Capitulo 1: Mavery llego al mundo perdido.

Al despertar, estaba mareado y aturdido, intente ponerme de pie pero las piernas no me respondieron y caí al suelo, como pude me di vuelta colocándome boca arriba y mirando al cielo comencé a recordad como había llegado ha este lugar.
Todo comenzó hace… unos meses, estaba en mi casa viendo un programa de TV, esos con premios, uno que me gusta mucho y del cual participo a menudo enviando cartas, una tarde me prepare un sándwich de queso y mortadela con mucha mayonesa, me senté a la mesa del comedor a comer y ver el programa, la conductora se llama Julia.
Es una mujer hermosa, cabello rubio, ojos azules y una figura esplendida, es muy divertido verla conducir el programa; tiene mucho humor y picardía, ese día era el programa numero seiscientos, ya hacia tres años que estaban al aire y habían preparado un sorteo especial, del cual participe, envié como treinta cartas, el premio era un viaje en crucero todo pago por el caribe, nunca havia viajado en barco y esta era una oportunidad única.
La hora de programa casi había acabado y por fin llego el momento del sorteo…
– Ahora haremos el sorteo que estaban esperando (dijo Julia), miguel, ¿listo?
– Si Julia. (respondió su asistente)
– Muy bien, comiencen ha mezclar y a mi señal sacas una. (Julia decía esto sentada tras su escritorio)
– Ahora…, muy bien, mientras Miguel me trae el sobre (mientras este corría desde el sitio donde habían realizado el sorteo, hasta el escritorio de julia, la cámara lo seguía; en un momento este resbalo y por poco cae de bruces al suelo, se aferro a un cameraman que estaba cerca y evito la caída, aunque si este ultimo no se hubiera aferrado a parte del decorado, ambos habrían caído al piso) les comento que el premio es un crucero por el caribe con todos los gastos pagos. (al parecer Julia no se percato del tropiezo, ya que levanto la cabeza y miro a los demás, mientras se escuchaban unas risas de fondo)
– Aquí esta, gracias, ¿Qué sucedió? (Pregunto esta sin comprender de que se reían)
– Es que casi me caigo. (Respondió Miguel con una risa)
– ¿De verdad?, huuu, no lo viiii.
– Si, y se llevo puesto a Roberto. (Dijo otro detrás de las cámaras y una sonora carcajada se hoyo por todo el lugar)
– Entonces esto saldrá el domingo en los bluppers de seguro.
– Bueno, continuemos… (Dijo julia con una sonrisa)
– Y el ganador es…

De más esta decir que gane, luego ese mismo día los de la producción del programa me contactaron y me dijeron que el premio lo recibiré el lunes próximo en el programa, ese fin de semana recibí la llamada y visita de amigos y familiares, felicitándome por mi oj… por la suerte que tuve.
El lunes me liste y me dirigí al canal, allí me hicieron pasar y me recibió el asistente de Julia, me dijo que me sentaría entre el publico y que el premio me lo darán al aire dentro de quince minutos.
El programa paso, y por fin llego el gran momento.
– Bien, aquí estamos de vuelta y conmigo se encuentra el afortunado ganador del viaje en crucero.
– Denle la bienvenida a Mavery, hola, ¿Cómo estas? (Me saludo dándome un beso en la mejilla, debo decir que en persona es mucho mas hermosa, y el aroma que desprendía era dulce y embriagador.)
– Nervioso (respondí viendo de reojo su escote), pero muy entusiasmado, es la primera vez que viajare en barco, es algo que siempre quise hacer pero nunca tuve la oportunidad.
– Pues ahora la tendrás y no en cualquier barco, en un fabuloso crucero de lujo.
– Toma, acá están tus pasajes, con quien tenes pensado viajar.
– No se (conteste, mientras echaba una mirada de reojo a sus hermoso senos), Como dije no estoy casado ni tengo novia.
– Si queres te invito a vos, (dije con una sonrisa) ¨Rallos, no puedo creer lo que dije¨ (pensé, poniéndome duro al ver la expresión de Julia)
– …Mmmm… ¿Es una proposición? (Dijo esbozando una picara sonrisa y entrecerrando sus ojos con malicia)
– Je, (dije riendo, mientras trataba de no parecer un idiota. Ella me dijo, acercándose a mi; que si no fuera porque tiene que seguir con el programa, se iría con migo. Por supuesto, lo dijo en joda, con intención de hacerme sentir incomodo, lo cual logro, haciéndome sonrojar de vergüenza.)
– Veré que hago (respondí entonces)

