En tu mirada

Nos conocimos después de mucho tiempo de hablarnos, parecía algo mágico vernos frente a frente sentía que el cuerpo se me desarmaba de apoco me sentía desnuda, desprotegida; tu mirada estaba provista de una dulzura que embriagaría a cualquier reina, me moría por probar tus labios, pero trataba de contener el impulso cada movimiento que hacías con ellos acrecentaba mi sed de probarlos.
Pero fue tu mirada la que empezó a descontrolarme, era dulce infinita, única profunda, incitante, provocadora e hipnotizante, tanto que ya no pude más que fundirme en ella. Nuestros rostros se acercaron tan lentamente, parecía irreal, tus ojos penetraban los míos tan dulcemente que me sentía desarmada, y de apoco apoyaste tus labios en los míos, una corriente invadió todo mi cuerpo y con ella un escalofrió deje que probaras mi sabor que experimentaras en mi y me exploraras con tu lengua hasta que mis brazos se apoderaron de ti y comencé a besarte para saciar mi sed , mi lengua se fundió con la tuya y los sentidos se nublaron cuando despegamos nuestras bocas tu volviste a mirarme sensualmente y me acerque para morder suavemente tu labio inferior solo quería incitarte a mas y lo logre , me tomaste de la cintura y pegaste mi cuerpo al tuyo podías sentir de la manera que latía mi corazón y nos fundimos en un mar de besos intensos, hasta que tu mano se deslizo por debajo de mi remera pude sentir la calidez con que me tocabas , tus manos decían exactamente lo que yo quería escuchar ,tomaste mi seno y lo acariciabas con una dulzura que me hizo detener el tiempo mi cabeza se inclino para atrás indicándote el placer que mi cuerpo estaba sintiendo , tan suave levantaste mi remera que ni sentí cuando lo hiciste tu lengua llego al centro de mi seno y como si fuera una flor que quiere despertar mi pezón comenzó a tensarse y mas rígido al sentir la humedad de tu lengua jugando en el , lo rodeabas y saboreabas de una manera que ya no era dueña de mi cuerpo sino tu el dueño de mis sentidos , no pude evitar expresar lo que me hacías sentir y emití un gemido , sabias que estaba en el punto justo en el que tu podías hacer conmigo lo que te imaginaras, muy hábilmente te decisiste de la remera dejando mi cuerpo al descubierto ante tus ojos ya no jugabas a ciegas , degustabas cada espacio , cada peca , cada centímetro perfumado de mi piel, mis manos intentaban reconocerte entre mis perdidas de sentido por el placer que tu boca estaba dándome ,el calor se apoderaba de nuestros cuerpos como pude te arranque la camisa me excitaba sentir el sonido de los botones al tocar el piso y rodar , eso te gusto podía percibirlo en tus músculos entonces me acerque para descubrir tu cuerpo con mi boca tu pecho casi lampiño con un perfume que me embriagaba locamente mis manos acariciaban tu espalda y mi boca te exploraba jugué con mi lengua haciéndote gemir probé tus pezones y los tense hasta el dolor y comencé a bajar lentamente suavemente desabroche el botón que me impedía explorarte y deje caer tus pantalones al bajar el cierre , te bese la ingle para excitarte mas y comencé asentir como te erectabas de placer tu cuerpo estaba tenso deseoso despreocupado entonces te probé y saboreé tu miembro entregado a mi, escuchaba tus gemidos y eso me excitaba mas , pero no pedías soportarlo y me tendiste en el suelo levantaste mi falda y con la boca bajaste mi prenda interior estaba enloqueciendo de lo que me hacías sentir comenzaste a besar mis piernas y a mirarme fijamente creí que mi cuerpo se derretía con el contacto de tu boca era como una braza tu lengua en mi piel me recorriste y te detenías explorando en cada gemido que me robabas llegaste hasta el centro de mi entrepiernas creí que me faltaba el aire , en realidad tenia la respiración contenida por que empezaste a jugar con tu lengua de una manera que jamás nadie lo había hecho sabias a donde y como querías llegar , abriste mis labios y buscaste hábilmente el botón de mi placer lo rodeaste con tu lengua y en forma circular lo empezaste a estimular mi cuerpo se arqueaba de placer ya no podía pensar si te excitabas o no , solo me fundía en la lujuria y el placer que me provocabas ,mis Manos buscaban tu cabello no para guiarte sino para sentirte, tu lengua parecía escuchar mis gritos y enloqueció en movimientos tanto que derrame mi humedad en forma descontrolada y tu empezaste a beberla como no queriendo perder nada de mi e inmediatamente te subiste sobre mi el calor de tu cuerpo cortaba mi respiración podía sentir tus latidos y tu boca con sabor a mí que me besaba desesperadamente y comenzaste penetrarme casi imperceptiblemente haciéndome desear que estuvieras dentro mió , mi cuerpo se retorcía de deseo y mis gemidos eran música en tus oídos mis manos rodeaban tu cintura acercándote a mi para que me llenaras de ti pero te retraías y me hacías desear tanto que no lo podía soportar, mí cuerpo se movía intentaba pegarse a ti como un barco en la mar hasta que tu falo erecto y palpitante me embistió salvajemente y fuimos uno con la humedad de nuestros cuerpos uniéndonos , entrabas y salías al ritmo de mis gemidos no se si sabias que mi cuerpo ya no podía soportarlo mas y me pediste que te dijera cuando unirnos en un mismo gemido ,cuanto mas aguantar tus embestidas mi toro bravío sin explotar y te pedí que terminaras con tan hermoso dolor de placer y nos fundimos en un solo gemido que casi era un grito de placer nuestros fluidos se mezclaron homogéneamente éramos todo uno y la noche solo acaba de empezar para los dos nuestros cuerpos repitieron el placer de amarse tatas veces que quedaron exhaustos y dormidos abrazados e inundados de amor .

Feliz ¡!!! SAN VALENTIN PARA TODOS.

CUANDO NADIE NOS VE

Novia borracha

Cuando la conocí tenía 20 años, y yo 31. Era una morenita de 1.70 metros, delgada, con la cintura pronunciada, un par de tetas enormes (tanto que pese a su juventud las tenía algo caídas), un culo normal, no muy levantado, labios bastante gruesos, pelo largo, castaño oscuro y una cara verdaderamente hermosa. Era ecuatoriana, yo chileno, pasamos algunos días juntos en mi departamento, durante los cuales no me costó nada que se entregara completamente, que me abriera las piernas y que me dejara cojérmela sin usar condón. Me la culeaba muchísimo, me chupaba la verga, se la enterraba en el culo, etc. Me contó que sólo había tenido una relación con un tipo bastante mayor, y que había sido el único que se la había comido, pero que había hecho con ella lo que quiso. Luego se devolvió a su país. Volvimos a vernos al cabo de unos meses y en definitiva, decidimos casarnos.

Ella estaba tan emocionada la noche de nuestro matrimonio que para aplacar su nerviosismo tomaba, casi sin darse cuenta, largos tragos de ron, y a mí me divertía ver como empezaban a notársele los efectos del alcohol, así que me preocupaba de que su vaso nunca estuviese vacío, mientras bailábamos, nos sacaban fotos y recorríamos las mesas hablando con los más de 200 invitados.

El matrimonio se celebraba en el salón de eventos de un hotel, donde también teníamos reservada una habitación para nuestra noche de bodas. Alrededor de la 1:30 la mayoría de los invitados estaban bailando, y yo me dedicaba a conversar y reírme con mis amigos, y en eso vi pasar a Rocío evidentemente borracha, supuse que hacia el baño, que se encontraba fuera del salón, cerca del hall. Decidí acercarme a ver si se encontraba bien, si necesitaba algo, aunque era más que evidente que tenía una borrachera impresionante. Cuando llegué al hall vi que un tipo de unos 35 a 40 años, que me pareció que era empleado del hotel, la tomaba de un brazo y con la otra mano la afirmaba de la espalda. Mi flamante esposa tenía los ojos entrecerrados y apenas podía mantener el equilibrio. El empleado le hablaba amablemente y le indicaba con los dedos el camino al baño de damas.

Yo tampoco estaba del todo sobrio, precisamente, así que pensando que le iba a tomar un buen rato sentirse mejor, volví al salón con los invitados. Debe haber pasado casi una hora cuando me percaté de que Rocío no había vuelto a la fiesta, así que me fui al baño de damas y le pedí a una señora que venía entrando que por favor me dijera si la novia estaba adentro. Salió a los pocos segundos, diciéndome que no había nadie en el baño. Se me ocurrió entonces que probablemente había decidido subir a nuestra habitación, que se encontraba en el tercer piso, y empecé a subir las escaleras. Cuando estaba llegando al tercer piso, escuché un ruido y me detuve justo antes de los últimos peldaños, detrás de unas plantas enormes que me mantenían escondido, a través de las hojas pude ver que la puerta de nuestra habitación se abría y salía el empleado, o quien yo supuse que era empleado, miró rápidamente hacia todos lados, cerró la puerta y se perdió por el pasillo, sin darse cuenta de mi presencia.

Aunque desde luego me llamó mucho la atención, por un momento pensé que se había ofrecido para acompañar a Rocío a nuestra habitación, ya que la había visto en tan malas condiciones hacía un rato. Rápidamente busqué las llaves y entré, cerrando la puerta detrás de mí. Encontré a mi reciente esposa con la mitad del cuerpo arriba de la cama, y las rodillas apoyadas en el suelo, aparentemente dormida (o inconsciente). Pensé que se había puesto en esa posición debido a su borrachera, y me acerqué a verla.

Estaba despeinada, con la cara apoyada de lado sobre la cama, la boca abierta y los ojos cerrados. La verdad, me calentó muchísimo verla en ese estado, tan vulnerable, tenía las rodillas algo separadas, y rápidamente pensé en empezar la noche de bodas en ese mismo instante. Su vestido de novia, blanco, impecable le llegaba hasta más arriba de las rodillas, me arrodillé en el suelo detrás de ella y con las dos manos tomé su falda y la levanté lentamente… me encantaba ver como asomaban sus piernas morenas de piel increíblemente suave. A mitad de camino, aparecieron sus calzones blancos, mínimos, a más de 15 centímetros de donde deberían estar, y en el medio una mancha de humedad considerable. Más caliente me ponía, porque ya empezaba a adivinar que podía haber pasado por ahí… Subí del todo su falda y confirmé mis sospechas. Roció no se movía en absoluto, no emitía ningún sonido, seguramente no se daba cuenta de nada. Noté sus nalgas y la entrepierna sumamente mojadas. Me agaché un poco y con los dedos abrí sus labios vaginales, perfectamente depilados (siempre se depilaba la entrepierna, dejándose sólo un pequeño triángulo de vello fino y corto en el pubis). Su concha estaba exageradamente abierta, y un chorro espeso de semen le brotaba despacio, bajando por sus muslos. Luego abrí sus nalgas, temiendo lo peor, y efectivamente su ano estaba espantosamente dilatado, y de él también manaba muy abundante leche, blanquísima y espesa.

Increíble… empecé a frotarle la concha con la mano, que lógicamente se empapó, y en ese minuto, con voz adormilada y ronroneante, que casi no se le entendía, dijo “no, otra vez no”. Era evidente que no podía moverse, ni siquiera abrir los ojos, y no parecía tener idea ni importarle mayormente quien estuviera frotándole la concha.

