cuando se separan o se pelean con el novio, y cuando se lo dije ELLA se sorprendió de que me di cuenta de esos cambios y le conteste con una sonrisa pícara que yo me fijaba mas de lo que se imaginaba y también se rió y me dijo que estaba pasando por un momento de cambio con el novio etc. Y me mande y le dije si necesitas una manito para” algo” solamente toca el timbre y ya sabes, y me dijo y tu novia que va a decir? Y le dije no tiene porque enterarse…….., y ese comentario había quedado como en suspenso, llegue a mi oficina y ya tenia un mail de ELLA que me decía: pendejo si te agarro yo no quedas vivo, mejor toma toda la sopa y la leche y si tenes suerte algún día puede pasar algo mas allá de tu cabeza (porque medio en broma, medio en verdad le comente que me fantaseaba y me pajeaba con ella) ……..
a lo que yo le contesté donde y cuando quieras nos sacamos las dudas…….. te vas a sorprender las cosas que te puedo enseñar…….. y ella se me cago de risa obviamente.

Pero mi fantasía empezó a hacerse realidad el viernes de la semana pasada cuando yo al llegar a mi Dpto. la cruzo a ella saliendo del edificio muy bien producida y le dije: Tenemos tiroteo esta noche? Y ella me contestó: Con quien? Si estoy re sola, aparte es una cena entre amigas y seguro que vamos a beber y a hablar de hombres y volveré muy caliente a casa a hacerme una paja y a dormir….., yo no salía de mi asombro cuando termine de escuchar esto, a lo que yo ni lerdo ni perezoso le dije: Pero que necesidad de eso si cuando llegas estas así, buscame y nos hacemos una entre los dos (y me dije que boludo así no me la garcho mas) y fue cuando ella dijo cuando vuelvo vemos jajajaja y salio moviendo su enorme y lindo culito.

Esa noche salí con mi novia tome unas cervezas y me disponía a volver a casa eran como las dos de la mañana, cuando al entrar al edificio me acuerdo de ELLA y se me ocurre preguntarle al guardia del edificio si la había visto entrar a la vecina de tal y cual dpto. porque era compañera de trabajo y tenía que darle un mensaje urgente y me dijo que no la había visto, entonces salí y me dispuse a dar una vuelta y fumar un cigarrillo, tampoco la iva a esperar hasta cualquier hora……., cuando habían pasado 15 minutos de esto veo que llega un taxi y ELLA venía en el, me apuré a caminar para que parezca que coincidiamos en la entrada, me miró se río y entramos, saludamos al guardia y subimos al ascensor, cuando le pregunto que tal estubo la reunión y me dijo sonriendo en una forma muy sexye que tal cual como me había dicho, cuando veo que en ves de marcar su piso o el mío, marcó el del último piso y me agarro la pija y me dijo al oído, esta noche estas de suerte pendejo, y me comenzó a besar de una forma experta y única mientras con la otra mano me franeleaba la pija que ya la tenía a mil y nos juntamos en un beso impresionante y mis manos por fín tocaban ese hermoso culo parado, y le empecé a levantar la pollera y mirar por el espejo del ascensor como tenía perdida una hermosa tanga negra en el culo, debo decir que en ese momento pense en como no tener más manos para poder tocarla toda……., después se dio vuelta y me empezó a pasar el culo con la pollera subida en la pija y se miraba al espejo y me decía te gusta? Te gusta? Y yo estaba perdido en sus tetas y mordiendo su cuello, cuando me dice: si me haces acabar bien, te dejo que me hagas el orto porque veo que te calienta…… y mucho, en eso llegamos al último piso y me saca de la mano y encara para la escalera del edificio y como es el último piso la escalera sigue hacia la terraza, y cuando llegamos a la escalera encendemos una sola luz y seguimos con los besos y la franela en eso logro desprenderle un poco la camisa y sacarle el corpiño y sacar sus hermosas tetas al aire y prenderme a ellas cual deseperado estaba, mientras había logrado meter una mano entre su tanga, y estaba acariciando aquella hermos concha que ya estaba toda húmeda y chorreaba unos jugos espectaculares, cuando logre ubicar mi mano en su botoncito sagrado y lo empecé a masajear y mirarla como gozaba, yo estaba perdido en eso cuando siento mi pija que sale al aire y lo empieza a acariciar de una forma que las mujeres calientes solo saben hacerlo y me dice: ahora te voy a enseñar yo (miren cuando recuerdo todo eso que me paso y fue tan increíble ya estoy caliente de nuevo) y me hizo sentar en la escalera y se puso de rodillas y empezó a chuparme la pija de una forma espectacular, le pasaba la lengua de arriba abajo y llegaba hasta debajo de los huevos produciendo descargas de electricidad entre mis huevos y mi cerebro, después de eso se puso la pija en las tetas y me empezó a hacer una turca inolvidable, poniendo la lengua en forma de que cuando mi nabo subía ella lo alcanzaba con la lengua y estuvimos así un buen rato, cuando le dije: te quiero comer la concha jugosa y hermosa que tenes y se puso de pié y se subió la falda cuando me disponía a sacarle esa hermosa tanga negra que tenia me dijo: no con la tanga puesta me encanta, correla nada mas, esta mina era re fantasiosa y me lo estaba demostrando, me dispuse a hacer una de las cosas que mas me gustan y mejor me salen y empecé pasando la mano por encima de aquella abultada almeja que ya a esta altura estaba que explotaba y chorreaba a mares, y después empecé a pasarle la lengua y vi el efecto que producía entonces se subió unos escalones mas y se puso justo encima de mi cara y yo ya estaba casi acostado en la escalera y corrí aquella bambachita que guardaba una hermos concha toda medio depila con clítoris que pedía a gritos ser comido, masajeado, y le chupe la concha hasta que se me acalambró la lengua, mientras con sus propios jugos le moje el culo y le empecé a colar unos dedos y después eran dos, hasta que me dispuse a sacarle una acabada en mi boca entonces intensifique mis movimientos con la lengua dedicándome a su botoncito rosado y erecto y tenía dos dedos introducidos en el culo y otros en la concha( aparte en la posición que estábamos podía ver todo el panorama yo acostado en la escalera y ella parada como para mear sobre mi cara) cuando me dice hijo de puta me vas a hacer acabar así, para no sigas quiero la poronga adentro…. y le dije no quiero que me acabes en la boca, y me dijo: en serio? Y le dije si….. , entonces se me vino encima y termino prácticamente sentada en mi cara, al momento de acabar deje quieta la lengua adentro de su agujero y masajeaba el clítoris con mis dedos sentí sus jugos y como sus paredes vaginales apretaban mi lengua es una sensación hermosa (la recomiendo), después de esto me mira sonriendo y me dice no me pienso quedar con las ganas de que me metas la poronga y cogerte como te mereces…. y de repente ya se había sentado de frente a mi, metiendose mi pija todavía enorme (no habia acabado todavía) en su todavía empapada concha y empezó a cogerme de una forma inexplicable con decirles que todavía me duele el hueso pélvico, y subía y bajaba de nuevo, la ponía en la entrada y se la metía de golpe gozando como una verdadera hembra en celo, cuando le dije mira apurate que no se cuanto tiempo mas voy a poder aguantar para no llenarte de leche, y me dijo tranqui que la leche me la vas a dejar en el culo porque te lo ganaste….. y aceleró sus movimientos cuando note que empezaba a gritar y se prendió a mi brazo mordiéndolo para no gritar y al instante noté toda una humedad espesa en la pija, mermó los movimientos de a poco y se sonrió y me dijo te gano 2 a 0, la verdad que yo seguía al palo y con la leche revalsando hasta los ojos, se levantó se dio vuelta y me ofreció de nuevo su concha mientras me chupaba de nuevo la pija y yo corría la tanga para empezar a chupar su culito y un poco la conchita toda acabada y en ese instante creó que se me cumplió la mayor fantasía que tenía y la vi correrse mas la tanguita y abrirse un poco las nalgas con las manos y sentarse en mi pija que quería descargar toda su leche en ese hermoso ahujero, los gemidos que lanzó fueron únicos y se fue clavando sola de a poco hasta que entró toda. Quise empezar a moverme cuando me dijo quedate quieto que te cojo yo, vos ya me diste mucho… y empezo a moverse con mi pija en su cola de una forma única era como que sus nalgas aprisionaban mi poronga, hasta que le dije quiero acabarte toda entonces me dijo esperá que me levanto y acabas de parado nos paramos y ella se puso de pié dándome la espalda con la falda subida la bombacha corrida sacando un poco la cola y agarrandose de la baranda de la escalera, me acomode atrás y le introducí la pija que ya entro como dueña de esa cola, y me dijo apoyate en la pared que yo te exprimo y asi lo hizo cuando en un par de movimientos me saco la mayor cantidad de semen que recuerde, su cola fruncida exprimía literalmente mi pija hasta me arrancó un grito de orgasmo único, luego seguí adentro de esa cola unos instantes mas y saque mi chota que ya estaba satisfecha cuando la veo que se dá vuelta y me agarra la pija de nuevo y me dice todavía no esta bien limpia y empezo a chuparla y pasarle la lengua como una experta, era como que estaba tomando un helado, la limpiaba de toda la leche y jugos mezclados que tenia, cuando vi que empezó a tocarse y note que estaba otra vez exitada y se hizo una paja con mi pija en su boca y en sus tetas, lugo se acomodo la camisa se bajó la pollera se peino un poco y nos fuimos al ascensor y me despidió con un hermoso beso con gusto a nuestros jugos que son los mejores y me dijo : viste que no me podías enseñar nada? Y le dije obvio, pero tenés una cola impresionante y que aprieta muy bien, y me dijo : vos tenes una hermosa pija y una lengua bastante inquieta me sacaste tres polvos, hace mucho que nadie lo hacia y nos despedimos.

