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Enculando a Noelí

La conocí un sábado noche, en uno de tantos bares por donde yo solía pasar. Era la típica lobona calientapoijas que se movía de miedo, meneando el esqueleto como una auténtica diablesa en celo capaz de resucitar a los muertos. Me había fijado en que a más de uno se le había acercado para frotarse el culo contra su paquete y ponerlos calientes. Se dejaba sobar un poco y luego seguía meneando como si estuviera ella sola en la pista de baile. Aunque había mucha cachonda esa noche y mucha piba enseñando escotazos y mini faldas, ella me atrajo poderosamente la atención. Nunca se me hubiera ocurrido ir hacia ella, pero tampoco se me pasó por la cabeza que ella pudiera acercarse a mí…

Pero eso fue lo que pasó. Después de dar un par de vueltas, aquella rubiales de larga melena y cuerpo de escándalo se puso a mi lado para rozarse un poco y bailar. Le seguí el juego enseguida me puse a hacer el parias con ella, bailando para seguirle el juego y ver hasta donde me llevaba. A diferencia de otros, ella parecía que le gustaba que yo estuviera siguiéndola la corriente. Me puso caliente como un horno, que manera de moverse tenía la muy perra, y con aquel pantalón de cuero negro y aquella camiseta marcaba todas sus infinitas curvas. Buuuufff que jaca, menuda perra. Se contoneaba de un lado para otro y además ponía unas miradas entre virginal inocente y perra viciosa que me dejaban atónito. 10 minutos después ya estábamos echando un señor polvo en el baño del local…

Y que polvo, que gozada, que cuerpo de zorra. Era un vicio inagotable. Tetas bien puestas, redonditas como manzanas en su punto, un vientre liso, bien torneado, y una carita entre ángel y demonio que podía confundir al más pintado. Me di un gustazo de los que hacen época, y ella lo mismo, pues se corrió con estertores de jovencita violada. Era una fiera salvaje buscando un amo que la domase como dios manda. Me lo pasé de fábula y después de darnos el gustazo cada uno seguimos nuestro camino. Aquel “polvo de una noche” había sido memorable…

No esperaba volverla a ver, pero lo cierto es que, a la semana siguiente, en otro de los locales de la zona, volvimos a coincidir. Como si fuésemos amigos de toda la vida vino y me dio un fuerte abrazo, pillándome por sorpresa. Los amigos se quedaron flipando en colores, pues ellos, por la descripción que había hecho de ella, sabían que era la misma que hacia 7 día me había pasado por la piedra, y no dejaban de mirarnos muertos de envidia al saber que no había mentido respecto a ella(hasta ese instante ellos no me creían), aunque en ese momento no entendí porqué en vez de mirarnos a la cara, ellos miraban algo más abajo…

Aquel detalle hizo que me fijase en el modelito que se gastaba la niña. ¡La puta que la parió!. Top de tubo sin tirantes marcando pitones y una minifalda marcando todo el culo, ¡¡y que culo!!. Madre mía, nunca había visto un culo como ese. Con un pelín de descaro se le di una cachetada y ella, en lugar de enfadarse, no hizo nada, consintiendo mis toqueteos, de manera que dejé allí la mano un buen rato, deleitándome con aquel tacto. Luego nos fuimos de bailoteo un poco los dos, reiniciando un juego que parecíamos haber dejado en el aire la semana pasada. Otros 10 minutos después volvíamos a follar como cosacos en el baño del local. Solo entonces supe como se llamaba…

Y la cosa es que empezamos a salir juntos a partir de ahí, aunque bueno, más que salir, de principio solo quedábamos para coger en su casa o en la mía. Ella aprovechaba cualquier momento libre para pillarme por banda y darme un repaso que me ponía las pilas como pocas tías habían conseguido. Que forma de follar: en el baño, en el suelo, contra la pared, sobre la mesa de la cocina, sentados en el sofá, echados sobre él…joder, había días que me dejaba exhausto de tanto polvo…al margen de tanto polvo de vez en cuando íbamos a tomar algo por ahí o íbamos a un banco del parque para estar de besuqueos…ella era imparable, como un huracán, aunque por su tono de voz y sus gestos intuía un mohín de niña bien, de niña pija, incluso en su mismo nombre, el cual, que no dije antes, es Noeli…