El resto del programa continuo normalmente y al terminar me dirigí ha mi casa, donde me esperaban mis amigos, los cuales no perdieron la oportunidad de gastarme por lo sucedido en el programa, “Hey galán, la tenes muerta” (Me decía Roberto, mientras se reía), “Bravo campeón” (Me decía Miguel), “No puedo creer que te atrevieras ha decirle eso” (Dijo Griselda con una sonrisa), si yo tampoco lo puedo creer (dije riendo).
El viaje comenzaría en dos semanas, por lo que pedí licencia en el trabajo (Lugar donde también me gastaron), compre algunas cosas y mucha ropa, las dos semanas habían pasado como si nada, y había llegado el gran momento.
Debo decir que como no tenia a quien llevar intente cambiar el otro pasaje, me costo convencerlos pero me lo cambiaron, aunque por la mitad de su valor, pero no me quejo, de todas formas me vino de arriba, era mas dinero para gastar en el viaje.
Al llegar al puerto me encontré con esa magnifica embarcación calculo que debió medir mas de doscientos metros de largo y unos sesenta de alto.
Era todo blanco, con una gran franja negra que lo atravesaba a lo largo y otra amarilla encima de esta. Casi al frente se leía el nombre del crucero “Nereida”
Al subir a bordo fui recibido por el anfitrión que me dio la bienvenida e índico cual era mi camarote.
El botones me guió hasta el, para llegar tuvimos que pasar por un gran y hermoso salón con una escalera central que se bifurcaba en dos, para unirse nuevamente en el piso superior en donde se encontraba el casino, según me dijo el botones, luego tomamos un ascensor panorámico que nos llevo hasta el tercer piso y atravesamos un largo y ancho pasillo alfombrado.
No podía creer la cantidad de mujeres que había, una más hermosa que la otra.
Mi sorpresa fue aún mayor cuando entre al camarote, este era enorme, nada que ver con esos camarotes que uno suele ver en las películas, en el había una cama enorme, con sabanas de ceda, un gran TV, una computadora con acceso a Internet un minibar y otras cosa, pero el baño fue lo mejor, había un enorme llacusi, nunca había usado uno.
Le entregué una propina al botones y este se fue, lo primero que ice fue prepara el llacusi para tomar un baño, mientras lo preparaba comencé ha recorrer la habitación, sobre la mesa de luz había un para de panfletos, los cuales mencionaban las distintas actividades que se podría realizar en el crucero y otro describiendo las características del mismo, lo que me llamo la atención fue el tamaño de este y su capacidad.
¨ El crucero, está valuado en unos 800 millones de dólares y tiene capacidad para 2.620 pasajeros. El buque británico cuenta con más de 345 metros de largo y más de 72 metros de alto, además de tener 17 cubiertas, cinco piscinas, amplias escalinatas, un gran salón de baile, una cubierta de paseo de 360 grados y numerosas tiendas.¨

