Yo sabÃa que mi novia estarÃa todo el dÃa fuera, ya que tenÃa que hacer clases en la facultad. Sin embargo, haciéndome el tonto, fui a su casa.
SerÃan las 10 de la mañana, con lo que su padre no estarÃa en casa hasta la noche. Cuando me presenté, me abrió la puerta mi cuñada (que tiene mi edad). Ella me comentó que mi novia no vendrÃa a comer pero que, si querÃa, podÃa pasar y almorzar.
Mi cuñada es una chica bajita 1.60m, delgada y con unas tetas 90 y muy tiesas. Además, es tremendamente guapa y tiene el pelo castaño oscuro, lacio y de media melena.
Al entrar, observé que habÃa dos tazas de café preparadas y, entonces, presté atención y me di cuenta de que mi suegra estaba en el lavabo duchándose. Cuando mi cuñada fue a la cocina a por una taza de café más para mÃ, llevé a cabo mi plan: eché una pastilla en cada taza de café (realmente no esperaba que estuviese mi suegra en casa pues no recordé que hoy hacÃa fiesta en su trabajo, pero afortunadamente tenÃa dos pastillas).
Mi suegra llegó al comedor cubierta por un albornoz blanco. Ella es delgada y de unos 1.60m. Tiene una tetas espectaculares y un culo que quita el hipo. Su pelo es corto y castaño y, para su edad (47 años), está bastante bien conservada.
Tras saludarme, llegó mi cuñada con una taza de café para mà y, luego, nos sentamos los tres. No tardaron ni cinco minutos en caer rendidas; mi suegra sobre el sofá y mi cuñada sentada en la mesa.
Sólo con pensar en la situación, se me puso la polla dura como una roca ( aquà hago un inciso, y digo que mi picha no es ni más ni menos larga que la de cualquiera; y que da mucha rabia que haya FANTASMONES diciendo que la tienen asà o asá!).
Pese a que mi idea era, en principio, gozar de mi cuñada, cuando me acerqué a mi suegra y la vi en albornoz, he de confesar que me olvidé un momento de ella.
Preparé la cámara de vÃdeo y, desde un punto fijo, comencé a grabar. Abrà el albornoz de mi suegra y, al verla toda desnuda, caà rendido a su entrepierna y comencé a chuparle el coño. Pese a que las pastillas en cuestión son bastante fuertes, ella respiraba entrecortadamente y gemÃa de vez en cuando. Mi barbilla estaba, ahora, completamente mojada a causa de sus flujos, que le chorreaban sin parar.
Lamà tres dedos de mi mano y se los metÃn por su chocho, moviéndolos sin parar. Mientras, le sobaba las tetas con mi boca y, con la otra mano, le acariciaba, como podÃa, su precioso culo.
Me desnudé. Mi polla estaba totalmente tiesa. La movà hacia adelante, separando bien sus piernas, entonces, arrodilado frente a ella, le metà mi polla (con un condón puesto) hasta donde pude. ¡Tuve que hacer milagros para no correrme!, ya que la persona a la que estaba sometiendo era a mi suegra.
Decidà levantarla y, como pude, la recliné sobre la mesa de forma que su precioso culo quedaba hacia mÃ. Cogà la vaselina y le hunté su ojete; metiéndole, incluso, un par de dedos. Hunté, también, mi polla. Entonces, se la introduje poco a poco (parece que era virgen por ahÃ) hasta que, al cabo de unos minutos, se la clave al tope. Comencé a empujar con fuerza mientras notaba mi polla prensada por su culo. Al poco rato, ya no podÃa más. Con un mivimiento rápido, la giré, la puse de rodillas, abrà su boca, me quité el condón y me corrà en su boca.
¡Joder! Fué muy excitante tener la cabeza de mi suegra sujeta entre mis manos mientras yo me corrÃa en su boca…¡sin que ella se enterase de nada!
Entonces, la recoloqué en el sofá y le limpié el semen de la boca. Para recalentarme, cosa que duro casi nada, cogà la cámara de donde estaba y la grabé mientras la sobaba con mis manos y mi boca…
Ahora, era el turno de mi cuñada…
Continuará…
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AgradecerÃa mensajes de mujeres que harÃan que me esmerase. Sobre todo profesoras. SÃ, profesoras. Pues ya enviaré otros relatos que me han sucedido.