Y no me equivocaba. Mi novia resultó que era hija de dos profesores universitarios, ahí es nada: el padre daba clases de historia y a la madre de biología y naturales. Con ese ambiente familiar, a ella le tocó ser la “hija perfecta” de dos padres ejemplares, los cuales la hicieron dar clases de piano y violín, la llevaron a academias de idiomas y no podía bajo ningún concepto sacar una nota que estuviera por debajo de 9. Dicho en otras palabras: el ambiente ideal para convertir a una chica normal en una total reprimida que se desataba a la mínima que tenía ocasión…

Aquel ambiente era tan opresivo que con 16 años llevaba consigo una agenda para organizarse sus días. ¡¡Una agenda!!. ¿¿Quién diablos lleva una agenda a esa edad??. Espero que con eso haya quedado claro que no es que Noeli fuera una puta en el sentido más clásico de la palabra, si no que la nena de tanta represión acabó explotando y lo hizo por la vía más fácil. Es decir, por el sexo. Se convirtió en una verdadera trotadora sexual sin importarle con quien se lo montaba ni donde, y habida cuenta de que estaba buena, y ella lo sabía, cada finde se cepillaba a 2 ó 3 tíos para darse un gustazo. En resumen, que para cuando yo la conocí, llevaba un currículum de más de 10 ó 20 páginas, por lo menos…

Poco tiempo después de empezar a salir juntos fui conociendo a su grupo de amigas y amigos, en el cual fui encajando poco a poco. A pesar de ser muy diferentes entre ellos, todos se llevaban a las mil maravillas, sin problemas ni roces, que suele ser lo habitual en estos casos de grupos tan eclécticos. Fue gracias a ellos que empecé a conocer la historia de mi novia, y a descubrir como era posible que yo, que no soy precisamente Mister Universo, tuviera la fortuna de tener por novia a semejante ninfómana cuya belleza igualaba a las sirenas de los mitos…

Según supe después por ellos(ella me contaba ciertas cosas, sí, pero era por ellos que me enteraba de lo que me interesaba a mí), Noeli tenía un defecto, y es que era incapaz de estar sola, de ahí que cada semana apareciera con un tío diferente que a veces no le duraba ni un suspiro. Entre todo eso y su manera de ser (que aparte de las sesiones de sexo era buena chica), lo cierto es que ella comenzaba a gustarme de verdad, a pesar de sus rarezas de niña pija que a veces me hacía estallar en carcajadas(como cuando dijo no saber lo que eran canelones o cuando comentó que nunca había oído hablar de la Perestroika)…

Pero bueno, el eje de la historia empezó a obsesionarme un fin de semana en que, tan cansado como estaba me senté para reponer fuerzas, pero a ella aún le quedaban bastantes. Le dije que siguiera bailando, que yo la observaría todo el rato. Y fue entonces cuando sucedió. Oh dios mío, creo que pocas veces o nunca me puse tan cachondo viendo a una tía bailar. Noeli llevaba un pantalón negro muy ajustado y una camiseta color fresa chicle con un fular de seda, que la daban un aspecto de ninfa lujuriosa y excitante, aunque para excitación la que llevaba encima…

Y no era para menos. Nunca en toda mi vida vi moverse un culo así, era como una lavadora en centrifugado permanente. Que glúteos, que movilidad, vaya par de maracas brasileñas: temblaban, se contoneaban, bailaban de un lado a otro, subían y bajaban y se meneaban de una manera tan bestial que me la puso dura hasta que me dolieron los huevos. Durante no menos de media hora estuve allí pasmado, sentado y apoyado en la pared haciendo de mirón, incapaz de apartar la vista de aquel par de nalgas tan sublimes, que pedían a gritos polla y más polla hasta dejarla a ella tan dolorida que terminase caminando a lo John Wayne…