Luego de tomar un largo bañó, salí ha recorrer el crucero, al llegar al final del corredor encontré un plano de la cubierta indicando en donde me encontraba y en donde se encontraba cada cosa en la misma.
Sin darme cuenta había pasado toda la tarde y ya era casi la hora de la cena, me dirigí a mi camarote para bañarme y cambiarme, luego fui al comedor, al entrar me dijeron que hoy seria el invitado en la mesa del capitán, eso era parte del premio, me guiaron hasta allí y fui recibido por el, se presento y luego presento a los demás invitados.
– Bien venido, soy el capitán Williamns Mc. Majan (Era un hombre delgado, con bigotes espesos y rizados en las puntas, vestía su tarje de capitán muy blanco y llenos de botones dorados), a mi derecha se encuentra el Sr. Marcus Aiwa (Un sujeto regordete, calvo y siempre estaba sonriendo.), presidente de la multinacional Aiwa inc. Y su esposa Penélope Wordbanch. (Una mujer muy elegante y refinada, con una nariz que parecía el pico de un loro)
– A su lado se encuentra el Sr. Symon Mantec (Un sujeto que tenia cara de pocos amigos y al saludarme frunció el labio superior como si hubiera olido mierda.), uno de los mas respetados cardiocirujano del mundo y su prometida la Srita Roxana Unisys (Una hermosa mujer de no mas de veintiocho años, con un cuerpo que envidiarían las mejores modelos, un trasero duro y parado, una cintura que me daba la sensación de que si la apretaba contra mi se quebraría y unos senos firmes, su rostro era radiante y de piel morena, su sonrisa brillaba, sus ojos eran negros como el azabache igual que su larga cabellera), y el señor Campos Alejo Miguel Quemes es un afamado artista plástico (El sujeto usaba una camisa hawaiana unas bermudas y zapatos sin medias, en su cabeza llevaba una boina).

Luego de las presentaciones y saludos comenzó la cena y la velada transcurría muy tranquila, para no decir aburrida, cada uno hablaba de sus negocios, de sus vidas, yo miraba el espectáculo y a Roxana, mientras pretendía interesarme por la conversación, en eso la señora Penélope Wordbanch le pregunta al capitán si realmente pasaremos por el conocido triangulo de las bermudas.
– Capitán, escuche que mañana pasaremos por el famoso triangulo de las bermudas y también que es un lugar donde han desaparecidos muchos navíos y aviones, ¿es cierto esto?
– Si señora, así es. (Respondió el capitán)
– Como su nombre lo indica (Comenzó el capitán, yo ya veía una larga y aburrida lección), es un espacio en forma de triángulo que cubre un área de 3.900.000 kilómetros cuadrados entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Melbourne. También llamado triángulo del Diablo y el Limbo de los Perdidos, este lugar fue y es testigo de fenómenos sin explicación que han recorrido el mundo. (A todo esto yo seguía observando a Roxana, la cual no me quitaba los ojos de encima)
– El fenómeno de la desaparición de barcos y aviones que han pasado por esos lugares, se atribuye a muchas causas; algunos científicos dicen que en esos lugares hay grandes campos de energía proveniente de la Tierra y es por esto que las comunicaciones se cortan; otros fanáticos de la ciencia ficción, piensan que el triángulo está relacionado ampliamente con criaturas extraterrestres y OVNI; en cambio, hay quienes piensan que en ese lugar se encuentra el portal que une esta dimensión a otra, si esta teoría sería cierta, las personas no son secuestradas, sino que son transportadas a otra dimensión. Una teoría más, es que por esos lugares se encontraría la antigua Atlántida, una ciudad que supuestamente existió hace 5000 años antes de Cristo que era muy avanzada científicamente y desapareció misteriosamente; desde esa civilización en lo profundo del mar, se estarían enviando rayos y demás. (En ese momento algo me sobresalto, algo tocaba mi entrepierna, era el pie de Roxana, ella se puso a jugar conmigo.)
– Nadie puede negar que este, un fenómeno extraño, sucede, ya que desde la mitad del siglo XX han desaparecido un total de cincuenta barcos y veinte aviones y algunos de ellos se han hecho muy conocidos como la desaparición del vuelo 19 en el año 1945. (Yo estaba algo nervioso, si alguien se daba cuenta se armaría un tremendo escándalo, pero por otra parte lo disfrutaba.)
– Pero déjeme asegurarle que no es para nada peligroso, son solamente historias, muchos han atravesado el dichoso triangulo sin que sucediera absolutamente nada.