Nunca había sentido tanto morbo, rápidamente mi verga se endureció como si no hubiese tomado una gota de alcohol, bajé el cierre de mi pantalón, la empuñé con la mano derecha mientras con la izquierda mantenía el vestido de mi esposa sobre su cintura y, para que no me reconociera (si es que podía), sólo dije despacio “shhhh….” Mientras ponía la punta de mi verga en la entrada de su muy usada concha, para luego enterrársela despacio, sin parar, y hasta el fondo, hasta que sentí que chocaba con las paredes de su útero. Rocío con vos apenas audible emitió un pequeño quejido y luego repitió “no, no más” un par de veces, pero sin moverse en absoluto.

La concha tibia y chorreante, recién cojida, de mi esposa, se sentía increíble. Quería darle duro, pero sin movimientos bruscos para que no fuera a reaccionar, así que se la enterraba hasta el fondo y la dejaba unos segundos ahí, para luego sacarla despacio, casi del todo.

Mientras la perforaba imaginaba como se la habían culeado hacía unos minutos, y el morbo era impresionante… pensaba en como el empleado del hotel, un tipo maduro y sin ningún atractivo físico, se había aprovechado de una hermosa morena de 21 años, recién casada, una mujer que seguramente nunca soñó tener, con su vestido de novia, a metros de su esposo y doscientos invitados, y la había penetrado por concha y culo, la había llenado de semen y probablemente ella ni siquiera se había dado cuenta de quien había sido. Eso si es que no habían sido más de uno los que se habían comido a mi esposa en esos minutos…

Era demasiado para mí… sentí que iba a explotar en lo más hondo de Rocío, así que para prolongar el placer se la saqué y esperé unos segundos a que bajara la calentura, para luego enterrársela en el culo abierto (el tipo tiene que haberse gastado una verga impresionante), mientras me agachaba sobre su espalda y le preguntaba en voz baja… “¿donde está tu marido?…”, no decía absolutamente nada, así que me seguí calentando y perforándole con rabia el culo… ahora quería que se despertara, que se diera cuenta de todo, entes de explotar y llenarle nuevamente los intestinos de leche, así que la tomé del pelo y se lo tiraba con firmeza pero con suavidad, para obligarla a que levantara la cabeza, y seguía culeándomela, y le preguntaba al oido… “¿tu marido sabe que te están cojiendo como a una perra?”…

Rocío no participaba de todo esto, no era más que un cuerpo siendo usado, pero yo estaba llegando al límite con mi verga taladrando su intestino, mis propias palabras y lo morboso de la situación. Cuando no aguanté más enterré más aun mi verga en su culo, empujando fuerte con todo mi cuerpo, tiré el pelo de mi esposa hasta que levantó del todo su cabeza, y empecé a soltar al menos 8 chorros intensos de leche caliente en el culo de mi negrita… le decía “toma, cómetelo todo”…

Entonces abrió apenas los ojos, algo llorosos, y giró la cabeza con una expresión que claramente demostraba que no entendía nada, y me dijo “que bruto”, para volver de inmediato a poner la cabeza sobre la cama y volver a dormir su borrachera…

Ese fue el comienzo de mi matrimonio… podrán imaginarse el resto…

Cualquier comentario es bienvenido, un saludo a todos.

Cristina

Introducción

Estuvimos conviviendo por tres años, Habían pasado dos años desde nuestra separación…

Dos años en que ambos sin duda experimentamos muchas cosas nuevas con otras parejas.

Pero esa noche nos re encontramos, ella me invito a su apartamento y como negarme, me excitaba mucho la idea de volver a estar con ella, volver a hacerla mía y volver a meterme dentro de su vientre tantas veces follado por los cuatro tipos con que ella estuvo durante estos últimos dos años.

La verdad es que ella es una mujer muy atractiva, del tipo “Yo no fui”, aparenta frente a todos ser la más juiciosa del mundo, pero ella y Yo sabemos que en una fiesta después de unos tragos, su deseo de ser penetrada es imparable, y si a eso se suma que algún afortunado sea de su agrado…

Cristina es una mujer de 28 años, 1,69m de estatura, piel blanca como la nieve, cabello largo y negro hasta la mitad del tronco, delgada, con unos senos que caben en una copa 34B y que estan adornados por unos hermosos pezones de tono café, grandes ojos negros, una cara angelical y pulida, unos labios carnosos muy rojos, un culo y una vagina blancos y puros a la vista, una silueta que muchas mujeres envidiarían y todos los hombres desearíamos acariciar.

Durante su vida a estado con mas tipos de los que puede contar con sus manos, la verdad es que ella ha perdido la cuenta, pero si cometes el error de preguntarlo, te dirá que solo 4 antes de ti pero quien llega a conocerla sabe que ella siempre esta dispuesta a entregarse a quien ella elija siempre y cuando sepa conquistarla, admirarla y elogiarla a la luz de unos tragos… Por que la verdad es Cristina quien te elige, nunca tu a ella.

Parte 1

Cuando la abandone (por que Yo me fui de casa), se refugio en los bares de la ciudad, empezó saliendo con un músico, quien la cautivo con su mundo underground, conciertos de grupos raros y mas que nada por ofrecerle compañía en aquella época tan dura para ella, porque antes que nada, se que estaba enamorada de mi, y mi abandono rompió su pequeño corazón. Se entrego a este músico apenas a los dos meses de Yo haberla abandonado, después de haber rumbeado hasta altas horas de la noche, cedió a los cortejos de este candidato. Según me dijo, sucedió una noche en la cual triste y confundida terminaron bebiendo y luego el la llevo una habitación. Inmediatamente llegaron el comenzó a besarla, con pasión pero con cautela porque sabia que ella se entregaría solo si el le brindaba seguridad.

Cristina recibió las caricias de su nuevo amante, quien decidió no hablar mucho para evitar darle tiempo de pensar. El inicio rozando sus carnosos labios, los cuales se abrieron ante los de él, el la beso con pasión y ella le correspondió, pronto las manos de Daniel (el músico) bajaron hacia los pechos de Cristina, los cuales son blancos y puros como la nieve y poseen un pezón color café, el cual solo se endurece cuando ella verdaderamente esta muy excitada, de hecho solo una buena penetración puede hincharlos…

Al sentir las caricias en sus senos, Cristina comenzó a sentir placer, placer que no había sentido en mucho tiempo y a la vez revancha, revancha para contra aquel que la había abandonado, por que ahora seria de otro y liberaría su vació interior.

Daniel la sujeto con fuerza, la pego a su cuerpo y empezó a desatar el sujetador de Cristina, retiro su blusa y comenzó a besar los senos blancos y puros que alguna vez fueron míos, Cristina se lleno de placer, porque si algo le encanta es que alguien bese, chupe y muerda la punta de sus pezones.

Daniel siguió besando sus senos, esta vez con mayor pasión, ella le correspondió tocándole el culo, y acercando sus dedos al vientre de Daniel con timidez pero decisión… ante esta seña, Daniel no dudo en desabrochar el Jean apretado que usaba Cristina e introdujo sus hábiles dedos de guitarrista dentro de la vagina de Cristina…, ante esto ella empezó a lubricar, comenzó a mojar la braguita blanca que había elegido para esa noche y cedió aun mas a las intenciones de Daniel.

Pronto estaban ambos desnudos, Cristina observo con curiosidad el pene de Daniel, el cual se erigía como un poste, pero decidió no mamarlo, no aun ó no tal vez esta noche… Solo para sus adentros noto, lo moreno que era ese Pene y lo rígido que estaba por ella.

Yacieron en la cama, Daniel contemplo como al recostarse, los cabellos de Cristina se desordenaban en la almohada, sus senos se aplastaban contra su pecho y sus piernas se abrían tímidamente, invitándolo a poseerla, adicionalmente observo como ella lo miraba con deseo…

Para Daniel fue indescriptible el placer que sintió cuando su pene rozaba por primera vez los labios vaginales de Cristina, los cuales ya estaban húmedos y listos para recibirlo… ella hizo un gesto que motivo a Daniel a avanzar y por primera vez, desde que Yo la abandone, Cristina fue penetrada…

El placer que ella sintió mezclo revancha con sensualidad. Acostumbrada a que Yo fuera quien regularmente la penetraba durante los ultimos años, sintió una sensación diferente. Definitivamente, no era mi Pene el que estaba dentro de ella y ella lo sabia… pero esta imagen desapareció de su mente justo cuando el pene de Daniel se sumergió entre sus labios vaginales, luego el insistente martilleo que Daniel ejercía sobre ella motivo que empezara a fluir el liquido divino que exhala su Vagina.

Y debo aquí hacer un paréntesis y decir que el liquido generado por la vagina de Cristina es divino, es el majar que emana de una Diosa, es puro, viscoso, huele y sabe como el de ninguna otra mujer. Se impregna a la piel y permanece por días, haciendo que los hombres sigan añorándola durante incluso semanas.

Presa de la excitación, por el Pene que la ensartaba, por los continuos mordisqueos en sus pezones y por el golpetear de los testículos de Daniel contra su parte genital baja, Cristina comenzó a gemir suavemente, como solo ella sabe hacerlo, su rostro se enrojeció y sus pezones comenzaron a llenarse de sangre y por ende a erigirse…

Daniel no lo sabia, pero los pezones erectos de Cristina son la señal que todo hombre que la penetre debe esperar para saber que llego el momento de empujarla con violencia, con fuerza para sacarle un orgasmo… un orgasmo que pocas mujeres pueden entregar…

Daniel sintió el calor del momento, su pene rígido dentro de Cristina comenzó a sentir como la vagina de Cristina se estrechaba y lo absorbía, ella sabia lo que el sentía, porque es su reacción orgásmica habitual, ella siente placer contrayendo sus músculos vaginales, aprisionando al Pene que tiene entre sus blancas piernas y exigiendo al amante que le inyecte todo su semen, que inunde de semen su estrecha cavidad Vaginal…

Daniel presa del placer emitió un gemido y el semen comenzó a desbordarse dentro del vientre de Cristina, por primera vez en dos meses había semen dentro de ella y por primera vez en mucho tiempo un semen distinto al que la inundo durante los últimos años…

Cristina siempre siente cuando ha sido eyaculada por su pareja, esto le ocasiona un placer enorme y es allí cuando llega al orgasmo, es por esto que no gusta de los condones, es por esto que selecciona bien a los hombres que van a “estar con ella”, es por esto que disfruto del semen de Daniel dentro de Ella.

En el ultimo suspiro de éxtasis, Cristina apretó aun mas sus músculos vaginales, Daniel sentía que su miembro se perdía dentro de ella, gemío y tuvo un orgasmo muy grande, un orgasmo que lo condenaría a añorarla por siempre…

En segundos, Daniel sintió empapada su Pelvis, pensó que su placer había sido tan grande que su semen se había desbordado de la vagina de Cristina, no obstante no fue así, no era eso, Daniel no lo sabe, pero cuando Cristina verdaderamente tiene un orgasmo, su liquido vaginal empapa todo, ella literalmente eyacula y este era el premio que Daniel había recibido por haberla llevado al éxtasis máximo. No todos los hombres logran conseguir esto de Cristina

Después del mutuo orgasmo, Daniel intento besarla nuevamente , pero ella no besa después de un orgasmo, ella siempre pide a su amante permanecer quieto dentro de ella hasta que la erección desaparezca… no obstante Daniel quería aun mas, su Pene aun estaba erguido y listo para continuar, Cristina yacía agotada pero Daniel comenzó nuevamente a martillarla, ella poco a poco volvió a entrar en calor, empezó a sentir nuevamente ganas de que esa nueva verga la azotara.

