De fresa o vainilla
January 12th, 2010Quizá este historia intima nos pertenece solo a mí y a ella, tal vez no la debería compartir con nadie, pero de alguna manera siempre me ha inquietado platicarlo con alguien, pero no puedo por obvios motivos, sería desastroso. He estado a punto de contárselo a mis amigas e incluso a mi prima mi prima, pero gracias a dios aun no me he atrevido. Supongo que eres la persona correcta, que aunque algún día me veas por ahí, en alguna plaza del df por ejemplo, ni siquiera te imaginaras que sabes mi más intimo secreto. Originalmente lo escribí para mi, para poner en orden algunas cosas en mi cabeza, y tal vez lo debí conservar así, en un archivo oculto en mi compu, pero en fin aquí lo tienes, para que puedes asomarte por una ventana a lo mas secreto que tengo, y observarme una dia a solas con mi mejor amiga, desnudas haciéndolo, o por que no, sentir Alejandra y seducir a una chava o ponerte en piel de Sandra y hacer cosas locas solo por dejarte llevar por tus emociones
Pude haberlo resumido a la parte en que tuve relaciones con ella, pero esa no es la verdad, no me acosté con Alejandra, no solo eso. Si solo narrara eso, no tendrías idea, mi historia solo una niña la puede entender, no es como los demás relatos donde lo padre es lo vulgar y exagerado, que algunos se imaginan, es una relación entre chavas, ¿y creen eso excitante?. Te voy a contar como una niña hetero termino en el cuarto de su amiga cerrado con seguro y a oscuras
Así comenzó todo
En la vida todo es consecuencia de decisiones que no siempre tomas consiente de hecho gran parte de tu realidad la escogen otras personas y tu voluntad poco o nada importa
Soy de la Ciudad de México allí nací y viví mis primeros 16 años, tuve una infancia se puede decir “normal”, educación tradicional de clase media, siempre hice lo que las niñas hacen, tenia muchas amigas y amigos también.
Mi mejor amiga era sin duda Jenny, mi vecina, éramos como macarrones y queso, siempre juntas y felices, teníamos nuestras altas y bajas, nos enojábamos y nos dejábamos de hablar, pero no podíamos vivir una sin la otra, nos conocíamos desde el kínder, entre nosotras no había secretos, ella era muy bonita y por esa razón muchos chicos del colegio la asediaban y le gustaba cambiar de novio como a sus calzones (como dice mi mama), por eso a veces no tenia tiempo para mi.
Pero cuando le conté que mi papa había decidido tomar la plaza que le habían ofrecido en otra ciudad, empezamos a pasar todo los días juntas, saber que eran nuestros últimos días juntas nos ponía algo nostálgicas, pero hacia que disfrutáramos al máximo cada día. Pensaba que no encontraría en Guadalajara alguien tan padre como ella, por esa razón se me dificulto cambiar de ciudad, también tenía novio, que no era tan enserio pero sabia que lo extrañaría.
Además extrañaría a mis primas, que a pesar de que eran menores que yo, siempre las he querido mucho y me caían súper. Sin otra opción en verano de 2003, una vez hubieron terminaron las clases nos mudamos y dejé atrás aquella época de mi vida.
De cómo nos conocimos
Al principio en Guadalajara me sentía bien sola y deprimida, melancólica, extrañando México; mis padres cada día se llevaban peor, y ya no nos soportábamos mi odiosa hermana mayor y yo. A la familia le cayo mal el cambio y así trascurrieron los peores días de mi adolescencia. Pronto comenzaron los cursos de final de semestre de mi nueva escuela, a los que la directora tuvo a bien convencer a mis padres a inscribirme para que me familiarizara con mi nueva escuela, y con el método que llevaban ahi, como si mis broncas no fueran suficientes, ahora también tendría trabajos y tares. Por mas que hice berrinche, mis papas me obligo a ir al pinche curso.
En la escuela era aun peor que en casa, me sentía como bicho raro, en especial por que había un grupo de 3 chicas que se aconsejaban al oído mientras me miraban, a veces sentía que solo se reían de mi, ya me caían de la patada, me hacían sentirme insegura. Dos semanas después de haber comenzado el curso, Alejandra la que parecía la líder del grupo se acerco en un descanso y me hizo plática; cosas x, tu sabes:
como te llamas?, cuantos años tienes?, De que colegio vienes?, y cosas así.
Me dijo que ella tenia 18, ya debería haber salido de prepa pero perdió un año por floja y burra, me platico que la directora tenia algo en su contra a pesar de que sus padres se llevaban bien con ella, me presento a las otras dos chavas, Fabiana y Andrea, y me invitó a salir con ellas el próximo fin.
El siguiente Sábado, salimos a plaza galerías y estuvo bastante chido, no eran unas perras como había pensado, me jalaron a su grupo y en menos de un mes ya éramos súper friends, con ellas el tiempo se pasaba volando, me sentía incluso más a gusto que con mis amigas del df.
Eran muy lindas conmigo, hacíamos de todo juntas, tu sabes; íbamos al cine, pasábamos las tardes de los jueves en un centro comercial, íbamos al club deportivo, nos reuníamos en la casa de alguna para ver películas o jugábamos con el Xbox de ale, también salíamos de vez en cuando a fiestas en las noches, a Faby y Ale como eran ya mayores les encantaba y como conocían a medio mundo nos pasaban a Andrea y a mi
El verano termino, Andrea y yo entramos a segundo de preparatoria, Ale y Fabiana a tercero, pero en los recesos y al final de clases siempre estábamos las 4.
Al comenzar el curso conocí a Julio que era un niño muy lindo, todos pensaban que quería conmigo, pero a mis nuevas amigas no les caía “por que lo conocían” decían que era un loser y un naco, le hacían muchas groserías, por ejemplo; si estaba con el, Alejandra lo interrumpía y me invitaba a la café con ellas, y a el ni le hacia caso, o cundo Julio me invitaba a salir el fin, les encantaba ponerme entre la espada y la pared, a que escogiera entre ellas o el, esas payasadas no me agradaban, se me figuraban inmaduras pero aun así, siempre les seguí el juego y me iba con ellas, no me quejo por que era bien padre. De echo me terminaron de convencer que Julio no me convenía por teto
Ellas eran extrañas, y medio lo notaba pero no estaba segura, pe. Fabiana y Andrea eran muy confianzudas entre ellas, además nunca hablábamos de niños como es normal, cuando yo comentaba de alguien que se me hacia atractivo, nadie se interesaba en seguir la conversación, a pesar de que donde fuéramos siempre nos volteaban a mirar niños bastante bien, especialmente a Ale y Faby que eran muy populares y realmente muy bonitas, delgaditas y como de 1.65 cm mas o menos, Fabiana güerita y muy finas facciones, Ale de pelo lacio y negro , de ojos verdes y una personalidad que hacia notarse siempre, de lo demás te diré que estaban también bien, estaban mejor desarrolladas que Andrea y yo, ellas eran mayores y su desarrollo había alcanzado su plenitud.
Parecían no hacerle caso a ningún niño, ni de la escuela ni en las plazas que visitábamos, primero creí que no lo notaban, pero después observe que no hacían mas que ignorarles, tal vez por hacerse las interesantes.
Eran buenos tiempos y Así llegaron las vacaciones, casi no había día que no nos viéramos, no las pasmos súper, por las fiestas de navidad, mi cumple que me lo celebraron en grande y todo ese mes sin clases
Nos hicimos muy amigas
Después del las vacaciones de invierno. Algunas cosas cambiaron desde que me confiaron el secreto de que Fabiana y Andrea eran “girlfrieds”, Ale ya lo sabia pero no me lo habían dicho para no frikearme, realmente no tuve objeción alguna, no me afectaba, era cosa de ellas, seguimos saliendo juntas pero ahora, preferían andar ellas por su lado de la mano, abrazándose y cosas así
Empezó a haber más química con Ale, todo el tiempo estábamos pegadas como chicle, la confianza era “total”, pasábamos toda la tarde juntas y a veces dormíamos juntas en la casa de cualquiera de las dos, sabíamos “casi” todos nuestros secretos.
Su color favorito era el anaranjado, le gustaban las películas de terror, le fascinaba los helados de vainilla y las galletas finas, odiaba la carne de puerco, se ponía el mismo pantalón sin lavarlo hasta tres veces, dormía sin ropa interior, y ya había tenido su first time, a los 16, y se depilaba allí por que odiaba sus bellitos
Ella sabia de mi que me gustaba el azul, que nunca comía atún, mi debilidad era el helado de fresa, y además de jenny era la única persona que sabia lo de un incidente con un primo medio lejano, nos besamos en una fiesta cuando teníamos 13 disque para saber que se sentía, a, y también sabia que aun era virgen.