Espero que les haya gustado mi historia que es la primera que escribo, si les gusto me gustaría que me escriban MUJERES, SI SON MAYORES MEJOR O CASADAS, SABEN QUE NO TENGO PROBLEMAS Y PROMETO CONTESTARLES Y QUIÉN SABE TAMBIEN SI CONOCERNOS. LES DEJO MI MAIL, ASÍ CONOZCO MUCHAS MUJERES INTERESANTES, NO TENGO NINGUNA PRETENSIÓN YA QUE TODAS LAS MUJERES SON HERMOSAS.

Locoamante28@yahoo.com.ar .

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El aviso clasificado

Leyendo el diario mi vista se detuvo en un aviso clasificado que me llamó la atención,”Mujer en busca de matrimonio que desee vivir experiencias fuertes sin tabúes ni restricciones, sumisa total.”

Encajábamos perfectamente dentro de sus fantasías, y no dudé en conversarlo con mi mujer, que en principio me planteo sus dudas respecto de la figura y personalidad de la autora del aviso. “¿Sería agraciada delicada, gustaría de nosotros.?”.

Para aclarar nuestras dudas me puse en contacto telefónico por el número que acompañaba al aviso. Me respondió una voz sensual que parecía darle un matiz erótico a la conversación. “Soy María, y justifico tus dudas y las de tu esposa”, me dijo. “Me describo, soy blanca, de cabello castaño oscuro, mido 1,67 metros.”, “Mis senos son algo exuberantes, mi cintura es estrecha y mis caderas anchas.”. “Tengo piernas torneadas, y una cola parada y firme”. “Creo que no los voy a desilusionar”, concluyó.

Luego de describir a mi esposa y a mí, decidimos encontrarnos en una confitería para ver si había química entre los tres. Puntualmente llegamos con Marta y luego de unos minutos de espera de incertidumbre y  ansiedad, apareció María. Era mucho más atractiva que lo que me imaginaba. Discreta con su melena oscura y sus ojos negros nos saludó tímidamente “Hola soy María Covet”. No parecía ser la mujer fogosa y ardiente que me había insinuado por teléfono, pero su figura era sugerente y misteriosa y me sedujo inmediatamente.

Luego de conversar animadamente con ella observé de soslayo a mi esposa buscando su aprobación. Marta que intervino poco, asintió disimuladamente, aceptando la relación. Jamás habíamos participado de un trío y hasta ese momento no estuve seguro que ella aceptase. Se ve que la calidez y la belleza de María la habían convencido. El misterio que siempre había sido  compartir con una mujer el placer sexual, producto de nuestras fantasías podría concretarse.

Luego de terminar de degustar un copetín, le propuse a María fijar una fecha para encontrarnos, pero Marta excitada como estaba no quiso posponerlo, y para mi sorpresa, la invitó a nuestra casa pues estábamos solos para continuar con la relación que se había iniciado.

