Casada con todos / Tercera parte

Al día siguiente, me sorprendió José mientras limpiaba la buhardilla. ¿Qué haces tú aquí?, ¿No tenias que estar cuidando las ovejas con tu hermano Pedro…? -Perico no sabe nada… pero yo si…

Le seguí el juego… ¿se puede saber que sabes tú?…

— Todo, lo sé todo….

Puse voz de mimosa —¡¡ Anda !!… Pepito… díselo a tu Sandrita… — Surtió efecto y el chaval explotó: Vi lo que le hacías a mi hermano Raúl…

— Y mi Pepito quiere que su Sandrita le haga lo mismo… ¿No?, contesté con la misma voz mimosa.

— Sssiii, Sssiii, Sssiii, repitió estrujándose la entrepierna sin parar, totalmente excitado….

— Ven Pepito… acércate… comencé a desnudarle… lentamente… cuando le quité los calzoncillos su pene saltó como si tuviera un muelle… todavía no era una polla en condiciones, como la de sus hermanos… pero si una picha interesante…
Cuando estuvo en pelotas, le invité a que me desnudara a mí…. me dejé desnudar y sobar por todo el cuerpo… su picha excitada estaba totalmente pegada a su vientre….

—¿Es la primera mujer desnuda que ves?… —asintió con la cabeza—, sin apartar los ojos de mi velluda entrepierna… me eché en el suelo, sobre nuestras ropas…. agáchate Pepito… contémplame el chochito todo lo que quieras… el chico nada más agacharse se corrió, salpicándome los muslos de semen… cayó sobre mi, bufando y gruñendo… lo abracé amorosamente y le besé en los labios… metiendo mi lengua en su boca poco a poco… ese día Pepito se hizo un hombre… a pesar de que su picha no estaba del todo desarrollada, si tenia la potencia de eyaculación de Severiano, su padre… la criatura a cambio, me entregó su fogosidad, propia de su edad, haciéndome llegar al orgasmo hasta diez veces en los siete polvos que me echó antes de caer rendido de nuevo en mis brazos, quedándose dormido como un angelito….

Por donde iba…. a si, esa tarde fui en busca de Pepito, quería que fuese hasta la casa de Paula, para decirla que quería hablar con ella….
Estaban debajo de un árbol, a la sombra del sol de Julio, que caía de justicia (iba toda sudada), llegué por detrás, sin que advirtieran mi presencia y, me llevé una terrible sorpresa… Perico tenia los pantalones en los tobillos y sujetaba por la cabeza a Pepito… este de rodillas le mamaba la verga sin descanso…

— Eso no se hace Perico, le regañé (Pepito pegó un salto al oírme, retirándose de la verga de su hermano), eso está muy feo –simule enfadarme —.

— Es que… tenía ganas… —me dijo con la cara pálida como la nieve-…siempre lo hemos hecho así, desde que este (señaló a Pepito) era chico… (pobres, cuanto echaban de menos a una mujer)..pues ahora que estoy Yo, van a cambiar las cosas… Venga… ¡¡¡Desnudaros!!!… —les ordené—, al momento estaban en pelotas delante de mi… esperando la próxima orden…. (buena polla me dije mirando a Perico) —Ahora… —hice una pausa para mirarlos—, me desnudáis a mi, quiero que disfrutéis con mi cuerpo como os venga en gana, —les ordené—…
Fue una equivocación por mi parte… los dos muchachos estaban tan salidos, que se lanzaron sobre mi… derribándome en el suelo… tirando con fuerza de mi vestido, —¡¡¡no me lo rompáis!!…, tuve que gritarles-… entre los dos me quitaron el vestido, — las bragas si que te las arranco, me advirtió Perico—… Pepito se puso sobre mi cara, restregándome su picha… se la atrapé con la boca y comencé a chupársela… Perico cumpliendo su advertencia, me arrancó las bragas a tirones y me clavó, el nabo en el coño de un solo empujón… menos mal que estaba húmedo de sudor, si no… por la forma en que me embestía, me hubiera lastimado… montamos un delicioso trío, pero muy breve… estaban tan excitados que se corrieron enseguida, dejándome a las puertas del placer… me toqué el chocho, metiendo tres dedos en mi vagina comprobando que despedía fuego…

Los chicos miraban embobados las evoluciones de mi mano sobre mi chorreante coño……

—¿Qué?…¿Os vais a pasar la tarde mirándame….?, —me miraban con la lujuria reflejada en sus ojos—, Vamos!!!, venid y coméroslo!!!… Mis palabras de ánimo, fueron el detonante… se lanzaron como lobos hambrientos…. Perico a mi entrepierna y Pepito a mis tetas… en un momento me sentí transportada por el placer… pero no me conformaría sólo con chupadas, No señor… tenia necesidad de que me clavaran el miembro una y otra vez… sin descanso… Pepito, ya tenia su picha dispuesta de nuevo, pero la que me interesaba de verdad era la de Perico… más larga… más gorda… quería saborearla entre mis piernas….

