Capitulo 9: la huida.

Urara se sorprendió de la actitud de su madre, pero no dijo nada, nos fuimos los tres hacia el comedor, en donde por suerte el rey ya no estaba, decidió no esperarnos y comió solo.
Quisiera agradecerte (dijo Urara a su madre) por no decirle nada a mi padre.
No te preocupes (respondió sonriendo la Reina)
Y Decime querida, te satisface. (pregunto mirándome de soslayo)
Si… (dijo tímidamente Urara)
Jamás fui tan feliz, me llena de gozo y alegría. (termino sonrojándose)
Baya, baya (dijo la Reina dirigiéndome una mirada lujuriosa, a la cual respondí)

Por más de un mes estuve cogiendome a Urara y a su madre, fue difícil, hasta que logre organizar un horario.
Por la maña cojia a la Reina, la disfrutaba a pleno, ya que el esposo estaba ocupado en los asuntos reales y Urara en sus estudios de hechicería.
Por la noche a Urara, luego de que todos se iban a dormir, venia a mi habitación y gozábamos hasta quedar rendidos.
Una noche de esas, mientras Urara y yo estábamos comenzando con nuestro ritual de apareo, oímos un ruido en la puerta.
Madre (dijo Urara sobresaltada)
Que deseas.
Nada, yo, no podía dormir y salí a caminar.
Escuche ruidos y…
No te preocupes (le dije sonriéndole)
¿Queres participar? (pregunte, Urara me miro con preocupación)
Vamos, (le dije a Urara) tu madre no le ha dicho nada a tu padre verdad, gracias a ella nosotros podemos seguir estando juntos.
Si, supongo que tenes razón (dijo mirándome a los ojos)
Ella siempre me ha ayudado, cuando me metía en problemas.
Ven, acércate (le dije a la Reina)

Ella se acerco velozmente, y en el camino se iba desnudando.
Me levante y comencé a besarle las tetas, mientras que con una mano empujaba la cabeza de Urara hacia abajo, hasta dejar su cara frente a mi pija.
Urara de rodillas comenzó a chupar mi pija, primero besaba la punta, la chupaba y luego se la metía toda en la boca, mientras con una mano me pajeaba, con la otra masturbaba a su madre.
Me acosté en la cama boca arriba con las piernas colgando de la cama.
Urara se acomodo de rodillas en el suelo y siguió con la mamada.
La Reina se sentó sobre mi rostro dejando toda su concha expuesta a mi juguetona lengua.
Mientras Urara me la chupaba, se masturbaba, acariciándole una teta a su madre.
Por otro lado, la Reina jugaba con las tetas de Urara y le pellizcaba los pezones.
Seguimos en lo mismo por un tiempo, hasta que la reina se corrió en mi rostro.
Urara no tardo en seguirla también, fueron una sucesión de gemidos y alaridos ahogados.
Poco después yo lancé un torrente de leche dentro de la boca de Urara, esta salio cuando tenia la pija al fondo de su boca, casi rozando la garganta.
Lo cual le provoco tos.
Yo bese a ambas, primero a una, luego a otra, a medida que lo hacia las acercaba, una mas cerca de la otra.
Hasta que sus bocas se tocaron y comenzaron a besarse.
Yo me aparte a un costado, estaba cansado y quería recuperar fuerzas.
Mientras observaba el espectáculo mas hermoso que había visto en mi vida.
Se besaban con pasión, se acariciaban, entonces Urara se acostó y su madre se coloco sobre ella.
Se comenzaron a besar, se frotaban las conchas con sus piernas desnudas.
Se fundían en un abrazo y exhalaban un solo gemido.
Era una delicia, La madre de Urara se giro colocando su cara sobre la concha de su hija y dejándole a esta expuesta la suya.
Comenzaron a lamerse, a chaparse mutuamente, se metían la lengua con ganas y vigor, para ese momento mi pija ya reaccionaba nuevamente.
Me acerque y me coloque detrás de la madre de Urara.
Moje mi pija con saliva y separe sus nalgas con mis manos, dejando expuesto su agujerito fruncido y deseoso de ser penetrado.
Lo coloque en la entrada y empuje, ella dio un respingo, se quejo, apretó con fuerza y dilato.
Seguí embistiendo hasta que entro todo, y comencé a bombear con fuertes embestidas.
A esto Urara me empezó a acariciar y apretar los huevos.
Me recosté sobre la espalda de la Reina y metí mi dedo en el culo de Urara, Al igual que la madre esta apretó y luego dilato, emitiendo un gemido.
Comencé a mover mi mano haciendo que entrara y saliera mi dedo no por completo, luego metí otro y comencé a moverme con mayor velocidad.
La cama se movía de un lado a otro, solo se oían los gemidos de las mujeres, los míos y el rechinar de la cama.
De pronto todo quedo en silencio, el más absoluto de los silencios.
Habíamos acabado, fue un orgasmo en masa.
Los líquidos de Urara chorreaban por su entrepierna hasta derramarse sobre la cama.
Los de la Reina se derramaban también hacia la cama, pasando por el rostro de Urara.
Y los míos, se escurrían por el agujero del culo de la Reina en dirección al rostro de Urara.
Así seguimos por un par de meses.
Para entonces mi relación con el Rey había mejorado bastante, ya me trataba mucho mejor y en ocasiones me tuteaba.
Muchacho (me dijo este)
He estado buscando lo que me pediste por muchos meses pero no logro encontrar una forma de regresarte a tu mundo.

