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Carta / Capí­tulo 2

El abogado sigue disfrutando a su antojo del sumiso matrimonio.

No era nuestra intención escribir una segunda carta, pero lo consideramos como una obligación moral en agradecimiento y pedidos de los que nos escribieron. Primero quiero agradecer a todos los que se contactaron que fueron muchísimos más de lo que esperaba, sólo les pido que tengan un poco de paciencia que les voy a responder a todos, respondiendo a las peticiones de las mujeres que le escribieron a mi esposa, esta carta la escribimos entre los dos. Una vez más quiero decir que es increíble el apoyo y aliento que recibí, tanto de hombres que están en una posición parecida a la mía, es decir (son cornudos y son felices) como de mujeres, mi esposa esta recopada porque al igual que a mí le contestaron una gran cantidad de “esclavas”, mujeres que están interesada en el tema, y muchas otras felicitándola y consultándola sobre la condición en que se encontraba, recuerdan que ella estaba embarazada. Todas ellas van a tener su respuesta, una vez más mil gracias.

-Hola, soy la mujer de mi cornudo y feliz marido. Les pido disculpas por no presentarme como corresponde es decir con mi nombre, el problema es que mi esposo con el entusiasmo por contar nuestra mueva viva que estamos llevando, cometió un enorme error al mencionar la provincia en que vivimos, error que yo tampoco me di cuenta por lo que soy tanto o más culpable que él, para ser sincera tengo que decir que el día que salió publicada la carta se la mostramos a mi amo, para que dios mío… pensando ingenuamente que se sentiría feliz al ver que su esclava y su obediente cornudo contaban al mundo lo honrado y orgullosos que nos sentimos a su lado. Ocurrió todo lo contrario. Jamás lo vi tan malo se le desfiguró el rostro y se puso colorado por la bronca.

-Pero ustedes son boludos o que tienen en la cabeza la puta madre. ¿Por qué mierda mencionaron el lugar donde vivimos, y vos “pelotuda” ¿por qué no te diste cuenta? Que no saben la posición que tengo y los problemas que me puede causar esto. Arrugando el papel donde habíamos impreso la carta me la tiró por la cara muy fuerte pegándome cerca del ojo izquierdo. Hasta ese momento mi esposo y yo (desnuda como estoy acostumbrada a vivir hace un poco más de tres años) estábamos parados muy juntos en el medio de su estudio que tiene en su casa, en donde vivimos actualmente. Cuando la pelota de papel pegó en mi rostro me dolió mucho pero ni me moví me mantuve firme aguantando el dolor. Mi amo se paró frente a mí diciendo: -¿Vos, quién puta te dio permiso para enviar esa carta? ¿A quién le pediste permiso?

Diciendo esto alzó su mano derecha y me pegó un fortísimo cachetazo en mi pecho derecho haciéndome dar un grito que tuve que ahogar en mi garganta, cerrando los puños con fuerza a los costados de mi cuerpo. Cuando levantó otra vez la mano para pegarme, lo único que hice fue cerrar fuerte los ojos y apretar los dientes. Pero no lo hizo, quedó con su mano levantada unos segundos y luego la bajó como diciendo “es inútil el daño ya está hecho”. Se volteó para mi esposo y con su voz gruesa le gritó.

-Y vos, si querías contar como otro se coge a tu mujer ¿por qué no fuiste con un psiquiatra?

Mi marido se asustó y dio un paso para atrás al momento que hacía pucheros con su cara y se les llenaban sus ojos de lágrimas.

-Perdí la confianza que había depositado en ustedes, lo mejor que puedo hacer es darle una patada en el culo a cada uno y echarlos a la mierda de esta casa. Yo no me pude contener, -No, por favor amo eso no. Él con un furibundo grito -callateee, no te quiero escuchar.

Mientras agarraba su saco y se marchaba dijo: -Esto no va a quedar así, y rueguen que no me lleguen comentarios en la oficina sobre esa carta. Y se fue dando un portazo.