Esta vez Daniel lo hizo aun con mas violencia, llevándola rápidamente a un nuevo orgasmo… nuevamente ella lo premio con sus abundantes fluidos vaginales los cuales cayeron todos sobre la zona genital de Daniel., embadurnandolo una vez más con ese divino fluido…

Agotado, Daniel se retiro, la beso y se hecho a su lado, para que ambos pudieran reponer energías antes del siguiente polvazo…

Durante estos minutos de descanso, en la mente de Cristina rondaba mi recuerdo, sentía revancha pero a la vez tristeza, me añoro por un momento pero también me odio por otro… Ya había sido de otro hombre, Yo ya no había sido el ultimo hombre dentro de su vientre… se había liberado y se sentía atractiva y deseada…como siempre después de una faena tan movida, sus ojos se cerraron y se durmió, en vano Daniel trato de iniciar un nuevo intercurso sexual con ella, pese a que su Pene nuevamente estaba erecto, y pese a que con su verga de acero volvió a rozar el culo de Cristina, ella prefirió el sueño. Es el tipo de mujer que solo se entrega hasta donde ella desea…

Sin embargo un hábil cúmulo de caricias practicado por Daniel sobre Cristina logro volver a excitarla, la acaricio suave y fuerte en sus majestuosos senos, lamió y mordió sus preciosos pezones y con sus hábiles manos acaricio el clítoris de Cristina, de una manera que logro después de un rato, el restablecimiento del delicioso flujo vaginal de Cristina

Al sentir como la vagina de Cristina se empapaba, Daniel volvio a penetrarla, no obstante esta vez el prefirió voltearla y realizarla una penetración por detrás (por su vagina) ella nuevamente volvió a excitarse y aunque tenia más sueño que ganas permitió que su nuevo amante la utilizara como a una muñeca de hule, Daniel la penetro con fuerza hasta llegar al orgasmo, esta vez el eyaculo pero Cristina no lo premio con su fluido de éxtasis total. ella estaba agotada y solo quería que el Pene de Daniel se relajara y la dejara en Paz.

Y ese fue el primer amante que tuvo Cristina después de nuestra separación, se entrego a él esa noche, pero no entrego su corazón ni nunca más le entregaría su cuerpo…

De hecho Daniel tuvo que ceder a Cristina a Diego, un amigo cercano, quien unas semanas más tarde logro cautivarla con sus canciones, sus versos bohemios y su nueva forma de ver la vida.

Con Diego, Cristina volvió a enamorarse, no locamente pero si volvió a pensar en alguien más seguido, a añorar verlo, inclusive volvió a escuchar canciones y a tararearlas cuando las ponían en la radio. Diego fue el primer amor que tuvo Cristina después de que Yo la abandone… No obstante, no era un candidato para conservar de por vida, así que con esa tranquilidad que solo ella tiene, se dio el chance de disfrutarlo mientras durara. Se permitio vivir el presente.

La primera noche de Cristina con Diego fue el fin de Semana del cumpleaños de Cristina, ese día él la invito a almorzar y ella sabiendo lo que vendría después, decidió vestirse para la ocasión. Compro una falda corta que dejaba ver sus blancas piernas y que a la vez hacia que su amante pudiera fantasear con solo mirarla, vistió su más excitante ropa interior y llevo consigo sus más apasionados deseos.

Cristina se sentía muy emocionada desde que conoció a Diego, así que con antelación en había tinturado su cabello, había arreglado sus uñas de manos y pies, había retirado los vellos de sus piernas y de su zona genital. Ella estaba lista, lista para que Diego la disfrutara al observarla blanca y pura como la más linda de las hadas… Ese día uso su mejor perfume y salio a la tan ansiada cita.

Luego de almorzar, cenar y bailar, finalmente llegaron al apartamento de Diego… Cristina temblaba de nervios, dado que a diferencia de su encuentro con Daniel, en este ella si involucraba algo de sus sentimientos y quería que todo saliera bien, quería que Diego fuera muy feliz con ella y que la pusiera por encima de todas las mujeres con que había estado antes, las cuales por seguro habían pasado también por ese apartamento y por esa cama…

Comenzaron a besarse con pasión, con una pasión que traían de dos semanas atrás cuando se conocieron en un concierto en el Parque Bolivar y cuando se besaron por vez primera, ella que ya había sido manoseada con pasión por Diego, aun no cedía, porque sabia que la primera vez con el debía ser más especial que lo que ella había tenido con su anterior amante varias semanas atrás y mucho más especial que cualquier arrimada en el baño de un bar…

Diego la beso, la beso con pasión, su Pene erguido, la deseaba desde hacia mucho tiempo, y ya soñaba con hacerla suya, con penetrarla y sentirla gemir… Cristina no se quedaba atrás, así que se desinhibió y se entrego sin tapujos; con Diego ella no quería guardar apariencias de niña buena y tímida, Diego para ella era un hombre con el que ella podía experimentar sus mas profundos deseos, fue por esto que sin dudarlo dio el paso inicial y desabrocho el Jean de Diego, para así asir con sus manos su enorme Pene erecto, al tocarlo Cristina sintió un fuego que la quemaba por dentro, y sintió como sin aun haber sido penetrada, su fluido vaginal mojaba su ropa interior tan abundantemente como después de un gran orgasmo.

Cristina no dudo ni un momento iniciar con su primera fantasía, quería hacerla desde hacia mucho tiempo, así que se arrodillo y empezó inmediatamente a mamar la verga de Diego, lo hizo con desgarro, con pasión, como si hubiera estado abandonada en una isla sin comer, y este fuera su primer bocado. Diego sintió un placer enorme, algo que no podía controlar, nunca una mujer lo había deseado tanto y por esto pese a que lo intento, no pudo contenerse y por eso decidió eyacular dentro de la boca de Cristina, llenándola de su leche por doquier…

Cristina recibió como el mejor de los premios el semen de Diego, aunque ella siempre ha sido complicada para este tipo de cosas, en esta ocasión verdaderamente lo deseaba y por eso lo disfruto, para ella fue el liquido más deseado y por eso, pese a que no lo trago, lo esparció nuevamente sobre el pene erecto de Diego y disfruto lamiéndolo durante varios minutos, varios minutos que a ella solo le brindaban placer y a Diego lo llevaban a las estrellas.

Fue tanto la emoción, la energía y el deseo que Cristina puso en esta mamada que yació sobre la cama agotada, Diego que aun gemía de placer, sintió la necesidad de corresponderla e inmediatamente comenzó a chupar los labios vaginales de Cristina, comenzó a besarla en sus labios vaginales con la misma pasión con que beso los carnosos labios de la boca de Cristina durante las ultimas dos semanas, Cristina no podía del placer, rápidamente llego al Orgasmo y como ya lo sabemos, premio a su amante con una cantidad tal de flujo vaginal, que la cara de Diego quedo impregnada del exquisito olor de los flujos de Cristina por muchos días más después de esa noche.

Para ese momento, Cristina yacía recuperándose del placer recibido, pero Diego con su Pene más fuerte que un riel de acero, inmediatamente se abalanzó sobre ella y empezó a penetrarla con fuerza… Ante esto Cristina gritaba, “Hazme sentir mujer”, Hazme sentir mujer, dame duro, estoy arrechita, dame duro mi amor, ay si, soy tu puta Diego, hazme lo que quieras”… Diego la arrastro por toda la cama, la empujo con su Pene de rincón a rincón, con tal fuerza que en un momento se vieron en el piso follando salvajemente, Cristina había tenido Ya dos orgasmos e iba para el tercero, Diego aun no la eyaculaba, y ella lo sabia… pero ya lo deseaba, dado que el placer era tan incontrolable que si Diego no terminaba, Cristina iba a perder el control de si…

Finalmente después de 15 minutos de martilleo constante sobre la blanca vagina de Cristina, Diego eyaculo y la colmo de su semen, ella lo sintió y nuevamente libero enormes cantidades de su flujo vaginal… Diego quedo marcado, en su cara, en sus manos y en su pelvis por los jugos vaginales de Cristina. El placer fue enorme, tan grande que ambos yacían en el suelo sin poderse mover. Cristina halo una cobija de la cama, cubrió a ambos amantes y yacieron dormidos y exhaustos por al menos una hora.

Solo la incomodidad del piso pudo perturbar su relajado sueño, Cristina invito a Diego nuevamente a la cama, el algo somnoliento acepto y se acomodaron en el lecho, un lecho donde Diego había librado batallas de amor similares con muchas mujeres antes que con Cristina…

No pasaron más de 30 minutos cuando el Pene erecto de Diego, advirtió a Cristina de la necesidad de un nuevo encuentro. Ella complacida acepto, pese a que el sueño aun la vencía. Diego se subió en ella, la beso con pasión, pero no la penetro, simplemente rozo su Pene por los labios vaginales de Cristina, los cuales estaban húmedos y listos para recibirlo.

Cristina le dijo, “Diego quiero que seas el primero que me da por el culo… lo intente con otros, pero siempre tuve miedo, tu me das confianza y quiero que seas el primero”… Ante la solicitud de Cristina, Diego inmediatamente saco un tarro de lubricante que siempre guarda para estos casos… Cristina pensó pero no dijo nada mejor… sabia que ella no era la primera, pero por lo menos se conformaba con que el si iba a ser el primero en penetrar su culo, algo que ella en ocasiones anteriores intento pero no logro con otras parejas.

Diego esparció gentilmente en el ano de Cristina el ungüento, también sobre su firme Pene, excitado y deseoso de penetrar… Cristina nerviosa empezó a sentir como un cuerpo extraño entraba por detrás, sintió miedo y algo de dolor, tanto que finalmente pidió a Diego no seguir…, el comprensivo la acaricio, la beso y sin decirle nada la llevo de nuevo al éxtasis penetrando su vagina y martillándola con Violencia, Cristina empezó a gritar de placer, “hazme tuya, Hazme sentir mujer, soy tu puta Diego, lo tienes grande, más grande que ninguno que haya tenido, me topas Diego, me topas el fondo de mi vagina Ahhh!”

En medio de la excitación, Diego vio el momento perfecto para voltear a Cristina y vencer su temor a la penetración anal, lo hizo con cuidado, la volteo y la penetro primero por la Vagina, agarro sus Senos blancos y rígidos, los pezones estaban totalmente rígidos y expandidos sobre los majestuosos senos de Cristina, la penetro con fuerza y le grito cosas vulgares “eres mi puta Cristina, me excitas, quiero azotarte con mi verga”, Cristina tuvo un orgasmo, ya no sabia cuantos había tenido durante esa noche, en ese momento sus flujos nuevamente empaparon la zona genital de Diego, el eyaculo y la lleno de semen nuevamente, el placer fue tan grande que Cristina volvió a tener un orgasmo y su cuerpo se relajo tanto que finalmente Diego pudo penetrar el ano de Cristina, su pene entro triunfante, sin dolor y sin quejas, la excitación de Cristina fue tal que no logro controlar sus esfínter y orino, lo hizo con placer y sin vergüenza, porque con Diego Cristina se atrevía a todo y quería todo…

Diego seguía con su pene erguido dentro de Cristina, ella gritaba, “dame duro, dame duro, eyacúlame por el culo, eyacúlame por favor, soy una puta, eyacúlame, eyacúlame, inundame”, Diego se movió con Violencia y en un punto se detuvo, todo quedo en Silencio…

Para Cristina fue como una eternidad, sintió como en cada silenciosa contracción, el pene de Diego dejaba semen dentro de su culo, sintió un orgasmo tan grande que no lo ha vuelto a experimentar desde aquella ocasión, ni siquiera en encuentros posteriores con Diego. El éxtasis de Cristina fue tan grande que los vecinos se quejaron y ellos no tuvieron más que echarse a reír, rieron tanto que fue el final perfecto para un polvo tan memorable para Cristina…

Terminado esto, ambos volvieron a yacer desnudos, la cama era una mezcla de fluidos, lo cual Diego encontró como el más delicioso de los manjares, nuevamente se abalanzo sobre Cristina, la acostó con fuerza sobre la cama y empezó a chupar sus labios vaginales, su ano y empezó a embadurnarse de todos los fluidos que habían salido de esta hermosa dama, ella se unió a la aberración de fluidos, tomo el Pene de Diego, el cual estaba flácido por el maratón corrido, y empezó a chuparlo, con la misma intensidad que cuando se encontraron hace unas horas al principio de esta historia.