Platicábamos de todo, no había pena para tocar ningún tema, yo le preguntaba mucho de su experiencia, de cuando había estado con un chavo, yo sentía mucha curiosidad, aun que ella le era indiferente, decía que me emocionaba de más, “que no era la gran cosa”
Nos entendíamos padre, juntas comprábamos ropa y nos la pastábamos, comíamos helado en el centro de la ciudad mientras nos burlábamos de los frikies que pasaban, en fin con cualquier cosa la pasábamos bien.
Hasta nos llevábamos medio pesado a veces nos empujábamos, nos ofendíamos en juego, tu sabes cosas como “bitch, estúpida o perra”, nos aventábamos agua en la cara cuando su mama nos hacia lavar los trastes y hasta a veces cuando me agarraba distraída me daba una nalgada, y yo se las devolvía mas fuerte,
también hacíamos travesuras ñoñas como leer los mails cachondos de mi hermana cuando descubrí su contraseña, o nos escapábamos de la escuela y nos íbamos a su casa a desayunar y a ver tv o a echarnos una siesta, a veces también tomamos dinero de su mama para ir a gastárnoslo.
Le encantaba la aventura, se robaba pequeñas cosas de los almacenes, cosas pequeñas, como esas pastillas que venden en las cajas de las tiendas departamentales, incluso una vez se saco una playera sin pagarla de un Liverpool, no por que lo necesitara, sino por diversión, de hecho me la regalo al otro día por que me había gustado mucho, para ella todo era un juego
—te cuento esto por que creía ser heterosexual y es importante que entiendas como a pesar de esto, logro seducirme al grado de un día jugar desnudas en su cama—
Mi madre pensaba que era una mala influencia y que cada vez era más como ella, siempre en la calle, incluso afirmaba que ya era fachosa e irreverente como ella. A lo mejor si éramos algo distintas pero por eso hicimos buena química, los polos diferentes se atraen.
De cómo nos hicimos más que amigas
Una tarde a principios de febrero después del colegio pasó algo que no me esperaba, Ale me acompañó a casa y antes de despedirse saco una pequeña flor de papel de su mochila y me hecho un largo e ininteligible rollo, que nunca logré recordar claramente, que en esencia dijo:
-“Eres una chava súper, me agradas desde que entraste al colegio”. Dame chance de conocerte más
claro que no le entendí a que se refería
Entonces me explico que no le agradaba que más bien le gustaba mucho pero no como amiga, como chava
me dio risa por que creí que bromeaba y le dije en broma - no somos lesbianas
Ella río también y me contesto, en serio, Sandra, que tal que lo intentamos, tu y yo somos como almas gemelas, no deberíamos ser solo amigas “es un desperdicio”, (esa última frase es creo lo único que recuerdo de manera textual),
vamos que tiene de malo?
Entonces tuve una reacción parecido a: ¡¿Qué?! ¿Había entendido bien?, ¿mi mejor amiga me estaba llegando? ¿Como que, que desperdicio?
- no te entiendo Ale. Le conteste con nervios y con esperanza de haberla malinterpretado
-Quiero que seamos mas que amigas, ¿me entiendes? Dijo sonriendo
Me quede callada, apreté los labios sin saber que responder, agache la mirada,
no la entendía, o tal vez no quería, no sabia en donde esconderme, si cuando un chavo me llegaba me ponía bien nerviosa, imagínate ahora que se trataba de mi mejor amiga. Una vez que me di cuenta que si iba en serio, cuidando mis palabras para no herir sus sentimientos le conteste con otro choro, solo que yo al contrario de ella estaba nerviosísima
- yo creo estas confundiendo, también te quiero mucho ale, pero no así, no por que Andy y Faby salgan, nosotros debemos hacer lo mismo, es más yo nunca he salido con otra chava, es que yo no soy así,
- estoy segura de lo que siento por ti Sandra, es normal a veces a las mujeres nos
me despedí con el común beso en la mejilla y no la invite a pasar como era lo común
Una vez que puse un pie, en casa, deje caer mi mochila me senté en la sala sin dar crédito a lo que había escuchado.
La verdad me espantó, sin querer a la mente me vino aquellos días en la regadera juntas, las noches que dormíamos en la misma cama o las nalgadas que nos pegábamos de “broma” y le maquile un rencor tal vez injusto, por no haberme contado que era les antes, todo lo que habíamos compartido. La cabeza me daba vueltas; óseas que ¿me dirigió la palabra en los cursos para ligarme como cuando un niño quiere conocer una niña?
Ahora muchas cosas las pude entender
Me preguntaba tratando de darle sentido a la situación que parecía no ser real, me pare y me fui a cambiar la playera que era de Alejandra, ahora me daba asco, y todo la tarde y los siguientes días fueron extraños. Me descontrolé por completo, deje de estar en contacto con las tres “lesbianas” como yo ya les llamaba para mi misma, de las tres no hacia una y me empecé a juntar con otras niñas
Ale parecía ser la misma conmigo, no evitaba mi mirada, aun que yo si, me invitaba a salir por teléfono y yo buscaba mil pretextos, me buscaba en los recesos pero yo me refugiaba con mis “nuevas amigas”, me sentía otra vez de la patada, sola como perro, las tardes solo hacia tareas y me la pasaba encerrada con Karlita mi hermana que ya no sabia como molestarme.
Me preguntaba burlonamente ¿tronaste con tus novias?. Me incomodaba tanto ese comentario, por los tintes de verdad que eso tenían, y me alegraba de que no supiera lo que había pasado.
Andrea me aconsejaba que le diera una chance, que lo intentara, pero dejo de hacerlo cuando noto que no me gustaba hablar del tema y también la evitaba a ella, en clase ya no me sentaba junto a ella.
-ya se que es un relato erótico, y no novela pero aquí viene lo emocionante-
Ale no se dio por vencida y evito que mi actitud ante ella nos distanciara
Un día trataba de evadirla después de la clase de educación física que tomábamos juntas, pero ella me tomo con suavidad de un brazo y me dijo
-tenemos que hablar Sandra
–Si, dime - le dije haciéndome la desentendida
-Sabes algo, no podemos terminar nuestra amistad, en las tardes echo de menos tu compañía, te volviste una hermana y…. bueno… si tu no quieres, bueno…. tal vez solo como amigas, yo lo entiendo, pero no me trates como si no me conocieras, la verdad me duele mucho que seas así conmigo
Que quería decir exactamente? “Tal vez solo como amigas” a tu hermana no le dices que sea tu novia
Me desarmo por completo, hoy si parecía nerviosa, y hasta parecía que lloraría.
Yo pensé que ya nunca le dirigiría la palabra, y lo que le respondí ni siquiera lo pensé solo se lo dije, con el otro extremo de la mezcla de sentimiento que me estaba matando, como si mi corazón en vez de mi cerebro, pusiera las palabras en mi boca
-si yo también, ni siquiera me caen las otras niñas, no son tan divertidas como tú
Ella sonrió y pregunto -¿amigas? con una voz tierna que era imposible decir no
Así que acepte y pasamos el resto del receso juntas, me di cuenta que era una persona bien padre, con la que no quería dejar de llevarme, era muy interesante, nunca me aburría con ella y otra cosa me podía mucho
Yo me mostraba rara con ella, sin en cambio ella parecía poner todo de su parte para restaurar la amistad y como me caía súper bien, lo logro pronto, y seguimos la amistad como había sido hasta antes del día que se le ocurrió llegarme
Un mes después comenzó a insinuárseme de nuevo, y ya no sabia que hacer, ya pensaba darle chance, para no pasarla mal de nuevo
Necesitaba hablarlo con alguien pero no sabia con quien, ¡necesitaba ver a una niña hetero! ya me daba miedo estarme pasando al otro bando
Mama tenia la solución por puro instinto maternal, desde hace algunas semanas me insistía que invitara a Jenny a pasar unos días con nosotros, no se cansaba de decirme: “Jenny que si es una niña decente ya ni te acuerdas”.