Lo primero que hicimos con mi marido fue abrazarnos y empezar a llorar, luego cuando nos calmamos conversamos bastante, sobre todo porque no tenemos donde ir debido a que cuando me quedé embarazada de mi segunda nena mi amo dijo querer estar cerca de su hija y nos trajo a vivir a su casa (sí, el padre de mi segunda hija es mi amo). Y tanto yo como mi esposo estamos muy contentos y la queremos muchísimo, eso por un lado y por el otro es que mi marido no trabaja desde mucho antes de que comenzara nuestra nueva vida. Él sólo pensar en volver a estar como antes me aterraba. Después de analizar todo esto acordamos con mi marido acatar absolutamente todo lo que nuestro amo nos impusiese, puesto que yo era la responsable acordamos futuros embarazos, también manejamos la posibilidad de la prostitución como pago a su confianza. Les puedo asegurar que fue el día más largo y el más triste que hemos vivido juntos. Yo me la pasé temblando todo el día, no sé si fue por el frío que hace aquí o por la incertidumbre de saber qué nos iba a pasar.

Cerca de las doce de la noche, las nenas estaban durmiendo, llegó nuestro amo en cuanto abrió la puerta yo me arrojé a sus pies besándolos, pidiéndole perdón y diciéndole que estábamos dispuesto a hacer cualquier cosa a cambio de su perdón.
Separándome de su camino con su pie, llamó a mi esposo.

-Cornudo, ahora que te la das de escritor toma este libro, va a ser tu diario personal quiero que escribas día por día qué es lo que haces, con lujos y detalles y quiero una reflexión al final, entendido.

-Sí amo.

-Ahora vas y agarras el pico y la pala, dale.

Mi esposo salió corriendo para el fondo. Mi amo me dio otro cuaderno igual y me dijo que las mismas instrucciones son para mí, después sacó un collar con cadena y me lo colocó. Tirando de la cadena me llevó (a cuatro patas) hasta el patio, en el centro tenemos un hermoso árbol que da una linda sombra, él estaba con un sacón y guantes, yo desnuda por lo que casi al instante empecé a temblar no me podía quedar quita. Nos acercamos hasta el árbol, le dio las instrucciones a mi esposo de hacer un pozo de 1 m. de profundidad y 40 cm. de ancho.

-Y date prisa porque mientras más tardes más frío va a tener esta puta. Poniéndose las manos en los bolsillos del sacón, dijo algo del cual yo estoy muy acostumbrada.

-¿Inodoro, dónde estás? Eso es música para mis oídos, es mi debilidad, hasta ahora no he encontrado más placer y felicidad que el recibir ese hermoso chorro tibio de color dorado.

De rodillas frente a él saqué a mí bebé de su encierro y le estaba dando unos cuantos besos cuando empezó a salir el elixir de la vida, con la mano derecha agarré a mí bebé, dirigía el chorro por todo mi cuerpo cuando estuvo a punto de terminar me dijo:

-Pégale un trago a ver si se te pasa el frío. Yo que en otras ocasiones he estado tomando pequeños sorbos aunque no me lo haya pedido, en esta ocasión me llené la boca con su dorada esencia y mirándolo a los ojos me lo tragué, luego le di mi mejor sonrisa en agradecimiento. Él sólo movió la cabeza en señal de aceptación, cuando el chorro empezó a mermar metí a bebé en mi boca y tragué los últimos chorritos como si un recién nacido tomara su teta. Tres años recibiendo su bendición y probándolo puedo afirmar que el sabor es suave y ligeramente salado y su aroma es agradable aunque un poquito fuerte.

Una vez que terminó de orinar y mientras se la estaba limpiando, sentí que bebé empezó a despertar, rápidamente mojando mis dedos con su líquido que tenía en el pelo, y me metí dos dedos en el culo para prepararlo porque ya sabía lo que venía. Mi bebé creció rápidamente y en un instante estuvo duro con su hermosa cabezota roja, me la saqué de la boca y le pregunté -con qué parte de mi cuerpo desea que le dé placer.

-Con el culo perra. Me paré, me puse de espaldas a él, separé mis piernas, apoyé mi mano derecha en mi rodilla, y con la izquierda tomé a mí bebé y lo apoyé en mi culo. -Desea que me lo tragué de un solo golpe o poco a poco amo.