La velada continúo…

A la mañana siguiente Salí a recorrer el barco nuevamente y por la tarde me fui a la piscina, en donde vi a Roxana, llevaba una bikini muy chiquita.
Me acerque, asegurándome que no estaba su prometido cerca y la salude.
– Hola. (Le dije)
– Hola, como estas. (Respondió ella mientras me besaba en la comisura del labio, no fue un beso casual, lo había hecho a propósito.)
– Bien, ¿Estas sola? (Le pregunte mientras seguía observándola de pies a cabeza, deteniéndome en un par de lugares)
– Si, Symon no se sentía bien y prefirió quedarse en el camarote a descansar. (Mientras decía esto, ella me observaba con la misma intensidad que yo a ella, se detuvo en mi entrepierna y no dudo que observo el bulto, que en ese momento tenia por la erección que me producía verla.)

Pase allí la mayor parte del día en un juego disimulado con Roxana, quedamos en encontrarnos en mi camarote a las doce de la noche, por la noche luego de cenar pase un rato por el casino y luego me retire a mi camarote a esperar a Roxana.
A las doce menos cinco golpean a la puerta, abro y allí estaba ella, con una falda muy corta, un top que apenas si cubría unos centímetros debajo de sus bustos y unos zapatos negros de tacón de aguja que le daban a sus piernas la apariencia de que no acababan jamás.
La hice pasar, y no bien atravesó la entrada se me echo encima y me abrazo y beso con pasión, cerré la puerta empujándola con fuerza y me abracé a ella de igual manera.
Mientras nos besábamos jugamos con nuestras lenguas, eso era mas una lucha, estuvimos besándonos y acariciándonos por un rato.
Luego la di vuelta y la apoye contra la pared, me apreté a su espalda y comencé a acariciarle los pechos, y mientras seguíamos besándonos deslice mi mano derecha hacia abajo y la introduje por debajo de su falda.
Comencé a acariciar su entrepierna a través de la diminuta ropa interior y sentía como esta se mojaba.
Nos dirigimos hacia la cama, siempre pegados uno junto al otro, y nos acostamos, ella desabrocho el botón de mi pantalón y bajo la cremallera, metiendo su mano bajo mi calzoncillo.
Comenzó a acariciarme y rodeo mi miembro con su mano, lo saco de su refugio y comenzó a moverlo de arriba hacia abajo, con suavidad, mientras me besaba comenzó a deslizarse de la cama hacia abajo, yendo de apoco hacia mi pija, al llegar a ella la beso, luego se metió la punta en la boca y comenzó a chupar, eso era increíble, yo estaba por estallar, ella siguió y se lo introdujo todo en la boca.
Comenzó a chupar de un forma salvaje, lo lamía como si fuera un helado, lo saboreaba, se lo metía asta el fondo, yo seguía agarrandole la cabeza con mis manos y cuando sentí que se venia la eyaculacion le dije, ella me dijo que quería que lo hiciera dentro de su boca y siguió.
Ya sin resistir mas acabe en su boca, mientras la veía, ella parecía saborear mi leche, se la trago y siguió chupando.
Al acabar se acostó a mi lado y yo comencé a besarla, aun tenia en su boca el sabor de lo que bebió con placer, era un sabor salado y ácido, seguí besándola mientras acariciaba sus senos, continué igual que ella hacia abajo pasando y deteniéndome un buen rato en sus pechos, luego acabe en su concha.
Comencé a besarla, y a lamerla, lamía con ganas y sentía el sabor de sus líquidos en mi lengua, continué besándola en el clítoris los cuales apretaba con mis labios.
Seguía metiendo mi lengua en su concha, moviéndola de lado a lado, de arriba hacia debajo de adentro hacia fuera, primero suave luego mas rápido, yo escuchaba sus gemidos de placer, pero no podía levantar la cabeza porque ella me agarraba de los pelos y me empujaba la cabeza hacia abajo a la vez que subía sus caderas rítmicamente.
En eso ella ahoga un grito de placer, gime nuevamente, dobla su espalda y en una especie de convulsión llega a un gran orgasmo, yo continuo, para ese momento ya tenia el pene nuevamente erecto, ella me pide que me acueste en la cama y así lo ice, se coloco sobre mi en un perfecto 69 y comenzó a chupar al tiempo que yo seguía lamiendo, estuvimos otro rato así hasta que nuevamente llego otro orgasmo mas, esto era increíble.
Al acabar nos quedamos uno acostado al lado del otro y mientras descansábamos ella me seguía acariciando la pija y yo amasaba sus tetas, al rato estaba otra vez erecto y ella se acomodo encima de mi, agarro mi miembro y se lo coloco en la entrada de su concha.