Ese mismo fin por el Messenger la invite y a ella le encanto la idea
Como tenia un rato que no nos veíamos, la pasamos padre, fuimos al cine a la gran plaza para no encontrarme a Ale en galerías, donde siempre estaba
Con mucho tacto, antes de dormir, y con el pretexto de las chavas que se estaban besando en el cine delante de nosotras, le comente que aquí las relaciones entre chavas era más común que en la capital, y le pregunte su opinión y que si probaría alguna vez andar con una chava,
- Con aires de sabiduría se tomo unos momentos para contestar- mira, es normal que algunas chavas les gustaran las chavas, también hay chavos así, yo no tengo nada en contra de eso, en cuanto a lo otro, no creo que se malo probar un poquito, de chile y de dulce-
y me confeso que apenas se había besado con Elena, una chava que conocimos en la secu, me dejo bien claro que no era les, pero que se dieron las cosas en una fiesta y que le había dado curiosidad, de que se sentía a una chava
- Y, ¿como es le pregunte? con curiosidad y morbo reprimido
- Sabes no es muy distinto a besar a un chavo pero sentí mucha cosquillitas en la pansa fue divertido
- Antes de voltearse para pegar la pestaña, me dijo jugando - a ti no te voy besar por que eres re persinada y somos amigas
Nos reímos de su tontería un rato y después dormimos.
Al otro día, después del desayuno Jenny se fue y yo me quede pensando en la curiosidad y la aventura que me hablo
Por otro lado estaba todo lo que me habían inculcado acerca de que “a las niñas le gustan los niños” y por otro las ganas que sentía de vivir algo distinto, que pasaría si lo probara?. Cuando veía lo bien que se entendían las otras dos, como se llevaban. se veía algo padre y la verdad hasta me daba un poquito de morbo de lo que seria besar a alguien de mi sexo. Ahora que lo pensaba, tener una relación con una chava no era algo del otro mundo, total si no funcionaba no pasaría nada.
Un día de marzo cedí ante su perseverancia y le propuse intentar ser su novia unos días, con la condición de que me considerara y que diéramos tiempo a que las cosas pasaran poco a poco, a y que solo quedara entre ella y yo, ni siquiera lo platicaríamos con Fabiana y Andrea. Ale acepto gustosa sin ninguna objeción
Y Empezamos, al principio parecía ser una relación de juego y pasajera, seguíamos siendo amigas y tal vez ya no como antes, ya no dormíamos juntas, no nos bañábamos juntas en el club y hacia lo posible por que ya no me viera ni en calzones cuando nos cambiábamos para la clase de deporte, yo ingenuamente quería que continuara así pero ella no parecía opinar igual, se mostraba muy interesada y clavada conmigo.
Pasábamos más tiempo juntas que antes y era muy divertido, era mas linda de lo que ya era, si teníamos un peso lo compartíamos y si había mas lo compartíamos igual, el cine, los frapes, los helados, a comer, y luego me llevaba a casa en autobús o en el auto de su mama cuando se lo prestaba.
Pero sobre todo, me escuchaba, me apoyaba en todo y siempre tenía tiempo para mí. Tenia muchos detalles para conmigo casi todos los días me llevaba a la escuela una paleta o un snickers y también me hacia cartitas, aunque casi eran de amigas, a veces tenían cositas que me sacaban de onda así como: “eres mi vida” “me encantas desde que te vi por primera vez”, no me caía bien el veinte de lo que ya éramos, eso era algo medio tonto de mi parte, por que si asíamos cosas como de novias por ejemplo:
En las tardes después de ir a la escuela caminábamos unas calles hasta un parque, nos tirábamos en el pasto, me recostaba en mi mochila y ella se acostaba en mi abdomen, pasábamos horas platicando, mirando las nubes, observando lo que hacían las pocas personas que pasaban por ahí, riéndonos de cualquier cosa, a veces ni llegábamos a comer a nuestras casas, prefería mil veces estar en el parque con ale, que en mi casa peleando y discutiendo por todo
Así nos empezamos a involucrar sentimentalmente y a encariñarnos “de otra manera” la una con la otra.
Una tarde después de haber visto “The secret window” me fue a dejar en el auto de su mama a mi casa, en el camino fue normal nos reíamos por que “nos hacíamos enojar” yo le decía que me había gustado Johnny Depp y ella decía que le gustaba la chava de el poster de la película de Harry Potter
Pero al despedirnos esa tarde nos dimos nuestro primer beso de novias, aunque solo duro unos 3 o 5 segundos, sentí una emoción que nunca antes había sentido, me puse nerviosa. Le dije adiós, me salí del auto, deprisa abrí la puerta, le hice una seña de adiós y cerré la puerta.
Cuando entre Mama estaba en el comedor, me saludo y me pregunto:
-¿que tal la pasaste con tu verry bestfriend, hija? (Mama no aceptaba del todo a Alejandra se le hacia una mala influencia y por eso se burlaba)
Yo que lo que menos quería era sentarme a platicar con mama, estaba muy nerviosa la cara la tenia caliente de nervios, solo me apresure a contestar:
-Bien ma,-. y subí de prisa a mi cuarto, tenia ganas de estar a solas y pensar en lo que había pasado, estaba bien? o el juego se salía de control?
Esa noche no pude conciliar el sueño, solo pensé, en nosotras, me sentía algo parecido a “enamorada”. Como a las 12 am, recibí un mensaje de ale que me termino de alegrarme la noche
“te quiero mucho niña, see you tomorrow”
El segundo fue en una fiesta de su primo, las dos terminamos medio mareadas, cuando Alan se dio cuenta, nos ofreció su cuarto para que nadie se pasara con nosotras, esa noche fue Ale quien se aprovecho de nuestra situación
El destino sigue su curso
A partir de eso los besos se hicieron más frecuentes en las siguientes semanas, buscábamos estar a solas para besarnos cada vez con más pasión, en ocasiones entrabamos juntas en los sanitarios del colegio, cuando veíamos que estábamos solas nos dábamos besos largos y húmedos. Recargadas en la puerta, para que ninguna niña entrara
Siempre que estábamos en una situación así sentía unas cosquillitas en la pansa que nunca supe identificar si eran de nervios o si sentía alguna atracción hacia ella, pero creo que esa sensación de estar haciendo una travesura les daba un toque mágico a nuestros besitos
La relación parecía haber llegado a su madurez pero aun nos faltaba, por hacer algo, y a ti saber algo
A finales de mayo estábamos por terminar cursos de la escuela y la directora ya nos traía entre ojos para los cursos, de regularización para mi y unos cursos para ayudar a que ale entrara a la uní, pero a Ale su desarrollo académico le tenía sin ningún cuidado y tubo una brillante idea para quedar bien con la vieja y librarnos de sus clases de verano
Las tres chicas y yo apoyamos a la directora para los preparativos de la graduación de la generación de Ale, nuestra labor consistía en conseguir los arreglos necesarios para la ceremonia en el auditorio. Aunque todos sabían que Ale era puro desmadre, sus padres tenían una buena relación con la directora por su posición social, y por este motivo le confió las llaves de la bodega del auditorio. En el solo había algunos arreglos de ceremonias pasadas, sillas rotas y un montón de trebejos olvidados y polvosos.
Desde el primer día nos encargamos de darle un uso a nuestro favor a ese olvidado cuarto. Al no tener un lugar lo suficiente privado para hacer de las nuestras, era el lugar ideal para que nadie nos viera de lesbianas, así que con el pretexto de hacer inventarios nos encerrábamos a solas en la bodega, nuestra energía sexual de adolecentes reprimida y la privacidad que había nos hacia ir cada vez más lejos.
En uno de estos “inventarios” nos besamos y me calenté hasta el punto de dejar que me quitara la playera y tocara mis senos cosa que no creí que alguna vez permitiría, esos besos tienen una sutil línea que los divide del escarceo sexual, que no es mas distante cuando estas con una chava he, una vez que te dejas llevar, la calentura no te permite parar.
Me beso en mi abdomen desnudo me recargo en la pared y beso todo mi torso, se puso bien loca y se daba gusto con mi cuerpo, después se puso de pie y trato de desabrocharme el pantalón pero yo no le permití y le aparte la mano del botón, así que volvió a ocuparse de mis bubis, realmente tampoco deseaba que hiciera eso, pero algo no me dejo frenarla, por el contrario empecé a acariciar las suyas, eso no me excitaba ni nada, lo hacia por reflejo a lo que ella me hacia y por que mis manos en esos momentos deseaban tocar algo y sus nenas era lo mas cercano a mí, además de tener una textura agradable; no sabia ni que onda, de hecho su cuerpo en si no me provocaba la menor atracción en esos días, pero ahí algo que si es cierto; estar en esa situación era emocionante, tal vez por que a mi edad nunca antes había hecho eso con nadie.