Les detuve a duras penas, cambiando a Perico de postura, cosa que hizo entre gruñidos… acoplando de nuevo su cara entre mis piernas…. las suyas las mantenía muy juntas, apretando mi cara con sus muslos, así no podía chuparle el miembro con comodidad, por lo que le di unas palmadas sobre sus nalgas hasta que se espatarró… sus colgantes huevos se derramaron sobre mis labios, los aparté echándolos sobre mi frente… quedando su flácido desprotegido… lo dirigí con mi mano hasta mi boca… lo engullí y me entretuve en chupar y lamer su glande, para recuperar su dureza lo antes posible… en ello estaba, cuando Pepito por detrás de mi cabeza, arrimó su lengua… lamiendo los cojones de su hermano…

—¡Quita guarro!!! –aparté su cara de una torta—.

—¿Y yo que chupo….? —el pobre estaba desesperado, como si se sintiera apartado—.

—Espera —le dije intentando tumbar de lado a Perico y Yo con él… pero cada vez que lo intentaba.. el chico gruñía y se agarraba a mis piernas con fuerza—.

Ayúdame con tu hermano, sola no puedo… así entre los dos, logramos tumbar a un Perico tan salido y amorrado a mi chocho… que no había nadie que lo separara de él….

— ¡¡Pepito, ven!!, entreténte con mi ojete. ¡¡¡Anda!!! No lo dudó, se pasó un buen rato lamiéndome el ano… más tarde sentí como me hincaba su picha… deslizándose por mi interior, ahora era pequeña y juguetona y no tenia dificultad… ya veríamos cuando se desarrollara… tanto placer en mi sensible coño y en mi culo hicieron que me corriera… les obligué de nuevo a cambiar de postura, ya que la polla de Perico estaba en forma… sin soltarla en ningún momento el chico se tumbó… me puse a horcajadas sobre él… penetrándome lentamente… saboreando cada centímetro de sus delicioso nabo… Pepito, volvió a enchufármela por el culo… al momento los tres nos movíamos al mismo compás… llegué al orgasmo sin parar varias veces…. me dejé joder todo lo que ellos quisieron y por donde quisieron… no sé cuanto tiempo pasé, sintiéndome deliciosamente follada… cuando sus miembros se quedaron flácidos… me senté sobre los muslos de Perico e invité a Pepito a que se sentara sobre mis piernas…

Me miraban con los ojos brillantes… ¿Os gusta hacer guarrerías….?, dije mientras les regaba los genitales con mi dorado líquido… comprendieron en seguida… y se unieron a mí con sus propios pises… entre los tres formamos un charco impresionante…

Cuando terminamos, le di el recado a Pepito, que partió como un rayo… por mi parte me despedí de Perico con un beso en sus labios y un suave apretón en sus huevos…. me giré y emprendí el regreso a la casa… no sin dificultad, ya que las piernas me temblaban…

Al llegar a la casa, Severiano me salió al encuentro… ¡¡Hola!!, Sandra, te he estado buscando…

— He ido a ver a los chicos, le he pedido a Pepito que avise a Paula de que quiero que venga para hablar con ella.

— Pero hija no hace falta que te des una caminata, para eso tenemos el teléfono….

— Ya lo sé, pero de paso aprovecho y me doy un paseo… A propósito… ¿para qué me buscaba….?.

—Para charlar un poco contigo, a veces me siento tan aburrido… —me puso cara de lástima—.

—¿Sólo para charlar…?, ¿No será para otra “cosa”?…

—Hombre Yo… su cara se puso como un tomate, — Vaya con el viejo “verde”- (la verdad, es que tenía razón el pobre… con tanto folleteo con los hijos… había descuidado al padre…). Me divertía verle tan cortado, decidí jugar un poco más con él…

— Como no me hable con más claridad…

— Es que… me siento violento…

— ¿Qué pasa.. tiene alguna queja de mí?.

— ¡¡¡Noooo!!!, dios me libre hija mia… no, es por lo que pasó el otro día… el de la película….

— ¡¡¡Vaya!!!, —me hice la sorprendida—, pero no decia que le daba vergüenza… si no quería que le viera… vamos que se la tuve que menear de espaldas…

—Hija por favor…. —su cara se puso de todos los colores—.

Ya estaba bien de jugar con el “viejo”, me acerqué a él, sentándome en sus rodillas… “¿Que quiere mi Seve?, ¿Que su Sandrita le acaricie la pichorra?, —le dije con voz muy melosa, acariciando su cuello con las uñas de mis dedos—, ¿Ehh? —insistí ante su silencio—.

—Si, hija mía, me gustó tanto la otra vez….