Descendió lentamente, primero entro la punta, y comenzó a meterla y sacarla de su Concha, luego en un movimiento brusco se sentó de golpe, lo cual provoco que se le metiera hasta el fondo, siguió moviéndose, adelante, atrás, adelante, atrás… cada vez mas rápido y mas salvaje, arqueaba la espalda y tiraba su cabeza hacia atrás mientras gemía.
Nuevamente acabe dentro de ella, para entonces ella ya había tenido dos orgasmos más.
Le dije que se pusiera en cuatro, y ella así lo izo, me coloque atrás y comencé a besarle las nalgas, se las acariciaba y amasaba, introduje mi dedo medio en su concha mientras le amasaba las tetas con la otra mano, luego penetre su ano con el dedo húmedo de fluidos y sentía como el esfínter se estrechaba presionándolo, luego se relajaba.
Yo movía mi dedo dentro de su ano y realizaba círculos, preparando la entrada para la penetración.
Me coloque en posición, puse la punta en la entrada y embestí, esta ves no lo contuvo, exhalo un grito y un gemido que creí que despertaría a todos en el barco.
Era algo estrecha, en tres envestidas la penetre por completo, luego seguí con mis movimientos a la vez que ella me acompañaba con los suyos, comencé a embestir con más fuerza, tuvo que sostenerse con una mano de la pared del camarote para evitar que la estrellara contra ella por la fuerza de mi envestida.
Acabamos juntos, ambos exhalamos un gemido y caímos sobre la cama, completamente transpirados, nos besamos, y nos quedamos así un rato largo, luego ella se levanto y se dirigió al baño, verla caminar completamente desnuda era un espectáculo maravilloso.
Sentí la regadera, al rato salio bañada; se acerco, me beso, se cambio y se dirigió hacia la puerta, antes de abrirla se volteo, me dijo que mañana nos veríamos de nuevo y se fue.
Yo me quede un rato mas tendido hasta que me dormí.
Una sacudida muy fuerte me lanzo de la cama y caí al suelo golpeándome el cabeza con la mesita de luz, aun medio dormido y adolorido me levante y note que las sirenas del barco estaban sonando, me coloque mis pantalones, una camisa y Salí a cubierta.
Lo extraño era que no había nadie, parecía un barco abandonado, comencé ha caminar por cubierta, las luces rojas y las alarmas sonaban y alumbraban sin cesar, no entendía nada, que estaba sucediendo.
Luego el barco se movió y sacudió con furia inclinándose a la derecha, caí al suelo, me incorpore y me dirigí a los botes, estos aún estaban allí, nadie los había utilizado, eso significaba que los demás tendrían que estar abordo, pero donde se encontraban.
Otra vez el barco se sacudió y se inclino aún mas, esta ves reaccione y me aferre a la baranda del barco y evite caer nuevamente al suelo, con miedo, me coloque un salvavidas que encontré en un bote al que subí, si el barco se hundía, al menos estaría ha salvo, eso creía, en un cuarto sacudón aún mas fuerte que los anteriores las ataduras del bote cedieron y callo, dándome una fuerte sacudida, en ese momento lo ultimo que recuerdo es que todo se oscureció.
Desperté ya de día, habría sido cerca del mediodía porque el sol estaba en lo alto y quemaba mucho, yo estaba en el bote, sin poder creer lo que me estaba sucediendo, solo y en medio de la nada, así pasaron varios días, lo único que tenia eran unas provisiones de emergencia que encontré en el bote.
Ya pasaron como tres semanas y las provisiones se me terminaron hace mucho, estoy ambiento y sediento, las fuerzas me fallan y me desvanezco.
Un extraño ruido me despierta, era de día pero no podía ver absolutamente nada, un enorme manto de niebla lo cubría todo, apenas si lograba ver el final del bote, el ruido se hacia cada vez mas fuerte, no lograba definir que era, hasta que Salí de la niebla y me di cuenta, me dirigía directo hacia unos arrecifes, sin fuerza para poder controlar el bote, este se estrello contra ellos lanzándome al agua, trate de nadar con todas mis fuerzas pero no pude y el agotamiento me venció, creí que moriría en ese momento.
Pero no, aquí estoy tirado en esta playa, cansado y con hambre pero feliz de seguir con vida.
Luego de descansar por un momento me senté, mire a mi alrededor; al frente estaba el mar, a mi derecha e izquierda se extendía una enorme playa de arenas amarillas, a mi espalda, a lo lejos se veía un bosque, me puse de pie y comencé ha andar, sin saber hacia donde, me dirigí al bosque, en eso escucho un sonido extraño, como el rugir de un animal pero… no podría explicarlo.
El sonido se acercaba y parecía como si alguien estuviera agitando unas enormes sabanas al viento.
Escuche nuevamente el rugido, venia del cielo, alce mi vista y lo vi pasar volando, no lo podía creer.