Después de estar así un rato masajeando los senos la una a la otra la temperatura subió en el almacén y empecé a hacer ruiditos, se aprovecho de eso y volvió a intentar tocarme abajo, solo que esta vez no encontró ningún impedimento por mi parte, de hecho cuando me comenzó a tocar sobre el pantalón le ayude separando un poco mis piernas para que pudiera desplazar con facilidad la mano, les diré que me llevó a tal extremo que al ver que le costaba trabajo desabrocharme el pantalón lo desabroche yo misma y bajé el cierra, afortunadamente para mi y desafortunadamente para ella escuchamos pasos aproximarse, me puse mi playera rápidamente y acomode mis pantalones, los pasos se siguieron de largo, eso me puso un susto de los de a deveras
Ale me tomo para regresar a lo que estábamos, pero el susto hizo que se me apagara el fuego y reflexionar de lo que estuve apunto de permitir. La verdad no estaba preparada para esa situación con ella, agradecía a dios que no hubiera pasado a mayores, me intento besar pero yo le pedí que nos fuéramos, en el camino a casa me la pase callada, lloviznaba, y las dos caminamos cabizbajas, al llegar me despedí de un beso en la mejilla y entre a casa
En cierto modo estaba arrepentida y enojada conmigo misma, por haber permitido aquello, eso no era correcto ni con un chavo, a lo mejor nos podíamos besar, hacia mucho tiempo que no lo hacia, necesitaba una válvula de escape para mis hormonas y hacerlo con una chava era divertido de alguna manera, era como una travesura, a la que tenia derecho a experimentar por mi edad, pero tener un faje era demasiado!. Cómo iba a permitir que una amiga me tocara en mi parte, que yo le tenia tanto respeto? mi amiga no debería quitar mi virginidad con su dedo solo por estar caliente un rato, por supuesto que no!
Al otro día hable con ella para explique, cómo me sentía por lo que había pasado, ella me pidió una disculpa y me dijo que no había sido su intención hacerme sentir mal y me prometió que nunca haría algo que no deseara.
Una semana paso, y yo ya no estaba cómoda con ella. Una tarde después de clases tuvimos que asistir en la tarde al colegio por que resulto que el intendente de la escuela accidentalmente había tirado a la basura parte de los listones y las mantas que habíamos cortado, Así que la directora ordeno que “el grupito Ale”, (como nos conocían en la escuela) se reportara en el almacén en la tarde; después de hacer una lista de lo que faltaba, Andrea y Faby se fueron y nos dejaron encerradas “accidentalmente” en el almacén, en el momento en que ale me dijo que las llaves las había dejado en su casa, el corazón comenzó a latirme a prisa y las manos me sudaron en frio, estaba otra vez a solas con una chava que no sabia desaprovechar esas oportunidades.
le sugerí que marcara a su mama para que le trajera la llave y nos sacara de ahí, los siguientes 45min en lo que las laves llegaron, ale se comporto como una dama, no sentamos en el suelo y me ofreció su sudadera, a fuera se oía que caía un diluvio y el almacén estaba helado, acepte por que titilaba de frio y nos abrazamos para retener calor.
Me platico muchas cosas que no sabía de ella, su padre se había ido con otra mujer cuando ella tenia 13, había tenido un novio hace tres años con el que se había clavado mucho y después la dejo sin más ni menos, la paso mal en los siguientes meses, hasta que una chica se porto muy bien y la ayudo a salir de su depre, después de un tiempo “se volvieron más que amigas” y con ella descubrió que las niñas le gustaban mas que los hombres, tuvo una relación con ella de año y medio, que por cierto yo conocía era llamaba Fabiana precisamente. Después tuvo un par de novias más, pero nada serio, además me confeso que nunca había sentido algo como lo que sentía por mi, con nadie más.
Eso me dejo muy sorprendida, sentí que me tenia confianza y por otro lado no intento ni siquiera besarme, ella me entendió totalmente, cuando llegue a casa me sentí mas unida a ella
Las vacaciones llegaron, Ale era un oasis en mi vida, todo era diversión y tomar todo con calma. Pronto los besos en la boca regresaron no así los contactos que yo consideraba inapropiados y ale lo aceptaba bien.
Con motivo de su cumple y de su graduación, la mama de Alejandra y yo le organizamos una fiesta sorpresa en su casa, invitamos a unos cuantos compañeros de la escuela y estuvo padre, hubo alchol y mucho relajo, pero termino pronto como a eso de las 11. mientras le ayudaba a levantar el tiradero que se había quedado, nos dimos cuenta que estábamos desperdiciando valioso tiempo, y nos fuimos a la cocina a besarnos bien rico, al poco tiempo, oímos la puerta, me dio un ultimo besito y me hizo una preguntitas,
-Sandra me quieres mucho?
-Llegarías a más conmigo?
Eso me impacto, pero Karen (su mama) entro a saludarnos y nos hicimos las disimuladas, no tuve que contestar su pregunta, pero estuvo rezumbando en mi cabeza los siguientes días
Como era su pareja, por así decirlo, fui su invitada a su cena de graduación, al principio yo no quise y le puse mil escusas;
-mis papas no me dejaran -mi mama los convence,
-no tengo para el boleto -yo te lo invito,
no tengo vestido -te presto uno bonito
total que cuando las escusas se me acabaron, no me quedo de otra y acepté.
Estuvo a todo lujo, me prestó un vestido color lila precioso, y ese día, la vi como nunca, en un elegante vestido negro que contrastaba con su tono de piel pero hacia juego con su pelo, tacones altos que presumían sus largas piernas, peinado de salón y maquillada, se veía muy bien, era la chava más guapa de toda la fiesta, aún que cundo se lo comente a Andrea no estuvo de acuerdo y dio su voto a Faby, pero la verdad es que Alejandra atrajo todas las miradas esa noche y aun que ella lo sabia, no hizo caso a nadie
Cenamos, bebimos un poco y bailamos para echar relajo con nuestras amigas y unos compañeros, cuando pusieron las baladas, tres chavos le pidieron a Ale que bailara con ellos, y a todos rechazó, Fabiana y Andrea, se pararon a bailar como pareja, y no disimularon nada, que era lo que yo no quería y por eso le dije a ale que prefería no bailar,
Julio se acerco y me pidió que lo acompañara en dos canciones, la primera lo rechacé pero la segunda me anime a bailar con el, sabes si fue algo extraño, las copas que traía encima, me hicieron confundirme y sentirme bien con el, creí que era ahí donde pertenecía, mientras danzamos me di cuenta que Julio disfrutaba tener la mirada fija de Ale en nosotros y se esforzaba en no perderla, me hacia comentarios en el oído y debo admitir que eran graciosos por eso me reía con el, a la siguiente canción las luces cambiaron y todos en la pista se abrazaron pera bailar, incluso Faby y Andrea, las que tampoco nos perdían de vista, bailaron muy acarameladas
yo también abrase a julio, cuando volteé a donde Ale, me pareció enojada, pero yo creí que no tenía motivo para enojarse conmigo, y no hice caso. Además la loción de Julio y la firmeza con la que dirigía nuestros pasos me hacían pasar un rato bien, así que cerré los ojos y me deje llevar, alguien toco mi espalda por atrás e interrumpió lo que pensaba, al voltear a ver quien era el inoportuno, se trataba de Faby que señalaba hacia donde se supone estaba sentada Ale, no estaba ahí ni su bolso ni su abrigo, la busque y la pude ver aproximarse con paso decidido a la salida, sin pensarlo solté mi pareja y corrí por mis cosas a la mesa y después a ella, la tome por un brazo para detenerla, ella se soltó y dijo
- Que, poca tienes Sandra - sin mirarme a los ojos-
Pero me di cuenta que lloraba
Por un momento no supe lo que debería hacer, pero después fue claro no podía dejarla irse así, pegue otra carrera para ir por ella, ya estaba en la calle
Siguiendo su paso apresurado, le pregunte
- Donde vas Alejandra?
- No te importa o si?
- Es muy noche para caminar por aquí
- Ella volteo y me dijo enojada como nunca la había visto – regrésate a bailar con el pendejo ese y déjame en paz
- No supe que responderle y solo la seguí esperando a saber que decirle
- Ale no me hagas esto déjame explicarte
- Que? Que te gusta?
- No, ya detente vamos al salón y tranquilízate
- No quiero saber nada
- La tome de nuevo y le dije, tu eres la que me gustas
- Se detuvo y me dijo, -no es cierto
- Te lo juro- la abraze con mucho cariño, primero puso resistencia, después no solo se dejo sino que también me abraso sin dejar de llorar, la sentí tan frágil, sus delgada espalda que no dejaba de brincar por el llanto y sus tiernos sollozos de niña me partieron el corazón, yo lo había provocado., me llevo un rato tranquilizarla, pero lo logre, con cariños y besos, y expresándolo mi cariño que le tenia, se convenció de regresar a la fiesta.