-De un solo golpe. Y apretando los dientes me tiré para atrás hasta que sentí cómo sus huevos golpearon contra mi concha, él agarrándose de mis caderas empezó un mete y saca muy lento sacándola por completo y volviéndola a enterrar. A todo esto mi esposo todavía estaba cavando el pozo, -dale boludo, hasta cuándo crees que voy a estar calentando a tu mujer. Yo estaba en silencio y concentrada en los movimientos de los músculos de mi culo tratando de que mi amo sienta el máximo placer. En un determinado momento se detuvo y empezó a jugar como lo hace casi siempre, cuando yo tengo los músculos apretados él retira a mí bebe en forma violenta produciendo un sonido parecido al descorchar una botella, luego mete sólo la cabeza y se queda quieto y yo tengo que apretar el culo tan fuerte como pueda, esto hace que la cabeza de mí bebé resbale hacia dentro o hacia fuera, si lo hace para fuera dice “osoo…”, pero si la cabeza resbala para dentro lo que hace es terminar de meter a mi bebé de un solo golpe. Produciéndome mucho dolor debido a que en ese momento estoy apretando mis esfínteres, con un fuerte quejido que no puedo aguantar y que a él le gusta escuchar me dice: -Perdisteee. Para volver a comenzar el juego retira bruscamente a mí bebé produciendo el consabido ruido. (Este juego le divierte mucho y se mata de risa). Él es divino.

Con mi amo estábamos jugando de ese modo cuando mi esposo nos avisó que había terminado, lo mandó guardar las herramientas y a mí a limpiar a bebé y guardarlo, luego tomando una manguera que está en el patio y dándome un jabón dijo. -Hora de pegarse un baño. Y empezó a mojarme, por dios el agua estaba heladísima a demás eran las 2 de la mañana con un frío espantoso y yo bañándome en el patio. A mi marido lo mandó ver las nenas y traer un toallón. Dentro de la casa, mientras desvestíamos a mi amo empezó a hablar.

-Seguramente se preguntaran para qué es ese pozo, bueno mañana lo van a saber, por lo pronto vos cornudo aparte de las obligaciones que ya tenés te voy a dar una más, vas a ser el encargado de los masajes en mi cola. -sí amo lo que usted diga fue su única respuesta. Y fue rápidamente y se arrodilló detrás, -puta explícale lo que tiene que hacer.

Me arrodillé a su lado y le fui explicando.

-Primero dale muchos besitos cortos y tiernos en cada nalga, hora apoya tu mejilla y dile, es un honor para mi ser su masajista, ves separó las piernas eso quiere decir que podes darle el masaje, con ambas manos sepárale sus nalgas, ahora pásale la lengua alternando con besos ruidosos, trata de meterla, si no podés no importa. Mientras le explicaba le acariciaba tiernamente su cabello en eso siento que me agarra del cabello y me levanta colocándome frente a él, suelta mi cabello y su mano acaricia mi concha para luego meter tres dedos y cerrar el puño muy fuerte y tirando hacia arriba obligándome a quedar en punta de pies.
-Para vos te tengo un castigo mucho mejor.

-Haré lo que usted me pida, mi obediencia es incondicional, sólo vivo para complacerlo (lo cual es cierto).

-Eso espero perra.

Luego me besó metiendo su lengua en mi boca para ser chupada y saborear una inmensa cantidad de saliva que yo bebo con mucho gusto.
Estuvimos mucho tiempo así mientras escuchábamos los ruidos que emitía mi esposo, al separarnos mi amo me ordenó arrodillarme.

-A ver si de una vez por todas hacen algo bien, les doy 5 minutos para que me saquen la leche, si no para vos cornudo va a ver 4 cintazos en el culo, y para vos puta también pero se le agregara 2 más pero en las tetas. Contandooo, YAA.

Yo me considero una experta mamadora porque he logrado hacerlo acabar muchas veces sin ayuda de mis manos, aparte conseguí después de mucho esfuerzo y mucha insistencia tragar por completo a bebé, hasta la base misma, hundiendo mi nariz en su pelvis. Lo primero que hago es mojarlo muy bien con mi saliva, luego abro la boca lo más que puedo y saco la lengua que la tengo muy larga (después le explico por qué) y empiezo a tragarla poco a poco una vez que la cabeza pasa la campanilla es mucho mas fácil, cuando la he tragado toda y mi nariz está aplastada contra su pelvis trato de tragar saliva dos o tres veces, al hacerlo mi garganta se contrae, esto le provoca mucho placer a mi amo, luego me la retiro lentamente, le doy tiernos besos en la punta y con mi lengua trato de meterla en su pequeña boquita para luego tragármela por completo.