María aceptó de inmediato y luego de sellar el pacto con un beso nos trasladamos al departamento.

Al llegar sabiendo sus fantasías, las conduje a ambas a la pieza de huéspedes y les exigí que se pusieran la lencería y la ropa de cuero que en ocasiones usaba con Marta, ya que eran casi de la misma talla y les quedarían de maravillas.

“Si mis amos, estoy para cumplir sus órdenes”, fue la respuesta de María. Yo excitado como estaba me desnudé y mi miembro endureció apenas asomaron a la habitación. Estaban hermosas e impactantes. El cuero brilloso y sus botas negras resaltaban sus curvas y dejaban ver la vulva depilada de María, y la selva que ocultaba la entrada a la cueva de mi esposa.

Sentado en el diván con voz imperativa les pedí que hicieran el amor. “Quiero que se besen”, “Marta demuéstrale a María, tu esclava, que puedes hacer lo que quieres con ella”.

Yo desde mi posición tenía una visión privilegiada. Marta y María se besaron y luego de un comienzo tierno y tenso se liberaron. Sus besos y sus caricias se transformaron en un volcán en erupción. Marta la obligó a voltearse sobre la cama, apoyándose sobre sus antebrazos, y desde atrás comenzó a flagelarla con un látigo y unas plumas que rápidamente enrojecieron la cola de María, que gemía ante cada embate. “Te duele mi esclava”, le repetía Marta.

“Sí, pero continua, quiero mucho más”, era la respuesta repetida de María. “mmmhuuuy, huuuy, huuy, aaaahhhyyy”,”Me corro, huyyy que rico”.

Marta buscó luego su concha, abrió delicadamente sus labios mayores y con su lengua sorbió los jugos pringosos que fluían desde la vagina. Luego se pusieron en 69 y el morbo que me causaba verlas gozando de una relación homosexual, hicieron que me masturbase hasta que pronto a acabar derramando  el semen, les ordené que sorbiesen hasta la última gota. Se acercaron y las dos parecían querer disputarse la leche de sabor agridulce hasta limpiar totalmente el miembro que continuaba rígido y palpitante ante semejante caricia.

Me di cuenta que mi esposa estaba necesitando sentir un orgasmo así que entre jadeos y gemidos le ordené a María que le diese placer comiéndole la concha. María no se hizo rogar y abriéndole los muslos se dedicó a lamer el clítoris y jugar con su lengua introduciéndola en la vagina llena de jugos. Marta se retorcía de placer. Gemía y pedía más y más.

María me ofrecía su culo parado en pompa y sus orificios depilados. No pude contenerme y me paré por detrás suyo mientras ella seguía comiéndole la concha a Marta. Tomé mi herramienta rugosa e ingurgitada de sangre con las manos y luego de introducírsela en la vagina, la saqué lubricada por sus jugos. Sin darle tiempo a defenderse le enterré los 23 centímetros luego de atravesar el esfínter anal, en la profundidad del recto hasta que mis testículos golpearon contra sus glúteos. Dio un alarido contenido pero se acomodó abriéndose de piernas y separando sus nalgas con la mano. “Me duele pero me encanta”, repetía. “Es un dolor maravilloso que me causa placer”. “aaaahhhyyyy”, “uuuhhhyyy, así, sigue, así”.

Marta se dirigió a la habitación contigua y retornó luego de colocarse una prótesis de silicona de color natural que remedaba un miembro viril grueso y rígido y se paró frente a María que enculada por mi verga se movía haciéndola entrar y salir entre jadeos y gemidos. Sin hesitar la llevó a su boca. Apenas le cabía.

Que maravillosa visión, que sensación de entrega y de placer ver a esas dos mujeres disfrutando de una pasión sin límites. No pude resistirme y eyaculé dentro de ese culo hermoso abierto como una flor. Luego senté a María sobre mi verga que irrumpió en su concha generosa y Marta se encargó de penetrarla por el culo dilatado y lubricado por los jugos que escurrían por el ano. El movimiento se hizo más intenso hasta que entre jadeos, gemidos y palabras entrecortadas de placer y dolor acabamos casi juntos prometiéndonos que esa no sería la última vez explorando nuevas fantasías y momentos maravillosos como los que habíamos transitado.

Munjol.  Homenaje a María C.

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Paola en un motel

Ya les conte mi primera experiencia con Paola la amiga de mi hija pero por supuesto que no podia quedar solamente ahi, las oportunidades de tener relaciones con muñequitas como ella son pocas, asi que despues de es primera vez vinieron varias mas, la siguiente y ultima que les contare sucedio en un motel de la Cd.de Mexico.

Una tarde que le llame a su celular para saber como estaba me dijo que desde ese dia no habia podido dejar de pensar en nuestro encuentro y que incluso una tarde que estaba sola en su casa al recordar se habia masturbado pensando en mi, eso hizo que se me parara la verga, ? que tal si mañana no vas a la escuela y paso por ti para invitarte a desayunar, ! me encantaria me dijo,? Donde y a que hora. al dia siguiente nos encontramos lejos de la escuela, llevaba puesto su uniforme colegial pero la falda se la habia subido una cuarta arriba de las rodillas, cuando entro en el carro nos besamos apasionada y muy humedamente, ? como estas mi amor, me pregunto y despues me dijo yo he estado muy exitada desde ese dia y en las noches acaricio mis senos y mi panochita pensando en ti, la verdad es que me tienes muy inquieto a mi tambien, le conteste, ? donde vamos a desyunar, mer dijo, vamos a un restaurant muy bonito que conozco saliendo a cuernavaca, ? te parece, y ella me contesto, ? que te parece si mejor desayunamos en la cama de un hotel desnudos los dos, por supuesto que no hiba a rechazar una invitacion asi, tomamos insurgentes y durante el camino yo ya estaba muy caliente pensando y saboreando lo que me hiba a comer, le acaricie la pierna y ella las separo, deslize la mano hacia arriba y las abrio mas, ella comenzo a acariciar mi verga que para ese momento ya estaba bien dura, subi mas la mano y acaricie su panochita sobre el calzon, pude notar que ya estaba humedo, saque la mano y la lleve a mi nariz para oler ese rico aroma, ? te gusta como huelo. me pregunto, me gusta mas como sabes, le conteste por respuesta obtuve un buen apreton de verga y una sonrisa encantadora.