Nos metimos al baño y se enjuago la cara, cuando salió la única niña que había dentro, puse el pasador del baño y la bese, para demostrarle lo que le había dicho, me beso con mucho amor, ambas no sobresaltamos un poco, ella me tomo por la cintura y yo puse mis manos sobre sus hombros, me sentí muy confortada de verla contenta de nuevo, con la humedad de sus labios en los míos, que se chupaban con tanta familiaridad , el contacto de nuestras bocas y la mezcla de nuestras salivas era algo ya natural , besaba muy rico , abríamos nuestras bocas y lo hicimos mas profundo, cuando escuchamos que alguien quería abrir la puerta por fuera nos separamos y limpiamanos nuestras bocas para que no se dieran cuenta de lo que estábamos haciendo, salimos riendo y fuimos a platicar a la terraza posterior del salón, donde apenas había dos parejas más, estuvimos mirando la bonita vista que proporcionaba el lugar, platicamos de muchas cosas, especialmente de lo que sentíamos la una por la otra y me dijo por primera vez que me amaba y que nunca había sentido algo así por nadie, yo le conteste algo parecido aun que no estaba muy segura de ello, la fiesta seguía, el conjunto paro de tocar y llegaron los mariachis, pero nosotros la estábamos pasando bien a solas, cuando su mama le aviso por teléfono que nos esperaba afuera para llevarme a casa, nos dimos un beso en la boca más, con el riesgo que alguno de los pocos que quedaban dentro, nos mirara, pero nada nos importaba
Fuimos por las otras dos que estaban sentadas cansadas de divertirse y Andrea hasta dormitaba en el hombro de Faby, su mama nos repartió en nuestras casas, a ellas las dejamos en casa de Andrea, donde según Faby le había confiado a Ale, no había nadie y aprovecharían para tener su primera vez
De cómo jugamos en su cama
Cuando llegue a casa me acosté muy cansada e inquieta, solo pensaba en lo de esa noche, solo con Ale, me di cuenta que nadie me quería como ella, cuando pude dormir tuve un revelador sueño
Ale y yo, nos besamos en un parque mientras bailábamos, con una especie de vestido transparente, acariciaba mi cuerpo y yo el suyo, solo había una tenue luz, que no me dejaba ver todo su cuerpo apenas cubierto por una delgada tela traslucida, nuestros movimientos eran suaves y eróticos, ambas lo disfrutábamos mucho, pero de repente mi madre nos veía de un balcón que nosotros no vimos, y me gritaba “zorrita, traidora, lesbiana”. Y entonces las dos corríamos tomadas de la mano despavoridas, para alejarnos de ese balcón.
Cuando desperté el corazón me latía rápido, eran como las siete, no pode dormir en un rato, el sueño me inquieto bastante. Que significaba eso?, ¿como seria bailar con ella a oscuras? después no seria muy distinto de un sueño, si no me gustaba podía olvidarlo y nadie lo sabría solo ella y yo?, ¿me haría daño vivir eso con alguien a la que quería y me quería tanto y le tenia tanta confianza? Esos pensamientos me pusieron nerviosa, realmente me dio curiosidad de darnos una chance de jugar, de hacer la peor travesura, disfrutar juntas de nuestra sexualidad por una noche como las otras dos.
Cuando la besaba en el carro, ya no era solo la travesura, comenzaba a sentir un deseo fuerte por ella, pero no me atreví a decírselo.
una húmeda mañana de ese verano, ya hacia una semana que había sido el baile. Me decidía a pararme, mi cama estaba muy calientita y tenia la sensación de haber tenido una noche maravillosa y que había soñado bonito. Mi celular sonó, medio dormida leí en la pantalla
“1 mensaje de ale”… el mensaje decía textual:
“buenos días nna! En 30 min paso por ti, te invito a desayunar, te quiero mucho”.
Así que me pare y me metí a bañar, había soñado otra vez algo con ella, pero nunca recordé que había vivido en ese sueño.
Como era habitual, llego con 20 min de retraso, todo el camino escuchamos “accidentaly in love” que nos encantaba desde que vimos shrek 2, fuimos a desayunar a un Starbucks que queda por el centro, desde que llego por mi, se veía muy linda, no se maquillo ni nada, así era nuestro estilo, de hecho ni siquiera usaba alguna ropa especial, llevaba puesta una playera polo blanca, una hoodie x, unos pants adidas y unos tenis, iba muy contenta, sus mejillas chapeadas, su cabello suelto, y sus manos adornadas por el anillo en el pulgar y sus uñas sin pintar se me antojaban lindas, además olía al perfume que le había regalado en su el mes pasado. Esa mañana me gusto mucho y me sentía muy bien a su lado, varios volteaban a mirarla, esa chava que les gustaba, era mi novia.
Pasamos toda la mañana junta caminando por el centro, simulando ser amigas. A medio día fuimos a su casa a comer, su mama ordeno pizzas para nosotros por que ella sadria, tomaría un café con sus amigas y volvería entrada la madrugada, tan pronto como llegaron las pizzas nos la subimos al cuarto de tv aprovechando que no estaba Karen (su mama) y podíamos hacer lo que nos placiera, tirar migajas, subir los pies a los muebles, no comer sopa y cosas así. Nos quitamos los tenis y nos acomodamos en el sillón frente a la tv, encendimos el televisor pero como no encontramos nada, ale encendió su Xbox y comimos mientras jugábamos voleibol, después de darme una paliza y habernos hartado de pizza vegetariana, puso la peli Unfaithful, según ella para aprovechar que su mama no estaba por que la semana pasada no le había permitido verla con ella,
(tenia escenas bastante explicitas e incitadoras) que hizo termináramos juntas abrazadas y tomadas de la mano de vez en cundo ella me acariciaba la espalda y el cuello, si no mal recuerdo yo le di el primer beso ese día, con el pretexto de que tenia cátsup en los labios, ella me tenia abrazada casi por atrás, de vez en cuando yo volteaba para darnos un besito tierno, su aliento con olor a pizza que soplaba en mi nuca me erizaba la piel.
Recuerdo que de repente me tomo un pie, me saco los calcetines olio mi pie y bromeó que me olían mal, y se puso hacerme cosquillas en la planta y entre los dedos.
Todo era un juego me acariciaba las piernas como lo hacían en la movie y nos reíamos y nos burlábamos de lo cursi que eran los diálogos y los repetíamos algo así como desde el “solo es por pasión, los errores no existen”, además hacíamos comentarios como ¡hay nena¡ cuando la protagonista salía en poca ropa, ese tipo de jugueteos y bromas pusieron una atmosfera que me hacia sentir unos escalofrío, sudar las manos y se me entrecortara la respiración, dentro de mí latía un peligroso profundo deseo por mi “amiga” que tenia muy cerquita
Mientras una escena para adultos se desarrollaba, nos miramos y empezamos a basarnos, y nos tiramos al sillón.
Parecía un juego, quede abajo de ella con una pierna en el sillón y la otra abajo para que ella quedara bien encima de mi y nos besamos así un rato, primero como siempre, pero después subió de tono, como aquel día en el almacén, era realmente excitante, la calentura se me subió a la cabeza y comenzamos hasta a hacer ruiditos de prendidas, me toco arriba y me puso peor
En ningún momento supe que hacer, la situación se me fue de las manos desde hacia algún tiempo, ella lo sentía, y lo disfrutaba , se veía decidida a hacerme todo y toda suya, le gustaba tener en su control, a mi, mi destino, y mi feminidad.
Me desabrocho el top por debajo de la playera y tentó mis senos muy suavemente, levanto mi playera hasta mis clavículas. Con su lengua dibujo el contorno de mis aureolas y con su boca coloreo rojizos mi pezón, con su saliva a besos delineo mi abdomen, desabrocho mi pantalón y bajó el cierra con una mano, e hizo aparecer para si, mi pubis velado por una delgada tela azul cielo de el calzón que llevaba puesto, que no parecía ofrecer obstáculo a su excitación que reflejaban sus delicadas facciones; y algunas otras cosas como sus dilatados pezones y su cuero tan erizado como el mío, la habilidad que demostraba, me asustaba pero a la vez me encendía y me hacia querer llegar a mi limite y el suyo, aun que quizá los habíamos dejado ya muy atrás, probablemente ni existían.