Medio ángel y medio demonio, mi novia era una auténtica bomba sexual que no se cansaba de coquetear y provocar a todo bicho viviente. Mientras estaba bailando y yo observando, descubrí que su bailecito había atraído la mirada de más de un curioso, que no apartaba sus libidinosos ojos de ella, relamiéndome cual animal hambriento deseando darse un atracón con ella. Entonces, para darle más morbo al asunto, hice de tripas corazón y me levanté para bailar con Noeli, observando como los demás me miraban con una cara de envidia que quitaba el hipo. Aquello me hizo sentir un arrebato de orgullo de tenerla para mí, pero también una tremenda calentura…

Al poco que se rozó conmigo ella supo que me había puesto empalmado, y en lugar de ir al baño para desfogarnos, siguió poniéndome en celo con sus meneos, frotando sus respingonas nalgas contra mi pija tiesa. Dios, me tenía a punto de nieve la guarra de ella. Cada vez que se frotaba el culo contra mí me daban ganas de bajarle ese pantalón, o de rompérselo, y sodomizarla allí mismo delante de todo el mismo. Seguro que más de uno me habría animado a que la enculase hasta dejarla bien escocida…

Joder, y la perra no se cansaba de provocarme. Cuando ya casi sentí que me iba a correr allí mismo, sin tocármela ni nada, ella detuvo su infernal baile de los mil demonios y me llevó al baño, encerrándonos en uno de los servicios y dándome la mejor mamada de mi vida, pero yo deseaba darle por el culo, enterrarle toda mi verga entre esas nalgas perfectas. De momento me dejaba hacer, pero mi deseo por ese culo ya estaba por las nubes. Necesitaba endiñársela, tenía que sodomizarlaaaaaaaaaaaa…

En seguida estuvo desnuda de cintura para abajo mientras se lo comía todo, incluyendo unos escarceos de beso negro para ponerla más cachonda(si es que eso era posible) y que cediese a mi capricho. Me lo comí todo bien comido, y justo cuando iba a hacer el esfuerzo de hincársela en el culo, ella intuyó lo que pasaba y me la cogió con fuerza, diciendo un “NO” rotundo y dejándome sorprendido de que, con lo zorrona que era, no se dejase encular. Me espetó que por el culo aún era virgen y que no quería probarlo nunca. “Es que me seguro que me va a doler mucho”, se excusaba…

No, no , eso no…con las ganas que tenía de follarme ese culo y ella resultó que no se dejaba. Aquella frustración que me provocó encontró salida en el polvo más salvaje que le eché(o al menos eso pensaba entonces), tanto que acabamos llamando la atención de la pareja que hacía lo propio al lado nuestro jajajaajaja. Noeli se corrió como una verdadera cerda y yo tres cuartos de lo mismo. Después me limpió la polla con una estupenda mamada, pero yo quería darle por el culo, necesitaba sodomizarla, tenía que encularla aunque fuese lo último que hiciese en mi vida. Tenía que hacerlo, y lo haría…

Decidí acudir a su mejor amigo y/o confesor, con el que se llevaba tan bien que parecía más hermanos que amigos. Bueno, siendo sincero del todo, más que hermanos parecían novios, porqué tenían ciertos gestos y confianzas que me pillaron algo desprevenido la primera vez, aunque con el tiempo me acostumbré a ello. En fin, según lo vi aquella tarde le hice apartarse un poco de grupo para hablar a solas, y le comenté, de forma confidencial, mis intenciones hacia ella. Su respuesta fue chocante.

-Ah no, de eso olvídate. A ella nadie nunca ha conseguido darle por culo.

-¿¿Nadie nadie-recalqué-??.