La verdad ya no me interesaba regresar, en este lugar la pasaba de maravilla.
Disponía de dos mujeres maravillosa.
Una tarde cualquiera, cuando estábamos todos reunidos en el patio tomando un refrigerio.
Bien (dijo el Rey)
Como Mavery decidió desistir de buscar la forma de regresar a su hogar y se quedara con nosotros.
Tendremos que ver que es lo que hará.
¿Qué are? (pregunte mirando a Urara, la cual me respondió con los hombros que no sabia a que se refería su padre)
Claro muchacho, no pensaras vivir aquí el resto de tu vida sin trabajar verdad.
No, claro que no (respondí, pero la idea no me parecía mala)
También, desearas formar una familia, en el pueblo hay muchas mujeres hermosas, de seguro ya has estado con algunas de ellas (dijo riendo a carcajadas)
Si, claro (respondí riendo también y mirando a Urara y a la Reina, quienes también rieron)
Pero de que podría trabajar en este lugar (pregunte)
¿Qué has hecho estos meses que estuviste viviendo con nosotros? (pregunto el Rey)
Nada en particular (respondí)
Aprendí a pelear con armas y sin ellas (las clases que Urara prometió darme, las que pensaba que se le olvidaría, no se le olvidaron, pero no me quejo, aunque al principio fue duro, pronto mejore, además mi resistencia mejoro muchísimo y puedo tener sexo por mas tiempo, al menos algo bueno salio de todo eso)
Si padre, realmente se ha convertido en un excelente luchador (agrego Urara)
También he aprendido a colocar trampas, (me e cojido a tu hija y a tu mujer en tu propias narices)
Podría se un cazador de recompensa (pensé en voz alta)
Como yo (dijo Urara excitada)
Yo podría enseñarle padre.
Te parece que podrás Hija (le pregunto este)
Por supuesto, es muy hábil.
De acuerdo (dijo este)
Que así sea.
Tú serás su ayudante y cuando ayas acabado con el entrenamiento, podrás recibir el titulo que te habilita como tal.

Listo, ya estaba decidido, empezaría una nueva vida en este mundo y lo haría al lado de Urara y de su madre.
El entrenamiento siguió por unos meses más.
Una noche que estábamos todos reunidos en el comedor cenando.
Me prestan atención (dijo la Reina)
Debo anunciar algo muy especial.
Según el medico real, estoy embarazada.

El rey salto de la alegría, Urara y yo aplaudíamos y en todo el comedor se oyó las vivas de los guardias.
Un heredero, por fin tendré un heredero al trono (dijo rebosante de felicidad el Rey)
Te amo cariño.
Y yo a ti (le respondió ella)
Ah muchacho, este es el momento más glorioso de mi vida junto con la llegada de Urara a la familia.

Entre celebraciones y festejos el Rey me pregunta.
Muchacho, ya conociste a una muchacha que te guste, alguien con quien quieras casarte.
Si (respondí viendo a Urara)
¿A quien? (pregunto)
Lo siento, todavía no puedo decir nada.

Seguimos charlando, en varias ocasiones insistió tratando de averiguar quien era esa mujer.
La fiesta duro hasta las dos de la mañana.
Asta mañana (dije bostezando)
Asta mañana (se despidieron todos)

Una vez en mi habitación me descambie y acosté.
Al rato alguien me zamarrea.
Umm, ¿Quién es?
Nosotras (respondieron)
Quieren jugar. (pregunte acariciando sus rostros)
Si, pero ahora no, tenemos algo que decirte (dijo Urara)
¿Qué sucede? (pregunte sentándome en la cama)
Mavery (dijo la Reina)
El hijo que estoy esperando es tuyo, no de el.