—Venga conmigo, —le cogí de un brazo y subimos a nuestra habitación… miré el reloj de la mesilla… disponíamos de tres horas hasta que vinieran los hombres… le desnudé por completo, admirando por primera vez su polla…”el objeto de mis deseos”… sólo con imaginar lo que sentiría cuando me soltara sus potentes lechazos…. mi chocho se derretía…

Lo que no me gustaba tanto era que mi suegro tenia los genitales muy peludos.. Yo tenia la firme convicción de afeitarme todo el coño… quizá me dejara una pequeña “matita de pelo”, por encima, como un sombrerito… de repente tuve una idea, —Espere un momento—. Fui al baño y me traje una palangana con agua caliente, jabón de afeitar y la navaja de Rafael. Lo dejé todo encima de la cama y tumbé a Seve en la cama, sobre una toalla, abriéndole las piernas.

—Pero… ¿Qué me vas a hacer…?, —preguntaba preocupado—.

—Afeitarle.. ¿O ya no quiere que le trabaje los “bajos”?. —Si, hija, claro que quiero—, pues entonces se la voy a dejar a mi “gusto”.
Empecé a aplicarle brochazos de jabón por toda la picha, los huevos.. y alrededor de su ano… Cogí la navaja y la froté contra la lengua de cuero… y comencé a afeitarle, con mucho cuidado… empezando por su culo… subiendo por sus huevos que se contrajeron al contacto de mi mano… —Estése quieto… no vaya a rebanarle “las pelotas”… cuando terminé, me tumbé yo en su lugar…

— Ahora le toca a usted afeitarme… —la verdad es que daba mucho placer, el contacto de la navaja en la piel—.

Cuando terminamos, nos metimos en la bañera, y nos lavamos a conciencia, primero a él y luego yo…

Cogí un espejo y se lo puse frente a él… ¿Qué le parece….?, —parezco un niño—, Ya quisieran “los niños”, tener el cipote que tiene usted… nos secamos, le cogí por la polla y tirando de él nos fuimos a la cama…

¡Que pollón más apetecible que tenia…! me lo metí en la boca, saboreando el pedazo de carne como si fuera un caramelo, sin pelos, estaba delicioso…. se ponía muy dura dentro de mi boca… me la saqué cambiándola por sus cojones… metiéndomelos en la boca y estirando de ellos con los labios… El pobre no hacia más que gemir y jadear… seguro que estaba en la gloria… me agaché sobre su culo, abriendo las nalgas… y empecé a lamerle el ano…

¡¡¡Aaaaahhhh!!!, ¡¡¡Aaaaaggghh!!!… ¡¡¡me matas de gusto hija!!!, ¡¡¡que cochinadas me haces…!!!… tuve que parar por temor a que se corriera antes de tiempo…

Me senté encima de su cara…. Chúpeme el chochito… cómaselo… ¡Joder! si se lo comió, tenia una boca hambrienta… Y su lengua… ¡¡¡Dios mioooo!!!, ya podría haber enseñado a Rafael a lamer de esa manera…. ¡¡¡Mmmmm!!!, que gusto me estaba dando…. La lengua de Severiano me estaba escarbando el ojete de una forma tan magistral, que no me aguanté el orgasmo… me corrí en su cara, mojándole con mis jugos.. caí en la cama boqueando en busca de aire… él aprovechó para meterse entre mis piernas, apoyó su tremendo capullo, hinchado como una nuez en la entrada de la vagina y… empezó a penetrarme… lentamente…

— Siii… démela toda… ¡¡¡Aahhh!!!… la siento entrar… como me llena… ¡¡Mmmm!!, ¡¡¡Vamos!!!, Seve, hasta el fondo… quiero sentir sus huevos en mi culo…

¡¡¡Tómala!!!, cochinita… ahí va… —dijo encajándola hasta el útero—… ¡¡¡Dioooossss!!!… que sensación… era como si te hubieran clavado una lanza….
Empezó un suave bombeo, entrando y saliendo de mi gruta… pero al poco me poseía con muchísima fuerza… sus pollazos eran tan tremendos… que me izaba el culo de la cama… y así estuvo un buen rato… arrancándome orgasmo, tras orgasmo… agotándome poco a poco… pero lo mejor fue cuando me avisó que se iba a correr… me relajé, esperando que eyaculara… me disparó tres chorros de semen con tanta fuerza… que tuve la sensación de que explotaban en mi matriz. La sensación era como si te aplican una manguera en la vagina y abrieran el chorro de golpe y lo cerraran rápidamente… su polla me disparó otros tres chorros de semen, pero no con tanta fuerza… los restantes chorros fueron normales, iban perdiendo fuerza a medida que salían… acabaron a borbotones que recogí directamente con mi lengua… saboreándolo y tragándomelo después…

Agradecida, le besé en la boca, dándole mi lengua y dejándome acariciar las tetas… El mejor polvo que me han echado en mi vida, pensé…

Continua en Casada con todos / Cuarta parte

ahmetito@latinmail.com

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