-No-dijo, guardando varios segundos de silencio-. Mira, te voy a ser sincero: yo hace cosa de dos años me la ruqué porqué estaba muy colado por ella. No duró mucho y quedamos como amigos, que es como mejor podemos estar. Que es una leona en la cama y puede hacer mamadas de maravilla eso no lo niega nadie, pero de ahí a que conseguir que la encules dista un abismo.

-Pues yo no puedo quedarme con las ganas tío. Me tiene muy cachondo.

-¿¿Y crees que yo o los que han estado antes que tú no estuvieron igual??. Pero es cabezona como ella sola.

-Venga ya tío, me cuesta creer eso. Si es lo más zorrón que hay…

-Jo, no lo sabes tú bien. A esa le va perfecto mi viejo lema:”dos copas y ya te la follas”…

-¿Dos copas-pregunté extrañado-?. ¿Es que no tolera el alcohol?.

-Que va-contestó airado-, lo que pasa es que se hace la borracha y se deja hacer de todo. De todo menos lo que piensas-dijo, anticipándose a mis pensamientos-. ¿Nunca la viste beber?.

-La verdad no. Siempre que salimos vamos de bar en bar moviendo el cuerpo. A lo mejor no me fijé bien.

-Mira, me caes bien, pero ya te advierto que Noeli siempre ha tenido más ligues que novios de verdad, y con ninguno jamás he durado mucho, para ella son solo diversiones pasajeros. No creo que se haya enamorado nunca de ninguno, y no te lo digo para que te sientas mal, si no para que no cometas un error del que después te arrepientas durante mucho tiempo…

Aquello me hizo inclinar la cabeza pensativo. Agradecía aquel gesto por su parte, pero también me hacía saber que mis posibilidades de una larga relación con Noeli eran bastante limitadas.

-Gracias-me limité a contestar-.

Mientras Jacobo se iba con los demás, yo me quedé pensando en lo que me había dicho sobre Noeli, y reflexionando un poco, me di cuenta de que tenía la solución delante de mis narices. Si con ninguno había durado mucho, y posiblemente yo seguiría el mismo camino, ¿qué tenía que perder?. Entonces decidí de manera tajante que, aún a riesgo de romper mi relación con ella, no pararía hasta conseguir lo que nadie jamás había conseguido: romper su virginidad anal y darle por el culo…

Y me puse a la tarea desde la mañana del día siguiente, planeando de mil formas como podría cepillarme ese culo tan anhelado por tantos tíos. Para ir allanando el camino comencé a sobárselo todos los días, ya fuera cuando estábamos de besuqueo o simplemente uno junto a otro. A ella le gustaban esa clase de toqueteos y no le dio importancia, claro que no tenía idea de que todo formaba parte de un plan para lograr mi objetivo para lograr tenerla a cuatro patas chillando como las perras mientras le metía toda mi barra de carne por ese culo tan sensacional…

Los fines de semana, cada vez que salíamos, prácticamente tenía las manos pegadas a sus nalgas redonditas y firmes, a veces dando incluso algún cachete, que a ella la hacían sonreír pícaramente y llamarme “descarado” con ese mohín de niña pija que tanto me gustaba. Esas dos manzanitas me tenían tan loco que cada vez que lo tocaba apretaba un poco el pantalón(mini falda o lo que fuera) para que ella gimiera un poco al sentir su culito manoseado. Sus leves gemidos me hacían seguir adelante, y pensé que quizá un dedo serviría como explorador para ver si ella estaba dispuesta…

¡Ay de mí!. ¿Quién me mandaría tener semejante idea?. Lo que ocurrió fue culpa mía, claro que yo no tenía ni pajolera de lo que pasaría. ¡Ojo!, que no es lo que pensáis. No es que según se lo metiera ella me espetara un sonoro bofetón y me mandara al infierno llamándome degenerado y cosas así, para nada. Lo que pasó fue que la zorra de ella me cogió por sorpresa y en lugar de protestar y echarme de su lado, se abalanzó sobre mí con una furia digna de los mismísimos dioses…