Cuando llegamos al cuarto del Motel asi parada comenze a besarla mucho en la boca, si hay algo que realmente se disfruta la hacer el amor son los besos, la tome por sus nalguitas por abajo de la falda y encima del calzon que como ya antes les conte son pequeñas, duras y muy redondas, la aprete contra mi verga bien parada y ella suspiraba y me besaba apasionadamente, subi las manos y desabote su blusa de colegiala, traia puesto un brasier blanco muy delgado y suave con broche al frente le solte el brasier y acariecie sus tetitas, sus pezones estaban duros y muy inflamados, aunque no son grandes, son deliciosos, beses su pezones y los lami, despues di mordiscos suaves y ella gemia y se apretaba contra mi, le baje el cierre de la falda y callo al piso, traia sus calzones blancos en conjunto con el bra, acaricie de nuevos sus nalguitas y poco a poco ella fue desvistiendome tambien a mi, le baje el calzon y la lleve a la cama, la acoste boca arriba con las piernas colgando de la cama, me acerque a ella y comenze a besar sus piernas, ella comenzo a moverse y a jalar de mi cabello, !

Comeme como tu sabes, me muero por sentir tu boca en mi panochita, no la hice esperar, meti la cara en su panochita, le separe los labios con las manos y meti mi lengua en su deliciosa rajita, estaba bien humeda cuando toque su clitoris con la lengua haciendo presion sobre de el su cuerpo se estremecio me apreto la cabeza contra su panochita y se vino enmedio de gemidos y la respiracion muy agitada, bebi sus jugos que tenian un sabor dulce delicioso mientras ella se acariciaba los senos con los dedos medio abiertos y los pezones enmedio, me levante y ecrque la cara a la suya ella se avalanzo sobre de mi y besandome y lamiendome los labiso me dijo. Tenia tiempo que queria conocer el sabor de mi panochita pero no queria hacer de mis dedos, queria saborearlos asi de tu cara, de tu boca, lamio alrrededor de mi boca hasta que esta estuvo bien limpia, esto me puso mas caliente todavia, despues mientras me jalaba la verga de arriba a abajo me dijo, ahora es tu turno ó mejor dicho el mio por que quiero besarte el pito y que te vengas en mi boca, todavia me acuerdo del sabor de tu semen y quiero volver a sentirlo caliente en mi boca, me lo voy a comer todito, te voy a lamer la verga como nunca y a besar los guevos hasta que te vengas en mi, asi lo hizo comenzo a lamer mi verga desde la base hasta la cabez y cundo llegaba arriba succionaba con fuerza, la sensacion era deliciosa, la verdad es que ni siquiera las mujers mas grandes con quien habia tenido sexo mamaban tan bien como esta chiquita, se metia en la boca y succionaba nuevamente, lo sacaba y con la lengua hacia por la orilla de la cabeza, !que ricura¡ bajaba hasta los guevos y se los metia en la boca, despues de varias arremetidas bajo a los guevos y con la mano los hizo a un lado y comenzo a lamer entre el ano y el escroto ! que sensasion! nunca la habia sentido, cuando yo ya no podia mas se lo hice saber y lo tomo con las dos manos, se lo llevo a la boca y tal como hacia antes succiono con tal fuerza mientras me la jalaba que dispare una abundante cantidad de semen en su boca, se trago todo mi semen y todavia volvio a succionar para sacarme hasta la ultima gota se rescostos sobre de mi y descansamos un rato, despues de un momento se levanto para ir al baño a lavarse la boca y me deleite nuevamente de su cuerpo, !que vista¡ la vi caminar hacia el baño y su cuerpo se me figuro al de esas modelos delgadas sin ser demasiado flacas y sin forma, sus piernas largas y bien formadas, las nalgas redonditas y duras, acinturadita, sus tetitas bien respingonas, el pubis peludito, muy cuidado, medio afeitado y con linda forma, ademas como estaba bien bronceada se veia deliciosa con los triangulos bas claros del bikini, nuevamente vis sus pechos, que ricura de pezones, morenitos y bien hinchados.

Cuando regreso del baño se acosto junto a mi y comenzamos nuevamente a acariciarnos, volvio a tomar mi verga entre sus manos y comenzo a jalarmela nuevamente, yo comenze a besarle nuevamente los senos y a morder sus pezones, me acoste sobre le abri las piernas y las levante y poco a poco le fui metiendo la verga hasta el fondo, ella comenzo a sudar, su respiracion se agito y comenzo a mover las caderas, de repente algo que me sorprendio muy agradablemente, contraia la vagina, en mexico decimos que tiene “perrito” y apretaba mi verga en cada movimiento ! que ricura! estuve bombeando un buen rato y ella me abrazaba con las piernas alrrededor de la cintura, despues de un buen rato la puse sobre de mi y ella se incorporo para vernos las caras, yo tome sus senos en mis manos y comenze a masajearlos, le pellizcaba los pezones y ella respondia con movimientos y gemidos de gusto, bajaba la cabeza y me daba largos besos se movia en forma circular y despues se salia y entraba, lleve mis manos a sus nalgas y comenze a acariciarlas metia la mano en la division de las dos y acariciaba su panochita con mi verga adentro, lleve la mano adentro y comenze a acariciar su culito, ella respondia nuevamente con mas movimientos, besos y gemidos, pococ a poco introduje un dedo en el ano de Paola y me dijo ! mas, mas por favor mete mas tu dedo, asi lo hice y comenzo a moverse cogiendose mi dedo hasta que se lo meti todo y se movia mas rapidamente de adentro hacia afuera, me voy a venir le dije y ella contesto ! yo tambien ¡ meteme el dedo hasta adentro y tambien la verga cuando lo hice dejamos de movernos y comenzo a hacerme “perrito” sin moverme seti que me estaba vieniendo en forma muy abundante, ella me beso en forma desesperada y casi mordia mis labios. nos quedamos largo rato acostados, desnudos, acariciandosnos y besandonos hasta que llego la hora de irnos se puso nuevamente su uniforme y salimos del motel, cuando llegue a dejarla me dio un besos muy rico y la promesa de rgresar al Motel muchas veces mas.