-ven vamos!- Me dijo tomándome la meno y acomodándose el cabello que tenia en la cara. Se agacho por mi top y mis calcetas y nos fuimos a su habitación, y cerro la puerta, Cuando me tiro a la cama y vi la puerta, pensé que; nada existía fuera en ese momento, pero cuando regresara, el mundo se reconstruirá de manera diferente, ya no lo vería igual, al no salir de ese cuarto en ese momento, elegí de alguna manera cambiar mi vida para siempre
Pensamientos así de mal viajados me llegaron a la cabeza toda la noche creo producto de los nervios y la incertidumbre que sentí, mi corazón estaba muy confundido no estaba seguro de querer estar ahí pero quería sentirse querido y por eso latía durísimo,
y yo no sabia exactamente que pasaría, no sabia que hacer, me daban ataques de risa, las manos me sudaban, la cara la sentía caliente
Las ideas locas me ayudaban a hacer a un lado los prejuicios y a soportar de alguna manera el intenso miedo que estar parada ahí a solas y con el pasador de la puerta, me hacia sentir
Antes de esto; aunque decíamos que éramos “novias”, y nos besábamos y aun lo del almacén, y todo, siempre la ubique como una muy buena amiga, que simplemente había mucha confianza que nos permitía hacer algunas cosas locas, después nunca supe que fue lo que fuimos
Su recamara estaba helada por que llovía, el piso lo sentí muy frio en mis pies descalzos pero el calorcito que irradiaba su cuerpo junto al mío, pronto me quito el frio, me abrazaba y con la otra mano me tomaba de la nuca para besarme, Me dejo sin playera, me besaba de vez en vez y me acariciaba los senos, me quito el bra, los pezones se me pusieron duritos y ella aprovecho eso para chuparlos, lo hizo por un rato hasta que me dio un ataque de nervios y reí como loca, a Ale también le empezó a dar risa y me preguntaba fingiendo demencia,
- ¿por que te ríes mensa? Esto no es chistoso
me beso la boca de nuevo y ahora se deleitaba con mi el trasero, después deslizo su mano sobre mi pantalón en ya saben donde, se detuvo un rato y la apoyo suavemente contra mi, luego la metió entre mi piel y mi ropa interior acaricio mis bellos, me acaricio mi parte prohibida y hasta las piernas me temblaron, luego metió un dedo entre los pliegues que hace la vagina cuando una tiene las piernas casi cerradas, se torció un poco y sin permiso con uno de sus largos dedos se quedo con mi virginidad que me había pertenecido hasta ese momento
No se si me empezó a besar bien padre o era su dedito que entraba y salía, lo que me hizo sentir tan amada, no hacia más que cerrar los ojos y apretar los dientes por ese ligero dolorcito que sentía mientras mi orifico se amoldaba al tamaño de su dedo que tenia dentro, ¡ahy! Que rico es eso. Se separo de mis labios y con una sonrisita me pregunto
- ¿se siente bien rico verdad?
- apenas asentí con la cabeza, por que estaba perdida con esa sensación, gemía por la excitación que mi cuerpo experimentaba.
Deshizo el nudo del listón de sus pants, y luego puso mí mano por entre sus bóxers y su pubis, que se sentía ligeramente áspero, y no me quedo otra opción; deslice mi mano por entre sus pliegues pero apenas si la tocaba, me tomo por la muñeca, se paro con las piernas un poco más abiertas, contrajo su abdomen como aguantando la respiración y puso mi mano mas abajo, cuando sentí su área calientita y húmeda, por instinto la saque rápidamente de su pantalón,
Ale separo su boca de la mía y con una risita me dijo:
- vamos! no pasa nada, como te diga tu corazón, tu sabes como, sin pena.
También me salió una risita y volví a meter la mano dentro de sus bóxers, para buscarle su agujerito, la deslice muy suave, como ella me hacia, le introduje mi dedo medio muy despacio para no lastimarla, era la primera vez que sentía otra vagina, se sentía muy mojada y tibia, se me figuraba mas profunda, quizá por la posición de mi mano,
Me di cuenta que no era sencillo, por eso, baje mis jeans a donde termina mi cadera y puse un pie de puntitas, mis pantalones se terminaron por caer al piso.
Ella también bajo sus pantalones y sus bóxers a media cadera tomo mi mano de nuevo y la dirigió a su cosita
–Juntas pelase, es más rico- me dijo besándome al oído
me estremecía, sentía una intensa atracción asía ella, la abrazaba con el brazo libre y acariciaba su cabello, apoyaba mi cabeza en su hombro, era la cosa más deliciosa que me habían hecho, elle jugaba con su dedo dentro de mi, me sentí como poseída y dominada. Si me preguntas por que le hacia lo mismo, supongo que para ponernos a mano y hacer un desquite, ella salía y entraba yo solo estaba dentro de ella y fue delicioso
Por mucho que pensé si eso era correcto o no, no quedaba opción.
De pronto saco su dedito travieso, me abrazo fuerte, como emocionada y me beso con dulzura. asi que yo también aparte mi mano de su cosa, mi dedo se sentía chistoso tan humedecido por ella, discretamente lo limpie en mi calzón que era lo único que me quedaba puesto
Me puso las manos sobre las mejilla y me dijo: -No me la creo, nena que padre!, te das cuenta estamos juntas
-Ni le conteste, sacada de onda por su expresión- se sentía bien pero no me emocionaba como a ella
Ella seguía vestida así que le quite su playera, ella me ayudo levantando sus delgados brazos adornados por unos dorados bellitos que se veían a contra luz por la tenue iluminación que entraba por entre sus persianas. A continuación ella sola se quito el bra
Nos besamos de nuevo y frotamos nuestros torsos desnudos con ese ritmo que solo da una intensa calentura
Se hinco y mirándome a los ojos, tomo mi ropa interior de los lados y con cara de picara pregunto:
-¿puedo señorita?
Sin esperar una respuesta los deslizó hacia abajo a lo largo de mis pierna y los dejo en los tobillos, le ayude levantando una pierna y luego la otra, primero solo saco los jeans y luego hizo lo mismo con mis calzones, los aventó por atrás de ella a la cama junto con nuestras playeras.
se incorporo despacio muy cerca de mi, tan cerca que cuando se encontraba de regreso a la altura de mi cadera, sentí escalofrió y me doble por reflejo hacia atrás, quedo parada de nuevo frente a mi, me dio un beso tronado en los labios y me dijo:
-Tranquila nena, te quiero mucho!
Yo me sentía muy desnuda, algo bien extraño que me acuerdo es que por instinto tapaba mis senos con los brazos como si tuviera mucho frio, y miraba descontrolada lo que ella hacia se encorvo para bajarse los pantalones y los dejo en el piso, luego aparto su ropa interior hasta sus rodillas y apoyándose en mi hombro, se los termino de quitar con sus piernas y quedo parada encima de ellos y me susurro al oído
- o las dos coludas o las dos rabonas
Me puse en cuclillas y le quite sus calcetas, convencida de lo que me acababa de decir
Aun que ya la había visto sin ropa, esa vez, la ví distinto, su pelo negro en sus hombros, su mirada intensa en mi, el agradable tono blanco de su piel, su delgada silueta, sus bonitas piernas largas, esa tarde-noche me mostro los senos más hermosos y el pubis afeitado mas tierno de este mundo. Algo curioso es que ella también empezó a cubrir su pecho como yo, y fue posiblemente el único indicio de pena que vi en ella
Un cuerpo parecido al mío superando por mucho las diferencias por las similitudes, era un cuerpo de mujer desnudo que había aparecido por mi, la olla de hormonas que hervía dentro de mi, me provocaba a acercarme, averiguar sus diferentes texturas, a que olía y quizá también que sabores tenia, me incitaba a descubrirlas sorpresas que podía guardar aún este encuentro, la contemple enfrente de mi por un momento, y me pareció; que ese instante quedo suspendido en el tiempo inmune al irrefrenable curso de los minutos y permanecer estático por una pequeña eternidad. Recuerdo ese instante tan nítido, y creo que estará así, por siempre.
Después de explorarnos mutuamente con la mirada, nos dirigimos una mirada de complicidad y sonreímos, yo temblaba en parte de nervios y parte por frio.
Di un pequeño paso al frente y la abrasé, trate de ocultar mi desnudez a sus ojos que se me figuraban muy atentos a cualquier detalle en mi, aun que el desnudo emocional lo sentía aun más, sentir; sus pies descalzos en el suelo cerca a los míos y el calor de su cuerpo pegado al mío también desnudo, me hizo sentir tranquila, con esto no quiero decir que esa vergüenza de la que te hablo fuera mala, de hecho eran nervios que excitaban.