Estábamos en su casa echando un casquete vespertino en uno de los sillones cuando tuve la genial idea y probé fortuna. ¡¡Virgen misericoriosa!!. No sé que puñetas pasó, pero como si fuera un robot ella pasó de “modo normal” a “modo salvaje”…madre mía, casi no salgo vivo: pellizcos, jadeos, mordiscos, arañazos, convulsiones…ese sí que se acabó convirtiendo en un polvo salvaje y lo demás eran meras tonterías en comparación. Rodamos por toda la habitación y acabamos por el suelo, yo con marcas de sus dientes y sus uñas que me duraron varios días…

Viendo lo fuerte que reaccionó ante un solo dedo dentro de su orto, y a pesar del peligro que significaba, me decidí más que nunca a darle por el culo y ver hasta que punto Noeli podía desmadrarse. Mientras pensaba en la estrategia a seguir, lo del dedito penetrándole el ano se hizo algo más frecuente, dejándome sorprendido por su capacidad para hacerme gemir y gozar. En muchas ocasiones me atornillaba hasta dejarme sin fuerzas, y cada ocasión yo no podía parar de apretarle con ganas sus nalgas con las manos, expresándole que nada en el mundo la iba a librar de ser enculada…

Durante varias semanas, casi dos meses, probé con todas las fórmulas posibles, desde charlas cotidianas a polvos salvajes en la ducha, pero Noeli seguía sin dejarse convencer, y eso que lo del dedo, según confesó, la ponía a mil por hora. Joder, como pa’ no estar a mil por hora con los repasos que me daba la muy…en fin, que si ella era cabezona, yo lo era más, y no desistí. Seguí sin obtener mi ansiado premio hasta casi agotar todos los cartuchos. Fue entonces que, recordando la conversación con Jacobo, decidí comprobar si era verdad cierta cosa que dijo de ella…

El siguiente fin de semana salí con algo más de dinero de lo normal y la invité a solo 3 copas. Salvo para los no iniciados(y ni aún así), con 3 copas es imposible pillar una borrachera de padre y señor mío. Como mucho se pilla el puntín, ese estado en el que estás de fábula, te ríes de todo y todo el mundo es amigo tuyo(¿sabéis de que hablo verdad?). Movido por la curiosidad, y por la morbosidad, todo hay que decirlo, invité a Noeli para comprobar in situ si era verdad que estando de puntín fingía estar ebria…

¡Premio!. Con solo 3 copas Noeli se puso más cariñosa de lo habitual, echándose encima de mí y dándome besitos aquí y allá. Mientras todos los demás estaban alegres, ella ya parecía estar totalmente borracha, cuando yo(y todos los demás) sabíamos que estaba echándole cuento. A mí, sin embargo, me venía de perlas, pues estaba seguro que ella cedería cuando le pidiera, por enésima vez, que se dejase encular, que se lo haría con mucha suavidad y que disfrutaría tanto o más que cuando le metía los dedos por el culo(porqué para entonces ya le metía dos en vez en uno)…

Aunque dudé de su respuesta, al final ella aceptó, con la condición de que fuera muy cariñoso, suave y nada brusco. “¡¡AAAAAAALELUYA, ALELUYA, ALEEEELUYAAAAAAA!!”. El cielo me abría sus puertas. Por fin había conseguido mi sueño, mi obsesión, mi fantasía más perversa y lo que todos los demás no habían podido realizar. ¡¡Su culo iba a ser mío!!. Primero echamos un polvo previo metiéndole nuevamente dos deditos para ir preparándoselo. Ni que decir tiene que si con un dedo se desbocaba, con dos sí que era una leona de verdad…