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Tu primera entrega

Había llegado el gran momento, el sublime momento de la entrega al amo, el momento de la culminación, ese tan deseado y, a la vez, tan temido momento de convertirte en mi putita particular, en mi perrita, en permitirme usarte a mi antojo, poseerte, dominarte, azotar tus delicadas y, a la vez, deseadas, hermosas, sublimes nalgas. Tu culo era uno de mis mayores deseos, el saber que iba a ser mío me tenía súper excitado, al fin podría poseer ese tan deseado trofeo. Junto a tu culito el resto de tu cuerpo, ese cuerpo de jovencita, jovencita pero muy mujer, a tus 23 añitos eras toda una mujer, una mujer que deseaba sentir como su virgen culito era perforado por la lanza de tu amo y señor y, junto a tu culito, como obsequio, el resto de tu cuerpo, cuerpo que sería sometido y gozado, haciéndote gozar, a su vez. En nuestro pacto existían dos premisas, dominación y goce, las dos se tenían que cumplir, serías dominada, pero gozando, gozarías al máximo de la dominación. Te entregas a tu amo para gozar, ser poseída y, a la vez, gozar de esa posesión y, con esa posesión, los límites acordados eran muy claros y los dos los teníamos que cumplir, si no se cumplían no habría segunda vez.

La primera regla, entrega total, tu cuerpo sería explorado, acariciado, besado, chupado y, como no, follado, por tu amo en toda su extensión desde los pies a la cabeza.

Segunda regla, tu entrega física, entregas el cuerpo para ser azotado, gozado y disfrutado, pero sin dolor, sin castigos físicos denigrantes. Sólo azotes en tus hermosas nalgas y presionar, chupar o mordisquear tus pezones. Sólo ese tipo de castigo, NO habrían más castigos físicos.

Tercera regla, obediencia a tu amo, obedecerás a tu amo en todos sus deseos, te sentirás su perrita, harás lo que tu amo te ordene. Serás su putita, su perra, te llamará perra, puta, y te poseerá de todas las formas posibles sin que puedas chistar, sólo gozar, gozarás y te acariciarás en lo que tu amo te posee, disfrutarás al máximo de tu estreno como putita sumisa. Te correrás las veces que seas capaz de hacerlo sin más límite que el que tu cuerpo te pueda poner. Tu entrega será a tu amo y al placer, las dos combinadas que harán sublime el tan deseado momento.

Cuarta regla, gozar del cuerpo de tu amo, poder besar, chupar y acariciar sólo en el momento en que tú amo te lo ordene. Sin órdenes directas de tu amo no podrás acariciar su cuerpo, te conformarás con acariciar el tuyo.

Cuando tu amo lo ordene, en ese momento y, sólo hasta que te sea permitido, podrás chupar, lamer, acariciar su cuerpo o las partes de él que te sean ordenadas.

Son nuestras principales reglas, existen otras que sólo nosotros conocemos su extensión, sus límites, sólo a nosotros importa nuestro acuerdo, algunas se irán desgranando a lo largo del texto, otras quedarán para mejor ocasión.

El resto del universo ni se imagina, ni por lo más remoto, lo que sucederá o lo que está sucediendo en el interior de la habitación del hotel. Por que, ¡ya has llegado!, ¡ya estás en mi poder!, a merced de mis deseos, que también son los tuyos, los dos hemos deseado esta situación y los dos vamos a gozar de ella y con ella.

Traspasas la puerta de la habitación y tal y como hemos acordado, das dos pasos y te detienes, tus manos colgando a los lados de tu cuerpo, tu cabeza gacha, estás esperando que tu amo se acerque a ti y te vende los ojos.

Me encuentro tras la puerta y te veo entrar, tan joven, con la cara colorada por el nerviosismo, la excitación, posiblemente tambén, tu timidez y sobre todo, el temor a tu amo, a no ser una buena alumna, la esclava que te amo desea que seas. Esa perrita que desea ser sometida y humillada, gozada y follada como la mayor de las putas. Porque tú eres una puta, una puta perra caliente que deseas te follen, te azoten y te hagan gozar, sentir como tu cuerpo vibra bajo el poder y las ordenes de tu amo. Te vendo los ojos y te despojo del abrigo, mi mirada sigue lentamente, tan lentamente como voy bajando el abrigo, como tu cuerpo enfundado en un pequeño y pegadito traje de licra negro se va mostrando ante mis ojos, tu espalda casi desnuda y la marca del pequeño tanga en el final de tu espalda, justo en el comienzo de las redondeces de tus nalgas, marcando o señalando, donde se encuentra ese divino tesoro que ofreces a tu amo, tu virgen culito. Dejo el abrigo tras la puerta y me pego a ti, pego mi cuerpo al tuyo, tú sigues con las manos caídas a lo largo de tu cuerpo, esperando órdenes, sabes que no te puedes mover hasta que tu amo lo ordene.

Recorro tu cuerpo con mis manos, sin decir palabra, acaricio tus hombros, tu cuello, bajo por tus pechos, los siento turgentes y duros bajo mis manos, busco los pezones y los siento marcados en la tela del vestido, vas sin sujetador, eres obediente, sabes que mis deseos eran esos, sin sujetador, pero si con el tanguita puesto, guardando tu más bellos tesoros: tu coñito rasurado ¿Lo traes rasurado? Seguro que sí, sabes que en caso contrario te ganarías un castigo y, para comenzar, estoy seguro que no te apetecen los castigos; y tu culito, ese culito virgen. Sigo con mi recorrido bajando por tu cintura, tu vientre, pasando por tus caderas y tus nalgas, llego a tus muslos. Sigo bajando hasta llegar a tocar directamente tu piel, donde termina la tela de tu traje, siento tu piel, suave, firme y comienzo a subir, ahora subo acariciando tu piel, tu vestido va subiendo junto a mis manos, mis manos suben por tus muslos acariciándolos por delante, por detrás, te abres de piernas para permitir que te los acaricie y que pueda explorar tu entrepierna, que sienta tu coñito palpitante, todo mojado, bajo mis manos, la fina tela del tanguita transmite su palpitar y su humedad, estás toda mojadita, deseando sentir mis caricias. Presiono con uno de mis dedos y siento como se hunde directamente en tu sexo, está bien lubricad, tu cuerpo se estremece ¿nerviosismo?, ¿placer?, ¿deseo? Quizá todo a la vez, te sientes mía y lo disfrutas, te estremeces bajo mis caricias, como te vas a estremecer bajo mis ordenes, gozarás con ellas, de eso estoy seguro.