Pronto Diego empezó a sentir como su Pene crecía dentro de la Boca de Cristina, ella complacida por haberlo “levantado”, se acostó y abriendo las piernas le dijo “follame, cojeme, dame como nunca le has dado a ninguna mujer, soy tuya, dame sexo, dame mas orgasmos, soy tu Puta Diego”. Diego acudió a los brazos de Cristina, su Pene entro rápidamente, pues la Vagina de Cristina estaba muy abierta por todas las penetraciones recibidas durante la noche y porque el tamaño del miembro de Diego era demasiado para su estrecha vagina, nuevamente ella empezó a gemir… con sus ultimas energías Diego la martillo, Cristina sentía como los testículos de Diego golpeaban contra la entrada de su vagina, sentía mordidas en sus pezones, besos húmedos y el olor que impregnaba toda la habitación, ella tuvo tres orgasmos más antes de que Diego la eyaculara, él exhausto se hecho a un lado y se quedo dormido

Cristina despierta por el placer que sentía, se sumergió en sus sensaciones, por un lado sentía como se desbordaba de su vagina parte del semen que Diego había depositado minutos antes, además sentía una sensación nueva en su culo, sentía como también un liquido seminoso resbalaba por su ano y sentía como su culo se había abierto por primera vez, ante el primer amante que verdaderamente logro derrotar sus miedos. Muerta de placer, no pensó en más que en ese instante, aspiro con entusiasmo el olor que emanaba por toda la habitación y lo guardo en su memoria, como un recuerdo de la noche en que sexualmente se sintió más plena.

Cristina y Diego tuvieron más encuentros durante los siguientes 2 meses, pero nunca tan excitantes como este que ella me contó… de hecho esta noche quedo para ella como el único recuerdo valioso de esa relación, de la cual finalmente ambos salieron sin decirse nada… No obstante, Cristina siempre sin importar si este sola o acompañada volverá a entregarse a Diego cada vez que el se lo pida…, solo añoro que vuelva a contarme con tanto detalle lo que acontezca en ese momento.

(Continuara)

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Niños voyeurs, segunda parte

Transcurrieron dos semanas sin que mis chiquillos dieran señales de vida. “Una verdadera lástima, se asustaron demasiado”, pensé una tarde en la que, desconsolada, tardé más de lo habitual esperando el transporte, con la esperanza de que aparecieran.
Un viernes, de nuevo de camino a casa, escuché una temblorosa voz a mis espaldas: “Hola, me llamo Aquiles, si nos devuelves la cámara prometemos no volver a hacerlo. Perdónanos, por favor”. Lo miré. Tenía los ojos enrojecidos y los labios le temblaban. Era alto, quizá demasiado para tratarse de un muchacho de secundaria, delgado. Ojos cafés, labios carnosos y una frente llena de espinillas. “Ven, pequeñito mío”, le dije mientras le pasaba el brazo por la espalda para tranquilizarlo. “Acompáñame, vamos a platicar”. Atravesamos Avenida Insurgentes por el túnel y me lo llevé al pasto, entre Derecho e Ingeniería. Caminábamos cogidos de la mano. Parecía mi hermanito.
– ¿Y tú amigo?
– Le dio miedo venir.
– Ven, acuéstate, sólo quiero platicar contigo.
Parecía no creer lo que estaba pasando. Me senté, recargada en el tronco de un árbol, y lo acomodé de tal modo que mis piernas le sirvieran de almohada.
– ¿Qué tal? ¿Te masturbas mucho viendo las fotos de mis nalgas?
Quiso levantarse, pero se lo impedí.
– ¿Dónde vas, cabroncito? Te chingas y te quedas conmigo.
De pronto se puso blanco como el papel. Sin embargo, pasó al rojo encendido cuando en menos de lo que dura un parpadeo bajé el cierre de su bragueta y comencé a buscar su pene. Con mi sudadera cubrí mi mano y la zona de su cuerpo en cuestión. Al principio, su pajarito estaba pequeñísimo, producto del susto. Lo sobé, le busqué la cabecita, lo oprimí con ternura y poco a poquito creció. Sentí un miembro gordito, grueso, quizá de unos trece o catorce centímetros.
El chavito ni se movía. La verga era la única parte de su cuerpo que parecía tener vida en ese momento.
“¿Ya viste de lo que se perdió el putito de tu amigo?”, le dije, al tiempo que manipulaba su platanito erecto, calientito. De repente un temblor le recorrió el cuerpo, se puso tenso y eyaculó. Los dedos de mis manos quedaron empapados de semen, pero la que realmente estaba empapada era yo.
“Mañana a las cinco de la tarde los quiero a los dos en el parabús. Si no llegan, olvídense de la cámara, pinches escuincles enfermos”, le grite en el tono más agresivo que pude.
Cuando llegué a la Biblioteca Central me detuve. Volví la vista y lo vi. Aquiles seguía acostado sobre el pasto, inerme, como desmayado.
Estuvieron puntuales. Aquiles me presentó a Sergio, un adolescente rubio realmente guapo, de rasgos finos y cuerpo bien formado. Luego me enteré de que Sergio practica gimnasia desde los seis años.
La tarde del miércoles mi casa queda sola. Los llevé a mi habitación y les pedí que se desvistieran. Aquiles llevaba una trusa realmente espantosa. Se la quitó y pude apreciar su miembrito, muy pequeño en reposo, el mismo que un día antes yo había exprimido. Sergio me sorprendió: sus pectorales estaban ya marcados, presumía músculos en brazos y piernas, sus nalgas paraditas y bien torneadas, su vientre plano. Traía puesto un bóxer de microfibra, de los que se pegan al cuerpo, de tal modo que podía apreciar un bulto de respeto en su entrepierna. Le pedí que no se quitara la ropa interior, porque se veía realmente bien. Saqué la cámara, me quité la ropa. Ellos estaban boquiabiertos.
La verga de Aquiles reaccionó de inmediato. Se le puso gorda y dura. El pito de Sergio hizo lo propio. Largo como bate de béisbol, parecía que iba a romper el bóxer.
Le di la cámara a Sergio y le ordené que tomará fotos. El camote de Aquiles resistió muy poco mis lengüetazos. Cuando me di cuenta que iba a soltar el esperma, me metí sus catorce centímetros en la boca y recibí en la garganta su leche. La tragué con gusto. Me dio risa cuando se tendió en la cama, inerte, como lo había dejado en Ciudad Universitaria un día antes.
Enseguida me di gusto tomándole fotos a Sergio. Era un bizcochito de 14 años de edad. Nalgón y vergón, el muy hijo de la chingada. Le saque el bóxer, lo empiné y me di a la tarea de lamerle el culo, de saborear su ano, de meter la punta de mi lengua en su agujerito. Lo masturbaba con mi mano derecha, y con la izquierda acariciaba su pecho. Ese escuinclito me había puesto como puta. Lo senté en la cama, abrí mis nalgas y me senté en su verga, una verga de 17 centímetros de largo, cabeza al aire. El pobrecito tampoco aguantó mucho. Su lechita bañó mi culo.
“Ven, mi niño lindo. Te portaste muy bien”. Lo abracé, lo besé, lo llené de mimos. Lo quería devorar.
Aquiles, que había visto la escena, ya tenía el pito parado otra vez. Alcancé el condón que tenía preparado y se lo coloqué con mi boquita, pero antes le puse en el glande bastante bálsamo del placer. Funcionó. Me abrí de piernas para él, con la mano llevé con suavidad su verga a mi cueva. Al principio me embistió con torpeza, aunque en cuestión de minutos se adaptó al ritmo de mis caderas. Lo llevé despacio, le indiqué que el mete y saca fuera lento y pausado, que se moviera en circulitos adentro de mí, que de repente me taladrara rápido las entrañas.
El bálsamo y el condón hicieron milagros, porque Aquiles estuvo adentro de mí durante 20 minutos, soportando los apretones de cabeza que le aplicaba con la vagina y el intenso mete y saca al que lo sometí al final.
Lamenté lo de Sergio. Mientras veía la manera en que Aquiles me cogía, había alcanzado la pantaleta rosa que yo traía ese día, se la había puesto y se jalaba el pito con desesperación. Terminó antes de que su amigo lo hiciera en mis entrañas. Ya no me la pudo meter, como yo anhelaba, pero le agradecí que llenara mi calzón con su esperma. El semen de Aquiles me lo unté en el cuerpo, como crema.
Mis niños se vistieron después de esto y salieron corriendo, temerosos de los regaños de sus madres por llegar tarde.