Baya, eso si fue una bomba, no me lo esperaba.
Estas segura (pregunte)
Si (respondió ella)
Yo también, mi padre nunca pudo embarazar a su otra mujer y tampoco a ella.
Lo hemos intentado por muchos años, pero nunca lo habíamos conseguido (continuo la Reina)
Hasta que llegaste tú, estoy de tres semanas.
Lo sabia (gritaron desde la puerta, era el Rey)
Te matare maldito.
Guardias a el (grito)

Seis guardias entraron y me tomaron prisionero, a pesas de las suplicas de Urara y la Reina, el Rey me envió al calabozo.
Una vez encadenado en las mazmorras el rey se presento.
Mientras el miraba, los guardias se entretenían golpeándome.
Desde cuando te acuestas con mi mujer (me interrogo)
Que sucederá con ella (pregunte)
Con ellas, querrás decir, Urara lo sabia y no dijo nada. (guardo silencio por un momento)
Tracción, todos me han traicionado, serán ejecutados. (gritaba con furia)
No, déjelas (le suplicaba)
Ellas son inocentes, yo las seduje.
Las sedujo (pregunto mirándome con furia)
Ambas fueron sus amantes. (de nuevo se quedo en silencio)
No importa, los tres serán ejecutados.

Otros dos guardias traían a Urara y a la Reina a la rastra, esposadas y golpeadas, las encadenaron contra la pared frente de mí.
Aquí están sus amantes señor Mavery (dijo golpeándome en el rostro)
Ahora dígame, desde cuando son amantes.
Yo desde que me rescato del pirata Nor Gre (grito Urara)
Desde entonces lo he amado y gozado con a el.
Y yo desde que llegaron al castillo. (contesto la Reina)
El me lleno de placer, placeres que jamás había sentido en mi vida. (dijo mirando al rey a los ojos)
Perra. (dijo golpeándola)
Luego me coji a las dos juntas (le grite, el rey se dio la vuelta y me miro)
En muchas ocasiones, las tuve a las dos juntas, jadeando y gritando de placer por mí. (no pensaba lo que decía, solamente estaba furioso porque las había golpeado, lo quería hacer sufrir)
Mentira (grito el)
No, es cierto (grito Urara)
Nos acostábamos y besábamos, el nos cojia con fuerza, nos hacia sentir en la gloria y nos trataba como verdaderas mujeres.
Basta (grito el Rey)
Mañana serán decapitados. (y se marcho)

Estuvimos en silencio hasta que todos se marcharon y el guardia se durmió.
Alguna de ustedes tiene una idea de cómo poder escapar de aquí.

En eso se escucha un ruido y el guardia cae muerto.
Mi señora. (dijo alguien, mientras habría la puerta de la celda)
Aquí estamos. (Indico la Reina)
¿Quién es? (pregunte)
Son sirvientes fieles a nosotras (respondió Urara)
Nos vienen a liberar.
Luego de que nos quitaron las esposas, un grupo de hombres nos guiaron a trabes de las mazmorras hasta la entrada de una alcantarilla.
Por aquí. (dijo el sujeto que llevaba un farol)
Por aquí saldremos al pantano.

Seguimos por un canal lleno de ratas, cuando llegamos al final salimos a un pantano, allí desembocaba el drenaje.
Fuera del drenaje, nos estaban esperando alrededor de veintes hombres.
Mi señora debemos alejarnos, antes de que descubran que han huido.
Tendremos que robar un barco (dijo Urara)
¿Cuál? (pregunto la Reina)
El de mi padre, es el más veloz y está bien armado.

Nos dirigimos hasta el puerto, allí vimos el barco del Rey, era mas grande que el del pirata Nor Gre.
Como subiremos, (dijo la Reina) esta muy protegido.
Si (respondí)
Pero solamente en el muelle, sobre cubierta no hay muchos guardias.
Solamente veo cuatro guardias en el muelle y tres en cubierta (dijo Urara)
Si atacamos a los guardias del muelle, los de la cubierta nos verán y darán la alarma. (dijo uno de los sujetos)
…Tengo una idea (dije sonriendo)
¿Qué idea? (pregunto Urara)
Recuerdas cuando Nor Gre te tomo prisionera.
Si (respondió)
Bueno, subí al barco por la cadena del ancla.
Claro (dijo ella)
Escuchen, este es mi plan.
Ustedes subirán por las cadenas (dije señalando a tres hombres)
Y atacaran a los guardias, en silencio y al mismo tiempo.
Nosotros, al mismo tiempo atacaremos a los del muelle.
Pero deberemos hacerlo en completo silencio, creen que podrán.

Todos afirmaron, y nos pusimos en marcha.
Primero aguardamos a que subieran a bordo los que se encargarían de los que estaban en el barco.
Una vez que subieron nos acercamos a los otros en silencio.
En completo silencio, los guardias que estaban en cubierta murieron, en ese momento Urara, utilizo un hechizo para matar a dos guardias, los demás fueron acecinados por flechas lanzadas por los sirvientes de la Reina.
Corrimos hacia el barco y lo abordamos, mientras un par de hombres lo desamarraban del puerto.
Izamos las velas y zarpamos.

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