Sigo mi recorrido, ahora acaricio tus nalgas, las masajeo y las aprieto, tienes unas nalgas prietas, duras, la juventud y el ejercicio, sigo explorando, acariciando y jugando con tu cuerpo, tus caderas, tu cintura, tus pechos. Ya estoy en el comienzo de tus redondos y bien formados pechos, los acaricio siguiendo su contorno por abajo, tus pezones esperan mis caricias, pero tienen que seguir esperando, todavía no he llegado a ellos.

Ahora es el momento, mis dedos buscan tus pezones, los acarician, los tienes duros, deseando los presione, suspiras, más bien gimes, me pego a ti y te apoyo mi polla dura a través del pantalón, sientes mi excitación y mueves un poco tu culo, deseando sentirla en toda su extensión, pero no, todavía no es el momento. Sigo subiendo hasta tu cuello y te quito el vestido, el cual va a parar junto a tu abrigo, tras la puerta de la habitación.

Mis manos vuelven a recorrer tu cuerpo ahora desnudo, de arriba hacia abajo, tus hombros, tu cuello, tus pechos, siento como vibra tu piel al paso de mis manos, como te estremeces cuando aprieto, ahora si, tus pezones, cuando mi mano llega a tu entrepierna y apartando el tanguita comienza a acariciar tu coñito, ¡estás empapada!, no me había equivocado en mi reciente exploración.

Lamo tu cuello, beso tus hombros, me separo de ti y observo detenidamente tu cuerpo, tienes un cuerpo hermoso, joven, rotundo, un cuerpo que va a ser mío, que me estás entregando y deseas siga haciendo mío, poco a poco, sin prisas, tal y como hemos hablado en tantas ocasiones, acaricio tus nalgas, las aprieto, muerdo tu cuello, tus hombros sienten mis dientes como presionan en tu piel, te estremeces de nuevo, sientes dolor, un dolor suave, tal y como los dos lo queremos. Azoto suavemente tu culo, unos azotes que te hacen estremecer de nuevo, tus manos siguen quietas, sin moverse, tu cuerpo, ofrecido y entregado a tu amo.

– Ahora perrita te toca a ti, ¡date la vuelta y desnuda a tu amo!
– Si amo
Te das la vuelta y tus manos buscan mi cuerpo, sabes lo que tienes que hacer, comienza a quitar los botones de la camisa comenzando del cuello, vas bajando botón a botón, lentamente, quitas la camisa sin tocar mi cuerpo, no es el momento, sabes que no estás autorizada a tocar mi cuerpo, eso será sólo cuando tu amo lo ordene.

– ¡De rodillas perra!
– Si amo.

Te arrodillas y buscas la hebilla del cinto, quitas el cinto, desabrochas el pantalón y lo bajas lentamente, tu cabeza baja a la vez que tus manos, cuando el pantalón llega al suelo, tu cabeza esta a la altura de mis tobillos.

– ¡Ahora perra es el momento de lamer!, ¡lame mi cuerpo!
– Si amo.

Comienzas a pasar tu lengua por mis piernas, dejas los pies para más tarde, ahora sólo puedes lamer las piernas y los muslos, subes por un pie, hasta llegar a la cinta del slip, pasas por mi slip de un muslo al otro, pasando la lengua sobre la tela, llegas al otro muslo y vuelves a bajar hasta llegar al pie. Ahora puedes usar tus manos, tus manos acarician mis muslos, mientras tu boca se dirige a mi slip, comienzas a chupar y a ensalivar mi slip siguiendo el recorrido de mi polla, desde la base, los huevos, hasta la punta una y otra vez, esperando mi señal.

– ¡Ahora perra!
– Si amo

Con tus dientes comienzas a quitar el slip, no es fácil, pero sabes que lo tienes que hacer, mi polla dura, es un estorbo el slip está trabado en ella y te cuesta soltarlo, sabes que no puedes usar las manos, en este momento no te está permitido usar las manos, lo tienes que hacer con tu boca, al final consigues soltar mi polla del slip, en lo que lo bajas por debajo de los huevos, mi polla se frota en tu frente, quizá te haya llegado a golpear uno de tu ojos, tu nariz, no lo se bien donde golpeó, sólo que se encuentra en tu frente, esta mojada, la excitación ha hecho que alguna gotita de presemen haya aflorado a la punta. Ahora es el momento de poder usar las manos, tienes la lección bien aprendida, tras liberar la polla, tus manos quedan en libertad para bajar el slip y acariciar mi huevos, me quitas el slip y tus manos se dirigen a mi entrepierna coges mis huevos y los acaricias con dulzura, con sumo cuidado, abres tu boca y te quedas esperando. Hay que verte en ese momento, arrodillada ante tu amo, tus pechos pegados a mis muslos, tus manos acariciando mis huevos y tu boca abierta con la punta de la lengua fuera, esperando a que tu amo te de lo que más deseas en ese momento, mi polla, quieres saborear mi capullo, tu cara se ha separado de mi y estás esperando mi señal.

Una de mis manos coge tu pelo y la otra baja a tu cuello, es la señal, coges mi polla con una mano y la acercas lentamente a tu boca, no la puedes chupar, sólo lamer, pasar la lengua por el capullo y lamerla de los huevos al capullo, siguiendo el mismo camino una y otra vez, hasta que tu amo ordene.

– ¡Acaríciate puta!
– Si amo.

Sigues lamiendo mi polla y comienzas a tocar tus pechos, una de tus manos se va a tu entrepierna y acaricias tu coñito, mi polla se te va, se aleja de tus labios, la buscas y como puedes vuelvas a lamerla.

– ¡Abre la boca perra!
– Si amo.

Es el momento de meterte la polla en la boca, te la metes en la boca y comienzas a chuparla presiono tu cuello y te meto más de la mitad, llega a tu garganta y te atragantas.

– Chupa puta, no dejes de chupar, trágatela toda, hasta el final, perra puta.

Con arcadas incluidas sigues chupando, a la vez que te sigues acariciando, se está cumpliendo uno de tus mayores deseos, estar de rodillas ante tu amo chupando su polla, sintiendo tu boca llena y eso te tiene a punto de explotar.