Estar desnudas se torno en algo muy pero muy erótico, creo que no supimos que era lo que se suponía debía hacer, por eso nos besáramos por un rato, fue un beso apasionado, nunca me había sentido tan seducida como en esos momentos, en su saliva había un sabor cautivante, hasta me atreví a poner mi lengua en su boca y ella a meter la suya en la mía, me puso la piel de gallina y recuerdo que sentí como se humedecía ligeramente mi área genital, y algo había en el ambiente que me hacia intuir que ella también se estaba mojando.
Creí que lo correcto sería tocare la cola de nuevo, y casi lo hice pero me distrajo susurrándome al oído:
- Voy a cuidarte, te quiero mucho, eres todo para mí– me siguió besando solo que esta vez acariciaba mis senos
Besándome y empujándome despacio me hizo retroceder hasta tropezar y quedar sentada en su cama, nos recostamos y nos besamos, ella me tocaba casi todo, acariciaba mis piernas con las suyas y deslizaba sus pies en mis tobillos y pantorrillas
Después, poco a poco con su boca recorrió mi cuerpo. En cada parte se tomaba su tiempo, partió de mi boca, beso mi esternón, en mis bubis se entretuvo jugando con su lengua, en mi abdomen se detuvo un rato y en mi ombligo lo lamio alrededor, llego a mi pubis y jugo con mis bellitos, quería probar hasta donde le permitiría llegar.
El abdomen se me contraía en cada escala que hacia, después bajo un poco mas, y delicadamente me trataba de persuadir, de abrir mis piernas, al verla tan cerca de ahí, me imagine lo que pretendía, sentí miedo y no le permití me hiciera nada más,
Pacientemente se deslizo por mis piernas y beso mis muslos, luego se puso a besar y chuparme los pies descalzos, subió nuevamente, dándome besitos en intervalos hasta llegar a mis nenas, mientras metía uno de mis pezones a su boca y jugaba a su gusto, con una mano me tocaba el abdomen y el pubis, me toco de una manera tan deliciosa, sin penetrarme, con un dedo recorrió todo, haciendo que cada vez fuera más sensible, contorneaba por fuera de mi orificio, se sentía muy bien, y se atrevió a tocar mi parte más débil,
Luego comprendería que Alejandra nunca se daba por vencida y sabia conseguir lo que quería
Ese acto tan personal entre ale y yo, rozando nuestros cuerpos, nuestros vientres, caras y pechos sin ninguna prenda y tocándome ahí. Solo haber imaginado una escena así entre chavas, una semana antes, me hubiera dado asco, pero en ese ahora, era bien chévere. En momentos de “lucidez”, la razón me dictaba que había sido demasiado por hoy, que estaba traicionaba a mis padres y a mi misma, incluso que me podía arrepentir para toda mi vida, pero mi corazón quería seguir. La sensatez no era algo que experimentaba cuando estaba con ella, me entregue al momento a mi excitación y a Ale
No aguante más ese paliativo necesitaba ya un dedito dentro, pero no se lo pude decir: “ale penétrame ya ” así que trate de disimularlo, le dije algo parecido a:,
-Ale soy tuya hazme lo que quieras
Esta vez ella fue la que no quiso, solo rio maliciosamente, me dio un beso en la boca y se sentó en el borde de la cama con las piernas entrecruzadas y luego bajo una pierna al suelo, se recogió el cabello que le había quedado en la cara y se hizo una coleta con una liga que tomo del buro, luego me levanto de un brazo,
- siéntate aquí junto - dijo indicándome el lugar con unas palmaditas
Quede sentada frente a ella como en flor de loto, Cerramos los ojos y nos inclinamos la una a la otra, para besarnos, la posición no era tan cómoda pero me aguante
Una mano la apoyo en mi hombro y me acerco una mano a mi colita, movía la mano en círculos, de arriba abajo, hacia poquito precio, a veces mas leve, me penetraba de repente muy poquito pero todo lo hizo delicioso, sus manos me convencieron poco a poco de aceptar cualquier caricia
Coloque mi mano en su ahí yo también y dudándolo comencé a hacer movimientos torpes pero cariñosos, digo torpes por que su mano se desplazaba sin vacilar, lo hacia con soltura. Aunque lo intente no podía imitarle, por momentos era para mi imposible continuar con el masaje para ella, cuando esto ocurrió, con su otra mano presionaba la mía en su vagina y me dijo otra vez con una muy sensual –al mismo tiempo nena, no te detengas-
me di cuenta que entre mas movía mi mano en su parte, mas rico me hacia a mi y mas ruidos extraños emitíamos, tuve que hacer un gran esfuerzo por no parar
-“aha! Oho! Mmmmm! thssshhh!”
Sus movimientos delicados y sin pausas eran deliciosos, casi llegaba al limite, se sentía riquísimo, me inhabilito totalmente y deje de tocarla, apoye mis manos en sus hombros y luego puse una encima de la suya y le ayude a presionar y a agitarla, de verdad que me puso muy caliente eso, los pies se me comenzaban a dormir, pero ella paro de repente, y hasta me enoje,
¡Me había dejado a medias y no se había dado cuenta!
pero a continuación demostró todo lo contrario me recostó en la cama
-levanta la cadera un poco porfa
Obedecí y puso una de sus almohadas abajo,
su cuarto era el mismo, en el desorden habitual, en el que habíamos estado tantas veces juntas a solas, el sillón donde platicábamos, su lap donde habíamos hecho tareas juntas, incluso la cama en la que ya había dormido. Solo que ahora estábamos ambas totalmente desnudas, haciéndonos el amor -
sin decir mas se recostó bocabajo, me beso el abdomen, se metió entre mis piernas.
Todo era delicado, se tomaba su tiempo, al principio solo beso mis muslos, luego los rededores de mi colita y con una mano apenas acariciaba mis pliegues, me hacia suspirar y entre cortar la respiración, nos miramos a los ojos y nos sonreímos, ella abrió mi pussy con dos deditos, disponiendo totalmente de mi parte prohibida, luego sentí la humedad de su lengua tocar mi punto débil, me miro a los ojos, y se mordió los labios, y yo asentí con la cabeza, así no me podía negar a nada, aun que te diré que fue la experiencia más extraña que había sentido
en primer lugar el sexo oral, se me hacia una practica para gente muy experimentada y nunca había tenido un juicio claro si era bueno o no, pero se me figuraba sucio y pervertido.
En segundo tener alguien con ese de contacto en esa parte mía, ya de por si era algo que me daba pena, y que ella en vez de encontrarlo desagradable, por todo lo que implica, poner la boca en una vagina excitada; la textura, el liquidito, su olor, lo hacia como si eso fuera una delicia
Y no menos importante; la boca que sentía, era de una chava, mi amiga, la que me procuraba esa sensación
Ya nada importaba Cerré los ojos y trate de no pensar más, si crees que te puedes echar atrás cuando tienes a alguien ahí no tienes ni idea, es mas hay un momento en el que ya ni piensas
No recuerdo que hizo ahí, ni siquiera en el momento supe que estaba haciendo, solo recuerdo tener su cabeza entre mis piernas apenas moviéndose y sentir como me cogía con un dedo, yo literalmente me retorcía del placer
no sabia que hacer, solo me mordía los labios y tapaba mi boca con una mano, para callar mis suspiros y con la otra acaricie su cabello ahhhhh! No manches! se sentía la cosa más deliciosa y no quise que acabara nunca,
Comencé a respirar muy aprisa, la espalda me arqueo, tuve unas contracciones en el abdomen y mis músculos de esa área se tensaron, me sentí en las nubes, fue muy intenso, los movimientos de su lengua fueron cesaron poco a poco y siguió lamiendo despacio toda mi vagina, su dedo entraba y salía de mi, muy despacito y me dio unos besitos más ahí abajo
y ahora digo que asco, pero me dieron muchas ganas de besarla, sentí que la quería demasiado y también amada por ella, después tuve ganas de recostarme y relajarme un poco, pero por otro lado quería más.