Nunca olvidaré esa imagen en mi vida, cuando vi a Noeli ponerse en su camita a cuatro patas, arqueando su espalda y separando un poco sus piernas, abriéndose las nalgas con las manos para enseñarme su culito prieto. ¡¡Ooooooh dioooooooosss que pedazo de culoooooooo!!. Noeli era la diosa del culo, sus carnes me hacían chiflar. Se lo acaricié largo y tendido, dándole después un soberano beso negro para hacer que se derritiera, cosa que conseguí en poco tiempo. Saber que la tenía totalmente rendida y accesible me ponía loco de sexo, y sexo era precisamente lo que ella iba a tener…

Lleno de emoción, casi llorando después de tantas calamidades pasadas, acerqué la punta de mi tranca a sus nalgas, rozándola de arriba abajo, frotándola con mimo para asegurarme que efectivamente aquello era real. Noeli gimió de placer y se meneó un poco, gimiendo y mirándome desafiante, como si ella esperase que yo no tuviera valor para meterla por ese agujerito. Craso error. Según acerqué un poco más, fui con lentitud introduciéndome por ella, sintiendo de cabo a rabo como le iba metiendo todo mi rabo duro hasta que, al fin, se la había metido toda…

No puedo expresar la alegría y felicidad al lograr aquel placer de dioses. Mis ojos no podían apartarse de aquella visión celestial: mi polla dentro de aquel culito que tantos habían deseado y ninguno había conseguido. Mi victoria era aplastante, sublime, incomparable, ¡¡perfecta!!. En cuanto quedó totalmente barrenada, Noeli se quejó un poco, gimiendo entre dientes. Para que no se echara atrás me curvé sobre ella y acogí sus tetas con mis manos, lamiéndole el cuello. Ella, ya en plan perro, me susurró lo que llevaba tanto tiempo deseando oír: “venga, dame por el culo”…

Mis meneos fueron leves al principio, para así deleitarme con cada sensación que su culito me proporcionaba. Mi ritmo era tan lento como profundo, sacándole todo el manubrio excepto la punta para después barrenarla en profundidad de nuevo, degustando aquellas carnes calientes largo tiempo deseadas. Buffffffffff ni con mil adjetivos podría describir el sodomizar aquel culito rebelde de niña pija que tan loco me había vuelto. Por mucho que lo intentase no sería suficiente. Tras tantas adversidades, había alcanzado mi meta, y podéis creerme cuando digo que nada, absolutamente nada, podía compararse a aquel momento. Era el cenit de mi vida…

Envarados totalmente y metidos en faena, su desvirgación empezó a subir de tono conforme los gemidos de mi novia parecían rozar lo inhumano. En esos momentos no dejaba de recordar las muchas veces que ella había dicho aquello de “no, que me va a doler”. ¡¡Hija de perra!!. Tanta excusa y ahora se lo estaba pasando bomba. La rabia que empezó a producirme por tanta frustración empezó a crecer tan rápido que no tardó en dominarme, convirtiendo aquella desvirgación anal en una auténtica locura…

Noeli gemía, se quejaba y se agarraba a la cabecera de su cama para soportar como podía mi enculada. ¿Sabéis que fue lo mejor?. Que al golfa de ella(que no tiene otro nombre), no me decía que parase, no. ¡¡Me decía que siguiera, que me la sodomizase hasta el fondo!!. Aquello fue demasiado para mí y viendo como el ambiente se había caldeado, no me lo pensé dos veces para subir el ritmo de la enculada hasta dejarla una violenta enculada, de hecho tan violenta que por sus gemidos y manera de darle caña parecía que estuviera siendo violada…

Pero en verdad Noeli estaba disfrutándolo como nunca, no había más que escuchar la forma en que la zorra de ella gemía pidiendo más. Fue cuando intuí que no las 3 copas no habían causado el efecto que yo esperaba, si no que ella misma estaba deseando probar después de tantos dedos que le había hecho, y usó mi propia estrategia contra mí para hacerse la borracha y dejarse hacer. ¡¡La perra de ella me había utilizado para que yo la desvirgase!!. Darme cuenta de ello hizo que me entrasen ganas de castigarla, y ya puestos a ello, la iba a castigar de verdad…