– Eso… eso… eso era un… un…
– Así es mi amigo (dijo alguien detrás de mi), eso era un dragón.
– Si, pero… como, … (Entonces reaccione)
– ¿Quién es usted?
– Ho disculpe mis malos modales, mi nombre es Nor Gre, soy un dragador.
– …¿Un dragador y eso que es? (Pregunte mientras lo observaba, llevaba una especie de armadura de cuero, un casco de metal con cuernos; una enorme hacha, de seguro yo no hubiera podido alzarla siquiera, una enorme barba, era bajito, debió medir un metro cincuenta y muy robusto, pero se notaba que era fuerte.)
– Podría decirme en don…
– Lo siento (No me dejo terminar la frase), pero debo perseguirlo antes de que lo pierda de vista, asta luego amigo. (Y salio corriendo tras ese enorme animal)
– No, esper… Oiga…
– ¿Qué….?

Esto fue extraño, me estaré volviendo loco, ¿dragones? Y ese sujeto…
Llevaba un hacha y estaba vestido como ese sujeto enano, el del hacha, en el señor de los anillos.
Luego de estar un buen rato parado en el lugar, tratando de entender lo que sucedió, mi estómago gruño, el hambre que tenia era tremendo, retome mi camino tratando de ver si conseguía algo que comer, una planta con frutas, algún animal, algo.
Pero no tenia suerte, seguí caminando hasta que oscureció, caí rendido al suelo y me dormí, de repente un aroma delicioso me despierta, trato de orientarme con mi nariz y sigo ese magnifico olor.
Al caminar por un rato llego a un campamento, veo una carpa, una olla al fuego y algo hervía en su interior despidiendo un aroma exquisito, miro por todos lados y no veo a nadie, me lanzo veloz en busca de la comida y comienzo a comer con una cuchara que encontré junto con un plato, estaba delicioso, cuando en eso siento algo puntiagudo apoyarse en mi espalda.
Me paralizo y escuche la voz de una mujer que me decía.
– Quieto ladrón, te cortare la cabeza.
– Como te atreves, nadie que me robara sobrevivió a mi ira.