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Niños voyeurs

Al principio ni siquiera reparé en su presencia. Invariablemente, a las 16:00 horas de lunes a viernes salía de la facultad y me dirigía al parabús ubicado enfrente de la Rectoría para esperar el transporte público y dirigirme a casa. Eran dos chiquillos, como de 15 años, con uniforme de secundaria, sentados a la espera del camión o del pesero. Bueno, eso creía yo. En realidad eran dos hábiles cazadores.
A veces, los seres humanos platicamos en algún sitio o caminamos muy quitados de la pena y de repente algo nos hace dirigir la mirada a un punto específico. Y es que alguien nos está viendo. Se sienten esas miradas, a veces furtivas, a veces carentes de vergüenza alguna.
Así me pasó con esos muchachos. Una tarde, sentados en los bancos de los cinco lugares con los que cuentan los parabuses, ahí estaban, entre los universitarios que también a esa hora, y también de lunes a viernes, esperan el transporte. De espaldas a ellos, tuve esa sensación y volteé a verlos. De inmediato dirigieron su mirada hacia otro lugar. Uno de ellos incluso enrojeció.
“Estos cabroncitos me están viendo las nalgas”, pensé. “Son dos pinches escuincles en plena edad de la calentura”. Finalmente, no podía tener otro pensamiento una chica de 20 años obsesionada con los adolescentes.
Una tarde ni siquiera me fijé en si estaban o no. Tenía prisa por llegar a casa. Me subí al pesero y alcance un asiento libre. Algo raro en a esa hora.
“¿Cómo ves a esos depravados? Tomándonos fotos, ¡hijos de su pinche madre!”, escuché de una linda muchacha sentada atrás de mí. “¡Qué poca madre! ¡Pero estuvo bien chida la corretiza que les puso Julián!”, contestó su compañera de al lado. Algo las distrajo y no conocí el resto de la historia. Sin embargo, de inmediato vinieron a mi mente las caras de los chamacos de la secundaria.
Las dos chavas se bajaron en Perisur. Quise comprobar algo, y, efectivamente, las tres teníamos algo en común: bonitos traseros.
Pasaron dos semanas para volver a encontrarme con los chiquillos, lo que hizo aumentar mis sospechas. Un jueves, casi sin querer, los vi de nueva cuenta, pero sentaditos en el parabús del lado opuesto. Para despejar mis dudas de una vez por todas, subí al puente y me quedé a la mitad, observándolos.
Cuando se acercaba una mujer de buen cuerpo, uno de ellos sacaba de su mochila una pequeña cámara digital y, mientras el otro le hacía “pantalla”, captaba la fotografía. Durante media hora se la pasaron “retratando” culos, para luego caminar hacia el siguiente parabús y abordar el transporte.
¡Ah que hijitos de la chingada! ¿Cuántas fotos tendrán estos cabrones de mi cola? ¿Quién sabe a estas alturas en cuántas páginas de Internet estarán mi nalgas y cuántas mansturbaciones habré provocado? Recorrió mi vientre una punzada de placer. Recordé a Areli, una novia de la preparatoria que captó fotografías mías en toda clase de posturas, en pantaletas, sin ellas, empinada, con las piernas abiertas. ¡Amé a Areli con toda el alma!. Se fue a vivir a Madrid. Jamás me ha escrito, nunca supe el destino de esas fotografías.
Así que estos güeyes quieren show. ¡Pues lo tendrán!.
El lunes comenzó el espectáculo. Del miedo a que los volviera a perseguir el tal Julián seguían apostados en el parabús de enfrente. Así que me dirigí a ellos. El de cabello rubio y espinillas en los pómulos volvió a enrojecer nada más de verme, aunque con un leve codazo aviso al alto de mi arribo. Me puse un ajustado pantalón a la cadera de mezclilla. Bien sabía que mi cola se veía soberbia con esos jeans. Les di 10 minutos, en los que paré las nalgas lo más que pude, de espaldas a ellos y bien colocada para que pudieran captarme a su gusto. Es más, fingí que hablaba por celular para no asustarlos y que pudieran desempeñarse sin preocupaciones.
Me subí después al pesero. Desde arriba pude ver el bulto del chiquillo rubio entre las piernas. No tenía duda que llegando a su casa se iba a hacer una paja y que me iba a dedicar lo mejor de su semen.
El martes elegí mezclilla blanca y una tanga del mismo color, de hilo dental. Antes de llegar con ellos me subí la blusa para que pudieran ver con toda claridad mi ropa interior bajo los pantalones. El miércoles utilicé una falda larga de manta, en color blanco, y antes de salir de la facultad me quité el fondo. Así que, con la luz del sol, los pervertidos tenían la facilidad de disfrutar el contorno de mis piernas y el centro de mi trasero.
Para el jueves les reservé una minifalda y una pantaleta rosa tipo bikini. Claro que me la puse hasta dejar la facultad, porque de otra manera mis compañeros no me habrían dejado en paz en todo el día.
Otra vez, de espaldas a mis muchachos de secundaria, y tras esperar que en el parabús sólo quedáramos ellos y yo, dejé caer una pluma. Hice el esfuerzo por recogerla sin doblar las rodillas, sólo con el esfuerzo de espalda, brazos y cintura, de tal manera que la falda se me levantara lo suficiente para que mis calzones quedarán a la vista. El movimiento fue lento. Allá ellos si no habían captado la imagen. Luego me puse de frente a los dos. Ambos tenían los ojos desorbitados y el alto se toqueteaba la verga. Así que sí habían gozado.
Luego dejé caer la mochila. Como yo lo esperaba, ninguno de ellos se apresuró a levantarla. Me coloqué en cuclillas y, con toda la calma del mundo, me puse a acomodar libros y cuadernos. Abrí las piernas para que pudieran apreciar mi pubis cubierto por la tela rosa de mi ropa interior. Tardé en levantarme como dos minutos.
“¡Oyéme, pareces piruja! ¡Acuérdate que vas a estudiar! ¡No vayas a andar de fácil”, gritó mi mamá al verme a llegar a la casa con la minifalda. Yo sólo sonreí, me dirigí a mi cuarto, dije que estaba muy cansada y me puse a jugar largo rato con mi consolador predilecto. Imaginaba las vergas tiernitas de mis muchachitos, el sabor de su leche fresca, porque el sabor del esperma cambia conforme los hombres crecen. El semen del adolescente tiene una consistencia más suave, un sabor menos intenso, pero a la vez exquisito. Es como paladear un vino ligero. Imaginé la manera en que me los cogería, en como que les enseñaría a controlar la eyaculación, a llevarlos despacito, a sobarles sus huevitos, a presionar su cabecita con la yema de mis dedos, a colocar mi lengua con delicadeza en el orificio de sus miembros. Así, con estas ideas y con mi consolador entrando y saliendo pasé cerca de una hora, sin llegar al orgasmo, únicamente consintiéndome, dándome ternura y placer yo sola.
Para el viernes dejé mis fachas: un pants gris holgado. No obstante, me decidí por unas pantaletas rojas de encaje. Sé que a los hombres los enloquece ver la ropa interior de las mujeres asomando por el pantalón o la falda. Mis chiquillos estaban puntuales a la cita de las cuatro de la tarde. Subí un poco la sudadera, baje un poquito el pantalón a fin de que disfrutarán mi coqueto calzón, el delicado encaje de la parte superior listo para salir fotografiado.
Así, el lunes comenzó la segunda fase de mi plan. Los encaré y solté: “a ver par de calientes, cuántas fotos tienen de mis nalgas”. Salieron disparados en direcciones opuestas. Fue tal el susto que olvidaron un suéter y la cámara. La tomé y en mi casa vi que tenían 47 imágenes en la memoria de la pastilla. Vaya que eran hábiles. No sólo había imágenes de nalgas, sino también de ombligos, tetas, cabelleras, panochitas marcadas en ajustados jeans y hasta rostros de chicas bellísimas.
Me llamaron la atención unas fotografías de unos senos pequeños, con los pezones en erección bajo una blusa blanca; las de unas nalgas deliciosamente perfectas, paraditas y amplias, engalanadas con un pantalón rojo de vestir; las de una niña de secundaria con el miedo reflejado en el rostro y que quien sabe bajo qué amenazas aceptó posar para este par de depravados alzándose la falda del uniforme, enseñando unos calzones horribles; la de una niña como de 13 años con un traserito de ensueño a la que este dueto siguió por un jardín que no pude identificar, y las de una señora que dormida en un pesero llevaba la blusa desabotonada, por lo que fue presa fácil de mis pequeñines. Baje, por supuesto, todo el material en mi computadora.
Aproveché el fin de semana para visitar Liverpool Perisur y comprarme lencería. Por higiene sólo dejan probarse los sostenes, y sobre el que una lleva puesto. Entró al probador una guapa joven de mi edad, más o menos.
-Disculpa, le dije, ¿me tomarías unas fotos para mi novio?
-¿Aquí? Contestó asustada
-Ándale, nada te cuesta.
Cogió la cámara de mis niños y capturó un par de imágenes mías de la cintura para arriba.
Luego me quite el pantalón y le pedí que me fotografiara con la ropa interior que llevaba puesta, es decir, un calzoncito amarillo y un sostén blanco. Le sugerí acercamiento a mis nalgas y a mis pezones ya erectos.
En eso entró una señora y corrimos asustadas a nuestros vestidores. Cuando salió nos soltamos a reír.
-Oye, me tomas unas desnuda
-Nooooooooooooooooooo, me dijo, estás enferma.
Así que quedé sola e hirviendo, con la vagina húmeda y deseosa de ser lamida, por lengua de mujer o de hombre, con unas locas ganas de tener un miembro calientito con el que jugar en ese momento.
FIN DE LA PRIMERA PARTEsexyfabiola8@hotmail.com

Viaje en tren

El fin de semana ofrecía una magnífica oportunidad para recuperar el tiempo perdido con mi chica ya que hacía dos semanas no nos veíamos, eso si habíamos programado todo para disfrutar cada segundo de nuestro encuentro, que tenía como destino un lindo pueblecito, distante dos horas en tren.

Para no levantar sospechas ni envidias, nos citamos en la estación principal adquirimos los boletos y desde que nos vimos la necesidad de tener un contacto más intimo se hizo intensa, un fuerte abrazo acerco nuestros cuerpos haciéndome sentir sobre mi pecho sus senos que resaltaban por el escote de su blusa mientras un prolongado beso no dejo ninguna parte de nuestros labios sin el delicioso sabor del otro, ya en la plataforma la espera del tren se hacia más agradable con cada caricia, cada roce provocador de su mano y su trasero sobre mi pene, el sentir la respiración del otro junto al oído, acompañada de frases como “quisiera comerte ahora mismo”, o “mira como me tienes de excitado”, además el hecho de estar en un lugar público aumentaba nuestras hormonas y el deseo.

Una ves se inició el viaje debimos permanecer de pie por la cantidad de pasajeros, pero que cosa más emocionante que sentirse acosado por quien viaja junto a ti, y al tiempo que buenos resultados se pueden obtener tocando a la pareja bajo los abrigos sin que tu compañero de viaje lo note. Poco a poco el tren se fue desocupando, y logramos un asiento en uno de los extremos, uno junto al otro pero con muchos ojos observándonos, la excitación era grande y difícil de ocultar bajo el pantalón, por otra parte Mónica ya me había comunicado que se estaba humedeciendo mucho, y que si no llegábamos pronto sus jugos la delatarían manchando su falda, esto me aceleró aún más y para comprobarlo nos despojamos de nuestros abrigos y los colocamos sobre nuestras piernas y así podríamos acariciarnos si despertar mucha suspicacia de los demás compañeros.

En cada estación menos gente iba quedando en el vagón lo que nos permitía ser mas audaces, mi mano ya habían recorrido la base de sus senos pero el brasier me impedía ascender hasta sus pezones, así que Mónica lo desabrocho dejándome libertad para acariciar sus sensibles aureólalas , entretanto su mano ya había bajado la cremallera de mi pantalón y jugaba con mi pene, que a la vez luchaba por salir para poder recibir todo el contacto de esa delicada mano que es experta en ponerlo en su mejor forma para la faena.

Mas estaciones y menos pasajeros lo que permitió que Mónica se sentara frente a mi y con una picara sonrisa me dijera que me tenia una sorpresa: muy despacio fue subiendo su corta falda y abriendo muy sensualmente sus piernas hasta dejar a plena vista ese pequeño triangulito de vello público que coronaba unos labios turgentes, rosados húmedos cubiertos solo por el pantymedia, que era solo una traslúcida mallita, sin ningún pudor se acarició la vagina para llevar sus húmedos dedos hasta mi rostro, con ese delicioso aroma de una vagina excitada, al tiempo que me decía que solo podría mirarla por ahora, lo que casi me hace estallar allí mismo. Con muchas naturalidad se sentó de tal forma que me ofrecía un fascinante panorama y muy lentamente empezó a acariciarse, yo podía ver como su vagina se hacía más rosada, como sus labios se abrían para hacer que su clítoris sobresaliera entre dos rosados y húmedos pétalos, su cara se trasformaba por el placer que se estaba proporcionado, esporádicamente me miraba para ver como luchaba contra mi tremenda erección, combinaba sus caricias clitorinas por sensuales toques de sus senos que lucían espléndidos bajo su delgada y ajustada camisa, con unos pezones rosados muy erectos que invitaban a ser devorados en eses mismo instante, todo este maravilloso espectáculo gracias a que su brasier ya había terminado entre su bolso.