Aceleré mis acometidas dentro de ella, y lo hice de tal forma que Noeli era incapaz de igualarme el ritmo, lo que parecía excitarla más aún. Los niveles de morbo y de vicio de aquel momento eran tan elevados como el monte Everest, más incluso. Por fin la “niñita de papá”, la princesita pija y engreída estaba recibiendo jarabe de palo como dios manda, justo castigo a tantos años de ir provocando a los tíos y calentándolos. Que placer era ensañarme con ella sabiendo que eso le gustaba…

Y parecía inocente y recatada la muy…Buffffff como estaba de salido, y de que manera se la estaba endiñando. Se la quería meter hasta los higadillos, hasta sacársela por la boca si fuera posible. Estaba tan salido, tan berriondo, que me encontraba fuera de mí mismo, casi enloquecido por estar enculándola. Noeli comenzó a menear las caderas y todo el cuerpo para disfrutar de aquello tanto como yo, augurando que su orgasmo parecía estar cercano, lo que me hizo dar más fuerte para que el clímax nos llegase a la vez…

Más fuerte, más duro, más profundo, más salvaje, más potente…con ella todo era más, más, máaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas…Joder, ¡¡estaba punto de correrme en su culo, se lo iba a llenar de leche de una puñetera vez!!….me la seguí trabajando con más fuerza, acelerando para por fin gozar al tiempo que ella…Noeli movía sus caderas hacia mí cuando se la metía y contra mí cuando se la sacaba, consiguiendo penetraciones más profundas…que depravación, cuanto vicio…oooooohh dios mío, ohhh dios míoooo ya me corría, ya me corría por fiiiiiiin aaaaaaaaaaaaaaaaahh síiiiiiii me por fin me corrí en su culoooooooo, le di por el culooooooooooooooooooooooo…

Sudorosos y exhaustos caímos a la cama, incapaces de movernos más. El orgasmo había sido demencial, de verdaderos dementes. Tenía el corazón latiéndome a mil por hora, resonándome en los oídos como unos tam-tames, y me ardían los pulmones como si estuviese respirando fuego. Noeli estaba en la misma situación, con una cara de satisfacción que quitaba el hipo. Dios, estaba que no me lo creía, no pude evitar derramar un par de lágrimas de felicidad. ¡¡Al fin la sodomicéeeeeee!!. ¡¡Yiiiiiiijaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aaa!!…

Los siguientes minutos valieron por todo el oro mundo: Noeli y yo tumbados en el cama, abrazándonos y prodigándonos en besos y toda clase de arrumacos, después de aquella inolvidable experiencia. ¿¿Sabéis que fue lo único que rompió el silencio??. Noeli, llevando su melodiosa voz a mis oídos para susurrarme lujuriosa “házmelo otra vez”. ¡¡Alucinante, la guarra de ella quería repetir plato!!. Pues ea, nos pusimos a repetir plato, tanto que nos pasamos la noche perforando culo hasta que ya no pudimos más. Aquella fue la mejor noche que pasé en muchísimo tiempo…

De eso ya ha pasado un mes, y de momento seguimos juntos. Noeli está más entusiasmada que nunca conmigo a mi lado. No sé si al final la enamoré al encularla, pero si lo he conseguido, mejor que mejor. Yo estoy en la gloria, sobretodo al ver las caras de los demás cuando se enteraron de que fui capaz de conseguir aquel santo grial del culo. Tanto Noeli como yo estamos bastante unidos, y no solo en lo emocional (donde parece que, increíble o no, de verdad surge algo) si no en lo sexual, donde ella sigue dándome unos repasos que me dejan medio muerto, pero a mí me da igual. Yo ya me siento feliz de la vida, y no pasa un día sin que, entre sonrisas de satisfacción y lujuria, me venga a la memoria esa noche de sexo y perversión en que le di por el culo a mi novia, y la muy perra lo acabó disfrutando…

y que les parece

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