Cuando iba por la tercera vez que me la tragaba y teniéndola en el fondo de mi garganta mi amo pegó un grito y largó todo su semen directo a mí estomago, no pude ni siquiera sentirle el gusto.

-Ustedes son increíbles, tardaron tres minutos y medio. Cornudo hiciste un buen trabajo, ¿te gustó el sabor? -Sí amo es sabroso.

-Bueno a dormir que es muy tarde. Y dándome un fuerte chirlo en la nalga nos fuimos al dormitorio, mi amo se acostó boca arriba, como es su costumbre y yo me metí bajo el cubrecamas y atravesada apoyé mi cabeza en sus entrepiernas metiendo a mi bebé en la boca. Hace tres años que vengo durmiendo de esta forma, es como si fuera una adicción una se acostumbra al olor y sabor de su amo y después cuando está con otra persona no podés conciliar el sueño, es como si te faltara algo. Con mi esposo lo hemos intentado muchas veces pero siempre he terminado amaneciendo en la cama de mi amo y con mi chupete favorito. Aparte de eso está el problema que mi marido no puede estar mucho tiempo boca arriba porque le duele la espalda, él esta acostumbrado a dormir de costado, por ello es que son contados con los dedos de la mano las veces que hemos dormido juntos. Esto no nos preocupa para nada ya que siempre estamos juntos, de mañana siempre estoy en casa y aprovechamos para conversar, hacernos mimos ir de compras, jugar con nuestras hijas e incluso tener apasionados encuentros de sexo. A la mañana temprano mi amo me despertó como de costumbre, con un fuerte apretón en un pezón y estirándolo como si fuera un chicle.

Después de bañarlo, afeitarlo y cambiarlo. Cuando bajamos mi marido ya había preparado el desayuno, antes de sentarnos mi amo dijo que era hora de lavarme para desayunar como corresponde, una vez en el patio liberó a bebé de su encierro y con la mano derecha lo tomó mientras dirijo el chorro a mi cara y pelo mientras con la otra mano me lavó la cara y mojó bien mi cabello, (Hace mucho tiempo que de mañana utilizo su sabroso líquido para lavarme).

Mientras estábamos desayunando mi amo expresó que dentro de un rato llegaban unos obreros para trabajar en el jardín, luego se retiró a trabajar. Yo me fui a jugar con mis hijas mientras mi esposo realizaba los quehaceres de la casa. Al medio día, cuando llegó nuestro amo, los obreros se habían marchado. Cuando estábamos comiendo él empezó a explicarnos lo que sería nuestro castigo, por el tiempo que él supusiera adecuado.

Nosotros tenemos expresamente prohibido utilizar los baños de la casa, por ello los obreros hicieron un baño a la intemperie justo debajo del árbol, sin paredes ni techo. La ducha sujeta al tronco del árbol es sólo de agua fría, existía una jabonera y un colgante para poner la toalla, en el piso para no embarrarnos pusieron unas tablas a modo de rejas, a un costado sobre la misma base del árbol estaba el pozo del baño para orinar y defecar, le habían colocado un piso de madera con un agujero, el cual teníamos que tapar con otra madera redonda, una vez que lo hayamos usado. Y eso no es todo, mi esposo tenía un turno con un médico de su confianza para la tarde el motivo, cortarle el frenillo de la lengua (tal cual lo hizo conmigo a los pocos meses de nuestra relación). Es impresionante cómo podés sacar la lengua hasta llegar más debajo de la barbilla, de esta forma uno puede meterla bien adentro de la cola de nuestro amo, entra un poco más de la mitad para luego moverla, es fantástico. Mi castigo en otro momento se los cuento, si me siguen escribiendo.

(continuará)

Continuará… Cornudo: ésta es mi dirección para los que quieran escribirme, gracias: osvafa2000@yahoo.com.ar

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