Debo admitir que si no fuera porque hacia días que no comía, en ese momento hubiera ensuciado mis pantalones.
De inmediato le respondí, algo asustado.
– Disculpe, mi intención no es robarle nada, solamente estoy hambriento, hace días que no como, pero me iré de inmediato. (Un hilo de transpiración recorrió el costado de mi cabeza)
– ¿De verdad tienes tanta hambre? (me pregunto con sorpresa), lo ciento, creí que querías robarme.
– Continúa comiendo. (Dijo bajando su arma y rodeándome hasta ponerse enfrente de mi)

Sin decir mas que gracias, seguí llenándome el estomago, comí hasta que no pude mas, también bebí algo parecido a la cerveza, solo que sin gas.
Al acabar me recosté en el suelo, y sin darme cuente me quede completamente dormido.

A la mañana siguiente, al despertar siento una voz que me saluda.
– Buenos días (dijo alguien, yo aun estaba confundido), como te sentís esta mañana. (No lograba enfocar mis pensamientos, creía que todavía estaba en el crucero y la que me saludaba era Roxana, hasta que reaccione)
– Bien, muchas gracias, disculpe mi actitud de ayer pero…
– No te preocupes, mi nombre es Urara Calipso y tú como te llamas. (Me decía mientras yo empezaba ha salir de la tienda)
– Me llamo Mavery, Mavery Sopena. (Respondí, y quede helado al verla)

Ella era realmente hermosa, de unos veinte años, calculo, delgada y de no mas de un metro setenta, vestía un traje de cuero muy ajustado que dejaba ver perfectamente sus curvas, las cuales eran magnificas.
Tenia una piel suave, se notaba, color arena, ojos verdes, cabello corto y alborotado color negro.
Sus senos no eran grandes pero se notaban firmes, tenía caderas anchas, y su trasero era respingado y bien formado, la ropa de cuero se le metía por entre las piernas apretándola, marcándole todo.
Delgada pero se notaba que tenia un estado físico increíble.
– De donde eres (me pregunto, mientras mezclaba el desayuno en la cacerola)
– Soy de Argentina. (Respondí, mirándola mejor, el día de ayer casi ni la note, solo me dedique a saciar mi hambre.)
– Me podes decir en donde me encuentro. (Pregunte)
– Esta es la isla de los dragones.
– ¿Isla de los dragones? (dije), nunca escuche hablar de un lugar llamado así.
– Y yo nunca escuche de un lugar llamado Argentina, en donde queda.
– Argentina, bueno, esta en el continente americano, en América del sur.
– ¿América del sur? (Parecía no comprender de lo que le estaba hablando)
– Tampoco escuchaste hablar de ella. ¿El continente Americano? (Pregunte extrañado)
– No, en que lugar queda.
– Ya te dije, en… ¿como te explico?

Opte por dibujarle un mapa del mundo en el suelo y así señalarle el sitio preciso.
Lo dibuje, mas o menos quedo, y le señale donde estaba argentina.
Ella no me respondió, le dije que marcara en este mapa en donde nos encontrábamos, ella tomo la rama y se quedo un rato en silencio pensando.
Luego me dijo que no reconocía ninguno de esos continentes, a los cuales yo hacia referencia, se corrió un poco y dibujo algo.
Al terminar me dijo que este era el mapa que ella conocía y que nosotros estábamos en una gran isla al oeste del reino de Picesla.

Un comentario en “Capitulo 1: Mavery llego al mundo perdido.

  1. joder, ¿qué tal corregir un poco la ortografía? se te cortan las ganas de leer tanta burrada

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