Pasaron 5 interminables minutos viendo este morboso espectáculo, cuando nos detuvimos en otra estación y entraron a revisar los boletos, y Mónica no daba señales de terminar su show, por el contrario una vez llegaron a nuestros asientos los ispectores con la mayor tranquilidad se levantó a buscarlos en su bolso que estaba en el portamaletas sin ningún pudor en bajar la falda de tal forma que podía ver sus magnificas nalgas, y cuando me levanté para colaborarle en la búsqueda aprovechó para pasar su mano sobre mi pene, y al tiempo que recostaba sus senos contra mi costado me dijo al oído que quería que la penetrara en ese mismo instante, no sabia a quien atender si a mi chica o a los inspectores, los que finalmente nos dejaron solos para poder continuar. Al guardar los boletos nuevamente en su bolso los dejos caer y agachándose para recogerlos me dio un completo espectáculo de sus nalgas y su húmeda vagina desde otro ángulo, uno muy sensual y tentador faltándome poco para tomarla así, por detrás y poseerla en ese mismo instante

Una ves sentada frente a mi, se inclino apoyando su cabeza sobre mis piernas mientras sentía como desenfundaba nuevamente mi pene, en esta ocasión para envolverlo con su lengua introduciéndolo en su boca una y otra ves hasta ponerme al limite, sus labios era como una gran vagina húmeda y caliente que ajustaban cada ves más mi pene queriendo exprimirle hasta la ultima gota de mi leche; al levantar cabeza abrió sus piernas para permitir que mis manos juguetearan con sobre su vagina, que más parecía un volcán, porque al primer contacto de mis dedos sus gestos presagiaban un orgasmo ya incontenible, al tiempo quería participar de su deliciosa corrida en un vagón de ferrocarril así que rompí sus medias para poder acceder completamente a su inflamada almeja, creo que la sensación de sentir como se rompía su ropa nos dejó a ambos en el punto de no retorno, nunca había acariciado una vagina tan húmeda, tan suave y tan inflamada, el clítoris no resistían ningún contacto si provocar los mas deliciosos espasmos que Mónica no podía disimular, poco a poco deslicé un dedo en su gruta y pude disfrutar de las contracciones de su sexo, al tiempo que me deleitaba viendo sus ojos en blanco, sus manos apretando mis brazos para no perder ningún movimiento de mi mano.

Después de este primer orgasmo me agache entre sus piernas para saborear el gran manjar de sus jugos, creo que todo el tren olía a sexo y a orgasmo, mi rigurosa exploración con la lengua de todos sus húmedos pliegues genitales creo que la hicieron terminar otra vez ya que sentía sobre mi cara la presión de sus muslos para que no abandonara esta posición.

Ya estaba imaginando como la penetraría con mi pene, sentándola sobre mi para poder terminar la faena del tren cuando anunciaron la llegada a nuestro destino, Mónica me dijo que no sabía si podría mantenerse en pie, porque sus piernas aún le temblaban, y que muy seguramente en su falda habría evidencias de su abundante lubricante sexual, así como en la silla de nuestro sexual tren. No podrán imaginar lo excitante que resulto nuestra llegada al hotel donde nos hospedamos, pero eso será tema de nuestra próxima entrega.

Untada en chocolate

Antes que nada pasare a describir su habitación, tenia las paredes en color crema con accesorios de color negro intercalados con leopardo, su cama era muy amplia dos plazas y media con sabanas de rasó negras y leopardo, la luz era calida de color amarillenta y se podía escuchar la buena música.

Sabíamos que esa noche pasaría de todo pero no imagine que el lo tuviera tan planeado, al llegar a su departamento fuimos derecho a su habitación me gusto los detalles de buen gusto que pude ver mientras me besaba y sacaba mi abrigo, el me dijo al oído te quiero entregada a mi y entre sus besos puede contestarle que hacia mucho me tenia en sus manos.

Su perfume embriagaba mis sentidos nos desnudamos rápidamente sin mucho protocolo los dos necesitábamos sentir la piel del otro me recostó en la cama como si fuera una princesa y mientras me comía a besos como para no dejarme pensar me pregunto si me dejaba que el me atara de pies y manos, le pregunte como ,con que fin , me dijo: no me temas solo quiero que experimentes el placer y la entrega ; no pude rechazar la oferta y deje que sus manos hábilmente ataran mis muñecas al respaldar negro de la cama con unos pañuelos de seda razada de color habano, luego prosiguió con los tobillos a los pies de la cama me sentí incomoda por un momento luego sus caricias me hicieron perder.

No se de donde ni en que momento pero saco un pequeño bols que contenía chocolate en un estado liquido y un pincel que supongo seria nº10 chato, mis ojos se abrieron como abanicos y el con una mirada muy dulce me dijo: te dije que te entregaras a sentir placer, le dedique una sonrisa y cerré mis ojos , el hundió el pincel en el chocolate y como si fuera un artista en plena obra comenzó a dibujar en mi cuerpo sentí el pincel en mi pera que se deslizaba suavemente por mi cuello ,para desviarse a uno de mis pechos podía sentir el pelo del pincel, lo tibio del chocolate no podía dejar mi cuerpo quieto ante cada pincelada en mi pecho, rodeo el pezón con el pincel como si quisiera taparlo , mi pezón se puso tenso como alerta hizo una línea como comunicando ambos pechos y repitió lo mismo .La sensación era rara increíble pero placentera abrí mis ojos buscándolo y en contre su rostro abstraído disfrutando de cada pincelada como si fuera su mejor obra y sonriendo cada vez que lograba un gemido mío.

Ahora la línea bajaba hasta mi ombligo para rodearlo y llenarlo de chocolate, me producía una cosquilla y un deseo en todo el cuerpo y de allí siguió bajando hasta mi pelvis allí paro fijo la mirada en mí, hundió el pincel en el chocolate y paso el pincel por mis labios vaginales creí que me desmayaría no podía expresarme mas que con gemidos la sensación del chocolate tibio deslizándose por mi vagina mi clítoris se hinchó rápidamente y el volvió apitar rodeándolo suavemente con el pincel veía que me retorcía de placer y de necesidad de algo mas , no saco su mirada de la mía mientras el pincel jugaba en mi clítoris y yo me debatía en un mar de deseos, por favor le dije , pero tapo mi boca con su dedo y me dijo ya tendrás mas .mi vulva palpitaba y podía sentir mi humedad, comenzó a bajar con el pincel por el interior de mis piernas rodeo la rotula de mi rodilla robándome un gemido , para seguir bajando hasta mis tobillos y llegar a mis dedos los cuales lleno de chocolate , comenzó hacer lo mismo con la otra pierna y cuando llego a los dedos ya no podía parar de retorcerme quería desatarme tomarlo de la cabeza que me lamiera que hiciera algo mas o entraría en locura .

El tomo mi pie y me dijo ahora quiero que sientas aun masm, no entendía a que se refería hasta que comenzó a chupar mis dedos provocándome un calor que iba desde mis pies pasando por mi vagina y llegando a mi cara , limpio uno a uno los dedos de cada pie y subió a mi pera donde me dio un beso que me estremeció toda paso su lengua suave húmeda decidida fuerte y comenzó a bajar por mi cuello hasta llegar a mi pecho , cuando llego a el me miro y me dijo siente y relájate , comenzó a chuparme el pecho como si fuese una criatura mamandom, las sensaciones eran indescriptibles quería desatarme aprisionarlo besarlo que no hubiera hecho sino hubiese estado atada , paso al otro pecho y repitió la acción creí volverme loca pero esto recién empezaba comenzó a bajar por mi abdomen y comenzó a hundir su lengua en mi ombligo por dios me desespere me moría de calor desesperación quería que ya me penetrara estaba como una pantera enjaulada, cuando lo dejo bien limpio y vio que estaba gimiendo comenzó a bajar a mi pelvis y comenzó a besar los labios de mi vagina de una manera que comencé mi primer orgasmo el movía su lengua rodeando mi clítoris y lo mordía sensualmente mientras lo chupaba absorbiendo el chocolate hasta que acabe en su boca como si en realidad eso hubiese estado buscando, sentí que la parte mas salvaje de mi quería romper lo que me detenía para poseerlo el se dio cuenta subió hasta mi rostro me beso profundamente intenso suave y salvajemente , podía sentir aun el sabor a chocolate y a mi en su boca cuando se aparto de mi me dijo te pedí que te entregaras deja de luchar , como podía entregarme si estaba como una pantera enjaulada desesperada viendo su presa jugar; volvió a bajar y limpio mis piernas con su lengua y sus besos , volvió a ir a mi vagina y comenzó a jugar con su dedo mirándome para saber que movimiento me ponía en guardia entonces tomo el pincel nuevamente y me unto el clítoris y jugo con el pincel hasta volverme a poner en clímax , hundió su lengua en mi y comenzó de nuevo como queriendo provocar otro orgasmo en mi pero esta vez le pedí que me penetrara me sentía una salvaje el jugo con su dedo tomo un consolador de un cajón de un tamaño normal lo puso a vibrar y lo coloco sobre mi clítoris y me dijo si te mueves se cae le dije penétrame me dijo aun no, comenzó a besar mis piernas y el vibrador sobre mi clítoris y mi excitación al borde de la locura hasta que tuve mi segundo orgasmo se acerco como piadoso y me penetro con el vibrador suavemente salio y entro como si fuera el mismo y mientras me mamaba mis senos y no pude contener mi tercer orgasmo pero este ya a los gritos por la desesperación de no poder soltarme .El se apiado de mi y soltó solo una mano entonces lo tome como una salvaje de su cabeza lo bese y le pedí que me penetrara el ahora que ya no podía mas con tanto deseo y así lo hizo me embistió con su pene erecto palpitante hinchado de esperar entrar en mi, salvajemente comenzó la cúpula y yo eleve mi cuerpo hacia el y con mi brazo me tome de su cuerpo para poder besar su pecho y calmar mi desesperación y terminamos en un orgasmo salvaje desenfrenado de deseos intente ahogar mis gritos en su pecho pero terminamos uniendo nuestros gemidos en uno solo pude sentir como se derramaba sobre la cama nuestros fluidos de amor y como nuestros cuerpos temblaban de pasión .

Después desato todo mi cuerpo y volvimos a mimarnos mientras me acariciaba me decía sos demasiado salvaje para dejarte desatada fue lo ultimo que le escuche decir mientras me abrazaba y me cubría de besos .

Autor: sweethot

La sirvienta de mi abuela

Esto fue hace como tres años, ella se llama olga, tenia como 24 años, es bonita, buen cuerpo, unas nalgas redondas y bien firmes, y unos senos muy antojables, con pezones bien paraditos y un lunar en medio de de sus senos que me exita mucho.

la casa era de tres pisos, mi abuela tiene una tienda, ella estaba haciendo el haceo en el segundo piso, yo me llebaba muy bien con ella, entonces una vez ella me dio un nalgada, cosa me exito mucho, despues ella estaba en la cosina y le yo se la regrese y ella no se quedo quieta, me sigui molestando, asi pasaron dos dias.

al tercer dia de nuevo empezamos con el juego de las nalgadas, y ese dia fue cuando empezo todo, yo baje al baño, mi verga ya esta bien parada, ella estaba en la cosina, estaba acomodando los trastes de bajo de los quemadores, despues empezo a lavar otros, ese fue el momento, yo llege por detras de ella y ya abraze tratando de que no moviera sus manos, pero a la vez le arrime mi verga bien parada, se la puse exactamente en medio de sus nalgas, ella sintio la gran cosa que le arrime, depues me despegue de ella y le di una nalgada, y me sali corriendo, ella me siguio y me dijo ahorita vaz
a ver, empezo otra vez el juego, pero entre eso ella rosaba su mano por mi verga y yo rosaba sus nalgas y sus senos con mis manos, asi nos la pasamos y fuimos a dar a la sala, despues de un rato ella ya no queria jugar, decia que ya se iba apurar, en eso la agarre y la sente en mis piernas, ella volvio a sentir mi verga, en eso, q se me escapa, y se subio a su recamara,
se encerro, le toque y le dije

-espera ya no te voy hacer nada,

ya saben que cualquier pretexto es bueno, ella abrio y me lance a ella, ella se acosto en la cama y depsues me dijo

– ya no me molestes si no le voy a decir a tu abuela, que me quieres hacer algo,
– ok, ya me voy pero no le digas nada

yo tenia miedo de que le dijera a mi abuela, me fui, pero ese mismo dia mas tarde regrese, subi y me meti a su cuarto , en ese momento ella se acosto, yo tambien, pero ella esba enfrente de mi y yo atras de ella, yo le estaba acariciando los senos, y me dijo, ahora me toca ami, me queria agarrar la verga y ps yo la dejedespues baje mi mano a su estomago, despues la fui
bajando y la meti por dejabo de su falda y de sus bragas, cuando la meti senti sus pelos de su vagina, los frote, saque mi mano y la oli, tenia un aroma muy rico, despue me dijo:

-saca tu mano o si no grito,

-calma o si no yo digo que tu me querias hacer algo.

ella se paro y me dijo que me saliera de su cuarto, entonces en ese momento yo me pare pero depsues ya tire en la cama y yo me encime en ella, y la comense a besar, ella no queria al principio pero despues correspondio, en ese momento le abri las piernas, y yo fui bajando le fui desabrochando su blusa, se quite el sosten, y empeze a lamer sus ricos senos, ella empezo a agitarce, su respiracion iba cada vez mas rapido, ya abia caido, luego ella me bajo el pans que llebaba, saco mi pene y lo esta frotando, me dijo: estay muy caliente verdad??, yo le conteste: si, seguimos asi un buen rato, pero de pronto escuchamos que alguien subia las escaleras y rapido nos separamos, yo me sali, rapido, depues yo me baje, una hora depsues, ella se metio a bañar, y como la puerta no tiene llave, se abre facil, ps dije, este es el momento, y asi fue, deje
pasar 5 minutos, me meti a su cuarto, me desnude todo y fui al baño, me meti, ella dijo quien es, y cuando me vio, me dijo salte, yo le dije que no me iba a salir, y ps que no habia nadie en la casa, me hacerque a ella la comence a besar, nos empezamos a cariciar, ella agarro mi verga y la esta frotando, nos bañamos, yo la empece a exitar, no acostamos en el piso, la segui besando y fui bajando, llegue a su vagina y la comense a besar, la comense a lamer, con el agua y sus jugos que le empezaban a salir, era un sabor muy rico, depues ella se voltivo a modo que quedamos en el 69 ella lamia mi verga de una manera muy rica me exito y ve mine en su boca, despues la dejo limpiecita, esa se puso en cuatro y la penetre, como era su primera vez, me dijo que le dolia, entonces se la fui metiendo poco a poco, por fin entro toda, ella estaba muy dolida, pero su vagina apretaba muy bien, ella comenso a movere poco a poco, se fue acostumbrando ami mi miembro, despue yo
me movi mas rapido, pero en eso empezo a escurrir mucha sangre y se asusto, y ella paro y me dijo que le avia quitado su virginidad, empezamos de nuevo, ella gritaba de dolor pero a la vez de exitacion, despues eso dolor fue pasando a satisfaccion, cambiamos de posicion, ella se puso arriba y cabalgaba sin parar, de pronto le ella me dice, me vengo , me vengo, y yo tambien dije lo mismo, en ese momento los dos nos dejamos venir como locos, depues comenzamos a besarnos de nuevo y me dijo estubo muy rico, tratemos de hacerlo mas seguido, yo le dije que si, pero que nadie se enterar, nos
vestimos y ella quedo con un poco de dolor pero con una satisfaccion muy rica, lo volvimos a hacer dos veces mas pero, a la semana ella se fue y ya nunca volvio y ahi acabo todo….fin..

Desvirgada por el amante de mi marido

Que tal amigos mi nombre es Adanelly Hernandez, soy mexicana de 40 años naci en el bello puerto de Acapulco gro. pense mucho las cosas antes de dar a conocer mi relato mas que nada por que en mexico a un tenemos una cultura de tabu en el sexo. me anime a mandar mi relato mas que nada gracias a un amiga la cual es socia de su pagina erickabriss. por lo tanto le agradezco me animara a contar mi vida
case muy joven con un hombre norteamericano el cual conoci en el hotel donde yo laboraba como secretaria tenia en ese entonces 18 años y el 44, era mi primer trabajo. la verdad me deslumbre ante el si habia tenido novios antes pero nada comparado con el en su trato y en su persona . esta por demas decir que era el jefe del hotel.
case con el a los 4 meses , y fue toda una locura en mi casa el dia que les comente que me iba a casar , mi mama se oponia por la diferencia de edades mas que nada, pero contra viento y marea me case ilusionada .
soñaba con mi noche de bodas y en mi circulo de amigas todo era comentarios sobre la famosa noche no puedo mas que decir que esa famosa noche tan esperada llego y me prepare para la ocacion recuerdo que fui con una amiga a comprar mi lenceria para esa noche y tras mucho buscar por fin logre comprar algo que ami me gusto .
es aquí donde se puede decir que empiesa mi verdera narracion de mi vida al lado de este hombre fue ahí donde descubri que era un sabirita.
esa noche no paso nada ya sea por que el pretexto que no podia dejar a sus invitados solos o por que habian viajado desde chicago para estar con el y cosas asi. estuvimos dos dias mas antes de viajar de luna de miel y fue en esos dias en donde me estrenaron como mujer pero tambien fue ahí donde conoci su lado bi de el. en una sola noche supe mas de su vida que en todos esos 4 meses que fuimos novios. me conto que tenia un amante y que desde los 15 años se concideraba homosexual .
la verdad crei morirme esa noche recuerdo que llore y llore hasta el amanecer pense en regresar ala casa y decir que no habia pasado nada , pero pensaba en los reproches de mi madre y en el que diran .
el hablo conmigo me dijo que no me preocupara de nada que el me hiba apoyar en todo y que jamas me faltaria nada a mi y a mi familia . pero que lo aceptara tal como era que no era malo ser homosexual que era parte de su sexualidad . esa noche salimos a cenar y me llevo a bailar fue ahí donde me dijo que esa noche comenzaba mi noche de bodas .
llegamos al condominio y grande fue mi sorpresa cuando vi que las luces estaban encendidas pense entraron a robar pero no, el me calmo y solo me dijo es que nos esta esperando jason.
jason era su amante pense encontrarme un hombre de su edad pero grande fue mi sorpresa al verlo como de unos 25 años , lo salude y me saludo me sentia incomoda la verdad por la situacion.
pero logre superarme nos sirvio dos tragos y nos presento.
estuvimos platicando de muchos temas , en un momento mi marido fue al baño y jason se acerco ami , me dijo, de verdad no se como lo tomes pero quiero que sepas que desde que te vi en las oficinas soñaba con hacerte mia. platicamos de su infancia, de su vida, de cómo conocio a mi marido etc, que pasaron mas de tres horas hasta romper el hielo .
me beso, fue cuando vi a mi marido no atinaba que decir la verdad. mi marido solo sonrio y me dijo que no me apenara se acerco a mi, me tomo mis manos y me las llevo a las de jason. jason tomo mis manos me dijo tranquila no estes nerviosa ven sigueme, me ayudo a pararme , me llevo a la habitacion yo regrese a ver a mi marido pensando que diria algo pero no fue asi ,solo me dio una nalgada y dijo a jason ten cuidado recuerda que es mi mujer .
entre a la recamara nerviosa nos empesamos a besar al principio timidamente despues fue mas largo el beso, lo senti tocarme me empeso a sobar mis pechos, a morderme el lobulo de la oreja, me desabrocho la falda y me saco la blusa me empeso a sacar mi senos. hubo un momento en que pense salir de ahí, pense que diria mi madre si se diera cuenta que estaba a punto de ser desvirgada por otro hombre que no era mi marido , era una lucha entre mi moral y la calentura que en ese momento sentia. cuando me mamo mi concha fue la locura para mi. me abrio las piernas poco a poco y me mamaba completa desde el culo hasta mi raja .
se detuvo , se saco el pantalon y lo vi ahí desnudo ante mi solo con la camisa, lo que vi en ese momento era la primera verga que en mis 18 años por fin veia . me llevo mi cabeza a su verga y se la empese a mamar creo que para esa primera vez que mamaba una verga no lo hacia mal por que en su rostro de el se notaba lo bien que la estaba pasando. detuvo con sus manos mi mamada y me recosto sobre la cama sabia lo que venia que me abri de piernas todo lo que pude me metio un dedo me estuvo dedeando como 3 minutos me restregaba su verga en mi raja me sobaba los pechos, cuando senti la presion de su cabeza en mi raja di un sobresalto , calmate me dijo sera despacio volvio a intentarlo de nuevo
y yo volvi a brincar al sentirlo de tal forma que cerraba mis piernas , me miro a los ojos y me beso se subio encima de mi y con sus manos me abria la pepita , abrete me dijo pero toda, sin miedo dejate llevar abrete lo mas que puedas, me duele le dije lo se linda me dijo pero necesito que te relajes. lo intente de nuevo y me abri ante el fue caundo lo senti entrar senti la cabeza como se abria camino en mi interior vi luces de colores en ese momento , recuerdo que grite, salte le dije me lastimas ,salte por favor , salte , tranquila me dijo ya entre, ya tranquila ,ya esta adentro ya te hize mujer .tranquila mamita . pero que apretada estas mami ,de verdad tenia años que no me cojia una como tu estuvo como 2 minutos dentro sin moverse, despues se empeso a mover despacio al principio y mas duro despues lo sentia llegar muy ondo en mi vagina solo jadeaba, y me deje llevar por el ,me cojio como quiso fui una muñeca en sus manos, cuando me estaba cojiendo me puso boca bajo mirando a la sala y vi ami marido en la puerta de la recamara viendo como el me estaba cojiendo de perrito hubo un momento en que me la saco toda y me la volvio a meter de un solo golpe y lo senti venirse cai desfallecida sobre la cama . hasta ese momento no habia pensado sobre la posibilidad de quedar preñada y cuando me asalto la idea me puse a llorar, jason se levanto de la cama y me acaricio el pelo me dijo que me pasaba le dije que nada, me levante y estuve a punto de caer sentia las piernas flojas como de gelatina , en la cama estaba mi virginidad que por tantos años mi madre me dijo que tenia que cuidar para el hombre que se casara conmigo, habia sangre en las sabanas , fui ala cocina tome un vaso de agua, me dolia mi vientre me hice un te de manzanilla.
al poco rato llego mi marido me dijo como me sentia le dije que bien me dijo no dime que tienes le dije que me preocupaba quedar embarazada de jason que tal vez el se molestaria , me dijo que no . despreocupate me dijo que yo me voy a ser cargo de eso y mas si quedas embarzada no hay problema conmigo .
me llevo a la cama de nuevo y me dormi.
se que esa misma noche jason lo cojio a el por que yo escuchaba sus gritos de el hasta la recamara.
como a las 5 de la mañana desperte para ir al baño, jason estaba ami lado fui al baño orine y senti un ardor enorme al momento de orinar ,me quede en la orilla de la cama viéndo a jasón no podia creer que horas antes me habia dejado coger por el , en ese momento me vino una cruda moral enorme , el se desperto y me abrazo tranquila me dijo no llores , acaso te arrepientes , de que yo te hiciera mujer, dimelo anda contestame , no le conteste , tomo mi cara en sus manos y con sus dedos rozo mis labios, me acaricio la cara me beso , en donde esta mi marido pregunte, ven me dijo y me llevo , lo vi estaba en la sala desnudo habia varias botellas de licor regadas por el piso y eso le pregunte quien tomo esas botellas fue el me contesto , pense que estaba golpeado por que se le veian manchas como costras no era otra cosa mas que el semen de jasón , me acerque a taparlo y vi que tenia sangre en el culo, señal de que se lo habia cojido.
me di vuelta , jasón me abrazo , senti sus manos en mi caderas , tengo sueño le dije vamos a dormir , me abrazo por detrás senti su verga en mi culo , me pellizcaba los pechos .
me enloqueces adanelly me gusta como estas de estrecha, no me cansaria de romperte , de estar dentro de ti .
estas divina , me beso de nuevo me deposito sobre la cama boca bajo , senti su lengua en mi pepita al principio me ardia después yo misma levante mi grupa en busca de su lengua me mamo completa , me abrio las nalgas me mamo el culo de una forma brutal , jamas vi una señal de asco en su cara , senti sus dedos en mi pepita, que me abri por instinto, senti uno, dos , tres dedos dentro de mi vagina , que explote en un orgasmo .
asi , asi , mamita asi dejate llevar me decia el tomo una almohada me la puso debajo , sentia como acomobada su verga en mi pepita como abria mis labios con sus dedos ,despacio por favor , despacio me arde le dije me empeso a coger muy lento , sentia sus huevos en mi culo, lo senti llegar hasta lo mas hondo de mi intimidad . me levanto de la cama me cargo en sus brazos , me empeso a coger en el aire , me volvio a costar sobre la cama de frente a el tomo mis piernas y las llevo a sus hombros , perdi la cuenta de cuantos orgasmos tuve esa madrugada ,
cuando senti su verga crecer mas dentro de mi supe que estaba por venirse , yo en esos momentos gritaba como una loca , le arañe la espalda , lo mordi, no se que tantas cosas mas hice , senti su verga , su empuje como buscando que su verga derramara su leche en lo mas profundo de mi vagina, emitio un bufido se dejo ir sobre mi.
senti su peso en mi cuerpo, cuando me desfloro no pude notar que su verga no perdia fuerza pero esta vez si lo note , me sentia mojada pero a la vez llena de el . cuando me la saco, lo mire a los ojos que senti pena de mi reaccion ante el .
para mi sorpresa su verga jamas perdio fuerza me acaricio los vellos de mi pepita y se acosto a mi lado tomo mi mano , la llevo a su verga estuve sobandola por un rato crei que era solo cuestion de tiempo paraque se le bajara , me miro a los ojos y sonrio, no te cansas le dije, no me dijo por eso tu marido no me deja por que lo puedo estar cojiendo por horas y horas sin que se me acabe la leche .
y tu como estas me dijo, algo cansada le conteste, me quiero bañar me siento sucia sudorosa , no asi estas bien me dijo , asi me gusta a mi quiero que tengas dentro de ti mi semen , pero no me gusta voy a bañarme le contesta , me levante y fui al baño el vino detrás de mi , salte le dije quiero hacer popo , salte jasón por favor salte , cerro la puerta pero no se salio no me quedo otra mas que defecar con el ahí , me sentia incomoda , acaso no te molesta le dije , no me dijo te voy a decir algo que no sabes pero que lo tienes que saber por que ya eres mi mujer , estuve preso 5 años fue ahí donde oscar ( mi marido ) me conocio no hice nada malo no mate ni robe , pero en mi antiguo trabajo para no liquidarme me acusaron de robo y tu esposo me saco de la carcel el hiba ahí con frecuencia a buscar clientes ahí nos conocimos . por eso el olor del culo es inconfundible para mi y dejame decirte que tu tienes un culo que huele y sabe a flores comparado con otros culos.
y quiero que sepas que yo para venirme y quedar satisfecho nesecito meter mi verga en un culo asi que esta por demas decirte que te voy a coger el culo .
no supe que decir me quede pendeja por lo que me dijo , me lavanto de la tasa y me limpio el culo el mismo . me recargo en la pared del baño me abrio las nalgas senti el papel limpiando mi ano, me llevo a la regadera me lavo con jabon y agua .
tengo miedo aun que no lo creas le dije , de que me contesto el, de que tu cosa me lastime o me causes una herida por dentro no se, que mi tripa no resista , tranquila no temas me dijo dejalo en mis manos .
me seco con la taolla y desde el baño me empeso a meter la lengua en el culo me estuvo mando el culo en el baño me tomo de las manos y me llevo de nuevo a la recamara ,sentia un sudor frio por mi cuerpo me deposito en la cama me beso me dedeo me lamio los senos , me hizo relajarme , senti que se paro y salio a la sala donde estaba mi marido regreso con un bote de gel , me puso boca bajo y me emposo a meter un dedo me embadurro el culo con el gel lo senti frio , relajate me dijo , senti otro dedo en mi culo , sentia como me dedeaba , me quise levantar de la cama y no me dejo no tranquila ya esta me dijo , senti que me sacaba los dedos , senti su lengua de nuevo en mi culo que me urgaba en lo mas hondo de mi, nunca dio señales de asco me pidio que me abriera las nalgas, se paro y lo vi ponerse gel , en la verga , vino hacia mi senti como me puso mas gel en la cola me tallo su verga , toma me dijo me dio su camisa muerdela , senti su verga en mi culo senti la presion emite un grito y lo detuve con mi manos despacio , despacio por favor jason, senti un nuevo empuje y ahí si grite senti como la cabeza de su verga entraba en mi culo , se me doblaron las rodillas y me deje caer al piso , ya tranquila me dijo ya paso, a ver parate , estaba yo fria , ya dejalo por favor me duele mucho ya no, no me escucho me cargo sobre la cama y de nuevo lo senti , abrete el culo, abretelo con las manos , abrete el culo , hice lo que me pidio estire mis nalgas con mis manos senti como apoyo la cabeza en mi ano no tengo palabras para decir lo que paso despues senti un desmayo en mi todo se oscurecio para mi senti como me desgarraba por dentro , el dice que me estuvo culiando asi desmayada mas de media hora cuando recobre la lucidez , sentia el culo como un enorme boquete , tenia sangre y ganas enormes de defecar que camine al baño tambaleante no se ni como llegue .
esa noche perdi mi virginidad vaginal y anal con jason .
regresamos con mi esposo a la vida diaria de casados en mi casa jamas descubrieron mi doble vida de casada .
jason me estuvo cojiendo hasta los 28 años , casi se puede decir 10 años desde que lo conoci , lo mataron en un asalto a una joyeria era vigilante . me embaraze en ese lapso dos veces hoy mis hijas ya son unas sritas de mi marido herede unas conseciones de taxis.
me case nuevamente a los 30 años con un hombre mayor que yo hoy vivo con el por la seguridad que me da pero jamas olvide a jason.