Yo no mandaba ahí, y ella en especial su cosa, también necesitaba algo, verme excitada, creo causo cierta envidia en ella y ahora ya no la podía calmar solo con caricias y besos, se hinco en la cama intercalando nuestras piernas se deslizo hasta que su pubis choco con el mío y movió mi pierna para que la separara y quedáramos cómodas. Hacia que nuestras colas se rozaran la de una con la de la otra, ahí abajo se sentía calientito y con el aire que hacían sus movimientos podía sentir nuestra humedad
Si me hubiera acostado con un chavo siquiera hubiera habido un condón para separar nuestros genitales, pero ahí no había nada, no era muy higiénico ese contacto. Solo que en ese momento nada de lo que pensara importaba quería sentir todo, frotar mi sexo con el suyo se sentía como aterciopelado, y provocaban unas cosquillitas deliciosa para mi y a juzgar por su rostro, lo disfrutaba cañón, aun que rico no suficiente para repetir la experiencia, pro no me podía quejar.
sus movimientos y su cuerpo o al menos la parte que veía de ella eran muy eróticos, viendo sus piernas entrelazadas con las mías, sus senos que brincaban con sus movimientos y su cara que demostraba esfuerzo y mucho placer, comprendí que cualquier chavo o mujer que guste de las chavas, le hubiera encantado estar en mi lugar, duramos así un rato hasta que los movimientos de ale se entorpecieron por que se canso, las dos sudábamos bastante sobretodo de nuestras entrepiernas de donde emanaba todo ese calor y ese extraño olorcito que se sentía en su habitación, ale paro y respiro unos momentos y una vez que recobro el aliento, me tomo de la mano y nos aproximamos a su escritorio aparto lo que había en la silla, se sentó subiendo piernas al sillón en esa, y así conocí yo todos su secreto.
Se acomodo nuevamente el pelo y nos besamos en la boca como novias
me dijo:
-te va quererme, con su voz casi agotada
Asentí con la cabeza y me puse de rodillas frente a su cola
-vamos yo se que es tu primera vez, yo te digo como, no pasa nada nena-
me acerque como con temor, me daba cosa, nunca me había imaginado en esa situación, me daba pena, por que aun que ella no había demostrado tenerle respeto a mi cuerpo, a mi si me daba cosa jugar con algo tan de ella
que me hicieran cositas en la mía era uno cosa y de por si vergonzosa, pero yo lamer otra vagina, era otra muy diferente, hubiera preferido no hacerlo, cuando ella me lo hice me imagine que también lo tendría que hacer yo y hasta se me antojo, pero ahora ya no quería, no le podía decir, “no es que me da asco hacerte un favorcito”, por que ella ya me había echo a mi, además verla ofreciéndome todo su ser; hizo que no me pudiera negar otra vez, y tuve que hacer un lado mis prejuicios. Reí de nervios, me acerque otro poco despacio dudando entre si hacerlo, o decirle que no estaba preparada, me hinque, ya casi no entraba luz por la ventana, primero en lo que tomaba valor solo se la acaricie, la masajeaba a lo largo desde su pubis hasta su agujerito, su humedad me hacia fácil el trabajo
Cuando estuve como a diez cm la verdad no me atreví a poner la boca allí, sentía su mirada en la nunca, que me presionaba a hacerlo, quería saber si lo hacia bien, no me atrevía a mirarla ni mucho menos preguntarle. Tomaba como un si, como me acariciaba el cabella y a veces hacia un esfuerzo para agachar la cabeza y darme un beso, lo trataba de hacer como ella lo hizo, primero acaricie y bese su abdomen, sus muslos, incluso su pubis donde se podían ver unos diminutos bellitos que comenzaban a salir por los bordes. Y me gustaría decir que no lo hice, pero si, hice lo mas lésbico que se puede hacer en este mundo cerré los ojos detuve la respiración un momento, ella me ayudo a separar con dos dedos su pussy, , no sabia ni que hacerle, solo lamí sin saber como, trataba de poner en practica las lecciones que me dio, estaba bien mojada, y aun que digan que no, si tenia un saborcito como acidito, y primero no percibí su olor, y que bueno por eso lo hubiera hecho más difícil, , su textura que al tacto no era desagradable, no me gustaba en la boca
Aún así jugué un rato sus labios con mi lengua, después con mis manos abrí su cosita yo misma un poco más y le lamí todo de arriba a bajo, poco a poco le agarre el modo. Ale no se controlaba y gemía mucho, no se por que eso si me agradaba
-te amo Sandra! Te juro que soñaba con hacerlo contigo niña- dijo descontrolada por lo rico que se siente cuando tienes a alguien allí “que rico! amor! ” decía con la voz más cachonda que jamás escuché
La Sandra que hacia eso no era yo, estaba muy excitada que reaccionaba de manera distinta, en vez de avergonzarme de estar de rodillas lamiéndole la cola a mi amiga, ya como que lo disfrutaba, y le preguntaba con voz calenturienta también
- te gusta? lo que te hago!- y la mire para ver su expresión, cielos! que sucio es el amor
Comenzó a desprender un delicado pero inolvidable olorcito, creo que lo hacia bien por que Ale ya olía a mujer, ese aroma nunca se me ha hecho agradable ni en mí, pero en ese momento no importaba, solo quería devolverle el favor, y la seguí lamiendo como a un helado de fresa, cada vez era mas agradable y trataba de pasar mi lengua por su hoyito que era la parte mas húmeda donde se sentía ese especial saborcito, que olía tan raro, un rato después la lengua se me canso pero trate de no perder el ritmo que había conseguido para no aminorar el placer que me indicaba tener por sus gemiditos y su pie que arqueaba.
Increíblemente nunca había hecho un favor oral a un chavo y ya se lo había hecho a una chava
Contrario a lo que hubiera pensado no era lo desconocido de un cuerpo diferente lo que provocaba deseo y atracción, dos chavas desnudas y calientes éramos capaces de excitarnos a ese grado, solo la una con la otra
No estaba satisfecha y ella lo noto, me recostara y se hinco en mi cara, que me pareció de mal gusto, pero comprendí que era la única forma para hacernos cariño oral al mismo tiempo, me costaba trabajo llegar a su hoyito, parte por mi inexperiencia y en parte por que lo que ella me hacia no me lo permitía, y por eso le sugerí que cambiáramos, su postura se me figurar mas cómoda, sin pensarlo se levanto y se recostó, esta vez yo me hinque en su cara, primero me quede sobre ella con la espalda erguida mientras ella me hacia un delicioso cunnilingus, y yo frotaba mi sexo contra su lengua, una extraña sensación me comenzó a subir desde allí hasta la cabeza, me dieron ganas de devolverle el favor, vi abajo la desatendida vagina de mi novia, arque mi cuerpo y le hice lo mismo que ella a mi, por su parte hurgaba mi sexo sin ningún remordimiento, con ayuda de sus manos separaba mis pompas y abría mi vagina a más no poder, y además me violaba con dos dedos
La puse tan mal que hasta intento violarme también por donde no es correcto, y hasta eso era excitante yo también estaba en otro mundo y casi lo permito pero cuando sentí la yema de su dedo intentando penetrarme el ano, me detuve y aparte su mano de ahí sutilmente, eso fue lo único que no le permití esa noche,
volví a su ahí y continuamos por un rato más, hasta que las dos nos agotamos por completo quede satisfecha y me tire en la cama abatida. Ale subió por mi cuerpo, con besitos tiernos rodeo mis senos y los acaricio con sus manos con ternura, se acostó junto a mí, apoyando su cabeza en uno de sus brazos que a su vez apoyaba en la cama
Sonrió, mirándome dulcemente a los ojos me dijo:
- daría mi vida por ti, sabias?-
Nos dimos un beso en los labios
Casi le pregunte si yo había sido la primera en su vida, como ella en la mía pero
Desde el día que me insinuó que quería tener intimidad conmigo, me daba curiosidad si alguna vez había hecho algo con Faby, e incluso se lo pregunte,
Pero ella no me dio una respuesta clara y cambió el tema las dos veces que se lo pregunte, Después de ese día no lo volví a preguntar
Eran ya como las 10, acordamos bañarnos, levantamos la ropa y medio nos vestimos, por si su mama llegaba, cuando me iba poner los bóxers, Ale me sugirió un cambio, mis chones por los suyos de la suerte, que me confeso que se los puso en las dos ocasiones que me pidió que fuéramos más que buenas amigas, obvio no acepte, ale solo sonrió y agacho la mirada, nos metimos a bañar juntas, su cuerpo ahora no escondía ningún secreto para mi, ni viceversa, pensaba en lo que acababa de suceder, en la Sandra que ahora era, casi no hablamos nada, pero cuando nos mirábamos, nos daba un ataque de risa, ale salió a vestirse primero, yo me quede en la regadera relajándome un poco, cuando salí a secarme, no hallé mis bóxers, volví a buscar y mire sobre la caja del escusado, unos bonitos calzones naranjados con Charlie Brown





