incesto

Relatos Filiales

El incesto —del latín incestus, s decir, '"incasto", "no casto"— es la práctica de relaciones sexuales entre individuos muy próximos por consanguinidad —parentesco biológico o consanguíneo—. Se califican como incestuosas, en todas las culturas, a las relaciones sexuales entre hermanos, entre madres o padres y sus hijos, entre abuelos y nietos, y así todos los ancestros consanguíneos con sus descendientes. También, aunque la consanguinidad es menor, en muchas culturas se consideran incestuosas las relaciones sexuales entre tíos y sobrinos y entre primos consanguineos. Por razones culturales, se califican mucho más laxamente como incesto las relaciones sexuales entre parientes políticos muy próximos —suegros y nueras o yernos, suegras y nueras o yernos y, en menor medida, cuñados y cuñadas—. A lo largo de la historia y en distintos ámbitos socioculturales, ha primado la prohibición del incesto y la búsqueda de nuevos vínculos de parentesco fuera del grupo social de origen —familia de orientación—, si bien el grado de relación en el que quedan prohibidas varía según cada contexto. Esta regla se denomina exogamia, por contraposición a la endogamia. La antropología del parentesco ha estudiado la organización dual de la sociedad en distintas culturas primitivas para llegar a la conclusión de que los individuos han buscado tradicionalmente pareja fuera del grupo familiar. El concepto de organización dual de la sociedad hace referencia al agrupamiento de los seres humanos en al menos dos segmentos tribales rivales. Estos tendrían carácter clánico y sus linajes, en caso de poder establecer el nexo genealógico con un antepasado concreto, buscarían establecer una nueva relación social de amistad y de cooperación mutua mediante lo que se denomina «matrimonio» —relación de afinidad o de alianza anteriormente aludida—.2?

No obstante, se encuentran algunas excepciones históricas a la prohibición universal del incesto. Tenemos los casos de las monarquías del Antiguo Egipto —véase, por ejemplo, la biografía de Cleopatra, quien gobernó en matrimonio primero con uno de sus hermanos y luego con otro; la de los monarcas del Tahuantinsuyo y las de los antiguos monarcas hawaianos—. En todos los casos primaba una «razón de Estado» que se podía resumir en el intento de mantener concentrado el poder en una familia —dinastía—; por esto, tales incestos solían ser a veces nominales y legalizados; tales incestos concluían frecuentemente con guerras dinásticas fratricidas.

Sin embargo, existen muy pocas culturas y sociedades en las que las relaciones pseudoincestuosas son una práctica social común y aceptada. No se tratan de verdaderos incestos sino de poliandrias, en las cuales una mujer puede tener a varios esposos y tales esposos han sido o son varones hermanos entre ellos —de hecho eso ocurre muy frecuentemente en todas las culturas, ya que una mujer puede haberse casado y tenido concúbito con un esposo o novio y luego con el hermano del mismo—. En ese sentido, es posible hablar de aquel individuo relacionado con otro a través de la relación de filiación —patrifiliación, en el caso de la relación de un individuo varón o hembra con su padre biológico, y matrifiliación, en el caso de la relación entre un individuo varón o hembra con su madre biológica—.

Por todas estas prohibiciones, es que resulta tan morboso.