– ¿Te vas a correr perra puta?
– Si amo, -sacando la polla de tu boca y volviéndola a meter con rapidez,
sabes que no te está permitido dejar de chupar. El momento de dejar de
chupar será el momento de tu corrida, te acaricias cada vez más rápido, con
más fuerza, te estremeces, es el momento de dejar de chupar, te estás
corriendo.
– ¡Correte puta!, ¡quiero ver como te corres!, ¡quiero oírte correr!

Comienzas a gemir, a contraerte, puedo notar, ver y sentir, las convulsiones de tu cuerpo, los espasmos, te corres como una auténtica perra, como una perra puta.

– Así perra puta, así quiero que goces.
– Gracias amo

Te quedas arrodillada con la cabeza gacha, tu cuerpo estremeciéndose por la reciente corrida, esperando órdenes de tu amo, has gozado, te has corrido y ahora esperas una señal.

Mis manos buscan tu cara, la acaricio, lames mis manos, bajo a tus hombros y cogiéndote bajo las axilas te levanto, te acerco a mi pecho y busco tu boca, la encuentro entreabierta, deseosa de besar mi boca, de chupar mis labios, de aplacar ese deseo de satisfacer a tu amo, como él te ha dejado satisfacerte a ti misma. Chupo tus labios, mi lengua entra en tu boca a la vez que la tuya sale a su encuentro, se enroscan, se castigan, se acarician, mis manos acarician tus pechos, tus nalgas, mi polla busca tu vientre, tú entrepierna, colarse entre tus muslos.

– Ahora quiero tu culito perra
– Si amo.

Estás bien enseñada, te arrodillas y caminando a gatas te diriges a la habitación, vas tanteando lo que encuentras, tus ojos siguen vendados, encuentras la cama, te subes a ella y te pones a cuatro patas, las rodillas en el filo de la cama, parte de tus piernas colgando hacía fuera el culo levantado y ofrecido a tu amo y la cabeza gacha pegada a la almohada que has puesto bajo ella. Se te ve sometida, con el culo ofrecido y la cabeza enterrada en la almohada, el pequeño tanguita negro sigue ahí, ocultando a tu amo tus hermosos tesoros.

Una sonora nalgada resuena en la habitación.

– ¡Abre las piernas perra!
– Si amo.

Te abres de piernas a la vez que tus manos abren y separan tus nalgas, me acerco a ti, mis manos separan el tanguita y comienzan a acariciar tu sexo, tu sexo bien rasuradito, palpitante, abierto, deseando ser mío. Lo acaricio, meto mis dedos y voy subiendo líquidos de tu coñito húmedo a tu culo, me pongo en posición de ataque y pasando mi polla por tu abierta vulva la voy frotando en ella, la siento como palpita, como se abre deseando ser penetrada.

– ¿Quieres mi polla perra?
– Si amo.

Sin contemplaciones te la meto de un golpe, me pego a tus nalgas y te doy unas cuantas bombeadas, no muchas, pues es mucha la excitación que tengo acumulada y estoy a punto de correrme y, como bien sabes, quiero correrme tras follar tu culito. Mis dedos comienzan a hurgar en tu culito, saco mi polla y te la paso del coño al ojete, pasando jugos y lubricándolo, no quiero causarte daño, el mínimo dolor. Vuelvo a meter mi polla en tu coño y a la vez un dedo en tu culo, lo tienes prieto, se cierra al paso de mi dedo, ¿no quieres?, ¿tienes miedo?. Deseas que te folle el culito, entregar ese preciado tesoro a tu amo a la vez que tienes miedo a lo desconocido, al posible dolor.

– ¡abrete perra!

Tus manos abren tus nalgas al máximo que pueden, una sonora nalgada hace que tu culo se cierre por un momento, que tu coño intente estrangular mi polla, pero al momento estás toda abierta, ese culito rosadito, pequeño y palpitante de deseo y temor a la vez, se encuentra preparado para su primera penetración, para ser invadido por mi polla. Sin más miramientos, pongo mi polla en la entrada de tu culito y presiono con fuerza, pasa el capullo e intentas huir, te sujeto con una mano y con la otra sigo metiendo lentamente, con suavidad, pero con firmeza mi polla, ya tienes más de la mitad dentro, la estrechez de tu culo parece que me la quisiera estrangular, el placer es sublime, detengo unos instantes para que tus esfínter se acomoden a la polla invasora. Siento que te estás relajando, que lo peor a pasado y de un golpe certero te la clavo hasta lo más hondo, muerdes la almohada y sueltas un pequeño gritito ahogado, pero aguantas el embate y tus manos no se mueven, siguen firmes abriendo tus nalgas, tal y como te ha ordenado tu amo. Comienzo un mete y saca suave, ligero, lento, la saco casi toda y la vuelvo a meter, poco a poco, lentamente, así varias veces. Luego la saco del todo y pongo saliva en la entrada de tu ojete, está abierto, todo rojo por el castigo, redondito como una moneda, adaptado al tamaño de mi polla, le pongo saliva varias veces y te la vuelvo a meter, ahora está más lubricado y se desliza mejor, comienzo un mete y saca más rápido. Sigues en la misma posición, la cabeza en la almohada y tus manos abriendo lo más posible tus nalgas, esperando mi señal, como siempre, sin que tu amo lo ordene, no puedes gozar, no te puedes acariciar, por mucho que lo desees, sin orden de tu amo. La orden se hace esperar, estás deseando acariciar tu sexo, lo sientes todo mojado, babeante, mientras de tu culo entra y sale mi polla, cada vez con más fuerza, cada vez más rápido. Sabes que me voy a correr, que estoy comenzando a sentir como el semen quiere salir, que ya no aguanto más, pero no te puedes acariciar, no te puedes correr hasta que te libere, tienes que aguantar el deseo hasta el último segundo y luego en un solo instante llegar al final.

– ¡Libera tus manos perra!, ¡acaríciate!