mariahernandez.
agradezco algun comentario.
mariahdz@hotmail.com

Que bueno es ser entrenador

Bueno, aquí os mando mi segundo relato erótico, esta vez refleja mi heterosexualidad, por si alguien dudaba tras mi otro relato llamado “Mi amigo gay”.

Tengo unos veinte años y desde hace más de dos, soy entrenador de un club deportivo de mi ciudad. La historia que voy a contaros ocurrió aproximadamente hace un año. El caso es que desde que comencé a entrenar al baloncesto, me dediqué al equipo que ya estaba formado, de niños entre ocho y diez años, otro chico llevaba uno de más mayores, de entre once y trece, y el director del centro llevaba a los que tenían entre catorce y dieciséis. Todos estos equipos eran masculinos, pues siempre había sido muy difícil enganchar a niñas para que jugasen. Yo, después de mi entrenamiento me quedaba a ver a los mayores, pues quería aprender del director sobre como se llevaba un equipo (yo era nuevo). Así pues, tras los meses de invierno, empezaron a ir amigos y amigas de los jugadores entre catorce y dieciséis a verles entrenar, y puesto que no había mucha más gente, empecé a hablar con ellos, y poco a poco fuimos cogiendo confianza. De esta manera, cuando comenzó un nuevo año, logré que esas chicas que iban a verles hicieran un equipo, y como no, yo fui su entrenador. Las chicas tenían entre doce y quince añitos, es decir, justo la edad en que su cuerpo empieza a madurar, ya me entendéis. Normalmente, en el vestuario, ellas se vestían primero y luego yo entraba a decir la alineación y demás consejos.

El caso es que llegó un día en que tras el partido yo me quedé, como de costumbre, un poco más tarde de lo normal en el vestuario para recoger los balones y toda la basura que pudiéramos haber dejado por ahí tirada. Iba con los pantalones de árbitro (pues también soy árbitro y me tocaba pitar un partido después) y para quien no lo sepa, resulta que son bastante ajustados y de una tela muy fina. Así, mientras guardaba todo, encontré un sostén tirado en el suelo y lo guardé para después preguntar de quien era, en ese momento, entró Laura, una chica de mi equipo, rubia y delgada de tan sólo trece años, y me dijo que si había visto su sostén. Le respondí que sí y se lo dí e inmediatamente empezó a ponerselo sin quitarse la camiseta, sin embargo, yo me fijé en sus pechos (lo cual nunca había hecho), y me sorprendió ver que ya estaban bastante desarrollados, así que mi verga se estiró un poco. Laura se dió cuenta de que la miraba pero disimuló. Así, a medias de ponerse el sugetador, se abrió la puerta del baño, era la señora de la limpieza, y ambos nos asustamos de lo que pudiera pensar al verla poniéndose el sostén conmigo, por lo que en lo que entró el cubo y la fregona nos metimos los dos en la ducha para escondernos. Como apenas cabíamos ahí, yo estaba pegado a la pared y Laura delante mía con su culo tocando mi picha, con lo que esta se estíró hasta que Laura pudo sentirla. Para que la señora de la limpieza se fuera, encendimos el grifo, con lo que supo que estaba ocupado el vestuario y se marchó.

Tras esto, comenzamos a jugar con el agua, mojándonos el uno al otro, hasta que ella se acerca a mi, con toda la camiseta empapada de forma que los pezones se la trasparentaban y me dice, “anda, échate un poco de agua fría ahí abajo… que la tienes ardiendo”, esto me dejó quieto, pero acto seguido noté como dirigía su mano a mi polla y tras desabrochar el pantalón la introducía bajo mis calzones, en ese momento comencé a besarla y abrazarla. Continuamos así un tiempo, en el cuál yo empecé a dirigir mis manos hacia sus pechos, por debajo de la camiseta. Me desabrochó la camisa y la retiró, empezando a chupar y besar mi pecho, mis pezones, la barriga… siguió así un rato mientras yo la acariciaba el pelo, finalmente decidió sacar mi pene del calzoncillo y comenzo a acariciarlo con las dos manos mientras lo miraba, como dudando, tras unos segundos, comenzó a pasarle la lengua, despacio, como si estuviera degustando un plato nuevo que no sabe si le va a gustar, después se introdujo la polla en su boca, se la sacó, volvió a metersela, me estaba encantando, llegado un momento me miró como preguntando algo, “ya falta poco”, la respondí, y siguió más rápido, sin parar, hasta que toda mi leche se introdujo en su boca, “está rica”, me dijo.

Tras esto volvimos a besarnos y después la recosté sobre el banco que había y la bajé sus pantalones, el chochete era lindísimo, apenas tenía pelo, y el que había era rubio, empecé a lamerlo, oí sus gemidos, empecé a sobarla el clítorix, la chupaba el coño a la vez que la introducía el dedo, era magnífico, para ella también, sus gritos me lo decían, así subí mi cabeza poco a poco, lamiendo su ombligo, sus pechos, sus pezones, su cuello… en ese momento cogí mi pene y lo dirigía hacia su vagina, entró rápidamente, estaba muy lubricada, sin embargo la dolió, y sangró un poco, pero ninguno nos dimos cuenta, era un momento demasiado bueno como para reparar en ello. La metí repetidas veces el pene mientras nos besábamos, así hasta que los dos nos volvimos a correr. Después de esto, ambos nos metimos a la ducha, juntos, y seguimos acariciándonos y demás. Tras no demasiado tiempo, entró su padre al vestuario y la llamó, ella la dijo que ya salía. “Ya nos veremos otra vez” me guiñó un ojo y se fue.

Aquella fue su primera vez pero volvimos a repetirlo varias veces.