Es lo que estabas deseando desde hacer rato, comienzas a acariciar con fuerza tu sexo en lo que sientes como mi polla entra en tu culo, te cojo del pelo y levanto tu cabeza, con la otra mano te doy pequeñas nalgadas, te estoy cabalgando, eres mi yegua, yo el jinete, tiro del pelo hacia atrás en lo que te doy una sonora nalgada es la señal, tu amo no aguanta más se está corriendo. Sientes como te la clavo hasta lo más hondo, tu cuerpo de estremece de dolor y placer a la vez, sabes que te quedan sólo unos instantes para lograr correrte o lo haces ahora o tendrás que esperar al próximo juego, sientes las contracciones y los espasmos de la polla de tu amo en tu interior, “te está llenando el culo de leche“, “se está vaciando en ti“, “entregando todo su néctar“, sientes como tu culo recibe los chorros de leche, que suave está ahora, ya no duele, no hay sensación de malestar, sólo placer, te sientes llena y deseas correrte. Las caricias a tu sexo cada vez son más violentas “es tu momento“, “te tienes que correr ya“, “lo tienes que hacer“. Esos pensamientos aturrullan tu mente, pero no te impiden explotar en un nuevo y placentero orgasmo.

– Siiii amo, me corrrrrrroooooooooo, me corrrrrrrrroooooooooo, siiiiiii

Explotas en un violento orgasmo siento como te convulsionas, como te estremeces, como tu cuerpo se queda desmadejado bajo el mío, me voy sobre ti y me quedo tendido sobre tu espalda, la polla en tu interior y mis labios besando tu cuello, me acerco a tu oído y te susurro.

– ¿Te ha gustado perrita?
– Si amo, ha sido genial, mejor que lo que esperaba.
– ¿Repetirías? perra puta.
– Si amo, repetiré, haré lo que me pidas amo.
– Así me gusta perrita, que seas obediente.

En esto mi polla, ya un poco flácida, tras la corrida, se había salido de tu interior. Te quito la venda de los ojos, te giras y abriendo los brazos me abrazas con fuerza a la vez que buscas mi boca. Ahora ya estamos en plan de igualdad, en este momento has dejado de ser mi esclava, pero no por mucho tiempo, sabes que sólo será hasta después de la ducha. Ducha que nos vamos a dar en éste preciso momento, sabes las normas y debes cumplirlas a rajatabla, si te sales de las normas tu amo te castigará.

Sería muy largo contar toda la sesión de una sola vez por lo que la ducha y el posterior juego se queda para una segunda entrega, espero que sea pronto y que desees leerla cuanto antes.

Los comentarios y sugerencias a: dominus_40@hotmail.com

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Me sentí perra

Hola mi nombre es javier vivo en la ciudad de villa alemana en chile, a los 16 años decidi prostituirme con hombres, osea hacer lo que ellos quisieran a cambio de dinero, fue por esto k conoci a un hombre llamado leonel, el cual era muy poderoso en lo economico en donde varias de nuestras juntas fue en su auto donde ibamos a miradores y yo se lo chupaba hasta dejarselo bien limpio y luego cobrarle mi dinero correspondiente, debido a k este hombre tenia un pene de unos 13 cms y de groso no muy ancho, por eso cuando el me lo hacia no sentia nadanisikiera dolia y menos exitacion ( tambien por que me encantaba lo que hacia).

un dia como todos leonel me llamo al celular donde me dijo k tenia k ir bien limpia a su casa en 30 minutos mas, luego de estar bien limpia donde fuera de la casa de leonel se encontraban 3 autos deportivos y los mejores que pueden existir, entrè y vi a 3 hombres amigos de leonel, los cuales me saludaron de forma muy amistosa.

leonel se fue de su casa
y me dejo a mi sola con 3 hombres que no sabia k hablar uno de ellos me llamo y me dijo k fuera al baño k ahi habia jente esperandome. luego entre al baño y habian 3 viejas de unos 60 años, las que me tomaron y me depilaron entera, me limpiaron enterita y me dejaron como nueva y me vistieron de mujer con un vestido k me beia para k mas linda, luego de k se fueron las seños me kede sola y enfrente a los señores, los cuales estaban medios hebrios.

sali del baño y todos kedaron anonadados y luego me sente encima de uno de ellos el cual me toko y me rrecorio entera con sus manos, donde me metia uno y hasta los dos dedos por el culo y yo sin jemir y continuando la conversacion, luego me sente encima de otro de los tres hombres el k tambien me hiso lo mismo, depue en el ultimo k en un acto de desesperacion y rajo el vestido y kede empelota, sin nada k decir, luego me agarro y me tiro al suelo, y me amarro las piernas y las manos en la mesa de centro en forma de perrito en dodne kede en posicion abierta y expuesta a todo sin alegar, depues uno de ellos me tia los dedos en el ano asi como de forma divertida para como que estaba jugando, despues los tres ya estaban hebrios y decidieron formicarme uno me lo metio y a otro se lo chupaba y a otro lo masturbabay asi a todos, depeus de k todos se fueron dentro d emi lindisimo culo, y depue d elimpiarles toda su verga ( la cuales eran bastantes grandes de unos 22 cms aproxi) depues de estar toda sucia con puro cemen por todo mi cuerpo, ellos decidieron ir al jacuzzi, donde se kedaron ahi, en ese momento uno de los tres caballeros entro a un perro llamabo toby, un san bernardo gigante, el cual lo acerco a mi culo y este comenso a lamer, y dpeue de eso se monto encima mio y ahi fue cuando el perro me lo metio como ya lo tena dilatado no me dolio tanto, pero depues de haber pasado eso me tio una bola que me dolio mucho y estar 10 minutos pegados. despues se salio y me isiron lamerle el pene al perro e cual estaba muy rico, ya un seguia amarrada y depues los viejos de forma muy brusca me meten el palo de una pala en el an el cual me lo habrio mucho de por lo menos unos 20 cms de diametro y dpeue orinaron dentro de mi ano, me hecharon wiskhy y el perro me follaba cuando el lo deseaba, fue asi como trnscurrienron unas 6 horas, y a cada rato chupandoselas mientra el perro me lo metia y sada de una forma bestial, dpeue me soltaron y me dejaron solo, y me taparon con una frasada, dodne me kede dormida, desperte comoa las 2 am y bi antes mis ojos un cheke de suficiente dinero como para comprarme un auto nuevo, me duche, ma vesty, tome la plata, comi algo y me vine, lo viejos ya se habian ido lueg iba caminando a penas y me encontre a dos hombres tirados en el suelo, borrachos a los cuales me arrodille y se lo chupe a cada uno y se corrieron en mi boca y depue me fui a mi casa y desperte a primera hora con el llamado de leonel diciendome que estaba acumulado y nescesitaba una boquita para descargar, me vesti y fui!-

adios animense a hacerlo es lo mejor
se sentiran unas perrass

chauu

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